A PESAR DE QUE NO ME AMES…

El estruendo fue demasiado fuerte, el chirrido de las llantas del Nuevo auto fue inolvidable, todo daba vueltas y su mente no podía coordinar nada, sus ojos estaban casi nublados por el polvo, su mano se aferraba al volante… y todo desapareció, la obscuridad fue absoluta, todo se detuvo.

Capítulo I: Amargura y Dolor.

Su mirada estaba detenida en la nada observando a través del enorme ventanal, era su sitio fijo cada día, no había nada que pudiese lograr que él se moviera hasta que el ocaso se hacía presente y la noche caía, entonces era colocado en su cama, donde como hacía ya varios meses esperaría el amanecer para volver a su lugar frente al ventanal.

El medico entro llevando varios documentos en sus manos y detrás de este el hombre que siempre guardo su espalda… su fiel amigo y administrador…Jorge.

-Es hora de partir, tu alta es un hecho, no hay nada que te retenga para permanecer en este lugar.

-No me iré.- respondió sin volverse.

El medico guardaba silencio, era un hombre difícil y solo su administrador lograba controlarlo un poco.

-Te he dicho que no hay nada que te retenga en este lugar, ya se ha hecho todo lo posible… bueno lo que tú has permitido como posible, si no vas a aceptar ninguna clase de terapia, no puedes continuar aquí, hay pacientes que realmente necesitan ser atendidos.

Jorge Johnson, actuaba más como un hermano mayor que como un administrador o amigo, desde que el recordaba aquel hombre de facciones muy semejantes a las de su padre pero con un distinto color de pelo… había estado a su lado, fue el único que se preocupó por el después de que su padres fallecieran en aquel terrible accidente… un accidente de auto.

-No creo que haya muchos pacientes que puedan pagar una habitación como esta…, dudo que haya alguien más con dinero suficiente para pagar una sola noche en este lugar… así que no me vengas con esa clase de argumentos.- su voz había cambiado, ahora era dura y fría, la amabilidad y cortesía de antaño se perdió junto con cualquier tipo de calidez.

-No seas engreído, quizá no puedan estar en esta habitación, pero necesitan la atención y el tiempo de los médicos para salvar sus vidas o enfermedades… y tu tomas mucho de su tiempo que puede ser invertido en personas que realmente lo necesiten… además esta habitación no es tan cara como tu presumes.

La voz firme del peli-negro no daba lugar a más discusión.

-Te esperan en casa… debes regresar, te encuentras lo suficientemente bien como para continuar con tus obligaciones…- agrego.

-Mis obligaciones…mfff, - dijo sarcástico y continuo en la misma actitud.- es que ya sus bolsillos se están quedando sin plata que necesitan que les produzca más?, acaso ya no les alcanza para sus vacaciones alrededor del mundo desperdiciando dinero?... o es que ya eligieron el nuevo modelo de auto y necesitan que se los pague?... a esas obligaciones te refieres?.

-No, los negocios van bien, he dividido responsabilidades en tus sobrinos, y he recortado gastos en tus otros parientes… específicamente en los Legan y la señora Elroy, no están muy contentos con la nuevas reglamentaciones pero fue decidido en la junta de familia…, me refiero a las obligaciones que adquiriste cuando decidiste hacerte cargo de varios orfanatos, y casas de beneficencia, además del hospital para el poblado de Lakewood a cargo del doctor Martin que no ha sido inagurado porque desean que estés presente,… esas y otras obligaciones más…

No contesto, su mente se llenó de las sonrisas de los pequeños, de la gente del pequeño pueblo cercano a la propiedad de su "casa" de campo, el rostro regordete del médico que le salvara la vida en el pasado. Pero todas esas "Obligaciones" estaban relacionadas a "ella"… y no creía que podría soportar realizar nada que tuviera que ver con "esa Mujer".

-Bueno, el medico ha venido para hacer oficial tu salida del hospital, no hay nada más que ellos puedan hacer por ti, enviaran un especialista para que te ayude en tu terapia física.

-No necesito nada…- sin esperar a su amigo, dio vuelta a la silla para discapacitados que ahora era su nuevo trasporte y comenzó su camino hacia la puerta de salida.

George agradeció al médico y este le aseguro que mandarían a su mejor especialista, que además era un conocido de un miembro de la familia Andrew, muy recomendado. Tomo la tarjeta con los datos y demás documentos y salió de prisa después de despedirse y agradecer nuevamente al médico, cuando logro alcanzar a su amigo y "jefe" este ya estaba saliendo por la entrada principal solo.

-Discúlpeme!- una chica que entraba con prisa choco con el paciente en silla de ruedas justo en la entrada, pero su apuro no le permitió más que una sencilla palabra y continúo con su camino con la rapidez que le permitían sus pasos.

Él se sintió molesto pero no alcanzo a decir nada, su enojo no pudo ser aliviado porque la chica paso como si fuese solo un halo de luz, para el momento en que él se volvió solo alcanzo a ver una melena de risos dorados doblando en el primer pasillo, y alcanzo a distinguir un traje medico por lo que dedujo que era miembro de ese hospital, después levantaría una queja para que la despidieran… sin embargo la brisa que quedó flotando a su alrededor le trajo recuerdos imposibles de olvidar… rosas, el perfume de aquella joven era de rosas… y no cualquier perfume… era "su" perfume.

Cuando sus sentidos coordinaron con sus pensamientos trato de volverse pero George ya estaba a sus espaldas tomando control de la silla de ruedas…

-Vamos, se hace tarde…- ignorando sus quejas llenas de improperios y amenazas, lo obligo a subir al auto que esperaba por ellos.- No más William… no más.

La advertencia era debido a que durante su estancia en el hospital el hombre se había quejado de todo, obligando a los directivos a reinstalar a varios de sus empleados en otros hospitales de ciudades cercanas, pues cualquier pequeña falla era motivo para despertar la ira de aquel paciente tan uranio y Amargado. Y por supuesto demandas legales por maltrato.

El silencio en el auto debido a la pequeña discusión, llevo a George a recordar lo sucedido hacía ya casi dos años atrás, William también estaba sumido en sus pensamientos, y no era difícil adivinar que eran muy similares a los suyos.

Aquella noche tan fatídica, mientras todos estaba reunidos en la mansión, el aviso del mayordomo los sorprendió a todos, noche buena era un motivo de celebración y solo esperaban al patriarca para comenzar con la cena, el había asegurado que les llevaría una sorpresa y todos esperaban que fuera lo que esperaban desde hacía ya un par de años… un compromiso formal con alguna joven. Era tiempo de que el patriarca contrajera matrimonio pues la vida tan solitaria que llevaba no satisfacía a nadie.

-Un policía está en la puerta, dice que es urgente…- fue lo que el mayordomo informo con la expresión de terror marcada en el rostro.

Johnson fue el primero en salir corriendo hacia donde los policía esperaban congelados hasta los huesos por la tormenta que en esos momentos caía sobre la mansión en chicago, el corazón le palpitaba, pensando en que quizá por algún descuido o por su juventud Anthony el único sobrino que faltaba en la reunión además del patriarca hubiese cometido alguna estupidez después de la discusión que tuviera esa mañana con su Tía abuela debido a su compromiso roto con Eliza.

-Dígame que sucede…- pregunto pero el grito en el interior de la sala de estar lo dejo sin palabras para continuar, fue la Tía Abuela quien al parecer recibió una no muy grata noticia, el movimiento entre la servidumbre fue notorio, pero el confiando en los demás enfrento a los policías que se mantenían en la entrada.

-Es muy penosos para nosotros dar este tipo de noticia, al parecer la señora no lo ha tomado muy bien, hemos informado al mayordomo…- continuo al ver que George no pronunciaba palabra- sobre un accidente acontecido en la carretera con dirección a su propiedad en Lakewood, le hemos mostrado esto y él nos ha confirmado que pertenecen al senior William Andrey… me temo que ha sufrido un aparatoso accidente y se encuentra grave en el hospital, antes de que tuviéramos que venir a notificar la noticia a su familia los médicos no daban muchas esperanzas de recuperación… lo lamentamos.

George con manos temblorosas sostenía las indudables pertenencias de su "Jefe" y amigo… al que amaba como un hermano menor, las observo sacándolas de la bolsa plástica trasparente en que le fueron entregados, su celular y su cartera, además de una pequeña caja que al abrirla rebelo que eran ciertas sus esperanzas, William deseaba comprometerse… pero nadie sabía con quién.

-En que hospital esta?- pregunto mecánicamente sin realmente enfocarse en los policías.

-Lo llevamos al hospital público pues no estábamos seguros de que fuera el, las condiciones en que fue encontrado no rebelaban mucho de quien era, fue hasta que hicimos un recorrido en el área que encontramos parte de sus pertenencias antes de que el auto callera por el precipicio… fue imposible impedirlo, y esto fue todo lo que recuperamos junto con el herido antes de que todo callera varios metros abajo… por la hora no continuamos con la recuperación… trataremos de hacerlo mañana…

-Sí, está bien… yo,… viajaba solo?- pregunto recordando que el había hablado sobre llevar a casa a su "sorpresa"…

-Sí, no había nadie más en el auto…

-Gracias, yo me encargare de llevarlo al hospital del médico de la familia… - George estaba completamente en shock… su mente no procesaba tan bien como desearía.

-Senior, me temo que no hay tiempo, las condiciones del herido son muy severas… no creo que sea posible moverlo…

George se volvió a ver a los policías que conscientes de lo grave de aquella noticia para la familia se retiraron dejándolos para que tomaran las decisiones necesarias.

Minutos después el hospital público estaba invadido por la familia Andrew, un espectáculo que nadie de esa ciudad hubiese imaginado… fueron días de espera que se convirtieron en semanas, mismas en que los más allegados al joven magnate se la pasaban guardando por noticias, habían traído a los médicos de cabecera de la familia, que trabajaron en conjunto con los locales para salvar aquella vida que casi se extinguía.

Cuando las noticias de su estabilidad fueron informadas la familia se regocijo, pero las condiciones del paciente no eran del todo buenas, pues la movilidad de sus piernas era nula… el daño en su columna había sido severo, al parecer, después de las pesquisas policiacas los detalles del accidente le fueron informados a George, y estos revelaron que el joven que no era conocido por imprudente, no utilizaba en cinturón de seguridad, aun no estaban seguros que o quien provoco que el joven perdiera el control del auto obligándolo a salirse de la carretera, la gruesa capa de nieve había borrado la mayoría de las pistas y marcas en la carretera, por lo que no estaban seguros si fue el encuentro con otro auto o algún animal que salió de repente en el camino, las partes que recuperaron del auto estaban en muy malas condiciones así que no podían afirmar que hubiese tenido un choque con otro vehículo. Tampoco había rastros de otro auto, la tormenta de ese día fue severa por lo que no podían lograr mucho, tendrían que esperar a que el joven estuviera en condiciones de rendir una declaración.

William fue trasladado a un hospital privado cuando su condición médica se los permitió, y al recobrar la conciencia poco quería hablar de dicho día, hasta ese entonces no había explicaciones detalladas, y en cuanto a la policía solo declaro que algo lo había cegado pero no estaba seguro si fue un auto o solo algún transeúnte que caminaba por el lugar… todo había sido demasiado rápido…, así que pidió que lo dejasen tranquilo, cada día después de estar consiente, era como si esperara por alguien, pero la ausencia de dicho alguien fue marcándolo a cada segundo, tanto que en poco tiempo el joven estaba irreconocible en su forma de ser, se convirtió en un ser frio y amargado, lleno de ira… y dolor.

George volvió de sus recuerdos cuando el auto se detuvo frente a la entrada principal de la mansión en Chicago, el lugar a donde William debería haber llegado hacia casi un año y medio atrás… pero no lo hiso.

Se habían hecho algunos arreglos para las nuevas condiciones del dueño… pero eso solo endureció más su expresión.

-Bien venido Hijo…- lo saludo la anciana tía que había esperado pacientemente en la puerta por su único sobrino directo.

-Quiero estar solo…- fue todo lo que respondió mientras empujaba la silla de ruedas en direcciona a las escaleras seguro que ahí encontraría una nueva forma de subir a su habitación y así fue. Justo a un lado de la enorme y elegante escalera doble, había una discreta puerta con un par de botones, no era tan estúpido como para no darse cuenta que habían instalado un elevador.

El hombre subió al tercer piso, que era donde había pedido se relocalizara sus habitaciones, no quería convivir con nadie de la familia y no deseaba que nadie lo molestara, no quería servidumbre hostigándolo, solo una mucama para que cubriera las necesidades higiénicas y un mayordomo que se encargara de sus necesidades personales. Fuera de eso no deseaba a nadie más rondando el tercer piso.

Emilia Elroy, observaba con dolor en el corazón como su único sobrino directo, el único hijo de su único hermano, se alejaba con una frialdad que le calaba en el corazón, lo había cuidado como un hijo propio desde que quedara solo en la vida, su otra sobrina hermana del mismo murió junto a su hermano y su cuñada, en aquel horrible accidente de auto… muy cerca del lugar donde su amado sobrino se accidentara, el destino tenia formas muy crueles de hacerles recordar el pasado. En el pasado Ella manejo los negocios familiares hasta que William tuvo la edad suficiente para hacerse cargo, era un chico alegre y amante dela naturaleza… le encantaba viajar y conocer el mundo, pero su forma de ser no le restaba inteligencia ni habilidad en los negocios… era un nombre completo que cualquier mujer desearía, pero él no deseaba a cualquiera mujer… él deseaba a aquella que su corazón eligiera, pues aseguraba que solo el amor la ayudaría a soportar una vida como aquella que le había tocado a él. El Veía como desgracia lo que otros calificarían como una gran e incomparable suerte.

George acompaño a la vieja tía a la sala de estar privada, esa donde solo ellos podían entrar, él estaba lleno de preguntas y no creía poder responder con satisfacción las de ella, pero ambos tenían un sentimiento común, un gran pesar por la actitud tan frívola de aquel a quien ambos amaban.

-Me imagino que fue difícil sacarlo de ese lugar…- aseguro ella temiendo que no era un buen momento para tocar el tema que le interesaba.

-Sí, es un poco voluntariosos últimamente, pero ya su estancia era insoportable para el personal del hospital… demasiadas agresiones e insultos, que además eran innecesarios para ellos de sobrellevar, ya que ahí no podían hacer más por el pues se negaba a recibir la terapia física.

-Crees que eso ayudaría en algo?- pregunto esperanzada.

-El medico está muy optimista, a pesar del daño en la columna, se recuperó asombrosamente, quizá su empeño en no moverse ayudo a que sus heridas no fueran más lastimadas, esos meses que estuvo en cama sin desear salir de ella, ayudo a que la falta de movimiento permitiera la recuperación de los huesos casi por completo recubriendo el nervio dañado y este por milagro inexplicable se recuperó así mismo, el daño ahora es menor, pero si él se niega a recibir terapia, puede ser que esta oportunidad se pierda y entonces su cuerpo se acostumbre a la falta de movimiento y termine realmente en una condición imposible de revertir.

-Entonces debemos obligarlo a recibir terapia cueste lo que cueste…- decía la mujer y fue interrumpida sorpresivamente.

-y ahí es donde yo puedo ayudarlos, como siempre vengo a salvar la situación…- Anthony, el hijo de su querida Rosemary, hermana de William, entraba como siempre sin autorización a ese espacio privado… se sabía el consentido de la abuela y por ello se atrevía a romper algunas reglas.

-Anthony, te he dicho que no debes entrar sin llamar…

-y para que llamo, no es como si no supiera que cuando te encierras aquí con George es para hablar del tío… cascarrabias…- agrego riendo.

-No seas grosero con William, sabes que es el patriarca y debes respetarlo.

-Perdóname Abuela, pero se ha vuelto un amargado de lo peor, y de mi adorado tío William no queda nada… pero aun así vengo con toda la buena voluntad de ayudarlo…- decía el joven sentándose en el brazo dela silla favorita de la anciana, misma en la que se encontraba en esos momentos.

-Así, y como es que tú vas a salvar el día…- George veía en aquel joven la misma alegría de William, y por eso no podía evitar ser condescendiente con él. Perdonando todos sus atrevimientos.

-Pues resulta que yo conozco a la persona perfecta para el trabajo, es una terapeuta de gran renombre y reputación, además es terca como una mula cuando se trata de sacar adelante a un paciente y que en estos momentos está disponible para atender al tío a cualquier hora…

-y como es que estas tan seguro de algo así?... y donde conociste a esa mujer maravilla?

- La he visto trabajar y he visto los resultados de su trabajo, y la otra pregunta no te la contestare porque es algo privado…- le guiñaba un ojo pícaro.

-De casualidad es…- George sacaba la tarjeta que le entregara el médico del hospital al darle el alta.- Candice White?

-como supiste!- se ponía de pie y se encaminaba a donde George arrebatándole la tarjeta.

-Me la recomendaron en el hospital, y como también sé que últimamente visitas mucho el lugar… no es difícil sacar conclusiones cuando se trata de ti.

-No será otra de tus conquistas a la que deseas acercar a la familia verdad?- preguntaba Elroy mirándolo con expectativa.

-No, esta vez no.. aunque no ha sido por mi créeme que lo he intentado, pero es tan independiente y segura de sí misma que no lo he logrado todavía… sigo en la "Friend Zone", pero con esta recomendación espero ganar puntos…- sonreía pícaro.

-No lo sé, no quiero otras de tus "chicuelas" rondando la casa para ver que puede sacar de provecho… desde que rompiste tu compromiso con …

Elroy guardo silencio, la herida en el corazón de Anthony había sido profunda cuando descubrió la infidelidad de Eliza, la joven con quien había deseado casarse desde niños, y desde entonces el chico era un conquistador sin hacer distinciones de nada, pero eso solo revelaba que su corazón aún estaba lleno de un profundo dolor.

-Nada perdemos con tratar, además fue muy bien recomendada por el director del hospital, al parecer tal como dice Anthony es una eminencia en la materia… creo que deberíamos contactarla…- George trato de eliminar la tensión que se formó por breve tiempo lográndolo.

-Sí, solo que es u poco exigente y no me refiero a su salario, sino que si ella cree que las condiciones de la casa no son adecuadas para su terapia pedirá cambios… y algunos pueden ser bastante severos…

-no importa, si ella asegura que lograra que William vuelva a Caminar no importa si tenemos que reconstruir la mansión o construir una nueva con todo lo necesario….- afirmo la mujer decidida.

-Bien, entonces la contactare para entrevistarme con ella lo más pronto posible…

-Yo ya he preparado el terreno y como está a punto de comenzar sus vacaciones "obligadas", sé que aceptara pues no se siente cómoda sin hacer nada de provecho… y yo le he estado comentando de un buen empleo durante sus vacaciones… con un sueldo estupendo… espero que no me hagan quedar mal.

El joven se retiraba haciendo un gesto coqueto a su tía y una simple despedida con otro gesto de su mano a George. Ambos sonreían al ver en el joven a otro que ahora prefería el auto encierro y estaba lleno de amargura.

El día corrió sin mayores contratiempos más que los esperados por el recién llegado, ya el personal elegido había sido preparado y por lo mismo fueron escogidos según su personalidad y paciencia. Ellos eran de los más antiguos y fieles sirvientes de esa familia, sentían un cariño por aquel al que vieron crecer desde niño, y solo un par de jóvenes mucamas fueron agregadas para las labores más pesadas y que Ponny no podía realizar.

Dos días después la joven Terapista entraba por la puerta principal acompañada de Anthony quien la dirigía al despacho donde Elroy George la esperaban para detallar los por menores de su contrato, en el que por supuesto se encontraba una cláusula de absoluto silencio y confidencialidad.


-Buenos días..- saludaba la bella joven de alegre sonrisa y ojos de mirada limpia algo que gusto a Elroy desde el primer instante.

-Señorita Candice White, sea bienvenida…- George se ponía de pie recibiéndola con la cortesía y modales que su educación le exigían. Elroy la saludo con una leve inclinación de cabeza dejando claro quién era y su posición de señora de esa casa, a la vez con una rápida mirada había recorrido a la chica de pies a cabeza y algo en su corazón le dijo que ella era la indicada.

Se le dio una explicación a Grandes rasgos de lo ocurrido y una muy descriptiva de lo que se esperaba de ella, más que un insulto ella lo tomo como un reto, era una familia difícil lo podía ver por la elegancia y buen gusto del lugar, una mansión que gritaba el valor de las antigüedades que la decoraban y del buen gusto con que había sido adecuada a la modernidad, era gente de alto nivel y a ella le gustaba dejar sin palabra a aquellos que dudaban de su capacidad solo por la humildad de su cuna, aunque al parecer este no era el caso, ellos solo fijaban su reto en la personalidad del paciente y la importancia que este tenía para aquella familia.

-bueno ahora pasemos a la parte de sus honorarios, estamos dispuestos a pagar el salario que nos pida y si el resultado es satisfactorio doblaremos la cantidad… además siéntase en libertad de pedir lo que desee para trabajar a su satisfacción, sin reparos en los gastos, y por supuesto la necesitaremos la mayor parte del tiempo, pondremos un chofer a su disposición si es que no acepta vivir en esta casa.

-Bueno, mi salario será el mismo que recibo en el hospital, que es lo justo, no necesita doblar la cantidad, confió en que los resultados serán satisfactorios, pero me creo que si necesitare un área de trabajo que me temo no encontrar en esta… "casa".

-solo díganos que es lo que necesita y para cuando lo requiere, si es pronto entonces buscaremos un lugar que tenga lo que desea y si puede darnos un par de semanas lo construiremos a detalle de lo que sea necesario.- aseguro Elroy si mostrar ningún gesto de altanería o presunción, más bien en los ojos de la anciana mujer había mucho amor y preocupación además de un enorme deseo por el bienestar de su pariente.

-Puedo hablar con total libertad verdad?- pregunto algo intimidada pero sin demostrarlo, y su respuesta fue afirmativa por lo que continuo- mi trabajo requiere cierto equipo especial que podíamos conseguir en cualquier hospital de recuperación, pero según antecedentes que Anthony me ha informado, el paciente se niega a salir de su zona de confort, lo que es muy normal en la mayoría de los casos, claro no todos tienen las posibilidades que ustedes ofrecen… por lo que han requerido de un tratamiento psicológico en conjunto con la terapia física para lograr que salgan y vallan al lugar requerido, pero este no es un caso como esos, por lo que me atrevo a solicitar un gimnasio con los elementos necesarios para la terapia… seria cosa de comprar algunas máquinas de ejercicios específicas, así como algunos muebles especiales para masajes terapéuticos, además de alguna área de higiene dentro del mismo espacio… una pequeña oficina con lo necesario para primeros auxilios …y en mi caso.. Utilizo mucho la terapia acuática… no sé si esta propiedad cuente con una piscina de características adecuadas para hidromasajes y climatizada… he leído el reporte médico… y por el tiempo pasado sin recibir la terapia… los resultados serán un poco lentos y a no tan corto tiempo como un par de meses… pero aun así y si ustedes están dispuestos… yo continuare trabajando con el paciente alternándolo con mi trabajo regular. No puedo abandonar a mis otros pacientes a media terapia, de hecho no deseo hacerlo pero me obligaron a tomar vacaciones…- sonrió un poco avergonzada por lo último.

-Entendemos… me contactare con nuestra compañía constructora si me da un par de semanas lo que ha pedido estará listo, solo le pediría que me acompañe en un paseo por la propiedad para que usted elija el lugar adecuado… William siempre ha amado la naturaleza y creo que un lugar en medio de esta será de ayuda…

-Creo que estamos conectados en la misma frecuencia…- sonrió ocultando la extraña sensación que la domino por unos segundos al escuchar el nombre del paciente, lo había leído en el reporte, pero escucharlo era diferente, así que se puso de pie, y despidiéndose de la mujer mayor salió en compañía de los dos caballeros para elegir el lugar… era increíble lo que se podía hacer cuando el dinero no era un obstáculo.


Mientras conducían el pequeño auto descubierto para poder observar a su alrededor a detalle, George realizaba algunas llamadas.

-Esta ordenando a la compañía constructora para que estén listos para comenzar apenas elijas el lugar…- comento Anthony al observar su curiosidad. Ella solo sonrió, prefirió guardar su opinión al respecto de ser un magnate.

-Dime Anthony, será que hay algún lugar cercano a un lago o riachuelo en esta propiedad?...- pregunto ella observando la extensa área boscosa.

-Sí, - giro el volante tomando una ruta diferente… - de hecho es uno de los lugares donde el tío cabalga muy a menudo, pero no sé si estará de acuerdo en que le construyan en esa área… es casi un santuario para él.

-Entiendo, puedes marcarme hasta donde queda su área favorita y construiremos justo al límite de esta.

- de hecho hay una casa en el bosque que el utiliza cuando no quiere ser molestado… aun no entiendo porque no la acondicionaron para el… sería mejor para todos no escuchar sus gritos histéricos.

-Podrías mostrármela… quizá pueda solucionarse…

-Lo lamento no podrá ser posible, el jamás permitirá que la casa sea tocada ni un centímetro…- George interrumpía su llamada para aclarar ese punto.- por otro lado señorita White necesito que le indique a la persona al teléfono que clase de máquinas necesitara para acondicionar el área terapéutica…

Le paso el teléfono y Candice se presentó con la persona a cargo dándose cuenta que era una llamada internacional, no le sorprendía demasiado, después de todo que más podría esperar de una familia que tenían a disposición una compañía constructora.

Una vez que termino con la lista de los artefactos que necesitaría entrego el celular a George que ya estaba frente a la casa que era el refugio de William, Candice no había puesto mucha atención por estar concentrada en no equivocarse y estar segura que no le faltara nada de lo necesario, más cuando vio lo hermosos del lugar supo porque William no quería que se tocara nada de aquella maravillosa área.

-Esto es hermoso… perfecto…, podríamos construir siguiendo la belleza de la naturaleza si encontramos una área detrás dela casa donde se pueda construir solo una habitación grande y una alberca climatizada… sería perfecto, por supuesto sin dañar nada de esto…

-ceo que existe el área, pero no estará contigua a esto… solo un par de millas atrás de esta casa, ahí hay una pequeña colina no muy alta y con el espacio suficiente para realizar un apartamento con lo adecuado, se podrían agregar algunos caminos seguros para acceso a esta área sin lastimar una sola planta…

-Entonces está decidido…

-Bien, si puede permitirse un poco de tiempo más antes de que se vaya , una persona ya está en camino para que le explique exactamente qué es lo que desea, ella se encargara de que todo haga complemento perfecto, será como si no se hubiera construido nada nuevo.

-Entiendo…- Candy acepto en silencio y comenzó a caminar observando el paisaje, era realmente un área hermosa… un pequeño paraíso privado y muy lejano de la realidad de aquella ciudad.

Al cabo de 15 minutos otro auto similar al que ellos ocuparon llego y se estaciono a la par, del bajo una bella mujer, rubia, de cuerpo escultural y que presumía sus formas con ropa de las más finas marcas, zapatillas altas en tacón de aguja, un pelo radiantemente lacio y rubio, tan rubio como mantequilla, su maquillaje era perfecto para un rostro tan delicado y de facciones delicadas, parecía más una súper modelo o quizá la misma afrodita reencarnada, la mujer llevaba en la mano un pequeño aparato electrónico de la marca más famosa por supuesto y s encamino hacia ellos quitando sus lentes de sol de una manera actoral cuando estuvo justo a su lado.

-Hola Anthony…- sonrió y pareciera que el día se iluminaba aún más con aquella blanca y perfecta dentadura en medio de esos labios rojos e inigualables.- George..

-Buenos días Señorita Marlow… permítame presentarle a la Señorita White, la terapista personal del senior Andrey…- George hiso las presentaciones, mientras Anthony con una actitud reservada daba un par de pasos alejándose de la joven recién llegada pero si alejarse demasiado de Candice.

-Un gusto…- respondió la recién llegada observando a Candice de pies a cabeza.

Candice se sintió como un mono dentro de su jaula siendo observado por los pavorreales… ella con una estatura varias pulgadas menos de lo que se consideraba común, su pelo atado en una coleta alta pero que no controlaba del todo sus risos rebeldes de rubio rojizo, su cara algo redondeada a un y adornada con esas manchillas cafés que se negaban a morir a pesa de ya no ser una adolecente, su cuerpo era delgado pero con carne suficiente en los lugares que ella más deseaba ocultar, vistiendo un traje deportivo y zapatos a juego, parecía una adolecente de secundaria a la lado de una súper modelo. Pero lo peor fue la forma en que la mujer la observo recorriendo su persona con la mirada desde la punta de sus pies hasta el último pelo de su cabeza… se sintió algo ofendida pero bueno, eran diferentes profesiones y cada quien vestía según su autoestima le permitiera, ella nunca había necesitado de ese tipo de cosas porque prefería que la gente la aceptara por sus habilidades y forma de ser, antes que ser perseguida por una multitud de machos en celo que buscaban una noche en su cama por su apariencia física.

-Y bien George en que puedo ayudarte…- el tono de voz era tan insinuante que Candice se sintió avergonzada de su propio género.

-Me temo que no soy yo la persona que dará las indicaciones… la señorita White le indicara específicamente que él lo que desea, debe estar listo para mañana ya que hoy comenzaran la construcción de lo general… y mañana los ingenieros deben recibir los detalles de lo que deben realizar.

- Estas seguro de lo que estas pidiendo?...- pregunto mirando de una manera despectiva a Candice… poniendo en duda la capacidad de la joven algo que lastimo su orgullo profesional.

-Por supuesto, son ordenes de la Señora Elroy, y sabes que ella nunca se equivoca en sus decisiones.- con eso la rubia quedo callada.- bueno las dejo para que pueda darte las indicaciones estaré cerca para cuando termine llevarla de regreso señorita White…

George indico a Anthony que lo siguiera y este lo hiso sin decir palabra, Candice entonces tomo el mando del asunto, no dejaría que ese maniquí pusiera en duda sus capacidades, así que comenzó a darle indicaciones en su propio idioma, dejando a la mujer con la boca abierta por usar términos arquitectónicos y de ingeniería que incluso ella que trataba con esas personas la mayoría del tiempo para cumplir con sus proyectos… no conocía. Candy le explico a detalle sin dejar de hablar hasta que considero terminado el pedido, vio como en varias ocasiones la mujer se vio en apuros por no entender los términos que usaba, por lo que con suspiros de consideración… exagerando por supuesto… le explicaba en términos más sencillos… logrando que la mujer se sonrojara de ira contenida pero que no podía desquitar al no tener el espacio necesario en la conversación.

-Bueno creo que ha quedado bastante claro y espero que le ayude en su trabajo..., por mi parte es todo y fue un gusto conocerla…- Candice no espero respuesta y se dio media vuelta comenzando su regreso en busca de Anthony y George…

Ambos hombres habían observado todo al no estar más que a un par de metros de ellas, el más joven había tenido que contener su risa en varias ocasiones al ver la cara confusa de Susana y la forma en que Candice la trataba cuando no entendía del todo lo que ella expresaba, era como ver a una maestra de kínder enseñando los colores a un alumno de nuevo ingreso. George por su parte y por su personalidad y educación más estricta solo se limitaba a carraspear en dichos momentos y a toser un poco cuando sentía que no dominaría su actitud seria, había sido toda una satisfacción como una pequeña mujer ponía en su lugar de una manera tan elegante y directa pero sin caer en la vulgaridad de las indirectas y actitudes despectivas a otra mujer acostumbrada a ser admirada y jamás contrariada.

-He terminado… y he tomado una grabación en mi celular para que los constructores e ingenieros estén al tanto … creo que va a necesitar de su ayuda…- menciono la terapeuta refiriéndose a la joven que aun miraba sus apuntes tomados en la tableta que manejaba.

-Está bien … entonces volvamos, aún falta lo más difícil, solo espero que también pueda controlar a la otra "bestia"…- comento Georg caminando a su lado haciéndola sonreír.- pero eso lo dejaremos ara cuando todo esto esté listo, en dos semanas la esperamos…

Los tres se alejaron dejando a Susana aun observando el área y tratando de coordinar las indicaciones que le dejara Candice, cuando estuvieron frente a la mansión donde Candice dejara su pequeño volvo de un modelo varios años atrasado, fueron recibidos por el mayordomo, Elroy los esperaba para tomar el té y despedir a la joven.

Durante la sencilla reunión se le informo de todo lo decidido, Candice explico el porqué de los detalles que pidió y la mujer mayor estuvo satisfecha al observar que cada decisión fue tomada pensando en el bienestar y progreso de su sobrino, después de agradecer por todo, Candice se despidió no sin antes recibir un cheque personal de la señora Elroy como un adelanto para lo que fuera necesario y para que pudiera tomarse unos días de descanso ya que le esperaba un reto bastante difícil según palabra de la misma señora, y deseaba que estuviera lo más fortalecida y relajada posible… realmente le interesaba que trabajara con su sobrino… confiaba que ella lo sacaría adelante.

Candice sintió un poco abrumada y se negaba a aceptar el dinero, pero Anthony le insistió y convenció de que lo hiciera, eran altas las expectativas por parte dela familia, pero hasta entonces ella no había perdido ninguno de sus casos y ese reto que le presentaban no sería el primero…, no, ella lograría satisfacer las exigencias de dicha familia, su reputación no podía mancharse por nada ni por nadie.

Cuando Candice partió, George y Anthony comentaron con lujo de detalle la manera en que Candice había puesto en su lugar a Susana,, la mujer no era santo de su devoción pero la contrataban por ser hija de uno de los socios de la corporación y este había insistido demasiado en que fuera elegida como la diseñadora de la organización. La chica había estudiado en las mejores escuelas de hecho tenía un título de Arquitectura y diseño, pero no era difícil adivinar como curso la mayoría de sus materias, tenía algo de talento había que reconocérselo a la joven pero su padre había exagerado demasiado en sus recomendaciones, y su actitud de diva inalcanzable era lo que menos le ayudaba, un carácter autoritario y posesivo, no eran muy recomendables cuando trabajabas para satisfacer a otras personas… solo esperaba que no causara problemas y cumpliera al pie de la letra lo indicado por Candice, pues la explicación de la chica no dejo duda de que todo era para el bienestar y avance de la recuperación de su querido sobrino.

La plática de George y Anthony con referencia al a la actitud firme de Candice, lleno de grandes esperanzas a Elroy… esa joven tenía algo que le decía que ella sacaría a su sobrino del pozo en que el mismo se había tirado.


Saludos a todos los que han seguido leyendo mis historias, se los agradezco con el corazon, se que aun estoy en deuda con el final de una de ellas, la verdad no he podido terminarla debido a que se me rompio mi memoria de archivos y no tenia resguardo de la historia, asi que estoy blockeada con ella, esta historia es una invitacion de MayraExitosa a participar en Octobert, la cual acepte con gusto despues de anios sin publicar y la verdad no pensaba volver a hacerlo, pero bueno no pude rechazar la invitacion, asi que aqui voy de nuevo con esta historia que espero sea de su agrado, como siempre les mando abrazos virtuales y pues... nos seguimos leyendo. Akirem.