Capítulo 7: El rescate (Parte II).

Sosteniendo el cuerpo frío de Min Young, Rin miraba primero a su derecha seguido de un giro hacia su izquierda al encontrarse frente a ese pasillo en forma de te; donde cada opción se conectaba con una nueva sección del castillo.

"¿Hacia dónde iré si me dirijo hacia la izquierda?", se preguntaba dubitativa sintiendo el temblor del suelo debido a Yohan. "Si voy al otro lado, ¿llegaré más rápido?", insistía al mirar de un lado a otro en busca de alguien que pudiese ayudarle. "Ahora que lo pienso, no hay nadie".

Para los ojos de Rin, la mansión se miraba tenebrosa sin nadie alrededor. La joven no comprendía dónde se encontraban todos los sirvientes de la familia Seo cuando la mansión parecía comenzar a sufrir daños por ese movimiento extraño. Por un segundo, había tomado al miedo como la causa de la desaparición de todos, sin embargo; al analizarlo con mayor detalle; pudo ver lo ordenado y limpio que se encontraban todos los alrededores y cómo nadie trataba de esconderse de los temblores o de los monstruos. "¿Hacia dónde se fueron todos?".

-No hay cadáveres, ni mucho menos hay desorden, y las puertas de las demás habitaciones han permanecido cerradas… -, expresaba tímidamente al dar un par de pasos hacia atrás al no haber tomado por el momento una decisión final. Observando el piso de madera, la joven pudo notar cómo sus pies descalzos se encontraban tapados por una neblina espesa expandida desde el patio hasta ese pasillo -. Amo… -, susurraba al sentirse invadida por el miedo y por esos pensamientos oscuros al temer por lo que podría pasarle si ese humo se esparcía por todo el castillo -. Si las cosas siguen así, no podré ver por donde camino y con estos movimientos… Señor Sesshomaru, ¿dónde se encuentra? Quiero irme de este castillo…

Tragando saliva, respirando hondo y tomando impulso hacia adelante con esas piernas temblorosas, Rin se decidía por la derecha como su camino final en busca de esa puerta principal.

"Aún tengo miedo, mas no puedo quedarme inmóvil. Si lo hago, esa neblina no me dejará ver y eso no es bueno. El suelo y la casa comienzan a quebrarse cada vez más debido a Yohan", pensaba al correr. "Señora Kaede, por favor; no se muera".

Tratando de recordar la forma de esa puerta principal y detalles importantes, Rin sentía el incremento de un olor putrefacto, así como la invasión de un sentimiento tétrico mientras corría.

-Debe ser la neblina -, decía en voz alta para darle una explicación a eso que sentía -. Debo apresurarme.

Corriendo con todas sus fuerzas con el cuerpo de Min Young en brazos, Rin pensaba en las palabras dichas por la sacerdotisa acerca de su amo. "La señora Kaede mencionó que, el señor Sesshomaru debería de estar afuera luchando, mas no veo ni escucho a nadie. Sólo hay monstruos rodeando a este castillo, a pesar de no estar atacándolo en este instante", reflexionaba al incrementar su ritmo. "Ahora que lo pienso, es extraño que no quieran ingresar. ¿No son los humanos su comida favorita? ¿Por qué no ingresan y nos matan? ¿Acaso estarán distraídos con algo o alguien?", insistía en sus pensamientos al detenerse de repente al visualizar el final del pasillo.

-Puedo ver la puerta a lo lejos… ¿Es la misma por dónde entramos o existen distintas entradas al castillo? -, se preguntaba en voz baja para no llamar la atención.

Caminando lentamente con su respiración entrecortada por haber corrido de forma apresurada, Rin prefería pegar su espalda sobre esa pared para no ser notada por los seres que rodeaban el cielo. Observando con cuidado, pudo notar la gran distancia entre su ubicación y esa puerta principal.

"No será sencillo llegar", pensaba al sujetar el cuerpo inerte de Min Young sobre su pecho. "Si corro, seré atrapada fácilmente al cargar al bebé. Si deseo incrementar mi velocidad debo dejarlo y no deseo hacerlo", analizaba. "Rin, piensa".

Cerrando sus ojos para despejar su mente, la joven sabía que si gritaba el nombre del amo Sesshomaru sería presa fácil. Sabía que él podría olerla, sin embargo; si los monstruos se la comían ni su amo ni nadie podría rescatarla.

"Jaken me advirtió que no puedo ser revivida nuevamente", pensaba para sí al descartar el correr para luego ser ayudaba por colmillo sagrado en caso de emergencia. "Quiero vivir. Quiero estar al lado del amo Sesshomaru. Quiero viajar con él nuevamente".

-No puedo morir aquí -, susurraba; separando el cuerpo del babé para mirar su rostro azulado -. Tampoco deseo dejarte aquí, Min Young. El amo puede revivirte…

Respirando profundamente para poner sus pensamientos en orden, Rin finalmente creía tener la solución a sus problemas.

-Los caballos… -, susurraba al girar de un lado a otro su cabeza en busca del establo -. Tampoco puedo escucharlos. Pero, si logro tomar uno; será más difícil el ser alcanzada por esos monstruos -, continuaba explicando para sí en voz baja -. Min Young, pronto estaremos junto al amo Sesshomaru -, dijo sonriente.

Percatándose de la falta de algún cuarto o edificio que denotara la presencia de un animal, Rin sabía que había elegido el camino equivocado.

-Debo volver… Si ellos logran verme en el campo abierto, todo acabaría para ambos, Min Young -, susurraba apretándolo contra su pecho -, regresemos...

Sintiendo cómo el suelo retumbaba con mayor fuerza al voltearse en busca de ese establo, Rin pudo observar cómo el suelo de madera se había partido en dos y como esos movimientos habían creado una grieta gigante que le impedía el paso.

-Si todo sigue así, las paredes y todo lo demás…. -, susurraba dando un par de pasos hacia atrás.

Observando las paredes dañadas, Rin sabía que, no contaba con mucho tiempo ni una opción de regreso por ese camino.

..

Media hora había transcurrido desde la partida de Rin. Yuri permanecía inconsciente sobre el suelo de madera, mientras Yohan por circunstancias inexplicables, continuaba gritando y moviendo con mayor fuerza ese suelo; incrementando la acumulación de energía negativa dentro de ese cuarto. La anciana sabía que no tenía mucho tiempo, por ello, corriendo con sus pocas fuerzas, no dudó en buscar dentro de las vestimentas del exorcista algunos pergaminos.

"Debe de haber algo aquí", pensaba al tocar el cuerpo desmayado del joven.

Encontrando distintos pergaminos con letras desconocidas, la anciana no se dio la tarea de pensar si eran adecuados o necesarios. Realizando unas señales con sus manos, rezando lo necesario y tomando su mala sobre el cuerpo de Yuri; la sacerdotisa lanzaba ese objeto por los aires para tratar de tranquilizar a Yohan.

"Espero sirva".

Escuchándose un grito infernal proveniente de la garganta del joven heredero, el cuerpo cae sobre el suelo nuevamente.

"¿Habrá servido?"

Esperando la reacción de Yohan, la anciana escuchaba unos gemidos por parte de Yuri junto con un estruendo como si algo pesado hubiese caído en las afueras del castillo. Asustada por lo que podría estar pasando en el exterior, y pensativa por el paradero de Rin, la anciana se acercaba hacia donde se encontraba el exorcista al escucharlo hablar con dificultad y una voz ronca.

- ¿¡Puede…sentirlo…anciana!? -, preguntaba.

- ¿Con quién estoy hablando? -, curioseaba dubitativa la anciana al dar un par de pasos hacia atrás.

-Comprendo su desconfianza… -, confesaba al girar su rostro en dirección a la sacerdotisa.

Agotado de haber luchado física y mentalmente con dos seres oscuros dentro de él, Yuri agradecía la ayuda brindada por la anciana.

-Lamento no poder…devolverle el favor… Si no fuese por ese objeto, quizá mi mente y cuerpo estuvieran…

-No puedo ayudarte, y menos exorcizarte como lo haría Kagome -, interrumpía.

-Ese nombre… -, susurraba tratando de sentarse, fallando al no sentir fuerzas suficientes para mover un músculo -. Supongo que… me quedaré así… -, reía para sí, prefiriendo quedarse boca arriba -. Por cierto, anciana… Ese demonio, el de cabellera blanca está…en el campo de batalla… donde mi tío se encuentra… Su presencia es débil, mas siento… puedo sentirlo…

"Ese joven…", pensaba al escuchar sus palabras.

-Yohan despertará dentro de un momento…Por favor, huya…

"¿Quiere morir?", se preguntaba la anciana al acercarse hacia donde yacía Yuri, evitando tocarlo para no contaminarse.

-Lo siento tanto.

-Tengo… otros…pergaminos en los bolsillos de mi pecho… Por favor, saque unos cuantos, y cuando corra hacia afuera… Tire uno a Yohan, eso… la hará ganar tiempo -, demandaba al cerrar sus ojos ante el agotamiento -. Salga… del castillo…

-Estás muy débil. Yuri, serás comido cuando Yohan despierte.

Manteniendo sus ojos cerrados al no soportar la falta de energía, Yuri caía nuevamente inconsciente ante la mirada atónita de la anciana.

-Yuri… -, susurraba la anciana al buscar esos pergaminos.

Encontrando finalmente lo dicho por el joven, Kaede escucha una voz conocida.

- ¿Dónde…? -, preguntaba confundido con su ropa y rostro sucios al sentarse -. ¿Madre? -, volvía a preguntar al ver a la mujer acostada inconsciente.

-Joven Yohan, no camine -, sugería la anciana al voltear.

Retrocediendo con los pergaminos en mano, la sacerdotisa trataba de no hacer enojar a esa entidad.

-El cuarto… -, susurraba al ver el desastre -. ¿Acaso…?

-No haga nada -, intervenía. Con la intensión de marcharse de esa habitación, la anciana continuaba caminando de reversa.

"Las energías han desaparecido temporalmente", analizaba al dirigir su mirada sobre su objeto sagrado ubicado cerca del cuerpo de Yohan al haberse caído cuando el se había sentado.

-Señora -, susurraba el joven heredero al no ver a la joven Rin ni a su hermano -. ¿Dónde se encuentra Min Young? ¿Qué le ha pasado a Yuri y a mi madre?

-Yohan, resista -, sugería al caminar rápidamente hacia donde estaba la salida más cercana.

"Debo hacerlo", pensaba al dar un par de pasos ahora hacia adelante.

-No se mueva, joven Yohan. Si lo hace, dañará a su madre y a su primo.

-Dañar… -, susurraba; sintiendo un fuerte dolor de cabeza y ganas de vomitar nuevamente.

Vomitando repentinamente ese líquido semejante al barro por medio de su boca, Yohan cerraba sus ojos al no soportar el dolor en su garganta al expulsar ese material fétido y amargo. Su tortura era tal, que sus lágrimas eran inevitables; principalmente al no poder controlar la frecuencia y cantidad echada.

"¿¡Qué es lo que me está pasando!?", se preguntaba.

Confundido ante la situación, incrementando su llanto al sentir cómo su respiración se dificultaba por alguna extraña razón, Yohan deseaba pedir ayuda a la anciana. "Comienzo a marearme", se repetía a sí mismo; deseando poder expresar su dolor por medio de palabras para pedir ayuda a los presentes dentro de esa habitación. Para su desgracia, esos intentos por abrir su boca para hablar se veían interrumpidas por la expulsión incontrolable de ese extraño líquido. "¿¡Acaso moriré de esta manera en vez de hacerlo en la batalla!?", se preguntaba angustiado de su destino cruel, anhelando al menos el ver rostro de su hermano antes de partir de este mundo. "Min Young".

El expulsar ese material extraño por su boca y, la falta de aire; eran síntomas nuevos para Yohan. A diferencia del cansancio extremo y los dolores de cabeza convertidos en condiciones frecuentes desde su visita a la cueva ubicada a tres días de su hogar, el joven heredero no comprendía qué sucedía con su cuerpo para que estuviese vomitando algo desconocido precisamente en ese momento.

"No recuerdo haber comido nada extraño antes de partir en busca de la sacerdotisa", recordaba; arrastrándose en dirección a su madre al mismo tiempo que su boca expulsaba ese material. "Tampoco he comido algo distinto durante los días previos", continuaba analizando para sí al mismo tiempo que sentía el incremento de sus malestares conforme se movilizaba en esa dirección. "No he hecho nada distinto a lo que suelo hacer diariamente. Entonces, ¿¡qué es lo que me pasa!? ¿¡Por qué estoy sacando de mi ser esto que sabe horrible y quema mi garganta!? ¡Quiero ver el rostro de mi hermano que estoy amando desde que escuché su llanto! ¡Deseo poder ver paz en mi pueblo! ¿¡Qué es lo que sucede dentro de mí!? No lo comprendo… ¿Acaso moriré sin poder conocer al futuro heredero? Hay tantas cosas que deseo hacer… ¿Es así como se siente alguien antes de fallecer? Yo…. Yo sólo deseo poder agradecerle a mi salvador por esto meses de vida, porque sin él no hubiese podido proteger a mi familia… Quiero verlo… Necesito decirle que yo no lo veo como una amenaza como exclamaron en esa ocasión cuando apareció de repente como un ser mágico proveniente de la nada…. ¿Acaso no podré verlo?, dialogaba en su interior; deteniendo su movimiento al no soportar la falta de aire. "Sesshomaru sama…Min Young…"

-Se ha detenido… -, expresaba la anciana al sorprenderse del desplome del joven nuevamente -. ¿Una apertura? -, preguntaba en voz alta la anciana, corriendo para tomar su mala y salir de ahí antes de que ese monstruo quien aprovechaba el estado inconsciente de Yohan, lo tomara por completo.

Saliendo rápidamente de esa habitación, la anciana podía sentir las presencias malignas que rodeaban el castillo, rogando a los cielos por el bienestar de la joven Rin y esperanzada de que ese demonio pudiera acercarse al castillo.

"Sesshomaru debería de estar cerca", pensaba al sujetarse de las paredes ante el incremento de la neblina que rodeaba al lugar. "Debo hacer que venga".

Observando cómo su vista y respiración comenzaban a fallar ante el incremento de la presencia de ese olor extraño, la anciana entendía gracias a Yuri; la razón por la cuál Sesshomaru se había retirado repentinamente. "Con que está luchando desde afuera para prevenir el ingreso de más demonios al cuerpo de Yohan y evitar así un incremento de fuerza", pensaba la sacerdotisa. "Aunque eso no evita el ingreso de esa neblina maligna a este cuarto", analizaba.

- ¡Escúchame bien Sesshomaru, Rin se encuentra en peligro y es necesario que vengas! -, gritaba con todas sus fuerzas la anciana al colocarse el collar alrededor de su cuello -. ¡Busca su esencia inmediatamente! -, exclamaba con más fuerza -. ¡Apresúrate o la matarán!

Continuará…


Nota de autor:

Es la primera vez que escribo acerca de Sesshomaru y del fandom de Inuyasha. Y me alegra que, haya personas que comentan y apoyan la obra. Lamento, si la historia se expande por la creación de la familia Seo y no se dedica inmediatamente a Sesshomaru y Rin. Gracias por opinar y leer. Siempre se agradece, porque me ayuda a mejorar como escritora de fics.

Saludos.