Aviso: Primeramente siento un montón la espera, creía que sería capaz de llevar a tiempo el capítulo o aunque me atrasara pues no mucho más de una semana. Pero me equivoqué, las clases me han ocupado muchísimo tiempo y no he tenido tiempo de escribir todo lo que quería además de tener otras cosas pendientes. Por ello me disculpo ante la espera y ante esto, lo de clases os debo dar esta mala noticia de que la espera entre capítulos variará entre un mes a dos.

Y como siempre , espero que sea este capítulo de vuestro agrado, creo que he bajado algo la calidad en este capítulo; igualmente, para el siguiente ya empezare a mover más la situación y será algo más divertido de escribir. Darle suerte a los nuevos capitanes de la querida nave; les espera una etapa muy larga dentro de unos días


Capítulo 28

Mañana problemática

Las mantas cubrían su cuerpo con una agradable suavidad, mientras que su respiración relajada creaba una sensación de cansancio que solo ayudaba a que aquel descanso fuera increíblemente apaciguador para su mente.

La oscuridad hacía de un manto perfecto para su vista, terminando por volver al sueño que estaba tan cerca por consumirla de nuevo.

Desgraciadamente, un sonido repetitivo bastante irritante, invadió totalmente la habitación, obligando a que su cuerpo se retorciera en el intento de seguir descansando, pero era imposible; la responsabilidad de tener que levantarse temprano al tener un paciente dentro de poco hizo que estirara unos de sus brazos con los que envolvía a su hijo, para finalizar el irritable timbre de la alarma.

Una vez que el silencio gobernó en la habitación de nuevo, Sonia aprovechó para quitar la manta sin despertar a nadie más. Pero era tarde, la propia alarma se había encargado de que los sentidos de su pareja más cría fueran bombardeados, despertándolos con ella.

Siendo invadida la habitación por ruidos suaves de movimientos de mantas o peso, acompañados de respiraciones fuertes, gruñidos y siseos.

Junior fue el primero en erguir su cuerpo, pero lo dejó caer de nuevo en el colchón cuando Sonia insistió que se volviera a dormir. Él era madrugador y enérgico por naturaleza; pero la comodidad del algodón lo llevaba a otro sueño sin poder evitarlo.

Una vez arropado su hijo, se dirigió al final de la cama para terminar apoyando los pies en el suelo frío. Pasaron solo unos segundos para poder visualizar el armario y cómo estaba de despejado el piso; así que con cuidado de no molestar a nadie, elevó uno de sus pies, para terminar siendo agarrada fuertemente por el tobillo, obligando a apoyarlo en el suelo.

Al momento, su mirada pasó a donde se encontraba Rócar. Este había dormido a los pies de la cama, pues su cuerpo había sido imposible de que estuviera bajo las sábanas sin presionar a los demás ocupantes contra la pared.

Este había podido enroscar su cola en el tobillo de Sonia, mientras que ella estaba ocupada acomodando la vista a la oscuridad.

-Tengo que trabajar, cielo. Debo vestirme y desayunar antes de que me sea hora-; comentó Sonia con una voz cansada.

En ese momento, Rócar eleva su cuerpo a toda su altura para acortar la distancia entre su pareja y él, sin llegar a soltarla. Sus miradas se unieron mientras que él se balanceaba suavemente a la vez que suaves ronroneos invadían los oídos de Sonia.

Ella no pudo evitar soltar una pequeña sonrisa, mientras apartaba la cara de vergüenza.

Rócar aprovechó aquel gesto para acercar sus grandes manos alrededor del cuerpo de ella; al momento, los ojos de Sonia fueron a su cara mostrando como una sonrisa pícara se formaba poco a poco.

En un pequeño acercamiento de ambos, Rócar consiguió pasar una mano por debajo de la camiseta, acariciando suavemente uno de los senos de su pareja.

Sonia colocó una de sus manos sobre la que se encontraba acariciando su pecho; además de tocar con la otra el abdomen de Rócar.

Los segundos pasaron hasta que las grandes manos de este liberaron del cuerpo de su mujer la prenda que llevaba puesta; dejando a la vista la frágil piel de la científica.

El calor de la habitación llegó a acariciar su torso creando que su corazón bombeara con más fuerza; una pequeña descarga recorrió su cuerpo, llevando a que sus brazos rodearan el cuerpo de su pareja alimentando esa necesidad inconsciente de atender a aumentar el calor de la escena. Ambos cuerpos terminaron acariciandose; pequeños placeres recorriendo cada célula, cada nervio bajo sus pieles, haciendo que sus bocas llegaran a abrirse en un acto primitivo de suplicar por más atención.

En ese momento en el que Rócar acercó sus labios a los de Sonia; este la elevó en sus brazos para acercarla al armario mientras compartían un pequeño beso apasionado.

Así pasaron unos segundos, hasta que ambos unieron sus frentes antes de que Sonia pudiera apoyar sus pies de nuevo al piso.

-Será mejor que no siga ocupando tu tiempo; nos veremos a la cena-; dijo Rócar antes de dejar espacio a Sonia para poder abrir el armario y empezar a cambiarse.


De vuelta al sonido mañanero más común de cualquier trabajador que se aprecie; el impacto incesante de la cuchara al típico movimiento de remolino en el vaso al querer mezclar el azúcar con el café.

El olor fuerte del líquido despertaba sus sentidos de nuevo, despejaba su mente tan adormilada y agitada por el malestar de anoche.

-Buenos días capitán. ¿Cómo se encuentra esta mañana?-; la voz de la científica invadió sus oídos, haciéndolo despertar de su cansancio por completo.

-Cansado...pero mejor que ayer.-; comentó John, dando una pequeña mirada a la científica, intentando que su desastre interno no llegara a notarse en su mirada; aunque su voz demostrara que no se encontraba disponible a hablar en ese momento. Algo en lo que pudo darse cuenta Sonia, y hiciera que intentara llevarse un poco de café lo antes posible.

-Entiendo señor, me alegro. Le dejaré desayunar a gusto-dijo Sonia mientras mostraba una pequeña sonrisa rápida antes de llevar consigo un vaso.

John giró la cabeza hasta poder ver como se iba hacia una mesa la científica. Hubo un momento en el que pudo sentir como la culpa ante su respuesta le hacía sentir pena por la mujer; aunque lo dejó de lado, sabía que no valía la pena molestar ahora. Había que moverse lo antes posible.

Recogiendo su vaso con su mano buena, se dirige a la mesa en donde se encontraba su compañero para terminar sentándose a su lado.

-Siento hacerte esperar aquí, pero quería tenerte consciente y preparado para el laboratorio-; había llegado a comentar John, mientras intentaba colocar bien la muleta a su lado.

-No se preocupe, Señor. Entiendo lo que quiere decir-; la voz de Charlie fue increíblemente apagada a los oídos de John, que llegó a mirarlo rápidamente una vez que notó algo raro en sus palabras.

-¿Señor?...no sé por que me da la sensación que eso no encaja contigo…¿estás bien?-; en eso, el capitán intenta llamar la atención del espécimen al poder observar cómo aquella mirada estaba cubierta de seriedad más disgusto formando unas arrugas muy feas en aquellos carnosos párpados.

Charlie decide mirarlo lentamente para luego mostrar una suave sonrisa, obviamente forzada.

-John, no se preocupe. Solo no he podido descansar tan bien como hubiera deseado-; sus ojos terminaron en un momento observando los de su superior para caer a otra parte en el que no existiera un exigente contacto visual.

-¿Problemas con el colchón?...¿Sucedió algo?-; la mirada de John se hizo más persistente en el rostro de Charlie; demostrando ciegamente que le era muy importante la comodidad de su compañero.

Y como era obvio, Charlie pudo notar el aura de preocupación en John; sin poder evitarlo, su boca empezó a tartamudear en un intento de poder comunicar tranquilidad al humano. Pero, falló en las palabras para terminar soltando un pequeño suspiro entre una risa corta.

-John...solo ha sido, ya sabe...un mal sueño...creo que estrés por tantos...cambios y sucesos; además, usted sabe perfectamente que me llevo algo mal con los...laboratorios-; una de sus grandes manos cubrió uno de los hombros del capitán; sabía que no era posible dar una total calma a su superior acaso que volvieran a la paz del cubículo. Pues pudo notar como una fuerte sensación de preocupación y pena invadieron su mente por parte del capitán. Estaban en una situación muy dura en el que ni se podía llegar a saber si hasta sus propios trabajadores llegarían a salir ilesos.

Entendió desde el primer momento dónde se había metido una vez que pisó la nave para seguir a John por los pasillos.

Aunque la gente descansara de nuevo en sus camas, el comedor tanto como las habitaciones seguían estando sumidos en las grandes penas y dudas de sus tripulantes. Las esperanzas estaban flotando entre sus frentes y nisiquiera había valor para atraparla y sostenerla firmemente en sus mentes. El miedo afectaba a todos por igual, aunque no existiera expresiones; los soldados estaban moralmente hundidos, y en eso John no era la excepción.

Su mente era totalmente un desastre, compuesta de dudas y terrores que seguramente no olvidaría con los meses.

Charlie acarició suavemente el firme hombro de John para soltar una pequeña risa a la par que llegaba a acercarse a su mirada.

Sus frentes no recibieron contacto por unos centímetros; en ello pudo desnudar aquel sentimiento que lo estaba invadiendo, era lástima por su amigo, suplicava intensamente el poder consolarlo todo lo posible; sabía que estaba apegado, pero ¿de qué manera?; intentando justificar el casi invadir su espacio personal, sus ojos van directos a los del contrario.

John pudo sentir como la sangre cambiaba de rumbo creando pequeños choques eléctricos en su pecho más estómago. Ambas pieles no llegaban a tocarse pero no entendía cómo aún en una distancia en el que el contacto entre ellos no era posible; fuera capaz de sentir como pequeñas cosquillas en su frente impidiendo una concentración absoluta.

Sus ojos temblaban, obligados a observar alguna parte del rostro del otro sin intentar hacer contacto visual o bajar la mirada a algo más "prometedor" para su mente.

En ello, por curiosidad, terminó observando los lisos labios de su compañero alienígena. Arrepentido y avergonzado, cambió de rumbo la vista. "John, te estás volviendo loco"

-Se lo aseguro, me encuentro bien. Simplemente necesito dormir más esta noche, lo mismo para usted, se le ve agotado-; dijo Charlie mientras alejaba su cabeza lentamente, hasta volver a su posición inicial. Por supuesto que no había pasado de largo el aura que esparcía su amigo; no entendía del todo lo que era, pero parecía afecto, "és extraño".

John, volviendo su mente a la realidad, decide asentir con la cabeza mientras lleva su atención al café.


Ya en el laboratorio, Sonia se encontraba cambiando primeramente los vendajes del capitán. En un principio, iba a ser Charlie el primero en ser estudiado o cuidado. Pero después de que la científica pudiera recordar la gravedad del pie de su superior, insistió en que fuera atendido antes, además de que le llevaría poco tiempo.

Y así era, Sonia limpiaba la gran herida que mostraba algunos signos de curación; como era de esperar, la supuración dio un fuerte olor además de ensuciar las vendas.

-¿Qué tal te fue con los analgésicos?-; comentó Sonia mientras vendaba de nuevo el pie de John.

-Bien, pude descansar sin problemas...al final no fueron necesarios para Charlie, por lo que parece tiene un buen aguante a lo que se refiere al dolor-; en ese momento la científica detiene sus manos solo un segundo en el vendaje, para seguir mientras llevaba la mirada a Charlie, terminando con volver la vista a donde estaba rápidamente.

-Interesante…-; Sonia recuperó su postura erguida al terminar con su principal asunto. Con ello, pasó a llamar a Charlie para que llegara a sentarse a la camilla y así poder inspeccionarlo primeramente.

Charlie, con un poco de incomodidad y nervios, decidió obedecer para ocupar el sitio donde antes estuvo su amigo. Apoyando su cuerpo en la camilla, observó como la científica se acercaba junto suya.

Sus dedos fueron directos a acariciar alrededor de la primera cirugía del cráneo.

-No veo infección, ni problemas de curación, por no decir que ha avanzado más rápido de lo normal...ahora voy a presionar un poco, necesito que me avises si te llega a doler-; una vez avisado, Sonia comenzó a crear presión con una de sus yemas enguantadas, para no recibir ningún tipo de respuesta motora o verbal. Lo mismo sucedió con la del tórax.

-Veo que te adaptas muy bien, y tienes un organismo bastante fuerte...Tendré que hacer análisis, aprovecho mientras te preparo para la resonancia-; Sonia invitó a Charlie a entrar en una de las salas de al lado que era dedicada para ese tipo de estudio. Como llegó a suponer, pudo ver como el espécimen fue junto suya sin un gran entusiasmo. Observaba como sus ojos mostraban un gran miedo además de cansancio.

Mientras se apartaba para dejar paso al ser, a la vez que se compadecía de él; los pies de este fueron retumbando con menor fuerza, su espalda llegó a encorvarse más de lo normal mientras que sus manos y brazos intentaban ser apartados para no terminar tocando nada de lo que perteneciera de aquella habitación.

-Muy bien, Charlie. Te voy a pedir que te desnudes en esa habitación pequeña, si es que no te gusta la idea de estar sin ropa, cúbrete con esta manta. Luego te explicaré cómo será el proceso-; Charlie miró con ojos asustados a la científica para girar su mirada tras suya, donde se encontraba aquella habitación señalada anteriormente.

Volviendo su vista a donde antes, termina apretando la manta entre sus brazos mientras se dirige a cambiarse entre pasos tétricos.


Pasaron los minutos para que Charlie, pudiera salir de la habitación cubierto por la manta que había sido dada por Sonia.

Los pies descalzos de este empezaron a resonar por toda la habitación llamando la atención de la mujer que estaba parada en una silla removiendo una especie de líquido en una pequeña jarra.

Sonia llevó la mirada a su paciente para darle una suave sonrisa de seguridad.

-Está bien, Charlie. Siéntate en una de las sillas, te voy a explicar-; dijo Sonia mientras señalaba a uno de los asientos libres cercanos a Charlie.

-Lo que va a suceder ahora será, primeramente deberás beber estas tres jarras pequeñas; y luego necesitaré que te acuestes en esa tabla o camilla que te introducirá en el interior de la maquinaria. Hará un poco de ruido por ello te pondré unos tapones...no te preocupes, el líquido lo que hará será reflejar una imagen de tu organismo, la máquina solo emitirá ruidos mientras sucede eso, necesitaré que te mantengas quieto y acates algunas órdenes. Pero no sufrirás ningún daño-; Sonia sabía que esto no iba a ser tan sencillo como se lo pintaba. La mudez y movimiento de ojos algo nerviosos de Charlie, demostraba que no estaba seguro además de confiado.

-Le podemos pedir a John que te acompañe si así lo deseas-; en ello, la atención del ser fue directa a la mujer para dar un rápido asentimiento.

Sonia entendió el mensaje, igualmente ordenó que aprovechara el tiempo en el que iba a preparar algo de material, para que terminara de tragar todo el líquido de contraste.

Así fue como Sonia dejó a Charlie con aquella tarea mientras ella se dirigía junto a su superior a informar sobre el comportamiento de su compañero.

John se encontraba sentado en la camilla, mientras pasaba los segundos jugando con sus dedos; cuando de repente, los pasos de Sonia hacen eco en sus tímpanos, haciendo que llevara rápidamente la mirada a donde se encontraba la mujer que se disponía llegar a su lado.

Sonia le mostró una pequeña sonrisa, aunque desapareció tan rápido como llegó a verla.

Su boca permaneció en silencio mientras intentaba preguntarse qué sería lo que llegaría a decirle; "espero que todo vaya bien".

-Capitán, ya falta poco para que empiece a hacer el estudio. Pero he visto que Charlie está bastante nervioso, le he preguntado hace un rato si deseaba ser acompañado por usted y era para pedirle que vaya a hacerle compañía desde ahora, pues necesito hacer unas cosas y puede que así le calme esos nervios-; Sonia llegó a comentar mientras movía las manos señalando con uno de los pulgares a la habitación de aquel estudio.

John asintió sin peros, comprendía rápidamente lo que sucedía; ya había sugerido el día anterior si acompañarlo si es que sucedía algo parecido que con la intervención.

El capitán apoyó su pie bueno en el suelo mientras se manejaba con la muleta dirección a Charlie.

Mientras tanto, Sonia se ocupaba de escoger el tipo de aguja que utilizaría para el análisis y la introducción del líquido de contraste.

Con sus guantes atrapaba alguna aguja envuelta en plástico, por si había llegaba a ver problemas con la anterior. Además de gasas, algodón y alcohol.

Ya con el material guardado cómodamente entre los bolsillos de su bata de recambio, pudo adentrarse al interior del pequeño estudio para terminar viendo una escena algo incómoda pero común dependiendo de los pacientes.

Sonia pudo ver como la cara de Charlie se contraía en asco. Sus labios se encontraban terriblemente húmedos mientras goteaban pequeñas gotas de saliva, a la par que sus ojos lagrimeaban y su garganta temblaba, aguantando por lo que parecía algunas náuseas.

Ella, rápidamente observó donde anteriormente estaban las jarras para darse cuenta que ya llevaba dos vacías.

-Para-; dijo la científica a Charlie más John de golpe. Normalmente en humanos dos jarras era lo máximo o necesario para un estudio óptimo. Pero a veces por falta de comodidad en estos, algunos casos se hacían a medias. Lo mismo para Charlie, su cuerpo era mucho mayor y más resistente, por ello el número superior de jarras, pero no deseaba forzarlo para hacerlo terminar vomitando y volver desde el principio con un alienígena mucho más traumado que antes.

-Vamos a intentarlo con lo que has bebido. Puede que sirva así. Ahora relaja la respiración y dejaremos que eso tome reposo durante unos minutos.-; dijo Sonia mientras se acercaba para limpiar con un pañuelo el rostro del ser. Algo que llevó a llamar bastante la atención del capitán; pudo verlo, por el rabillo del ojo, pudo ver desde donde estaba sentado John a su lado, su expresión. No se esperaba que un efímero enfado hiciera presencia en su rostro. Últimamente todos estaban muy afectados, y John era uno de los más impulsivos en estos días. Aunque supiera que era relajado a la hora de llevar las cosas o obligaciones, todos pudieron observar con claridad la decepción y la ira que llevaba dentro que aún lo sigue comiendo. No entendía qué era lo que había hecho mal con Charlie. Puede que por hacerlo pasar por esta situación en el laboratorio, o puede que por todo lo que estaba sucediendo.

Nunca tendría el valor de preguntarlo, pero no podía negar que le era curioso el lazo con Charlie o su comportamiento a su alrededor, desde que los vieron juntos por primera vez. Pudo ver como la actitud de su superior se vio afectada de una forma bastante rara, sentimental, "¿paternal o...amorosa?".


Agotada, estaba simplemente agotada; la resonancia tardó más de lo esperado. Charlie mostró varias veces resistencia entre el primer intento de inyección y introducción a la maquinaria.

Sus quejidos y miedo habían llegado a invadir la sala, obligando a John llamar su atención más de una vez para poder sacar a su compañero de la RM para observar como su superior intentaba acariciar o agarrar al ser, tranquilizandolo lentamente.

Solo tuvieron que dedicarle casi unos diez minutos de calma y charla para hacer ver a Charlie la seguridad de la situación; consiguiendo al fin unas imágenes decentes para su estudio.

-Espero que haya valido la pena todo este desajuste para su estudio y la salud de mi compañero-; la voz de John retumbó en los oídos de la mujer para llevarse consigo una mirada de miedo y duda por parte de la científica. Aunque los pasos del hombre hicieron eco hacia la salida, Sonia mantuvo la mirada baja, visualizando el simple teclado de su escritorio.

John, por su parte, paró en seco en la entrada para dudar por unos segundos si mirar a la propia mujer para poder dar sus últimas palabras; algo que sin duda no hizo. Con la mirada firme, aún en la puerta cerrada, sus labios pronunciaron su despedida con una pizca de autoridad y enfado en su voz.

-A la noche, espero que pueda describirme todos los resultados, tanto resonancia como análisis...Si ve algún signo de incomodidad o dificultad de recuperación en Charlie, atiendalo cuanto antes; si observa algo que yo deba saber cuanto antes, envíe un toque de voz por el altavoz-; John terminó diciendo mientras sentía lástima y preocupación por dejar a Charlie recostado en la camilla. Sabía que podría recuperarse rápidamente, pero no pudo evitar sentir dolor y una gran preocupación cuando en la resonancia pudo verlo decaer entre terror y temblores. Sabía que si debía ser atendido entre su recuperación; lo mejor era dejarlo con la científica, así tendría una atención inmediata a que si se encontrara en su habitación.

Con un pequeño golpe en seco con sus dedos, abrió la puerta para salir entre pasos fuertes.

Dejando a una Sonia avergonzada y confusa en el laboratorio.

Ella, intentado dejar de lado ese pequeño desliz en su mente; volvió a las imágenes para representar el organismo de su nuevo paciente.

Los minutos empezaron a pasar en pequeñas cuestiones y sorpresas ante la semejanza del organismo humano y el de Charlie; exófago, estómago, intestinos, corazón, pulmones, vejiga. Los análisis mostraban una gran cantidad de placas como otras células nuevas; avanzadas en capacidad de desarrollo y protección del huésped. Por no decir que la creación de estas era mucho más veloz y eficiente que el ser humano. Sonia apartaba la muestra del microscopio mientras escribía una nota mental de seguir con aquel estudio más tarde.

Volviendo a su escritorio, abrió de nuevo los archivos de la resonancia para detallar en su informe todo el estudio. Abriendo un documento en blanco, decide empezar a redactar; los dedos chocaban con entusiasmo y sin pausa el teclado. Teclas haciendo una sinfonía de golpecitos que llegaron a cubrir todo el lugar, tapando incluso la respiración de Charlie; cuyo cuerpo seguía tendido en la camilla, ayudando a que su sueño fuera suavemente cómodo dando algo de comodidad a la científica a la hora de atender sus tareas.

El eco demostraba a cada segundo el completo silencio del laboratorio, las yemas frías seguían golpeando con avidez hasta que una suave pero perceptible sensación arrugó suavemente el rostro de la científica.

Su labio superior llegó a alzarse, lo suficiente como para mostrar los dientes alineados y semiblancos de Sonia; mientras que un pequeño siseo se escapaba de su boca.

Su mano derecha fue sin prisa a su vientre para sentir como su cuerpo volvía a la calma de antes; como la pequeña sensación de contracción desaparecía dejando un rastro suave de tirón a una agradable sensación de comodidad.

Sus ojos permanecieron en el monitor, temblando levemente a la vez que su mente trabajaba en buscar una excusa o explicación a aquella sensación; podría perfectamente haber sido un cólico, "pero hubiera sido más notorio"; hambre, "hubiera sentido revolverse el estómago entre pequeñas burbujas"; un espasmo, "pudo ser cualquier cosa, ¿para que le doy vueltas a la cabeza?"...pensó, intentando calmar sus nervios, nervios que no llegó a comprender del todo por qué invadieron su tranquilidad.

Comprendía que cualquier persona con sentido común, sentiría miedo a la hora de notar una incomodidad en su vientre bajo sabiendo que ha tenido relaciones sexuales con un ser capacitado para procrear; aunque no se sabe si en humanos sería posible...pero, "es imposible", -No puede ser posible de por sí, si antes no...dejalo-; se dijo para si misma sacudiendo un poco la cabeza para volver a escribir en el documento.

La hora pasó en calma, su vista y atención había estado fija tanto en las imágenes como en el paciente; en el que a veces tuvo que levantarse para atender a sus signos vitales y necesidades.

Sus dedos terminaron de teclear para volver con el ratón a las imágenes, sobre todo las que señalaban el bajo vientre de Charlie. Su vista observaba de nuevo aquella figura en el monitor para asegurarse que llegaba a quedarse con todo lugar y esquina de la propia mancha.

Sus pupilas trabajaban en quedarse con toda la información hasta que antes de poder cerrar de nuevo el archivo, una pequeña silueta en la resonancia le llamó la atención.

Una pequeña forma circular, pareciendo ser tapada por la vejiga, pues se encontraba por debajo de esta, cuya presencia se hizo lógica al observar dos líneas, separando ambos órganos uno del otro; increíblemente, su forma era parecida al de un útero sin ovarios y trompas de falopio.

Sin poder evitarlo, su cabeza más su vista empezaron a trabajar en sintonía intentando encontrar una hipótesis, una razón para que un órgano sin especificación en uso estuviera en ese cuerpo.

Su memoria trabajaba en lo aprendido en el Nido. Los machos podían llegar a desarrollar órganos reproductores femeninos si es que decidían ser los portadores de las futuras crías; pero no tiene ningún sentido que hubiera un órgano preparado para recibir una cría acaso que hubiera un estímulo o es que su cuerpo ya lo desarrollara desde nacimiento. Podía ser eso, "puede ser que domine más un por ciento de los genes del xenomorfo en su organismo, creando ese cuerpo. Su sexo dominante sería el masculino, osea Charlie es macho con capacidad de procrear además de la capacidad de portar en su vientre". Sonia sacudió un momento la cabeza para volver a su trabajo principal; aunque su hallazgo fuera algo no muy sorprendente refiriéndose al mundo del xenomorfo, no podía negar la pequeña sorpresa que era aceptar este hecho; "¿le será de importancia al capitán saber esto?". "Debería de darle importancia…¿y si es algo peor y solo estoy dando una teoría loca?"


John mantenía el paso entre los pasillos eléctricos, cuya función era el transporte de energía lumínica como energética a los sistemas principales de la nave. Sus botas resonaban contra el piso, mostrando un paso desequilibrado y débil ante la muleta; mientras tanto, sus ojos se ocupaban de divisar su siguiente punto de la clase.

-Siguiente punto; los generadores. Estos proporcionan electricidad o energía a los sistemas básicos pero no menos importantes de la nave; luz, corriente a los sistemas de ventilación y energía a los mandos de control como vida a MADRE…-; John llevó su mirada al xenomorfo para terminar en un silencio de unos pocos segundos en los que su cabeza dudaba en cómo minimizar más la información o si era posible que el ser pudiera entender algo de lo dicho.

Rebotando en pequeños tartamudeos de su voz, señaló el generador para mostrar su funcionamiento o pasos a darle marcha.

-Normalmente, esta es la fuente de principal inicio o reinicio de los sistemas. Si la nave se apaga aunque es raro, pero si no hay luz, los sistemas sufren de un pequeño colapso y no hay alarmas, se inician todos los generadores...hay uno a cincuenta mentros cada uno. Si está funcionando mostrará esta luz verde o destello si es que puedes verlo-;

Rócar, aceptando la información; observaba los movimientos de John en los que imitaba un encendido del generador. Su mente estaba aceptando, calcando los movimientos en su cerebro a la vez que sus otros sentidos intentaban opacar la presencia de Fernando. Como era de esperar, John no sabía del todo cómo trabaja la nave, haciendo que el androide sirviera como ayudante o profesor a la hora de comprender algo que el propio capitán no sabía.

-Corrígeme si es necesario, Fernando-; la voz del capitán resonó entre los sentidos de ambos seres; mostraba una dureza además de impaciencia sobre todo al pronunciar el nombre.

Ante ello, el androide llevó la mirada a donde se encontraba John, mostrando el mismo rostro inexpresivo desde que la tensión entre ambos había llegado a ser visible ante toda la tripulación.

-Señor, si hubiera sido necesario interrumpir, ya lo hubiera hecho. Por ahora, ha demostrado que sabe de maravilla lo simple; aunque bueno...supongo que a todo el mundo no le sería difícil entre los carteles de instrucciones que hay en todos lados hasta para encender una simple cafetera-; Fernando terminó comentando, mostrando al final una pequeña comisura en sus labios lo que pasaría a una sonrisa escondida, soltando la diversión de aquel comentario.

Algo que John no dejó de lado; su cabeza giró lentamente hasta encontrarse con los ojos del androide. Su silencio estaba creando eco en los sentidos del xenomorfo a la vez que una cierta incomodidad en el ser sintético, si es que era posible.

Las pupilas de John viajaban alrededor del otro hombre; terminando cada cierto tiempo en un lugar diferente de su cuerpo, observando su prenda, sus gestos para finalizar en su cara.

Los segundos pasaron hasta que el capitán dio un paso adelante, acortando el espacio entre él y Fernando; así varias veces hasta que su rostro se encontraba a pocos centímetros del androide.

Con un una respiración nasal; hinchó su pecho mientras intentaba tragarse la incomodidad de aquel momento.

-Por eso lo necesitamos; respóndeme, ¿cómo era su nombre?-; La cara de Fernando se transformó de una seria a confusa e irónica.

-Me es sorprendente que le tenga que ayudar a recordar mi nombre Señor; supongo que el capitán debería de conocer a todos sus trabajadores sobretodo a los más reconocidos- La mirada firme de John, seguía habiendo el chiste bajo el metal que había por suelo.

-...Fernando Casas, Señor-; John, con un pequeño resoplido, alza de nuevo su cabeza para terminar mostrando otra mirada de disciplina a una creciente ira..

-Me refiero a tu verdadero nombre, ¿o es que no lo recuerdas?-; la pequeña sonrisa de Fernando desapareció para volver a las milésimas de segundo, comprendía a dónde quería dirigirse su capitán.

-Si me lo dice así, Señor; me es algo confuso recordar algo de ese tipo-; su voz había pasado a una pequeña burla a mostrar una arrogancia precavida pero notable ante la tensión que estaba llegando a crecer entre ambos. Pudo ver como el rostro del hombre mayor se contraía cada vez más, creando en Fernando esa pequeña sensación de gloria al sentir como iba ganando en paciencia a su superior.

John estaba reprimiendo todos sus deseos de destruir en ese mismo momento al androide. Un robot dedicado a obedecer a una empresa capaz de usar de cebo a sus propios trabajadores. Sentía como el calor se acumulaba en su cuello para pasar a su cara; su mandíbula cada vez creaba más tensión entre los músculos; naciendo consigo una sensación de una posible dislocación si intentaba mover de manera brusca o rápida esta.

Restaurando lentamente algo de su cordura para llevar la situación; da una inspiración lenta para sentir como sus pulmones se iban expandiendo, dejando irse algo de aquella ira acumulada. Para terminar dando una pequeña sonrisa, haciendo ver al androide que entiende por donde quiere ir.

-Oh, ya sabes, ese nombre que os dan recién salidos de fábrica; ¿o acaso me dieron un androide tan defectuoso que ni recuerda su PUTO...código de barras...Ahora dime, tu nombre…-; Fernando perdió lentamente aquella sonrisa con la que tanto había estado adornando su rostro; la seriedad de su capitán había pasado de seria disciplina a amenazante.

-Señor…-

-¡ES UNA PUTA ORDEN; ACTÚA ANTES DE QUE TE OXIDES!- ; John llevó la mandíbula hacia adelante para imponer su voz y postura ante Fernando, cuya mirada había dejado de hacer burla a su superior.

-...Creación Hyperdyne Systems tipo 110-C / 1-

-Dime; ¿qué eres, para qué sirves o que es lo que quiere señalar tu apodo? para algo te tuvieron que fabricar en vez de para solo hablar o dar por culo a cada rato-; la cara ya no era la misma, la tensión había aumentado y a cada segundo que pasaba lo aprovechaba para no dejar de mirar a los ojos de John, intentando dejar en claro que aquello no lo iba a hundir.

-Soy una inteligencia artificial móvil; androide para vosotros, creado para obedecer órdenes militares, el manejo y desarrollo en estudios de laboratorio principalmente en xenomorfos y la salud humana; además de mantener conocimientos para el manejo, cuidado y atención de toda la nave-

-Eso es, eres un robot; un sistema de inteligencia cuyo trabajo es ser guía o niñera, en el que tus dueños no deben preocuparse de pagarte porque tu esfuerzo debe ya de ser limpio y eficiente y no deberías de sentir ningún sentimiento de satisfacción o necesidad a que te tengan que pagar, porque no eres un ser vivo, algo que la verdad , usted me está dejando en duda…¡PORQUE SI ME DICES QUE LO QUE TENGO POR ANDROIDE ES UNA PUTA MÁQUINA QUE NI RECUERDA SU JODIDO NOMBRE, NI SABE CALLARSE LA PUTA BOCA CUANDO SU ÚNICO TRABAJO ES OBEDECER, ATENDER Y ESTARSE CALLADO Y AÚN ENCIMA PRIORIZA LOS SENTIMIENTOS DE UNA MUJER ANTES QUE SUS RESPONSABILIDADES...me hace llegar a pensar que el único que es un inutil en su trabajo, es usted doctor Fernando-; Fernando comprendía aquellas palabras y deseaba negarlo; no era inepto, sabía que era y para que lo crearon pero nunca había llegado a procesar la idea de que palabras así lo llegaran a herir si es que le era posible sentir aquel dolor. "Puede que tenga razón; sino no estaría aquí discutiendo con mi superior en vez de estar vigilando la tripulación, cada uno en sus cápsulas del sueño"

Su cuerpo comenzó a vibrar internamente mientras que su organismo iba a altas revoluciones intentando aceptar el estrés que lo estaba llegando a consumir en aquel momento. Su ceño fruncido, se elevó lentamente hasta mostrar una mirada inexpresiva como al principio, antes de que toda esta discusión ocurriera.

-Espero que le quede claro, obedezca como la puta máquina que es y no me contradiga; yo sigo siendo su superior en esta nave-; John volvió lentamente la vista al generador no sin antes observar el cambio de expresiones en el rostro del androide. Podrían ser ciertas o no sus palabras, pero no era el momento de que una máquina impidiera la posibilidad de llevar algo bien estos últimos días de "descanso".


Agradecimiento, Saludos y Lectores:

Agradecimiento: Bueno, la verdad me dejasteis sin palabras. He recibido un montón de comentarios, bueno algunos pero para mi son muchos. En el que el apoyo ha sido fantástico, precioso y satisfactorio. Para mi es importante desde hace unos capítulos saludar a la gente, pues sin vosotros, desde lectores frecuentes a nuevos me animáis el día y me ayuda a seguir con esta historia e incluso dedicarle horas de pensar para sus avances. Dejando poder ver a las personas que han ayudado a que esta historia siga viviendo y floreciendo.

Igualmente si alguien no desea ser saludado o no le gusta ser saludado manda un comentario y borrar tanto el saludo como el mensaje de petición para así dejar todo más cómodo para la persona.

Saludos:

Aslen: Gracias por el apoyo a los dibujos; admito que estoy empezando con el dibujo digital y no soy muy buena pero me alegra el apoyo. He dejado algo de lado el proyecto ante mis limitadas horas de descanso, espero poder proseguir por navidades y que se pueda disfrutar visualmente algo de esta historia. Como siempre un placer leer tus comentarios y una maravilla que sigas dando luz a esta historia.

Liliana Hill: Primeramente, bienvenid a esta historia. Me ha sido una gran alegría tu comentario; normalmente no me hago ilusiones con mi historia al fin y al cabo no soy una escritora perfecta ni veterana. Pero me es siempre una sorpresa leer este tipo de valoraciones a una historia nacida principalmente de la improvisación en un principio. Espero que siga siendo de calidad por muchos años y te siga dando un gran entretenimiento. Y espero que siga siendo una de las mejores para vosotros de este tipo 3

Angie: Pues un encanto darte paso a mi historia; sé bienvenid y espero que disfrutes de todos los personajes. Jajaja, por lo que parece, Junior es la estrella del show. La verdad lo quise personificar como la inocencia en su ser; además del amor incondicional a una madre o familia. Aunque no quita que pueda entender muchas situaciones a partir de sus instintos primitivos. Espero que ames su inicio como su avance; tengo pensado un desarrollo para este chico para una próxima historia.

Roxana: Jajaja, los habrá. Si es para darle algo de chicha o vida al asunto como a la lectura, así será; aunque claro está, estarán aparte para no molestar a nadie. Me es un placer que consideres un buen fic mi historia o "novela". Sé bienvenid y espero que sigas disfrutando por mucho tiempo.

Susi020: Gracias ;) aunque lo de actualizar pronto no pudo ser. Desgraciadamente las clases me ocupan mucho tiempo. Igualmente espero que este capítulo o al menos el siguiente os ayude a pasar un mejor rato. Intentaré no tardar más de dos meses en subir el siguiente capítulo si me es posible.

Crystalgia: No sé qué decir; aún me sorprende que veáis esto como una gran lectura. Aunque me es fascinante el entretenimiento y la diversión que os proporciona. Espero que siga siendo igual de fantástica por mucho tiempo para vosotros. Gracias y ojalá que disfrutes por muchos años como un de mis lectores/as.

Leo: Gracias; me encanta saber que te entretiene. Me da igual la espera de comentarios o gente nueva, mientras se disfrute y pueda ayudaros a superar estos tiempos o simplemente daros una buena tarde, yo más que feliz. Espero que este capítulo esté a la altura de los demás , admito que este se hizo algo aburido, intento trabajar en los personajes antes de dejar solos a Rócar más Charlie a cargo de la nave. Ya voy preparando el siguiente capítulo y bueno...a ver si en navidades es posible subirlo.

alaine08: Me has dejado sin palabras; la verdad me llevé una gran sorpresa al leer tu comentario. No quiero decir que los demás valgan menos, al revés, todos me impactaron. Pero aprecio lo que has escrito y significa mucho. Es agradable saber que simplemente consigo darle un buen momento de su día a una persona. Aunque admito que no es perfecta la escritura por no decir que aún debo arreglar los primeros capítulos. Pero, me es un placer dedicar tiempo a veces a esto, no solo porque ame inventar historietas en mi cabeza que aviso, nose cuando llegarán. Sino también por sentir que estoy haciendo algo bien, me ayuda a valorar mi historia como lo que hago, y me importa mucho que esto proporcione ayuda de alguna forma tanto desconectar del mundo como simplemente disfrutar del rato. Además las horas que le dedico a hacer un capítulo y aunque tenga varios fallos, agradezco el apuo. Y lo de las historias; mi principal prioridad es esta historia, y por ahora no tengo pensado terminarla tan pronto. Espero que los personajes estén a la altura en su próxima aventura...pero aún es pronto. Igualmente gracias y bienvenido, eres libre de entrar, comentar como disfrutar de esta aventura como todo el mundo. Espero que los siguientes capítulos te sigan enganchando de igual forma.

Luna Reed: Pues espero que vuestros comentarios ayuden a atraer a más gente. Igualmente, lo importante es que la gente lo disfrute. Me ha sorprendido los comentarios que han llegado estos dos últimos meses y todo ha sido un gran positivismo. Ha sido precioso tu comentario y bueno, al final no pudo ser de subirlo en poco tiempo, pero dejar de escribir, no. Espero que sigas disfrutando de cada capítulo más el avance de los personajes. Tendré que creer a mis lectores cuando me dicen que esto es una "obra de arte". Por comentarios como los tuyos y el de los demás, ayudáis a que siga existiendo este mundo. Gracias, y a seguir disfrutando.

Lectores: Simplemente quería daros las gracias. Sé que no soy muy rápida escribiendo, sé que aún tengo errores en la gramática y espero que este capítulo no sea muy aburrido. Pero vuestras voces me animan a seguir trabajando, no solo por mi, sino por vosotros. El que mi imaginación y esfuerzo den paso a la alegría y entretenimiento de varias personas me es precioso. Y la verdad, no os quiero obligar a comentar, siempre hacerlo por gusto, porque deseáis compartir vuestra opinión. Yo ya estoy satisfecha con saber que ya hay gente que lo disfruta. Todos sois importantes, los ánimos, el disfrute, el apoyo; todo es importante, me inspirais a quedarme a veces horas sentada no solo escribiendo, sino además haciendo resúmenes, haciendo esquemas de sus siguientes pasos. Y espero que siga creciendo esto. Igualmente, lo importante es disfrutar y hasta la próxima. Gracias por todo :)