Aclaraciones: Los personajes, no me pertenecen son de League of Legends (Riot Games). Kayn y Jhin tienen 18 años y Jinx tiene 17 años. La historia toma lugar en un mundo paralelo al nuestro y son estudiantes.
Pareja: Kayn x Jinx
-Pensamientos-Texto Cursiva
(N/A:)-Notas Mías
-Hablan-Entre guiones
Excéntrico Querer
Capítulo VI
Realidad
Agradeció que de camino al salón no vio ni de lejos a Kayn y a Jhin. Se sentó en su pupitre y Lux rápidamente se acercó a saludarle. No sabía si podría acostumbrarse a tenerla cerca con lo chillona que es su voz. Dio gracias por primera vez en su vida que la campana de inicio de clases sonara, pues con eso Lux como buena niña portada iba a su lugar para prestar toda su atención en la clase.
Las horas pasaron y rápidamente tomo lo necesario para el receso y salió primera del aula, con suerte no tendría que lidiar con la rubia durante el receso. Instintivamente sus pies la llevaron hacia la azotea, y se percató de donde estaba cuando su mano se encontraba ya casi sobre la perilla de la puerta de la azotea. Y sin aviso esta se abrió, y se encontró de frente con Kayn. Los ojos rosa de ella se abrieron sorprendidos, pues no se esperaba esto. Kayn también mostro asombro. Se miraron por un momento sin ninguno pronunciar algo. Más él se recompuso primero y dijo.
-Jinx-.
-Yo... yo creo que me perdí, ¡si yo ya me iba!-tartamudeo lo primero y lo último a gran velocidad. E intento marcharse más fue detenida. La mano de él sostuvo su brazo impidiéndole el paso. Jinx no quiso mirarlo a los ojos.
-Espera dime que has pensado sobre lo que sucedió-.
-Yo aún no sé qué decir...-murmuro de forma casi inaudible.
-¿Te desagrada recordar cuando te bese?-
-No lo sé...-musito suavemente.
-¿Que no sabes?-cuestiono Kayn levantando la barbilla de ella para que así lo confrontara y no evitase su mirada como llevaba haciendo todo ese rato.-Dime Jinx, ¿qué sentiste?-.
-Yo no puedo contestarte ahora, todo esto me tiene confundida-manifestó pero él al ver fijamente sus ojos fucsia noto algo, no supo con certeza qué exactamente pero se atrevió entonces a estamparla contra la pared y robarle otro beso más. El movió sus labios lentamente sobre los de ella, invitándola a que ella hiciera lo mismo, pasaron unos segundos y ella se sintió extraña de nuevo pero esta vez sus labios se movieron contra los de él por un momento y rápidamente se dio cuenta de lo que hacía, que algo estaba mal con ella al atreverse a darse el lujo de ser besada por él nuevamente y lo aparto.
-Para-hablo ella con nerviosismo.
-¿Porque debería? Estabas correspondiéndome-.
-No es cierto-negó ella mientras lo miraba con el ceño fruncido. Se negaba a creer que algo en su profundo ser sentía algo por al que miraba como casi su hermano.
-Jinx, está claro para mí que no te desagrado. Si no entonces me habrías apartado inmediatamente. Maldición te conozco no dejarías que cualquiera lo hiciera, tú tienes tu carácter-.
-No Kayn no puedo, yo solo... eres mi mejor amigo y te quiero pero no de esa manera. Es a Jhin a quien quiero-.
-Por favor, olvida a Jhin por un momento y solo piensa en mí. Jinx, esto podría funcionar-.
-No Kayn, somos amigos y eso quiero que sigamos siendo. Entiéndelo-.
-¿Que no recuerdas? Te lo dije, no podemos seguir siendo amigos. Yo ya no puedo verte como nada más que una amiga-aclaro con tono molesto mientras se distanciaba de ella.
-Yo no puedo solamente decirte si, como si aún a quien quiero es a Jhin-.
-Bien entonces no hay nada más que decir. No insisto más, está claro que me has rechazado-dijo dando por concluida su reciente discusión y bajo las escaleras marchándose. Jinx vio con temor el hecho que se iba y alzo su voz temerosa.
-¡Espera! ¡Kayn...!-exclamo y sabía que no debía intentar detenerlo pero fue un impulso que tuvo. Pero no sabía si agradecer el hecho que él no se hubiera detenido, más sintió un nudo que le provoco dificultad a respirar con tranquilidad. Se deslizo hacia el suelo y se sentó. ¿Qué iba a decirle? ¿Qué tal vez lo quería? Pero ella siguió negándose ante esa idea, ella quería a Jhin y punto. Decidió entonces ingresar a la azotea y le pareció tan extraño estar ahí. Se sentía fuera de lugar, como si ella ya no perteneciera a ese sitio. Ya no había amistad entre ella y ellos. Y eso la entristecía. Odio entonces el amor, maldito sentimiento asqueroso, le había hecho perder a sus dos amigos. Maldecía el momento en que sus ojos vieron a Jhin como más que un amigo y en el que Kayn se enamoró de ella. Todo se había ido a la mierda. Molesta salió rápidamente de allí, le quemaba continuar más tiempo en ese lugar. Donde tanto tiempo convivio con ellos.
El receso término, y no probo bocado. Había perdido ya el apetito hace un buen rato. Cuando regreso al aula, Lux no paro de preguntar que donde se había metido y que la había buscado por todos lados y que no la pudo hallar. Ella no le prestó atención y solo paso de ella. Lux se enojó al ser completamente ignorada pero no pudo continuar recriminándole pues el profesor ya había entrado al aula. Enfurruñada se fue a sentar a su sitio mientras miraba desde su asiento a Jinx. La peli-azul se encontraba con la mirada perdida y al final le extraño un poco su actitud.
Durante el resto de la jornada entonces se fijó que algo no estaba bien con ella. Cuando timbro la salida ella entonces se aproximó a una Jinx que guardaba lo poco que saco en su bolso.
-Ya suéltalo, algo te sucede. Ya te dije, puedes contar conmigo y con eso me refiero a que puedes tener confianza conmigo. Lo que hablemos quedara entre nosotras-.
-Lux, aprecio que lo intentes. Pero yo aún no tengo todavía confianza en ti. De hecho me preocupa demasiado el hecho que sepas demasiado. Enserio eso me molesta. Además tu y yo somos muy diferentes. Tú eres la niña bien portada que se preocupa como una santa por los demás. Yo soy rebelde detesto las malditas reglas y tu de quien estoy segura. las amas y tienes la creencia que todo funciona mejor con ese tipo de sistema el cual yo repudio. Así que cortemos esto aquí, ¿quieres?-.
-Es la primera vez que te oigo hablar tanto, pero me niego. Soy muy obstinada y no me gusta rendirme y estoy segura que eso es algo que tal vez compartamos. Y no tenemos por qué compartir la misma filosofía para ser amigas. Así que ve haciéndote a la idea de que no vas a poder apartarme fácilmente. Menos ahora que bueno, estas sola por lo que se-.
-Bien has lo que quieras, solo después no te arrepientas-soltó enojada al no lograr apartarla. Tal vez al tiempo ya se cansaría. Y camino hacia la salida del aula.
-¿Oye no se te ha olvidado verdad? ¿Que hoy vas a volver al equipo?-dijo Lux mientras la alcanzaba y caminaba a su lado.
-¿Ah? ¿Es hoy?-.
-¡Claro entre más pronto mejor! ¡Debemos entrenar ya!-dijo emocionada.
-Si recuerdas que tú solo eres la manager del equipo, tú no juegas-comento con burla y en tono sarcástico.
-Oye no seas mala, mi papel es muy importante-dijo con orgullo.
-Si claro lo que tú digas-.
-Bueno mejor apresurémonos-dijo Lux y tomo el brazo de Jinx para llevarla e ir más rápido por el paso apesadumbrado que la peli azul llevaba. Ella le siguió sin muchas ganas de querer tratar nuevamente con Vi. A ella le costaba mucho llevarse con ella. Siempre discutía con la peli-rosa. Ojala y Lux no este mintiendo sobre que ella se va a disculpar.
Después de unos cuantos minutos llegaron a la cancha. La llegada de ellas dos llamo la atención de todos los presentes. Y Jinx no sabía cómo sentirse con respecto a todas las miradas hacia ella. Lux la soltó al fin y corrió hacia Vi. Jinx las miro desde lejos, y sabía perfectamente que la cara de Vi no era una de un claro contento. Las vio hablar unos dos minutos y luego Lux se dirigió hacia donde ella estaba junto con Vi. La peli-rosa suspiro con resignación
-Quiero que vuelvas al equipo-soltó, y a Jinx le sorprendió que ella hubiese dado su brazo a torcer. Con otros ánimos ella le habría echado en cara el hecho en que ella tenía toda la razón y que le debía más disculpas o si no, no regresaba. Pero no tenía ánimos para pelear con nadie ni con Vi.
-Bien, estoy dentro-dijo simplemente.
-¡Genial! ¡Ahora todas a entrenar! ¡Aún tenemos un partido muy importante que ganar!-dijo muy feliz Lux hacia todas las integrantes. Jinx tomo su bate y la verdad eso la lleno de felicidad, la idea de estar nuevamente en el campo de beisbol y jugar la llenaba de emoción.
La capitana Vi instruyo a todas lo que debían hacer. Unas batearían y otras lanzarían la pelota por lo cual armaron parejas. Taliyah hizo entonces pareja con Jinx, la peli-azul batearía y la morena seria quien le lanzara la bola. Se prepararon y se posicionaron para iniciar.
-Es bueno tenerte de vuelta, Jinx-dijo Taliyah.
-La verdad si-.
-¿Vaya que te paso? Pensé que alardearías un poco-.
-Menos platica y comencemos-.
-Bien como desees-dijo algo extrañada y lanzo la pelota. Jinx fijo su atención y apretó su bate totalmente preparada. Bateo fuertemente y se llenó de satisfacción al oír el ruido del bate al golpear la bola. Esta salió volando varios metros. Taliyah silbó impresionada.
-Vaya no te has oxidado nada, buen golpe-.
-La siguiente-dijo Jinx llamando la atención de ella.
-Voy, que impaciente-.
Las horas continuaron su paso y concluyo el tiempo de práctica. Jinx guardo lo usado y Lux se acercó a ella.
-Vi que hoy te divertiste-comento llamando la atención de la peli-azul.
-Sí, necesitaba esto. Gracias Lux creo que si no hubieras hecho algo con respecto a Vi no habría regresado-.
-¡Jinx!-dijo alegremente Lux dándole de improvisto un abrazo.
-¡Oye! ¡Apártate!-exclamo ella incomoda ante las muestra de cariño por parte de la rubia.
-Veo que ustedes se llevan bien ahora, ¿de qué me perdí?-pregunto Taliyah acercándose a ellas. Lux se volteo hacia ella y Jinx aprovecho este momento para zafarse.
-Jinx y yo somos amigas ahora-.
-¿Enserio? ¿Cómo? si Jinx es bien arisca. ¿Cómo diablos lo lograste?-cuestiono impresionada de tal hazaña.
-No hay nada imposible si lo intentas-dijo optimista Lux. Jinx ignoro lo que hablaban y cuando termino de recoger todo, se colocó el bolso y empezó a salir de la cancha. Lux no se percató hasta que Taliyah le hablo.
-¿No será que tal vez te lo estés imaginando? Porque ni siquiera te espero-.
-¿De que hablas?-.
-Sobre que ella ya se marchó-.
-¡¿Que?!-dijo mientras miraba hacia los lados buscándola por el sitio con la mirada y apenas la miro a la distancia. Lux rápidamente fue por su mochila.-¡Nos vemos mañana equipo!-clamo hacia las que quedaban y salió corriendo tras Jinx.-¡Espérame Jinx!-grito, y siguió corriendo hasta que la alcanzo. La peli-azul siguió su paso aunque la rubia apenas y podía seguirle la marcha pues estaba sin aliento por el esfuerzo antes realizado.-¡Jinx! M-más despacio-dijo pausadamente tratando de recuperar el aliento. Ella suspiro y se detuvo.
-Oye Lux, creo que es suficiente por hoy. Solo quiero irme a mi casa y dormir, estoy agotada. ¿Podrías dejarme por hoy?-.
-Me niego, todo el día has estado decaída. Solo en el entrenamiento se te paso. Pero quiero saber porque. Sé que probablemente no tienes con quien hablar. Siempre te he visto junto a Kayn y Jhin-.
-Oye, ¿acaso me acosabas o que para saber con quién me llevo?
-Claro que no, como manager del equipo debo saber algo sobre cada una. Uno nunca sabe, además no era difícil estamos en el mismo salón, y además siempre quise tener una amistad contigo-.
-Esto ya da miedo-.
-No cambies el tema Jinx. Algo sucedió, cuéntame tal vez pueda ayudar-.
-No te vas a rendir, ¿no es así?-.
-Sabes que no lo hare-.
-Bien, sigue intentando-dijo comenzando a caminar nuevamente.
Caminaron hasta la salida del instituto, y Lux en todo el camino hasta ese preciso sitio no dio su brazo a torcer insistiendo pero al ver la reja del portón suspiro.
-De acuerdo, no me digas nada hoy. Pero mañana será diferente. Nos vemos mañana-se despidió y Jinx solo alzo la mano a modo de despedida. Al menos eso tranquilizo a Lux, por lo menos no la estaba ignorando totalmente.
Cuando llego, volvió a tirarse a su cama y estaba tan agotada que se durmió inmediatamente al sentir el colchón contra su espalda. Y soñó entonces, que estaba en un lugar muy gris. Como si estuviera en una película en blanco y negro. Era una calle de la ciudad pero no había transeúntes. A la distancia vio a alguien con un tapa bocas y supo inmediatamente quien era, Jhin. Corrió hacia él pero el camino se alargó mucho. Sintió que corrió con todo lo que pudo por un tiempo pero entonces el camino al fin se empezó a acortar y estiro su mano y pudo posar su mano sobre el hombro de él. Ella miro a su alrededor y el mundo siguió igual, nada cambio. Estuvo lo que le pareció un minuto a lado de él pero en ningún momento el volteo a verla y ella no supo porque no intento hablarle hasta ese preciso instante. Pero el parecía no verla ni escucharla. Pero no sentía nada, no había sentimiento o sensación con respecto a que él la ignoraba. De hecho se sentía extraña con él. Como si tuviese que estar en otro sitio. Entonces se quedó ahí parada a lado de Jhin por mucho tiempo pero él nunca se percató de su presencia y a ella la verdad no parecía importarle mucho. Pero si sintió entonces frio durante ese tiempo. Luego un calor vino a ella, y la calle empezó a tomar diferentes colores. Pero no podía moverse de su sitio ni mover ninguna parte de su cuerpo como si se hubiese atrofiado. Entonces alguien tomo su mano y se sintió liberada al sentir el tacto de esta persona. El frio se fue, se sintió como si un vacío dentro de ella fue llenado. La palma que abrazaba la suya irradio un calor que se esparció por todo su cuerpo y pudo moverse nuevamente, intento ver hacia arriba pues la persona a su lado era más alta. Pero parpadeo varias veces pues la luz del sol estaba sobre su cabeza y su cuerpo una sombra a causa de la luz. Apenas pudo vislumbrar unos ojos ámbar mirándola y despertó al oír el ruido incesante de su alarma.
Se sentó sobre su cama con pereza y restregó sus parpados con la yema de sus dedos. Fue al baño, tomo su cepillo de dientes y la pasta. Seguidamente comenzó a lavarse la boca, mientras miraba su reflejo en el espejo del lavabo una mirada confundida apareció en su cara.
-¿Qué diablos fue ese sueño?-pensó confundida, seguido de esto reviso su móvil para ver la hora y brinco sorprendida. Ya se le hacía tarde. Con rapidez se bañó, se vistió el uniforme, coloco en su hombro su mochila y mientras abría la puerta se iba colocando descuidadamente sus zapatos. Cuando cerro con llave la puerta reviso el celular de nuevo, faltaban cinco minutos. Salió corriendo mientras se iba medio arreglando sus despeinadas trenzas. Vislumbro a la distancia la entrada, y cuando sus pies ya estaban en terreno del colegio suspiro agradecida. Si llegaba tarde una vez más podrían suspenderla, no es como que le importara mucho antes pero si era suspendida no podría jugar en el equipo. No podía permitirse quedar mal con Lux y las demás. Mas con la rubia que se esforzó mucho para que ella pudiese volver. Entro a su salón agitada y se desparramo agotada en su silla. En ese preciso momento el profesor entro, luego se percató de que ahora tenía a lux en el asiento de al lado.
-Pero que mierda-pensó mientras la miraba, Lux lo notó y la saludo mostrándole una dulce sonrisa. Jinx volvió a suspirar. Fue entonces que la rubia coloco una nota en su mesa, lo tomo y descuidadamente y leyó: aún tenemos una charla pendiente, hoy no te escapas. La peli-azul sufrió de un tic nervioso en su ceja izquierda.-Esto es el colmo, esta niña es como un chicle. No va a dejarme tranquila-.
Luego de unas primeras horas aburridísimas la campana sonó, pero nuevamente no sintió alivio. Ahora tenía que lidiar con todo el hostigamiento de la niña rubia. Y justo en ese momento se colocó delante de su pupitre para obtener su atención
-Vamos Jinx-dijo sonriente.
-Adelántate tú, yo necesito ir a comprar a la cafetería-dijo rogando que aceptara y no la siguiera aunque lo miraba imposible que a este punto quisiera dejarla a solas, perdiéndola de vista.
-Ah no te preocupes, hice comida para ti. Hoy no necesitas comprar. Además necesitas comer saludable por tu entrenamiento-dijo mientras levantaba un bolso donde parecía tener algunas palanganas. Suspiro, no había escapatoria. Derrotada se dejó guiar por ella. Salieron al patio del edificio y se dirigieron a una de las bancas en el sitio. Se sentaron juntas, y Lux comenzó a sacar lo que iban a merendar. Le dio una panita a Jinx, ella la tomo y la abrió viendo su contenido. Algo de vegetales, huevo, tocino y guacamole. Sin perder tiempo comenzó a comer. Mientras hacía tal acción pensó en que Lux realmente era una buena persona y que en verdad parecía preocuparse por ella. Pero ella debía comenzar a ponerle límites. Necesitaba su espacio.
-Lux-llamo con tono serio. Y la miro.-en verdad eres una buena persona, pero creo que te estás pasando un poco. Aprecio que me ofrezcas tu amistad y vale puedo intentar aceptarla. Pero...
-Um si, ya sé adónde va esto, yo pensé que tal vez no es lo mejor forzarte a decirme cosas que son muy personales para ti. Digo no nos conocemos mucho, solo hasta hace tan poco tiempo se cosas sobre ti y algo delicadas. Pero es solo que no quería que te sintieras sola, además me preocupaba tu desanimo de ayer. Y se mas o menos todo por lo que estás pasando-.
-¿Lux porque quieres ser mi amiga? Estoy segura que tienes amigas con las que seguramente pasas el tiempo, con las cuales no estas justo ahora por estar conmigo-.
-Si las tengo, pero pensaba que podrías querer contarme algo y pues no podrías hacerlo si estuvieran más personas presentes-.
-Oye agradezco todo lo que has hecho, hasta por la comida-dijo señalando lo que comía-Y me parece bien que te des cuenta, que apenas nos conocemos. Además, creo que es totalmente mi decisión si quiero contarte o no como me siento respecto a algunas cosas que me están pasando-.
-Jinx quiero que sepas que te considero mi amiga, y como tal me preocupo. Está bien si no quieres hablar y claro que te daré tu espacio. Creo que también tenía demasiada curiosidad y te mostré un lado mío feo. Perdona por eso. Así que por ahora lo dejare pasar hasta que estés lista-.
-Si debes aprender a controlarte un poco, pero aprecio tu intento. No lo hacías con mala intención. Es solo que ¿cuantos días son ya? ¿Dos o tres días desde que dejamos de ser completamente desconocidas? Nunca habíamos convivido antes. No nos conocemos realmente. Tú no sabes mucho de mí y viceversa. Y yo en verdad necesito tiempo para pensar a solas-.
-Oh si entiendo, si tienes razón, no debí meterme tanto en tus asuntos.-dijo nerviosa-Perdona yo me pase. Bueno, cuando estés dispuesta a hablar conmigo yo estaré allí cuando me necesites. No lo olvides-dijo mientras terminaba su merienda. Se levantó y se estiro.-ah eso estuvo delicioso. Bueno te dejo nos vemos en la práctica. No vayas a hacer alguna locura Jinx-.
-No prometo nada, y después te la entrego-dijo mientras señalaba la pana. Lux asintió y se retiró. Jinx suspiro.
-Creo que hoy he suspirado bastante-pensó. Miro el cielo e intento relajarse. Sus dedos comenzaron a tamborilear contra el plástico de la pana. Y le pareció irreal todo. Estar en un lugar diferente a donde acostumbraba estar, estar distanciada de los que al parecer dejaron de ser sus amigos. Y convivir con el hostigamiento de Lux estos pocos días le hicieron pensar que tal vez así se sentía Jhin. Ella literalmente lo acosaba ya. No sabía mucho del amor o si realmente era amor lo que sentía por Jhin. Si lo quería, pero entendió que no estuvo bien lo que hizo y eso era un gran logro. Así como Jhin se pasó un poco de cabron con ella. Pero él solo quería ponerle un alto al final de todo el lio.
Y después estaba Kayn, se le había declarado. Y la había besado dos veces, recordarlo la puso roja. Y no sabía realmente como sentirse al respecto. Pero no quiso pensar demasiado en eso, quería creer que tal vez solo era cuestión de tiempo. Tiempo en el que ella dejaría de estar enamorada de Jhin, y tal vez Kayn también. Y solo tal vez todo podría ser como antes cuando todo estaba bien entre ellos tres. Los extrañaba, extrañaba lo que estaba ahora en el pasado. Pero no podía hacer nada, no podían estar juntos como antes por ahora. Sabía que tenía que tener paciencia aunque tenía muy poca. Pero sabía que esta vez no todo saldría como deseaba como en otras situaciones y odiaba admitirlo. Así que se dedicaría completamente a su equipo de beisbol. En intentar hacer amigos.
El timbre sonó y se levantó decidida a enfocarse en lo que se propuso. Volvió al aula y le devolvió la pana a Lux. Las siguientes horas trato de pensar positivamente y prestar un poco de atención en clase. Pero le fue casi imposible en la clase de historia, en verdad admiraba el don del profesor por hacer la clase aún más aburrida con su tono lento de voz. La salida al final llego y por fin iría a la práctica de la tarde. Pasaron las horas, los días y las semanas, siendo pasado mañana el partido por el que tanto habían estado entrenando. Era la salida y aun en el pasillo del edificio vio a Jhin de lejos. Y no pudo evitar pensar en que podría intentar invitar a Kayn y a Jhin a ver el partido. Entonces decidió seguirlo.
-Lux adelántate, al rato llego-aviso, pues debía ir a la última practica antes del partido. Mientras seguía a Jhin este se encontró con una joven de cabello negro. Jinx se detuvo a una distancia prudente de ellos pero con ello apenas y escucho lo que hablaban. Y para su sorpresa no le molesto mucho verlo hablar con otra. Luego ella lo acompaño y entraron a un aula y dejaron entre abierta la puerta. Ella no supo entonces si sería correcto entrar, pues podría ser que no le convenía interrumpir en la intimidad de ellos dos, así que decidió dejarlos e irse. Pero no continuo su paso al oír claramente lo que hablaban.
-Kayn, Akali te estaba buscando así que yo amablemente la traje-.
-No te hubieras tomado tal molestia-.
-Oye Kayn, si de verdad quieres que esto funcione será mejor que no me evites-escucho la voz de la mujer decir. Y se sintió helada. Recostó su espalda contra la pared, y no pudo evitar asomarse para ver hacia el interior. Y la vio a ella abrazar a Kayn, y después darle un beso en los labios. Y ella sintió que algo se rompió dentro de ella, el dolor que había sentido cuando miraba a Jhin con otra no era nada comparado a lo que sentía en ese preciso momento. No supo en que momento comenzaron a caer sus lágrimas, ni cuando había echado a correr lejos de ahí. Y nuevamente por segunda vez su cuerpo la traiciono, pues había entrado a la azotea. Se recostó contra la puerta cuando la cerró detrás de sí, se deslizo hasta el suelo, cayendo sentada. La brisa que meció sus cabellos apenas y la sintió, mientras miraba a la nada pensando en lo tarde que era, tuvo el presentimiento cuando él la beso pero ella se negó a creer que lo quería de esa manera. Que en realidad no era Jhin a quien amaba, que había sido solo un capricho rayando en la obsesión. Y que era su mejor amigo Kayn por quien siempre sintió algo muy dentro de sí. Y ahora solo de esta manera la venda había caído, había huido de lo que su corazón le había estado gritando y ahora lo lamentaba. Kayn estaba con otra. Con otra. Le sentaba horrible, no quería que fuera así. Y se volvió loca pensando en tantas ideas y recuerdos que ahora eran del pasado.
(N/A: Bueno aqui esta mi intento de continuación hago lo que puedo con el tiempo que tengo y con mi mente que se bloquea para continuar. Espero les guste. u.u)
