Hola lectores de la sección de A Song of Ice and Fire, les saludo cordialmente.

Antes de continuar debo reconocer el éxito, de la publicación anterior como los nuevos lectores que se han sumado a la historia, el aumento de los favorites o followers respectivamente.

Comprendo que la publicación anterior fue de carácter M bastante ligera, en lo personal fue mi primer intento y todo eso. Tampoco digamos que soy un gran partidario de dichas situaciones pero dejando de lado el asunto y centrándonos en la publicación espero tener las próximas actualizaciones o títulos que he dado quiero concluir, este primer denominado "acto I".

Nos mantendremos en Invernalia antes de cambiar de locación en la siguiente publicación, e iniciamos:


El Lobo Negro

Invernalia, Torre del Maestre. (Samwell)...

Al interior de la ancestral fortaleza, se solía afirmar que el Maestre solía pasar extensas noches leyendo o estudiando los astros.

–¿Dónde está el cuchillo?...

Él llevaba la clásica túnica gris de lana, lucia su cadena en torno al cuello con gran orgullo y el repetitivo graznido de los cuervos lo acompañan.

–¿Dónde está el cuchillo?– se volvió a preguntar.

La torre del Maestre había sido reconstruida por los Bolton. Ahora resultaba ser algo más espaciosa, contaba con jaulas para los cuervos en un nivel anexo y una terraza donde podía estudiar los astros e incluso había rescatado muchos de los instrumentos o libros perteneciente al difunto Maestre Aemon de Castillo Negro.

Principalmente aprovechaba el telescopio con el lente myrense, un juego completo de cuchillos de hojas de plata para realizar operaciones, frascos de vidrios, probetas, pinzas de todos los tamaños, un caldero de cobre, un enorme brasero que ardía violentamente, un sinfín de velas, libros, pergaminos, dos amplias mesas, media docena de sillas y un farol para iluminar su camino. En resumidas cuentas contaba con todo lo necesario para llevar a cabo sus funciones de Maestre de la casa Stark.

Samwell con solo girarse se encontró con el cuchillo viendo la hoja cubierta de sangre seca, tomo firmemente el mango y medio costado de puerco comenzando a rebanarlo en trozos más pequeños.

–Cortar, limpiar y alimentar– repitió el cuervo del difunto Mormont o simplemente llamado el Cuervo de Mormont. –Maíz, maíz, maíz….

Cogió un puñado de maíz de un recipiente repleto de granos, colocando cerca del anciano cuervo que resultaba triplicar el tamaño de un cuervo normal y muy listo, capaz de hablar como un cuervo blanco.

–Ha vivido por mucho tiempo y ni parece que vaya a morir…además le gusta el maíz, siempre ha sido algo extraño para ser un cuervo– reflexionó Sam cortando la carne para el resto de las aves de plumaje negro.

–Rey lobo, rey lobo, rey lobo– repitió el viejo cuervo posado en el respaldo de la silla.

La puerta se abrió con cuidado, el visitante lucía un jubón de cuero curtido, pantalones negros, botas y en parte despeinado.

–Hola Ned– dijo Sam viendo al joven príncipe, recordando que Dalla y Aemon había acompañado a Jon a su viaje hacia el Muro, Duncan había partido junto al capitán Harwin en vigilar el acceso de Foso Cailin.

–Hola, Maestre Sam– contesto Ned.

En lo personal lo consideraba como un chico bastante maduro para su edad, demostraba un gran interés en sus lecciones, manejaba la espada con destreza, sabía dominar un caballo y hablar con bastante fluidez la Antigua Lengua para comunicarse con el gigante Wun Wun.

El viejo cuervo con sus brillantes ojos contemplo al niño, desplegando sus alas y posándose en el hombro derecho del joven Stark.

–Rey lobo– grazno el viejo cuervo.

–Padre dice que este cuervo es un canalla y tan viejo como un hombre– comento Ned.

–Bueno siempre ha sido algo extraño, bastante interesante en el estudio que llevo a cabo– contesto Samwell señalando la mesa.

Ned se acerco a la mesa señalada, viendo un par hojas con anotaciones y una ilustración detallada del viejo cuervo, leyó en voz baja.

–¿Lo enviara a la Ciudadela?– pregunto Ned.

–Lo escrito sí y sobre este extraño amiguito le gusta estar aquí en la torre, imposible enviarlo a Antigua– contesto, reuniendo los trozos de carne recién cortada para alimentar al resto de los cuervos.

Ambos llevaron los cuencos con la carne de cerdo, repartiendo al centenar de aves negras su alimento, el viejo cuervo solo se mantenía en el hombro del príncipe Stark, viendo a sus congéneres graznar por recibir su comida. Finalizada su tarea, regresaron para dar inicio a las lecciones de esa jornada.

Solo necesito buscar entre sus libreros determinados volúmenes.

–Recuerdas la última lección de historia– inquirió Sam. –Quizás prefiera otro tema pero siempre pone atención a lo que digo– pensó.

–En la última lección hablo por media mañana de "La Danza de los Dragones"…ahora iba hablar de mi ancestro Cregan Stark y los Lobos del Invierno– recordó Ned.

–Jon te mostro en la Cripta de Invernalia, la efigie de Lord Cregan – inquirió Sam.

–Sí, la he visto– contesto Ned. –Lo mismo que la efigie de mi abuelo Eddard, mi bisabuelo, mi tía abuela Lyanna y el tío Brandon.

–Entonces cuéntame lo que sabes– señalo Sam.

El Maestre escucho con atención lo relatado por el joven Stark. Lord Cregan Stark se convirtió en el Señor de Invernalia y Guardián del Norte a la edad de 13 años pero su tío Bennard Stark gobernó como regente en el Norte.

Cregan al cumplir los 16 años, su tío tardó en entregar el poder e iniciando una rebelión donde el regente Bennard Stark junto a sus tres hijos, fueron encarcelados por el joven Lord Stark y asumiendo definitivamente el gobierno del Norte.

–Y Lord Cregan luego se casaría con Arra Norrey, lamentable ella falleció dando a luz a su único hijo– concluyó Ned. –El Caballero Dragón Aemon Targaryen lucho una vez contra él, afirmando que Cregan era un gran espadachín.

–Tu padre también resulta ser un gran espadachín, lo he visto pelear contra hombres más experimentados y caballeros reconocidos, yo creo que es algo de la sangre Stark esa habilidad de esgrima– indicó Sam. –Por mi parte nunca he sido bueno con las armas, mi padre trato que fuera un caballero pero se me dio más los libros y en Antigua suelen ofrecerme un buen puesto cada año.

–Padre me dijo que se sorprendió al verlo aquí convertido en Maestre de Invernalia– señalo Ned.

–Esa es otra historia, Jon y el Norte me necesitaban con urgencia para la guerra que se avecinaba contra los Caminantes Blancos. Él me envió a Antigua para que me convirtiera en Maestre y ayudar a la Guardia de la Noche pero apenas me enterré que fue coronado Rey en el Norte, sabía que necesitaba consejo y ayuda–comento Sam. –Y aquí estamos luego de 10 años…ahora él gobierna y yo lo aconsejo, claro que el Pueblo Libre suele llamarme, Sam el Mago.

El termino de "Sam el Mago" provenía por sus vastos conocimientos en las más diversas ramas y por llevar un eslabón de acero valyrio como símbolo de magia y ocultismo.

–Sigamos con la lección de historia– dijo Sam. –Lord Stark entonces tomo partido por…

Lord Cregan Stark tomo partido en la guerra civil conocida como La Danza de los Dragones, por el bando de los Negros. El príncipe Jacaerys Velaryon voló hacia la capital norteña en su dragón Vermax, logrando ganar el apoyo de los Stark y el Norte. Cregan envió a dos mil soldados, bajo el mando de Lord Roderick Dustin y tomando el nombre de los Lobos del Invierno en apoyo de la reina Rhaenyra Targaryen y su facción de los Negros.

El niño rey Aegon III nombro a Lord Stark como la nueva Mano del Rey, tras el final de la Danza de Dragones con el bando de los Negros victorioso.

Cregan en su nuevo cargo demostró que tanto la traición y el envenenamiento del rey Aegon II. Los perpetradores fueron detenidos siendo un total de 22 hombres entre ellos, Lord Larys Strong y a Lord Corlyn Velaryon.

Lord Stark ocupó el cargo solo por un día realizo juicios, ejecuciones que llevo en persona decapitando, a los traidores con su espada ancestral de acero valyrio, Hielo.

La gran mayoría de los acusados eligieron ser enviados al Muro, en cuanto a Ser Pekin, Ser Gyles Belgrave y Lord Larys Strong fueron ejecutados por el propio Cregan Stark. En cambio Lord Corlyn Velaryon se salvó de ser sometido a juicio por Baela y Rhaena Targaryen.

Al día siguiente, Lord Cregan renunció al cargo y regresó al Norte. Desposando a Lady Alysanne Blackwood o Aly la Negra con quien tuvieron en común cuatro hijas.

–Las lecciones se deben quedar hasta aquí, ya va siendo cerca del medio día y debes ir al Gran Salen– señalo Sam.

–Rey lobo, rey lobo, rey lobo– repitió el Cuervo de Mormont, recibiendo otro puñado de maíz por parte de Samwell.

El niño nuevamente lo dejo a solas, pronto debería asistir al Gran Salón como castellano adjunto al Pez Negro, su nombramiento le resulto ser demasiado sorpresivo pero su amigo le encargo cuidar del joven príncipe Stark, él solo asintió con la cabeza y deseando al rey Jon un buen viaje.

Antes de bajar al Gran Salón de Invernalia, saco del interior de su bolsillo de la túnica gris un mensaje llegado con las primeras luces. El contenido de la carta provenía de su hogar, Colina Cuerno en el Dominio, donde mantenía una regular comunicación con su madre Melessa, siempre le manifestaba de lo orgullosa que estaba de su persona por ser un hombre importante y fiel amigo del Rey en el Norte.

Sam esbozaba una sonrisa cada vez que leía una nueva carta. La segunda parte anunciaba sobre el nacimiento del tercer hijo de su hermano menor, Ser Dickon Tarly, el recién nacido había llegado al mundo sin ninguna complicación, otorgándole el nombre de Ormund.

La carta tampoco hacía mención de su padre, Lord Randyll Tarly. Ni le importaba que lo mencionara, hablaba sobre su hermana menor Talla que aparentemente estaba en cinta, y si resultaba ser niño le pondría su nombre.

–Samwell– se dijo Samwell. –Un sobrino con mi nombre…jejeje, solo espero que sea un niño sano o al menos que sea niña.

El Maestre tomó pergamino, hundió la punta de la pluma y se quedo pensando en cómo iniciar su carta.

–Querida Madre– dijo en voz alta.

–Querida Madre– repitió el Cuervo de Mormont.

Invernalia, medio-día. (Jeyne)...

El día comenzó con tenues rayos del sol que se filtraban con bastante dificultad por las nubes grises, siendo medio-día.

El cielo estaba completamente bloqueado e insinuando una lluvia o hasta una nevada. Exhalo algo de su aliento formando una pequeña nube blanca que ascendió lentamente, acomodo la capucha sobre su cabeza, llevaba un vestido de color ocre, sobre los hombros lucía una hermosa de piel de lobo rojiza proveniente de Essos sujetada por un broche con el símbolo de la casa Stark.

Un calzado con forro de piel en su interior y cruzando algunos pasillos externos donde los nuevos reclutas entrenaban bajo la orientación de Pieles.

–Con fuerza, parecen un montón de afeminados…hasta mi nieta es más fuerte– rugió Pieles notando la presencia de Jeyne, solo alzo su mano en señal de saludo.

Jeyne Westerling, viuda de Robb Stark y antigua Reina en el Norte. En ocasiones se preguntaba, sobre el anuncio que ponía fin al invierno, le parecía bastante ridículo que dicha noticia fuera esparcida especialmente con las últimas lluvias y una que otra nevada.

Robb le había comentado que la nieve caía sin importar la estación, fuera invierno, otoño, primavera o verano. Quizás fuera algo infantil de su parte, imaginaba que el Norte era una tierra mágica de los cuentos, donde los norteños tenían épicos combates contra terribles monstruos, los gigantes vivían acosando y saciando su hambre con carne humana, los miembros de la familia Stark se parecían a Robb e Invernalia resultaba ser un castillo como El Risco.

Cuando llego al Norte junto a su Septa sus fantasías se esfumaron por completo, el Norte era una tierra antigua, dura y primitiva, los norteños desprecian las comodidades de los sureños y solo se preocupaban en reconstruir sus hogares, los gigantes resultaban ser vegetarianos y aficionados al vino sureño, la casa Stark resultaba ser muy diferente a Robb que parecía un Tully.

En ocasiones visitaba la Cripta de Invernalia donde se había erigido una efigie de Robb Stark que a diferencia de los Stark muertos, tenían caras alargadas, cabellos oscuros y ojos grises como Jon.

Los señores norteños afirmaban que Jon Stark, era la viva imagen del difunto Lord Eddard Stark.

–¿Nieve o lluvia?– se pregunto.

Cruzó otro pasillo externo, finalmente atravesó el arco de piedra con la puerta principal de hierro abierta, teniendo frente a ella una extensión de tres acres completamente rodeada por las murallas del castillo. El Bosque de los Dioses de Invernalia contaba con un gran número de árboles, creando un denso dosel de tierra compacta, humus y el musgo.

Había arboles como el fresnos, castaños, espinos, palos satos, centinelas y pinos. En el centro de la arboleda se encontraba el antiguo Arciano, con su cara tallada, con rasgos alargados y melancólicos, cerca de un estanque de aguas negras proveniente de las aguas termales bajo Invernalia.

–Sigue siendo primitivo.

Jeyne sin importar los años, se sentía incomoda en cada visita al Bosque de los Dioses de Invernalia. Sí el Norte le parecía una tierra primitiva, ese sitio detrás de las altas murallas de la ancestral fortaleza parecía aún más primitivo.

Los árboles ni demostraban el paso del tiempo, solo se mantenían en su lugar y atestiguaba a cada persona en venir a orar a los dioses. A pesar de profesar la Fe de los Sietes o simplemente la Fe, oraba cada día a la Madre, Doncella y la Vieja antes de bajar a desayunar, consideraba que rezar a los Dioses Antiguos, sus oraciones podían ser escuchadas, pidiendo por su familia y seres queridos.

En cada visita al Bosque de los Dioses, se quedaba petrificada al hacer contacto visual con el rostro tallado en el Arciano y manteniéndose de pie. Las oraciones resultaba ser lentas, su incomodidad en dicho sitio le complicaba en expresar sus rezos a los Antiguos Dioses.

Solo pensaba en el día que conoció a Robb, su hogar El Risco fue tomado por las fuerzas norteñas en La Guerra de los Cinco Reyes. El Rey en el Norte de aquel entonces había sufrido una herida por una flecha y ella cuidó de él, lo consoló cuando se enteraron de la quema de Invernalia y esa misma noche compartieron el lecho.

Robb para proteger el honor de Jeyne, al día siguiente se caso con ella y nombrándola Reina en el Norte. En su corazón sabía que había sido la época más feliz de su vida, lamentablemente perdió a los pocos meses a su esposo en la nefasta Boda Roja.

–Cuídalos– se dijo Jeyne viendo como las hojas del Arciano, se mecían suavemente y el rostro tallado en la corteza cambiaba, por unos segundos le pareció ver a Robb. Sacudió la cabeza, nuevamente el rostro grabado volvía a ser alargado y melancólico. –Se parecía Robb– un terrible escalofrió recorrió toda su espina dorsal.

Solo dio unos pasos quedando con la mirada fija en el estanque a los pies del Arciano. E imaginaba a Val emerger del depósito de aguas termales, desnuda y su larga cabellera color rubia como la miel más oscura suelta.

–Esa vez que vine y me la encontré, me hablo que estaba embarazada de Dalla.

Saliendo del Bosque de los Dioses, se dirigió al Gran Salón de Invernalia encontrándose con campesinos, habitantes de la aldea Invernal, patrullas dando informes y una muchacha llevando en su hombro un búho con las plumas blanca, marrones y ojos brillantes.

–¿Karsi?– dijo Jeyne viendo a la muchacha en cuestión.

–Lady Jeyne– contesto Karsi, la hermana menor de Morna Máscara Blanca.

Karsi estaba cerca de los veinte años, de constitución delgada, su cabello oscuro le llegaba hasta la nuca, de ojos oscuros, una cicatriz que lucía sobre su ceja y bajo el ojo derecho producto de una pelea en su infancia, vestía prendas de lana y cuero, cargaba sobre su hombro izquierdo un arco, un carcaj repleto de flechas, un pequeño cuchillo y un fardo de quince pieles para negociarla al interior de Invernalia o en el pueblo de Invernalia.

–Escuche en la taberna…que Jon Stark, se fue al Muro con Val y algunos arrodillados– señalo Karsi. Su búho solo hurgueteaba entre sus plumas y estudiando su entorno.

–Hace dos semanas– contesto Jeyne. –Deben estar cerca del Nuevo Agasajo– notando las pieles que traía consigo.

–Pensaba venir a negociar con él, mejor voy al pueblo y hablo con la mujer del tabernero– señalo Karsi.

Jeyne sentía algo de lastima por la muchacha, sabía que debía realizar un largo viaje hasta donde se encontraba su clan liderado por Morna y pasarían varias semanas hasta el regreso del Rey en el Norte.

–Yo hablare con Ned y le diré que negocie esas pieles– dijo Jeyne. –¿Tienes hambre?– pregunto.

–Hambre y sed– contesto Karsi.

Ambas miraban a los súbditos de Invernalia esperando la oportunidad para hablar con el príncipe Stark en el Gran Salón y atender sus necesidades.

–Creo que debemos comenzar a comer antes y veo que Ned tendrá mucho trabajo por delante– dijo Jeyne.

Guiando a la invitada hasta el salón comedor de la ancestral fortaleza.

En cambio, (Eddard)...

–Necesito ayuda con la recolección de madera para la Fiesta del Estío– dijo Brandon Norrey, el mayordomo de Invernalia.

El Gran Salón de Invernalia estaba atestado por oficiales de las patrullas, campesinos que venían a buscar ayuda para sus campos y comenzar a preparar la tierra, algunos jóvenes deseaban ser soldados o desarrollar un determinado oficio ya fuera en las caballerizas, las perreras e incluso en la fragua como aprendiz.

El Pez Negro y el Maestre Samwell habían sido nombrados castellanos por el Rey en el Norte, debiendo aconsejar al futuro monarca en la toma de decisiones, el mayordomo continuaba solicitando ayuda para la recolección de madera y almacenarlas para la Fiesta del Estío, él estaba ubicando en el trono de Invernalia con las manos puestas en los dos huargos de piedra que custodiaban dicho asiento.

–Tal vez podamos de presidir de algunos sirvientes– señalo Samwell, el Maestre de Invernalia.

–Hasta de algunos reclutas– dijo Ser Brynden Tully, el Pez Negro.

–No veo problema en contar con sirvientes o reclutas– dijo el Norrey.

–Y también puede contar con Wun Wun– dijo Ned. –Padre en ocasiones lo envía ayudar a los constructores, podría ayudar a derribar algunos árboles o cargar troncos que requerían moverse hacia el interior de Invernalia.

–Pieles, está dirigiendo el entrenamiento de los reclutas– dijo Samwell.

–Pero él puede hablar con el gigante– intervino el Pez Negro.

–Entonces que Pieles lleve algunos reclutas y Wun Wun– dijo Ned.

El mayordomo solo realizo una reverencia por recibir ayuda en la recolección de madera. Los siguientes en ser escuchados fueron los campesinos que necesitaban ayuda en los campos para comenzar las cosechas.

Se decidió que un determinado grupo de jóvenes, venían en búsqueda de trabajo a Invernalia, fueran enviados a trabajar los campos recibiendo por parte de los campesinos un sitio para dormir y comer. Los oficiales de las patrullas informaban sobre el inusual número de lobos u otros depredadores que merodeaban en las inmediaciones de Invernalia, el príncipe Stark dio órdenes para incrementar el número de patrulleros y estacionar en el pueblo de Invernalia, cerca de 200 soldados al caer la noche para mantener seguro a los aldeanos.

Algunos de los presentes murmuraban sobre las decisiones que tomaba, Ned. Les parecía que a su corta edad demostraba dotes de liderazgo como su padre Jon, confiaban que al momento de asumir el gobierno del Norte estaría en buenas manos, y en ocasiones las dudas ponían en cierta medida al niño en aprietos, lógicamente apenas tenía 8 años y debía buscar ayuda en sus castellanos.

–Podemos enviar a unos constructores para reparar el camino de acceso al pueblo de Invernalia– dijo Samwell. Ned solo dio un "si" con la cabeza pasando inmediatamente con el próximo asunto.

Hallis Mollen, actual capitán de las patrullas de la región de Invernalia, entro seguido de un grupo de soldados portando en sus escudos una corona de sable sobre dos hachas de guerra cruzadas en campo de oro.

Uno de los soldados llevaba un pendón luciendo un cuaterado con la corona de picas entre las dos hachas y una cabeza de caballo de oro con los ojos rojos, crines rojos, en campo de bronce rodeado en grilla de sable.

–Barbrey Dustin– dijo en voz baja, el Pez Negro a Ned.

–Padre siempre trata de mantenerla cómoda en Invernalia, ella es muy peligrosa e inteligente– se dijo Ned dando la bienvenida a Lady Barbrey Dustin, señora de Fuerte Túmulo e hija del difunto Lord Rodrik Ryswell.

Lady Barbrey Dustin contaba con 48 años, su cabello castaño ya estaba a punto de ser completamente gris, lucía un moño de viuda. Alta, de postura recta y conservando cierto atractivo a pesar de estar cerca de los cincuenta años, llevaba un vestido de lana negra, de corte severo, sin adornos, varias arrugas cerca de sus ojos y la boca.

Compartieron el pan y la sal, según dictaba las leyes de hospitalidad y teniendo como testigo a los Antiguos Dioses. Los hombres de Fuerte Túmulo fueron guiados para comer y beber por uno de los sirvientes.

–Se me informe que nuestro Rey en el Norte, partió hacia el Muro junto a la Reina Val, la princesa y algunos hombres de su círculo personal– dijo Barbrey con un descarado sarcasmo.

–Vieja arpía– se dijo Brynden, terminando de beber su cerveza.

–Mi padre debió acudir y charlar con…– dijo Ned haciendo una pausa. –Debe hablar con mi tío Brandon.

Ned notó con solo pronunciar dicho nombre, el rostro de Lady Dustin se desfiguro por la impresión y recordando cierta historia.

–Le pido, mi príncipe que me guié hasta la Cripta de Invernalia…deseo mostrar mis respetos a su tío abuelo Brandon Stark– dijo Barbrey.

–¡Por aquí, Lady Dustin!– dijo Ned, el resto de los presentes del salón les pareció que su tono de voz cambio radicalmente.

La puerta de la cripta resultaba estar hecha de madera de Arciano, ubicada en el sitio más antiguo de la fortaleza. Según las historias era tan antigua como pesada, aproximadamente unos ocho mil años desde la construcción de Invernalia.

El joven Stark llevaba una linterna de hierro con una vela gruesa, la cripta resultaba ser un sitio frío, oscuro y carente de cualquier calor, con un techo abovedado. Descendieron por las escaleras de piedra en espiral, el camino era estrecho y solo contaban con la linterna para iluminar su camino.

–¿Qué sabes de la cripta?– pregunto Barbrey.

–La cripta es más grande que la propia Invernalia, padre me relato que merodean ratas y arañas tan grandes como un perro, e incluso el dragón Vermax puso huevos bajo los niveles inferiores…se escucha las aguas termales, hay un olor antiguo…padre dice que es por la piedra y el hierro de las espadas... – contesto Ned. Recordando las ocasiones que acompañaba a Jon a mostrar los correspondientes respetos a los difuntos. –Las espadas de hierros mantienen tranquilos a los espíritus de los antiguos Stark…en las tumbas se colocaron nuevas espadas… en reemplazo de las antiguas.

–Eso mismo me contó una vez, tu tío abuelo Brandon– dijo Barbrey.

Continuaron por el largo pasillos, los pilares de granitos se alzaban sosteniendo el techo del lugar. La cripta resultaba ser el lugar de descansó de los antiguos señores de Invernalia, las tumbas más reciente resultaban ser de Lord Rickard Stark, Lyanna Stark, Brandon Stark, Eddard Stark, Robb Stark y Rickon Stark a sus pies se encontraban lobos huargos tallados en piedra y espadas nuevas para mantener a sus espíritus vengativos en paz.

Barbrey miró con desprecio las efigies de Lord Rickard y Eddard Stark, conteniendo sus deseos en escupir a los rostros de piedra.

–Brandon siempre fue la clase de hombre que tomaba lo que deseaba, ni demostraba una pizca de vergüenza…, fue un verdadero lobo…solía visitar regularmente Los Riachuelos…e incluso mi padre estaba dispuesto a entregarme en bandeja de plata al heredero de la casa Stark, nadie podía vencerlo con la espada. Lo comparaban con un centauro por su extraordinaria habilidad de montar, algo que compartía con tu tía abuela Lyanna…ella también fue una joya deseada por dos hombres…Rhaegar la reclamo antes y desato la rabia de Robert Baratheon…– comento Barbrey. –Mi esposo Willam Dustin acompaño a tu abuelo a Dorne y se encuentra enterrado bajo un montículo de piedras.

Ned solo mantenía silencio y escuchando solo a una mujer amarga por años de resentimiento contra la casa Stark. La mujer mantenía fija la mirada sobre la efigie de Brandon y luego viendo al príncipe.

–Solo procura vivir más tiempo, tienes un parecido innegable con Brandon en su juventud– dijo Barbrey. –Ahora solo quiero ir a comer algo, fue un largo viaje para esta vieja amargada.

Él se quedo viendo la efigie de su tío abuelo antes de regresar a la superficie.

–Le ordenaré a Norrey que prepare una habitación cómoda y dos sirvientas para cumplir todas sus necesidades– señalo Ned.

Cuando emergieron, en la entrada principal de la cripta se encontraba, Pieles. El maestro de armas escupió al suelo y dijo:

–Ned– viendo a Barbrey con el ceño fruncido. –Necesitamos hablar sobre Wun Wun.

Lady Dustin ni mostro interés en el asunto del gigante, enviado ayudar a recolectar madera y adelantándose unos metros. Ned atendió por el patio de la fortaleza la petición de Pieles para recompensar a Wun Wun con algo de vino o cerveza.

–Quizás cerveza– propuso Pieles.

–Wun Wun se ganó algo de cerveza– callando repentinamente, esa sensación le invadió tan rápido que apenas podía mantenerse en pie, se esforzaba en continuar hablando pero su cuerpo le parecía estar hecho de plomo.

–¿Ned?– pregunto Pieles confundido por el extraño comportamiento del niño.

El cuerpo del joven Ned se desplomo en el patio a vista de los soldados o sirvientes en medio de sus actividades. Un grito proveniente de Lady Dustin que atestiguo el repentino desvanecimiento del príncipe, Pieles sostuvo al chico entre sus brazos y los continuos llamados al Maestre Samwell para venir en ayuda del próximo Rey en el Norte.

–¡¿Dónde está el Maestre?!– dijo Barbrey Dustin.

–¡Iré por él!– contesto un soldado de Invernalia.

En medio del caos en el patio central de la ancestral fortaleza, específicamente en las perreras. Uno de los perros-lobos contemplaba la escena y terminando de comer un trozo de carne, el chico lentamente fue recuperando la conciencia estando entre los brazos de Pieles y viendo el rostro de Lady Dustin nuevamente.

–Desde las perreras…– dijo Ned, percibiendo el sabor de la sangre fresca en su boca.


Y continuara o mejor dicho pronto sabremos del joven Ned que ha despertado sus habilidades de cambiapieles. El siguiente capítulo se titula "Ruby" siendo sincero ya he comenzando a trabajarlo lentamente, lo cual necesito algo de investigación con ciertos aspectos.

Luego de la publicación "Ruby", vendrá los siguientes capítulos que son:

En el Castillo de Rosby.

A la sombra del Muro.

El Parricida.

Foso Cailin.

La Cacería de Hayford.

El Sexto de su Nombre.

El Lobo Blanco y el Lobo de Tres ojos.

Warg.

Esos son los próximos títulos que veremos, solo nos queda pocos capítulos para terminar el Acto I y dar inicio al siguiente acto a partir de la publicación del Parricida. Ahora vayamos con los reviews:

SugarQueen97: Tampoco quiero abusar de las situaciones "M", creo que me salió bastante bien por decirlo así. Sin duda Jon siempre ha deseado quien era su madre o la opinión de ella en cuanto lo que ha logrado a lo largo de su vida. Sin duda la pequeña Dalla tendrá algo más de protagonismo.

Fanatico z: Muchas gracias, querido lector…bueno uno se pregunta ciertas cosas en torno a la relación de JonxVal, obviamente en los libros existe un coqueteo abierto y mucho más.

Por último espero que disfrutaran de la nueva actualización, igual existió cierta reescritura en determinados pasajes, nos vemos pronto.