Antes de comenzar, me es importante darle primero las gracias a Pia hazashi por ser un gran apoyo y animarme a seguir con el capítulo y a vosotros con vuestros comentarios. Ahora disfrutad y espero que me perdoneis si algo no os gusta o no es lo que os esperabais.

Capítulo 14

En busca de perdón

Su sueño se iba disipando, poco a poco fue recuperando la consciencia. Sus sentidos se fueron despertando y con ello llegó su vista. Sentido aún dormido, pero suficientemente despierto para distinguir la silueta que hizo patalear al hombre con todo su cuerpo para llegar a un lugar más seguro. Desgraciadamente, su organismo estaba muy débil, acabando por caer al suelo al momento de poder levantarse.

La criatura fue lo que lo llevó a reaccionar de tal manera que de nuevo la adrenalina lo cubría hasta no poder respirar.

El ser se mantuvo en frente de él, inmóvil. Algo llegó a helar más al hombre; pues si aún no estaba muerto, era porque muy seguro acabaría asesinado totalmente consciente para placer del predador.

Pero nada ocurrió. nada de lo que el humano esperaba. Llevandolo a alucinar ante la peculiaridad del momento.

¿?: ...Come.

Pues una voz gastada y siseante le llegó a los oídos. Vió como el ser acabó de mover la boca dando a luz esa palabra. Esta señaló con su gran marcado cráneo repetidas veces a la izquierda del hombre. cortando su perplejidad. John giró en una milésima de segundo sus ojos a aquella dirección para acabar repitiendo de nuevo el movimiento, pero esta vez se quedaría con la vista plantada en la zona señalada.

A su lado izquierdo se encontraba una pila de frutas desconocidas por el hombre.

John no sabía si obedecer, desde que llegó aquí no comió nada de este planeta. La verdad, lleva unos días sin alimentarse. Grcias a su alto rango aprendió de lo mejor para aguantar días sin comer ni beber entre intensos ejercicios o situaciones.

Pero esto lo dejó muy agotado y no podía evitar ver con delicia esa fruta exótica. Su mente dudaba; pero cambió de idea al momento de que la criatura se pusiera encima para mirarlo más cerca.

¿?: ...Come.

John estaba espantado por la situación, sentía que iba a decaer de nuevo. Pero uno de los brazos del ser lo ayudo a no caer de espaldas.

No recibió ningún daño de la criatura. Despues de un rato largo recuperandose, decidió coger una fruta.

Su hambre ya le era muy alta.

Esta era jugosa y hidratante. Una vez que dió el primer mordisco no pudo parar.

Despues de un rato de comilona. El capitán se acordó de que el ser que antes era su objetivo estaba con él y le había ayudado a recuperar fuerzas.

John: …¿Por qué me has ayudado?.

Se atrevió a preguntar.

¿?: ...Niña…¿Tú tener...fa-familia?.

John recordó que deliró sus últimos segundos antes de quedarse inconsciente con su hija. Pues la dejo con su tía para que la cuidara entre la espera de esta misión, pues tardaría bastante en volver a verla.

John: …Sí...tengo una hija.

La criatura en ese momento se quedó mirándolo, creándole un sensación de incomodidad indescriptible.

Esta no pudo evitar recordar parte de su pasado. Desde que nació fue utilizado como estudio principal de la combinación de ADN entre ser alienígena y humano. Al que consideró al principio su padre, esa vinculación pequeña apenas perduró. Pues tiempo después de nacer recibió los primeros maltratos de sus pruebas, donde se vería su agresividad y obediencia, empujándolo, pequeñas descargas de varas largas para evitar la cercanía de la gente a su lado y recibir un daño que nunca llegó hasta que todo se descontroló años después.

Su "padre" se quedaba solo observando mientras le inyectaban cosas que solo le causaron problemas de todo tipo un dia entero o semana si quería aquello inyectado en su cuerpo.

Al final acabó obedeciendo por el dolor de sus heridas y el miedo a lo que pasaría si desobedecía o se negaba a una orden para el experimento. Pero perdió la empatía para esa gente, salvo para uno, la que sería su madre; ella protestaba ante todo golpe que recibía dentro de las habitaciones. Pero no podía hacer mucho para que el hombre parara. Todas las noches lo atendía para limpiar sus heridas y moratones. Lo mimaba en esos momentos hasta acabar quedándose dormido. Muchas noches que él no quería dormir, ella se dedicaba a enseñarle a hablar y leer..

Creció aceptando sus experimentos en el que él era el conejillo de indias, y po las noches era apaciguado todo ese dolor por ella, su madre.

Después de perderla por la culpa de su "padre" además de los nervios. Acabó asesinando a toda la nave y terminando viviendo de sus carnes, con el único recuerdo de ese amor incondicional que había sido arrancado de su vida.

Y aunque él no recibiera apoyo por ninguna parte ni persona o criatura. Eso no le impedía sentir dolor o pena por un humano que quiere volver al lado de su hija. Nunca se quedó desde eso con una buena imagen de un humano. Era horrible para él. De llegar a ser poderoso y manipulador a un gran apoyo en esta existencia. Podía pasar cualquier cosa con ellos.

Pero sabía ante todo lo que era sufrir sin familia o la ida de un ser muy querido y no quería ser el causante de ese tormento.

La parte asesina vive en él desde aquel día, pero con los años a podido controlar esa rabia y utilizarla para su propia supervivencia o cuando fuera necesario hacerlo. Sabía dentro de él que no era un asesino sin conciencia, y no quiere caer tan bajo como antes.

¿?: ...Sé...lo que es...el dolor de no tener a un...ser querido.

John se quedó callado ante lo respondido por el ser.

Pasado un rato el capitán decidió levantarse para poder ver a donde ir, pero al momento calló al sentir una gran punzada en su pie. Pie herido y que ahora no estava en condiciones para poder apoyarlo.

La criatura se acercó para ayudarlo a levantarse, y entre su gesto habló.

¿?: Te ayudaré...a irte de aquí, quiero limpiarme despues...de todo lo ocurrido. Y...no te negarás, tengo la cara destrozada por tus...armas,

En ese momento el hombre fue puesto a los lomos del ser. No se quejó ante lo dicho y se decidió por mirar a donde ir.

John: No tengo ni puta idea de adónde ir...ya sé. Primero vamos a la cueva, necesito munición nueva y encontrar algo para mi pie y alimento. Espero que nada se haya caducado después de tantos años embasado.

La criatura se dirigió a su hogar para acabar penetrando en la nave abandonada y obedecer a las peticiones de su primer y nuevo jinete.

Lurna permanecía en la entrada de la colmena observando el cielo estrellado. Mantenía no solo la mirada en la gran luna, su mente también permanecía ocupada preguntandose como se encontraba su hermano mayor. Hermano que se llevó parte de ella. Después de todo lo ocurrido, la vuelta de su padre a su vida; la preocupación la había dejado por un tiempo hasta ahora.

Estaba tan sumida en sus pensamientos, que no notó que Brutush se acercaba por detrás. Este apareció al final a su lado. Pero no hizo presencia hasta que empezó a hablar.

Brutush: ¿Pasa algo Lurna?.

Lurna: ...No, solo estaba preguntandome cómo debe de estar Rócar.

Brutush: Estará bien, además, seguro que aparece dentro de poco. Y apuesto que todo irá muy bien cuando aparezca.

Lurna mostró una pequeña sonrisa ante lo dicho por el adulto. La verdad; le había conseguido dar algo de confianza. Todas palabras sacadas con serenidad o confianza le hacían sentirse mejor. Pero no pensaba que sería Brutush uno de esos seres.

Ella lentamente se acurrucó a su lado para ir descansando poco a poco hasta quedarse dormida.

Su coraza estaba helada. Su caminata había sido de días y sus fuerzas ya se estaban agotando. Desde que escapó de aquella nave humana donde permaneció criogenizado; sus fuerzas no se habían ni recuperado, pero tuvo las suficientes para estar muy lejos de allí.

El aroma que lo guiava lo había llevado en parte en medio del bosque.

Su agotamiento lo llevó a acostarse en el suelo sin importar si mantenía depredadores cerca. Cada segundo que pasaba para llegar al sueño. Podía ver los recuerdos que tenía guardados antes del incidente con la criogenización.

Recordaba el dolor que sufrió al ver la colmena ser arrasada injustamente por los humanos. Y su dolor al ser disparado por uno de ellos para luego que lo acabaran atrapando para su estudio. Pero una angustia enorme lo cubría; pues sentía que algo más importante se le escapaba y no era posible recordarlo. Después del duro trabajo que le dió a su cerebro, se quedó dormido entre la espesa oscuridad del bosque en la noche.

Imágenes. Una hermosa cría inocente de xeno entre sus brazos. Un macho robusto. Que desesperadamente siguiendo al ser que amaba como para dejar a la colmena a su suerte. Se mantenía con la cría cerca. Una cría que trataba como hija...familia. Sólo pudo oír entre todo el sueño un disparo al final para acabar fundido en negro y despertar donde se había quedado dormido.

Su sueño ya acabado, fue suficiente excusa para saber porque tanta angustia y para seguir andando aunque este muy agotado. Pues su familia lo estaba esperando. Sus patas sufrían por el poco peso que pueden aguantar por el agotamiento. Sus pasos eran torpes y ruidosos; estaba decidido en encontrarlos aunque despertara a todos los residentes del bosque.

Una luz suave mostraba una salida cercana.

Ambos se separaron del beso empezado por Sonia. La mirada de la mujer permaneció fija a la del xenomorfo. Empezó a apoderarse un calor intenso entre los dos que daba respuesta a que se veían algo más que acompañantes para acabar con una misión.

Rócar estaba acumulando el impulso de crear su pareja, pero sabía que no podía sin el permiso de la reina. Pues ella da el permiso de apareamiento y unión de pareja.

Sonia acercó de nuevo sus labios para acabar uniéndolos al ser. Los labios de este eran doblemente más húmedos y agrietados por la piel; pero no impidió que disfrutara de ello.

Robin fue abriendo los ojos lentamente al sentir algo frío tocarlo. Sólo tomó unos segundos para distinguir la cola de Rócar acariciandolo torpemente en la cara.

Robin: ¿Qué inten...tas?.

Los enamorados se dieron cuenta de que los pilló en un momento íntimo para ellos. Mostraron su vergüenza cuando se separaron bruscamente. Sonia llevó la mirada hacia su amigo para preguntarle con voz de preocupación fingida.

Sonia: Dios Robin. ¡¿Estabas ahí todo el rato?!. Vas a pillar un resfriado, metete en la campaña hace algo de frío.

Robin: ...No me hagas melodramas, por favor, lo he...da igual. Veo que habéis hablado de algunas cosas. Así que si queréis seguir debatiendo, yo iré a dormir con Junior.

Ambos enamorados asintieron lentamente; Sonia permanecía con la mirada algo baja pero tenía la suficiente perspectiva para encontrarse aún con los pies de Robin que permanecían ahí quietos. Eso le provocó incomodidad y algo de rabia por no estar a solas con Rócar.

Robin: …..¿Qué cojones?. Creo que estoy viendo a uno de los tuyos Rócar.

El zángano miró a la entrada del bosque, zona a donde señalaba el humano joven para encontrarse con una figura casi imperceptible por la culpa de ser tan oscuro como la noche.

Robin tenía razón a que fuera un xenomorfo; pero no era ningún compañero o familiar de la colonia de Rócar.

Rócar: Su olor no proviene de mi colonia, pero por otra parte el aroma que desprende tiene algo de familiaridad.

Robin: ¿Así, qué hacemos?.

No pasó ni un minuto a que el ser cayera al suelo demostrando que intentaría levantarse. Rócar decidió acercarse al trote.

Sonia: ¿Qué vas a hacer?.

Rócar: Es raro ver a uno de mi especie en solitario, salvo yo para esta misión. Principalmente vamos en grupos y no hacemos emboscadas en las que aparezcamos dando la sensación de cebo. Ese tiene que ser un rezagado o haber perdido su colonia. Además; no nos va salir solos de noche.

Robin acompañó al zángano. El joven estaba armado señalando alrededor además de al nuevo objetivo.

Rócar: No dispares hasta que yo te diga. Si sientes otros corriendo hacia ti o a mi dispara, si no es así, espera a mi orden.

Robin asintió ante lo dicho por el xeno.

El silencio de la noche se le hacía insufrible; pues las pisadas que tanto temía escuchar aun no habían aparecido. Eso lo llevó a crear un miedo más fuerte dentro de él; pues una de esas criaturas podría abalanzarse sobre él sin apenas oír sus pasos.

Cada vez le era más insufrible el aguantar el gatillo sin poder apretarlo para empezar a disparar. ¿Cuándo aparecería uno de esos bichos?. Puede que en realidad ese xenomorfo sea un rezagado como había denominado Rócar. Pero, ¿y si al final el compartir sus sentimientos solo fueran un pasatiempo para su nuevo compañero que seguro que llevaba muy bien lo de comer la mente de los demás y ser lo que tú denominas como amigo?.

El zángano se paró. Robin llegó a pensar que la tomaría con él. Pero sólo frenó el paso al llegar junto al objetivo.

Nadie más se acercó corriendo ni andando.

Rócar: Está dormido. Deberá de haberse perdido y puede que la caminata lo cansara.

Robin: Dos cosas. Qué cojones, ¿cómo sabes que está dormido si no tenéis ojos?, y ¿comó se puede perder un xenomorfo si manteneis sentidos muy sensibles y potentes?.

Rócar: Mantenemos ojos, pero nuestra capa oscura los esconden de vuestra vista. Y nuestros sentidos además a ayudar a nuestra vista a estar más completa, eso no significa que sepamos nuestro planeta de memoria. Tuvo que haber huído de su hogar o de cualquier otro lugar y estaría buscando la colonia más cercana. Podemos detectar a otros seres a grandes distancias, y es mucho más fácil encontrar a un conjunto de seres que a uno, así que seguro que iba a mi colonia, no conozco más cercanas. Puede que nos ayude en el viaje; además, su olor tiene el aroma de alguien que conozco, pero está ya muy apagado, deberá de tener años.

Robin: ¿Y si ataca a los demás?.

Rócar: Está agotado. Y para la respuesta de como saber que está dormido es por sus pulsaciones. Las siento y son muy lentas para que tengan un zángano desconocido y a un humano armado delante suya sin que pasara nada en todo el rato.

Sin más palabras, ambos llevaron al xenomorfo dormido a su zona de acampada. Sonia después de hablar con ellos sobre el asunto del nuevo decidió ir a la campaña al lado de Junior para quedarse dormida.

Rócar permaneció despierto con Robin hasta que volvió el sol al cielo.

Después de que todos tomaran algo y acabaran de guardar la campaña, se quedaron alrededor del nuevo acompañante durmiente.

Sonia: ¿Lo despertamos?.

Rócar: Será lo mejor.

Robin: Rócar, te conozco poco salvo por lo de esta noche; pero, creo que tú no quieres que algo malo nos pase. ¿Y si esa criatura nos ataca?, la supervivencia puede llevar a incluso matar cuando apenas tienes algo a lo que agarrarte.

Rócar: Lo sé, pero no va a pasar nada malo. Vosotros quedaros detrás de mí y no pasará nada.

Sonia agarró a su hijo sujetándolo con todas sus fuerzas cerca de su pecho con sus brazos y mientras tanto tensaba las piernas, preparada para reaccionar al momento de que pasara algo.

Rócar acercó sus manos a la criatura para empezar a despertarla.

Este empezó a mover sus extremidades con pequeñas convulsiones. Pero eso duró poco para luego levantarse con brusquedad y acabar amenazando a los demás en posición de ataque tanto su cuerpo como su cola.

Rócar también se puso en forma de defensa pero no llegó a hacer ningún ataque; pues su voz fue la que irrumpió.

Rócar: No queremos hacer daño ninguno. Se que es raro que vea al alba un grupo como nosotros; pero nos encontramos con él derrumbado en el suelo anoche.

¿?: …Humanos.

Rócar: ...Son...amigos...pero me acompañan principalmente para ayudar a la colmena.

¿?: ... Colmena...tu…...olor.

Rócar: …¿Buscas tu hogar?...Siguenos, te llevaremos a mi colonia.

¿?: …...Humanos.

Rócar: No te preocupes. Están de mi lado. Comeremos por el camino, es hora de emprender marcha. Ven con nosotros y te podré llevar a mi hogar. Pero antes. Tu nombre por favor.

¿?: …...Ético.

Rócar: ...Ético.

La marcha para la joven pareja había comenzado hacía escasos minutos. Sus pasos aunque fueran tranquilos, estaban llenos de energía, energía que les duraría para todo un día de marcha.

Ambos se habían dedicado a observar y oír lo que estuviera a su alrededor. El paisaje estaba en silencio, solo como fondo unos graznidos de aves desconocidas. La luz del día no había sido amansada con ninguna nube; haciendo el viaje molesto para la piel.

La brisa que llegaba desde sus caras era suave y caliente. La costumbre de vivir en zonas húmedas y a altas temperaturas les desapareció. Creando una incomodidad en sus cuerpos. Sobretodo a la neomorfo. Pues su piel blanda y pálida le provocaba molestias al recibir alcance directo del sol. Llevando que de vez en cuando se cubriera con la sombra de su pareja.

El bosque ahora mantenía a dos ocupantes más en sus entrañas. La pareja había llegado hacía poco. Las hojas en las ramas cortaban la luz proporcionandoles sobre su piel, una sombra cortada por algunas manchas de luz.

Rócar se encontraba atado a sus pensamientos, pues el nombre del nuevo compañero en el grupo juraba haberlo oído. Desgraciadamente, su ánimo se iba disipando al no encontrar ningún recuerdo que le hiciera ver el por qué le sonaba ese nombre. Era tal su concentración en buscar el origen de eso que sus pasos se volvieron lentos y sin coordinación; llevándolo varias veces a tropezar.

Sonia se mantenía observandolo. Sabía que Rócar se encontraba en otro mundo que no fuera en el que estaba caminando. Pero la científica se negó a preguntarle. Ya que el miedo de romper la meditación de su futura pareja de algo importante la llevaba a callarse.

Mientras tanto, Robin se encontraba con Junior y Ético. El joven se dedicaba de vigilar todo lo de su alrededor tanto como al nuevo visitante. El ser había comido tiempo atrás gracias a Rócar, ya que le cazó una presa voladora. Robin se encontraba algo hambriento, pero la carne fresca no le chiflaba tanto como a Junior, Ético y Rócar.

El ambiente silencioso y solo con el ruído de los pasos del grupo lo ponían nervioso.

Junior: Huelo que estás algo incómodo.

Robin le dirigió su mirada a la cría.

Robin: ¿No crees que es por el nuevo acoplado?.

Junior: …¿Acoplado?...¿Te refieres a Ético?.

Robin: ...Sí.

Juinior: Pues yo no siento que sea un peligro.

Robin: Porque tú eres un niño aún, para ti todo es bueno.

Se ganó una mirada fija y penetrante de la cría.

Robin: A ver. No lo eres tanto, sabes pensar casi como un adulto además de tener mejores sentidos. Pero no sé si ha sido buena idea de Rócar de dejarlo entrar.

Junior: Rócar es suficientemente inteligente y desarrollado para saber cuando decir que no a un desconocido. Además, no tiene muchas fuerzas, y Rócar se lo pensaría si ese hubiera sido suficientemente fuerte como para derribarlo.

Robin: ...Tienes en parte razón.

Junior: ¿Y cuál es la parte en la que no tengo razón?.

Robin: Que sigues siendo un niño y siempre hay algo que no sabéis.

Una carcajada salió de la boca del joven humano al enfrentarse al hijo de Sonia, ya que este cogío rabieta por Robin, como él esperaba.

Junior: ¡Que no soy ¡UN NIÑO!.

Sonia llevó la mirada fija a la parejita como los demás, pues no se esperaban que ocurriera eso. La voz del joven la detectaron todos. Y su tono despejo a Rócar de sus pensamientos. Sonia fue junto a ellos para preguntarles qué pasó.

Ambos se señalaron echándole la culpa al otro.

Junior: Me dijo que era un niño.

Dijo la cría con un pequeño tono a puchero.

Sonia: Ai mi vida. No eres un niño cualquiera, eres mi niño, ven aquí.

La mujer cogió a Junior para empezar a darle besos que le provocaron una risa de felicidad.

Robin solo se limitó a burlarse pero Sonia lo calló al mirarlo a la cara con una mirada de asesina.

El joven al momento desfiló el paso hacía adelante sin mirar atrás.

Los demás volvieron a la marcha lenta pero constante.

John se encontraba registrando todos los cajones y puertas de la zona médica. Al final entre la búsqueda se encontró con lo justo para ayudar a su pie. Unas vendas nuevas y un bote de alcohol a medias en buen estado.

Con ambas manos ocupadas, se dispuso a ir a las duchas. La criatura lo seguía detrás suya, él era ahora la responsabilidad de esta, responsabilidad impuesta por ella misma.

La sala estaba algo inundada, el agua cubría del suelo a la superficie unos cinco centímetros. Como no quería que el pie fuera tocado por ese agua sucia mezclada durante años con los cadáveres de los tripulantes, levantó más su pie herido y fue a la pata coja hasta una de las duchas.

Se quitó su bota y se desató el calcetín. Una vez libre el pie, presiono el botón de la ducha para sentir caer el agua sobre él.

La porquería de la infección resbaló por su panta hasta el agua que cubría la propia habitación.

Con la zona ya limpia, se echó el alcohol encima que le provocó un escozor increible. Fue tal su molestia que el ser lo agarró al momento para que no cayera. Y por último, aún con la ayuda de el experimento. Se envolvió el pie con la venda. Utilizó la mitad pues tendría que cambiar el vendaje dentro de un tiempo para evitar una infección aún peor.

Una vez pasado el sufrimiento de la desinfección, se giró para mirar a la criatura que era ahora su escolta, defensor de un camino que ni él sabía por dónde estaba o ir.

Antes de que pudiera hacer algo, unos pasos constantes de múltiples "seres" lo sacaron de su estado tranquilo.

Era como si una manada de caballos se acercara al trote a su posición. Un momento antes de que esa manada entrara, todo quedó en silencio para aparecer por un extremo de la

puerta un hombre?.

- ¿Capitán, e-eres tú?.- Era uno de sus soldados perplejo al verlo vivo.

John ni pudo abrir la boca ya que el joven señaló a la criatura de golpe. Pero el adulto pudo pararlo antes de que su miedo lo consumiera.

John: ¡No, no dispares!. Está conmigo...con nosotros.

El joven soldado se quedó mirando a ambos para luego acabar bajando el arma a la altura de su cadera.

Tras de sí aparecieron nuevas miradas ya reconocibles. Todos se quedaban mirando horrorizados al ser, pero después de las palabras del Capitán. Ellos se movían cerca de él para saludarlo.

No pasó ni un minuto hasta que el científico que huyó del ataque de la criatura que ahora acompañaba a su "excapitán" apareció por la puerta. Uno de los soldados se dió la vuelta para que al trote ir junto suya.

- Mire Fernando. El Capitán está vivo. Y tiene una gran arma biológica como acompañante. Increible, no está muerto después de todo.- Comentó un nuevo infante.

En esas últimas palabras John no pudo evitar mirar fijamente al científico. Este se acerca a él cojeando, pero sus cadetes reaccionaron al momento para ayudarlo.

John: ¿Comó que muerto?. Creía que tú eras el que estaba muerto. Me pasé días sin ninguna comunicación de tu puñetero culo.

Fernando: ...Lo siento señor. En mi huída más adelante me tropecé con unos pocos de sus soldados. Y desde ese día nos propusimos a comunicarnos entre los demás hasta que llegaran a nuestra posición y reunirnos los que estamos aquí.

John: ¿Y los demás?.

Fernando: Ninguna señal. Algunos de los que están aquí vinieron solos por la culpa de que algunos compañeros suyos murieron en el camino, en el impacto del aterrizaje de la cápsula o ya al salir por la culpa de algunos animales.

El capitán volvió la mirada mientras hablaba el científico a sus soldados. La cantidad de gente era menor.

John: ¿Cuántos somos?, ¿Y por qué no captasteis mi canal?.

- Somos treinta y ocho en total contándole a usted. Y nos dijo que había muerto en el ataque de un ser parecido al que lo acompaña.- El anterior soldado le contestó de inmediato callando al científico que se encontraba visiblemente nervioso.

El capitán mandó de inmediato una mirada fija de odio al científico. En el momento que pudo acercarse más a él, lo atrapó de la bata desde el cuello y le escupió con odio todas sus palabras. Sabía que sus soldados dejarían marcado en la lista de sospechosos a los ojos del capitán, ellos se tomarían más en serio si pide que se detenga a un objetivo en concreto, incluyendo al propio científico.

John: Oye, cerebrito. Sé cuál es esta nave y parte de su historieta con Weiland. Si buscas hacer daño a mis cadetes. Te juro que estrenaré la fidelidad de mi escolta.

Después de susurrarle con odio eso. Se dispuso a mirar a su cuadrilla.

John: ¡Muy bien nenazas!. ¡Quiero que hagáis dos grupos, uno buscará nuestra nave y intentará llevarla a la ubicación que les mande!. La otra parte vendrá conmigo y Casas. Buscaremos a nuestra científica. Quiero que para mi parte vengan cinco conmigo. Los demás se irán en busca de la nave.

Fernando: ¿Qué sabes de Sonia?.

John: Se comunicó una vez conmigo y no volví a acordarme de comunicarme más, sobretodo porque estuve ocupado. Ella sabrá algo, además, no quiero volver y decirle a la Weiland que dejé a una de sus científicas en el planeta abandonada sin ni siquiera saber si estaba viva o si mantenía información importante para ellos. Aquí todo importa.

Fernando: ¿Por qué yo no me quedo aquí?. Podría estudiar los orígenes de ese ser, incluso encontrar sus documentos y cumplir con lo recomendado de la misión. Como ha dicho, todo es importante.

John: Es mejor que te calles. No me ha gustado como has actuado. Y me niego a que se te ocurra joder las cosas. No voy a dejar que los juegos de tu empresa a la que tú le lames el culo sea un peligro para mis soldados y la vuelta a casa. Te dejaré solo un rato para mirar. Pero por ahora él se ha ofrecido en ayudar y si volvemos sin nada, al menos volver vivos. Todos. Yo no abandono sin preguntarme antes si ese sujeto está vivo aún.

Casas miró con odio y miedo al de más poder. El capitán mantenía preocupación al saber que al ser que lo acompaña la compañía lo quería, y sentía que al científico ya sabía ese objetivo. El riesgo que asumía era alto, pero no podía parar, tendría al hombre vigilado.

Después de que los grupos se crearan, todos se fueron a investigar un poco la nave para ayudar a su capitán a recuperar munición y armas. Él empezó a seguir al ser que se guiaba con pasos melancólicos a una habitación sin importancia para los demás, ya que no tenía nada de lo que necesitaban encontrar.

El ser se paró en medio de la habitación. A la izquierda de este se situaba un espejo que llegó a reflejar su dolor ante los recuerdos que lo consumían. Sus pies estaban tocando el suave acabado de una alfombra color azul celeste.

Y a su derecha se encontraba una cama matrimonial.

John se acercó a él, pero acabó fijándose en una de las imágenes que había en la mesita que tenía el gran espejo.

¿?: Recuerdo que de las veces que faltaba mi padre por irse de expedición con...los demás humanos. Ella me cogía en colo para llevarme aquí. Me enseñó a leer...y a...hablar. Llevaba años sin hablar con un ser humano...y he perdido...mi fluidez. Aunque ya ves, que mi cerebro ha vuelto a recordar...cómo...hablar.

John: ¿Mónica?.

El ser lo miró, se giró para mirarlo. Y señalando la foto contestó.

¿?: Ella fue mi...madre. La mató mi padre.

John se quedó observándolo.

¿?: Uno se espera...que los asesinos son...como yo. Se aprovechó...acabó...con s-su...vida. Me quería...y él no. Ella luchó...por mi. La golpeó...hasta…..hasta que...n-no pudo...levantar del s-suelo. Por eso yo...quiero ayudar. Nadie, tiene que sufrir...una...una infancia...solo. No quiero ser el asesino del padre de una niña. He matado por supervivencia, pero de esa gente o seres no sabía su vida. Por...eso no...no me negué. Pero sé que tú tienes a alguien gracias...a…¿la suerte?. Así que no mataré sabiendo que puedo impedir una desgracia.

John entendió en parte a lo que se refería. Entendía que era un ser capaz de matarlo; pero se negó al descubrir que tiene a alguien a quien volver a abrazar. Eso le daba esperanzas para seguir andando, pues una criatura creada para matar, maltratada y aún con empatía para corregir algo antes de que sea un error, eso lo ayudaba a creer que saldría de esta.

El verdadero asesino de Mónica fue su marido. La locura que lleva la ciencia y el hacer locuras para lograr tus objetivos aunque haya tortura de por medio, era horrible como dominaba a la gente.

¿?: Mi nombre es Charlie. Mi madre amaba ese nombre. Le encantaba nombrarlo siempre que estaba conmigo...No sé qué pensaría ahora mismo de mi si siguiera viva.

En lo último, Charlie agachó la cabeza además de la voz mostrando melancolía y vergüenza.

John lo notó pero no comentó nada. Se dispuso a observarlo unos segundos hasta que decidió coger el walkie talkie que le provocó tanto miedo ahora lo veía como una salida. Antes de encontrar el canal de Sonia, llamó la atención del ser.

John: Te has decidido ser mi escolta hasta que me vaya de aquí. Y quiero que sepas que tienes la opción de irte sin que nadie te haga nada. Pero si vienes asumes el riesgo de que te pase algo. Descubrí...que eres la principal...misión de la gente a la que trabajo. Y no voy a dejar que te lleven, pero hace poco sufrí una traición por parte de uno de los míos, y puede que vuelva a pasar. Solo quiero que sepas donde te metes.

Charlie: No me queda mucho por lo que luchar. Moriré limpiando mi ignorancia que demostré anteriormente. Seré tu protector hasta que salgas de este planeta o muera en mi obligación impuesta por mi y aceptada por ti.

El capitán asintió lentamente con la cabeza para luego volver toda su atención al cachivache.

Una vez encontrado el canal que anteriormente le había permitido comunicarse con Sonia se dispuso a hablar.

John: ¿Alguien me recibe?...

Notas de autor:

Por fin el capítulo que tanto esperabais. Espero que os guste, no se como me ha salido. Y siento la espera, pero en serio que os agradezco los comentarios, pues me animaron a escribir y sobretodo a Pía hazashi por ser un gran apoyo para ponerme a escribir de nuevo, pues estuve tiempo sin inspiración hasta que vosotros y ella me animasteis.

Bueno muchas gracias por todo, y sobretodo a Pía hazashi, que he leído uno de sus borradores y está de maravilla. Espero que lo suba. Pero todo con calma.