No soy dueña de ninguna de las películas de Alien.

Todos estos personajes del Fanfiction, son inventados por mi.

En en XENO18

Capítulo 6

Un pasado marcado

El sueño es interrumpido por el crujir de sus tripas. Saliendo del abrazo de su madre, intentó buscar algo para callarlas. Con su olfato, comenzó a seguir la carne que guardaba su madre. Caminando llegó a la mochila. Alcanzando la cremallera, la abrió para mostrar un profundo hueco lleno de bolsas y cajas. Observó que una de las bolsas mantenían los cadáveres de las aves que les atacaron la última vez. Curioso por el sabor de su carne, con una garra abrió la bolsa…pero de repente, el olor putrefacto de la descomposición invadió sus sentidos. Saliendo repentinamente de la mochila, cayó contra la pierna de su madre. No tardó mucho a que el somnoliento Robin despertara repentinamente para acabar corriendo a la cremallera acabando por tirar la tienda de campaña. Todos acabaron a su lado, Sonia, ya despierta, le preguntó lo que pasaba.

Sonia: ¿Pero que narices…?.

Ella no pudo acabar la pregunta, ya que de repente, el trozo de ave podrida se estampó en su cara. Los gritos invadieron todo el terreno.

Rocár, sobresaltado, se levantó del suelo. Para cuando miró la fuente del grito, vió el pequeño hogar de los humanos moverse bruscamente como si hubiera uno de los suyos intentando rascarse el trasero. Volviendo a la normalidad, corrió junto a la campaña, para con sus garras, desgarrar la tela en un solo corte. Unos segundos después, todos salieron por la raja provocada por el gran xenomorfo.

Robin: ¡Dios!. ¡Que puto asco!.

Sonia: ¡Ayudame, aún lo tengo en la boca!.

Robin: ¡Te lo mereces!. ¡No deberías haberlos guardado en esas bolsas, si ni siquiera se lo dabas de comer a Junior!.

Sonia: ¡JUNIOR!.

Rocár, oyó la exclamación de la mujer, sabía a quién se refería, mirando la campaña, aún estable con la abertura provocada por él, corrió hacía ella para entrar dentro. En el interior, vio al rebientapechos intentado salir de los objetos esparcidos. Lentamente, lo cogió con su gran mano de seis dedos, para luego sujetarlo con el brazo. Saliendo de la campaña, se acercó a la madre de la criatura.

Sonia vio como el zángano salía del hueco de la campaña. Este, se acercó a ella con algo en su brazo derecho, era Junior. Al distinguir su color rosado entre el grisáceo oscuro del otro, empezó a correr a su lado. Arrodillándose, estiró los brazos para que se lo devolviera.

Rócar, paró al ver la madre delante de él arrodillada. Tranquilamente, le devolvió a Junior. El pequeño ser, saltó a los brazos de su tutora, para empezar recibir un abrazo y besos de ella. Pero de repente, la mujer le miró.

Sonia: Gracias.

Después de su palabra de gratitud, volvió junto a su compañero. No pudo sentirse un poco angustiado, por la culpa de que no le dio tanta atención como él querría, pero sabía que estaba mejorando en lo de la confianza. Entre sus pensamientos, de repente, el silencio es irrumpido.

Robin: ¡No, la tienda!. ¡No podremos dormir ahora en ella, con esa raja, se nos puede meter cualquier cosa!.

Sonia: Tranquilo, tengo material para hilar.

Robin: ¿Tienes, pero…?, pero yo no me voy a pasar ahora el rato cosiendo eso!.

Sonia: Tranquilo, lo haré yo de noche.

Robin: ¿Tú, y qué pasará con nosotros?.

Sonia: Haréis la hoguera para el fuego. Que yo sepa, tenemos a un buen defensor y apenas nos ha atacado algo estas noches. Tú tranquilo.

Robin: Está bien. Venga, no podemos perder más tiempo. Ya que estamos despiertos, vámonos.

La caminata empezó con la salida del sol. Atravesando el bosque, las hojas secas crujían bajo sus pisadas. Sentía la mirada de otros depredadores vigilandola. Pero no se preocupaba, ya que notaba la preocupación de estos al no saber cómo atacar sin salir dañados, era una gran ventaja ser un xenomorfo, ya que pocos depredadores deseaban enfrentarse a ellos. Levantándose lentamente a dos patas, acabó teniendo todo el peso de su cuerpo en sus dos piernas. Acercándose a uno de los árboles, en una milésima de segundo, esta se impulsó con una de sus piernas, para acabar escalando con gran velocidad el largo tronco. Las criaturas no tardaron en salir volando. Para cuando llegó a la copa, usó una de las ramas para impulsarse, y entre un saltó, atrapó a su presa. Con unos rápidos reflejos, agarró con su gran cola una de las ramas de otro árbol, para acabar agarrándose al tronco.

La mañana comenzó cuando ella despertó. Observando a su gran colonia, dió un leve rugido para despertarlos. No pasaron unos segundos hasta que todos empezaron a levantarse. Lentamente, se colocaron sobre dos patas, al final todos acabaron con la mirada en ella…la reina. Notó todas sus mentes conectarse a ella, pero, sintió que le faltaba una, había una ausencia en su mente, pero cuál. Al final supo lo que le faltaba.

Reina: ¡Volcún!.

Ella le llamó, porque sabía de quién se encargaba de la ausente. Al momento apareció enfrente de su saco reproductor.

Volcún: ¿Si madre?, ¿qué deseas?.

Reina: Creo que tú ya sabes porqué te he llamado. No me mientas…¿dónde está Lurna?.

Volcún: ...Se ha ido madre.

Las palabras de su hijo la dejaron atónita.

Reina: ¡¿Qué?!, ¿cómo que se ha ido?, y ¿porqué?.

Volcún: Ella no soportó más la presión de estar amparada de Rócar, y…se fue.

Reina: ¿Y, cómo que no se lo has impedido?.

Volcún: Sí, lo intenté, pero se volvió muy tozuda, y…tú ya sabes que no puede estar sin él.

Reina: Sabía que no iba ha aguantar sin él.

Volcún: Madre, desde que fue una cría esos dos han estado siempre juntos, eran un hermano para el otro.

Reina: Pero se ha pasado desobedeciendom ti. No podemos dejar que haga lo que quiera por libre, tiene a una reina a la que tiene que obedecer. Aunque cuesta, sabiendo su reina no es su verdadera madre.

Volcún: Pero… Ella os ama. Es verdad que… Pero ella lo hizo por Rócar.

Reina: Ya, pero en una colmena todos viven a mi cuidado obedeciendome, si desobedece uno, lo hará otro y otro, y la colmena se destruiría a sí misma. Para algo tenéis obligaciones, para tener un orden. Voy a comunicarme con ella, si no quiere volver…tendré que…

Volcún: Madre, no la echará, ¿verdad?.

Reina: Tú ya sabes como son las cosas. Si no quiere obedecer a su reina, pues será aceptada como una presa más en este planeta.

Estas últimas palabras le crearon una punzada en el corazón de la reina.

Entre la trituración de huesos, una voz le perforó la mente. La reconoció al momento, era la reina llamándola.

Reina: ¡Lurna!, ¡Lurna, hablame!.

Lurna: ...¿Si madre?.

Reina: ¿Cómo te atreves a desobedecer a tu grado superior, y pasar de la colonia?.

Lurna: Deseo ver a Rócar y saber que está bien. No puedo aguantar más esto sin él.

Reina: Siento no poder ser de ayuda en lo de comunicarme con Rócar. Tú ya sabes que a mucha distancia no puedo hablar con él, pero no es excusa para que salgas corriendo al exterior sin mi consentimiento. Lurna, tienes que volver, y esta vez, obedece.

Lurna estaba frustrada de haber sido pillada. Sabía que verían que faltaba de todos modos, pero deseaba estar lo más lejos posible de ella, para reservarse el sermón.

Reina: Lurna, si no vuelves, yo me ocuparé de que la colonia no te vuelva a aceptar jamás. No volverás a ser de la familia ni mi hija. Tú decides.

Aquellas palabras la paralizaron, el miedo la atrapó. No sabía qué hacer, quería ir junto a su hermano, pero a la vez no quería acabar encontrándoselo muerto y hacer que el castigo de la reina cayera todo sobre ella. No sabía qué hacer, y tenía que elegir rápido. Mirando al gran laberinto de árboles, empezó a decidirse. Era consciente de que no valía la pena, tener a toda la colmena de contra, sería un suicidio. Estaba furiosa, después de todo lo que había hecho para salir de allí, ahora tenía que volver atrás.

La entrada a la colmena la aterrorizaba, solo entrar allí…¿a saber las cosas que tendría que aguantar?. Dando un paso al interior, vió como toda la multitud giró su mirada hacía ella. Entrando, observó como los demás se apartaban haciendo un camino destino a su castigo. Un paso tras otro seguía, hasta que por desgracia, el camino se acabó. Subiendo la cabeza, su visión se encontró con la mandíbula de la reina destapada por los labios mostrando sus imponentes y afilados dientes de cristal. Al final, el desgraciado momento llegó, la voz de "su reina" hizo eco en su mente.

Reina: Lurna, has hecho cosas que no merecen ser nombradas por un ser como yo, pero hoy…¡TE LLEVAS EL PREMIO!. Como hagas otro error igual a este, no dudaré en matarte, y te prometo, que empatía contigo…nin-guna. Ahora mismo, quédate en frente de mi, en tu hueco de dormir, y no te levantes hasta que yo te lo diga. ¿Entendido?.

La vergüenza le cubría el rostro, aún no teniendo movimientos en el rostro para expresar el bochorno que sentía, todos los demás lo notavan.

Lurna: Entendido…madre.

Reina: Bien.

Girándose, miró a toda la colonia observándola por unas milésimas de segundo, hasta que todos apartaron la mirada al notar la tensión. Atravesando la multitud, llegó al centro para tirarse al suelo.

Reina: Aquí no hay nada que ver, todos a trabajar.

Sus palabras provocaron el espabilamiento de la colmena. Separándose de ella, todos se fueron a sus puestos. Tirada en el húmedo suelo, buscaba una forma cómoda para pasar todo el día, pero de repente noto algo tocarle el hombro. Dándose la vuelta, se encontró con una de las jóvenes nuevas crías de Volcún.

Lurna: ¿Qué deseas?.

Hilarem: ¿Porqué te fuiste?.

La inocente voz de la hembra joven le estremeció pensar gritarle, pero las ganas de responder no la reconcomían, por eso paso de ella mirando a otra parte.

Hilarem supo que se había pasado preguntando algo sin el derecho de la hembra, pero la curiosidad la carcomía. ¿Quién querría irse de una colmena teniendo alimento, agua y además de la muerte provocada al abandonar a una reina?. ¿Quién desea dejar de tener una familia?. Ya dejando de pensar, se disculpó.

Hilarem: Lo siento.

Con esas palabras, ella se alejó de la joven adulta, pero tuvo que detenerse al oír unas palabras que la pillaron por sorpresa.

Lurna: Espera.

Girándose, vio a Lurna mirar a la reina. Fijándose ella también, ella estaba dormida en su útero. Volviendo la atención a la joven adulta, esta empezó a comunicarse en su mente.

Lurna: Es por ella.

Estas palabras las dijo señalando otra vez a la inmensa xenomorfa.

Hilarem: ¿Madre?. ¿Qué pasa con ella?.

Lurna: Eso es los que pasa, ella no es mi madre, igual que tú.

Hilarem: ¿Y qué tiene que ver eso?. Lo importante es que ella te dió un hogar.

Lurna: Eso es verdad, ella me aceptó como una de sus hijas,pero...el que me trajo a este hogar fue Rócar. Mi padre no me aceptó aquel día que llegué, y… tenía miedo de entrar, por...Yo…

Hilarem se fijó que la angustia se empezó a apoderar de Lurna. Estaba empezando asustarse de qué preguntarle le haya hecho recordar un recuerdo no deseado.

Hilarem: Perdona, n-no tienes que contarlo…

Lurna: No, tranquila. Pero no se lo puedes decir a nadie, ¿me lo prometes?.

Hilarem: Sí, te lo prometo, prometido, prometidísimo.

Lurna: Sssh, baja la voz.

Hilaren: Perdón.

Lurna: Haber. Yo nací en una colmena diferente, al nacer dos de mis hermanos se encapricharon conmigo, me cogieron cariño, me aceptaron como su hija. Me llevaron junto a la reina para nombrarme, me vigilaban y mimaban, pero no sabíamos que a la noche, todo cambiaría.

Flashback Lurna

Dormida estaba en los brazos de su querido hermano. La noche era tranquila, ni un solo ruido la perturbaba. Su madre, dormida en su corona, descansaba sin preocupación alguna. La colonia, enrollada descansaba. De repente, unas luces la despertaron. Unos puntos flotaban con gran velocidad en la entrada, asustada empezó a despertar a sus dos hermanos. Ellos no tardaron mucho en levantar las cabezas al extraño ser. Pero se dieron cuenta que las luces no eran un ser, la sujetaban varios. Un potente rugido hace respetar a todos incluida la reina. Todos notaron las nuevas presencias, que con sus voces llamaron a la muerte. El sonido de disparos llenaron la colmena. Rápidamente, noto la dentadura de uno de sus hermanos cogerla del cuello. En milésimas de segundo empezaron a correr con ella. Escapando de las balas, lograron pasar la entrada para huir. Pero de repente su poseedor freno ya que su otro hermano le paró, era Ético.

Ético: ¡Bruthus!. ¿Y la reina?, no podemos abandonarla.

Brutush: Da igual, no vamos poder sobrevivir a ellos, habían demasiados, de la última vez solo fueron un puñado. ¡¿Pero te has fijado?. La primera fila de los nuestros murieron al momento!

Ético: ¡¿Y qué hacemos?, no podemos dejarlos.!

Lurna se preguntaba si podían comunicarse con los humanos para pedir paz. Pero las fauces de su padre guerrero mayor le impedían moverse. Con un gran tirón sale de su boca. Corriendo intentó llegar a la entrada.

Sus dos hermanos empezaron a seguirla.

Ético se quedó petrificado al ver a su hija acariciar la pierna de un humano armado.

Ético: ¡LURNA!.

Brutush vió como su pareja fue disparado por una escopeta en el pecho. No se podía creer lo que había pasado, su pareja había muerto. Lleno de cólera, salto sobre el humano para acabar creando una pelea llena de sangre. El hombre esquivaba su boca retráctil con una gran agilidad. Brutush, con sus largos brazos lo agarró. Pero el humano lo apartó dándole una cuchillada en su abdomen, al separarse de él, este le rasgó otra vez con su daga en su cabeza. Dolorido, cansado y harto, sujeto al hombre para acabar hiriendolo con su sangre ácida. Los gritos eran infernales, mientras lo mantenía con fuerza pegado a él, este le seguía intentando perforar el cráneo, pero como era resistente, la daga resbalaba haciéndole más cicatrices. Al final, los cuchillazos cesaron, soltando al ser, vio a un moribundo humano sollozando mientras que sus tripas se fundían igual que su piel, el silencio se hizo. Volviendo ahora la atención al cadáver de su pareja, corrió a su lado.

Brutush: Ético, no, no, nononononono. ¿Porqué?.

Ante la pregunta, giró la mirada a su cría. Esta se acercó al cadáver para empezar a sollozar, pero Brutush eso lo cabreó.

Brutush: ¡NO TE QUEJES, FUE TU CULPA, POR ESO ESTÁ MUERTO…POR TI!.

Lurna cayó de espalda ante los gritos de su padre.

Lurna: ¿Papá?.

Brutush: ¡NADA DE PAPÁ, TÚ YA NO ERES MI HIJA!...yo ya no te amo.

Sus últimas palabras le hirió "pronunciarlas", pero verla ya no le sería lo mismo. Alejándose, se fué a buscar un nuevo hogar. Lurna le seguía, no la quería tener a su lado, pero aún menos desearle la muerte, así que la dejó seguirle.

Las horas pasaron en perturbación, los gritos de la colonia junto los disparos de los humanos hacían eco en todas partes.

De repente, el olor de los de su especie lo paralizó, tenía que irse de allí antes de que lo encontraran, pero al primer paso de vuelta, un xeno apareció enfrente de él. Brutush sabía que si elevaba la "voz", podían acabar por matarlo.

Brutush: Mi familia ha sido masacrada, solo he sobrevivido yo, no busco ningun problema.

Volcún: ¿Y el amiguito que tienes, que?.

Brutush: ...De la colonia también, sobrevivió y me siguió en todo el viaje.

Volcún: Soy Volcún, hemos oído todo desde aquí. Lo siento. Vamos junto la reina, seguro que le encantará ayudar.

Brutush siguió al joven xeno, pero de repente nota en su pierna a la cría jugar, dando una pequeña patada, la apartó dejándola tirada en la hierba.

Lurna sabía que su propio padre la había repudiado. Dolorida, se enroscó en sí misma para empezar a sollozar. Pero en unos pocos minutos, noto el tacto de alguien. Era uno de ella pero más grande, era una cría también, pero con todo el cuerpo desarrollado, salvo el color.

Rócar: ¿Qué te pasa?.

Lurna: ...No… No tengo familia.

Rócar: Puedes ser de la nuestra, puedo ser tu hermano… Perdón, me llamo Rócar.

Lurna: … Yo, Lurna. Y ¿en serio?

Rócar: Sí. Ven, sígueme.

Siguiéndolo, llegaron a una cueva húmeda llena de la estructura que formavan los suyos, estaba en un nido. En frente de ellos, estaba la reina hablando con él nuevo inquilino que lo reconoció al momento.

Lurna: Rócar, tengo miedo. Ese nuevo es mi...era mi padre, me rechazo al...

Rócar: No te preocupes, yo estoy a tu lado. Tranquila.

Lurna: … E-está bien.

Rocar: Madre, aquí hay una nueva.

Reina: ¿Rócar?, ¿pero dónde estabas, me tenías muy preocupada?.

En esas palabras, la gran xeno lo cogió en sus brazos para columpiarlo y jugar con él. Pero paró al momento en que le prestó atención al nuevo ser.

Reina: Vaya, vaya. ¿Cómo te llamas pequeña?.

Lurna: … Eeeeh, Lurna.

Al pronunciar su nombre, la atención del joven guerrero se volvió hacia ella, Rocar lo notó.

Reina: Tranquila, no te voy a comer. Oh, estás tiritando. ¿Quieres subir a mis brazos?, así cogerás calor.

Lurna: V-vale.

Acto seguido, se apoyó en la gran mano de la reina para acabar al lado de su pecho. El miedo y el frío la abandonaron al momento de notar su exoesqueleto.

Reina: Eso es, ssssh.

Volcún: Mira quién encontró a la pequeña.

Rócar: Ya, es mi hermana ahora.

Reina: ¿Sí?. Pues tendrás que ayudarla, cuidarla y protegerla mucho.

Rócar: Sí madre.

Reina: Bueno, Brutush, te dejamos vivir aquí, pero si me desobedeces o intentas hacer daño a uno de los nuestros, no dudaré en matarte, ¿entendido?.

Brutush: Sí… Madre.

Reina: Bien.

Fin de flashback de Lurna

Hilaren: Lo siento. No sabía que…

Lurna: No pasa nada, te lo he dicho porque confío en ti. Ahora ya sabes mi verdad, no es que odie a la reina, pero...Rócar es todo lo que tengo, toda mi familia.

Hilaren: Tranquila, gracias por contarmelo, y si necesitas algo pídemelo.

Lurna: Gracias. Venga vete, tendrás que trabajar.

Hilaren: Sí, voy ha ayudar a mis hermanos.

Después de esas palabras, la joven zángano desapareció por los pasadizos. Cuando se fijó que se había quedado otra vez sola con la reina, agachó la cabeza a sus brazos. El haber recordado su pasado hizo sentir morriña por Brutush, ya no era su hija desde hacia mucho tiempo, pero el sentimiento de cariño por él aún no había desaparecido de su corazón. De golpe, una voz la separó de sus sentimientos.

Reina: Lurna, siento haberte gritado de tal forma. Pero no deseo que te pase nada, ni a la colmena por un deseo tuyo. Sé que es duro para ti, pero… Tenemos normas, y la primera, es cuidarnos los unos a los otros. No podemos perder más de las muertes que hemos pasado.

La voz de la reina se fue quebrandose poco a poco hasta empezar a sollozar. Lurna no pudo evitar sentir una gran nostalgia y culpabilidad en su interior, verla así le hacía sufrir. Lentamente se acercó a ella para escalar a sus brazos largos. Estos la arrullaron al momento junto al gran tórax.

Lurna: Lo siento… Mamá.

Reina: Lo sé, lo sé. Sssh, ya está, ya está.

Lurna: No te-tenía que haberlo hecho, yo solo quería volver a estar con él.

Reina: Lo sé, y no te culpo. Es tu hermano.

Lurna levantó la cabeza a su mirada al pronunciar esa palabra, para luego sollozar en su pecho.

Brutush veía la escena desde uno de los conductos de los muchos que había en la colmena para desplazarse. No la había visto tan deprimida desde la vez que perdió a su otro padre. El recuerdo de aquel hecho se estampó contra su cerebro provocandole un mareo instantáneo. No había recordado desde hace mucho su antigua pareja fallecida.

Brutush: Ético.

Aquel nombre le hizo volver a un recóndito de su cerebro para encontrarse con un momento muy especial.

Flashback de Brutusk

Había vuelto de la caza, el día había sido duro pero con muy buenos resultados. Era primavera y el aire suave de la brisa llevaba el polen que crearía nueva vida en nuevos campos. Dando como espectáculo, un lugar lleno de colores. Al entrar, el calor le dió una satisfactoria bienvenida. Pero el momento agradable desapareció al oír una voz ocupar la calma.

Ético: ¿Qué hay?, ¿qué tal el día?.

Brutush: Bastante duro, ahora mismo me gustaría descansar.

Ético: Sé que te pillo en mal momento, pero te lo insisto otra vez. Intenta conocerme, deseo ser tu pareja.

Brutush: Llevas así diez lunas, y te he repetido que no necesito tener pareja.

Ético: Ni a un ser tan hermoso como yo.

Brutush: No. Ni a un ser tan hermoso como tú.

Ético: Venga, una oportunidad. Dejame solo una tarde contigo hasta la noche, y si no te ha gustado, te dejaré en paz. Te lo prometo.

Brutush: ...Aaah, vale. Pero solo un día, mañana después de comer cerca del gran árbol, ¿entendido?.

Ético: Sí, sí, sí, sí. Mañana después de comer, perfecto. Perfecto, bueno adiós, te dejo descansar para mañana.

Acto seguido, este salió al exterior con otros de sus hermanos y hermanas. En el momento que pudo notar tranquilidad, se tumbó en el suelo para al final quedar dormido.

La mañana iluminó la entrada, con pasos torpes se acercó a la reina para esperar sus órdenes.

Después de una gran mañana de trabajo, llegó el momento de comer. La colmena tragaban los trozos de carne almacenados para el consumo. No tardaron más de una hora en acabar sus raciones para decidir dar una siesta. Las crías se enrollanvan a sus padres o brincaban sobre ellos para entretenerse. Él, saliendo de la cueva, se encontró al fondo a un zángano sentado junto a un árbol de un inmenso tronco.

Brutush : Has llegado antes que yo.

Ético: Un buen xenomorfo siempre llega puntual.

Brutush: Bueno, ya puedes empezar.

Ético se apollo sobre sus cuatro patas para empezar ha hacer unos movimientos lentos pero fluidos con su cuerpo.

Era el baile de apareamiento, era tradición si un xeno deseaba ser aceptado por otro como pareja, el baile era lo necesario como demostración de belleza, fuerza, elasticidad y destreza. Si el otro u otra aceptaba el baile uniéndose a los movimientos, la respuesta era sí. Este baile podría durar todo e d

Ético creó ondas con su cola para acabar creando remolinos, con ellos, dió unas vueltas sobre sí, haciendo una recreación del nacimiento de una flor. Acercándose sensualmente a Brutush, este dió vueltas a su alrededor para con su cabeza lisa acariciar la barbilla del otro. Volviendo a su posición, empezó a crear nuevos pasos más rápidos, pero aún con una gran fluidez.

Brutush, no sabía cómo, pero notó el deseo de bailar junto a él. Aceptaba que era un gran zángano, que siempre había obedecido a la reina, se preocupaba más por los demás que por sí mismo, además de ser un gran cazador. Pero era lo contrario a él, Ético era alegre, optimista, eléctrico y muy sociable. Él era más tranquilo, muy antisocial y callado. Pero siempre había respetado a sus hermanos y hermanas, pero ninguno o ninguna se fijaron en él. Se preguntaba cómo alguien tan buena y con mejores opciones, le había elegido a él. Al principio creyó que era un capricho suyo, pero al final se convirtió en verdad.

Ético volvió a rodearlo, con unos ronroneos acarició el cuello de Brutush. Él no pudo evitar notar calentarse. Sabía que se estaba enamorando y que deseaba aceptar el baile. Con mucho cuidado, separó sus muslos del suelo para que con su cuello, apoyar la cabeza en el hombro del otro. Siguiendo los pasos, empezaron a bailar con el mismo ritmo. Acabando, estos separaron sus cabezas para apoyar sus frentes juntas.

Brutush: ¿Por qué yo?.

La pregunta provocó silencio en el aura.

Ético: Porque desde que te vi por primera vez, sentí algo especial. Observe todo para entender qué era esa extraña sensación por ti. Y descubrí que era un aviso de mi corazón. Y descubrí por qué te elegí. Tú tienes algo que los demás no. Eres fiel a tus sentimientos. No piensas con el cerebro, si no con el corazón.

Brutush acercó lentamente sus labios a los del otro para notar al final su fina piel tocar la del otro. Con eso los dos empezaron a chocar sus labios y bocas por sus cuellos y cabezas. La respiración aumentaba, se oía los latidos frenéticos de sus corazones. El aumento de calor en sus cuerpos los hicieron arder.

Brustush: Lo necesito, ya.

Ético: Yo también. Pero… No podemos aparearnos sin el consentimiento de la reina.

Brutush: Pues volvamos, no puedo aguantar ni un minuto más.

Ético: Ni yo.

Los dos rieron ante las respuestas irónicas. Dirigiéndose a la colmena, los dos fueron galopando a la entrada.

Ya en la boca de la cueva, llegaron junto a la gran xenomorfa.

Brutush y Ético: ¡Madre!.

Ella al momento levantó de golpe la gran corona para salir su cabeza de un hueco.

Reina: ¿Qué pasa hijos?.

Brutush: Ético y yo hemos decidido emparejarnos.

Reina: ¡Oh, salve a la gran madre, que buena noticia!. Esta noche celebraremos vuestra unión.

Ético: Pues ya tengo unas ganas de que llegue.

Esto dijo girando la cabeza a su futura pareja.

Reina: Perfecto, ahora descansad. Tenéis que reponer fuerzas para esta noche.

Fin flashback de Brutush.

De repente sus recuerdos son apagados al fijarse que estaba siendo observado.

En el suelo estaba Lurna a cuatro patas. Esta se dirigía seguramente a la salida, pero el descubrirlo escondido en uno de los conductos de la colmena la habría hecho para y fijarse en lo que pasaba.

Lurna: ¿Qué estás haciendo ahí?.

Brutush a la pregunta, llevo un poco la cabeza hacia atrás para luego responder.

Brutush: Nada que te incumba niña. Ahora vete a ayudar a los demás, e intenta no crear má problemas.

Lurna: …

Ella se lo quedó mirando, haciendo recordar su pasado que había hablado hacía poco con la joven. Le recordaba que en el fondo de su corazón. Deseaba volver a tener a su padre.

Brutush: Niña, te he dicho que te vayas.

Lurna: …Lo siento, po-por…

Esta salió a paso ligero del lugar antes de que pudiera decir algo este.

Brutush se quedó un poco abatido ante las disculpas de la joven, pero rápidamente negó otras ideas surgidas de su cabeza.

Reina: Aún la echas de menos, ¿verdad?.

El comentario de su directriz lo golpeó secamente.

Reina: Ella aún te ama. Desea volver a tenerte en su vida.

Brutush: ¿Cómo puede creer tal cosa después de veinte años?

Reina: Lo siento en su aura, añoranza, tristeza, culpabilidad. Lo siento todo. Nunca había estado tanto tiempo lejos de Rócar, eso haría en que se fijara más en ti ya que fuiste su luz. Además, tú sabes que tengo razón.

Brutush: Yo… Yo no puedo volver a…

Reina: ¿A qué?, ¿a ser su padre?. ¿A ser el ser que siempre la protegió y la amo?.

Brutush: Madre, sabes que solo fue un día lo que duró estar con ella.

Reina: Fue solo unos minutos en ver a mis hijos nacer, y antes de que ellos vieran el mundo, yo ya los amaba. Uno de los nuestros no elige sin amar. Cuando la escogiste a ella, tú ya la amabas, y lo sabes.

Brutush: Pero eso no cambia…

Reina: ¿El que haya muerto tu pareja?.

Brutush: …

Reina: ...Sé que es duro perder a un ser querido, pero lo es más negarle amor a un hijo. En el fondo deseas volver a tenerla en tus brazos, volver a mimarla, a hacerle sonreír y verle convertirse poco a poco en una futura guerrera, de la que en un futuro… Estarás orgulloso de ella.

Brutush: ...N-necetiso irme. Los demás me esperan.

Ella notó como se alejó de la cámara de huevos para desaparecer por una colmena inmensa.

Notas de autor:

Siento la tardanza, estuve muy ocupada y no tuve mucho tiempo de escritura.

pero ya he vuelto y os mando este nuevo capítulo. Tengo más ideas para el próximo, y esta vez prometo tardaré menos. ;)