Hola lectores de la sección de A Song of Ice and Fire, les saludo cordialmente.
Debo reconocer que ha pasado algo de tiempo de la publicación número trece. En fin, debo confesar que este capítulo realmente… me produjo cierta complicación y especialmente la forma de plantearlo. Concretando lo escrito.
Sin mencionar que he estado algo copado por mí empleo a tiempo parcial… y especialmente por llevarlo a cabo en la comodidad de mi hogar. Espero que cada uno de mis lectores, estén tomando las medidas necesarias y estén seguros en sus respectivos hogares. Ni mencionare lo sucedido en la publicación número doce con Val y por el momento lo dejare en suspenso… mis queridos lectores
E igual he aprovechando, mi inactividad en plantear varias cosas a futuro… especialmente para la parte final del "Acto II… ni deseo adelantar más detalles. Mejor... vayamos con la actualización, sin mayores palabras comenzamos pero antes… un par de palabras a considerar:
Foso Cailin, una antigua fortaleza ubicada en el límite norte de la gran ciénaga –el Cuello–. Considerado uno de los bastiones con mayor importancia en el duro Norte y gran parte de la edificación se encuentra en ruinas.
La verdadera importancia de la fortaleza radica, en controlar la única ruta segura para los ejércitos que viajen a través de los pantanos del Cuello. Particularmente considerado un punto defensivo muy eficaz, creando una especie de embudo y dejando un pequeño paso seguro que protege al Norte de "Invasiones Sureñas" desde la Invasión Ándala o tal vez de una época aún más antigua...
La única forma que un invasor evite pasar por Foso Cailin, es ganándose la lealtad de los Lacustres. Quienes saben de otras rutas a través de los pantano que no aparecen en los mapas.
Foso Cailin
Foso Cailin. (Duncan)…
Duncan –o apodado el Monstruo o el Monstruito– siendo únicamente la Reina en el Norte, otorgarle aquel mote. Sostenía firmemente la espada de práctica, el oponente de turno intentaba lograr un golpe pero él mantenía una ventaja de varios golpes y esperaba desarmar, en el siguiente ataque a su oponente de turno.
Bloqueo el siguiente golpe, respondió y otro golpe. Los caballeros pertenecientes a la casa Manderly como los oficiales norteños apostaban por ver a los jóvenes escuderos combatir entre ellos. Los escuderos competían por ver quién lograba más victorias y Duncan ganaba nuevamente.
En Invernalia, solía enfrentarse a Ned y Aemon… en las prácticas matutinas o de la tarde. Habitualmente, los habitantes de la capital norteña solía mencionar que heredero, determinados rasgos faciales de su señora madre Gilly y extrañamente a su edad poseía una complexión fuerte. Vestía una camisa color negro, pantalones grises de lana, botas forradas en el interior con un fino pelaje animal y los protectores utilizados normalmente en los entrenamientos.
Los escuderos procedentes de Puerto Blanco demostraban cierta destreza con la espada y el adecuado uso del escudo como cualquier arma que habitualmente utilizada en el campo de batalla o torneos. La cultura norteña carecía de una tradición de caballería siendo de un aspecto más religioso.
La exiliada casa Manderly procedente del Dominio, continuaba nombrando a caballeros por mantener la Fe de los Sietes como venerar a los Antiguos Dioses. Los norteños miran con cierto recelo todo lo concerniente a las tradiciones sureñas. Los grandes torneos implicaba ser un gasto excesivo e intentando demostrar la riqueza personal de cada señor de los Siete Reinos. Un norteño sabía que debía repararse para la llegada del invierno, tener un sitio adecuado, provisiones y defender a los suyos.
El Norte por miles de años, defendían cada legua de territorio y acostumbrados a pelear contra los Hijos del Hierro o dar cacería a los salvajes que solían realizar ciertas excursiones en el territorio dominado por la casa Stark. La situación actual permitió al Pueblo Libre residir en el Norte y ellos eligieron seguir Jon.
Los señores norteños preferían tener como rey al hijo bastardo de Ned Stark. A diferencia del bastardo de Bolton que gozaba de ciertas prácticas con inocentes jóvenes y darle cacería por el bosque colindante a Fuerte Terror. Aquel llamado Ramsay Bolton fue apresado por los seguidores de Jon Stark y posteriormente ejecutado frente al Arciano de Invernalia.
Regresando a la practica en el corazón de Foso Cailin. Los caballeros juramentados de la casa Manderly apostaban por ver a los escuderos y especialmente por Duncan.
–¡Suficiente!– exclamó Ser Marlon. –¡Duncan!... lo desarmaste.
–¡Sí!– contesto Duncan, retirándose de la frente un mechón empapado de sudor y recuperando el aliento.
El otro escudero que implicaba ser un miembro de la casa Manderly. Dijo:
–¡¿Es una broma?!– pregunto Zane Manderly.
Los otros escuderos rieron levemente por ver a Zane en el suelo y Duncan extendiendo su mano.
–Infeliz. Pensaba ganarte…– replicó Zane. –¡¿Otro combate?!– pregunto y esperando la revancha.
–Ehmm… ganarás a la próxima vez– contesto Duncan.
Duncan y Zane, implicaban ser los chicos mayores de entre los escuderos presentes en Foso Cailin. Extrañamente trabaron amistad y solían combatir gran partes de las labores fuera en vigilar el acceso principal del Norte o ayudar en otras
Foso Cailin, debían contar con cerca de dos mil hombres fueran caballeros, soldados, arqueros y otros 50 constructores proveniente de Puerto Blanco encargados de realizar reparaciones a los puntos defensivos principales de la derruida fortaleza norteña o en este caso a la puerta principal que daba directamente hacia el Cuello.
O las torres próximas a la puerta principal. Bajo el mando de Harwin y media docena de oficiales de Invernalia.
–¡Ustedes dos!...– dijo Ser Marlon. –Han terminado por ahora... ¡Y vengan los próximos a practicar!.
Duncan y Zane daban por finalizado la práctica e inmediatamente quitándose los protectores utilizado del entrenamiento.
–¿Cómo sabes cuándo golpear?– pregunto Zane, colocándose una coraza de cuero a su medida con el tritón de la casa Manderly grabado en el pecho.
–Sueles… poner el pie derecho un poco adelantando. Por eso siempre te golpean y aprovecho en hacerlo…– contesto Duncan, asegurando las correas de su coraza.
–Eso… es– replicó Zane y llevando su vista hacia sus pies. Específicamente en el pie derecho y comprobando la verdad. –¡Por los Antiguos Dioses– dijo.
–¡Te lo dije!– señaló Duncan.
–¡Te lo dije!– rezongó Zane. –¡Bien!... mejor reportémonos a la guardia o tendremos problemas con Jason.
Los otros escuderos continuaban con la práctica bajo la supervisión de Ser Marlon Manderly. Cruzaron a paso veloz el patio central de la derruida fortaleza, deteniéndose puntualmente y admirando uno que otro jinete regresando de una pequeña exploración por los alrededores.
Y a los pocos minutos, se presentaron con Jason o apodado Ojo de Halcón por su privilegiada vista. Jason procedía del Pueblo Invernal a los pies de la capital norteña y criado dentro una modesta familia, uniéndose a la guarnición de Invernalia. El Maestre Samwell se percato de tan extraña habilidad que le permitía divisar a largas distancia e inmediatamente designándolo a la torre de vigilancia de Invernalia.
En Foso Cailin se podían distinguir la divisa de la casa Manderly, Hornwood y Tallhart. En cuanto a los Lacustres, les fue un enviado un cuervo y regresando con el mensaje enviado. Pero, los norteños desconfiaban de los habitantes del Cuello por esa extraña vida en el pantano y Atalaya de Aguasgrises tan solo… parecía ser una fortaleza fantasma o quizás navegaba por las aguas pantanosas del Cuello e intentando engañar a los sureños que codiciaran conquistar el Cuello.
–¡Duncan y Zane!– exclamó Jason, apodado Ojo de Halcón. –¡Es pasado del medio-día!...– hablando con cierto reproche.
Los dos jóvenes por ser mayores a los otros chicos. Fueron designados en desempañar labores de vigilancia hasta entrada la noche y ganar algo más de experiencia como designarles nuevas obligaciones dentro de Foso Cailin. En el fondo anhelaban integran a los exploradores o permanecer en la segunda línea de combate. Jason rápidamente le indicó a Duncan tener consigo todo el tiempo, el cuerno y comprendiendo las tareas que debía llevar a cabo.
–¡Hazlo sonar con todas tus fuerzas… si alguien regresa o intentan atacarnos!– señaló Jason a modo de recordatorio. –Y Zane intenta mantener el fuego del brasero con la suficiente llama pero evitando que se vea… en lo posible.
–¡Sí!– fue la respuesta de ambos chicos.
Por las siguientes horas de la jornada se mantuvieron en el punto de vigilancia junto a Jason. Él continuaba dando instrucciones a los dos jóvenes y cumpliendo todo lo designado al pie de la letra. Principal trayendo agua o madera, revisando las antorchas, anunciando el retorno de los exploradores, dando un informe oral de la situación al oficial a cargo y llegada la noche compartían una cena a base de carne asada, pan y algo de queso de cabra.
Bebiendo agua fresca para mantener la mente despejada y ayudar a pasar toda la cena.
Foso Cailin pasaba a ser completamente distinta en las noches. Los soldados y caballeros designados para vigilar cumplían las labores de guardia nocturnas y orando a los Antiguos Dioses por una noche tranquila. Nadie deseaba dar explicaciones a Jon Stark y especialmente teniendo a Val cerca señalando… la ineptitud de los oficiales norteños.
En cambio, existían ciertos comentarios relacionados a la reina norteña sobre cierta fantasía. Solo se debía tener algo de valor, ser adepto a la demencia y preparase para recibir una puñalada de la propia Val. En cambio, aquellos libres de la guardia nocturna mataban lo restante de la jornada apostado o charlando entre sí.
Nadie parecía estar con ánimos de emborracharse y aguardando un posible ataque de los sureños. Los dos jóvenes cenaban y Jason establecía una conversación bastante casual.
–Ser Marlon… es tu tío o….– indicó Jason a Zane.
–Mi primo… algo un poco lejano. Mi difunto señor padre era primo de Ser Marlon y Lord Wyman– contesto Zane. –Bueno… eso creo pero siempre me han tratado bastante bien y he sido escudero por un cerca de un año.
–¡Comprendo!– contesto Jason, comiendo algo de pan. –¿Y recuerdas algo de Más Allá del Muro? – pregunto a Duncan.
–Nada.
–¿Nada?– pregunto Zane. –Pensaba que lo conocías.
–Nada– repitió Duncan. –Solo recuerdo… vivir en Invernalia y siendo un niño de pecho estuve en Castillo Negro. No recuerdo mucho… y Aemon siempre ha sido mi hermano de pecho.
–¿Aemon?– pregunto Zane e intentando hacer memoria. –El hijo de Mance Rayder– inquirió.
–El hijo de Mance y Dalla– replicó Jason. –Dalla es la difunta hermana de la reina Val. Ella falleció dando a luz a Aemon y Mance Rayder murió en la batalla contra los Otros.
–Comprendo– fue la respuesta de Zane.
–Solo tengo mi madre y mi hermanita Talla… el Maestre Samwell. Es mi padre o mi padre adoptivo… nunca conocí a mi verdadero padre… se llamaba Craster, eso creo…– comento Duncan, sin mayor recuerdo de aquel ruin hombre. –Mi madre nunca habla de él.
–¿Y murió?– pregunto Zane.
–¡Sí!– fue la respuesta de Duncan.
–¡Fantástico!– exclamó Jason. –Nunca había sabido eso– referente a lo comentando por Duncan. En Invernalia o el pueblo a los pies de la fortaleza ancestral de los Stark, se acostumbraron a las andanzas de Ned, Aemon, Duncan y Dalla… ocasionalmente la propia guardia personal del monarca norteño, salían a buscarlos. –Apuren la cena. Las siguientes horas serán aún más largas– fueron las siguientes palabras.
Los dos jóvenes apenas terminaron de cenar e inmediatamente continuaron con las labores de vigilancia.
Pasada la media-noche, los relevos inmediatamente asumieron los puestos. Duncan decidió permanecer por al menos otra hora y manteniendo la mirada fija hacia el Cuello. Imaginaba que los Lacustres estaban defendiendo el Camino Real y ayudando a su propio modo a la causa norteña.
El oficial a cargo de la guardia nocturna le señaló:
–¡Duncan!... es pasada de la media-noche y Ser Marlon no tolera retrasos.
–Sí, lo haré– fue la respuesta de Duncan.
Emprendiendo el camino hacia donde estaban designados los escuderos. En el interior de la tienda, Duncan se acomodo en la cama plegable y sumergiéndose en los pensamientos más intimo de su persona.
–Mejor me duermo…– fue el último pensamiento de Duncan, recordando nuevamente a su madre y hermana menor en Invernalia.
A la mañana siguiente, se presentó en el corazón de la derruida fortaleza y recibiendo una mirada de reproche por parte de Ser Marlon Manderly.
–¡¿Puedo entrenar?!– pregunto Duncan, esperando una respuesta negativa a su pregunta.
Ser Marlon Manderly lo estudio en silencio por unos instantes. Los escuderos solían recibir un pequeño castigo por presentarse con cierto retraso a los entrenamientos matutinos con la espada y habitualmente, los rezagados debían poner en su lugar cada espada y equipo de protección.
–¡¿Puedo entrenar?!– pregunto nuevamente.
–Entrenarás. Al final del entrenamiento deberéis hacerte cargo de poner las espadas como los protectores en su lugar, Duncan– contesto Ser Marlon. –¡Ponte los protectores y coge la espada, vas primero con Zanee!– señaló.
Fue cuestión de cinco minutos entre ponerse los protectores, coge la espada y vencer nuevamente a Zane. A pesar de quedarse dormido y ni hablar del desayuno, el primer combate lo ganó holgadamente y ayudando a su oponente a ponerse de pie.
Ser Marlon Manderly comenzaba a considerarlo como material para un buen caballero a futuro. Esa fuerza natural de Duncan le ayudaba bastante y prefería ignorar por completo el siniestro origen de aquel chico que logro burlarse de la muerte para ser ofrecido a los Otros.
–Al menos… el canalla llamado Craster. Nunca dañara a este chico– pensó Ser Marlon.
–¡Estoy listo!– anuncio Zane, acomodándose el yelmo nuevamente.
Duncan sostuvo firmemente la espada, pensando en la forma de acabar rápidamente contra el otro escudero y volviendo a ponerse en guardia.
–¡Comiencen!– dijo Ser Marlon. Los otros jóvenes escuderos intercambiaron miradas por breves segundos e intentando decidir "quien sería el próximo en combatir a Duncan". En cambio, los caballeros de la Casa Manderly reanudaban las apuestas.
Y continuara en el próximo capítulo. O en realidad veremos nuevamente a Duncan en otro capítulo futuro y especialmente… en Foso Cailin, obviamente debo regresar a continuar con estos sucesos y lo que vendrá.
El próximo capítulo se titula: La Cacería de Hayford. Retomaremos con nuestro querido Jaime Lannister.
Antes de responder los reviews, quiero agradecer a cada uno de ustedes por seguir o dejar un review. Realmente la historia lentamente va ganando más lectores y solo espero que se mantengan fieles a lo largo de cada actualización.
Ahora vamos a los reviews:
Guest: Gracias, nunca tuve intención de abandonarlo ni pienso hacerlo. Personalmente no soy alguien que le agrade los triángulos amorosos, espero que lo comprendas... querido lector.
Alfil94: Gracias, y sobre esa pregunta que me planteas… bueno tan solo debes esperar hasta el final del Acto II.
Striker: Gracias, bueno… Tyrion, una que otra idea en mente… pero tampoco quiero adelantar nada por el momento.
Xionsd: Gracias, y gracias por mi regreso. Sobre lo que planteas… por el momento dejemos eso de lado y Tyrion siempre me ha parecido alguien que plantea demasiadas cosas lúdicas.
Fanático Z: Gracias, pieles de gatosombra para todos...
Finalmente, quiero agradecer a cada uno de ustedes por seguir mi historia y mantenerse atentos. Nos veremos pronto con la siguiente actualización, lectores.
