Todos los personajes pertenecen a Sthephenie Meyer, y la historia a Kasie West.

Recibí un mensaje de la señora Newton durante la séptima hora.

Mike ha preguntado por ti. ¿Puedes venir después del instituto?

Mike ha preguntado por mí. Mike estaba lo suficientemente despierto para hablar y había preguntado por mí. Esas eran excelentes noticias… realmente buenas, me repetí a mí misma.

Le respondí:

¡Sí! Por supuesto.

Fue todo lo que mi mente pudo pensar durante el resto del día de instituto.

Fui inmediatamente al hospital después del instituto por dos motivos: uno, para que mis padres, que estaban preocupados por mi estado emocional (gracias por la advertencia, Emmett), no me dijeran que no podía ir. Y dos, para no interferir con el tiempo de Ben. Él no se presentaría hasta después de la práctica de béisbol.

Cuando llegué a Salt Lake, la anticipación de ver a Mike, de hablar con Mike, me tenía tan alterada que me temblaban las manos. Al principio me senté en el coche, intentando calmar mis nervios, pero noté que solo estaba poniéndome más ansiosa. Me apresuré a atravesar el aparcamiento y fui directo a la sala de espera.

—Bella —la sonrisa de la señora Newton era más radiante que nunca—, te hemos echado de menos. No has estado visitándonos.

—Hemos seguido el itinerario de un visitante por día. Como usted nos dijo.

—Eso era para sus amigos. Tú eres familia, ¿recuerdas? —me guiñó un ojo.

—Ah, correcto. —Tyler se moriría si escuchaba eso.

—Vamos, Mike está esperándote. —Enlazó su brazo con el mío y me llevó hasta él.

Cuando entramos, él estaba dormido. Mi corazón se estremeció. Pero su madre me dejó a los pies de la cama y se acercó a su lado. Y palmeó su brazo.

—Cariño, tienes visita.

—¿Mamá? —Él gimió y sus ojos se abrieron de golpe. Era estupendo escuchar su voz otra vez después de dos semanas.

—Sí. Hola.

—¿Pueden darme algún analgésico?

—Sé que estás dolorido, pero aún no.

—No hay derecho —dijo él y una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.

Yo sonreí también. Era la primera señal de Mike siendo Mike y me demostró que todo iría bien.

—En unas horas te lo darán. Lo estás haciendo muy bien. Han bajado a dos dosis diarias.

Él asintió.

—Bella está aquí.

—Hola —le dije y sus ojos se fijaron de inmediato en mí.

—Mamá, esa es la clase de cosa que debes decir primero. Ahora ella pensará que soy un adicto.

—Ella no piensa que seas un adicto.

—No, no lo hago —afirmé.

Él intentó reírse, pero su risa terminó en una tos.

—Ven a sentarte —dijo él y señaló la silla.

—¿Estás seguro? Pareces cansado.

—Estoy aburrido. Y ya que no puedo tomar analgésicos…

—No por mucho tiempo. —Su madre presionó mi brazo antes de salir—. La verdad es que necesita descansar —dijo en voz baja.

—No estoy sordo, mamá —protestó él.

La señora Newton suspiró y negó con la cabeza, pero había demasiada alegría en sus ojos.

—¿Cómo estás? —Me senté en la silla a su lado.

—Bastante bien. ¿Has visto mi fantástica cicatriz nueva?

—La he visto. Pasé varios días comprobando cómo estaba. —Mis ojos fueron a su frente y a la línea rosada en ella, que me recordaría por siempre su accidente.

—Escuché que has estado por aquí. Gracias.

—Claro.

Él creía que podría mantener una conversación larga, pero hablaba con dificultad y sus ojos ya estaban cerrándose.

—Necesitas dormir.

—No, estoy bien. Cuéntame todo lo que me he perdido en las últimas semanas.

—No mucho. Un partido de baloncesto. Una fiesta. —A Tyler acusándome de hacer que estés en el hospital.

—Suena divertido. —Sus parpadeos estaban volviéndose más espaciados, más largos.

—Vas a quedarte dormido conmigo aquí.

—Sí, lo siento.

—Por favor, no. Volveré.

—Ven mañana.

—Mañana es el día de Tyler. —El único día en el que no me arriesgaría a aparecer por allí.

—Ven mañana —repitió, como si no me hubiese oído. Buscó mi mano y yo se la ofrecí.

—De acuerdo.

—¿Lo prometes?

—Lo prometo.

Él asintió, pero sus ojos ya estaban cerrados.

Salí de la habitación del hospital con una sonrisa. Mike estaba despierto. Mi vida ya había vuelto a su curso previamente fijado.


Nitoca: Holaa!! Aunque no aparece nuestro querido Edward, quería agradecerte con este capítulo tus comentarios! Me animas a querer terminar prontito este libro! Gracias de verdad! Besitos :D