Antes de comenzar, quiero agradecer a Neineineinn por las reseñas, ¡Me han motivado mucho! Si o si habla ADMM.

Pd: Estoy tratando de mantener el mismo orden que la historia de Minerva y Albus, aunque voy a cambiar algunas cosas. Pido disculpas si hay mala ortografia y gramatica.

Parte 3

1953

Pasaron algunos años, tanto Albus y Minerva habian olvidado de pequeno pergamino. No obstante, la admiracion de Minerva hacia su profesor habia crecido más y más. Tenía que admitir que desde siempre, amó más las clasesde Trafromaciones antes de cualquier materia.

Minerva leyo muchos libros que se trataran de traformaciones. Podria decirse que habian sido bastantes. Y un tema en especifico habia sido muy pensado por mucho tiempo y que habia hecho una nueva meta: Ser una animaga. Pero no sbaia como decircelo a su profesor.

En su último año en Hogwarts, finalmente decidio decircelo a su profesor.

Minerva llegó hasta la oficina de su profesor y tocó la puerta tres veces.

—Puedo hablar con usted, profesor Dumbledore?—preguntó MInerva.

—¡Por supuesto!.

Minerva camina hasta el escriotrio de su profesor. Aunque haya pasado mucho timepo, todavia le daba algo de venguneza ver cara a cara a su profesor por aquel accidente.

Igualmente, Albus ya no podia ver a su estudinate luego de los pensainetos que habia tnmeido sobre ella, y que aun los tenia.

—Que nesecita senorita McGonagall?—pregutno Albus, mientras Mnerva se sentaba ligeramneto en una silla.

—Profesor, nesecito decirle o más bien preguntarle algo—mumuro Minerva, con la mirada algo nclinada.

—Algun problema o duda?—pregunto Albus algo precopado. Minerva asintio ligermante con la cabeza.

—Profesor, siendo estudiante, puedo convertirme...en animaga?.

Albus se sopredio, aunque tampoco tanto. No cualquier estudiante, queria ser un animago.

—Bueno, usted ya tiene una edad suficiente pero.. es basntante dificil—dijo Albus con una voz tranquila.

—Lo se, profesor—manifestó Minerva con una tímida sonrinsa—Pero, me gustaria intentarlo.

Albus la miro y sonrio.

—No es fácil, pero no tengo dudas de que usted es una gran bruja a pesar de su edad, y lo logrará.

Minerva no pudo evitar sonronjarse ligeramnete.

—Entonces la procima semana empezaremos los entretamientos, de acuerdo?.

—Si profesor.

Dias despues, Minerva tenía una hoja de mandrágora en la boca, siendo vigilada por Albus. Minerva estaba haciendo un gran esfuerzo por no sacar la hoja, sin embargo, no podia soportar las náuseas que le daba al no poder sacar esa hoja por un mes.

Sin poder más, Minerva vómito la hoja mandrágora.

—Hay que intentarlo hasta lograrlo—le dijo Albus mientras le daba una amistosa palmada en el hombro de Minerva, animándome a volver a intentarlo.

Minerva volvió a tener la hoja en su boca. Duró unos dias así, pero al final volvió a vomitar la hoja.

Minerva se sento al suelo, decepcionada. Albus se acercó a ella.

—No debe rendirse senorita McGonagall.

Minerva nuevamente volvió a intentarlo, esta vez pudo mantener la hoja de mandragora en la boca. Pero a mitad de mes, volvió a sacar la hoja. Minerva volvió a sentirse decepcionada de sí misma. Nuevamente, Albus se acercó para volver a alentar a su estudiante favorita.

—Senorita McGonagall, ser un animago es basntante dificil, pero hay que...—antes de que pudiera terminar de hablar, Albus se dio cuenta de que Minerva ya no estaba a su alrededor.

Albus saco su varita de su tunica y mumuro Lumos entre los terrenos oscuros, con la luz de la luna llena. Luego de buscar por todas partes, encontró a Minerva sentada junto a un arbol, y con un aspecto deprmido.

Albus se acercó a ella, pero antes de decirle algo como lo habia hecho durante al menos dos meses, ella fue la primera que hablo.

—Profesor, mi madre es una bruja pero no puede hacer magia porque está casada con mi padre es muggle. Ella piensa que yo sere una mejor bruja que ella , pero la verdad pienso que no soy capaz de lograrlo—sollozo Minerva.

Era la primera vez en mucho tiempo que Albus veia a una Minerva sin creer en su talento. Y obviamnete Albus no queria que su estudiante favorito por mucho tiempo, se sentiera menos que otros.

—Minerva—Albus llamó su atencion, era probablemnete la primera vez que Albus usaba su primer nombre—Como deberecordar, esto no es nadafacil, pero nunca piensses que no eres buena bruja. Es muy poderosa a su corta edad, y problablemnete dentro de unos años los seres más.

Minerva se limpio ligeramente las lágrimas.

—Profesor, realmente no pensaba que Traformaciones fuesen tan dificiles, antes hace pocos meses.

—Senorita McGonagall, ¿Cuantas veces le he dicho que usted es la mejor estudinate en Traformaciones y en muchas materias?—preguntó Albus un poco bromista pero tambein dulce.

—Segun mis recuerdos—reflexiono Minerva—Me dijo eso una vez en mi segundo año.

—Yo recuerdo haberlo dicho muchas mas veces—admitio Albus orgullosamente. Esto hizo que las mejillas de MInerva se sonrojaran.

«No entiendo por que ultimamente me hace sonrojarme«, penso Minerva.

—¡Vamos a intetarlo hasta lograrlo, Minerva McGonagall!—manifestó Albus con una alegre sonrinsa y sus ojos azules muy brillosos.

—Si profesor—dijo Minerva, un poco más aliviada y con un poco más de confianza que antes.

A Minerva le tomó bastante tiempo hasta que finalmente pudo ser una animaga y poder tranformarse en un gato.

Voy a tratar de crear una buena amistad para que el romance sea mas creible.

¡Gracias por leer!