Capítulo V: La vida continúa.
El cálido cuerpo a su lado la mantenía cómoda, tan cómoda que no quería abrir los ojos y terminar aquel sueño, a lo largo de la noche la única persona que parecía una y otra vez en sus sueños era su príncipe… ese del que no recordaba más que sus ojos y al despertar siempre olvidaba… sin embargo era tiempo de decirle adiós de nuevo…
Sus parpados se abrieron perezosos y fue como si una neblina cubriera su mente… todo volvía a quedar en blanco…
-Hola hermosa pecosa!, buen día!- la voz varonil la sobresaltaba haciéndola incorporarse de inmediato.
-Que haces aquí?, como entraste?- pregunto cubriéndose con la sabana mientras miraba horrorizada al hombre recostado en su cama sin ningún tipo de vergüenza.
-Qué te pasa?, soy tu novio no?, porque no podría estar aquí?, además cuando vine a buscarte después de que me dejaste plantado, - acentuó – un mayordomo me atendió y me dijo que estabas en cama por un desmayo, me pregunto quién era y si era tu algún pariente y le dije que soy tu prometido, me identifique y me dejo entrar… sí que te tienen bien resguardada…
-Pero porque viniste, debiste esperar a que te llamara…- le indico saliendo de la cama envuelta en la sabana…
-Por Dios pecosa, te comportas como si fueras una adolecente… soy tu novio y créeme que tu ropa de dormir no deja ver nada de nada… así que no veo porque te cubres con tanto esmero… además…
-Por favor Terrece, sal de aquí, necesito arreglarme, este no es mi departamento, es mi lugar de trabajo…
-Así, y a que te dedicas para que tengas una habitación como esta en un lugar como este… digo se ve que todo aquí es extremadamente caro…
-Por supuesto, trabajo para uno de los hombres más ricos de Chicago o quizá de país… y esta es parte de su propiedad por lo que debo respetarla… no es mi casa para recibir visitas personales.
-MMM… pues no veo cual es el problema no es como si estuvieras en un convento…
-No pero mi "jefe" es muy estricto con la seguridad de su propiedad, no cualquier persona entra aquí… lo que me hace pensar… como entraste?...- pregunto recordando la seguridad que había en la entrada principal.
-Uno tiene sus maneras…
-Te brincaste por la barda…
- Que te pasa?, por supuesto que no… solo entre discretamente cuando alguien salía… es todo…
-Aun así creo que tienen cámaras de seguridad, no tardaran en notarlo…
-Pues pase toda la noche contigo y nadie vino a interrumpirnos, por cierto… no sabía que fuera un príncipe para ti… me llamaste así varias veces mientras… bueno… tus caricias fueron muy, pero muy…
-Terrece, cállate!, no vas a decirme que… que tú y yo…
-y que tendría de malo?, eres mi prometida y no sería la primera vez que…
-Buen día, interrumpo algo importante?…- William entraba en el recibidor hasta donde Candice había caminado guiando a Terrece inconscientemente fuera de la recamara, ahora estaban prácticamente en la terraza lateral de la alberca.
-Buen día Senior Andrey…- Candy aferraba más la sabana que la envolvía y Terrece ocultaba un gesto de desagrado al observar al hombre, trato de acercarse más a Candice pero esta lo mantuvo a distancia.
-Cuando esté lista iniciaremos con la terapia si aún está interesada…- fue todo lo que dijo no prestando demasiada atención al hombre que estaba con ella aunque le parecía familiar en los pocos segundos que sus miradas contactaron.
-En un momento estoy con usted…- respondió ella un poco nerviosa y apenada.
George estuvo en silencio, y se despidió con su usual gesto educado…
-Vete por favor Terrece, hablaremos después, yo te busco…- le pidió
-Pensé que te daría más gusto verme, cuando hablamos por teléfono estabas diferente… que ha pasado?- trato de abrazarla aprovechando que las puertas del elevador aún no se acerraban del todo y William podía verlos.
-Nada, nada, solo que ya te dije este es mi lugar de trabajo y sabes que no me gusta mezclarlo con mi vida personal…- hablaba en murmullos
-Está bien, me iré, pero espero que esta vez sí acudas a la cita, en el mismo lugar en que quedamos ayer… y la misma hora, y también espero que para entonces ya hayas cambiado tu actitud… después no preguntes porque busco compañía mas cariñosa…
El hombre salió arreglándose el pelo, cuando bajo por el elevador observo que los dos hombres estaban hablando cerca de la alberca, solo hiso un gesto con su cabeza a forma de despedida cuando estos lo notaron, y sin decir media palabra salió del lugar.
-Él se presentó como prometido de la señorita White…, así me lo informo Karl cuando regreso a la mansión, él dijo que se quedaría con ella toda la noche y no era necesario nadie más, que él se encargaría en caso de que algo se presentara.
-Dio su nombre?-
-Si, además lo identificamos por medio de la cámaras… entro cuando el guardia de seguridad asistía a Anthony cuando se retiraba…- al mencionar a Anthony su voz cambio un poco dejando notar por un segundo su pena.
-Pon un segundo guardia de Seguridad, no podemos permitir que pasen ese tipo de cosas…, - ordeno y después no pudo evitar hacer la pregunta que se prometió no hacer, no quería inmiscuirse en la situación de padre e hijo.- lograste hablar con él?...
-No,- George sabía que se refería a Anthony.- salió de inmediato y no ha regresado, supongo que esta donde sus primos, le daré un poco de tiempo… lo intentare de nuevo cuando… bueno, si es que regresa a esta casa.
-Regresara… ya verás que regresara y más pronto de lo que imaginas, aquí hay algo que lo tiene muy interesado…- mencionaba mientras observaba a la chica que salía del elevador luciendo como una diosa del deporte.
-Quiero pedirle una disculpa por la visita de Terrece, se preocupó mucho cuando no llegue al restaurante donde acordamos…
-No se preocupe, supongo que también tiene una vida persona y "privada".
-Bueno, si, en cuanto a lo de ayer…
-Mire señorita White, yo no vine a exigirle explicaciones o disculpas, solo vine a recibir la terapia que se supone debo estar recibiendo desde hace una hora… está interesada en continuar con el empleo o debo buscar a alguien más?, - pregunto firme pero sin verla a los ojos, ahora sabia con seguridad que era ella, y conocía la verdad de lo ocurrido, pero sobre todo… estaba al tanto de los sentimientos de su Sobrino.
-Entiendo…, solo quería pedirle disculpas por haber tomado una llamada en horario de trabajo, pero será mejor que comencemos con el calentamiento y los masajes, después iniciaremos la hidroterapia…
William recordó lo que le mencionara la Tía, ella no recordaba que ya se había disculpado en su habitación el día anterior, George se retiró dejando a la pareja solos y no hubo más conversación que la necesaria, ella daba indicaciones y el las seguía, ella preguntaba y el respondía con monosílabos a las preguntas sobre su cansancio o incomodidad a causa de los ejercicios.
A la hora de la comida él se retiró a su casa del bosque y ella subió a comer sola… las cosas habían dado un giro y eso le formaba un hueco en el estómago que ella no comprendía porque, no era como si hubiesen formado una gran amistad, sin embargo sus pláticas fueron cómodas y muy interesantes, el silencio la estaba llevando a extrañar su voz.
Albert termino con sus alimentos, pasaría un par de horas antes que volviera para su siguiente terapia… no tuvo incidentes ese día… y estaba seguro que no los tendría más.
Cuando regreso a la piscina, Candice lo esperaba sentada en la orilla mientras agitaba suavemente sus piernas dentro del agua y su mirada estaba perdida en la bella vista que lo alto de la colina les regalaba. El otoño se despedía, El carraspeo un poco para llamar su atención, tuvo que repetir un par de veces aquel gesto para que ella captara que estaba ahí, cuando lo escucho la tercera vez, se volvió con una sonrisa dibujada en sus labios, como si hubiesen pasado años sin verlo, pero recupero rápidamente su actitud distante.
-Discúlpeme, es fácil soñar despierta con esta maravillosa vista.- le dijo sin mostrar mucho su alegría.
-Sí, supongo que fue un error escoger este lugar, hace que la concentración se pierda fácilmente y se olvide que realmente es un lugar de trabajo.- respondió con un tono de voz seco, era mejor así, dolería menos cuando tuviera que verla al lado de su Sobrino o de ese hombre, cualquiera que la ganara.
Candice sintió aquella respuesta como una llamada de atención, así que oculto su desilusión y comenzó a ayudarlo a salir de su silla.
-Sera un poco difícil al principio, deberá apoyar la mayoría de su peso sosteniéndose en mis hombros para dejar las piernas libres y que puedan moverse libremente con la corriente del agua…- explico, el solo asintió levemente.
Ella entro primero en el agua, y se colocó frente a él, al verlo fijamente al rostro se topó con sus ojos de cielo, el agua se reflejaba en ellos dándole un tono plateado, se turbo por un momento, esa mirada la comenzó a descontrolar interiormente un poco, desde el día anterior algo le había pasado que presentaba una emoción antes inexistente en ella cuando pensaba en ese hombre, además de que su corazón se agitaba, no iba a negar que cuando lo vio por primera vez tuvo una corriente eléctrica circulando por todo su cuerpo, algo que jamás había sentido, por lo menos no que ella recordara, pero el hombre era apuesto y aun en silla de ruedas tenía una personalidad que podía provocar aquellas reacciones en cualquiera, o así quiso pensarlo ella, cuando sintió sus fuertes manos tocando sus hombros sus piernas perdieron un poco de fuerza justo en el momento en que él se dejó ir para entrar en el agua, ambos se sumergieron por un par de segundos, pero el agua la saco de sus "distracciones" haciéndola retomar el control de inmediato.
-Está segura que podrá con esto?- pregunto mirándola molesto y tratando de quitar su pelo de la cara.
-Sí, fue solo que fuera del agua su cuerpo es más pesado, y lo sentí inesperadamente, ahora ya no tiene el mismo peso… y es más fácil, solo que tendrá que rodear mi cuello para poder controlar mejor su cuerpo.
El siguió las indicaciones, y sus rostros quedaron muy cercanos, por supuesto el mantuvo el control en su cuerpo pensando en la cosa más horrible que lograra hacerlo no pensar en la boca tan suave que tenía frente a él, desviaba su mirada para no ver su reflejo en aquellos ojos esmeralda… estando tan cerca incluso podía contar las manchillas rebeldes que se acentuaban un poco más con las luces artificiales de la piscina.
-Cómo se siente, logra percibir el movimiento de sus piernas?- pregunto ella buscando distraerse, su cuerpo estaba reaccionando de una forma que no recordaba.
-Sí, creo que sí, hay pequeñas corrientes eléctricas en mi columna…- respondió.
-Eso es bueno, ahora trate de apoyarse en el fondo de la piscina…- pidió mientras se volteaba para que la corriente artificial de la alberca quedara a espaldas de William…
El siguió la indicación y sumergió el cuerpo, al apoyarse aun sosteniéndose de ella el agua le llego al pecho mientras que a ella le cubría casi por completo los hombros, el apoyo entonces las manos deshaciendo el abrazo e incorporándose por completo… ella lo rodeo entonces de la cintura para que se sintiera más firme…
-Intente mover sus piernas usando la ayuda de la corriente de agua… - volvió a indicar.
Sus piernas se movían levemente, más por el empuje del agua que por su deseo… ella caminaba de espaldas sin dejar de sostenerlo y guiándolo mientras observaba a travez del líquido cristalino, sonrió.
-Este ejercicio le ayudara a su cerebro a recordar la existencia de sus extremidades inferiores… y poco a poco se recuperara por completo y tendrá nuevamente movilidad en sus piernas.
-Está diciendo que no camino porque mi cerebro lo ha olvidado?…- sonrió con burla.
-No exactamente… pero después de un accidente como el suyo donde se dañaron los conductores principales que guían las órdenes del cerebro, este bloquea esas partes creyendo que no son necesarias… y si la falta de movimiento es extendida por demasiado tiempo, incluso puede morir esa parte que mantenía las órdenes…
-Usted jamás ha olvidado algo importante?…- pregunto el aprovechándose del tema que ella tocara.
-No, y soy muy buena memorizando, puedo recordar casi toda mi vida…
-Sorprendente… y entonces dígame… como se hiso esa cicatriz en su frente?- pregunto observando el delgado bordo casi desaparecido en la línea del cabello.
-Oh, es usted muy observador…- sonrió sonrojándose- esa línea muy pocas personas logran verla. Me la hice de pequeña, me caí de mi cuna tratando de escapar de ella, tenía menos de un año, es por ello que casi es imperceptible.
-Debió ser un golpe muy fuerte… supongo que el dolor que sintió es lo que la hace recordar ese momento.
-No, en realidad ese fue un relato de mama cuando yo le hice la misma pregunta que usted acaba de hacerme….- le guiñó un ojo en un gesto muy suyo y esta vez el no logro evitar sorprenderse.
-Tiene frio?- pregunto al sentir el ligero temblor en su cuerpo.- o está cansado?
-Creo que ambas cosas, pondré una queja que este lugar no quedo del todo insolado contra el frio.
-Creo que más que por eso, es debido al esfuerzo que su cuerpo está realizando, usted puede no percibirlo totalmente, pero su cuerpo si…, será mejor que lo ayude a salir.
Lo llevo a la orilla y le pidió que apoyara sus codos en la orilla por un momento en lo que ella salía para jalarlo y sentarlo fuera de la piscina.
-Está segura que podrá con mi peso… no quiero hundirme nuevamente en el agua…- reclamo.
-No sucederá nuevamente.-
Una vez fuera le acerco la mullida toalla y después una bata gruesa de baño para que su cuerpo recuperar la temperatura habitual, ella se envolvió en una similar. Se acercó nuevamente para ayudarlo a subir a su silla pero el pidió un momento más, estaba justo en el mismo lugar donde ella se encontrara cuando el llego, y quiso observar la vista que ella tuviera en aquel momento… si, era una vista para soñar despierto, pero desagraciadamente… la realidad era muy diferente.
Las semanas corrieron, Anthony no había vuelto a casa y William comenzaba a mostrar avances en su recuperación, gracias a la rutina física que Candice mantenía para él, el cansancio era menor con cada esfuerzo, pero su actitud hacia Candice era cada vez más distante y fría, de hecho… un poco despectiva.
-Que es lo que te sucede William, he notado que tu actitud con la señorita White es demasiado estricta y de hecho grosera… no me parece..
-No me importa si te parece o no, yo trato a la gente como se merece, no voy a respetar a una persona que no sabe el significado de esa palabra.
-William me temo que estas cruzando la línea, ella ha sido muy tolerante hasta ahora pero algunos de tus comentarios han pasado la línea del decoro…- George estaba sorprendido… de un día a otro William había cambiado demasiado para con la chica, era verdad que su actitud nunca fue más allá de una relación paciente-terapista, pero ahora el hombre la trataba muy pero muy despectivamente.
-Las mujeres como ella no merecen que se les respete, después de todo ellas mismas se ofrecen a que los hombres las traten como lo que son… la verdad fui demasiado ciego con ella, creí que realmente era una chica inocente y dulce, ahora creo que Susana tenía razón, es solo una arribista y ahora seguramente está tratando de atrapar a Anthony…
-Lo has visto…ha hablado con ella?- pregunto George interesado, ya que el mismo no había podido lograr un acercamiento con el joven.
-No te lo había dicho porque … bueno sé que te afectara ya que él es… tu hijo, pero creo que es justo que lo sepas, si he seguido toleran a esa mujer es solo porque es la única que mantiene a Anthony cerca, sé que si ella se va o si la despido… el no volverá y será mucho más difícil contactarlo.
-Cuando lo has visto…
-Viene a verla cada tercer día… duerme con ella y se va al amanecer… pero no es el único…- menciono con desprecio- el "Prometido" la visita los días que Anthony no viene y … también duerme con ella… de igual manera se va por la madrugada… antes que la luz del día delate su presencia.
- Pero las cámaras de seguridad y la puerta de entrada no han reportado nada…
-Dudas de lo que te digo?, - sonrió con burla- ella los mete en su coche… entran por la puerta lateral de la propiedad… por el camino que comunica directamente con la casa del bosque.
-No creo que la señorita… probablemente usen la habitación de invitados…
-Todavía crees en los cuentos de hadas?, también esperas a San Nicolás en noche buena?... – le cuestiono sarcástico.
George se quedó pensativo, por supuesto no registrarían las cámaras de seguridad internas en el área del "gimnasio", sería una falta de respeto para la chica, pero William le estaba dando un ultimátum…
-Tienes solo 2 semanas más para hablar con Anthony, pienso despedirla y dar por terminada la terapia, no hay motivo para continuar con algo que claramente es inútil.
-Pero van avanzando muy bien, a que te refieres?.
-Conozco mi cuerpo… nadie mejor que yo para saber si eso está funcionando o no, es natural que el ejercicio rutinario me esté ayudando a recuperar mi antiguo cuerpo, pero nada más, no hay ningún otro cambio… seré un invalido por el resto de mi vida, y por ello pienso irme de aquí, regresare a Escocia, me iré a Tierras Altas…y no pienso volver a américa.
-Qué?!, pero no puedes… hay muchas cosas que debes hacer aquí… la asociación , las empresas…
-Por Dios George, la tecnología de estos días nos permite controlar todo desde el lugar más remoto del mundo, además los muchachos lo están haciendo bien no?, no es como si voy a dejar todo en manos de desconocidos, solo me iré yo, ustedes pueden continuar con las empresas y todo lo demás.
-Pero en dos semanas será el aniversario de tus padres y la fundación realizara el baile anual de beneficencia, sabes que es en honor a ellos y a tu hermana…Rose Mary…- el tono de su voz era triste a pesar de su esfuerzo por ocultarlo.
-Lo sé, partiré al siguiente día…, estaré en el evento nuevamente, pero será la última vez, ya he preparado todo para partir al día siguiente por la mañana a primera hora, y no pienso cambiar de parecer, es una decisión que he tomado después de meditarlo mucho... es lo mejor para mí y para los demás, si continuo aquí solo arruinare la vida de todos incluida la mía.
Capitulo cinco arriba, gracias mil por sus bellos reviews y por sus mensajes, realmente estoy agradecida con todas las que leen mi historia, es muy gratificante recibir sus comentarios y ver que hay personas que comparten el gusto por la lectura y el carinio por este anime que alegro las tardes de muchos, espero que esta historia siga siendo de su agrado y sigan compartiendo conmigo sus comentarios, buenos o malos siempre son bien recibidos porque eso nos ayuda a mejorar. Gracias mil y nos seguimos leyendo. bendiciones.
Akirem
