Hola lectores de la sección de A Song of Ice and Fire, les saludo cordialmente.

Estamos en la publicación número diez o titulada "Ruby", para ser sincero he tenido este capítulo pensado desde hace varias publicaciones, al fin puedo compartirla para que la vean y disfruten, en lo personal es un capitulo con muchas sorpresas y uno que otro personaje que se suma a la historia pero en forma más paralela a los sucesos en Poniente.

Algo muy curioso que existe una canción titulada Ruby de la banda Kaiser Chiefs, digamos que al escribiendo se me venía a la cabeza la canción, loco o no?... pasando a materia de interés, iniciamos la decima actualización con una breve introducción:


La ciudad de Braavos es conocida por ser la más grande, rica y poderosa de todas las Ciudades Libres, en Essos. O llamada en ocasiones como la hija bastarda de Valyria. Asentada en un archipiélago dentro de una laguna, el Mar Angosto se encuentra con el Mar de los Escalofríos.

Braavos nunca fue parte del Feudo Franco de Valyria. Fundada hacía el año 500 Antes de la Conquista, por esclavos, prostitutas y ladrones, llevados en barcos esclavistas hacia una recién fundada colonia Valyria en Sothoryos. Los esclavos al interior de los navíos, se rebelaron, tomando el control y huyeron al "confín más lejano del mundo".

Entre los esclavos se componían de los más diversos orígenes entre ellos Ándalos, Isleños del Verano, Ghiscaris, Naathi, Rhoynar, Ibbeneses, Sarnoris, hasta deudores o criminales de sangre valyria.

Algunos habían sido entrenados en las armas para ser guardias o soldados esclavos, otros eran esclavos de cama, para entregar placer. La gran mayoría eran esclavos domésticos, fueran tutores, niñeras, cocineros, mozos de cuadra, mayordomos y artesanos expertos que podían contarse carpinteros, armeros, albañiles y tejedores.

Los nuevos libertos hablaban, las más diversas lenguas y convirtiendo la lengua de sus antiguos amos valyrios en el lenguaje común.

Los fundadores de la nueva ciudad prometieron que ningún hombre, mujer, niño o niña en Braavos, jamás seria un esclavo o siervo. Esta fue la primera ley de Braavos grabada en piedra en el arco que se extiende por el Canal Largo. A partir de ese día se han opuesto a la esclavitud y luchando en incontables guerras contra los traficantes de esclavos y sus aliados.

Un símbolo de su gran poder es el Titan de Braavos, una estatua enorme de piedra y bronce. Es la primera linea de defensa de la ciudad y emite un sonoro rugido al Arsenal de la llegada de los barcos, anunciar la salida o puesta del sol.

Y todas las religiones son aceptadas por igual...


Ruby

Braavos…

El rugido del Titán de Braavos, anunciaba la llegada de un navío proveniente de tierras lejanas.

La joven solo esperaba que el rugido cesara, y continuar con su composición. Había trabajado por largas jornadas en su nueva canción, en un día podía avanzar una miserable línea o en otros completar un párrafo entero, ese día resultaba ser un día con solo dos líneas completas.

–¡¿Hermano?! ¿Qué rima con hermano?– se pregunto Ruby dejando de lado, la pluma y repasando lo escrito en el pergamino.

Ruby o Ruby la Arpista, una cortesana que había cumplido los veinte años. Poseedora de pómulos altos, ojos oscuros, hermoso cabello castaño rojizo llevado en una trenza que caía hasta la cintura, alta, agraciada y femenina en todo sentido de la palabra.

–¡¿Hermano tirano?!– solo basto una mueca para descartar la palabra "tirano", dando otro bocado a la rebanada de tarta de zarzamora.

Proveniente de una familia caída en desgracia de origen ponienti. Había llegado a las tierras de Essos a finales de su niñez, viajando junto a su padre y hermana mayor por todo el continente, por azares del destino su progenitor fue asesinado, en cuanto a su hermana tuvo algo suerte y se caso con un hombre medianamente importante. En cambio Ruby fue enviada a Braavos para convertirse en la nueva protegida de la Perla Negra de Braavos, Bellegere Otherys.

–¡Ruby! ¡Ruby! ¡Ruby!– ignorando ese canturreo.

Bellegere entro en la estancia ocupada, habitualmente por su protegida o prefiriéndola llamar su "pequeña hermana". Vestía un hermoso vestido color lila ceñido al cuerpo y resaltando su generoso busto, un par de zapatillas terminada en punta con incrustaciones de piedras preciosas, su larga melena negra luciendo una redecilla con tres gemas, un collar de oro con incrustaciónes de ónix en torno al esbelto cuello y la piel marrón claro emitía un particular brillo, gracias al extracto de flores.

Ruby llevaba un sencillo pero fino vestido color azul con detalles en gris, zapatillas blancas y una sortija de plata en su dedo anular. Su arpa era una verdadera maravilla, media exactamente cinco pies de altura, fabricada de ébano, doce cuerdas de plata, la propia forma del instrumento se asemejaba a una serpiente con ojos de rubíes.

–¿Es una canción?– pregunto Bellegere.

–No.

–Ruby– suplicó Bellegere.

Dudo por unos instantes, prefiriendo terminar su nueva composición.

–Puedo…en parte– contesto. –Solo será una parte– viendo a la hermosa mujer.

–¡¿Le diste un titulo?!– pregunto nuevamente Bellegere.

–No– contesto. –En su momento le daré un nombre apropiado.

El Titán rugió nuevamente. Ruby se quito la sortija de plata, lavándose las manos y posándolas en las finas cuerdas.

–Uno, dos, tres…

Los primeros acordes fueron suaves, evitando en cantar. Bellegere recostada en los enormes almohadones y bebiendo un poco de licor de albaricoque.

–Es una melodía triste– se dijo Bellegere.

La Perla Negra de Braavos tenía el gran privilegio de escuchar cada una de las nuevas composiciones de su denominada "hermana menor". Ruby cumplía su segundo año junto a la cortesana, componiendo en total diez canciones que solía tocar habitualmente en el arpa y cada una de ella, relataba un pasaje específico de vida dándole ciertos títulos como "Oso Desteñido", "Lord Sanguijuela", "Castillo Fantasma", "Amistad Nefasta" y entre otras.

La aclamada cortesana trataba en contener sus lagrimas, lamentablemente fueron corriendo por sus mejillas y cayendo en los almohadones. Ruby se detuvo.

–¡Oh, Ruby!... es una canción preciosa, es una pieza única con tus sentimientos puestos en ella– dijo Bellegere.

Luego de secarse las lágrimas y escuchar los más íntimos pensamientos de su protegida.

–Es para tu hermano mayor, ¿Cómo lo recuerdas?– pregunto Bellegere, secándose las lagrimas restantes con un trozo de lino inmaculado.

–La ultima vez … tenía 14 o 15 años, se parecía a mi padre y de sobra– contesto. Ruby le relato de aquella semejanza con su difunto padre, los amigos cercanos de la familia se daban cuenta de ese parecido físico y comentaban abiertamente. Por otro lado su madre decía que todos eran hijos e hijas de su padre y no importaba quien fuera más parecido.

–Entonces ya debe ser un hombre en toda regla, ¿casado? – pregunto nuevamente.

–No lo sé– replicó. –Mentirosa, lo sabes– se dijo.

En aquel momento fueron interrumpidas por el mayordomo de la lujosa residencia, informando sobre la inesperada visita de un joven adulto y vistiendo distintiva ropas.

–¡Noren Vollinar!– anuncio el mayordomo.

Noren Vollinar un joven adulto, proveniente de una distintiva familia braavosi, cabello oscuro peinado hacia atrás, ojos de color marrones, esbelto, estatura promedio y vistiendo un atuendo sobrio para la ocasión.

–¡Bellegere!¡Ruby!– dijo Noren. Besando suavemente las manos de las dos cortesanas y centrando su mirada en Ruby. –Disculpen por interrumpir sus asuntos y deseo hablar con Ruby.

–No te preocupes, Noren. Eres libre de hablar– contesto Bellegere. Noren Vollinar no perdía oportunidad alguna en visitar a Ruby y poder charlar en privado.

–Igual deseo que permanezca aquí, Bellegere– señalo Noren. –Mañana se llevara a cabo la celebración del décimo año de regencia de Tormo Fregar.

El actual Señor del Mar Tormo Fregar, tras sucede al difunto Ferrego Antaryon. Lo cual en la jornada de mañana en la noche, se llevaría a cabo una gran celebración en el Palacio del Señor del Mar y en todo Braavos por conmemorar los diez años de regencia.

–Ruby– dijo Noren, mostrándose nervioso. –Deseo que me permita ser su acompañante– le propuso.

Ruby lanzo una mirada furtiva a su protectora. Bellegere solo cerró el ojo derecho dando su aprobación en torno a lo propuesto.

–Será todo un honor– contesto Ruby.

–Excelente– dijo Noren, recuperando el aliento y agradeciendo a todos los dioses que rezo por recibir una respuesta positiva a su invitación. –Pensaba en venir ayer, coincidentemente recibimos la visita de un amigo de mi padre y nos entretuvo con sus historias de Poniente.

–¡Poniente!– exclamó Ruby.

–Sí, hablamos de esas historias– dijo Bellegere.

Noren se servicio una copa del licor de albaricoque, relatando varias de las historias contaba por el amigo de su padre. En principio abordo sobre la delicada situación política en Poniente, la guerra entre las fuerzas de Aegon VI y Mace Tyrell. En segundo lugar los desafortunados plebeyos encontraban protección en torno a R`hllor y los sacerdotes rojos hablando sobre el Príncipe que fue prometido o Azor Ahai renacido, el debilitamiento de la casa Lannister, la guerra entre los Frey y el Norte.

–Los norteños proclamaban, al tal Jon Stark como "Rey en el Norte y de los clanes del Pueblo Libre"– comento Noren.

La noticia sobre el nuevo monarca norteño cruzo el Mar Estrecho llegando hasta las Ciudades Libres. Se hablaba sobre un temerario guerrero junto a una bestia blanca demoníaca de ojos rojos, gobernando el Norte con mano de hierro, los propios norteños y los salvajes dejaron toda rivalidad de lado uniéndose en una sola bandera e incluso había tomado por esposa a una bruja con una belleza sobrenatural.

–"Rey en el Norte y de los clanes del Pueblo Libre"– se dijo Ruby.

–Un noble ponienti, me hablo sobre esa mujer – dijo Bellegere. –Dicen que es una bruja poderosa y en cada luna llena da a luz una nueva camada de bestias. Jon Stark planea enviar a sus hijos e hijas mitad demonios contra todo Poniente y tomar el Trono de Hierro. Los salvajes cada noche invocan a sus oscuros dioses para acosar a los enemigos de Stark.

Ruby solo se mordió el labio inferior y manteniendo silencio.

–El amigo de mi padre– Noren retomando la palabra. –Se detuvo en Puerto Blanco hace unos meses. Él estaba esperando recibir la autorización para elevar ancla e izar las velas.

Los tripulantes del navío solo estaban sumidos en el ocio entre bebidas, mujeres o apuestas. La reina en el Norte aparentemente había decido dar un paseo por el puerto acompañada únicamente por el lobo huargo albino, en cuanto a su esposo trataba ciertos asuntos con Lord Manderly. Los marineros con solo verla quedaron inmediatamente prendados por aquella belleza salvaje proveniente de Más Allá del Muro. Ella contemplaba los navíos proveniente de las Ciudades Libres, la bestia se mantenía a menos de quince pasos y exhibiendo sus fauces.

Se le describió como una mujer de largo cabello color rubio, ojos grises, pómulos altos y afilados. Esbelta con un busto lleno y vestida completamente de blanco.

–Ni sonreía– señalo Noren. –Simplemente parecía ignorar el mundo que la rodeaba y esa bestia blanca de ojos rojos se mantenía cerca.

Lo restante de la jornada, continuaron con las historias provenientes de Poniente. E incluso cenando apenas anocheció, la joven cortesana pensaba en las siguientes estrofas de su canción para su hermano mayor y la aclamada Perla Negra disfrutaba de los relatos de Noren.

Esa misma noche volvía a soñar con lobos recorriendo en campo libre persiguiendo a un enorme uro salvaje. Percibiendo en su boca un fuerte sabor a sangre.

El Palacio del Señor del Mar, ubicando en la zona noreste de la ciudad, en el extremo oriental del Puerto Púrpura. Conformado con torres y cúpulas. En el interior del palacio existe un zoológico con animales exóticos. Los capitanes de los navíos braavosis navegando por tierras extrañas y maravillosas trayendo consigo a los animales más extraños para el zoológico privado del Señor de Mar.

Entre los que se contaban caballos con rayas, animales grandes de piel manchada y cuellos largos como zancos, cerdos ratones peludos, mantícoras con aguijones, tigres que llevan a sus cachorros en una bolsa, lagartos tatuados con garras afiladas como guadañas y un sin número de maravillosas bestias.

Esa noche, los invitados por el Señor del Mar Tormo Fregar dispuso enormes mesas repleta de fuentes de comida de las más diversas regiones del mundo, músicos procedentes de las Ciudades Libres, bailarinas y bailarines realizando una exótica danza, malabaristas, escupes fuegos, un circo compuesto por mujeres realizando una especie comedia en torno a lo que sucede en Poniente y un espectáculo con animales salvajes amaestrados.

Tormo Fregar se encontraba ubicado en el puesto más alto en compañía del consejero de confianza de la reina Daenerys, Tyrion Lannister.

Tyrion iba acompañado por Skahaz mo Kandaq junto a una docena de bestias de bronces y el eunuco Belwas el Fuerte. La presencia del gnomo resultaba ser un hecho bastante sorprendente por parte de los invitados y especulando sobre una posible maniobra militar en contra de las Ciudades Libres que mantenían el mercado de esclavos.

La alianza entre Braavos-Meereen, resultaba ser demasiado inquietante para los esclavistas y tomando continuas precauciones.

Bellegere debía mantenerse junto al gnomo de Lannister. En cambio Ruby se quedaba junto a Noren Vollinar observando, un domador junto a su hrakkar realizando saltos a través de aros de fuego.

–¿Es una hembra?– pregunto Ruby a Noren.

–Sí, los hrakkar machos tienen melenas… lo único que se diferencia de un león común es su pelaje blanco– señalo Noren sosteniendo el brazo de Ruby. –¿Sabes diferencia entre un animal nacido salvaje y otro criado en cautiverio?– pregunto.

Ruby observo detenidamente a la fiera dando otro salto, escuchando el sonido del látigo contra el suelo, realizando la siguiente peripecia.

–No– contesto.

–¡Los ojos!– replicó Noren. –Un animal salvaje ama correr en libertad y sentir el viento en su rostro. Hrakkar nació siendo un animal casi-domestico…

Continuaron recorriendo donde se exhibía los animales del Señor del Mar. Admiraron a los lagartos tatuados con filosas garras, los caballos rayados, los enormes simios golpeándose en el pecho y los lobos rojos.

–Lobos– dijo Ruby viendo al cánido.

–Este lobo resulta ser viejo– señalo Noren. –Mi padre me lo dijo.

El anciano can mordisqueaba un enorme hueso e ignorando a los invitados. Ruby comprendió de inmediato las palabras de Noren sobre los animales nacidos salvajes, ese lobo rojo fue capturado siendo un espécimen joven y orgulloso. La joven cortesana y aquel lobo mantenían con las miradas fijas uno al otro.

–¡Debemos regresar al salón principal!– dijo Noren.

Ruby solo asintió con la cabeza, aquella sensación con el anciano lobo le resultaba incomoda y nuevamente el sabor a sangre le invadió la boca.

–¡¿Ruby?!– dijo Noren. –¿Sucede algo?– pregunto.

–Nada– contesto. Ruby al presentarse nuevamente en el salón principal, uno de los sirvientes del palacio se acerco.

–La Perla Negra desea verla en privado– señalo el sirviente, y luego refriéndose a Noren. –Síganme. Su acompañante puede venir con usted.

El Señor del Mar disfrutaba de las bailarinas luciendo su ligera vestimenta que dejaba poco a la imaginación en medio de una baile bastante acalorado mientras los timbaleros marcaba el ritmo, sin distinción de sexo entre los invitados observaban el exótico baile. La noche aún era joven.

La joven cortesana junto a su acompañante subieron por las escaleras hacia un piso superior viendo a mujeres y hombres ingresar en cuartos privados al interior del palacio. Noren reconoció algunas mujeres casadas en compañía de amantes. La Hija del Ocaso, otra reconocida cortesana de Braavos, ingresaba a un cuarto junto con un noble braavosi y su esposa.

La Dama Velada llevaba un velo de seda enjoyado con ver pasar a Ruby, alzo su mano en señal de saludo y la joven le devolvió el gesto. La Poetisa recitaba un pasaje completo a un grupo de hombres y mujeres.

La Reina Pescadilla junto a sus sirenas, jóvenes doncellas apenas floreciendo, desfilaban por el pasillo sosteniendo el largo cabello y el velo de la cortesana. La Ruiseñor demostraba su desprecio hacia un joven noble, ordenando a los dos guardaespaldas en sacarlo de su presencia.

La Arpista junto a su joven acompañante ingresaron en una sala lo suficiente espaciosa para cincuenta personas. En las paredes se plasmaron escenas de sirenas siendo tomadas por hombres, una estatua de mármol presentando una sirena, una mesa con toda clase de manjares y bebidas de vistosos colores. La Perla Negra charlaba con el gnomo de Lannister, Skahaz mo Kandaq bebiendo y sosteniendo en su regazo a la cortesana Sombra de Luna con su habitual vestimenta blanca y plateada. Belwas el Fuerte lucia un nuevo arakh con la empuñadura enjoyada regalo de la reina Daenerys.

–Ruby es mi protegida, mi señor Lannister– dijo Bellegere.

–Ella tiene un don para hacer llorar con sus hermosas canciones– señalo Sombra de Luna.

–Eso lo veremos– dijo Tyrion. –¡¿Su acompañante es?!– pregunto.

–Noren Vollinar, de la casa Vollinar. Mi familia es parte del Banco de Hierro– contesto Noren.

El gnomo dio un salto con bastante dificultad dejando atrás los enormes almohadones y estrechando la mano de Vollinar. Su atención se centro en la protegida de la Perla Negra, ese cabello caoba y ojos.

–Es curioso– dijo Tyrion, besando la mano de Ruby. –¡Lady Ruby!... tiene un interesante parecido con mi esposa, Lady Sansa Stark. Claro un matrimonio concertado pero nunca fue consumado, me he enterado por rumores que aconseja a ese mocoso despreciable de Lord Arryn.

–Es un gusto, Lord Tyrion– contesto Ruby lanzando una mirada gélida al diminuto hombre con sus piernas torcidas, prominente frente, ojos desiguales, rostro afeitado y esa horrible cicatriz que cruzaba el rostro con una parte de la nariz perdida. –Siguen tan feo como lo recuerdo– haciendo memoria.

–Una verdadera joya, protegida por otra joya– comento Tyrion. Tendiendo una copa a Noren y Ruby. –Lo curioso, es sobre el medio-hermano de mi esposa.

–¡Ese bastardo!– dijo Skahaz mo Kandaq. –Un hombre que pactado con demonios salvajes, su esposa es una bruja y cada luna llena le da una nueva camada de demonios-bestias. Lanzara a sus hijos e hijas contra los señores que defiendan el Trono de Hierro. La legítima reina es Daenerys Targaryen.

La Perla Negra, Sombra de Luna y Ruby intercambiaron una mirada por las palabras de Skahaz mo Kandaq. El gnomo se echo a reír por tal comentario, volvió a bebe otra copa de licor color ámbar.

–El bastardo de Invernalia, antiguo Lord Comandante de la Guardia de la Noche y ahora Rey en el Norte– dijo Tyrion. –Sin mencionar esas historias de su esposa, es una belleza que la mitad de los señores de Poniente desearía tener en su cama y lucirla como un trofeo.

El gnomo les relato sobre su particular amistad con el monarca norteño. Lo recordaba apenas en sus 14 años, un chico de cabello castaño oscuro, rostro alargado y ojos grises.

–Los Stark trataban de mantenerlo oculto. Yo lo me encontré por mera casualidad en compañía de su lobo, notando un gran parecido con el difunto Eddard Stark– dijo Tyrion. –Lady Stark lo odiaba.

Ruby prefería ignorar esa conversación. El gnomo abordo sobre los sucesos en el Sur de Poniente con Aegon enfrentado a Lord Tyrell.

–Aegon cuenta con la Compañía Dorada, Tierras de la Tormenta y Dorne– dijo Tyrion. –En cambio Mace Tyrell tiene bajo su poder a Desembarco del Rey y cuenta con el Dominio, la Tierra de los Ríos y Tierras del Oeste. Ni hablar con el Norte, las Islas del Hierro o el Valle de Arryn que han mantenido sus fuerzas apartadas de la dispuesta por el Trono del Hierro. En otras palabras la guerra se mantendrá.

La velada continúo con las historias del gnomo que parecían nunca acabar. Bellegere le comento en voz baja, lo sucedido en el salón principal con la inesperada llegada del joven sobrino de Fregar. Un pretencioso de tan solo 17 años que jugaba a ser un jaque y desafiando en cada oportunidad, retando a un duelo a Belwas el Fuerte.

Tyrion prefería evitar un innecesario derramamiento de sangre y moviéndose al salón privado donde se encontraban. Ruby hizo honor a su apodo, tocando varias piezas para entretener a los singulares invitados.

–Es una joven encantadora– dijo Tyrion a Noren.

–Sí– replicó Noren.

Habían transcurrido cerca de una semana de la celebración de los diez años del Señór del Mar. En el octavo día, la noticia se escucho en todos los rincones de la ciudad.

El sobrino de Tormo Fregar fue encontrado muerto en uno de los callejones con un insignificante corte en el brazo derecho y el cuello abierto. Los rumores apuntaban a los Hombres sin Rostro y sus misteriosas artes de matar pero la verdadera pregunta era; ¿Quién fue el artífice a dicha muerte?...

Abordo una barcaza y siendo testigo del temor de los propios jaques, evitando combates uno a uno. La guardia de la ciudad buscaba en cada rincón al posible responsable en la muerte del sobrino de Tormo Fregar.

El capitán de la guardia observo la barcaza y viendo a la joven cortesana, suponiendo reunirse con un amante para pasar la noche. Continuaron por el canal, otras barcazas continúan su rumbo llevando a las cortesanas a ver a sus amantes, su denominada mentora se reuniría nuevamente con el gnomo. Ella debía atender ciertos asuntos en la Casa de Blanco y Negro.

Emplazado en un pequeño promontorio de piedra gris, carente de ventanas y el techo de tejas negras. Las dos puertas de madera tallada, doce pies de alto.

La puerta izquierda de madera blanca de arciano, la puerta derecha de madera negra de ébano. Una luna de arciano sobre el ébano y el ébano sobre arciano tallado en el centro de las puertas y escalones de piedra gris.

Una pequeña niña de rostro demacrado y huesudo, vistiendo una túnica blanca y negra. La recibió en la entrada.

–¡Ruby la Arpista!– dijo la Niña Abandonada. –¿Venenos, cuerpos o limpiar?– pregunto.

Una pregunta sencilla parte de su "juego de las mentiras", una sonrisa se dibujo en su rostro. Y contesto:

–Limpiar– contesto. La Niña Abandonada señalo hacia su derecha y emprendiendo el camino hacia el tercer nivel del templo.

La joven cortesana contemplo las estatuas de los dioses de tierras extranjeras entre ellos se contaban la Cabra Negra de Qohor, el León de Noche de Yi Ti, Bakkalon el Niño Pálido, la Doncella Clara de Luna, el Desconocido perteneciente a la Fe de los Siete y entre otros. Cada una de las deidades resultaban ser una faceta del Dios de Muchos Rostros.

En el tercer nivel del templo, se encontraba el recinto sagrado y restringido. Ruby podía ingresar a dicha estancia solo con el permiso otorgado por el Hombre Bondadoso. En las paredes se encontraban los incontables rostros recolectados por los Hombres sin Rostro, colgados en las paredes y usados como disfraces.

–¡Hola, Ruby!– dijo el Hombre Bondadoso con una gentil sonrisa.

–Hola– contesto.

La Niña Abandonada se paro junto al sumo sacerdote. La cortesana solo rozo su rostro y cambiando sus facciones faciales entregando su disfraz a la Niña Abandonada.

Ruby había dejado de existir por al menos esa noche. Arya de la casa Stark poseedora de un rostro alargado, ojos grises y cabello castaño oscuro, se mostro algo más aliviada por volver a ser ella y viendo a la Niña Abandonada dejarlos a solas.

–¿Cuáles son los últimos sucesos?– pregunto el sumo sacerdote.

Arya relato con detalle sobre la fiesta realizada en honor a Tormo Fregar, la llegada del consejero de la reina de Meereen, los sucesos de Poniente y la muerte del sobrino del Señor del Mar.

–Fregar, solo alardeaba– comento Arya.

–Odiado por muchos e incluso el Señor del Mar– replicó el sumo sacerdote.

–Solo espere que llegara… la media-noche, me presente frente a él, se sorprendió y burlo– continuo. –Fue un movimiento rápido, se mostro confiado y vinieron las consecuencias.

–Una muerte– dijo el Hombre Bondadoso. –El Dios de Muchos Rostros…

El sumo sacerdote volvió a repasar el credo de los Hombres sin Rostros a modo de reprimenda, reconocía las habilidades desarrolladas por Arya. En ocasiones sus métodos le parecían demasiado "llamativos" por esa razón fue enviada con Bellegere para controlar esos instintos y aprender las artes pertenecientes a las cortesanas como tocar el arpa.

Arya agacho la cabeza, mordiéndose el labio inferior y escuchando nuevamente al sacerdote.

–Valar Morghulis– dijo el Hombre Bondadoso.

–Valar Dohaeris– contesto Arya Stark. –Iré ayudar a preparar los cuerpos.


Y continuara en el próximo capítulo. Ya saben los pasos de Arya (Arya I) con los Hombres sin Rostros y todo lo relacionado. Sobre la siguiente actualización regresamos a Poniente, abordando uno que otro suceso importante con los sacerdotes rojos y el Matarreyes, espero concluir el "Acto I" a más tardar en diciembre o lo que resta del año.

Ahora vayamos con los reviews:

Sugar: Muchas gracias, sin duda en un mundo así, los niños deben ser mini-adultos.

Fanatico Z: Podría contestar todos los reviews dejados. En el fondo agradezco tus palabras, especialmente por cada uno de tus mensajes… igual me divertí leyendo lo que ibas diciendo, gracias por tus palabras.

En esta ocasión tenemos en portada al Titán de Braavos en portada. Los correspondientes agradecimientos a su artista y todos los créditos por su trabajo. Nos vemos pronto queridos lectores.