No soy dueña de ninguna de las películas de Alien.

Todos estos personajes del Fanfiction, son inventados por mi.

Sonia -Con esta letra e signo-

Junior (E004) Con esta letra

Robin :Con esta letra e signo:

Rócar Con esta letra e línea

Volcún Con esta letra

John Cranel -letra e signo-

Fernando Casas "letra e signo"

Lurna +Con esta letra e signo+

Sergio — con este signo—

Capítulo 5

Nuevo excursionista

La noche cubrió el paisaje, trayendo consigo el frío y la soledad. Pero la tranquilidad es interrumpida por un estruendo para luego ver caer agua del cielo. Estaba lloviendo, sabía que no podía refugiarse y su única opción era esperar. El barro comenzó a cubrirlo.

Unas cuantas horas después, Robin estaba haciendo la guardia. Después de que Sonia se fuera a dormir, el tiempo comenzó a minimizarse dando así al final una noche tranquila.

El amanecer estaba apareciendo detrás de las colinas alumbrando a todo ser, piedra y planta con su luz. Sonia, ya despierta por haber vigilado las últimas horas, despertó a su amigo. Con movimientos bruscos este se levantó mostrando las pocas ganas de levantarse con la mirada. Recogiendo, guardando la campaña colocaron las mochilas a sus espaldas.

-Bueno, dirígenos-,

:Espera, no lo tengo, ¿lo tendrás tú en la mochila?:,

-Haber, mira-.

Robin abrió la cremallera para revolver la mochila en busca del sonar. Tropezando entre la comida de Sonia y Junior llegó a encontrarlo.

:Lo tengo:,

-Perfecto, pues vamos-,

Sonia, para cuando se dio la vuelta vio a Robin paralizado mirando tras ella. Sonia, siguiendo la mirada lentamente, se dio la vuelta para encontrarse con un gran xenomorfo a veinte metros de ellos mirándolos. Este se dirigió hacia ellos entre pasos largos. El terror la llegó a cubrir, torpemente busco dentro de su cazadora para encontrar el arma,

:Sonia, el arma:,

-Ya voy, ya voy-,

la presión del momento aumentó, barriendo cada parte de su cazadora abrio cremalleras,

:¡Sonia, rápido!:,

-¡YA VOY, YA VOY!-,

:¡SONIA!:.

Sacando por fin el arma de fuego, señaló al frente para encontrarse con el zángano ya delante de ellos. Sorprendida apretó el gatillo...pero este no hizo su función, se quedó atascado a medio camino.

-¡NO!-.

Tirandole el arma de fuego, cogió el brazo de Robin para empezar a tirar de él. Corriendo por la hierba alta intentaban huir del Alien. El barro los pegaba al suelo mientras la hierba los enredaba. Sonia cayó al enredarse con esta, tirada en el suelo, vio como Junior tambien sufria el mismo destino delante de ella.

-¡Junior!-,

arrastrándose, lo recogió. Robin la vio caer, ante el estímulo corrió hacía ella, no podía perderla. La adrenalina lo atravesaba, sentía a su corazón trabajar como nunca antes. Para cuando se agacho para levantarla, el xenomorfo estaba delante de ellos. Paralizados, observaron desde lo bajo su imponente altura. Este bajo lentamente hasta llegar a ponerse en cuclillas.

Observó el miedo en sus caras. La mujer llevaba consigo a una cría de los suyos, pero sabía que no era de su colonia ya que su olor procedía de ella, era su cría. Estirando su brazo, le devolvió el arma. Sabía que esa cosa si hubiera estado bien lo hubiera matado, aunque el con sus veloces reflejos lo hubiera esquivado. Era un buen comienzo para conseguir crear una confianza. Imitandole, se sentó como ella.

Estaba asombrada, él estaba delante de ella sin hacer nada, solo imitando su postura. Recuperando las pulsaciones de su corazón, intentó probar algo nuevo. Era asombroso, la belleza de su especie estaba representada en él. No tenía ojos pero sentía su mirada mostrar empatía por ella. Estirando el brazo, intentó llegar a su cráneo, pero su mano fue repudiada con un movimiento de cabeza antes de poder tocarlo.

Sabía lo que quería ella. Si quería crear confianza con la humana, tendría que dejarle atravesar algunos muros. Acercando su cabeza, o intentara de nuevo. No pasaron unos segundos hasta que noto una piel suave rozar contra su caparazón. Un pequeño cosquilleo lo atravesó provocando un gemido.

-No nos va ha hacer daño. Sería una gran oportunidad para investigar…-,

:Por favor, ni se te ocurra traerlo con nosotros:,

-Pero…-,

:Pero nada, esa cosa no viene con nosotros, ¿entendido?:,

-Como desees-.

Ella se separó del ser lentamente para no llamar la atención. Increíblemente este se quedó quieto. Alejándose entre pasos tranquilos, giró la cabeza para verlo aún quieto. Robin estaba recuperando la respiración. Sentía que esa bestia ya no los seguiría, pero se equivocó. Noto un pequeño toque en su hombro, cuando se dio la vuelta, el xenomorfo los estaba mirando. Robin le dio unos toques a Sonia.

-¿Qué pasa Robiiii…-,

:Dime que no nos sigue:.

Sonia miró a Junior,

-Cariño, ¿sabes si nos sigue?, ¿qué quiere?.

El olor de la criatura machacaba sus sentidos. Reconocía que era uno de su especie, pero no de su familia, no tenía el olor de su madre. Entendía lo que quería ante su comportamiento. Deseaba estar con su madre, no entendía el porqué, pero él quería comunicarse con ella.

Quiere estar contigo. No se porqué, pero es como si quisiera…comunicarse.

El silencio se apoderó de ella, y entre él se le ocurrió una idea.

-¡Nos lo llevamos!-,

:¡Pero…!:,

-Nada de peros, él ya nos va ha seguir de todos modos. En este tiempo lo estudiaré y descubriré su propósito-,

:Puff, comernos, de toda la vida:,

-No. Porque él solo se interesa por mi, y tiene que haber una explicación-,

:...Metertela:,

-¡Robin!-.

Él se empezó a reír ante la exclamación de su compañera. Sonia se fijó que el xenomorfo doblaba la cabeza ante la risa del hombre, como preguntándose porqué hacía eso. Sonia aprovechó el momento para su primera prueba, llamándole la atención, empezó a hablarle.

-Es, una, risa. Risa, ja, ja, ja, ja-.

Increíblemente, el Alien imitó el sonido y movimiento de boca. Abriendo y cerrando sacó unos pequeños chirridos. Robin se calló al verlo así.

-Santa madre de Dios, me está imitando, mira Robin-,

:Increible:,

-Sí. Venga, hay que irse-,

:Una cosa, ¿sabes que allí nos estará esperando gente:,

-Ai, sí. Ayer por la noche conseguí comunicarme con el capitán. Está con el doctor Fernando, y les avisé a donde íbamos, ellos estarán haciendo lo mismo que nosotros ahora mismo-,

:¿Enserio?, perfecto pues…, el Alien:,

-¿Qué?...ahhh, no sé, pero yo me lo llevaré igualmente. Además, a Fernando le gustará verlo, así podremos investigar a un ejemplar tan bueno como este-,

:¿Pero tú no decías que ningún ser merecía ser experimentado de tales maneras, y eso fue lo que hizo que tengas a esa cosa rosada:,

-En eso tienes razón. Pero no le haremos daño, solo será aprender más de su instinto. Nos ayudaría a comprenderlos y a estar un paso más cerca de acabar con los conflictos y poder unirnos-,

:Lo que tú digas:.

Con eso, Robin siguió la señal de la nave.

Fernando y John, estaban atravesando una llanura llena de hierba alta. John se ocupaba de llevar el rastreador de señal, mientras Fernando el escáner de xenomorfos. El paseo se había hecho tranquilo. Llegando a un bosque, empezaron a atravesarlo,

-¿Detectas algo doctor?-,

"No. Por ahora nada".

De repente la rotura de hojas secas los paró.

"¿Qué ha sido eso?",

-Muévete-,

Siguieron el paso, pero el ruido aumentó haciendo que subieran la marcha. Hasta oír pasos rápidos hacia ellos.

-¡Oh joder!-,

"¡No me deje atrás!".

De repente se estampan contra un árbol, recuperando la compostura, se encontraron con una pareja recuperando la respiración.

-¡¿PERO ESTÁIS LOCOS O QUÉ?!, ¡ CASI NOS DAIS UN INFARTO AL CORAZÓN!, ¡decir vuestros nombres ahora!-,

—P-perdonenos, os v-vimos, y…perdón señor. Yo soy el soldado de tierra Sergio,y esta es mi compañera, es la piloto de aviones tripulados, Teresa—,

-Es un placer ver a más gente. Íbamos a la nave, seguimos su señal-,

—Nosotros también íbamos hacia ella. La vimos caer, pero no tenemos otro lugar a donde ir—.

-Pues vamos-.

De repente el movimiento de unas ramas hizo eco en el bosque.

—¿Qué ha sido eso?—.

-Dime que es más gente por favor-.

El silencio duró poco, de súpeto salieron dos aves reptilianas rarísimas. Con una velocidad increíble se estamparon contra al científico y el soldado. Su compañera aterrada observó la escena. Con toda su decisión hacía el depredador para arrancarselo de la cara, con toda la fuerza de sus brazos, lo estampo contra el tronco de un árbol. John, después de quitarle el rara ave de Fernando, este empezó a estamparlo a puñetazos contra el suelo.

—¡¿PERO QUÉ COJONES ERA ESO!?—,

-No lo sé, pero por lo que parece, los xenomorfos no es es mayor de los problemas. Hay que estar atentos, vamos-. Después de la pelea, curaron sus heridas antes de seguir su viaje.

Acercándose al lado de la humana, esta le dió toda su atención.

-Yo, soy, Sonia. So-ni-a. Y él es Robin. Ro-bin. Y este pequeñín es Junior. Ju-ni-or-.

Él comprendía lo que estaba haciendo, pero no podía comunicarse si no entrelazan sus mentes. Para eso su cabeza tendría que tocar la frente de ella. Además de aprender su idioma. Sin saber que hacer, se quedó quieto.

De vuelta a la marcha, él, en lo alto de la mochila de su madre, se quedó mirándolo. El silencio lo carcomía, desde que llegó no había intentado comunicarse con él. A saber las cosas que tendría que contarle, las cosas que tendría planeado para estar con ellos.

¿Qué es lo que deseas?.

El zángano adulto le presto atención para luego apartar su mirada de él.

¿Qué, he dicho algo mal?, ¿sabes hablar?.

El xenomorfo aún seguía sin hacerle caso. Pero Junior no se quedaría callado hasta que le hablase.

¿Hola?, hola, hola, hola, ho…,

¿Es que nunca te callas?.

Ahí estaba. Una voz grave y tranquila llegó a sus oídos.

Normalmente soy muy callado. Pero, tú eres otra cosa. ¿Porqué nos sigues?, y, ¿qué es lo que te interesa de mi madre.

Gracias a su memoria, puede comunicarse con su idioma alienígena.

No es asunto tuyo pequeño,

No me llames así, y, sí que es asunto mío si mi especie entra en el problema,

¿No te vas a callar si no te lo digo, verdad?,

Descubrelo por ti mismo,

Está bien. Mi colmena a sufrido siempre el abuso de los humanos. Así que hemos decidido hacer un pacto de paz entre ellos para evitar más conflictos y una vida más tranquila. Tú madre fue la elegida para llevarme a su líder,

Una cosa, ¿cómo vas a comunicarte con mi madre, si ni siquiera sabes hablar nuestro idioma?,

¿Vuestro idioma?,

Sí, sé hablar el idioma de los humanos. Por eso, puedo decírselo a mamá,

¿Pero, porqué quieres ayudarme?,

Mi madre me salvó de ser experimentado evitando estar a la vista de los demás. Una vez que volvamos a la nave, ella me llevará a vivir con ella. Mamá se alejará de la población solo para criarme. Sería muy buena idea poder unir a los humanos más con nosotros. Pero ya te digo que estar contigo no es un placer,

Vaya, aún así no intentes hablar con ella de lo del pacto. Necesito hablar su idioma para que ella pueda ver que es real lo que quiero decir, además de que los demás me entienda evitando creer que tu madre está majata por hacerme caso… espera, espera, espera. ¿Tú sabes…?, ¿qué tal si hacemos un trato?,

¿Qué clase de trato?,

Tú me enseñas el idioma de los humanos para poder comunicarme con ella y poder encontrar al líder y yo responderé a tus preguntas además de que cuando acabe esto, me iré de vuestra vista. ¿Qué dices?.

El deseo de descubrir la verdad detrás de él era inmenso. Pero le preocupaba confiar en sus respuestas, ¿y si eran mentiras?, pero tenía que saberlo todo. Ya decidido, le respondió.

Está bien. Pero, eso no significa que confie en ti. No intentes hacer nada fuera de lo común…¿cómo te llamas?, yo soy Junior,

Yo Rócar.

Las horas pasaron mientras aprendía nuevas palabras y a hacer frases. El tiempo pasó tan rápido para ellos, que se sorprendieron que se hiciera de noche.

Rócar estaba pasmado mirando como hicieran un refugio sin apenas esfuerzo de la nada.

:Muy bien. Yo haré la guardia esta noche. Sonia para dentro, criatura rosada…y tú fuera, a dormir con los demás animales la noche:,

En esto, vio como le cerraron la cremallera. Acostándose, intento buscar una postura cómoda para dormir…si fuera posible.

La preocupación la cubría. Habían pasado dos días de la falta de Rócar y eso la estaba engullendo. No aguantaba la sensación de no hacer nada. Deseaba encontrarlo y saber que está bien. Pero temía que no fuera capaz de sobrevivir fuera o estropearlo todo. Ya, ya estaba arta. Levantándose se dirigió a la salida. Pero apenas pudo poner una pata fuera de la cueva.

¿Qué crees que estás haciendo?,

+Volcún. N-nada…en realidad, quiero encontrar a Rócar. Me estoy preocupando, ¿y si no vuelve nunca?, ¿y si está en peligro? o, muerto+,

Sé que es duro, pero tienes que ser fuerte. Tú sabes que él es muy fuerte. Venga, a descansar,

+No, es mi hermano. Estoy harta de la espera+,

Lurna, no hagas más complicada la situación. La reina se va a enfadar si se entera de tú decisión. Además, no puedes ir sola y yo no puedo ir contigo. Tengo la obligación de cuidar al grupo y dirigirlo. No puedo dejar mi tarea,

+La reina no me importa nada, lo que me importa es Rócar+,

Lurna. Ya basta,

+No. Yo iré igualmente+.

La tozudez de ella lo estaba machacando. Juraba que si la oía negar otra vez explotaría. Miró al paisaje nocturno para volver a Lurna. No podría sostenerla por más tiempo, ella se iría de todos modos.

Como desees, pero…vuelve sana, por favor.

La confusión la atrapó. Estaba satisfecha por haber ganado la discusión y tener el permiso del guía de grupo, pero…el tener ahora que salir y no podía volver atrás, sino eso significa que su riña la hizo para nada. Volviendo la mirada al exterior, sacón un brazo al exterior. La temperatura era diferente a la del nido. Era mucho más gélido y menos cálido. Al momento de llevar su cabeza al exterior, detectó el aroma de Rócar. Le quedaba poco para desaparecer. Saliendo al exterior por completo, comenzó a caminar hacia su destino. La vio irse, estaba asombrado ante su tozudez y valentía. Conocía a su especie, y esta era nocturna. Pero se acostumbraron demasiado a su cambio horario, provocando que el día sirviera para moverse y la noche para descansar.

La noche se estaba haciendo larga, sobretodo si no puedes hacer otra cosa que jugar con tus manos. Hacía unas hora que había reparado el arma. Una minúscula piedra prohibió el paso del gatillo atascándolo. El silencio fue interrumpido de repente por un bostezo de la cría. Se había despertado, lo vio erguirse para luego estarlo mirando. Sabía que no tenía ojos, pero la posición de su cabeza dejaba claro a dónde miraba. Un escalofrío le atravesó la espalda. Su formación le daba pavor. Mirando a otra parte intentó romper el hielo.

:¿No tendrías que estar durmiendo?:.

El revientapechos lo seguía mirando sin hacer nada.

:¿No tienes sueño?:.

Esta vez, la criatura negó con la cabeza. Se quedó asombrado, intentó probar de nuevo.

:¿Entiendes lo que te digo?:.

Esta vez él asintió, eso significaba que definitivamente lo entendía.

:¿Como consigues hablar con tu madre?, ¿no era que lo hacías por ondas cerebrales?:.

Cuando acabó, Junior se quedó parado mirándolo. Pero después de unos segundos se acercó a él lentamente. Robin al verlo, se alejó del ser, pero la cremallera cerrada de la tienda no dejaba que pudiera desplazarse más. Subiendo por la pierna, llegó a su pecho para acabar mirando su cara sin ojos. Tranquilamente, Junior acercó su cabeza a su frente, que provocó un cosquilleo en ella. Apartándose, observó de nuevo al pequeño Alien. De repente una voz invade su cabeza.

¿Me puedes oír ahora?.

Se quedó boquiabierto, su voz invadía su mente. Sabía que no era suya, y que era real. Junior se había comunicado con él.

:Te he oído…hablar…en mi cabeza:,

Así hablo con mi madre…¿te puedo preguntar una cosa?,

:Sí, ¿qué pasa?:,

¿Me odias, verdad?,

:Y-yo, n-no…en realidad, sí:,

¿Porqué?,

:Tu madre me importa. Es mi mejor amiga, y sé que no es sano para ella tenerte, tú...no eres igual que nosotros, y eso perjudica la vida de Sonia o tu madre,

Pero yo nunca le haría daño. La proyectería ante cualquier peligro...ella es lo único que tengo.

Se quedó asombrado ante las palabras del pequeño ser. No lo había visto de esta forma. Notando como la nostalgia lo consumía, lo cogió en brazos para acabar dándole un abrazo.

:Perdoname:,

Tranquilo, a mi tampoco me caes muy bien.

Sus palabras provocaron una risa en la boca del hombre.

¿Tú crees que los demás me darían una oportunidad de vivir con ellos si pudieran hablar conmigo?,

:¿Con quienes?:,

Con los humanos,

:...Yo creo, que sí:,

Si pudiera estar con vosotros, podríais enseñarme a ser un guerrero como vosotros,

:¿Queres ser soldado?:,

Me encantaría ser reconocido, por ser uno de los más fuertes y valientes de todos. Desearía defender a todos los necesitados, y a aprender a usar una de esas armas,

:Pues te queda mucho para que puedas entrar en el ejército:,

Da igual, esperaré...espero que me acepten,

:...Tranquilo, haré que el ejército te vea como uno más, te lo prometo:,

¿Enserio, estás diciendo, que harás que los demás me acepten como un humano más?,

:Sí. No mereces esto...nadie. Así que te ayudaré:,

¡Gracias!, mamá ya no tendrá que alejarse de los demás, ya no tendrá que mentir más, ni temer si me descubren,

:De nada. Al final, no eres tan odiable como antes:,

Ni tú tampoco.

Saliendo del abrazo, el Alien volvió junto a su madre para quedarse dormido.

Dos campañas hacían compañía al gran bosque. Sergio y Jonh estaban despiertos para hacer guardia. Fernando y Teresa se habían quedado dormidos.

Lurna, estaba llegando al bosque. Ya en su entrada se tendió en la hierba para descansar. Las dos lunas hacía reflejo en su exoesqueleto. La brisa movía la hierba que a la vez acariciaba su cuerpo.

Nota de autor:

Siento la espera, pero estuve con muchas tareas. Para los que le interesen, voy a crear otra lectura, llamada Nueva vida, es una historia de Evolve. Va haber, mpreg, amor homosexual, aventura y familia. La lanzaré dentro de poco.