Aclaraciones: Los personajes, no me pertenecen son de League of Legends (Riot Games). Kayn y Jhin tienen 18 años y Jinx tiene 17 años. La historia toma lugar en un mundo paralelo al nuestro y son estudiantes.
Pareja: Kayn x Jinx
-Pensamientos-Texto Cursiva
(N/A:)-Notas Mías
-Hablan-Entre guiones
Excéntrico Querer
Capítulo V
Confesión
Era ya la mañana del lunes y a esta fecha a Jhin se le permitía regresar de su suspensión. Y Jinx todo el día de ayer intento comunicarse con él y Kayn, pero ninguno respondió ni a sus mensajes ni llamadas. De Jhin lo entendía, pero se preguntaba por qué Kayn la evadía también. Suponía que él ya estaba más que enterado del hecho en que Jhin le hablaría sobre todo el enrollo que se armó. Y los sucesos de todo al final la tenían con ansiedad por lo que sucedería el día de hoy. Primero quería hablar con Kayn acerca de lo que Jhin le explico y de paso pedirle que no siguiera evitándola.
Últimamente su relación con él era un total drama y ya se estaba hastiando. No deseaba perder la amistad con él por toda esta tontería, el solo pensarlo le dejaba una incómoda sensación: un nudo en su garganta. Y no tenía sentido si es algo que se puede solucionar conversando civilizadamente; aunque ella fuese totalmente un antónimo a esa palabra. Pero de alguna forma con Kayn podía ser una persona paciente y eso ya era mucho. Llego temprano a la azotea y vio a Jhin despreocupado con su móvil. Encontrarlo primero a él le alegro.
-Jhin-llamo ella su atención, pero él solo la miro de reojo y continúo con lo suyo. Jinx inflo sus mofletes molesta mientras fruncía su ceño ante esto.-Oye, ya fue suficiente. Kayn y tú se la han pasado ignorándome todo este fin de semana. Si va a ser así entonces váyanse a la mierda. Tengo un límite-dijo seria.
-Que malhumorada amaneciste hoy. Trata de no fruncir tanto el ceño te saldrán arrugas-comento Jhin sin despegar sus ojos de móvil. Y que él ni se dignara en verla mientras le hablaba le incordio más. Pero ella sonrió maquiavélicamente pensando en lo que pronto haría para desquitarse. Se le lanzo encima intentado quitarle el celular y obviamente Jhin forcejeo con ella. Estuvieron un rato en contienda por el móvil y durante ese lapso Jinx no pudo evitar reírse. Justo en ese preciso momento Kayn ingresaba al sitio y los encontró en una posición algo comprometedora. Los dos estaban en el suelo, Jhin recostado en el suelo y Jinx encima de él. Los dos voltearon a ver a Kayn, y Jhin rápidamente aparto la peli-azul.
-Parece que interrumpo, mejor los dejo-dijo casi gruñendo mientras su ceño estaba fruncido, seguido de esto cerro de un portazo la puerta y se marchó. Jhin rechisto y se percató entonces que no tenía él su móvil. Miro a Jinx con rostro enojado viendo el móvil de él. Rápidamente se lo quito.
-¡Enserio!, ¿ya estas saliendo con alguien?-cuestiono Jinx, pues había leído el chat que estaba teniendo con una chavala.
-Mi vida personal no es de tu incumbencia, y no puedes continuar celándome cuando entre nosotros no hay y no habrá nada más que amistad. Hasta que tus sentimientos respecto a mi cambien completamente entonces podrás dirigirte nuevamente hacia mi persona y se lo que pretendes, crees que con él tiempo te veré como deseas que te vea pero no pasara. Te dije claramente que no tengo ningún interés hacia ti de esa forma. Ve aceptándolo. Ahora hazme el favor de buscar a Kayn y habla con él. Al menos trata de no perder su amistad-hablo Jhin y reviso nuevamente su celular. A Jinx más que enojarla todo esto la puso triste. Estaba claramente diciéndole que no podían ser amigos si ella no dejaba de quererlo románticamente. Ella rechisto y salió dando un portazo también. Jhin suspiro y deseo que ella se diera cuenta ya de lo que en realidad sentía.
Las clases transcurrieron pero Jinx no presto atención a ninguna asignatura. Pues su mente estaba perdida entre sus tantos pensamientos. No podía forzarlo aunque quisiera. Y ya había cortado la amistad con lo último que Jhin le dijo. Pero en algo tenía razón, no podía perder a Kayn también. Él es su mejor amigo, no había ya razón para que dejaran de serlo. Pero lo que la tenía intrigada era porque él la evito estos últimos días. La última campanada se hizo oír y el día de clases culmino. Recogió sus útiles con pereza y desanimo, tomo entre sus pertenencias su celular y llamo al número de Kayn esperando que le contestara y no fuera tan idiota como para seguir ignorándola. Sonó cuatro veces y contesto.
-Kayn, quiero que hablemos ¿dónde estás?-dijo velozmente por si quería cortar la llamada.
-En la entrada-respondió despreocupado.
-Espérame, ya llego-dijo y corto la llamada. Troto por los pasillos para llegar rápidamente hacia donde él la esperaba. Fuera ya del edificio lo observo a la distancia, desacelero su paso cuando lo alcanzo.-Kayn-lo llamo obteniendo la atención de él.
-¿De qué quieres hablar?-.
-¿Huh? Es obvio, me has estado evitando y quiero saber la razón. Así que caminemos y hablemos de una vez-dijo Jinx adelantándose un poco hacia la salida y el la siguió. Paso 1 minuto mientras caminaban por la acera y Jinx pensó que el diría algo primero pero no pasaba como se lo imagino. Entonces decidió romper el hielo ella.
-Um... Jhin no quiere nada conmigo-fue lo primero que se le ocurrió decir.-Me dejo claro que no podemos ser amigos si yo no dejo de quererlo románticamente y de verdad no sé qué hacer ya-.
-Jinx, no quiero escuchar sobre tus problemas sentimentales con Jhin y no creo que solo es de eso que deseas que hablemos. Pero para cerrar el tema solo agregare que creo que él tomo la mejor decisión para que no salgas lastimada, ya que él claramente no te ve como más que una amiga-
-Detesto que tengas razón, pero sí. Ahora dejando eso de lado como sugieres, este fin de semana te escribí y te llame y nunca contéstate. Sé casi con mucha seguridad que me estabas evadiendo y quiero que me digas porque-.
-Estaba confundido sobre algo y necesitaba espacio para pensar bien las cosas, pero ya todo lo tengo claro-su voz sonó etérea.
-A que te refieres-pregunto la peli-azul y Kayn detuvo su andar quedando él detrás de ella. Jinx paro también y se giró hacia él para verle de frente. Y sin dudarlo la tomo del rostro y le robo un beso. Fue un pequeño rose de unos veinte segundos y este gesto por parte de él la dejo pasmada. Kayn la contemplo estando aun sus rostros muy cerca y se miraron a los ojos, los fucsia de ella muy abiertos por el asombro y los ámbar de él con un fulgor que Jinx no supo comprender. Acaricio él levemente la mejilla de ella y soltó.
-Te quiero Jinx-confeso, percibiendo ella de cerca el cálido aliento de él.-Sé que es egoísta de mi parte lo que acabo de hacer, pero no me arrepiento-continuo mientras la soltaba y se alejaba de ella a una distancia prudencial.-No espero que me perdones por esto, y entiendo que no puedes corresponderme. Y nadie más que tú sabe exactamente cómo se siente el no ser correspondido. Pero al menos me quedo con este momento-dijo para luego suspirar mientras Jinx continuaba estática en su sitio y con las mejillas rojas.
-Debo aclararte que yo tampoco quiero tenerte como amiga, no puedo. Y voy a intentar olvidarte por lo que será mejor que no continuemos esta amistad. Ahora, será mejor que me marche-concluyo él y continúo su camino. Y a esto último Jinx apenas y le prestó atención. Pues su mente se llenó de sus propios pensamientos que callaron todo su exterior.
-Esto no acaba de pasar, estoy segura que me quede dormida en clase y estoy teniendo un sueño muy pero muy loco. ¿Kayn declarándose a mí? Creo que ahora si me volví mas loca, esto no puede ser real debe ser solo un sueño extraño. Ahora solo debo intentar despertarme-se dijo y se mordió el dedo índice. Pero entonces se percató que estaba sola en la acera de camino a su casa.-Mierda fue real-hablo en voz alta para sí misma asustada.-Espera, ¿en qué instante se fue? Que mierdas me dijo al final-continuo tratando de recordar.-A ver, dijo que me quiere. Mierda dijo que me quiere, como diablos voy yo a corresponderle. A ver el muy cabron dijo que no se arrepentía, joder ese fue mi primer beso-dijo mientras sus mejillas se sonrosaban al recordar la sensación de sus labios contra los de él. Y la verdad muy en el fondo no le desagrado tanto... Y eso la hizo sentirse extraña mientras inconscientemente se tocaba la boca con la yema de sus dedos. Pero sacudió su cabeza y se cruzó de brazos pensando más.-me dijo algo sobre nuestra amistad pero no recuerdo muy bien que fue. Luego de un momento a otro él ya no estaba. Que mierda está pasando, yo nunca pensé que algo así pasaría... ¡Ah! ¡Estoy cansada!-grito frustrada y busco su teléfono. Busco con rapidez el contacto de Kayn para llamarlo pero sus dedos se detuvieron justo cuando iba a comenzar la llamada.
-Que gran idea Jinx, llámalo y ¿después, qué? ¿Preguntarle si hablaba enserio? Puf, lo dejare así necesito pensar bien que decirle. Mañana lo veré en el colegio y tratare de hablar con él de nuevo. Porque como mi loca cabeza tuvo la brillante idea de pensar que todo era un sueño y ahora no recuerdo la mitad de lo que me dijo...-hablo sola mientras se agachaba frustrada y suspiro. Desanimada se paró perezosamente y camino hacia su casa.
Al caer a su cama, ya en su apartamento solo quería olvidar que Kayn le había besado. Se tapó el rostro con sus dos manos mientras miraba su techo por entre el hueco de sus dedos. Estaba oscuro pero la noche estaba iluminada por la luna llena, por lo que su luz se colaba hacia su alcoba. Su mente se quedó en blanco mientras contemplaba aun un punto inespecífico del techo como si eso le daría las respuestas a todo. No se percató a la mañana en qué hora cayo dormida, se levantó aun sintiéndose extraña con su alrededor como si no perteneciera en esta realidad.
Todo lo que antes tenía, ya no estaba. Eso fue lo primero que la golpeo ese día. No estaba ya en el equipo de beisbol, Jhin ya no era su amigo y la había rechazado sin reparo. Y por último Kayn se le declaro por lo cual muy probablemente ya no había cabida para una amistad entre ellos dos. Se acurruco entre todas sus almohadas. No quería levantarse, anhelaba descansar más tiempo. Mando entonces al carajo el colegio para el día de hoy. No quería enfrentar su caótica vida aun. Decidió huir de eso por hoy, además aun no tenía idea de que decirle a Kayn. Sin más reparo, volvió a dormirse.
La tonada que marcaba la salida de los estudiantes para dar finalizada la jornada se hizo presente. Y con parsimonia Kayn camino entre el alumnado, pero fue detenido por alguien. Volteo a ver a la persona responsable y se topó con una chica de cabellos rubios. La miro con el ceño fruncido al ser el presente obstáculo de su camino, pero suavizo su mirada cuando noto el temblor de la mano de ella que lo retenía.
-Habla, ¿qué quieres?-dijo Kayn y ella brinco asustada mientras ella apartaba rápidamente su mano de la manga de él.
-Disculpa, sé que eres amigo de Jinx. Y pues ella no se presentó hoy y supuse que tú sabes donde vive. Antes ella y yo éramos compañeras de beisbol, y pues quería convencerla de regresar al equipo y de paso darle los apuntes y las tareas del día de hoy. ¿Puedes por favor ayudarme?-dijo rápidamente mientras se inclinaba con el debido respeto ante él inquieta. Pues ella sabía que él tipo que tenía delante, era un rebelde que le gustaba pelear y que es temido en el colegio junto con Jhin y su excompañera. Pero quería arreglar las cosas entre Jinx y Vi. Estaba decidida ya, no podía permitirse echarse para atrás.
A Kayn le sorprendió que la peli-azul no se presentara. E inevitablemente se preocupó por ella, contemplo a la chavala delante de él. Ella parecía ser una buena persona, al menos una que se preocupaba por Jinx. Esperaba que al ayudar a la chica delante de él, Jinx pudiera encontrar una amiga en ella. Pues sabía que ahora ella estaba nuevamente sola.
-Bien te voy a guiar-dijo cortante comenzando a caminar. A Lux se le iluminaron los ojos y lo siguió en silencio detrás de él. Pasaron unos tortuosos 10 minutos para la rubia, pues iba temerosa por la compañía que tenía. Kayn se detuvo y aterrorizada casi chocaba con él.-Llegamos-dijo volteando a verla.-Apartamento seis-dijo y comenzó a marcharse.
-¡Gra-gracias!-dijo ella volviendo a inclinarse pero brevemente. Lux entonces se dirigió al edificio y busco una puerta con el número seis. Cuando la encontró toco y toco, pero no había respuesta, mas ella persistió por cinco minutos, hasta que al final una somnolienta peli-azul abrió la puerta con cara de malhumor.
-¡Jinx! ¡Hasta que al fin atiendes!-exclamo alegre, pero ella al darse cuenta de quien se trataba intento cerrar la puerta de su departamento, pero Lux la detuvo entrando como si fuera su casa.-¿Estas enferma? Tienes mala cara-dijo mientras colocaba su palma en la frente de Jinx para medir su temperatura.-No parece que tengas fiebre-confirmo pensativa, pero rápidamente dejo de lado sus pensamientos-Bueno, vine a dejarte los apuntes de hoy y a ver cómo te encontrabas-le comunico mientras rebuscaba un cuaderno en su mochila, saco la libreta y se la intento entregar a Jinx. La peli-azul la miro con cara de pocos amigos, y no quiso tomar los apuntes.
-¿Cómo diablos llegaste aquí?-pregunto Jinx, y Lux entonces vio el desorden en la vivienda de ella.
-¡Jinx! ¡Que desorden! Creo que es primordial que ordenemos todo esto, ¡no puedes hacer tus deberes entre este relajo!-exclamo horrorizada.
-Como yo viva no es de tu incumbencia, ahora responde; ¿cómo diablos sabes dónde vivo?-cuestiono cruzándose de brazos viendo a Lux con el ceño fruncido.
-Ah tu amigo Kayn me guio, no me esperaba que fuera amable-respondió mientras dejaba la rubia sus cosas en el suelo junto al cuaderno que recién había sacado. Luego comenzó a recoger el reguero que había en el pequeño salón de sala. Jinx no le prestó atención a lo que hacía pues su mente se llenó de recuerdos y dudas sobre Kayn. Se sentó entonces en su sofá mientras mordía la uña de su dedo pulgar pensativa. Aun no tenía idea de que le diría para que pudieran continuar siendo amigos.-Oye Jinx, ayúdame con esto. Aquí es donde vives tu-le hablo pero no hubo respuesta por parte de ella. Se acercó entonces a donde ella estaba y vio su rostro de desazón.-Jinx, ¿sucede algo? te ves preocupada-.
-¿Ah?-musito ella volteando a ver Lux.-No pasa nada...-.
-Vamos, no pareces sincera. Dime que sucede-.
-Déjalo, son problemas míos-.
-Tal vez pueda ayudarte a solucionarlos-.
-No lo creo-siguió negando.
-Ni siquiera me has dejado intentarlo-insistió Lux y Jinx suspiro. Probablemente no perdía nada.
-Kayn se me declaro-soltó abruptamente y Lux se sorprendió ante tal revelación. Ese hombre que le pareció tan frio, ¿tenía un enamoramiento? Oh como amaba los temas sobre el amor la joven de cabellos rubios. La noticia, la entusiasmo.
-¡¿Y tú que sientes?! ¿Si lo quieres, van a ser pareja?-velozmente cuestiono emocionada.
-Nada que ver, no sé cómo rechazarlo y continuar siendo amigos-.
-¿De verdad no sientes nada, absolutamente nada por él?-.
-Es mi amigo, si lo quiero. Pero no puedo quererlo como él quiere-.
-¿No intentaste imaginarte besándolo? ¿Tal vez si lo haces no te desagrade tanto la idea, que piensas?-dijo Lux y miro a la peli-azul expectante. Jinx entonces se sonrojo al recordar que ya había tenido un beso real con él, y la verdad en ningún momento le desagrado. Y eso era lo que más la tenía enredada mentalmente y en su corazón.-¿Ya te lo imaginaste? ¿Qué sientes al respecto?-.
-No hay necesidad de que me lo imagine. Ya... ya nos besamos...-murmuro aún más roja al decirlo en voz alta.
-¡¿Es enserio?! ¡Porque no dijiste eso antes!-grito sentándose a lado de Jinx aún más interesada sobre cómo fue ese momento.-¿Y cómo te sentiste cuando te beso?-.
-Um... sorprendida, luego enojada y por ultimo extraña...-dijo rememorando.
-Entiendo porque sorprendida, pero ¿porque estabas enojada?-.
-Porque era mi primer beso...-murmuro nuevamente.
-¡Oh! ¡Cuéntame todos los detalles!-pidió con mirada expectante casi de perrito rogando por comida.
-Sucedió ayer, solo eso te diré-.
-Ah~ que romántico-.
-Oye no lo fue-.
-Para mí lo es, pero ahora ¿porque te sentiste extraña?-.
-Yo... creo que al final... no me desagrado tanto... ¡Pero, no debería sentirme así! ¡A mí quien me gusta es Jhin!-exclamo frustrada, y tarde se percató de lo que recién había soltado su odiosa lengua.
-¡Espera! Acaso Jhin no es amigo tuyo y... de Kayn...-Lux se tapó la boca al dejar salir una exclamación de asombro.
-¡Maldición! ¡Hable de más, creo que será mejor que te largues, no estoy bien emocionalmente y te estoy contando cosas que no deberías saber!-dijo levantándose y rápidamente empezó a empujar a Lux hacia la salida junto con las pertenencias de ella.
-¡No! ¡De aquí no me voy hasta que me digas todo! ¡Yo puedo ayudarte!-grito mientras trataba de mantenerse dentro del apartamento de la peli-azul.
-¡No, no puedes!-.
-¡¿Ya le dijiste a Jhin como te sientes?!-pregunto Lux y Jinx se detuvo. La rubia aprovecho para cerrar la puerta y ponerse contra ella viendo a Jinx cara a cara.
-Fui rechazada, ya ni siquiera puedo ser su amiga por cómo están las cosas...-manifestó con tristeza.
-Ah que desastre ahora entiendo un poco... pero tal vez si no te desagrado tanto tu beso con Kayn quizás pueden hacer que funcione-dijo Lux.
-¡Pero como que tipo de persona quedo yo si hace unos días acabo de declarármele a Jhin, y después estoy intentando que funcione algo entre Kayn y yo! ¡Jhin pensara que en realidad nunca lo quise tanto a como me exprese!-.
-Pero ahora estás pensando ya en la posibilidad de intentarlo con Kayn, ¿no será que quieres a los dos? Este tipo de situaciones pueden ocurrir, tal vez uno no es amor de verdad y el otro sí. Con Kayn puedes tener una oportunidad. Quizá...-.
-No continúes no puedo hacerlo, yo no quiero terminar de joder mi amistad con Kayn. Una relación sin saber cómo en realidad me siento respecto a él hundiría todo, además es muy probable que nos terminemos lastimando más. Y yo no sé de verdad como sentirme con todo. Fui rechazada y luego mi mejor amigo se me declara... yo solo no se... ¡Solo sé que intentar algo con Kayn no es posible!-.
-Tal vez no es posible ahora... yo solo lo siento, no sabía que fue reciente... oye, creo que ya entiendo tu frustración. Te acaban de rechazar y tienes el corazón roto y Kayn se te declara... y como no puedes corresponderle entonces al final estás perdiendo a tus dos amigos de un solo...-.
-No sigas...-dijo mientras se volvía a sentar en el sillón solo que en esta ocasión abrazando sus piernas.
-Jinx, si me permites podemos ser amigas. Intentemos superar esto juntas. No te abandonare, puedes contar conmigo de ahora en adelante. Además no somos totalmente desconocidas. Estamos en la misma sección y pues también... en el equipo de beisbol-murmullo lo último.
-Ya no soy parte del equipo, ¿acaso se te olvido ese detalle?-pregunto viendo a Lux con rostro enojado.
-No lo olvido, de hecho la excusa de venir acá y traerte los apuntes era solo para pedirte que volvieras. Convencí a Vi de disculparse, el torneo está a dos semanas y no podemos sin ti Jinx. Eres el As del equipo y yo sé que lo disfrutas. Siempre te veo feliz al jugar. ¿Acaso no deseas volver a la cancha?-.
-Claro que quiero, si así están las cosas entonces... tal vez pueda volver-.
-Entonces está decidido ¡vuelves al equipo!-dijo sonriente Lux y Jinx rio un poco.
-Creo que es lo único bueno que he escuchado el día de hoy-dijo algo aliviada.
-Entonces, ¿amigas?-pregunto la joven rubia.
-Por ahora-contesto Jinx con una sonrisa ladina.
(N/A: Lo siento me tarde pero no tenia mente para continuar cambie de empleo y eso me tenia ocupada aparte que tenia mas inspiración para dibujar que escribir :/)
