Capitulo II. Encuentros.
Dos semanas corrieron de los más rápido, Candice manejaba su auto en dirección a la Mansión de los Andrey, creía que quizá no estaría listo todo pero era necesario comenzar lo antes posible, ya no podía perder tiempo así que comenzaría con lo más básico que era preparar el cuerpo del paciente para comenzar a recibir la terapia intensa después, además debía comenzar con su trabajo después de recibir tremendo adelanto, aunque deseara negar que había sido de mucha ayuda no podía hacerlo y menos cuando ese dinero le ayudo a pagar por algunos elementos realmente necesarios en el pequeño orfanato que ayudaba, la directora se había puesto feliz cuando recibió el cheque, y con ese dinero habían podido comprar ropa para los más mayorcitos y unas cunas adecuadas para los bebes recién llegados, y como esas otras más necesidades fueron cubiertas, sin dejar de lado que los almacenes de alimentos en el orfanato fueron llenados a tope lo que ayudaría a estar estables por lo menos hasta cruzar todo el invierno… el sueño de Candice era comprar una pequeña granja para trasladar el orfanato, y que ellos pudieran mantenerse sin necesidad de esperar por las donaciones o "sobras" de gente que apaciguaba su conciencia tirando unos cuantos pesos a esos pobres e indefensos niños. Si llevaba a término ese trabajo quizá su sueño se podría hacer realidad.
Estaciono el coche en el mismo sitio donde lo dejara la vez pasada, pero a diferencia de entonces un empleado le recibió las llaves para llevarlo al estacionamiento privado de la mansión, el mayordomo que la esperaba al pie de la escalera le indico que le esperaban en el desayunador… esto le extraño pero siguió las indicaciones.
-Buenos días – saludo al grupo de personas reunido, aparte de las ya conocidas había otros dos jóvenes… igual de apuestos que Anthony y el mismo George que aunque ya maduro no podía negarse que el senior podría derretir a cualquiera con una sola mirada y que decir de una sonrisa.
-Señorita White… bienvenida…- Elroy fue quien la recibió con aquel saludo y le indico que tomara el lugar dispuesto para ella en aquella mesa… una mesa servida con tal variedad de alimentos que nadie podía decir que su platillo favorito no estaba incluido.
-Gracias… pero he desayunado antes de venir, si me disculpan los acompañare un momento solamente.- respondió ella sonrojándose un poco.
-Como usted guste…, espero que mañana si pueda acompañarnos…, -Elroy tomo un poco de su te antes de continuar y una vez que Candice ya estuvo sentada prosiguió- creo que no conoce a mis otros dos nietos… sobrinos- nietos, -aclaro- ellos son Alistear y Archivald Corwell Andrey…- son un poco mayores que Anthony por un par de años… pero al igual que el son un dolor de cabeza…- tocaba sus sienes en un gesto bromista.
-Tía, apenas nos presentas y ya nos estas dejando en mal, pero a diferencia de tu "consentido" nosotros si trabajamos…- respondió el joven de cabello obscuro y bellos ojos azul obscuro, sentado al lado de la joven que solo sonrió.
-Mucho gusto son Candice White, y seré la terapista del Senior Andrew… por algún tiempo.
-Ojala con este ángel se le quite lo gruñón…- mención Alistear ganándose una mirada retadora de su tía- lo siento… - se disculpó de inmediato.
-A causa del accidente el "Tío Abuelo" ha cambiado mucho en su forma de ser, creo que ya te lo había comentado…- explico Anthony sin dejar de ver a Alistear por su comentario tan fuera de lugar.
-Y yo te explique que en sus circunstancias es muy normal que sucedan esas cosas, y que no será el primer paciente que atiendo con un carácter difícil…- respondió ella con una sonrisa aliviando la preocupación de Elroy.
-Quizá, pero dudo mucho que hayas tratado a alguien como el Viejo… varios de sus enfermeros fueron destituidos a causa de su mal carácter, no perdona ni el más mínimo error… es un cascarrabias…- insistió Alistear ganándose nuevamente la mirada airada no solo de la tía esta vez se unieron los demás a excepción de Candice…- lo siento, lo siento… saben que no puedo callar la verdad…
-En realidad varios elementos del personal médico renunciaron a atenderlo por lo que fueron transferidos a otros hospitales… el carácter de William es demasiado difícil de controlar, hasta hoy solo George es capaz de cruzar mas de tres palabras con el… el resto no existimos.
-Entiendo lo que desean decirme… pero realmente confió en que podre ayudarlo…
-Candice además de ser terapeuta ha estudiado psicología, para complementar su trato con los pacientes, por ello es que es la mejor en su profesión, ella no lo dice pero ha ganado varios reconocimientos por su labor en casos extremos, es por eso que pensé en el tío cuando la conocí personalmente y pude comprobar su trabajo… entonces le comente nuestro caso al director del hospital y él estuvo de acuerdo conmigo en que sería la indicada…
-Gracias por el apoyo y tus palabras Anthony, pero también sabes que más que hablar de mis aptitudes me gusta demostrar con hechos mi profesionalismo, y por ello es que me disculpo con ustedes, pero si no tienen alguna nueva instrucción que darme… tendré que retirarme para comenzar con mi trabajo real… y conocer al paciente tan difícil del que me hablan…- sonrió amable y espero solo unos segundos antes de ponerse de pie al ver que nadie agrego nada.
-Confió en usted señorita White…- le recordó Elroy y en su voz se podía reconocer la confianza y esperanza que estaba poniendo en ella.
-Gracias Señora Elroy… y me gustaría… si es posible, que me llamaran solo Candice… - sonrió amable despidiéndose después de un asentimiento por parte de la mujer mayor.
George se puso de pie junto con ella para llevarla a donde ya los esperaban, los demás no pudieron evitar ciertos comentarios que la tía encontró bastante divertidos y le llenaron de más confianza.
-Con una terapeuta así… creo que el tío no tiene oportunidad… es bellísima …- Archie que no había podido abrir la boca al no lograr dejar de verla, estaba pasmado con la bella joven.
-Sí, y tiene un carácter firme y mucha confianza en sí misma, no se amedrento por mis comentarios, discúlpame tía, pero era necesario saber si estaba tan segura como aparentaba…- Alistear volvía a disculparse pero esta vez agrego la explicación de sus comentarios intencionados.
-Entiendo hijo, y te disculpo porque sé que al igual que todos… solo deseas lo mejor para William, yo también tengo la corazonada que esta joven es la indicada… lo siento en mi pecho y sé que no me equivoco… ojala lograra ir mas allá de solo aliviarlo físicamente…
-No te preocupes tía que si la quieres en la familia yo me sacrifico con gusto…- agrego Archie.
-Anthony… no has dicho nada, es que hay algo que te molesta?- pregunto Alistear al mutismo de su primo.
-Candice no es como las jóvenes a las que están acostumbrados, así que… mantengan sus planes de conquista o emparejamiento alejados de ella…- el rubio no dijo más y se puso de pie retirándose con una leve reverencia de disculpa a su tía.
Elroy recordó entonces el día en que el mismo la había recomendado, y el comentario de que había tratado de conquistarla… sería posible que su sobrino estuviera realmente enamorado de esa joven?... si era así… esperaba que no se formara una nueva tormenta en la familia… porque al primer indicio tendría que despedir a la joven y ya comenzaba a lamentarlo.
La casa del bosque no lucia para nada algún cambio, las veredas de asfalto agregadas habían sido cuidadosamente diseñadas de manera que parecían haber estado siempre en ese lugar, no podía notarse ninguna diferencia a simple vista, se debía ser muy observador para notar lo agregado. Entraron a la estancia y aunque Candice no estuvo dentro con anterioridad, había algo en aquella casa que le hacía sentir una sensación extraña, sin embargo no menciono palabra alguna al respecto, cruzaron la estancia y entraron en una habitación que parecía ser una biblioteca, al parecer alguien amaba los libros para poner una, en una casa de campo…, frente al ventanal observando desde su silla de ruedas hacia el panorama algo cambiado el paciente esperaba…
-William…- lo llamo George.- tu terapista está aquí…
- Te dije que…- el hombre se giró con habilidad pero se quedó callado al ver a la joven junto a su Administrador.- que hace ella aquí?- pregunto con la mandíbulas apretadas por la ira contenida.
-Mucho gusto senior Andrey, yo seré su terapista, -Candice sonrió amable pero la mirada de hielo que aquel hombre fijaba sobre ella la hiso intimidarse un poco. Era una sensación diferente pero decidió ignorarla. No dejaría que la mala actitud del paciente interfiriera en su trabajo… oculto su sentir y se mantuvo firme ante la mirada que el continuaba fijando en ella con un profundo odio.
-Que haces aquí?- le pregunto directamente…- largo de aquí!- le grito enfurecido.- has venido a burlarte de mí?-
-Senior yo no tengo porque hacer algo así, al contrario he venido a ayudarle para que salga de esa situación…- afirmo ella dando un par de pasos hacia el pero con precaución, el hombre parecía estar fuera de sí.
-Fuera de aquí! Te he dicho no quiero tu lástima!, largo de mi propiedad… largo no quiero volver a verte!-
William parecía estar viviendo un shock, como si estuviese entrando en un trance que lo estaba sacando de quicio, su desesperación por sacar a la mujer lo hicieron actuar de una forma impulsiva y su silla se agito perdiendo la estabilidad… Candice trato de acercarse pero George la detuvo dándose cuenta de lo que ocurría… y le pidió que esperar en la estancia por unos minutos… ella quiso negarse pero al no conocer todos los antecedentes del accidente decidió esperar por una explicación que le ayudara a saber cómo debía dirigirse con el hombre.
-Que pasa William?- Le llamo George una vez que Candice estuvo fuera…
-Porque la trajiste?- preguntaba agitado manoteando para George se alejara…
Una vez estuvo estable en su silla George se alejó pero le extendió un folder con el expediente completo de Candice como se lo había prometido.
-Te dije que lo haría no sé porque actúas de esa forma, aquí está toda la información que pediste… la joven es la más capacitad en su rango para ayudarte, por favor checa primero toda la información antes de que la eches, aunque siendo sincero dudo mucho que se vaya, ahora solo has aumentado su interés por ayudarte y lograr este nuevo reto que presentas para ella…
William pareció calmarse, como reaccionando a las palabras de George… entonces tomo el expediente y comenzó a leer todo lo escrito ahí, su cara se marcaba con una expresión de confusión… con cada hoja que pasaba parecía estar más confundido.
-Donde la encontraste? – pregunto fríamente dejando de lado el expediente.
-Trabaja en el hospital de la organización, el director la recomendó ampliamente por ser la mejor… sabes que solo contratan al mejor personal del país.
-Desde cuando trabaja ahí?- pregunto sorprendido y mirándolo extrañado.
-Tiene más de un año trabajando para el hospital y en ese tiempo ha demostrado porque es la mejor, tratamos de que recibieras la terapia desde antes pero te negabas rotundamente, y ella tenía algunos casos de importancia adquiridos antes de que tu llegaras, por ello fue que no insistimos en ello, además que tu no lo permitías… pero ahora está de vacaciones y ha terminado con los casos más importantes y difíciles por ello fue obligada a tomar un descanso pero consideramos que quizá podía ayudarte a tiempo completo para conseguir mejores resultados…
-Que quieres decir con eso?-
- Que se dedicara a ti a tiempo completo, en el nuevo edificio construido en la colina contigua a la casa se ha agregado un apartamento en el segundo piso, ella estará ahí para comenzar con el tratamiento a primera hora y claro con varios descansos a horas específicas estará todo el día a disposición. Solo ha pedido los fines de semana para actividades personales…
-Está casada? Tiene a alguien en su vida?- pregunto ansioso.
-Esas son preguntas personales, pero creo que si ese fuera el caso no hubiese aceptado estar a tiempo completo aquí, me temo que sus actividades son de otro tipo… me encargue de investigar un poco más a fondo como puedes ver, creo que más bien ese tiempo lo dedica a ayudar a pacientes que no tienen dinero para pagar una terapia privada o no tienen acceso a ayuda gubernamental, además visita con frecuencia un orfanato a las afueras de la ciudad…
-Un orfanato?, que orfanato es?... esta dentro de los beneficiados por la asociación?- realmente estaba interesado y eso comenzó a despertar la curiosidad de George.
-No, es un orfanato pequeño que ni siquiera es tomado en cuenta como parte de la ciudad, esta al límite de esta, en un barrio realmente pobre, es una de esas colonias fantasmas que nadie toma en cuenta… no sé cómo ella logro dar con él, pues al parecer estuvo en extranjero hasta antes de comenzar a trabajar en el hospital, sin embargo todos sus documentos están en regla y las escuelas que se mencionan como referencia son verídicas. Todo en su expediente ha sido comprobado como cierto.
-Entiendo…
-La has confundido con alguien?- George comenzó a sentir algo extraño en William pero estaba seguro que este no diría nada… tal como sucediera desde su accidente, nadie supo que paso realmente ni porque estaba manejando a alta velocidad en medio de una tormenta de Nieve tan severa, él siempre fue muy precavido en ese tipo de situaciones, sobre todo, jamás olvidaba colocarse el cinturón de seguridad… algo que no hiso aquel fatídico día en que casi lo pierden.
-No, solo… fue un arrebato de ira… dile que pase , me disculpare con ella…
George se dirigió a cumplir con lo que se le pedía pero antes de abrir la puerta se giró para darle un dato más… y observar su reacción.
-Se me olvidaba decirte que al parecer es una amiga muy cercana de Anthony… quizá él pueda darte información más íntima de ella…- su vista se agudizo y logro ver la tensión en la mano que sostenía el expediente, ahí había algo extraño… dudaba mucho que La señorita White y William se conocieran o siquiera se hubiesen cruzado alguna vez en la vida, pero por alguna razón ella parecía recordarle a alguien… y quizá ese alguien fuera la causante de su amargura.
Candice entro después de que George se lo indicara, no era la primera vez que le sucedía algo semejante con pacientes que se negaban a recibir la terapia, pero la actitud de aquel hombre trasmitía odio, en su mente trataba de recordar algún episodio en que hubiese tenido algún tipo de percance con alguien que pudiese producir tal odio, pero sabía que le era imposible, además ellos Vivian en esferas sociales muy diferentes como para siquiera haberse topado alguna vez en la vida…
-Disculpe, sé que es algo personal que la familia se niega a revelar… pero podría saber más detalladamente sobre el accidente del senior Andrey?...- pregunto la chica deteniéndose a unos pasos de la puerta.
George se quedó con la mano sosteniendo la perilla, antes de girarla, la soltó y se giró para ver de frente a Candice dejando escapar un pesado suspiro.
-No, no es que se nieguen a hablar del asunto, es que no sabemos nada más, solo que sufrió un accidente mientras regresaba de un descanso que tomo por un par de semanas, era de noche y había una tormenta de nieve muy severa, el manejaba a alta velocidad y olvido ponerse el cinturón de seguridad, algo lo hiso perder el control del automóvil haciéndolo salir del asfalto y derrapando por el costado… el auto callo al voladero poco después de que él fue rescatado en condiciones graves, cuando se recuperaron las partes del auto con demasiada dificultad, no se pudo distinguir algún golpe que rebelara si había chocado al algún animal u otro coche, la tormenta había borrado cualquier rastro sobre la carretera así que fue muy difícil para los peritos encontrar algo más… no sabemos qué fue lo que lo llevo a manejar de esa forma, nunca ha deseado hablar de los motivos o algo que pueda aclarar nuestras dudas… solo se llena de ira.
-Debe ser algo que le dolió mucho o lo marco… de tal manera que aún le duele recordarlo…
-Anthony menciono que usted había estudiado Psicología…
-Sí, es de mucha ayuda cuando se encuentra uno con pacientes difíciles de tratar, por lo general luchan contra sus propios miedos y se sienten más seguros de la forma en que están, o simplemente tiene alguna culpa y desean autocastigarse de esa manera… son los casos más severos.
-Esta insinuando que él quiere estar de esa forma?... él no es esa clase de persona… el…-
-Tal vez no lo haga conscientemente, sino como una defensa automática de su cerebro que se niega a recordar lo que lo lastimo y actúa con violencia, en muchas ocasiones las personas cambian su personalidad después de un accidente traumático en donde casi perdieron la vida.
-Bueno, creo que será usted la que descubra si es el caso o no… por ahora será mejor que entremos antes de que vuelva a cambiar de parecer y terminemos ambos agredidos por lo primero que encuentre cerca de su mano.
Candice sonrió por aquella advertencia, había estado haciendo su "tarea" investigando sobre el paciente cuando se enteró que fue uno de los internos "especiales" en el hospital donde ella laboraba, y supo por boca de algunos miembros del personal que la actitud del hombre era violenta, que era demasiado perfeccionista y que no permitía error alguno, sería uno de sus mejores casos a tratar y cada vez se sentía más interesada en lograr sacarlo adelante.
William estaba concentrado leyendo la hoja de vida de Candice con detenimiento, la puerta se abrió de improviso atrayendo su atención, tuvo que usar su autocontrol al máximo para no tener otro arranque de ira.
-Buenos días, Soy Candice White… y sere su terapista…- volvió a saludarlo amablemente sonriendo.
George observaba detenidamente la actitud de William.
-Buenas tarde señorita White, le ofrezco una disculpa por mi actitud de hace un momento, pero no me gusta que me impongan nada y al parecer mi familia se ha tomado libertades a mis espaldas… como construir un gimnasio en mi colina…
-Creo que es parte mi culpa y me disculpo por eso, pero era necesario un área acondicionada para llevar a cabo la terapia, y creo que no le hubiese gustado que se usara alguna parte de su Mansión favorita…- le respondió en el mismo tono, provocando que el elevara una ceja.
George continuaba en silencio observando, y podría jurar que ambos se olvidaron de que el estaba presente, había algo en el ambiente que comenzaba a llenarlo de preguntas.
-No es mi mansión favorita, más bien es la de mi tía… supongo que por ello se opuso a que la "destruyeran".
-De hecho no, su tía estaba dispuesta a cualquier cambio, más bien era la necesidad de una alberca para realizar terapia acuática… pero no creo que este terminado así que comenzaremos con la …
-Todo ha sido terminado tal como lo pidió…- interrumpió George dejándola boquiabierta.
-Quiere recorrer el área? –pregunto William sorprendiendo a George.
-Me parece bien que la recorramos juntos, así le explico porque se tomó la decisión de construir en "su Colina".
Candice no hiso ningún ademan de ayudarlo con su silla y con la mirada le indico a George que no se moviera ni un centímetro.
William no esperaría por ayuda si eso es lo que ellos creían, así que comenzó a moverse el mismo tomando la salida por el balcón que los llevaría a los nuevos jardines frente al dichoso "gimnasio".
Candice se emparejo con el pero mantuvo sus manos dentro de los bolsillos de su chaqueta deportiva, y mientras avanzaban observaba las maravillas que el "maniquí" había logrado, después de todo no estaba completamente hueca de la cabeza… como ella lo pensó., a cada paso se maravillaba de lo que el dinero podía lograr, en un par de semanas ahí habían construido una clínica de rehabilitación completa o "gimnasio" como mencionara "William", mientras que el gobierno tardaría casi dos años en construir algo semejante para la gente pobre… las ironías que tenía la vida…
-Le molesta algo señorita White?- pregunto William al ver el gesto irónico dibujado en aquel bello rostro.
-No, solo pensaba en lo que el poder y el dinero logran cuando se tiene a la mano, disculpe usted, pero soy muy franca…- continuo observando al frente mientras continuaban recorriendo las bellezas logradas por Susana.
-Sí, pero no crea que todo es una maravilla… también puede ser una maldición…- el rencor en su voz era claro.
-Me lo imagino… nada en este mundo es perfecto, algunos desean lo que no tienen…
-Y usted señorita White?... que es lo que desea?,- pregunto deteniéndose un momento y buscando su mirada.
-Yo, no deseo nada más de lo que tengo…- respondió ella deteniéndose pero sin volverse a verlo.
- Bueno hemos llegado señorita White…- el indico George adelantándose un poco para abrir la puerta a ambos.
-Por favor ya les he pedido que solo me llamen Candice, tanto formalismo es un poco incómodo…- sonrió amablemente y cruzo la puerta cuando ambos caballeros le cedieron el pase con educación.
William entro seguido de George, el recibidor era agradable a la vista, después cruzaron el marco revestido central y encontraron todo el material que Candice había solicitado, el lugar estaba decorado y diseñado como si fuera un enorme departamento de soltero, había sillas de descanso en una hermosa terraza con balcón, además una maravillosa vista en dirección donde se ocultaría el sol por las tardes, la parte de atrás de la colina lucia más elevada que el resto del área, regalando una vista maravillosa de la copa de los árboles de esa área del bosque, había un brillo cristalino de un lago cercano y mucho más distante… la vista de la ciudad. Al observar por esa enorme pared de cristal pareciera como estar dentro de una postal.
-Señorita White… - la llamo George.
-Candice…- corrigió William sin dejar de observar a la chica.
Ella se volvió rápidamente y se encamino donde ellos la esperaban sosteniendo una puerta prácticamente oculta en la pared recubierta de finas hojas de metal obscuro, solo la manejilla revelaba la posición de esta.
-Aquí se encuentra la alberca Climatizada, las escaleras y el levador para el segundo piso…- indico George.
Cuando Candice cruzo el umbral de aquella habitación se sorprendió, más que una alberca para terapias, parecía la parte trasera de una casa de playa… la alberca estaba en el centro de la habitación hecha de cristal incluido el alto techo, además había algunas áreas de descanso en la parte que quedaba fuera ya que había sido divida mitad en el interior y mitad al exterior, ambos lados decorados y equipados, en el exterior había una cascada que caía en lo que imaginaba un yacusi de paredes de "cristal"… y a su vez el agua que sobresalía de este se unía a la enorme alberca, ella camino siguiendo a George que los llevo a la parte al aire libre cruzando una puerta corrediza de la otra enorme pared de cristal…- Candice rolo los ojos Susana parecía será adicta a dicho material, menos mal que los muebles y demás objetos no eran de material trasparente…, pero la alberca en su parte final era de "cristal", y una terraza a ambos lados era el límite de un declive construido para que la vista de la alberca fuera más espectacular en su lado trasparente… aquello era todo menos una clínica de rehabilitación…
-Ahora si me lo permite la llevare al área que usted ocupara, se anexo un apartamento en el segundo piso para que usted este cómoda, también hay un camino que la llevara directamente a la salida lateral de la mansión para que no tenga que volverse hasta l entrada principal, por supuesto siempre y cuando así lo decida usted, la Señora Elroy me pidió que le comunicara que se sintiera libre de actuar como si fuera su propia casa…
George hablaba mientras subían por el elevador y William se mantuvo en silencio al igual que Candice. Cuando bajaron en el área superior, una enorme estancia esperaba con ellos, por supuesto había otra terraza debidamente decorada, en dirección contraria a esta una puerta los llevo a la parte privada, donde había una cocina, un área de diversión dos habitaciones, una claramente la principal cubriendo todas las necesidades con un baño privado, y la otra contigua era de invitados, un baño en el corredor y en la parte final un hermoso balcón que le regalaría la más hermosa vista nocturna. Era como si se hubiese ganado la lotería y comprado la casa de sus sueños.
-Y qué le parece Candice?- pregunto William en un tono irónico…- esta tal como usted lo pidió?.
-Ciertamente no, esperaba algo más sencillo y practico, no niego que todo está perfectamente diseñado, quizá se alteraron un poco las medidas que yo considere necesarias y por supuesto se elevó a un grado innecesario el lujo, y que para realizar mi trabajo todo esto sale sobrando… pero imagino que así es como hacen las cosas familias como la suya… y pues no tengo más remedio que acoplarme a lo que se decidió. El área de terapia está perfectamente equipada que es lo importante y la alberca tiene las medidas justas dentro del área que me interesa, los agregados supongo que fueron para su comodidad así que no puedo decir nada, su familia lo consiente mucho… supongo que está agradecido.
Respondió ella en el mismo tono y dejando claro que tanto lujo no era solicitud de ella. George se mantuvo al margen de dichos comentarios, el sabía que todo el lujo era obra de Susana en su afán por agradar al Magnate, pero este no estaba interesado en la mujer por grandes que fueran sus esfuerzos.
-se me informo que todo fue petición suya…- recalco William.
-Yo solicite un área de trabajo no una casa de playa… y si lo duda puedo mostrarle la grabación de la conversación que mantuve con su arquitecto…- sugirió.
-No es necesario…
-disculpe George, el sistema de seguridad si fue instalado?.- pregunto recordando que había solicitado dicho servicio. Había habido demasiados casos de demandas a diferentes compañeros de profesión indicando que los pacientes habían sido atacados y maltratados, y la única forma de probar los casos falsos fue gracias a las cámaras de seguridad, siendo esta una área privada de una casa particular se vio en la necesidad de solicitar dicho servicio en el área de trabajo.
-Sí, las cámaras han sido instaladas en las áreas comunes así como algunas áreas estratégicas para la seguridad de la propiedad, las áreas privadas se han respetado, sobre todo en el segundo piso.
-Teme por su integridad Candice?. Pregunto ironizando la pregunta ante su condición de incapacitado.
-No, ciertamente no es eso lo que me preocupa, es más bien para que mi trabajo sea trasparente… y no haya dudas de mi profesionalismo.- respondió con una sonrisa que no iba más allá de sus labios.
-Entonces si todo está de acuerdo a lo solicitado… creo que yo me retiro para que pueda comenzar con su labor.
-Gracias George…, o por cierto, hoy no me quedare aquí…no pensé que estuviera terminado así que no traje equipaje.
-Está bien informare a la Señora Elroy, su coche está en el garaje de este edificio. Y sus llaves han sido colocadas en su habitación.
-Gracias.
George salió del área dejándolos solos y el silencio se volvió algo abrumador. Candice se sintió algo nerviosa lo que no le paso ni siquiera cuando atendió su primer paciente, la forma en que la miraba ese hombre la hacía sentir cosas indescriptibles.
-Si me permite debemos bajar al área terapia para comenzar con una revisión general de la condición en que se encuentran los músculos de sus piernas.
-Usted es la terapista…-
William se dio media vuelta dirigiéndose al elevador que los dejaría justo frente a la puerta de dicha área, el permanecía en silencio pero por medio de sus ojos se podía adivinar que su mente estaba llena de mil preguntas.
Candice se sorprendió de la facilidad con que William colaboro en su revisión, escucho las indicaciones y la siguió tal cual ella se lo solicitaba.
Él estaba un poco delgado y sus músculos definidos pero un poco débiles, era notorio que su alimentación no era la adecuada ni a sus horas, Candice era una profesional muy completa sabía que la nutrición que Alberth había llevado no era la indicada para un hombre como él. Así que el trabajo debía comenzar desde ceros.
-Y bien, como me encuentra doctora?... – le pregunto con sarcasmo.
-Su cuerpo ha sido maltratado mucho, pareciera que usted no lo quiere demasiado…- respondió con un poco de humor sin caer en la provocación que el intentaba.
El no hablo más, y le pidió que terminaran por ese día pues estaba cansado, ella entendí pero le pidió solo un poco más, quería iniciar una rutina muy sencilla para que sus músculos comenzaran a despertar.
Fue un masaje muy completo por todo su cuerpo el que Candice le aplico, de primero él estaba rígido y algo renuente a cooperar con lo que ella le pedía, pero aun así coopero, tanto que termino tomando una siesta gracia a la relajación que ella logro con su toque.
George entro por la puerta y con una señal de Candice supo que no debía hacer ruido alguno, se acercó a donde ella estaba sentada escribiendo algo en una tableta.
-Recibí su mensaje, realmente ha logrado un gran avance…- decía sonriendo con divercion y observando hacia donde William descansaba plácidamente sobre la camilla de masaje.
-Su alimentación no ha sido la adecuada, es por ello que le he llamado, es fácil ver que sus niveles no son los regulares, y yo necesito que todo este sincronizado, sé que él se ha negado a alimentarse adecuadamente y eso es lo que ha dañado mas su salud, por eso me he permitido hacer algunas recomendaciones para sus comidas, y necesitaba saber si la persona que lleva la cocina es de confianza para que realice todo tal como se solicita…
-No se preocupe yo me encargare de eso, solo deme las indicaciones detalladas de lo que desea.
-Gracias. Creo que estará dormido un poco más, pero yo debo retirarme por hoy… estaré aquí mañana temprano.- se puso de pie tomando su mochila personal.
-Está bien, podemos esperar que mañana se instalara en el departamento superior?
Ella no estaba muy convencida de que fuera lo adecuado, pero se había comprometido a eso, claro que cuando lo hiso no pensó que construirían un apartamento completo para que ella estuviera cómoda, ahora se sentía mucho más comprometida, así que solo asintió con un leve gesto de su cabeza, girándose después para salir del lugar.
William despertó en su cómoda y enorme cama, estaba tan relajado cuando abrió los ojos, pero después se incorporó sorprendido.
-Lo siento senior, no quise despertarlo.
La mucama que le llevo el desayuno se disculpaba y salía casi de inmediato del lugar topándose con George que entraba al mismo tiempo, y recibía también una disculpa de la joven por su torpeza, el moreno solo sonrió amable, el más que nadie conocía del temor que tenía la servidumbre debido al mal carácter de William, por eso jugaban suertes para ver quien tendría la mala suerte de atenderle.
-Buenos días… se te ve bastante bien… no debo ni preguntar si descansaste ya que es obvio que así es.- George se burlaba sin discreción y observaba lo que había en la charola, ya que desde ese día habían comenzado con la dieta que Candice predispuso para el "paciente".
-Que me hiso esa mujer!- pregunto molesto y "arrastrándose" para subir a su silla. George se acercó para detener el artefacto a un lado de la cama.- Me dejo completamente sin sentido… siento como si me hubiesen molido el cuerpo entero…- se quejó.
-Pues luces demasiado relajado como para creer que hiso algo mal, has dormido como no lo hacías en… mucho tiempo.
William lo observo elevando una ceja mostrándose no muy de acuerdo con el comentario y lo ocurrido.
-Qué es esto?- pregunto al ver lo que conformaba su desayuno.
-Tú nueva dieta, al parecer tu terapista te encontró muy mal nutrido y por eso ha indicado una nueva serie de alimentos para ti… comenzando hoy.
-Esa bruja! , quiere matarme?.
-Y me temo que debes tomar tu desayuno porque según su horario no tienes mucho tiempo…
William lo miro confundido, y después volvió su mirada hacia la ventana, el día apenas comenzaba.
-La vi hace un momento corriendo por la propiedad… parece que acostumbra una rutina apenas asoma el alba.
-Está loca si cree que yo voy a perder mi tiempo con sus jueguitos, solo fui porque tenía curiosidad pero nada más.
-William, sabes que no es un juego, tienes que hacerlo por tu propio bien…
-Por mi bien o por el de los demás…
-William, no comencemos con ese tema… sabes que debes volver a estar de pie… por tu bien, el de la tía y tus sobrinos que tanto quieres.
-Yo no quiero a nadie, y menos a esos parásitos…- comenzaba a llenarse de ira.
-Está bien, no hablaremos de eso, pero por favor trata de estar en tu terapia a tiempo.
Por supuesto el no recibía ordenes de nadie, así que se negó a salir de su cuarto, eran casi las diez de la mañana cuando Candice entro en la habitación cargando una maleta enorme y sin detenerse a llamar a la puerta.
-Qué demonios!- se giró sorprendido al escuchar el golpe de la puerta cerrándose nuevamente y el sonido dela maleta de Candice al caer sobre el suelo.
-Buenos días, yo no sé cómo se maneje usted, pero yo no tengo tiempo para perderlo senior, a mí me pagaron para realizar un trabajo y no pienso quedar mal…usted no me hará manchar mi reputación profesional.- la voz era amable y juguetona pero la mirada y la actitud eran firmes, lo que ponía en duda que la joven estuviera con ese buen humor.
-No permito que nadie me dé ordenes o me diga que hacer o comer!- replico molesto.
-Mire senior Andrey, esto lo haremos con su consentimiento o sin él, créame cuando le digo que soy completamente capaz de llevar a cabo mi rutina completa aun en contra de su voluntad… no va a detenerme con su berrinche de niño consentido y caprichoso…- lo miro fijamente provocando en el hombre algo que no estaba dispuesto a dejar que nadie notara.
-Yo no soy un niño consentido o caprichoso… en mi caso sería todo lo contrario… y no me va obligar a nada.
-Pues se está comportando como un infante acostumbrado a hacer su voluntad… y creo que está bastante crecidito para tomar esa actitud.
William no dijo mas solo giro su silla tomando dirección hacia la salida, Candice lo siguió en silencio hasta la salida de la mansión, George los esperaba en un pequeño vehículo para llevarlos hacia el "gimnasio".
-Ocúpate que preparen la casa del bosque, me quedare ahí desde hoy, no pienso estar haciendo este recorrido todos los días, además estoy harto de esta gente…- William menciono cuando el auto se detuvo y bajaron, George solo asintió recibiendo la orden.
La rutina la llevaron a cabo en un silencio casi completo, Candice daba las indicaciones y el las seguía lo mejor que su cuerpo se lo permitía, y así fue hasta la hora de la comida…por supuesto el no iría de regreso a la mansión.
-Estaré en la casa del bosque…- dijo en un tono seco.
-Si me da una media hora puedo invitarlo a comer… preparare algo rápido pero que será muy provechoso para ambos… lo va a necesitar para la segunda parte de la terapia… será solo por un par de horas pero quizá sea desgastante para usted.- le sonrió amable.
-Necesito, tomar una ducha…
- Su "gimnasio" tiene un baño de lo más lujoso y un closet que parece una boutique personal, supongo que podrá encontrar algo adecuado para un par de horas…- ella se puso de pie y se dirigió al elevador para subir al departamento. Cuando desapareció detrás de la puerta… una misteriosa sonrisa apareció en los labios de aquel que creía haber olvidado aquel gesto.
La segunda parte del día fue corriendo conforme a lo que ella tenía planeado, había recibido una llamada de George que deseaba saber si todo estaba bien, por supuesto les extraño que no se llamara a nadie a la hora de la comida, ella explico lo ocurrido y el comprendió, de hecho creía que será lo mejor para William, pues de esta manera ella lograría supervisar que su dieta fuera tal como ella lo prescribió. Pero no comento nada prefirió dejar que las cosas fluyeran por si solas.
Por la noche, William se retiró a la casa del bosque, y ella lo vio ser recibido por George, se volvió a su área privada y decidió tomar un descanso en la terraza mientras observaba el ocaso tomando su bebida favorita y único vicio… Café. Sin sentirlo se quedó dormida mientras meditaba el cambio que era aquel trabajo en su vida, estuvo observando a su alrededor y suspirando al saber que jamás podría ser propietaria de un lugar tan lindo como el apartamento en el que ahora se le permitía vivir… sería una verdadera dicha tener algo semejante… con esa tranquilidad y esas vistas tan maravillosas, para un amante de la naturaleza aquello era el sueño perfecto. Pero los niños del orfanato necesitaban más el dinero.
A cierta distancia de ahí, un par de pupilas brillaban en la obscuridad cual estrellas en el firmamento. Observar a Candice, su desapego e indiferencia… su calidez y preocupación, su esmero… lo estaba volviendo loco… y verla ahí, tan tranquila durmiendo bajo las estrellas… su corazón y su mente no podían más.
Aqui el segundo capitulo, gracias a todas las que han comentado y me han dejado sus Reviews, de corazon les agradezco el buen recibimiento que le han dado, espero que siga siendo de su agrado y que me acompanien hasta el final, bendiciones
y nos Seguimos Leyendo... ;)
