Hola lectores de ¡Crónicas Norteñas!, les saludos cordialmente trayendo nuevamente un nuevo capítulo de la denominada saga.

Antes de continuar debo decir que me sorprende la gran recepción de la historia y llegando a los mil lectores, lo cual me hace muy feliz. Ahora bien en la actualización anterior mencione que estaríamos en el Sur de Poniente pero revisando lo que es esta nueva publicación como las siguientes estaremos unos capítulos más en el Sur, antes de regresar al Norte.

Un segundo elemento que quiere como recordar o ayudar a recordar es la denominación de los bastardos o el apellido que llevan según en cada región de Poniente y esta es:

En el Norte: Nieve.

En la Tierra de los Ríos: Ríos.

Valle de Arryn: Piedra.

En la Tierras del Occidente/Oeste: Colina.

Islas del Hierro: Pyke.

Tierras de la Tormenta: Tormenta.

El Dominio: Flores.

Dorne: Arena.

En las Tierras de la Corona: Mares.

En el correr del capítulo veremos o mejor tratare lo que vendrá en las siguientes actualizaciones y sin mayores palabras iniciamos:


Es el año 310 d. C. en los territorios al Sur del Cuello. Se encuentran las diversas casas como señores en un periodo de inestabilidad conocida como "La Guerra Estancada", dicho nombre recibido por la informal paz establecida entre la casa Tyrell que reclaman a modo de compensación a Desembarcó del Rey como todas sus tierras aledañas y los leales al hijo de Rhaegar que se mantienen al Sur.

En cambio el pretendiente del Trono de Hierro de la real casa Targaryen, liderada por Aegon VI Targaryen y junto a sus partidarios se encuentran en una gran desventaja luego de 9 años de batallas, donde solo cuenta con el apoyo de los Dornienses liderados por la princesa Arianne Martell, las Tierras de la Tormentas por Edric Baratheon conocido en el pasado como Edric Tormenta y reciente contando con el apoyo de Victarion Greyjoy y los hombres del hierro.

Dicha situación se ha acrecentando con la perdida de interés de Daenerys Targaryen que ha decido mantener su poder en Meereen, dejando a su suerte a los Sietes Reinos.

En cuanto al Valle de Arryn ha decidido mantenerse alejado de la guerra y en el Norte con Jon Stark a la cabeza, se han declarado los señores norteños como una nación independiente al resto de Poniente.

En las Tierras de los Ríos, la despreciable casa Frey de los Gemelos se encuentra en una guerra abierta contra sus familiares o conocidos como los Frey de Aguasdulces.

A pesar que el nuevo señor de Los Gemelos trata de imponer su poder, tras la ejecución de Petyr Baelish que sumió a toda la región en una guerra civil, las casas ribereñas tampoco se han inclinado por un bando simplemente se han declarados neutrales.

Coincidentemente en las tierras del Oeste o el Occidente, la poderosa familia Lannister que ha perdido gran parte de su poder tras el último acto de locura de la reina Cersei Lannister, devastando una parte de la ciudad-capital.

Por último, Victarion Greyjoy nuevo Lord Segador de Pyke y Señor Supremo de las Islas del Hierro, ha rechazado la posibilidad de tomar el título de Rey de las Islas del Hierro, luego de recibir el apoyo de las fuerzas Targaryen y ejecutar al temible Euron Greyjoy. Recientemente ha tomado por esposa a una mujer de apellido Pyke perteneciente a la casa Harlaw.


Aspiraciones Sureñas

Tierra de los Ríos, Los Gemelos. (Olyvar Frey)...

Olyvar Frey afortunadamente había heredado los rasgos de su familia por lado materno, los Rosby. Al igual que su hermana Roslin Frey que se encontraba como invitada en Roca Casterly con su esposo Edmure Tully y sus hijos en común.

Gran parte de los integrantes de la casa Frey, tenía aquel aspecto de comadreja proveniente del difunto Lord Walder Frey. A pesar de ser un caballero ungido, las demás casas ribereñas le otorgaron el apodo del Caballero Manchado, dicho mote era proveniente por ser en el pasado escudero del difunto Rey Robb Stark, pero tras los sucesos de la fatídica Boda Roja, su nombramiento se realizo en invierno donde algunas casas de la Tierra de los Ríos asistieron y murmuraban en medio de la ceremonia.

Lord Walder Frey falleció en medio del sueño pero algunas lenguas afirmaban que fue asesinado por algunos de sus hijos o nietos desatando una guerra familiar donde el sucesor o auto-proclamado señor de los Gemelos, Lothar el Cojo.

Solo logro ostentar el titulo un par de meses luego de ser emboscado por partidarios de Emmon Frey y el actual señor resultaba ser Walder el Negro.

Esa mañana de finales de invierno en compañía de algunos hombres de armas fieles a su persona, retornaban a Los Gemelos. Olyvar había sido enviado a inspeccionar las denominadas fronteras de la casa Frey pero a pesar de ser un potencial heredero, el nuevo señor Frey lo mantenía de su lado e incluso en reiteradas ocasiones fue nombrado castellano pero incluso Olyvar era afectado por su apodo despectivo.

–Olyvar Frey el Caballero Manchado… o tal vez Olyvar el Manchadose dijo.

Había cumplido los 29 años de edad, se le mencionaba en reiteradas ocasiones en buscar una esposa entre las casa ribereñas pero tampoco se mostraba entusiasmado en tomar una, quizás fuera rechazado por su apodo y sus pensamientos iban en tomar un barco a las Ciudades Libres para entrar en alguna compañía de mercenarios, viajar más al sur para buscar fortuna o simplemente tomar su caballo y viajar a Roca Casterly para reunirse con su hermana Roslin hasta ser parte de la guarnición Lannister.

–¿Ser Olyvar?pregunto Stuart un hombre cercano a los cuarenta años, complexión fuerte y calvo. –¿Está bien?volvió a preguntar.

La mirada del caballero a su hombre de armas más confiable, solo demostró cierta molestia por ser sacado de sus propios pensamientos en torno a su vida y ser considerado un traidor por las ansias de venganza de su familia contra los Stark.

– ¿Sí? – contesto con un tono gélido. –Sí, es algo importante que sea rápido...

–Se rumorea en Los Gemelos, se negó a tomar una esposa proveniente de la casa Bracken… y Lord Jonos afirmo que tiene ciertas preferencias… por los hombres– señalo Stuart.

El resto de los hombres de armas de Olyvar había escuchado el mismo rumor pero la verdad resultaba ser que el caballero, había pasado la noche de su nombramiento con dos criadas y rechazando abiertamente a las hijas de Lord Bracken.

–Jonos Bracker es un bastardo descorazonado y apenas se le ofreció la posibilidad de someter a los Blackwood, ataco inmediatamente por unas pocas tierras, oro y plata…– contesto Olyvar sosteniendo su espada o el arma que alguna fue de su amigo Robb Stark. –Creo que ha sido una de las pocas noches que me gusta recordar…– comento a su capitán.

Los hombres de armas rieron por la broma entorno a Lord Bracker. La macha continuo al menos una hora, cruzaron algunas aldeas cercanas y los aldeanos con verlo simplemente lo juzgaban.

–Traidor, caballero manchado, perjuro y cambia-capas...– se dijo Olyvar y fueron sus pensamientos en la siguiente hora de viaje.

Olyvar y sus hombres de armas cruzaron el portón de la primera fortaleza, el caballero llevo su mirada hacia la segunda fortaleza que se emplazaba al otro lado del Forca Verde. En su infancia imaginaba que sería el próximo señor de Los Gemelos pero la muerte del anciano Lord Frey solo fue el comienzo de una pesadilla y en ocasiones deseaba que su hermano mayor por parte de padre, Stevron Frey estuviera vivo.

–Con Stevron todo era diferente por cuarenta años fue educado para ser la próxima cabeza, sus hijos y nietos solo son unos codiciosos… claro como Walder el Negro es su nieto, todo parece en calma y seguiremos viéndonos completamente débiles por sus decisiones– pensó.

Los mozos de cuadras sujetaron sus riendas, solo dio un par de indicaciones a sus hombres de armas para reunirse apenas terminara de hablar con Lord Frey. Ingreso en la fortaleza e ignorando a los guardias, continúo ascendiendo las escaleras y encontrándose con algunos criados que con solo verlo demostraban sus respetos. Olyvar Frey en Los Gemelos gozaba de cierta estima por soldados, criados y vasallos de la casa Frey.

Entrando en el salón comedor observo en el fondo la figura de Walder el Negro en compañía de otros miembros de la familia que tenían su simpatía pero la presencia de Olyvar resultaba ser algo amenazante por su popularidad.

–¡Lord Frey!– dijo Olyvar con un sabor amargo en la boca y sujetando firmemente su espada. –No me sería sorprende que fuera el asesino de su padre y hermanos– se dijo.

Walder Frey o Walder el Negro era un hombre delgado, cabello negro, barba y una mirada sombría pero su apodo provenía de su temperamento irascible y actitud severa.

–¡Olyvar!– dijo Walder el Negro. –Alguna novedad de Emmon– inquirió.

–Bueno, tengo ciertas novedades.

Lord Emmon Frey en compañía de su señora esposa Genna Lannister, dejaron Aguasdulces a cargo de su hijo Lyonel Frey que continuaba reuniendo un gran ejército, su pariente buscaba ayuda con la debilitada casa Lannister y obtener algunas espadas para iniciar la invasión a Los Gemelos. Los Frey que se encontraban presente escuchaban con atención las palabras de Olyvar pero el nuevo señor solo se limitaba a expresar una mueca de disgusto como meditar en silencio.

En Los Gemelos se contaba con un ejército cercano a los 3000 hombres y sus vasallos los Charlton, Erenford, Haigh y Nayland del Pantano de la Bruja aportarían hasta 2000 hombres pero podía reunir algunos jinetes libres deseosos de servir a un gran señor.

–Reuniremos a un gran ejército para mantener nuestro dominio– anuncio Walder el Negro. –Y aún tenemos cuenta pendiente con esos norteños como ese bastardo de Invernalia...

Los Frey rieron y algunos propusieron tomar Invernalia como matar al nuevo Rey en el Norte hasta tener la osadía de hacerle sufrir la misma humillación que recibió Robb Stark en la Boda Roja.

Olyvar solo hizo oídos sordos a los comentarios de sus familiares, le parecía ver que el nuevo señor de Los Gemelos disfruta en recordar tal humillación como ultraje.

Tras informar a su señor sobre los movimientos de Emmon Frey, se retiro a su habitación para meditar a solas y sin probar bocado alguno solo. Se quito la armadura llevando tan solo una túnica azul, pantalones grises y un par de botas de cuero blando tomo una piedra de afilar, su difunto padre Walder Frey le permitió quedarse con la espada de Robb pero solo la conservaba para recordar que había fallado como escudero y amigo del anterior Rey en el Norte.

–Olyvar el Perjuro– se dijo Olyvar y considerándolo un mejor apodo.

Tierra del Occidente, Roca Casterly. (Daven Lannister)...

–¡Oye mi Rugido! – se dijo Daven pero su origen resultaba ser un Lannister de Lannisport. Lo cual significaba que solo por meros azares del destino fue nombrado Guardia del Occidente antes de la caída de la casa Lannister y su poder solo limitándose a las Tierras del Oeste.

En principio pensaba que su primo Jaime "El Matarreyes" Lannister, ocuparía su cargo pero él se decidió quedarse en la Guardia Real donde aún cumple su misión como Lord Comandante y lidiar con Mace Tyrell. Le envió una carta preguntando sobre sus obligaciones tras la muerte de Cersei Lannister pero recibió como respuesta: "Eres un Lannister y debes cuidar nuestras Tierras"…

Ahora como nuevo Señor de Roca Casterly y Guardián del Occidente debía poner orden en sus tierras que tras nueve años, lo logro en cierta medida y aún rondaban algunos forajidos o bandidos pero tenía constantemente a patrullas compuesta de 100 hombres y liderados por un caballero para instaurar el orden, defender sus fronteras y preparar sus navíos en caso de algún ataque de los hijos del hierro que continuaban merodeando cerca de las costas de las Tierras del Oeste donde solo buscaban madera y se retiraban tan pronto la consiguieran.

Esa mañana vestía una camisa escarlata, un jubón de cuero rojo con el león rampante de la casa Lannister, pantalones negros, botas finas, su cabello lo llevaba corto y su rostro perfectamente afeitado. Estaba cerca de los cuarenta años pero apenas había sufrido cambios significativos, seguía siendo aquel vigoroso caballero recordado por muchos como un reflejo de su primo Jaime pero con la diferencia de tener los ojos marrones. La sala principal de Roca Casterly se encontraba adornada por estatuas de leones de mármol en cada rincón, un enorme candelabro de hierro suspendido en el cielo y una docena de guardias vigilando a su señor.

En el exterior solo se había una densa niebla , solo era cuestión de semanas para la finalización del invierno y la llegada del verano.

–Necesito unas cuantas espadas– dijo el hombro con aspecto de comadreja y con una edad de setenta años. –Soy parte de esta familia.

Daven solo se limito a escuchar de malas ganas, la petición de su pariente Emmon Frey pero su atención estaba centrada en realidad, a la mujer gorda, caballera rubia y penetrantes ojos verdes.

–Mi esposo es un imbécil de primera– dijo Genna Lannister. –Daven, querido sobrino… mi esposo no sabe cómo dirigir una guerra, tampoco ganarse a sus huestes solo da órdenes y…– logro decir pero noto que sus esposo hablaba entre dientes donde ella le aserto una bofetada que hizo temblar al calvo y dejándolo en el suelo.

Dos de los guardias tenían la intención de ayudar a Lord Emmon pero la mirada de Genna, les basto para mantenerse en su lugar e incluso el capitán de la guardia de Roca Casterly se quedo en su sitio.

–Y pensar que ya tiene 60 años, lady Genna– se dijo Podrick Payne, capitán de la guarnición y caballero ungido por el propio Matarreyes.

Emmon rondaba cerca de los 75 años, lentamente fue colocándose de pie pero Daven debía ser cauteloso con la presencia de Genna.

–Habla una vez más entre dientes y te pateare en persona como un perro– rugió Genna viendo a Emmon que callaba. –Como decía antes de ser interrumpida, Walder el Negro ha lanzando continuos ataques en contra de mis dominios en Aguasdulces pero al tratar de reunir fuerzas, las casas ribereñas se han declarado neutrales pero la casa Mallister de Varamar me ha prometido a mí, un contingente para reclamar Los Gemelos.

El señor de Roca Casterly se apoyo en el respaldo viendo la posición dominante de Genna Lannister.

–Lady Genna– dijo Daven en tono solemne. –Le parece ir a pasear por los jardines de Roca Casterly, veo que su señor esposo debe recuperarse de su pequeño contratiempo.

–Con gusto– contesto Genna siguiendo a Daven.

Ser Podrick Payne dio las instrucciones a dos guardias en llevar a Lord Emmon con el Maestre de Roca Casterly para una revisión.

Los jardines de Roca Casterly resultaba tener una tonalidad de bronce viejo, eso incluye los arboles y flores. Caminaron por algunos minutos donde Genna recordaba parte de su niñez mientras su familia era gobernada por el débil Tytos Lannister pero la situación cambio al momento que Tywin Lannister fue el nuevo señor de Roca Casterly.

Ahora el nuevo señor era Daven Lannister que a pesar de asumir una gran responsabilidad, demostró ser un gran gobernante que imponía sus pensamientos como lo fue Tywin Lannister.

–Realmente tiene la fuerza militar en tomar Los Gemelos– inquirió Daven. –Yo le daría mi apoyo, tía Genna pero no a su esposo.

–Por esa misma razón deseaba hablar contigo… necesitó que me proporciones una guarnición de al menos 500 hombres– contesto Genna. –Tampoco deseo que entren en combate directo sino defiendan Aguasdulces.

–Y Lord Emmon llevaría a su contingente para luchar contra Walder el Negro– viendo hacia el mar. –Se rumorea que los Frey de Los Gemelos desean expandirse como buscar venganza en contra del bastardo de Invernalia… ese tal Jon Stark y su esposa la bruja salvaje…

–Un comerciante que pasó por Aguasdulces hace dos años venia del Norte y había adquirido varias pieles… yo lo recibe en persona para saber que sucede en esa fría región y me hablo que pudo ver a la bruja salvaje en persona– comento Genna.

–¿Cómo se le describe?– pregunto Daven.

–Muy hermosa con un cabello de color miel oscuro– contesto Genna. –El bastardo de Invernalia no solo deserto de la Guardia sino ya estaba encamado con esa salvaje pero los norteños lo aclamaron Rey en el Norte por vengarse de los Bolton.

–Frey y Bolton sin mencionar a los Westerling o Lady Sybelle que negocio con Lord Tywin según lo informado pero Lord Roose Bolton encontró un final bastante decente a pesar de su traición– contesto Daven. –Y Stannis Baratheon fue el responsable.

–Regresando a lo importante sobre "mi exigencia"….– dijo Genna.

–Cuente con mi apoyo para enviar esa guarnición pero tengo en mente quien comandara– contesto Daven. –Lord Edmure estará feliz en regresar a Aguasdulces.

–Excelente– contesto Genna continuando con el paseo por los jardines de Roca Casterly. –Pero solo se dirigirá a mi distinguida persona.

Tierras de la Tormenta, Bastión de Tormentas. (Edric Baratheon)...

El venado coronado sobre campo de oro ondeaba al viento y con la lluvia cubriendo toda la región, los guardias que recorrían las murallas trataban de terminar su ronda para buscar un fuego y comer algo caliente.

El nuevo señor de la tormenta, Edric Baratheon conocido en su momento como Edric Baratheon hijo del difunto rey Robert Baratheon y Delena Florent. Tras la muerte de su tío Stannis Baratheon, regreso a Poniente para reclamar sus derechos pero el rey Aegon VI Targaryen, lo nombro como nuevo señor y legitimo dejando atrás su bastardía, contando con el apoyo de los señores de las Tierras de la Tormentas.

Coincidentemente en su exilio en Lys, conoció a un miembro de la nobleza Lysena y su joven hija, llamada Vora. La joven lysena tenía el cabello rizado y perfumado, de ojos azules intensos y devota de una diosa nativa del amor.

En principio ambos jóvenes solo entablaron una amistad pero el tiempo que residió Edric con sus proyectores dio paso a intenciones algo más formales por parte del joven y pidiendo su mano que fue aceptado de buena gana por el padre de la chica pero debían esperar a la edad apropiada, apenas se entero de la noticia de la muerte de Stannis regreso inmediatamente para reclamar su herencia, seguida de la joven lysena Vora.

Esa tarde de finales de invierno con la lluvia golpeando las ventanas de la fortaleza, Lord Baratheon en compañía de su consejo compuesto por Ser Davos Seaworth como su hijo Devan, Andrew Estermont y el Maestre Pylos.

–Oficialmente el invierno termino pero nuestro rey Aegon tampoco se ha manifestado en algún posible movimiento– señalo Pylos pasando el mensaje.

Edric lo leyó en silencio pasando el mensaje a Davos, Devan solo expreso una mueca y Andrew solo hizo un gesto de aprobación.

–El invierno fue duro– dijo Andrew viendo a su primo Edric. –¿Mi Lord?– pregunto.

–Este invierno solo duro un año… pero– viendo a Ser Davos.

–Es posible pero debemos ser cautos– contesto Davos recordando lo sucedido en el Norte. –Los dioses son generosos.

–Es verdad– replico Devan. –Y ahora debemos esperar las órdenes del rey Aegon.

–Y el resto de los informes– dijo Edric.

Edric resultaba ser la réplica exacta de su difunto padre Robert en su juventud, cabello negro que lo llevaba corto, ojos azules, de complexión atlética, vistiendo un jubón amarillo con el venado en el pecho, pantalones grises y botas de montar pero tenia las grandes orejas de la familia Florent.

El Maestre Pylos leyendo el resto de los mensajes enviado por los vasallos de la casa Baratheon en torno a los movimientos de sus enemigos, los cuales solo eran exploradores o pequeños destacamento instalados en las respectivas fronteras pero sin realizar ninguna maniobra militar.

–Han sido 9 años– dijo Edric. –Los Tyrell tienen Desembarco del Rey como las Tierras de la Corona bajo su poder pero el resto de los grandes señores tampoco se han inclinado por un bando solo estamos nosotros, los dornienses, los Greyjoy y la Compañía Dorada.

–Y Jon Stark con los norteños solo se mantienen al margen– comento Davos.

–El bastardo de Invernalia– dijo Andrew notando sus palabras despectivas. –Disculpa por lo dicho.

–Parece que solo los bastardos tenemos suerte en conseguir mejor posición en estos años– comento Edric provocando las carcajadas de su consejo e incluso Pylos reía por la broma.

El consejo continúo discutiendo sobre los posibles movimientos de los Tyrell pero mientras el rey Aegon se mantuviera en silencio solo especulaban, en torno alguna respuesta de ataque a sus tierras. Tras concluir la reunión, Lord Edric y el caballero de la cebolla charlaban por el pasillo.

–Lord Victarion prometió reconstruir sus barcoluengos y embarcaciones más pesadas para ejecutar el asalto a Desembarco del Rey– dijo Edric recordando la ultima reunión de hace un par de meses en Dorne.

–Y con Stannis fallamos pero el rey Aegon cuenta con más hombres pero Desembarco del Rey es harina de otro costal– comento Davos.

–Harina de otro costal– dijo Edric. –Ha sido una guerra con altos y bajos.

–Los Arryn se han declarado neutrales, los Lannister se han debilitado, la Tierra de los Ríos están en su propia guerra civil con los Frey y los norteños son un reino diferente.

–Pero el denominado Rey en el Norte sigue siendo para todos el bastardo de Invernalia y se caso con una bruja salvaje.

–Jon es diferente y Stannis trato de ganarlo para su causa, sobre la bruja salvaje… no estoy de acuerdo a los comentarios que se han infundido… es una mujer con una belleza salvaje, letal y muchos de los hombres de Stannis la deseaban… Val así se llama– dijo Davos.

Ser Davos había sobrevivido como atestiguado muchos de los grandes sucesos en el Norte junto a su hijo Devan pero al finalizar la guerra contra el verdadero enemigo, regreso a las Tierras de la Tormenta y reencontrándose con Edric donde ingreso a su servicio como consejero.

–¿Es guapa?– pregunto Edric con cierta curiosidad. –Sé que soy casado pero esos rumores, son difíciles en ignorar.

–Ella es…– dijo Davos pensando en la mejor respuesta. –Ella es… todo lo que un hombre puede desear.

–Todo lo que un hombre puede desear– se dijo Edric. –Todos decían lo mismo de Cersei Lannister, la princesa Arianne o Margaery Tyrell.

–Lord Edric– dijo Davos. –Ella es muy diferente a las que menciono.

–Quizás conozca a Jon y su esposa en su momento, nuestros padres fueron grandes amigos y me gustaría conocer al nuevo señor de Invernalia– dijo Edric.

Tras despedirse siguió su camino hacia los niveles superiores de la fortaleza para pasar lo restante de la jornada junto a su esposa e hijo. Subió por las escaleras varios niveles, encontrándose con criados, guardias y presentándose en un salón con una chimenea.

La mujer junto a la chimenea era tan alta como él, su cabello rizado y perfumando, cumplía su primera etapa del embarazada, el pequeño niño que jugaba con media docena de figuras de madera que representaban caballeros con solo verlo dejo de lado su juego y corriendo a sus brazos.

–Padre– dijo Cortnay Baratheon de 6 años y llevaba el nombre en honor al antiguo castellano de Bastión de Tormenta que fue el responsable en criar a Edric.

–Esposo mío– dijo Vora en tono juguetón acercándose a Edric y besándolo apasionadamente.

–Ya termine mis asunto de estado y podremos cenar los tres juntos– contesto Edric posando su mano en la abultado vientre de su esposa. –Sera niño o una niña…

–Niña– contesto Vora. –Eso dijo el Maestre Pylos por la forma de mi vientre.

Lord Edric se ubico junto a su esposa disfrutando de la mutua compañía, su heredero Cortnay había nacido con los rasgos típicos de la familia Baratheon cabello negro espeso, ojos azules y su carácter fiero como orgulloso.

Ambos miraron a su hijo que disfrutaba sus juegos en torno a los caballeros de juguetes y simulando épicos combates en su imaginación.

–¿Cómo estuvieron tus lecciones con el Maestre Pylos?– pregunto Edric.

–Hoy vimos el mapa de Poniente e identificamos las grandes casas pero no me quedo claro sobre los norteños– contesto Cortnay.

–Le hablo sobre ese tal Jon y su esposa salvaje– contesto Vora.

Edric le explico o hablo sobre las historias provenientes del Norte, en torno a esas batallas contra los Otros como los norteños junto a los salvajes y los caballeros de Lord Arryn lucharon juntos e incluso se hablaba de magia muy antigua y poderosa.

–¿Eso es verdad?– pregunto Cortnay con sus ojos abiertos por completo.

–Eso dicen las historias– se adelanto Vora. –Cuando regresamos de Lys, se habla sobre y Lord Davos tiene varias historias entorno a esa guerra.

–También se hablan de gigantes, hombres y mujeres que pueden controlar a los animales, mamuts y extraños seres que ayudaron– secundo Edric.

Busco en un pequeño bolsillo de su jubón cierto mensaje llegado hace un tiempo, solía tenerlo consigo para leerlo en privacidad y reflexionar dichas palabras que dijo el Rey en el Norte.

–Antes de tu nacimiento se me hizo llegar este mensaje, que fue traído por un cuervo anunciando al nuevo rey norteño– comento Edric.

Tanto su esposa e hijo se acercaron para leerlo y los tres repitieron al unisonó las palabras enviadas por el Maestre Samwell Tarly, al resto de las casas:

"Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del Muro. Soy el fuego que arde contra el frío, la luz que trae el amanecer, el cuerno que despierta a los durmientes, el escudo que defiende los reinos de los hombres." – y en el exterior el graznido de un cuervo se escucho.

Dorne, Jardines del Agua. (Arianne)...

Hace algún tiempo el príncipe Maron Martell ordeno la construcción de los Jardines del Agua para su esposa Daenerys Targaryen hija de Aegon IV Targaryen conocido como Aegon el Indigno.

Dicha edificación fue un regalo de boda como símbolo de la anexión de Dorne con los Siete Reinos. Los Jardines fue en un principio un sitio para que los hijos e hijas de la realeza como la nobleza pudieran disfrutar de las numerosas piscinas y fuentes.

La princesa Daenerys en un verano tan caluroso observo a los hijos e hijas de los sirvientes como guardias que sufrían por el inclemente sol, sintió lastima permitiendo a los niños y niñas jugar junto a los miembros de la nobleza. Dicho evento se declaro que los Jardines del Agua fueran para todos los niños y niñas de los diversos estratos sociales, luego de la muerte de la generosa princesa se ordeno instalar un cuadro en su honor.

Esa mañana de finales de invierno en los territorios dornienses, la princesa se encontraba contemplando a los niños y niñas que jugaban por los Jardines. Arianne Martell había sucedido a su padre hace tan solo 5 años y desposada por su amigo de infancia, Daemon Arena que se encontraba en Lanza del Sol ejerciendo como senescal en ausencia de su esposa.

Ambos habían concedido un niño con los rasgos típicos de los Martell pero poseedor de la sonrisa de su padre, llamado Mors Martell de 6 años. Arianne observo a los niños y niñas jugando, junto a ella se encontraba Areo Hotah.

–Mi padre siempre solía ver de aquí a los niños y niñas– comento Arianne. –Solo pensaba en el futuro de Dorne– cumpliendo el quinto año de la muerte de su padre Doran por la gota.

–Siempre deseo que viera lo mismo– contesto Areo sosteniendo su alabarda. –Y su primo Aegon podría venir aquí para despejar sus pensamientos.

Arianne estaba ubicada en un trono de ébano, llevaba un vestido de seda de color verde que resaltaba su exuberante figura, joyas, una serpiente de oro alrededor de su brazo derecho y un calzado ligero.

–Aegon tiene muchos problemas y nuestros planes parecen ser casi ineficaces– dijo Arianne viendo al hijo de mayor de Aegon, el príncipe Rhaegar II.

Los ojos de los princesa se centraron en una niña de cabello negro, regordeta, llevaba un vestido rojo como el atardecer, su cabello negro como de la princesa Arianne, hechiceros ojos violetas y cargando un libro entre sus brazos.

–Hola, tía Arianne– dijo Rhaenys Targaryen hija menor de Aegon VI pero la presencia de Areo le provocaba cierto temor especialmente su tono de voz.

–No le tengas miedo al viejo Areo y su esposa alabarda es nuestro amigo siempre cuida de nosotros– dijo Arianne viendo la timidez de la niña. –Ahora dime porque no estás jugando con tu hermano y los otros niños.

La niña de los ojos violetas observo el juego de su hermano en compañía de algunos niños que emulaban espadas con varas de madera y las niñas fingían ser damiselas en peligro como en los cuentos, se escuchaban los títulos de caballeros siendo novedosos, ridículos y hasta graciosos.

El viejo guardián escuchaba cada título de caballero, le parecían bastante novedosos posiblemente cuando muchos de esos niños fueran nombrados caballeros en un futuro cercano recurrirían a dichos títulos.

La princesa Rhaenys le costaba relacionarse con niñas de su edad, tenía algunas muñecas pero tampoco solía prestarle atención siempre le gustaba tener entre sus manos algún libro sobre historia o cuentos de los Siete Reinos.

–A veces solo debes encontrar algo en común– dijo Arianne recordando las ocasiones donde jugaba con sus primas Nymeria Arena o Tyene Arena en su infancia pero siempre se burlaban del difunto príncipe Quentyn Martell. –¿Qué cuento lees?– pregunto.

Deposito el abultado libro en el regazo de Arianne, leyendo la portada que resultaba ser un volumen recopilatorio de los todos los cuentos como canciones de los Sietes Reinos siendo el responsable un Maestre de la Ciudadela que viajo por el continente.

–El Cocinero Rata– leyó Arianne. –Es un cuento norteño.

–Me parece algo burdo el titulo y acaso es una rata que sabe cocinar– lanzo un bufido Areo Hotah.

–Y… yo quiero oírlo– dijo Rhaenys.

–Leamos el cuento– dijo Arianne.

La princesa aclaro la voz e inicio el relato con un simple cocinero del Fuerte de la Noche, dicha historia relataba como un Rey Ándalo ofendió al cocinero, en venganza el cocinero asesino al hijo del rey por su ofensa.

El rey sin saberlo le sirvieron una enorme rebanada de pastel de carne que resultaba estar hecho de su hijo, pidiendo una segunda rebanada que deleito pero los dioses enfurecieron por las acciones del cocinero que asesino a un invitado siendo transformado en una rata gigante de color blanco para siempre y condenado a devorar a sus crías.

Dicho cuento resaltaba las Leyes de Hospitalidad para todo el continente sin excepción alguna.

–Y fin– dijo Arianne. –Fue algo interesante– menciono pero trataba de ocultar su incomodidad por dicha historia.

–Quiero que leas otro cuento– insistió Rhaenys.

Areo le pareció e cierta forma agradable el cuento y quizás en el fondo dejaban una lección para los más jóvenes.

–Está bien– contesto Arianne cambiando la página y leyendo otro cuento de miedo. –La "criatura que sale por la noche"… y sucede también en el Fuerte de la Noche del Muro.

Los aprendices de la Guardia de la Noche, vieron cierta noche a una extraña criatura pero al relatar lo visto a su Lord Comandante, las descripciones no coincidían en lo más mínimo. Antes de terminar el año, tres aprendices murieron y un cuarto se volvió loco pero pasaron cien años cuando la criatura se manifestó nuevamente pero trayendo consigo a los aprendices encadenados y arrastrando los pies.

–Al menos tenemos a Areo para defendernos de esa criatura… pero veamos el siguiente cuento– dijo Arianne. –El Rey de la Noche… interesante y comienza que fue un Bolton, otros dicen que fue un Magnar de Skagos, un Umber, un Flint, un Norrey o un Piedemadera pero… se dice que fue un Stark de Invernalia y su nombre fue Brandon Stark, hermano del Rey en el Norte de aquel tiempo.

–Como el rey Jon Stark…– dijo Rhaenys. –¿Serán familia con el Rey de la Noche?– pregunto.

–Es un cuento muy antiguo pero veamos que más nos relata– señalo Arianne.

Fue el decimotercer Lord Comandante de la Guardia de la noche, era un temerario guerrero. Se enamoró de Una mujer con piel blanca como la luna y ojos como estrellas azules… su piel fría como hielo, al entregar su semilla a la mujer, él dio también su alma.

La llevo al Fuerte de la Noche y la proclamó como su Reina y gobernaron por treces años con los Hermanos de la Guardia de la Noche como su ejército personal y sujetos al control mental de su Reina gracias a extraños sortilegios.

Una mujer con piel blanca como la luna y ojos como estrellas azules… su piel fría como hielo– se dijo Areo recordando los rumores en torno a la esposa de Jon Stark y su descripción dada por los comerciantes que iban al Norte. –Es algo irónico… de cierta forma– notando el paralelismo entre ese cuento y el nuevo Rey en el Norte.

El Rey de la Noche fue derrotado finalmente por el Rey en el Norte, Brandon el Rompedor y Joramun del Pueblo Libre, el Rey Más allá del Muro. Se descubrió los sacrificios a los Otros, todo lo relacionada al Rey de la Noche y hasta su nombre cayó en el olvido.

Arianne al posar nuevamente su mirada observo a su sobrina pero los demás niños y niñas estaban sentados frente a ella pero tampoco hicieron comentario alguno en torno a la historia del Rey de la Noche. La princesa Martell recordaba su educación donde se hablaba que los Stark solían generar un sinfín de leyendas que aterraban al resto de Poniente.

E incluso en los últimos años se hablaba del Stark que regreso de la muerte y el Stark de tres ojos en Poniente.

Dorne, Lanza del Sol. (Aegon)...

El rey Aegon VI Targaryen cumplía su noveno año de campaña tratando en reconquistar los Sietes Reinos. En principio sus rápidos ataques lograron conseguir varias victorias y en desestabilizar el gobierno central en Desembarco del Rey, a pesar de su éxito lentamente las continuas batallas, fueron perjudiciales para la Compañía Dorada, contando con el apoyo de Dorne, las Tierras de la Tormenta y reciente los Greyjoy.

En el transcurso de los nueve años desde su regreso, busco la ayuda de su tía Daenerys pero tampoco mostro interés en moverse de Meereen dejando la reconquistan solo para Aegon y sus huestes. En el año 302 d. C. contrajo matrimonio con una mujer noble de Norvos y descendiente de la antigua Valyria donde concibieron a su hijo mayor Rhaegar de 8 años e hija menor Rhaenys de 6 años.

Su esposa lo apoyaba incondicionalmente e incluso permitían tener a sus dos hijos en visitar regularmente los Jardines del Agua. Residiendo entre el Nido del Grifo o Lanza del Sol pero sus aspiraciones era retomar Rocadragón y Desembarco del Rey para continuar con la reconquista pero la guerra se encontraba en un punto muerto desde hace dos años e inevitablemente se renovarían.

Había pasado gran parte de la tarde discutiendo, los próximos movimientos antes de enviar a los cuervos para informar a sus partidarios, en compañía de la Mano del Rey, Lord Jon Connington apodado el Puño Valyrio, luego de cortar su mano derecha tras contraer psoriagris y reemplazándola con una mano de acero valyrio por consejo de un joven Maestre Samwell Tarly que le ayudo en tratar su enfermedad y el consejo de los rumores Varys.

Aegon lucia una túnica de color negro con el dragón de los Targaryen en el pecho, pantalones de lino gris y sandalias. Lord Jon llevaba una túnica roja, pantalones azules oscuro y un par de sandalias, en cambio Varys llevaba un atuendo ostentoso sin mostrar señales de sudor.

–Necesitamos ganar esta guerra– dijo Aegon.

–Y debemos reunir más tropas, la Compañía Dorada solo espera instrucciones– dijo Connington. –¿Varys?– pregunto.

El eunuco contemplo el mapa de todo Poniente y su mirada se fijo nuevamente en Aegon completamente frustrado por sus últimas decisiones. Jon Connington solo se limito a expresar una mueca por la presencia del eunuco, en el pasado le ayudo en su exilio en Essos y garantizando que regresaría a su debido momento en compañía del hijo de Rhaegar Targaryen para reclamar el Trono de Hierro.

–¿Cuál es tu idea? – pregunto Connington con el ceño fruncido.

–Necesitamos aliados– contesto Varys.

–Di algo que no sepamos– dijo Aegon viendo las marcas en mapa como las figuras de cerámicas que señalaban sus tropas. –Solo contamos con Dorne, las Tierras de la Tormenta y las Islas del Hierro me han jurado lealtad pero el resto apoyan a los Tyrell o se mantienen neutral– viendo en específico El Valle, el Oeste y la Tierra de los Ríos tomando una postura neutral.

–Las Tierras del Oeste y El Valle de Arryn se mantienen alejados, nosotros nos estamos desgastados en este punto de la guerra…– señalo Connington. –El Norte es causa perdida.

–Y sin mencionar que los Tyrell han traído dos compañías de mercenarios, tienen un ejército más fuerte y nos superan en número– dijo Aegon tomando una figura que marcaba el mapa entre sus manos. –¡Varys!... ¿donde deseas que saquemos a nuevos aliados?– pregunto.

Varys solo rodeo la mesa y con su dedo índice, fue recorriendo el mapa llegando hasta la Tierra de los Ríos, pasando por los Gemelos, cruzando el Cuello como Foso Cailin y directamente se detuvo en Invernalia.

–El Norte tiene a un Stark– comento Varys. –Jon Stark es ahora El Rey en el Norte y puede ayudarnos en nuestra causa… y su difunto padre Eddard Stark era un hombre de honor pero su decapitación acareo muchos problemas, según mis pajaritos me han dicho que es alguien de confianza.

Aegon solo emitió una mirada sombría por escuchar el apellido Stark y contuvo la bilis que recorría su garganta tratando de mantener la compostura por escuchar el comentario del eunuco.

–¿Es broma?– pregunto Jon Connington, golpeando la mesa y encarando a Varys tomándolo de sus ropas. –Es el bastardo de Ned Stark, un perjuro que rompió sus votos de la Guardia de la Noche y yace con una bruja salvaje que tiene a todo el Norte engatusado, sugieres que confiemos en ese mal nacido y su hechicera.

–Es un potencial aliado, Lord Connington– contesto Varys. –Solo aconsejo al rey Aegon.

–Una Stark fue la responsable que mi familia fuera asesinada y mis parientes exiliados viviendo en la miseria, yo no confió en los Stark– dijo Aegon conteniendo su ira y acariciando el pomo de su espada. –Ese bastardo de Invernalia debería doblar la rodilla al menos y pedir perdón por su familia.

–¿Perdón?– pregunto Varys. –Le recuerdo que su padre Rhaegar, fue en parte responsable en tomar a Lady Lyanna Stark y huir con ella, su abuelo Aerys quemo vivo a Lord Rickard Stark y la horrible muerte de Lord Brandon Stark, creo que es la oportunidad perfecta para limpiar la sangre entre usted y Jon Stark.

–Esa Stark sedujo a Rhaegar– intervino Connington. –Ella fue la culpable de todo.

–¿Usted hizo algo para impedirlo?– pregunto Varys. –Rhaegar estaba casado con Elia y tomo a la prometida de Robert Baratheon simplemente, o al ser su mejor amigo solo desvió la mirada en otra dirección – inquirió.

–¡Infeliz!– dijo Connington y desvainando su espada.

–¡Jon!– dijo Aegon. –Guarda la espada y Varys nos ayudo en el exilio como sacarme de Desembarco del Rey, tampoco me agrada lo que dice pero debemos escucharlo y considerar todas las opciones posibles.

Varys se mostro algo más tranquilo y viendo de reojo a Connington, la guerra estaba en un punto muerto, necesitaba recuperar terreno luego de nueve largos años de lucha especialmente al reclamar Desembarco de Rey.

–En la Guerra de los Cincos Reyes, norteños como ribereños siguieron al difunto Robb Stark… quizás con el nuevo Rey en el Norte consigamos que los señores de la Tierra de los Ríos se le unan pero tampoco creo que debamos exigir que doblen la rodilla, un segundo reino como alianza sea posible e incluso los norteños tampoco les interesa lo que sucede aquí en el Sur, tendría para gobernar a los seis reinos restantes– propuso Varys, la araña.

Aegon observo el mapa y especialmente el Norte que se declaro hace tan solo 9 años como un reino independiente a Poniente.

–Somos una nación independiente y solo reconocemos a un rey, cuyo nombre es Stark– recordando el mensaje enviado a los restantes Seis Reinos.

–El Valle de Arryn tampoco podemos contar con su ayuda… Sansa Stark es consejera de Robert Arryn y ella solo aconsejaría ir a la guerra… sí, Jon Stark baja junto a sus huestes– dijo Varys centrándose en Aegon. –Majestad, en usted queda la decisión y conseguir la alianza con el Norte.

Lord Connington estudio el rostro de su rey y pensando como actuaria Rhaegar pero la situación había llegado a un punto crítico.

–Debo pensarlo a solas– dijo finalmente Aegon.

Connington se puso de pie realizando una reverencia y Varys lo estudio en silencio dedicando un par de palabras:

–A pesar de mi odio hacia la magia… tampoco me puedo oponer a que busque ayuda en él– retirándose de la sala.

Aegon se quedo en silencio y viendo la copa de vino por unos minutos, su cabello rubio platinado como sus ojos emitían un brillo azulado pero pasaba a ser purpura con la luz adecuada.

–Hablare con Morroqo– bebiendo el vino y respirando profundo.

Paso gran parte de su vida tratando de mantenerse a salvo, creció escuchando historias en torno al antiguo esplendor de su familia, fue educado para ser un gran rey siendo un deber como se le inculco, conocía los pecados de su familia y ahora se encontraba a punto de perder la guerra como volver al exilio.

Ascendió por una escalera en espiral, percibió de los jardines de Lanza del Sol, los más diversos arromas a flores, a pesar de ser finales de invierno los días se mantenían bastante agradables y con la llegada del verano todo cambiaría y necesitaba conseguir las espadas necesarias para recuperar todo lo perdido.

–Fuego y Sangre– se repitió el lema de su casa.

La figura de un imponente hombre de piel negra con una prominente barriga, vestía túnica de color rojo, tatuajes en su rostro y portando un báculo con cabeza de dragón que lanzaba llamas verde.

–El Señor de la Luz es generoso con este clima tan templado y me ha dado visiones– dijo Morroqo.

–Esas visiones que dicen– inquirió Aegon.

–Nieve– contesto.

–¿Nieve?– pregunto confundido.

–Y otras cosas– contesto. –Por aquí.

Morroqo había pasado varios años junto a Victarion Greyjoy donde entablaron una especie de amistad pero las Islas del Hierro juraron lealtad a Aegon inmediatamente, el sacerdote rojo se puso al servicio de Aegon pero algunos partidarios ponían en duda las intenciones de Morroqo, a pesar de la oposición se le permitió quedarse como aconsejar en situaciones puntuales.

La habitación era amplia solo había una cama, un enorme de brasero de hierro negro, algunos estantes con libros en un idioma poco comprensible, una mesa con pergaminos y comida a medio terminar.

El sacerdote rojo se ubico en frente del brasero avivando las llamas, Aegon se ubico en el lado opuesto y tratando de comprende las palabras del hombre de piel negra.

–Dijiste "Nieve"… pero el invierno termino y la Ciudadela lo anuncio– dijo Aegon.

Morroqo solo extendió su mano y el fuego del brasero ardía con tal violencia que obligo al rey apartarse pero el sacerdote le pidió un poco de su sangre.

–Sí, busca ayuda de R´hllor debe dar algo de su sangre para ver– tendiendo un cuchillo con una hoja de plata.

Aegon tomo el cuchillo pasando la parte afilada por su pulgar y dejando caer un poco de su sangre. Las llamas parecían beber y los ojos del rey fueron testigo de las visiones que vio Morroqo.

–El Stark fue elegido para ser el campeón de los hombres– dijo Morroqo.

La figura proyectaba por las llamas sostenía una espada que brillaba en la oscuridad a los pies del Muro, el fuego se extendía, un nuevo amanecer llegaba, el sonido del cuerno se escucho y ellos surgieron de las sombras llevando los más diversos estandartes, chocaban sus armas contra los escudos, juraban, los gigantes se alzaban junto a ellos y una parte del Muro cayo pero ellos estaban dispuestos a defender los reinos de los hombres.

Los Otros y sus huestes avanzaban dispuestos a matar todo ser vivo pero ellos peleaban por el nuevo amanecer.

–La Larga Noche solo es un mal recuerdo– dijo Morroqo. –Mira ahora…

–¿Desembarco del Rey?– se pregunto.

La segunda visión en el brasero ahora mostraba la capital cubierta por pequeñas rosas doradas que abrumaban a todos los habitantes e incluso un dragón, un kraken y un venado, eran sometidos pero observo a una magnifica bestia de pelaje blanco y ojos rojos en compañía de un cuervo de tres ojos que graznaba pero ignoraban la desgracia frente a ellos.

El fuego del brasero se contrajo y toda visión que vio en las llamas se desvaneció.

–La guerra aún no termina y necesita más ayuda… puede que su familia cometiera atrocidades pero es tiempo de limpiar esa sangre, el recuerdo del Rey Loco debe ser borrado y el príncipe Rhaegar murió hace tiempo… es su momento de regresar a gobernar– dijo Morroqo.

El rey Aegon se puso de pie y solo le dedico una mirada al sacerdote rojo, el hombre de piel negra no necesitaba palabras solo deseaba aconsejar como guiar al pretendiente del Trono de Hierro.

Esa noche trataba de conciliar el sueño, apenas había probado bocado alguno y su esposa Selaesys estaba a su lado cubierta solo por una sabana.

–Ese es el problema de los sacerdotes rojos siempre dicen más de lo debido y confunden las mentes de los hombres– dijo Selaesys.

Ella media menos de una cabeza que Aegon, su cabello era azabache a pesar de tener sangre Valyria, de complexión esbelta, cintura estrecha con un pecho generoso, labios carnosos y ojos verdes esmeraldas.

–Me dijo que debía buscar la ayuda del bastardo de Invernalia– comento Aegon.

–Ese es el hijo del hombre que fue decapitado en Desembarco del Rey– inquirió ella.

–Sí, es sobrino de la mujer que robo mi padre y desato la rebelión de Robert Baratheon– contesto Aegon. –Los Stark solo traen problemas.

Selaesys se quedo tumbada en la cama, junto a esposo a pesar del poco éxito de la campaña de la reconquista que llevaba a cabo.

–¿Iras al Norte?– pregunto.

–Y Jon Connington rugirá por mi decisión pero necesito quizás…– contesto y colocándose la túnica negra con el dragón en el pecho.

Su esposa salió de la cama buscando en su ropero una prenda de vestir, era pasada la medianoche y Lanza del Sol dormía. Encendió una vela, tomo un poco de pergamino, hundió la punta de la pluma en tinta y escribió.

–¿Qué escribiste?– pregunto y acomodando su túnica.

–Léelo…

Lo leyó en silencio y pareciéndole bastante agresivo lo redactado por Aegon.

–Para una declaración de guerra puede servir pero buscas a un aliado– y quemando el trozo de veces escribió y tres veces quemo su esposa lo redactado pero ella lo obligo a escribir por cuarta vez. –Hazlo con el corazón como si fuera una viejo amigo… a pesar de lo sucedido entre las familias– dijo Selaesys.

Aegon dejo la pluma en el tintero pensando como iniciar su carta en su quinto intento, solo pasaron unos minutos donde escribió y paso el mensaje a su esposa.

–Esto es prometedor– dijo Selaesys.

Para el Rey en el Norte Jon Stark:

Soy el hijo del difunto príncipe Rhaegar Targaryen y Elia Martell de Dorne, declaraste que el Norte es un reino independiente y uniste a los salvajes bajo tu bandera, se habla de cientos historias como tu amistad con los gigantes.

Reconozco que existe sangre entre ambas casas por lo sucedido con tu abuelo Lord Rickard Stark, tu tío Lord Brandon Stark y tu tía Lyanna Stark pero es tiempo que el dragón y el lobo huargo se unan para alcanzar la paz en todo Poniente y deseo que hablemos en persona para zanjar toda la sangre entre nosotros. Enviare a una comitiva que me represente al Norte para proponer los términos en torno a nuestra alianza y esperare tu respuesta.

Aegon VI Targaryen.

–Creo que debemos enviar algunos regalos a su esposa e hijos– dijo Aegon.

–Yo me hare cargo de los regalos para Lady Stark– señalo Selaesys.

–Ya tengo en mente a quien enviar al Norte.

A la mañana siguiente, los primeros rayos del sol fueron los testigos del cuervo que salió rumbo al Norte.


Y continuara en el próximo capítulo, debo admitir varias cosas en esta parte primero que todo este capítulo salió bastante rápido especialmente por tenerlo en mente desde la segunda publicación, recordar que esta historia está basada en los sucesos del libro en vez de la serie que ni siquiera considerare algo de lo acontecido.

Debo confesar que en principio pensaba dejar muerto algunos personajes como el Matarreyes pero en realidad sería una gran estupidez de mi parte en dejarlo fuera tengo en mente a otros como lo son Loras Tyrell, Balon Swann, Areo Hotah y entre otros.

Otros personajes saldrán mientras avance la historia y todo eso.

Este capítulo como sucedido en los libros, se desarrollan paralelamente en torno a la trama del Norte que es la central.

Algo muy curiosos tanto en los cuentos de la Vieja Tata a Bran Stark en el libro primero de la saga se habla del Rey de la Noche y en el libro quinto desde el punto de vista de Jon que ve a Val, coincide esa descripción que se da en torno a la reina del rey de la noche… uno puede pensar cierta metáfora o ciclo que debe continuar en el universo de A song of Ice and Fire y todo los cuentos fue extraído de los libros para su deleite y de la pagina de Wiki canción de hielo y fuego que se le agradece su trabajo tan incansable.

En las siguientes actualizaciones continuare en el Sur de Poniente y estos son los próximos títulos:

-Crecer Fuerte.

-Los Hermanos de las Sonrisas Grises.

-El Último Heredero.

Luego de los sucesos en el Sur, regresaremos al Norte y veremos dos títulos que son:

-El Príncipe de Invernalia.

-Los Clanes de las Montañas Norteñas.

En los próximos capítulos pueden que algunos sean extensos o algo más breves pero tendremos bastante por ver.

Vamos con los reviews:

Striker: Gracias pero Daenerys está al otro lado del mar, aún no es su momento.

Guest: Gracias por sus palabras.

Sugar: Gracias, es una enseñanza que ha pasado de padre a hijo por alrededor de 8000 años solo se da en el norte, espero que lo disfrutaras.

Para finalizar espero que disfrutaran de este capítulo y nos veremos en la siguiente actualización.