Capítulo VI, Relaciones.

Anthony observaba a la chica mientras ella terminaba de cocinar para ambos, llevaban un par de meses hablando como amigos casi todos los días, por supuesto que el la acompañaba a su salida del hospital y de regreso al apartamento de la colina en la propiedad de su familia "los Andrey", hacía ya casi un mes que ella regresara a su trabajo regular con autorización del "monstro" quien no tuvo objeción, de hecho le había dicho que para él estaba perfecto ya que debía encargarse de algunos asuntos que dejara pendientes, "mintiendo como siempre", pensó el cuándo ella le platico sobre la conversación, la terapia con su "dichoso" tío era muy temprano en la mañana, por lo que él debía irse antes de que este asomara la nariz, no deseaba ver a nadie de esa familia, todos eran unos mentirosos… era por ello que trataba de convencerá Candice para que se alejara y abandonara ese trabajo, se sentía responsable por la chica ya que él fue quien la llevo a tomar ese "paciente". Pero ella seguía negándose a hacerlo.

-Y que haremos hoy?, es tu día libre…- le comento mientras ella dejaba el plato en la encimera frente a él.

-Anthony…, creo que debes dejar de comportarte como un bebe y enfrentar a tu familia, sé que lo que te hicieron fue muy … deshonesto, pero al final solo han cuidado de ti y te han dado todo… creo que lo hicieron por tu bien, sé que sufriste las burlas de tus amigos, pero peor hubiera sido que te marcaran con el odio por ser hijo fuera del matrimonio…

-Tú ya perdonaste a tus padres por haberte mentido?.

-Porque debería perdonarlos?, ellos siempre han estado ahí para mí, soy su consentida…- decía burlona.

-Qué bueno que los has perdonado, después de todo, es mejor ser hija adoptiva que ser el fruto de una infidelidad…- se llevaba un bocado a la boca del delicioso homelete que ella le preparara…

-Que has dicho?- pregunto ella y su mano quedo a medio camino entre su plato y su boca.

Anthony levanto la mirada pasmado, abrió su boca demás, los padres de ella le habían confiado aquello y advertido que a Candice no le gustaría si se enteraba que él estaba al tanto de su condición de hija adoptiva.

-No, nada, me confundí…- trato de desviar el tema.

Ella se quedó con la mirada fija en su plato… la palabra adopción se repetía en su cabeza dando vueltas… y de pronto las imágenes de la discusión con sus padres volvieron a su cabeza, el día en que encontró los documentos de adopción en la caja fuerte cuando trataba de tomar a escondidas un poco más de dinero, la forma en que huyo de casa después de saberse hija adoptiva… y la llegada a aquel lugar después de años de búsqueda, su vida austera al negarse a recibir ayuda de sus padres… todo volvió a su mente… pero esta vez no se desmayó.

-Estas bien?,- pregunto Anthony después de unos minutos de verla en ese estado ausente.

-Desde cuando lo sabes?- pregunto.

-Debes pensar en tus padres, ellos te aman… como tú lo dijiste solo lo hicieron por tu bien por no causarte un daño.

-Desde cuando lo sabes?- volvió a preguntar.

-Hace casi dos años, cuando te conocí, te acuerdas?- pregunto deseando saber desde donde recordaba ella.

-En el hospital?..., cuando estuve ahí por mi debilidad?- pregunto,

-Sí, yo fui el que te llevo cuando te desmayaste,- no profundizo en los detalles para evitar otro error- conocí a tus papas y, ellos me contaron…

-Porque no me dijiste que ya lo sabias?- pregunto retomando su almuerzo, no queriendo reconocer el daño que le estaban causando aquellos recientes recuerdos.

-Yo, no… bueno no sabía cómo lo tomarías…, después de todo… yo solo soy tu amigo.

-Es verdad, no te preocupes mis padres hablaron conmigo hace tiempo, pero no sabía que había más personas que conocían mi condición de hija adoptada, supongo que soy bastante mayor e independiente como para hacer un berrinche e irme de casa no?..., después de todo ellos me salvaron de vivir en la miseria…, y que más sabes de mí ?.- pregunto sonriendo amable.

-Candice, de verdad yo no quise…

-No te preocupes, no hay problema somos adultos y creo que podremos manejarlo. Por supuesto que no es grato… pero, supongo que…, olvídalo. Es algo que debo tratar con mis padres.

-Creo que será mejor que me vaya…, no creo que tengas ganas de pasear conmigo hoy…

-La verdad tengo que hablar con tu tío…

-Dejaras al fin la terapia…, es un caso perdido, nadie podrá ayudarlo si el no desea ayudarse a sí mismo y me parece que es mejor que te alejes antes que su amargura te arrastre con él.

-No, no pienso darme por vencida con el… con su terapia- aclaro sonrojándose, Anthony frunció un poco las cejas ante aquel detalle- he tenido casos más difíciles y han salido adelante el solo necesita un poco más de trabajo y es precisamente lo que deseo hablar con él, dentro de un par de semanas terminare mi último caso en el hospital, así que podre volver a tomar tiempo completo con él, no quise tomar más casos para poder dedicarme por completo a su terapia, cuando lo hicimos de esa manera él estaba mejorando, creo que su detenimiento se debe a que cortamos la rutina que ya teníamos marcada….

-Y Terrece… lo aceptara?- Pregunto usando a su "enemigo" para lograr ventaja sobre su propósito… sacarla de ahí.

-No lo sé, pero la verdad creo que también tengo que hablar con el… necesitamos darnos un tiempo… las cosas no están funcionando como debieran… creo que me oculta algo y no es difícil adivinar de que se trata…- sonrió haciendo referencia a lo que todo mundo sabía, Terrece era un mujeriego sin remedio… no conocía la fidelidad, para él era algo normal la traición.

-En serio?, entonces…

-Entonces pienso tomarme todo mi tiempo para sacar a delante a mi paciente… tu Tía Abuela ha puesto su confianza en mí y no deseo defraudarla…, el caso de tu Tío ya es para mí algo personal…- le guiño un ojo no dando lugar para ilusiones que no llegarían a nada, ella no pretendía hacerse la importante o la difícil ante Anthony, conocía sus sentimientos aun si él no se los confesara abiertamente, el joven era todo lo que alguna mujer desearía en su vida… pero no era para ella, ella no podía corresponder a su amor, porque su corazón pertenecía alguien, ese fantasma que la rondaba por las noches y que borraba sus recuerdos al amanecer, dejándole solo ese hueco en el pecho que gritaba por ser llenado… por reencontrarlo y nunca dejarlo ir.

-No cambiaras de opinión?...- pregunto dejando escapar un suspiro pesado.

-Me conoces lo suficiente como para saber que no lo hare.

Se levantó de su asiento tomando ambos platos de la encimera y llevándolos al fregadero a su espalda, después se volvió y sonrojándose… miro a Anthony con nerviosismo aparente… se frotaba su dedo menique con algo de fuerza peleando por no hacer la pregunta que tanto deseaba hacer. Tomo valor y al fin tomando un respiro profundo pregunto.

-Anthony… tu tío… tu tío tiene novia?...- no se atrevió a mirarlo a los ojos. Paso un minuto de profundo silencio… pero a ella le pareció un siglo.

-No lo sé… pero él no puede estar con cualquiera… - su enfado era visible. Y su insulto lo fue también… se levantó y salió del lugar.


William estaba sentado detrás de su escritorio, vestido como todo un jefe, tan elegantemente apuesto que opacaba todo a su alrededor, trabajaba concentrado en su computador que no percibió que era observado desde hacía un par de minutos, fue hasta que el clic de la cerradura de la puerta lo trajo de regreso de lo que fuera que lo mantenía tan ocupado.

-Perdón, estuve llamando pero nadie respondía, me tome el atrevimiento de entrar… lo lamento.

-No se disculpe tanto, suele parecer falso cuando se repite constante mente una disculpa… suena vacía. Pase, por favor siéntese…- William no ofreció disculpas por su falta de atención al llamado, solo continuo con lo que debía hacer.

-Yo también quería verlo para decirle que…

-Esta es su liquidación y la aclaración de la causa de su despido, al igual que una carta de recomendación, si la lee se dará cuenta que no afectara en nada su reputación, la cantidad estipulada, está acorde con lo que ofreció mi Tía, y además he aumentado una compensación por su empeño… , esto es solo una formalidad ya que he enviado una copia de estos documentos firmados y sellados a su archivo personal en el hospital, para que no haya ningún tipo de recriminación, el dinero ya ha sido depositado en su cuenta, esto solo son comprobantes para los archivos de mi familia. Soy el dueño pero aun así debo declarar gastos… irónico no cree?.- no sonrio, pero la mueca en su boca fue lo más cercano a una sonrisa.

Candice estaba sin palabras, ella iba llena de entusiasmo, creyendo que sus noticias serian agradables y era recibida con aquella bofetada por parte de ese hombre que parecía hecho de hielo. Su corazón dolió y no entendía porque le afectaba tanto que sentía estar a punto de soltar en llanto.

-Es bueno saberlo, senior Andrey, yo venía a hablar precisamente con usted sobre reducir la terapia pues mi trabajo en el hospital está aumentando demasiado- nunca había mentido, porque lo hacía ahora?-

-Su contrato termina en dos semanas, pero si desea terminar desde hoy no habrá ningún problema, realmente no creo que haya alguna diferencia…

-como usted lo desee… usted es el "Jefe" despues de todo…

-Que así sea entonces, fue un gusto conocerla señorita White.- jamás la llamo por su nombre ni una sola vez.

William sintió el corazón estrujarse, el esperaba como un idiota con una falsa esperanza que ella se negara a terminar con su terapia, según había escuchado era muy aferrada a sacar adelante sus terapias aun si pareciera imposible, pero pareciera que lo único que deseaba era mantenerlo lo más lejos posible y terminar cualquier trato con él de forma inmediata.

Candice tomo la pluma que él le ofreciera, y firmo con rapidez en los lugares indicados tomo el folder con los documentos que le pertenecían y salió de la habitación disculpándose por tener que irse con tal rapidez.


Ni siquiera subió al cochecillo, comenzó a caminar de prisa y pronto sus pasos se convirtieron en una carrera que no le permitía sentir las pequeñas ramillas que golpeaban las extremidades de su cuerpo al decidir seguir uno de los estrechos senderos entre el bosquecillo en lugar de tomar el camino principal, necesitaba sacara aquel "no sé qué" que le quemaba en el pecho, sentía un profundo dolor, una gran tristeza combinada con melancolía, enfado, ira, frustración, una combinación de todo y nada, sabía que no tenía ningún motivo certero para sentirse así, ni siquiera la excusa de que estaba a afectando su reputación como terapista porque sería una hipócrita si usara esa escusa, solo quería correr y correr hasta que el cansancio la hiciera ya no sentir nada.

No supo en que momento paro, ni como llego al precioso lago bajo la cascada del riachuelo cercano a la casa del bosque, había tomado el sendero más lejano a esa área pero tal vez inconscientemente sus pasos la llevaron a ese preciso lugar, el agua cayendo dormía sus sentidos, sus piernas estaban adormecidas por el cansancio, los pies le ardían, las pequeñas cortaduras le quemaban la piel, pero nada de eso evitaba lo que sentía en el pecho, las lágrimas comenzaron caer por si solas y ya no pararon, se sintió una idiota por llorar de esa manera por un hombre que ni siquiera consideraba su existencia y con el cual no había tenido más que una relación paciente- terapista, una relación que nunca fue más cálida que el frio que ahora se dejaba sentir, el invierno llegaría pronto… y se quedaría instalado en su corazón para siempre.


Terrece entraba en el viejo apartamento de esa zona tan marginada y en la expresion de su rostro se mostraba el disgusto por estar en ese lugar.

-Porque no volviste a la casa de tus padres?- pregunto sin ocultar su desprecio por el lugar mientras Candice caminaba frente a el después de abrirle la puerta.

-Si no te agrada el lugar no veo a que viniste… creí que deseabas que nos diéramos un tiempo…- le respondió ella haciendo alusión al día en que él se enteró que fue despedida y le pidió que se dieran un tiempo en su relación, ya que… no estaban del todo bien.

-Candice creí que podríamos seguir siendo amigos, es por ello que quisiera que habláramos sobre nuestra relación y quedáramos en buenos términos,…- trato de suavizar su expresión.

Candice se sento en el sillón frente al televisor en medio de lo que era su sala, comedor y biblioteca de estudios, y que a un par de metros también era su cocina…

-No creo que haya nada que hablar Terrece, yo también creo que esto no tiene ningún futuro… así que por mí no hay problema… dejémoslo así.- respondió tomando el control remoto para encender el televisor sin dar importancia al hombre que estaba parado frente a ella.

-Pues no es lo que dice tu comportamiento de los últimos días y mucho menos tu cara…- le respondió el sentándose en la orilla del sillón individual colocado a unos pasos… un viejo reclinable.- me he enterado que no has estado comiendo bien, que no sales y por lo que veo, tampoco te aseas… tus ojeras son claramente visibles… pareces un horrible panda…- el animal que Candice mas odiaba, para ella no tenía nada de tierno un animal que te atacaba en el zoológico a los seis años…, la psicóloga a la que fue por años trato de explicarle que el animal la había atacado por instinto y a causa de la ansiedad de su encierro, pero a ella no había nada ni nadie que le quitara de la cabeza que aquel animal trato de dañarla profundamente. Gracias al cielo su padre la había salvado antes de que el "Tierno Animal" le arrancara el cabello con todo y cabeza.

Lo miro airada por la comparación, ya que él sabía que odiaba a esos animales. No quería iniciar una discusión con el así que lo paso por alto, y tampoco quería darle un golpe al enorme orgullo masculino del joven diciéndole que todo aquello no era por él.

-Mira Terrece, no quiero ser grosera, pero quisiera descansar, estar sola, creo que realmente me hacían falta unas vacaciones, me he desvelado viendo mis series y películas favoritas, me alimento cuando lo necesito y me ducho cuando lo deseo… por el momento estoy disfrutando de mi tiempo a solas…,

-Porque no te arreglas y salimos a dar una vuelta, hay un nuevo restaurante italiano que me han dicho es una maravilla, ya sabes lo mejor de lo mejor… los chefs son de renombre y con las mejores recomendaciones del medio…- Mencionó animado.

-Gracias Terrece, supongo que te ha ido muy bien en tu ultimo papel, aunque no sea el protagónico, pero no tengo ganas de salir y mucho menos hacerte gastar una fortuna en un platillo que no me saciara y que no será de mi agrado… - lo miro sonriendo, y a la ves observando como el joven desviaba la mirada, por supuesto el invitaba pero ella pagaba, ahora entendía el motivo por el que estaba ahí… seguro todos sus compañeros de escena ya habían asistido al lugar y el no… como siempre sucedía, se preguntaba a quien le estaba dando el poco dinero que ganaba como extra en esos programas donde claramente nunca seria contratado como el protagonista, su carrera se había ido en picada desde su escandalo con una joven de sociedad.

Candice frunció las cejas al recordar aquello, era algo nuevo en su memoria… el escándalo de Terrece y esa chica que lo había llevado a la ruina cuando lo acuso falsamente de violación… nunca le quiso revelar de quien se trataba.

-Pasa algo?- pregunto Terrece al ver la expresión confundida en el rostro de la chica.

-No nada,- respondió un poco nerviosa.- será mejor que te vayas, la verdad no tengo nada de ganas de salir… y no creo que te agrade quedarte a ver películas de anime.

-Por Dios Candice…. Cuando maduraras.- dijo el un tanto molesto, y poniéndose de pie, se sentía frustrado pero no podía dejar que ella notara cuanto le afectaba aquel rechazo a comer, pensó que ella realmente estaba desesperada por volver con él y que aceptaría de inmediato salir a ese restaurant, necesitaba de ella para conseguir su propósito.

-Lo siento pero creo que jamás lo hare, y no te preocupes yo estoy bien y voy a estar bien solo estoy tomando un descanso bien merecido… -ella se puso de pie tras el para acompañarlo a la salida, el camino exasperado frente a ella.

Terrece tomo el pomo de la puerta abriéndola pero se detuvo por un segundo antes de hacerlo, dejo escapar un suspiro pesado en señal de resignación y se volvío a mirar a la joven que estaba de brazos cruzados a unos pasos de él.

-Por favor no vayas a cometer una "tontería", siempre podremos seguir siendo amigos… entiendes?- le dijo.

Candice no rio a carcajada abierta solo porque no estaba de humor, realmente se sentía deprimida pero no era Terrece la causa, el joven era un buen actor no se podía negar después de esa actuación magistral, lástima que se hubiera dejado arrastrar por los caprichos de una loca que termino con su carrera, sintió un poco de compasión, después de todo el joven había sido importante en su vida en el pasado… pero ahora se daba cuenta que realmente no era a quien amaba… nunca lo fue… podía sentirlo, y fue por ello que su corazón compasivo la llevo a abrir el cajón de su mesilla a un lado de la entrada, tomo un sobre y se lo extendió.

-Toma, creo que tú les darás mejor uso que yo… no pienso salir en un buen tiempo, y sería un desperdicio no usarlos.

Terrece se extrañó de aquel ofrecimiento así que decidió abrir el sobre, en el interior había varias invitaciones "VIP" a dicho restaurante, así como a otros lugares de moda Exclusivos, Sus padres recibían cantidad de ellos con demasiada frecuencia, pero tanto ellos como ella tenían una vida muy ocupada como para "perder" el tiempo en esas frivolidades… lo mejor era que todo era "gratis", la forma favorita de Terrece… que lo perdió todo por una mala decisión.

-Qué es esto?- pregunto con la poca dignidad que le quedaba.

-Un regalo para "mi gran amigo"… tu llevas una vida social más activa, disfrútalos con quien desees…- le sonrió dándole un beso de despedida en la mejilla. Después lo empujo suavemente a la salida.

Cuando estuvo sola se recargo en la puerta de madera, y se resbalo hasta quedar sentada en el suelo, observo hacia la ventana frente a ella, la noche caía y el cielo se vestía de negro, la brisa fría entraba por la ventana abierta, pero ella no sentía ese frio, el que llevaba dentro calaba mucho más… la cálida humedad en sus mejillas le hiso notar que lloraba nuevamente, recordó el motivo por el cual no había podido dejar de hacerlo desde la mañana cuando tomo el periódico…

"EL famoso Baile de Beneficencia de la Asociación Andrey, se verá engalanado con el regreso del Patriarca después de un par de años de ausencia, dicho baile también será la despedida del Sr. William Andrey, quien según sus propias palabras, partirá a su tierra natal para no volver más a Tierras Americanas", será esta la última vez que veremos a tan apuesto caballero?"

Por supuesto la nota era acompañada de una foto de medio cuerpo y firmada por la reportera encargada de las páginas sociales de dicho periódico.

Hacia más de una semana que la había despedido, mismo tiempo que ella llevaba en aquel pequeño departamento, el mismo que rento cuando salió de la casa de sus padres años atrás cuando era más joven, una muestra de rebeldía por las "mentiras" de sus padres, esta vez no era ese el motivo, simplemente aquel lugar le hacía sentir un poco más de calidez, la gente de ese barrio era más amable a pesar de las carencias, sentía que ahí estaba mejor que en una enorme mansión parecida a un mausoleo con paredes llenas de premios diplomas y reconocimientos…, este pequeño apartamento no tenía todo eso, era el hogar de una joven que con esfuerzos logro pagar la renta porque sus estudios absorbían la mayoría del salario de sus dos empleos… representaba su propio esfuerzo, y le ayudaba a recordar que aunque estuviera tirada en el suelo hecha pedazos era capaz de levantarse por sí sola, lo hiso en el pasado, y lo haría nuevamente… solo… solo necesitaba un poco más de tiempo.


Capitulo 6 arriba, disculpen mi tardanza estaba tratando de terminar la historia para ya tenerla lista y poder subir los capitulos con mas frecuencia, espero les siga gustando y que sigan tan interesadas en ella como al principio, gracias mil por sus mensajes y por sus reviews, bendiciones y nos seguimos leyendo.

Akirem