Hola lectores de ¡Crónicas Norteñas!, les saludos cordialmente en esta nueva actualización de la historia.
Antes de seguir vieron la nueva portada, primero quiero agradecer al artista responsable por la ilustración de RhaegarxLyanna, siempre me ha gustado ese dibujo y lo tendremos por un par de semanas antes de cambiarlo por otro, o hasta que encuentro para colocar e ir variando un poco.
Retomando lo mencionado en la parte final del tercer capítulo, sobre ciertos personajes que pensaba en eliminar o mejor dicho dar por muertos. Pero meditándolo como reflexionando y puedo decir que sería un gran error dejar fuera a Jaime Lannister, Balon Swann, Adam Marbrand, Loras Tyrell y entre otros que iremos viendo a lo largo de la historia.
Esta capitulo se desarrolla específicamente en Desembarco del Rey y comenzamos ya:
En el año 300 a.C., la ciudad-capital de Desembarco del Rey sufrió, un nuevo golpe a su frágil estabilidad política con la muerte del regente Kevan Lannister y el Gran Maestre Pycelle ambos asesinados por Varys para buscar un quiebre en la alianza Lannister-Tyrell.
A pocos días de los correspondientes servicios fúnebres en el capital de Poniente. Las fuerzas del pretendiente del Trono de Hierro, Aegon VI Targaryen marcho nuevamente sobre las Tierras de la Tormenta donde varias casas doblaron la rodilla jurando lealtad a hijo de Rhaegar.
Lord Mace Tyrell y Lord Randyll Tarly reunieron un ejército cercano a los 15.000 hombres marchando para hacer frente a la fuerza invasora, coincidentemente se llevo a cabo el juicio en contra de la reina Margaery Tyrell y la reina madre Cersei Lannister siendo el Septón Supremo o conocido popularmente el Gorrión Supremo, el responsable en presidir el juicio.
En un giro inesperado por parte de la reina madre Cersei Lannister que se presento en el Septo de Baelor, dio un discurso sobre sus acusaciones reconociendo cada una de ellas pero decida en dar un gran golpe, ordeno la destrucción de recinto utilizando fuego valyrio pero inesperadamente su vía de escape que garantizaba su seguridad junto a su campeón Ser Robert Strong, Qyburn y su hijo el rey Tommen Baratheon encontraron su muerte.
Fueron 15 días y 15 noches que el fuego valyrio colocado bajo el Septo de Baelor ardió como matando a incontables inocentes, nuevamente el caos asolo la ciudad-capital.
Enterándose de la noticia y la muerte de su hija, la reina Margaery Tyrell. Lord Mace Tyrell reclamo a modo de compensación las Tierras de la Corona incluyendo Rocadragón por el daño y la deuda de la corona con los Tyrell, declarándose como Gran Senescal y Protector de Poniente.
A comienzo del año 302 a.C. el retorno del Lord Comandante de la Guaria Real, Jaime Lannister. Se le puso al tanto de los sucesos en medio de su ausencia y siendo prisionero de la vengativa Lady Stoneheart y la Hermandad sin Estandartes.
Ser Jaime junto a Ser Balon Swann y un desfigurado Loras Tyrell son los últimos caballeros de la honorable Guardia Real o los Capas Blancas.
En medio de la profunda crisis, las hostilidades se volvieron a reanudar en contra de Aegon y en el Norte se declaraba independiente profundizando aun más la inestabilidad de Poniente.
Crecer Fuerte
Desembarco del Rey, Fortaleza Roja. (Mace)...
En vida la difunta Olenna Redwynne apodada la Reina de las Espinas por su afilada lengua, aconsejo a su hijo Mace Tyrell sobre las demás casas.
–¡Ja!... ¡Crecer Fuerte!... el lema más soso de todas las casas de Poniente…. Lemas como ¡Se Acerca el Invierno!...!Nosotros no Sembramos!...!Fuego y Sangre!... son los que se deben tener en cuenta… Una rosa dorada es aburrida pero….Lobos huargos… Krakens… o Dragones… son las casas que se deben temer, las bestias feroces infunden miedo en el corazón de los hombres y hacen que las mujeres recen a los dioses cuando los grandes señores juegan a su juego de tronos…. Recuerdalo, Mace.
El propio Lord Mace Tyrell contesto a su madre con un argumento bastante endeble:
–Los Stark están todos muertos…. Los Greyjoy pronto serán aplastados… y ese chico Targaryen será sacado del juego… y Lannister como Arryn tampoco se ven motivados en luchar… los dornienses no parecen desear la guerra… es tiempo que la casa Tyrell haga valer su lema e instaurar una nueva dinastía.
Lamentablemente las palabras de su madre fueron un presagio de lo que vendría en los años venideros.
Habían pasado los años desde su proclamación como Gran Senescal y Protector de Poniente. Lord Mace en compañía su consejo compuesto por Lord Paxter Redwyne, Lord Randyll Tarly, su hijo mayor Willas Tyrell y Ser Jaime Lannister discutían esa fría mañana de finales de invierno sobre posibles movimientos para reanudar la guerra.
–¿Es necesario seguir con esta guerra?– pregunto Jaime apodado el Matarreyes. –Dragones en el Sur, en el Oeste tenemos a los Krakens preparando nuevos navíos y en el Norte al hijo bastardo de Ned Stark junto a los salvajes…. sin duda esta guerra nos ha costado y debemos buscar la paz– propuso.
–Quizás enviar delegaciones para firmar un pacto– propuso Willas Tyrell.
–Incluso se ha anunciado el fin del invierno– señalo Paxter. –Ser Jaime tiene razón.
–Un bastardo, dos piratas y un dragón demente… ¿es broma?– pregunto Lord Randyll Tarly. –Solo debemos presionar algunos de los tres bandos rebeldes para ir lentamente derrotándolos… uno a uno… podrían comenzar por los Greyjoy que carecen de barcos.
–Y ese tal Aegon considero que es mejor opción– dijo Mace. –Es el más cercano a nosotros y podemos lanzar un ataque coordinado desde el Dominio y las Tierras de la Corona.
Las reuniones del consejo solían extenderse varias horas e incluso hasta entrada la tarde. Lord Mace observo a los miembros de su consejo especialmente al Matarreyes por tenerlo de su lado y pensando que algún día tendría la necesidad de pedirle llamar a los abanderados de la casa Lannister para ir a la guerra.
–¡Ser Jaime!– dijo Mace. –¿Es usted el Gran Senescal de Poniente?– pregunto.
–No– contesto Jaime.
–Le recuerdo que ese es mi título– señalo Mace. –Debe recordarlo.
–Le recuerdo que usted me invito a formar parte de este consejo y mi posición es simple… como Lord Comandante de la Guardia Real– contesto.
–¿Cuál es esa?– pregunto Lord Randyll Tarly.
–Servir aquellos que sean incapaces en defenderse mientras los grandes señores juegan a su juego de tronos– contesto Jaime.
Mace en ocasiones deseaba ponerlo bajo arresto en alguna de las mazmorras de la Fortaleza Roja y olvidarse por completo de él. En caso de atentar contra la seguridad del Lord Comandante, los abanderados de Roca Casterly se alzarían en su contra y hasta aliarse con algunos de los tres bandos rebeldes.
–Quizás a las mujeres o niños se traguen ese cuento, Matarreyes– contesto Lord Randyll.
–Creo que nos estamos desviando del tema– dijo Mace poniéndose de pie.
Las miradas de los dos hombres chocaban solo le bastaba a Ser Jaime decir algunas palabras en torno al hijo primogénito de Lord Tarly. El Lord Comandante solo apuro su vino y dejando la copa sobre la mesa completamente vacía esbozando una sonrisa.
–Veo que ya mi presencia es poco tolerada– dijo Jaime viendo al resto del consejo. –¡Mis Lores!...
Los ojos de Mace volvieron a centrarse en su consejo pero Paxter Redwynne tomo la palabra:
–Creo que hemos trabajado demasiado por este día.
–O por al menos por estos dos días– dijo Willas. –Hemos estado discutiendo lo mismo en los últimos días.
–Entonces dentro de dos días reanudaremos, nuestras reuniones– dijo Mace y viendo a su hijo mayor. –¡Willas!... quiero hablar contigo a solas.
Padre e hijo se dirigieron a las estancias privadas del Gran Senescal, donde estaba dispuesta una mesa con jarra de plata con vino proveniente del Rejo. La comida estaba compuesto por salchichas de jabalí, judías rojas, cebollas fritas, una fuente con fruta de la temporada, pan recién salido del horno, queso de cabra y otros manjares.
–No quiero ser grosero pero es el almuerzo y todo eso, Willas– dijo Mace tomando un pequeño recipiente con mostaza que unto en una de las salchichas. –Estoy preocupado.
–¿Ser Jaime?– pregunto Willas. –En ocasiones solemos charlar pero simplemente de otros asuntos.
–El Matarreyes es el menor de mis problemas pero necesitamos su presencia en caso de marchar a la guerra contra nuestros enemigos– contesto. –Tú hermano, Loras.
Mace odiaba ver a su hijo menor en aquel estado luego de sobrevivir al asedio de Rocadragón y las horribles secuelas que dejo el aceite hirviendo en su cuerpo y parte del rostro, llevando una máscara de marfil recubierta en el interior con terciopelo.
–Has visto a tu hermano entrenar en el patio de armas o matar a cada hombre de armas que provoque su ira por burlarse de sus quemaduras, sea vuelto muy inestable e incluso se emborracha siendo aún más incontrolable– señalo Mace.
–Sí, lo he visto e incluso Garlan trato de ayudarlo pero solo maldecía a Cersei por sus palabras y su sed de gloria– contesto.
Mace le hablo en torno de enviar a Loras hacía el Valle de Arryn y hablar con Lord Robert Arryn sobre una potencial alianza e incluso desposar alguna joven de la casaTyrell.
La siguiente parte de la conversación era sobre las negociaciones que sostenía con Lord Emmon Frey. En torno a declararlo como Señor Supremo del Tridente y proporcionar los suficientes hombres para su causa como conquistar Los Gemelos y tener un acceso libre para retomar el Norte.
–Ese bastardo y su zorra salvaje han estado mucho tiempo viviendo en paz, mi intención es tomar Invernalia y nombrar a un nuevo guardia quizás… pero los señores norteños son demasiados leales al bastardo de Ned Stark, como sus amigos los salvajes que serán expulsados de vuelta a Más Allá del Muro y la Guardia de la Noche será nuevamente restauradas para mantenerlos lejos de aquí– anuncio Mace. –En cambio Victarion y ese tal Aegon se verán acorralados para morir o terminar sus días en el exilio en Essos.
–Y también aprovechando que estamos a solas charlando, he recibido por parte de Dickon Tarly un mensaje sobre la armada real que está reclutando cerca de Rosby, ya suma cerca de dos mil reclutas hasta hace un par de días.
Los planes de Mace estaban en marcha solo necesitaba conseguir que el Valle de Arryn como las Tierras de los Ríos se sumaran a su causa e incluso Ser Jaime llamaría a las fuerzas Lannister para acabar con el resto de las fuerzas rebeldes, su único anhelo era borrar el recuerdo del temido Tywin Lannister y pasar a la historia por sus acciones de reunificar a todo Poniente bajo la rosa dorada de los Tyrell.
Fortaleza Roja, Torre de la Espada Blanca. (Willas)...
–El único problema son las escaleras– se dijo Willas y respirando profundo.
Willas Tyrell añoraba regresar a Altojardín para continuar con sus asuntos ya sean el gobierno sobre el Dominio como criar halcones, sabuesos y caballos.
A pesar de contar con 36 años, se mantenía esbelto, llevaba ropas finas de colores verdes, pantalones marrones, un par de botas bajas y un nuevo bastón fabricado de ébano con empuñadura de plata con gemas verdes que conformaban una rosa.
Algunos miembros de la familia Tyrell siempre demostraron su resentimiento por lo sucedido en su primer torneo donde quedo cojo y acusando de toda responsabilidad al difunto príncipe Oberyn Martell, pero Willas nunca demostró resentimiento sino mantuvieron cartas tratando temas de la cría de halcones y caballos especialmente aconsejando sobre sus crianzas.
El problema resultaban ser las incalculables escaleras en toda la Fortaleza Roja y las dificultades que le causaban al momento de desplazarse.
Subió varios pisos e incluso Ser Balon Swann se ofreció en ayudarlo pero tampoco deseaba molestarlo en su sección de entrenamiento con algunos jóvenes escuderos.
–¡Loras!– llamando a su hermano menor y tocando en repetidas ocasiones el nombre de su hermano menor. Fueron cerca de tres intentos en despertar a Loras e incluso un par de sirvientas le comentaron que su hermano pasaba largas horas en vela y pidiendo vino.
–Anoche estuvo haciendo guardia en las afueras de recamara de su padre y tampoco creo que desee ser molestado– dijo Jaime. –¿Deseas beber algo?– le propuso.
Willas lanzo una mirada a la puerta, tampoco deseaba realizar aquel ascenso que le llevo varios minutos y aceptando lo propuesto. El cuarto piso de la torre resultaban ser de uso exclusivo para el Lord Comandante de la Guardia Real.
Se le servicio una jarra de cristal con vino procedente del Rejo, dos copas y curiosamente tres tazones con leche para los singulares compañeros de habitación del Matarreyes.
–Es bastante sorprende que le gusten los animales– comento Willas saboreando el vino.
–Nunca tuvo una mascota en Roca Casterly y mi padre siempre deseaba que estuviera más centrado en ser la próxima cabeza de la casa Lannister– contesto Jaime.
Ser Garras, Lady Bigotes y Botas resultaban ser los gatitos pertenecientes al difunto rey Tommen Baratheon, a su regreso a la capital encontró en sus estancias a los tres felinos ocultos bajo su cama. En principio trato de espantarlos pero sus esfuerzos fueron un rotundo fracaso, de cierta forma se sentía culpable por estar lejos de Desembarco del Rey y dejar a su suerte a Tommen.
Ahora los tres felinos alcanzaron la edad adulta y seguían evadiendo aquel horrible gato negro que merodeaba por la Fortaleza Roja pero Ser Jaime se procuraba en mantenerlos alimentados y a salvo.
–De cierta forma ellos suelen ser bastante tranquilos, claro exceptuando cuando quieren jugar con mi mano– señalo Jaime quitándose la mano derecha de oro con incrustaciónes en las uñas de madreperla pero en ocasiones el muñón de la mano le causaba cierta comezón. –El único problema es rascarme donde antes tenía mi mano, siempre pensé que mi apodo dejaría de ser el Matarreyes y sería llamado Jaime el Manco– bufo.
–Sin duda alguna es una verdadera obra de arte– señalo Willas. –Se habla de cierto hombre llamado Vargo Hoat que ordeno cortar su mano.
Los rumores en torno a la pérdida de la mano derecha del Matarreyes en la Guerra de los Cinco Reyes, existía cierta especulación como veracidad de los hechos.
–En parte pero un tal Zollo… un gordo dothraki, tuvo el honor– bebiendo algo de vino. –Lo irónico de todo… al dirigirme nuevamente a la Tierra de los Ríos, pensé buscar venganza contra Vargo pero al llegar a Harrenhal se me informo de su destino.
–Dicen que Ser Gregor Clegane se encargo de él pero nunca he sabido detalladamente cómo fue su muerte– dijo Willas. –Existen ciertos rumores– demostrando cierta curiosidad.
Jaime solo se limito a esbozar una sonrisa recordando el triste destino de Vargo Hoat, líder de la Compañía Audaz.
–El infeliz de Hoat era poseedor de esa fascinación por mutilar, lamentablemente Roose Bolton al dejar Harrenhal a su suerte y con Vargo al mando….una cocinera que le cortaron el pie, abrió la puerta de Harrenhal permitiendo a Gregor y sus hombres tomar el castillo como masacrar indiscriminadamente dejando con vida a la cocinera, el herrero y una chica de nombre Pía– comento Jaime recordando a su escudero de aquel entonces, Josmyn Peckledon que mantuvo como amante a la chica. –Mientras Harrenhal era recuperada, Hoat estaba enloqueciendo de dolor y fiebre por una oreja infectada– recordando a la causante de esa herida y esbozando una sonrisa.
Willas volvió a beber otro sorbo y conocía a la perfección los rumores de la muerte de Vargo Hoat a manos de Ser Gregor Clegane, especialmente cierto rumor en particular.
–Y sobre el…– logro decir.
–¡¿El cabrito asado?!– dijo Jaime adelantándose a la pregunta. –Es verdad.
El rostro de Willas se torno blanco como la leche y sintiendo un nudo en su estomago por todos aquellos rumores en torno a la tortura que fue sometido Vargo Hoat.
–¿Más vino?– pregunto Jaime y recibiendo una negativa por parte de su invitado. –Yo solo deseaba cortar su cabeza y exhibirla a la entrada de Harrenhal.
–Nunca pensé que fuera tan cruel, Ser Gregor– hablo nuevamente Willas. –Tampoco me debería sorprender sobre la maldición de Harrenhal.
–Maldición o justicia de los dioses, ese sitio solo causa problemas– contesto Jaime.
Willas desvió por completo la conversación abordando sobre la conformación de la armada real que se estaba conformando en las cercanías de Rosby.
–Ya tenemos a 2000 reclutas y con la llegada del verano, será más fácil reunir a los diez mil reclutas, es posible que me encuentre en Altojardín dentro de unas semanas y otorgar el mando del ejército a Lord Randyll– continuo hablando Willas.
Dos horas después, hacia las ruinas del Septo de Baelor. (Jaime)...
–¿Está seguro?, Ser Jaime– pregunto Ser Balon Swann.
Jaime se giro sobre sus pisadas observando a los habitantes de Desembarco del Rey, en sus ordinarias vidas.
–El caballo cansa en algún momento y estirar las piernas siempre sirve de ejercicio– contesto. –Y suerte para aquellos infelices que traten de buscar problemas– sujetando firmemente su espada con su mano izquierda.
Había pasado cerca de dos horas escuchando a Willas Tyrell sobre los planes de la conformación de la armada real y la estrategia para atacar a los tres rebeldes. En su opinión personal consideraba a Mace que estaba demasiado seguro de ganar la guerra pero olvidaba por completo la clase de enemigos que pensaban enfrentar.
–Los norteños son difíciles de matar especialmente en el Norte, los hombres del hierro saben luchar en el mar y lanzarse sin importar el enemigo…. En cuanto a ese Aegon y su Compañía Dorada son verdaderos profesionales– se dijo Jaime.
Se encontraba a mediados de los cuarenta años pero era alto, vigoroso para su edad, atlético pero en sus ojos se reflejaban la guerra y su cansancio. A pesar que la Guardia Real contaba con solo tres miembros, consideraba que debía seguir instaurada para servir al pueblo y defenderlo.
Ambos caballeros llevaban ropas blancas, sus armaduras con escamas esmaltadas blancas o plata, sus capas blancas al viento y cada uno llevaba un broche distintivo de sus correspondientes casas. Jaime lucía el broche de león rampante en el lado derecho y Balon llevaba los cisnes gemelos enfrentados sujetando su capa.
Balon a pesar que su familia juro lealtad a Aegon, permanecía fiel a sus votos de la Guardia Real y concordando en las ideas de Jaime en defender al pueblo.
–Por aquí– dijo Jaime desviándose un par de calles. –¿Cómo van nuestros escuderos?– pregunto.
–Deseos de pelear por el Gran Senescal– contesto.
–Por el Gran Senescal– bufo Jaime. –Al final es otra forma de llamarse así mismo rey, tarde o temprano mandara a fabricarse una corona e instaurar una monarquía.
–Posiblemente.
Siguieron un par de calles, observaron a un bardo reuniendo a una gran multitud en compañía de una chica pelinegra llevando una corona de flores y descalza bailando.
–Jenny de Piedrasviejas– se dijo Jaime.
Ambos caballeros se sumaron a la multitud escuchando el canto del bardo con un laúd y su acompañante danzaba entorno a la melodía.
–"En los salones de reyes que ya no están, Jenny baila con sus fantasmas"– entonaba el bardo.
Jaime deposito dos monedas en el sombrero del bardo y continuaron su camino mientras la multitud volvía a pedir la misma canción que relataba el romance entre El Príncipe de las Libélulas Duncan Targaryen y Lady Jenny de Piedrasviejas, por unos segundos el bardo le recordó las ocasiones que escoltaba a Rhaegar con su arpa.
Balon tarareaba la canción para sorpresa de Jaime, limitándose a escucharla. Siguieron por otra calle atestaba de personas en sus ir y venir. El Matarrayes buscaba con su mirada a cierta chica de 15 años que solía vender flores por aquella zona de Desembarco del Rey y en cada uno de sus viajes a las ruinas del Septo de Baelor le tenía reservado un ramillete de flores.
–¡Ser Jaime!– escucharon.
Ambos observaron a la chica de las flores abrirse paso entre la multitud trayendo un canasto de flores como si fuera una autentico arcoíris entre sus brazos y realizando una especie de reverencia tosca pero se sonrojo por notar la presencia de Balon Swann.
–Creo que ya conoces a mi acompañante– señalo Jaime recordando las ocasiones donde siempre la chica de las flores le preguntaba por Ser Balon Swann.
–Sí– contesto la chica y sonrojada. –Yo lo he visto en los torneos… y me gusta…– llevando sus manos a su rostro tratando de ocultar su vergüenza por conocer en persona a Ser Balon.
–Es todo un honor– dijo Balon tomando la mano de la chica y besándola donde percibió el olor de las flores.
–No quiero ser grosero pero yo debo ir a las ruinas del Septo– señalo Jaime tomando el ramillete de flores y pagando un venado de plata. –Quizás en el próximo torneo que gane Ser Balon pueda dedicarle un par de victorias o incluso coronarla como Reina del Amor y la Belleza.
Balon se fijo en la chica y nuevamente le dedico un par de palabras.
–Sí, está presente… en el próximo torneo le dedicare cada una de mis victorias.
–Estaré en el próximo torneo– dijo la chica de las flores y recibiendo otro venado de plata de parte de Balon.
Dejaron a la chica aún más sonrojada e incluso su canasto con flores se le cayó pero tampoco le prestó importancia. Siguieron por varias calles, vieron algunos Capas Doradas deteniendo una pelea entre dos hombres que se trataban de apuñalar y finalmente llegaron.
Jaime se adelanto unos metros y Balon sostenía su espada observando a los habitantes de la ciudad continuar con sus asuntos. El Matarreyes cruzo las ruinas observando las piedras derretidas por el fuego valyrio y la cabeza de piedra del Herrero, su acompañante se mostraba incomodo pero cualquier hombre actuaria de la misma forma por estar parado en un lugar donde incontables vidas callaron repentinamente y una explosión fue la responsable.
Observo detenidamente las demás figuras y depositado el ramillete de flores en el corazón del Septo de Baelor, nunca había sido la clase de hombre religioso pero en ocasiones mantenía fija su mirada en las flores y orando en silencio.
Balon se mantenía a una distancia prudente, observando en todas direcciones. Jaime solo murmuró un par de palabras regresando junto a su acompañante.
En su mente solo quedaban las voces de aquellos que alguna vez conoció comenzado por el príncipe Rhaegar, el viejo Ser Gerold Hightower, Ser Arthur Dayne, Ser Oswell Whent, su hermana Cersei, su padre Tywin y Tommen.
En ocasiones en sus sueños lo acosaban pero había aprendido a llevar ese sentimiento.
–Has ido alguna vez al Norte– inquirió Jaime.
–No– contesto Balon. –Tampoco se realizan torneos y ellos adoran a los Antiguos dioses.
–Una vez viaje al Norte como parte de la comitiva de Robert y en mi estadía me dedicaba a recorrer Invernalia– recordaba Jaime. –Observe entrenar a Robb Stark junto a su medio-hermano…
–¿El bastardo?– pregunto Balon.
–Solo eran un par de chicos de 14 años entrenando pero lo curioso era que el hijo bastardo de Ned Stark se parecía más a él– contesto. –En cambio los hijos legítimos eran más Tully y Lady Catelyn lo odiaba… se podía ver en sus ojos y el honorable Ned Stark siempre lo vigilaba… bastante extraño resultaba esa preocupación– recordando al chico en cuestión.
–El bastardo de Invernalia ahora es el Rey en el Norte y logro ver su esgrima– inquirió Balon.
–Lo vi y puede defenderse– contesto Jaime. –Es como él– se dijo.
Jaime recordaba a Jon como un chico con los rasgos propios de la casa Stark pero su rostro melancólico le incomodaba, en el manejo de la espada le resultaba ser bastante excepcional donde incluso el antiguo maestro de armas de Invernalia, resaltaba los puntos fuertes como débiles de sus habilidades.
Los caballeros simplemente lo ignoraban por su condición de bastardo pero Jaime lo observaba en el manejo de la espada y se pregunta sobre la mentira de Eddard Stark, en como podía llevarla de manera tan cínica.
–Y me juzgo al encontrarme sentado en el Trono de Hierro pero al menos cuido al chico– reflexionando en su interior. –Ese bastardo ahora es el Rey en el Norte… tarde o temprano deberemos enfrentarlo por las ambiciones de Mace Tyrell.
–Y sobre ese tal Aegon– señalo Balon.
–Tarde o temprano– contesto Jaime pero ese rostro melancólico, le resultaba más preocupante. –Es hora de regresar.
Y Ser Balon Swann siguió de cerca a su comandante pero le parecía en parte inquietante lo mencionado sobre el bastardo de Invernalia.
Y continuara en el próximo capítulo lectores, en torno a la próxima actualización titulada "Los Hermanos de las Sonrisas Grises", nos dirigiremos a las Islas del Hierro pero antes de seguir necesito realizar un estudio en torno a las islas… ya saben ver más que nada la religión del Dios Ahogado y todo lo relacionado para plasmarlo como es debido, tengo en mente los dos puntos de vistas pero necesito hacer esa investigación.
Puede que fuera un capitulo algo más lento pero en fondo era necesario ver lo que sucedía en el otro bando por decirlo, me tomare un par de semanas en hacer la siguiente actualización espero que la disfrutaran.
Vamos con los reviews:
SugarQueen97: Gracias, claro que aun falta algo más de política solo es el principio, sobre los cuentos existen otros más heroicos como oscuros.
Striker: Siempre se suele señalar de esa forma a Val y es posible que ellos se maten pero aún queda juego por delante.
Serrae: Gracias y espero que disfrutaras de este.
Espero que lo disfrutaran y sin mayores palabras, nos vemos en la próxima actualización.
