Capitulo IX.: A pesar de que no me ames.

Anthony no podía creer lo que le sucedía, algo bueno debió hacer para que la vida le estuviera devolviendo lo que algún día le quitara, observo a Eliza durmiendo plácidamente desnuda mientras las sabanas de seda cubrían solo parte de su hermoso cuerpo, solo verla lo hacía volver a excitarse, pero no podía ser tan desconsiderado, desde las horas del mediodía cuando ella había llegado a él con una acta de divorcio "Express" en la mano, no habían descansado más que un par de minutos entre sus danzas pasionales, estaba exhausta, y el debía estarlo también mas no lo sentía tanto, estaba feliz de que ella lo amara tanto como el a ella.

Eliza le confeso en algunos minutos que estuvieron reposando, que su marido no se negó a separarse, ni a darle lo que le correspondía por los años que estuvo a su lado, sus crueles palabras al decirle que durante el tiempo que la tuvo gozo de sus servicios al máximo pero que en realidad el también se estaba aburriendo, y que siendo sincero ya había encontrado alguien con quien reemplazarla… por lo que le parecía bien dejarla ir, después de todo ya no tenía nada nuevo para el…, cuando ella le cuestiono quien sería la próxima… con una sonrisa descarada él le confeso que sería la joven que conociera gracias a ella en el baile de beneficencia… Susana Marlow. Ella no podía creer semejante horror…

-Pero es tu hija!- le grito la pellirroja al escuchar tal monstruosidad.

-No cariño… no lo es, ella me confeso que su madre la había utilizado para tratar de obtener dinero, fue algo que siempre le echó en cara antes de morir, que nunca pudo obtener nada al darle la vida. su padre adoptivo fue en realidad su amante… la adopto cuando tenía 15 años de edad, pero estaba tan bien desarrollada que pronto la enseño a satisfacerlo, como vez he elegido una joven experimentada… y vaya que sabe satisfacer…, - le menciono con descaro.- su verdadero padre fue un don nadie del que su madre se embarazo solo con el fin de engañar a alguno de los hombres que atendía… en su negocio, yo fui uno de ellos, no me enorgullezco de haber recurrido a servicios como esos, pero la madre de Susi… era toda una Diosa. Bueno como vez ella no es mi hija… pero pronto será mi esposa…, así que no temas… no te negare lo que pides, de hecho ya había hablado con uno de mis abogados… sabes que me gusta jugar limpio y agradezco que tu hagas lo mismo, así que solo tendrás que firmar y el divorcio será un hecho…

Eliza no había dudado ni un minuto, ni siquiera leyó los términos ni las prohibiciones, no le importaba, no pensaba volver a cruzar su camino con aquel hombre, aun así él fue generoso dándole una fortuna bastante considerable y un par de casas así como unos cuantos coches. Su madre pondría el grito en el cielo al saber que su mina de oro había terminado, pero no le importaba, era momento que su madre dejara a un lado sus lujos y aprendiera a vivir con modestia, y sino… pues tendría que encontrar a alguien interesado en ella misma para seguir con la vida que tanto amaba. Su "Exesposo" fue bastante noble al darle su completa libertad…,

Eliza se movió un poco en la cama buscando el calor del cuerpo masculino ahora ausente, Anthony sonrió por aquel gesto, pero prefería dejarla descansar un poco más, camino hacia la ventana, observo su imagen en el vidrio obscurecido por la noche, al ver su rostro pudo ver una vez más el parecido que tenía a su "Padre", George… su voz resonó en su memoria recordarle las palabras que le dijera en aquella conversación privada que tuvieron y gracias a la cual ahora se sentía más aliviado.

"Sé que me odias al saber que soy tu padre y habértelo ocultado, pero eran otros tiempos, no voy a pedirte perdón, porque hice lo que era correcto, solo quiero que me escuches y después tu tomaras la decisión que creas justa.: si yo hubiese hablado tu madre hubiera sufrido y ella no merecía sufrir más de lo que ya lo estaba haciendo, si, nos enamoramos, era un amor limpio e inocente en ambos, pero el capitán se fijó en ella también, por supuesto él tenía mucho más que ofrecer ante los ojos de tu abuela, ella era una mujer muy "difícil", Rose… ella… fue fruto de una infidelidad por parte de tu abuela, ellos, mi padre y su esposa… fueron un matrimonio por conveniencia, y solo de apariencia, cuando la señora Mary, descubrió mi existencia… se negó a volver a la cama de mi padre,… ellos jamás volvieron a tener vida marital, ante la sociedad mi padre no podía mostrarme por mi parecido con mi madre una joven española que se enamoró de él y fue su… querida por un tiempo, después cuando la señora se enteró… mi madre desapareció sin dejar ningún rastro, años después mi padre me encontró en un orfanato y me informo que mi madre había muerto, yo no sabía que él era mi padre, así que viví como un empleado más. Cuando rose nació… él estaba furico, años sin tocar a su esposa… era imposible, pero no podía decirlo por su orgullo, solo algunos de la familia conocieron el secreto y Rose fue registrada como una Andrey.

-Pero William y ella si son hermanos…

-Sí, la señora fue … "forzada", a dar un heredero legítimo… y se aseguraron que esta vez si fuera hijo de tu abuelo, William es el único hijo legítimo y de sangre de los Andrey y por ello es el heredero.

Cuando tu abuela se enteró de nuestro enamoramiento, no lo acepto, amenazo a Rose con encerrarla de por vida en un convento, e hiso que a mí me dieran una "lección", para que me ubicara en mi sitio de empleado, ella sabía que tarde o temprano seria echada de la familia por sus faltas y necesitaba casar a su hija con un hombre de dinero para asegurar su futuro… así que cuando el capitán Brower apareció, ella arreglo el matrimonio de Rose, a mí me mandaron fuera, pero yo recibí una carta de Rose donde me confesaba todo, y fue por ello que se refugió en la casa de Lakewood, y yo fui a su encuentro, ignorábamos que William estuviera ahí también, cuando Rose supo de su estado ya estaba casada con el capitán, por supuesto ella no había estado con él porque tenía malestares y el respeto su salud. Tu madre era una mujer muy honesta y confeso su falta, el capitán no estaba dispuesto a dejarla ir, así que decidió que le permitiría tenerte porque el embarazo estaba avanzado y un aborto pondría en riesgo la vida de tu madre, cuya salud se deterioraba, pero le advirtió que en cuanto nacieras serias dado en adopción, hablo con tus abuelos y les dijo todo, tu abuelo no hiso nada, Rose no era su hija pero le tenía aprecio, así que acepto que ella volviera a casa, bajo el pretexto que por su salud no podría viajar con el capitán y no debía estar sola, solo tenían que ocultarla hasta que él bebe naciera y pudieran deshacerse de él, entonces Rose volvería a su marido…

Cuando naciste, fue el día mas dichoso para ambos, pero nunca volvimos a estar juntos, tu abuela se aseguró de mantenernos alejados y es mejor no rebelarte los medios, yo sabía que si me cruzaba en el camino de Rose o trataba de recuperarte, ambos sufrirían las consecuencias, así que estaba maniatado, la noche que tus abuelos y Rose murieron, fue a causa de una discusión durante el viaje de regreso, tu viajabas en otro coche rumbo al orfanato, y ellos directo a la casa del capitán a dejar a Rose, Tu abuelo le advirtió a la señora Mary… que después de eso se divorciarían, y ella no estaba dispuesta a hacerlo, además había ocultado una carta donde el capitán también pedía el divorcio con Rose alegando que el matrimonio no se había consumado.

Cuando yo llegue al lugar del accidente, tu madre aún estaba con vida… fui el primero en llegar, me pidió que no permitiera que te entregaran al orfanato, y me confeso que su madre golpeo a mi padre haciéndolo perder el control… pues prefería estar muerta como la señora Andrew que vivir como una divorciada…, murió en mis brazos, y coloco en mis manos la carta de Brower, no quería que se quedara contigo.

Los demás detalles no es necesario que los conozcas, solo debes saber que yo ame a tu madre, y ella me amo a mí, eres fruto de ese amor, un amor verdadero, tu madre sufrió demasiado bajo el dominio de su propia madre, yo no la haría sufrir más, ella nunca supo que no era una Andrey, ni que yo era un hijo ilegitimo del que ella creía su padre, yo lo supe por confesión de tu abuelo una noche que tomo demás y me rebelo que era idéntico a mi madre… me pidió perdón por no poder darme el lugar que me correspondía y por no haber podido salvar a mi madre…

Como podrás adivinar tu abuela era una mujer cruel y tenía el dinero y poder para conseguir lo que quisiera… yo no podía ponerte a ti o a tu madre en riesgo…. Brower se encapricho en que llevarías su apellido, era un tipo de venganza en mi contra, te recupero del orfanato, el sabia donde habías sido llevado mientras yo lo ignoraba, cuando lo encontré él ya te tenia... como su hijo. Pero supongo que tus facciones parecidas a las mías… fue lo que lo llevo a entregarte a la Señora Elroy… y a mí se me pidió guardar silencio, veras… la sociedad puede ser demasiado cruel, y un hombre herido en su orgullo puede convertirse en el peor enemigo… yo no iba a ponerte en riesgo jamás, ni a manchar el nombre de tu madre…, si no puedes perdonarme, te entiendo, solo deseaba que supieras los motivos de mi silencio…, pero jamás deje de amarte tú eres la única conexión que tengo con tu madre..., y la verdad de un gran amor… te he amado en silencio como mi hijo. No te pido que me comprendas, ni que me veas como a un padre… solo quiero que sepas que fuiste y eres amado, deseado por tus verdaderos padres. Ahora la decisión es tuya, yo la aceptare cualquiera que esta sea. A pesar de que no me ames como tu padre, yo siempre te amare…hijo.

Anthony recordaba la espalda de George saliendo del salón en el que habían estado, no había podido pronunciar palabra, pero ahora su corazón se sentía aliviado, su pena de niño no se esfumaría con facilidad, pero ahora concia el porqué de todo… y eso le daba esperanza de una buena relación con su padre… no eran necesarios apellidos de abolengo… solo amor verdadero y al parecer él lo tenía, siempre lo había tenido… pero su frustración de infante… no lo dejo ver el amor que tenía frente a él. Tenía un padre que lo amaba… y con el cual compartir sus problemas y sus dichas… así como su guía…, si, George sería un gran padre, tardío… pero un padre que sabía amar, no solo a él, sino también supo amar a su madre… hubieran sido una familia dichosa… pero el "hubiera" no existía, solo el presente y él pensaba disfrutarlo sin preocuparse más por el mañana… observo por el vidrio que Eliza se incorporaba y lo observaba… lo necesitaba… y el a ella, se giró y se encamino listo para continuar recuperando su tiempo perdido.

Eliza observo a Anthony acercarse, y se sintió dichosa… pero antes de continuar tenía algo que decirle, extendió su brazo cuando él estuvo a unos pasos de donde ella estaba para detenerlo antes que se acercara más y ella no tuviera la voluntad de parar su avance.

-Pasa algo Lizzy?… - la observo confundido y temiendo que ella fuera a arrepentirse.

-No, solo… solo tengo algo que decirte…, Anthony…- se detuvo un momento cuando la miro en silencio esperando por sus palabras, estaba nerviosa por lo que pensaba decir, pero aun si el resultado no era lo que ella deseaba, tenía que hacerlo así que prosiguió- yo, sé que ahora las cosas han cambiado, yo no soy más la joven inocente que tu deseabas por esposa…, mi vida de estos dos últimos años ha sido un mundo totalmente diferente a lo que yo esperaba, he tenido que hacer cosas… que jamás pensé que haría… me he convertido en una… mujerzuela… así me siento, aun si jamás estuve con nadie más que mi esposo… el…

-Lizzy, no tienes que decirme nada yo no estoy cuestionando tu pasado, ahora sé que no fue falta de amor lo que te alejo de mí, sino el temor por las amenazas de tu madre de quitarse la vida…

-Por favor déjame continuar… lo necesito…- pidió ella interrumpiéndolo,- Anthony, mi corazón siempre ha sido tuyo, jamás tuve ningún tipo de sentimiento por nadie, me sentía sucia cada que debía cumplir con lo que ese hombre me pedía… y cada noche cuando volvía a mi cama… no podía parar de llorar pensando en lo desilusionado que estarías si supieras las cosas tan horribles que debía hacer en su cama…, Anthony… yo te Amo, pero eso no significa que tu "tengas" que corresponderme, yo… A pesar de que no me ames, te amare y te respetare como debe hacerlo una esposa, ni siquiera anhelo a que tú me des ese lugar, si tú quieres mantenerme solo como tu amante… yo lo aceptare, pero para mí… tu serás el único hombre de mi vida, mi esposo… y te honrare como si lo hubiésemos jurado ante un altar…

Los ojos de la mujer estaban llenos de lágrimas, mismas que caían dejando un surco húmedo en la mejillas de la joven, Anthony tenía la vista nublada, él amaba a esa mujer a pesar de cualquier cosa que hubiese pasado, el la honraría dándole ante la sociedad el lugar que solo ella podía ocupar en su vida… seria su pareja, su amiga, su amante… su esposa, su todo, y lo será por amor, un amor verdadero.

Se acercó a ella sintiendo la calidez de sus lágrimas en sus dedos mientras tomaba su rostro para limpiar la humedad salada con sus labios, para él, ella era el tesoro más preciado, no le importaba que alguien hubiese poseído su cuerpo antes, su corazón seguía siendo suyo y eso era lo que importaba, los sentimientos que los unieran desde el primer día en que se vieron, la ternura de sus besos se convino con la pasión de su deseo, y así, con sentimientos a flor de piel hiso suya su alma, no su cuerpo, y le entrego a ella su propia alma, en cada caricia, en cada beso, convirtiéndose en uno solo para el resto de sus vidas.


-Sabes lo que significa amar?- pregunto la mujer mayor sentada detrás del enorme escritorio de madera lustrada atrayendo la mirada de un concentrado hombre que confundido levanto la vista de los documentos que revisaba del otro lado del mueble.

-Perdón?- pregunto contrariado por la repentina pregunta.

-El significado de esa palabra ha dejado de ser importante, en algunas partes la usan como cualquier otra sin darle el respeto que merece, cualquiera dice "te Amo", sin siquiera saber el enorme compromiso de esa expresión, lo hacen para conseguir lo que "quieren", lo que desean… en un sentido egoísta, pero no con la intención de cumplir con lo que la palabra realmente significa, le dan un sentido tan banal… que ha perdido su valor, es como un juego para ganar el premio mayor, para salirse con la suya en busca de una satisfacción en contra de alguien más… pero son muy pocas las personas que realmente aman.

-Creo que tiene razón…- respondió sonriendo, el mismo había amado como hombre y ahora lo hacía como padre.

-Amar es aceptar incondicionalmente a una persona, sin deseo de cambiarla, sin aprisionarla, sin esperar que te devuelva nada, amarla solo porque tu deseas amarla…tal cual es, con defectos, cualidades, errores, aciertos… y estar ahí para cuando más te necesite, porque tú la necesitas… porque la amas. Es un sentimiento sin final, en todas sus versiones.- la mujer sonrió y observo a su sobrino.- sé que no he sido la mejor, quizá no te he dado el apoyo que mereces, pero a pesar que no me ames como tu tía, yo te amo como mi sobrino… mi sangre, mi familia, el legado de mi hermano… el primogénito. George, podrás algún día aceptar a esta vieja como tu familia?.

El moreno estaba sin palabras, en realidad ella siempre lo protegió desde las sombras, lo mantuvo en su puesto aun si algunos lo veían como un empleado reemplazable, siempre consulto con el cada detalle cuando William era aún un chiquillo, si ella le demostró siempre su amor, y era momento que el comenzara a mostrar el suyo.

-Seremos usted y yo tía, ambos… sabemos el verdadero significado de lo que es amar, y hemos decidido ser fieles a una sola pareja aun si ya no están en este mundo, nuestro amor es infinito en todas las versiones, somos tan iguales y tan distintos…, tenemos mucho tiempo para perfeccionar nuestro amor de familia… y aprenderemos a amarnos como tal.

Elroy sonrió satisfecha con la respuesta, él tenía razón, era el más parecido a ella, si hubiera sido su hijo… quizá no hubiese sido tan similar, giro su silla un poco para poder observar hacia la ventana… la primera nevada comenzaba a caer… deseo con el corazón que William su otro sobrino, comprendiera el maravilloso sentimiento que tenía en sus manos y comenzara a amar… sobre todo a amarse a sí mismo, para que así pudiera aceptar todo el amor que le profesaba su familia, y también pudiera ver todo el amor que se expresaba en los bellos ojos de esa chiquilla… Candice.


Ambos estaba mirándose fijamente, ninguno se atrevía a mencionar palabra, el silencio era perturbador y la tensión podía olerse, las manos de Candice temblaban no sabía cómo reaccionar ni como reaccionaria el, su mirada estaba llena de ira y la miraba con desprecio, ella había recordado por qué su presencia la aturdía tanto y el hueco en su pecho al fin estaba lleno del amor que desde años atrás sentía por él y que había olvidado a causa de aquel accidente, pero aun ignoraba porque él no la busco nunca, cual fue la causa de su fría indiferencia y porque la trataba con tanto desprecio…

Las pupilas azules no podían dejar de ver a la mujer recargada en el alfeizar de la ventana, su corazón palpitaba con rapidez, era muy tenaz al seguirlo hasta ahí, pero no se adelantaría a los hechos, no se ilusionaría con algo que podía desaparecer como el agua en las manos abiertas, no quería pensar que ella aún tenía un interés en él, además ella tenía dos parejas en América, la respuesta más certera seria que lo siguió por órdenes de su familia que continuaban hostigándolo para que continuara con su terapia, y no lo dejarían hasta agotar la última opción… estaba harto de todo aquel cuento, tanto que en ocasiones pensaba que desaparecer definitivamente del mundo era la mejor opción, él no tenía nada para mantener la llama de la vida, solo era la máquina que mantenía la fuente del dinero trabajando y con abundancia, si eso era el, y quizá lo mejor era concentrarse en ello… solo crear una mejor vida para aquellos que si tenían algo porque vivir, su mirada estaba fija en la chica, y podía ver que ella estaba nerviosa, había algo diferente en su mirada… era acaso que lo estaba observando con..., no, era imposible, lo mejor sería salir de ella lo más rápido posible, el beso que ella y Anthony se dieran aún estaba claro en sus recuerdos y lo había acompañado durante todo lo que duro el viaje en avión.

-Que hace aquí?- pregunto el al fin moviendo su moderna silla de ruedas y terminando de cerrar la puerta de su nueva casa.

-Es un lugar impresionantemente bello…- respondió ella refiriéndose con un gesto de su mano a la hermosa vista que se tenía desde la ventana de aquella estancia.

-Sí, no es un secreto que amo la naturaleza… y la soledad.- remarco la última palabra.

-Amas la soledad?... o te la impones como castigo?, pregunto ella mirándolo desafiante.

-No veo porque habría de autocastigarme… amo estar solo, no me gusta la hipocresía de la gente… mucho menos su compañía…- respondió dirigiéndose al interior de la cocina, la casa había sido acondicionada a su condición de incapacitado, había rampas en lugar de escalones, y todos los muebles eran especiales para facilítale el acceso y sobre todo eran confortables.

-Hipócrita…- murmuro ella sin alejarse de su lugar y observando al exterior… era un encanto observar la noche.

-Que ha dicho?- se detuvo él y se volvió buscando su mirada pero ella no lo observaba más. Estaba mirando hacia el bello rio que podía distinguirse entre las luces que lo perfilaban.

-Lo has escuchado bien…, dime?, porque te auto castigas con la soledad?, apartándote de tu familia?, porque los llamas hipócritas cuando el más hipócrita eres tú?..., huyes de ellos porque tienes miedo a amarlos demasiado, porque no quieres que te lastimen como tu lastimaste… como tú los has lastimado…

-Con qué derecho se atreve a hablarme de esa forma?, a que ha venido?, a criticarme, a burlarse?, que derecho tiene a juzgar lo que ignora?...- le pregunto algo enfadado por el atrevimiento de la chica.

-Y tu si tienes derecho a juzgar?, a decidir sobre los demás?, a abandonar a quien te ama… solo porque tu no sientes lo mismo?...

Las lágrimas de la joven ya humedecían sus pupilas pero ella se estaba conteniendo para no dejarlas salir… no quería llorar más por él, había ido a ayudarlo a salir de su invalides porque sabía que el podía lograrlo, se había prometido devolverlo a su mundo sobre sus dos piernas sin hacerle ningún reproche o reclamo… pero su corazón estaba gritando, exigiendo una explicación… porque fue tan frio y duro con ella?, porque fingió no conocerla?, porque la ignoro y la alejo de su vida sin explicación?...

William vio las lágrimas brillar en los ojos de la joven, se sintió mal, su corazón gritaba por consolarla, no sabía que era exactamente lo que ocurría con la joven… quizá el hecho de estar alejada de Anthony a su causa era lo que la hacía hablarle de esa forma. Su corazón dolía, pero no podía hacer nada, ella era la mujer de su sobrino y como tal debía respetarla y marcar las líneas, sería mejor terminar todo de un solo golpe.

-Mire, no sé porque está aquí ni quien la mando, solo una persona conocía esta dirección y me imagino que fue el quien la envió, pero no será necesario nada, no la necesito, vuelva a América y haga su vida con quien mejor le plazca, le pagare el viaje de regreso o si quiere la mandare por la mañana en mi avión personal, le pagare esta noche en un hotel, hablare con mi piloto para que la espere un par de horas después de la hora fijada de su regreso, no creo que desee levantarse a las 3 de la mañana…, ahora a retírese por favor, estoy cansado y quiero dormir…

-Dormirás bajo las estrellas Albert…- lo llamo sin darle importancia a lo que él le decía y observando hacia el bello jardín.

No espero una respuesta, camino lentamente hacia las puertas francesas y las abrió para salir a la terraza, el viento frio se coló de inmediato y ella se abrazó a sí misma, el invierno avisaba su llegada. El cielo obscuro dejaba adivinar las gruesas nubes que poco a poco ocultaban las estrellas y la luna.

William estaba petrificado, había escuchado bien?, ella lo llamo Albert nuevamente?, sus manos no le respondían, deseaba mover su silla pero no podía, el frio que entraba de afuera no podía congelarlo más que los mil pensamientos que mantenían a su mente trabajando en su lucha por encontrar una respuesta a esa sencilla pregunta… porque lo llamo Albert?. Al fin después de un par de minutos pudo coordinar y se dirigió a donde ella observaba la noche…

Cuando él estuvo a sus espaldas… un copo de nieve callo travieso posándose en la mejilla de la chica… y de tras de este unos cuantos más se sumaron, ella atrapo uno con la punta de su dedo y dejo que se derritiera con el calor que emanaba de su piel… el la observaba atónito.

-Permíteme estar a tu lado… a pesar de que no me ames, - le dijo volviéndose a verlo fijamente, uniendo la vista de sus pilas esmeralda a las de él que estaban más que sorprendidas.- sé que no soy ni fui jamás lo que te convenía, o alguien a tu altura,- continuo- pero no puedo luchar contra lo que siento… contra lo que mi corazón me pide… estar a tu lado.

Él estaba mudo, un sin fin de conclusiones giraban en su cabeza, acaso ella estuvo fingiendo todo ese tiempo y ahora al ver que su plan no había funcionado estaba rebelando su verdad para intentar cazarlo?, siguiéndolo?.

-Ha, por un minuto lograste confundirme…- respondió el, y observo el gesto de confusión en el rostro de la chica,- realmente eres una gran actriz… cuanto quieres para dejarme en paz?, supongo que la herencia de Anthony no te parece suficiente comparada con la fortuna que conseguirías si logras engatusarme…

Una lagrima corrió por la mejilla de la joven, el realmente era un nombre cruel y frio, muy diferente al que ella recordaba.

-Quien te ha dañado tanto?, o es que siempre fuiste así y solo fingiste para conseguir lo que deseabas de mí, tal como lo dijo ella?...- lo miro fijamente y la sonrisa sarcástica se borró de aquel hermoso rostro que la había acompañado en sus sueños y esfumado al amanecer dejando solo un hueco en su corazón y en su mente.

-Tu!- respondió firme y con frialdad, su mirada se llenó de dolor y desilusión.

-Yo?, pero si fuiste tú quien se burló de mi…- le reclamo, había prometido no hacerlo y dedicarse solo a su trabajo de terapista para lograr hacerlo volver a la normalidad, pero sería imposible continuar si no aclaraba todo lo que había vuelto a su pecho, si no sacaba ese dolor quela ahogaba dudaba mucho poder ayudarlo, necesitaba respuestas.

-Jamás me burle de ti!, en cambio tú, en cuanto quede en esta silla de ruedas me abandonaste, fingiste no saber quién era cuando en realidad sabias todo sobre mi… pero ni todo el dinero del mundo sería suficiente como para que atara tu vida a un invalido, y después como no te quedo opción y debías cumplir con tu "profesión" fingiste demencia!- le grito.

-Yo jamás fingí demencia!, yo no sé de qué me hablas- respondió ella comenzando a perder la paciencia, todo en lo que había pensado era en abrazarlo y besarlo y pedirle que la dejara estar a su lado y ahora ambos estaban metidos en aquella discusión.

-Entonces vas a decirme que por un milagro recobraste la memoria y me recordaste después de meses de fingir no saber quién era?, es que acaso las cosas con Anthony no funcionaron y por eso vienes a intentarlo de nuevo conmigo fingiendo una milagrosa recuperación?, o es que tu querido prometido te dejo por otra y viniste a pasar el tiempo para vivir cómodamente gratis?.

-Creo que me equivoque al venir aquí…- respondió ella.

La primera nevada caía suavemente y ambos se quedaron en silencio observando sin ver aquella belleza.

-Cuando te vi en el comedor con Susana… la forma en que … en que se besaban… la imagen… causo un remolino en mi cabeza, no sé porque de repente, miles de imágenes volvieron llevándome a una escena muy similar años atrás… llevándome a la noche que descubrí tu engaño y por el dolor y el llanto cometí la locura de manejar aun si las condiciones no eran adecuadas… sufrí un accidente… y parte de mi memoria quedo en blanco… el médico le dijo a mis padres que se le llamaba memoria selectiva, el cerebro elige olvidar aquello que nos ha causado demasiado daño y dolor y no nos deja vivir…- respondió varios minutos después de un profundo silencio.

-Estas diciendo que en realidad no me recordabas?... que conveniente.- respondió irónico.

-Si no me crees es tu problema, te estoy diciendo la verdad…, cuando fui a tu casa para iniciar la terapia después de que tu familia me contactara… comencé a sentirme rara, había cosas que me turbaban, tu mirada, tu cercanía, el timbre de tu voz…, y me preguntaba porque?, yo siempre fui muy disciplinada con mis pacientes, jamás acepte atenderlos fuera del hospital, de hecho el día que me presente en tu casa para entrevistarme con tu tía iba decidida a negarme a menos que la terapia se realizara en el hospital, pero una foto tuya… me hiso cambiar de opinión, no sé porque… aun me pregunto si mi corazón te reconocía a pesar de que mi mente no te recordaba, el vacío en mi pecho se sentía mas ligero cada que estaba cerca de ti.

-Pues llenaste muy bien el vacío… Anthony y tu prometido te ayudaron a mantener la mente muy ocupada… y tú… tiempo…- le soltó en un tono bastante molesto negándose a caer o a creerle.

Ella se volvió a mirarlo dolida, aquellas palabras habían calado profundo, él no le creía nada, ni lo haría, no le quedaba más que apegarse a su deseo de devolverle la movilidad a sus piernas y nada más, la batalla por su corazón estaba perdida.

-Esto no tiene ningún sentido verdad?- pregunto refiriéndose a la conversación que mantenían.- nunca me vas a creer, tu verdad es solo lo que los demás dicen, no lo que salga de mi boca, has decidido juzgarme culpable, y no cambiaras de opinión, esta bien, no insistiré, pero, a pesar de que no me ames… acepta mi ayuda, tu sabes muy bien que tu cuerpo ha iniciado un cambio, si continuamos con tu rehabilitación volverás a caminar, míralo de esta forma, entre más rápido camines… más pronto te desharás de mí. Me iré y desapareceré de tu vida… solo déjame ayudarte a volver a ser el Albert, que yo conocí.

-No encuentro ningún sentido a algo así, porque te empeñas tanto en que vuelva a caminar, es… por tu profesión?, ya te dije que no dañara tu reputación, si es necesario hablare con la prensa si eso te deja más tranquila…, o lo haces por Anthony?, crees que ayudándome a mi ganaras una mejor imagen ante el?..., no juegues más… confórmate con lo que has obtenido y vete, después de todo si hiciste un buen trabajo Anthony volverá a tu cama… y sino, tienes a tu "prometido" como premio de consolación…

Candice deseo tener el coraje suficiente para estampar su mano en aquel rostro que la miraba con burla e insinuación sobre aquel falso juicio, pero no quería lastimarlo más, entendía que la juzgara de aquella forma al creer que lo abandono y engaño, más la violencia nunca fue una opción para ella, irse y no seguir escuchándolo era una opción mejor y más adecuada a su sentir. No le refuto nada, se encamino al interior y tomo su maleta, cruzo su pequeño bolso sobre su pecho, sin decir palabra se dirigió a la salida.

William la vio decidida a irse, el coraje se desvaneció ante la posibilidad de perderla y no descubrir lo que tanto le intrigaba sobre su verdad, además su corazón latió con dolor, y su garganta se sentía demasiado irritada por las palabras que deseaba decir realmente y no podía por su orgullo, por su coraje, pero sobre todo por el amor que tenía hacia su sobrino, mil respuestas y preguntas cruzaron en su mente a velocidad irreal, no quería dañar a su sobrino, pero si ella estaba ahí y no con él era por algo, tenía ira por su abandono pero su deseo por que ella estuviera a su lado la desvanecía como hielo al sol, tenía la verdad al alcance de su mano, pero no sabía si realmente deseaba conocerla… la intensidad de su amor le gritaba que nada importaba más que volver a tenerla a su lado… miro al cielo cerrando los ojos y dejando que las minúsculas hojuelas de hielo se derritieran sobre su piel… dejo escapar un suspiro y que Dios lo perdonara… pero ella era lo único con lo que sería egoísta, nunca le importo nada para sí mismo… nunca deseo nada que le perteneciera a nadie más… y si esta decisión sería su perdición y su paso al infierno… pues que así fuera… pero se iría feliz después de tenerla solo para el… que Anthony lo perdonara, pero él le había dado mucho más de lo que ahora le estaba quitando… y sino… pues aceptaría cualquier cobro que el joven le hiciera pagar de la forma en que gustase… pero seguirse negando a Candice… era peor que cualquier castigo o condena… que los cielos lo acompañaran.

-Quédate…-


Capitulo 9 arriba, ojala y sigan disfrutando de esta historia y este llenando las espectativas, lamento mucho que el capitulo anterior halla tenido problemas para ser leido, es algo que queda fuera de mi alcance, pero me dio gusto saber por medio de sus reviews que ya pudieron leerlo, bueno, el final se acerca, solo dos capitulos mas y la historia llega a su fin, y advierto de una vez que el capitulo siguiente tendra escenas para adultos. Agradezco como siempre todos sus reviews y mensajes, Gracias mil por tomarse un minuto de su tiempo y dedicarme unas palabras, esa es la mejor recompenza, bendiciones y nos seguimos leyendo.

Akirem.