Aclaraciones: Los personajes, no me pertenecen son de League of Legends (Riot Games). Kayn y Jhin tienen 18 años y Jinx tiene 17 años. La historia toma lugar en un mundo paralelo al nuestro y son estudiantes.

Pareja: Kayn x Jinx

-Pensamientos-Texto Cursiva

(N/A:)-Notas Mías

-Hablan-Entre guiones

-Flashback-Negrita y Texto Cursiva


Excéntrico Querer

Capítulo IV

Celos


La brisa nocturna de las 12 de la madrugada del sábado se sentía helada, pero eso poco importaba a los presentes. Las preparaciones para una carrera de motocicletas estaban apenas iniciando. Un evento que concurría seguido los fines de semana y uno al cual Jhin siempre asistía junto a Jinx y Kayn. Jhin llego al lugar y observo la multitud en busca de caras conocidas. Sus ojos se posaron en una joven que reconoció, pero esta al ver que él la veía lo evito rápidamente. Él rechisto, pero se tranquilizó recordando que ya había puesto hace rato en marcha una solución a su situación. Jhin entonces vislumbro a la distancia a Kayn y se aproximó a él.

-Pensé que no venias-dijo Jhin al estar cerca de él. Kayn solo lo miro de reojo. Jhin le había escrito por mensaje a Kayn en la tarde, preguntando si vendría pero él le contesto con un ''tal vez no vaya''.

-Planeaba no venir, se lo mucho que le gustan estos eventos a Jinx-respondió sin mucho entusiasmo.

-Sospecho entonces que ella no viene contigo-comento y Kayn solo asintió.-¿Sucedió algo?-cuestiono, pues la actitud de Kayn le parecía muy rara. Pocas veces había visto esta faceta en él.

-Hice lo que me pediste-dijo Kayn mirando a Jhin seriamente.

-Así que le impusiste ordenes, ¿cómo reacciono?-pregunto nuevamente curioso aunque ya se imaginaba el resultado.

-¿Cómo crees?-dijo con sarcasmo.

-Por tu tono y tu expresión, no se lo tomo nada bien-.

-Peor, nunca tuve una riña tan seria con ella y estoy enojado de haber seguido tu juego-dijo Kayn cansado con toda las circunstancias en las que su amigo lo había metido, pero en parte él tenía la culpa de sus acciones.-No debí hacerte caso. Además, me excedí sin razón y no sé porque, pero al final todo se volvió muy complicado. Estuve a punto de decirle sobre todo esto, pero es mejor que tú le expliques. Se enojó mucho conmigo y no quiero ser yo quien tome toda la responsabilidad colmándola sobre toda esta estupidez, tu iniciaste esto tú lo terminas-manifestó decidido Kayn con el ceño fruncido mientras veía a Jhin seriamente.

-De acuerdo. Veo que esto se lio más de lo que debía, yo hablare con ella. En conclusión ya todo está hecho, por cierto ¿cómo quedaron la última vez que hablaron?-.

-Ella decidió detener el trato pidiéndome que te dijera todo, que prefería que tú te enteraras a seguir obedeciéndome. Tomará las consecuencias de sus actos y hablara contigo. La verdad al principio nunca me imaginé que se lo fuese a tomar tan mal, apenas aguanto como dos días-.

-Ciertamente tiene su carácter muy fuerte a darse a respetar por lo que me dices. Pero cuando la vea hablare con ella y terminare este tema con Jinx-.

-Jhin, ella va a declararse. Y cuando suceda, ¿aun planeas rechazarla?-.

-Sí, claro que lo haré. Ya te lo dije anteriormente, para mi ella es una hermana-contesto Jhin sin dudar y ese hecho hizo que Kayn se sintiera aliviado, como si un peso se le quitase y eso lo confundió.

-Al principio todo esto me pareció que sería divertido. Pero luego Jinx se lo tomo muy mal y esto se tornó muy serio. Porque ella de verdad te quiere…-murmuro lo último Kayn, no queriendo aceptar entonces este hecho verídico. Y un nudo se formó en su pecho, le invadió un sentimiento que jamás había percibido en su ser. Y no comprendía que le sucedía recientemente. Jhin se percató de la mirada confundida de su amigo y esperaba que su amigo al fin con esto se diera cuenta de lo que sentía por Jinx. Él desde hace mucho se había percatado en la forma en la que su cara se iluminaba al verla. Pero luego Jhin se enteró de lo que ella hacia a sus espaldas y era más que claro que ella sentía algo por él. Pero Jhin no la veía en nada de forma romántica.

-Lo sé, pero yo no la puedo querer del modo que ella desea. Y tendrá que aceptarlo. Pero, ahora que lo pienso; dijiste que no ibas a venir porque estabas seguro que Jinx vendría. ¿Así que estas evitándola?-.

-Sí, me siento ridículo de lo lejos que lleve esto sin querer. No puedo ni mirarla a los ojos y no decirle nada sobre todo esto. Así que debes decirle a Jinx sobre todo esto y explicarle. Luego yo me disculpare con ella-.

-Concuerdo, yo conversare con ella; de hecho, ¿porque alargarlo? la llamare ahora para verla en este momento. Tal vez ande por aquí-propuso Jhin mientras sacaba su móvil de su bolsillo y marcaba por llamada al número de la peli-azul.


El tono de llamada se hizo escuchar en la penumbra de su habitación. Adormilada y con pereza alcanzo su teléfono, parpadeo varias veces cuando miro la brillante pantalla y por lo tanto apenas distinguió quien intentaba comunicarse con ella. Cuando al fin pudo ver el nombre, ella brinco sorprendida. Era Jhin; por un segundo dudo en contestar, pero luego termino recibiendo la llamada.

-Hola, um… ¿Jhin que sucede?-pregunto algo nerviosa, pues por su mente paso que la razón de la llamada era porque quizás él sabía todo.

-¿Viniste al evento de hoy?-pregunto él desde la otra línea.

-¿Cual evento?-pregunto confundida no recordando.

-¿Ya lo olvidaste? Hoy hay carrera de motos, a las que siempre te gusta venir-.

-Mierda lo había olvidado-dijo mientras se palmeaba la frente.

-¿Vas a venir? Dentro de poco va a comenzar-dijo Jhin. Ella se lo pensó entonces, él sonaba como siempre y dedujo en ese momento que Kayn aún no había hablado con él. Pensó entonces, ¿acaso Kayn le estaba dando la oportunidad de ella aclarar las cosas con Jhin? Porque en verdad le pillaba desprevenida este resultado. Que después de todo lo pasado él no haya soltado todo. Y ese detalle la hizo sentirse bien. Pues a pesar de todo Kayn parecía intentar; en conclusión ser de alguna manera, bueno con ella.-¿Jinx, sigues allí?-pregunto. Ella reparó en ese instante que se quedó callada por un rato, ida en sus pensamientos y respondió rápidamente.

-Si iré, dentro de diez minutos llego-.

-Me llamas cuando estés aquí-.

-Sí, nos vemos-y termino la llamada. Precipitadamente se levantó de su cama y busco algo para cambiarse. Hizo más desorden del que ya tenía pero poco le importaba, se vistió con un top negro, un jean ajustado y un bomber verde oliva. Se dirigió luego con pasos rápidos hacia el baño y se lavó el rostro. Se secó y pinto sus labios con un labial color granate, un poco de sombra café en los parpados y para terminar mascara. Por último, ajusto sus coletas y salió. Tenía la suerte que tal evento sucediera a pocas cuadras de donde vivía así que solo apresuro su paso para llegar.

No sabía con exactitud cuánto había tardado pero llego y reviso los rostros de la multitud en busca de Jhin mientras le marcaba desde su celular. Sonó tres veces y él atendió.

-Ya llegue, ¿dónde estás?-pregunto la peli-azul. Jhin entonces le indico donde se encontraba, después ella corto la llamada y se encamino al lugar dicho. Lo miro a la distancia y su caminar se hizo lento, pues estaba dispuesta a hablar con él sobre lo que sentía.-Jhin-lo llamo simplemente cuando lo tuvo delante de ella. Él volteo a ver a la recién llegada.

-Ah, ya estás aquí. Teníamos unos días sin vernos, Jinx-saludo Jhin.

-Cierto, desde que te suspendieron-comento ella y entonces se dio cuenta que Kayn estaba al lado de Jhin. Tan ensimismada había estado en Jhin que no había advertido en su presencia y la tomo a ella desprevenida la forma en la que él la vio de reojo. Los ojos de él le transmitieron un sentimiento que no pudo descifrar, el cual la hizo sentir intranquila. Pero rápidamente trato de tranquilizarse.

-Ya vuelvo-hablo Kayn y su áspera voz la tomo desprevenida. Dicho esto él se alejó de ellos dos, obviamente vio la clara intención de él. Les estaba dando espacio para conversar, y eso le agrado. Así debía ser. Entonces hablo Jinx primero.

-Jhin, necesito hablar contigo-dijo con seguridad. Él dedico su atención en ella.

-Dime-hablo centrándose en lo que ella le diría.

-Me gustas-soltó rápidamente mientras sentía sus mejillas sonrosarse.-Y estaba tan celosa de verte cerca de otras y yo simplemente tome la decisión de amenazar a toda la que se te acercase-lanzó abruptamente.-A Kayn no le agrada lo que hice, y si tú piensas igual que él te pido me perdones y me des una oportunidad-continuo sin dudar y espero a que dijera él algo.

-Ya lo sé-dijo escuetamente mientras se cruzaba de brazos. Esto solo la confundió.

-¿Eh?-pronuncio apenas sintiéndose helada.

-Escucha cuidadosamente, Jinx y no interrumpas hasta que finalice-dijo él y ella solo presto oídos a su voz.-Me entere de lo que hacías antes de que Kayn lo supiera. De hecho, yo fui quien le dijo sobre lo que realizaste a mis espaldas-explico haciendo una pausa mientras miraba el rostro sorprendido de ella.-Con sinceridad tengo que decirte que no me complació para nada tus hazañas. Así que, quería desquitarme un poco por los inconvenientes que me hiciste y me haces aun pasar. Le dije a Kayn y le pedí que te chantajeará, fue mi idea. Se podría decir que pretendía que la pasaras mal siendo sometida a órdenes. Sé que no te gusta ser obediente y quería dar a ese punto en específico. Solo que no me pareció correcto que yo fuera quien te pidiera cosas, pues por como pareces quererme, entonces no sería una tarea difícil de seguir. Y cuando se lo sugerí a Kayn le pareció divertido, los dos lo vimos más a modo de una broma pesada. Solo que se salió un poco de control y ahora es serio. Porque tú te sientes muy atraída por mí, cosa que la verdad no creía que fuera un sentimiento tan grande como para llegar a este punto. Y ahora estas algo distanciada de él. No quiero arruinar la amistad que tienes con él, por eso te estoy diciendo todo esto con total claridad. No es hacia él toda la culpa. Con respecto a tu declaración. Te quiero Jinx, pero como a una hermana. Sinceramente no me hago a la idea de tenerte como pareja. Además, yo jugué con tus sentimientos y pues espero que me perdones por lo hecho y olvidemos todo este dilema. Claro si quieres-expuso él y aguardo a que ella hablara.

Toda esta información la sacudió totalmente, y rememoro una de las discusiones que tuvo con Kayn.

-No quiero hablar Jinx-dijo negándose. La peli-azul estaba enojándose más y más con él por su comportamiento.

-¡Kayn! ¡Para ya! Entiende maldita sea, odio toda esta mierda en la que estamos. Y tú has sido el que ha jodido todo-.

-¿Qué yo he sido? ¿Y quién es la que anda de celosa, amenazando a esas estúpidas?-.

-¿Es eso entonces lo que estoy pensando? ¿Me amenazas para hacerme sentir como ellas? ¿Es esto una clase de lección?-.

-Si… tal vez es eso-murmuro pero ella lo escucho claramente.

-¿Que? No pareces muy seguro. Si no es eso, ¿cuál es la razón?-.

-¡No quiero decirte! ¡Así que has de cuenta que no lo sé maldita sea!-exclamó.

Él nunca quiso decirle, que todo fue idea de Jhin. Que Jhin la iba a rechazar, porque la verdad no le correspondía a Kayn rechazarla por él. Porque tal vez muy dentro de él, pensó en como eso la haría sentir. Y si se sentía como mierda en este instante. Pero si Kayn le hubiese explicado las cosas por su parte, todo habría terminado peor. Se conocía, y se disgustaría fuertemente de tal calumnia hacia su mejor amigo. Pues siempre había visto él lado bueno de él. No le habría creído tal tontería. Era Jhin quien debía aclarar todo con ella. Jhin fue maquiavélico, todo para fastidiarla y después rechazarla sin reparo. Se lo dijo tan tranquilamente y cuidando cada detalle de lo que salió de su boca hace unos minutos, que hasta parecía que el fuese la víctima y no ella. Pero no era tonta. Él manipulo todo a su favor, para conseguir lo que quería y parecía que lo logro. Pues había algo de satisfacción en la forma tan parsimoniosa en la que su cara se encontraba. Pero ella entendía que él estaba igual o más loco que ella. No conocía este lado de él y la verdad era que le agrado de cierto modo. Pues no era la única algo trastornada.

Además, comprendió que fue su método de escarmentarla por lo que hizo. Pues ella le arrebato algo que le gustaba: relaciones. Y quería desquitarse al verse rechazado continuamente. Y de cierto modo de paso romperle el corazón para alejarla de él. Pero ella es necia y Jhin no sabía que ella no es de las que se rinden con facilidad, si quería algo lo conseguiría a como diera lugar. Y esta faceta de él más que apartarla, la acercaba ya que esto ya era más un reto que decidió aceptar. Agregando que ahora se llenó de intriga por conocer esta nueva cara de él. Lo acepto no debió hacer lo que hizo, así como él no tenía por qué haber hecho todo este nudo. Mas ya todo estaba hecho, no había marcha atrás. Al presente solo se propuso conquistarle, se negaba a perder.

Sin pensárselo más se lanzó hacia Jhin y lo abrazo. Él se asombró de tal acto, ya que no se lo esperaba. Kayn quien se dirigía hacia ellos; pensando que les había dado el tiempo suficiente, presencio tal momento entre ellos y una amargura lo invadió. Su ceño se frunció y solo anhelo borrar tal imagen de su mente. Y lo supo en ese preciso segundo. Quería a Jinx, y detestaba que ella quisiera a otro y para empeorarlo, gustaba de su mejor amigo. No deseando estar más ahí después de lo contemplado, se dispuso a marcharse definitivamente. Jhin desde la distancia vio la expresión de su amigo y aparto rápidamente a Jinx cuando lo vio irse.

-¿Qué demonios haces?-cuestionó mientras la miraba molesto.

-Oye tranquilo, tú mismo lo dijiste ´´olvidemos este dilema´´. Eso hare, pero eso no cambia lo que siento por ti. Y no planeo rendirme Jhin-dijo segura de sí misma.

-No, hazte a la idea de que no abra nada entre nosotros dos-reitero.

-Vamos dame una oportunidad, ya verás que no te arrepientes-pidió la peli-azul insistente. Jhin suspiro profundamente incómodo y disgustado. Entendía que las palabras no funcionarían, por lo tal tendría que ser con acciones. Se distancio de ella y comenzó entonces a caminar. Pero ella lo siguió.-Jhin aún no he terminado de hablar contigo-la oyó decir.

-No tenemos nada de qué hablar ya, fui muy claro y no entiendes-dijo mientras continuaba su andar y busco con la mirada alguna joven que conociera. Entonces reconoció una cara.

-Ahri-saludo Jhin. La aludida volteo a verlo y después miro a la peli-azul detrás de él. Nerviosa ante la presencia de la loca respondió dudosa.

-Ah, Jhin. Mira no creo que sea buen momento…-dijo mirando fijamente a Jhin, intentando evitar ver la cara enojada de Jinx.

-Querida, no te preocupes. Ya sé que la loca de mi amiga te tiene amenazada para que no me hables. Pero ya arregle el asunto, Jinx ya estaba por marcharse así que pasemos la velada juntos sin preocupaciones-dijo mientras sin descaro acercaba a Ahri tomándola de la cintura y ella gustosa se dejó. Se giró entonces a ver a la peli-azul quien lo miro totalmente enojada ante lo que acontecía frente a ella.

-Jhin, esto aún no ha terminado-aviso Jinx viéndolos con ceño fruncido.

-Ya deja de verme así querida hermanita, te veré el lunes-dijo Jhin, mientras ambos se alejaban. Y para encolerizarla más, Jinx oyó a la distancia como Ahri reía suavemente.