Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to LyricalKris. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de LyricalKris, solo nos adjudicamos la traducción.
Bad Timing
Autora: LyricalKris
Traductora: Yanina Barboza
Beta: Melina Aragón
~Cuatro semanas más tarde~
—¿Larga noche, jefa?
Bella, con la cabeza entre las rodillas, gimió.
—Dios, desearía. —Respiró profundamente por la nariz, que no era el movimiento más sabio dado que el piso del asiento del conductor de la camioneta estaba sucio como el infierno, y lentamente exhaló de nuevo—. No me importan las náuseas cuando me las he ganado. Al menos eso significaría que la pasé bien.
Su camarógrafo, un chico recién salido de la universidad llamado Seth, se rio entre dientes.
—Ni siquiera comida china cuestionable, ¿eh?
—Ugh. Seth, cállate. No quiero pensar en la comida. —Aunque, perversamente, incluso mientras su estómago se revolvía, una parte de ella pensaba que un poco de chow mein sería excelente. Levantó la cabeza lo suficiente como para descansarla en el volante y volvió a gemir.
—Bueno, dos cosas. Una, si me enfermas con cualquier virus que sea, podría matarte.
—Perras mentiras. Si me matas, la única persona que te quedaría por cubrir es Paul, y él es un engreído.
—Está bien, está bien. Buen punto. No te mataré. Yo... pondré salsa picante de alitas en tu asiento para que tengas una gran mancha en tu trasero que aparecerá en la cámara.
—Malo —murmuró Bella—. Está bien. No enfermarte. ¿Cuál es la otra cosa?
—Salieron del tribunal hace unos cinco minutos, lo que te da unos cuatro minutos para recuperarte antes de que lleguen aquí.
Bella levantó la cabeza demasiado rápido. Se dejó caer en su asiento con un resoplido, con una mano sobre su rostro mientras una ola de mareos la invadía.
—Mierda. Van a llegar temprano. —Abrió los ojos y bajó la visera, mirándose en el espejo. Hizo una mueca. Incluso con el maquillaje que se había puesto, su cara estaba pálida y su cabello era un desastre.
—Solo necesitas unos buenos minutos en cámara —dijo Seth—. Entonces, si quieres colapsar, puedo llevarte de regreso a la camioneta.
Eso la hizo sonreír. Le guiñó un ojo a Seth mientras se cepillaba el cabello.
—Ahora esa es una propuesta tentadora. Si alguna vez hubiera sido el tipo de mujer que finge desmayarse, este sería un buen momento. Paul estaría celoso.
—Lo estaría, ¿no? —Seth sonrió con suficiencia.
—Es bastante obvio al respecto. —Bella buscó en su bolsa de maquillaje, retocándose para que al menos pareciera humana. Otra ola de mareos la golpeó, y agarró el volante, cerrando los ojos y respirando.
—En serio, jefa. No será el fin del mundo si no tenemos esta entrevista.
Bella negó con la cabeza.
—No. Lo tengo. —Era importante y ambos lo sabían. Abrió los ojos, mirándose en el espejo una vez más—. Puedo hacer esto.
Para entonces, el auto de su presa había doblado por la bonita calle residencial. Bella se quitó las molestas náuseas de la cabeza y salió de la camioneta de noticias. Era hora de irse.
~0~
—Esta es una muy buena entrevista.
Bella se despertó sobresaltada. Desorientada, sin saber por un segundo dónde estaba, luchó para encontrar el suelo con los pies. Parpadeó, sabiendo que estaba mirando a Alice, que la estaba mirando como si le hubiera crecido una segunda cabeza, pero su cerebro no estaba seguro de cómo procesar lo que estaba viendo.
—¿Qué? —preguntó elocuentemente.
Alice arqueó una ceja.
—¿Acabas de dormirte?
Un poco más despierta ahora, Bella se frotó los ojos.
—Ugh. Sí, supongo. —Bostezó—. E incluso tomé una siesta antes de que vinieras.
—¿Una siesta? —Los ojos de Alice sobresalieron de su cabeza—. ¿Desde cuándo duermes la siesta?
—No lo hago. —Bella bostezó de nuevo—. Al menos no lo hacía.
—Nunca has dormido lo suficiente.
—No hay descanso para los malvados. —Bella le dirigió una sonrisa a su amiga—. Pero, quién sabe. Nos estamos poniendo viejas.
Alice se burló.
—Habla por ti.
—Oye, nos va a pasar a los mejores. No estoy diciendo que esté decrépita pero no puedes decir que no sientes al menos algunos dolores y molestias que no existían en nuestros veinte.
—Dormí mal la otra noche y no pude mover la cabeza la mayor parte del día —dijo Alice con voz triste—. Joder, nos estamos poniendo viejas.
—Eh. Así que intentaré dormir cinco horas por noche en lugar de cuatro, y tú... no sé. ¿Hacer algo de yoga? ¿Trabajar en tu flexibilidad?
—Mi esposo no tiene ninguna queja sobre mi flexibilidad —dijo Alice con una sonrisa descarada.
—No me lo recuerdes. —Bella hizo un estremecimiento exagerado—. Todavía estoy afectada desde esa vez en que me desmayé en tu sofá. Ustedes dos son ruidosos.
—Somos buenos en lo que hacemos. —Alice asintió a la televisión—. Y, como decía, eres buena en eso.
—Bueno, si no puedo ser buena en el sexo primitivo, tengo que mantener abiertas mis opciones. Sin embargo, nunca he tenido ninguna queja en ese departamento tampoco. —Ella sacudió la cabeza—. En fin. Creo que incluso obtuve la aprobación de mi jefe con el palo metido en el trasero.
—¿El que no puede ser complacido?
Bella asintió con la cabeza.
—Sus labios realmente se torcieron. Hacia arriba. Recibí un asentimiento y un "buen trabajo, Swan".
—Denle a esta mujer su premio Pulitzer ahora mismo. Si puedes impresionar a ese imbécil...
—Me conformaré con un lanzamiento a la posición de presentadora. —Ella levantó las manos, cruzando los dedos—. Casi puedo saborearlo. Mi trabajo ha estado de moda últimamente.
—Lo tienes. —Alice inclinó la cabeza, mirándola—. Sin embargo, creo que necesitamos revisar qué tipo de maquillaje tienes en tu cara. Tu iluminación estaba un poco apagada.
Bella se rio.
—Uh-huh. Eso es, Alice, hablando de por qué parecía una mierda dos veces seguidas esta semana. —Ella sacudió la cabeza—. Tal vez es parte de todo eso de volverse viejo. Mi estómago ha sido una verdadera perra esta semana, y no hice nada para merecerlo. ¿La entrevista del lunes? Vomité el segundo después de que Seth dejó de filmar. Tan vergonzoso. —Ella puso los ojos en blanco. Al menos no había vomitado frente a su constantemente desaprobador jefe.
Alice frunció el ceño.
—¿Vomitaste? Tienes un estómago hecho de acero.
—No esta semana. —Bella se encogió de hombros—. Sabes que estoy desentonada con mi cuerpo. Tal vez estoy desarrollando intolerancia a la lactosa o algo así. Tendré que solucionarlo si sigue así.
—Uh-huh. —Alice tenía una expresión extraña en su rostro, pero antes de que Bella pudiera cuestionarla, su amiga le dio unas palmaditas en la rodilla—. Bueno, vamos. Llegaremos tarde a cenar.
~0~
Era la primera vez que las tres mujeres se veían desde la boda de Alice. Alice y Bella conocieron a Jessica en uno de sus lugares favoritos: un bar tranquilo con buena comida y mejor música.
Bella estaba desconectada, sorbiendo su té helado —no creía que debería probar a su barriga todavía— mientras miraba a la banda. Se sorprendió cuando la mano de alguien se acercó a su rostro y chasqueó.
—Tierra a Bella. —Alice agitó la mano y se rio—. Estás tan perdida hoy.
—Ella tiene algo nuevo por los guitarristas —dijo Jess con voz cantarina.
—¿Qué? —Las mejillas de Bella se sonrojaron. Cómo había sabido Jessica que había estado mirando a escondidas al guitarrista, y encontrándolo insuficiente, aun así—. No sé de qué estás hablando.
Jess rebotó en su asiento, riendo mientras miraba a Alice.
—Casi lo olvidé. Fue entre actuaciones. Me sentí mal porque había estado hablando con el sexi Tyler por un tiempo y dejé a Bella sola, pero cuando regresé, ella tampoco estaba en nuestra mesa.
Alice parecía desconcertada mientras miraba de Bella a Jess.
—Sigue.
—Oh, Dios. —Bella se cubrió la cara con la mano.
—Entonces, eventualmente, ella entra tropezándose. Con la cara roja...
—Tú y yo estábamos bebiendo.
—... y su cabello despeinado. Cabello de sexo.
Bella abrió la boca para justificar eso y la volvió a cerrar.
—¿Cabello de sexo? —siseó Alice, inclinándose hacia adelante sobre la mesa—. Bella, no lo hiciste.
—¡Y! —Jess también se inclinó—. Juro que cuando el guitarrista hizo su solo, parecía que le estaba haciendo ojitos a ella. Tocando solo para ti. —Ella palmeó la mejilla de Bella.
—Ugh. —Bella se echó hacia atrás, encorvándose en su asiento y reconsiderando estar sobria para esta conversación—. Le estabas mostrando las chicas a como se llame. ¿Cómo siquiera lo viste? —Y eso... eso fue un error, porque las otras dos mujeres dieron pequeños chillidos.
—Es verdad —dijo Jess, sonando mareada—. Sabía que no estaba viendo cosas.
—Bella. —Alice golpeó su brazo ligeramente—. ¿Cogiste con un chico en mi boda?
Bella se asomó entre sus dedos y no pudo evitar la sonrisa que tiró de sus labios.
—Tal vez.
—¿Por qué no me dirías algo así?
Con un gemido, Bella se enderezó y puso sus manos sobre la mesa.
—Porque, es vergonzoso. Estábamos en un callejón, por el amor de Dios. Eso es muy sucio. Y ese tipo era diez años más joven que yo. Tal vez incluso doce. —Veinticinco. Sí. Ahí era donde ella lo había encasillado, y ella estaba a punto de cumplir treinta y siete.
Jess y Alice se rieron a carcajadas.
—Cougarella —dijo Jess.
—¿Qué tiene eso de vergonzoso? —preguntó Alice—. Estás buenísima. Y sabes que tengo algo por los músicos. —Ella movió las cejas. Había tenido algo con un baterista antes de conocer a Jasper.
Los labios de Bella se arquearon.
—Bueno... son realmente buenos con sus manos. Lo juro por Cristo, no he sido follada con los dedos así en... nunca. Nunca me han follado así con los dedos. —Ella suspiró mientras las otras se reían. Los dedos de Edward habían sido tan largos y fuertes y...
Sí. Talentoso. Muy, muy talentoso.
—Espera, entonces, ¿solo dedos? —preguntó Alice.
—Solo dedos en tu boda. —Bella tomó un sorbo de su té, mirando a sus amigas sobre el borde—. Sin embargo, en mi habitación de hotel...
—Tú, sucia —dijo Jess.
—Como si fueras la indicada para hablar. ¿O fue alguien más quien desapareció con Crowley, Tyler Crowley?
—Él no es el músico sexi. —Jess sonrió—. Quiero decir, a él le pagaron por estar allí. Suena de mal gusto de esa manera.
—Bueno, sí. Cuando haces que parezca como que ella contrató a un prostituto. —Alice sacudió la cabeza—. No puedo creer que me haya perdido todo esto.
—Estabas demasiado ocupada mirando de forma conmovedora a los ojos de tu nuevo marido —dijo Bella, moviendo un dedo hacia ella.
Justo cuando dijo las palabras, una camarera pasó llevando una bandeja de algo que Bella no captó. Fuera lo que fuera, el olor de eso la golpeó como un tren de carga, y se sentó de golpe.
—Oh, diablos. —Ella se puso de pie—. Voy a vomitar.
Alice le hizo una mueca.
—Oh, vamos. Sé que somos groseras, pero no somos tan desagradables.
—No, yo... —Bella negó con la cabeza y salió corriendo hacia el baño.
~0~
Aunque Bella se sentía mucho mejor cuando regresó a la mesa, no discutió cuando Alice la llevó al auto. Estaba medio dormitando, su mejilla contra la ventana maravillosamente fría, cuando el auto se detuvo. Ella abrió los ojos no al edificio de su apartamento sino a la farmacia CVS cercana.
—¿Qué estamos haciendo? —preguntó ella.
—Vuelve a tu siesta. Necesito algunas cosas —dijo Alice, abriendo la puerta del auto.
—No soy una inválida. —Bella comenzó a desabrocharse el cinturón de seguridad, pero Alice la fulminó con la mirada.
—Solo quédate aquí. Ya vuelvo.
Bella puso los ojos en blanco, pero obedeció. Sin embargo, ella no durmió. Se cruzó de brazos, mirando por la ventana y pensando en la siguiente historia en su agenda. Había estado en racha y si podía seguir así, cosas buenas estaban en el horizonte. Ella había querido ser Katie Couric* cuando creciera. Ya casi estaba allí.
Alice regresó con una bolsa. Rebuscó en ella mientras la dejaba en la consola entre ellas y le entregaba a Bella una botella de Tums* y una Sprite.
—Me siento bien —dijo Bella.
—Bebe la maldita Sprite, Bella —dijo Alice mientras encendía el auto.
Bella estaba a punto de replicar cuando vio algo más en la bolsa. Ella la agarró y se quedó sin aliento.
—Oh, no. Oh, Alice. —Le dio la vuelta a la caja en sus manos. Era una prueba de embarazo—. Pensé que tú y Jasper no querían niños.
Alice suspiró. Ella guardó silencio durante varios latidos. Luego dijo:
—No queremos niños, y no los vamos a tener.
—Entonces, ¿crees que podrías haber tenido un accidente? —preguntó Bella, sacudiendo la caja.
—No. Definitivamente no, porque Jasper se hizo una vasectomía antes de casarnos. —Alice la miró rápidamente y alejó la mirada—. Esto es para ti.
Bella estaba segura de haber escuchado mal. Ella se rio, un sonido ahogado, y negó con la cabeza.
—No estoy...
Pero entonces lo recordó. Las siestas. El malestar estomacal que no parecía estar relacionado con nada de lo que comía y no podía ser un virus.
Y, no podía recordar cuándo fue la última vez que tuvo su período.
—Oh —dijo en voz baja. Luego, más fuerte—. Oh, mierda. Joder. Oh, no.
~0~
Debido a que Alice la conocía muy bien, había cuatro pruebas de embarazo, todas ellas de diferentes marcas, colocadas en el borde de su bañera. Bella gimió mientras se deslizaba por la pared, sosteniendo su cabeza en sus manos.
Tenía dos embarazada en negrita, una cruz rosa y una ventana con dos líneas azules.
Llamaron suavemente a la puerta, pero Alice no esperó a que ella le dijera que entrara. Se detuvo un momento sobre Bella, con las manos en las caderas mientras examinaba las pruebas. Luego, se deslizó en el suelo junto a Bella y la rodeó con un brazo. Pasó casi otro minuto antes de que ella hablara.
—Sabes, se suponía que tuviéramos esta escena como hace quince años.
Bella se rio. No pudo evitarlo.
—Jódeme.
—Si lo hubiera hecho, no estaríamos en este lío, ¿verdad?
Enterrando su rostro en el cabello de su amiga, Bella se rio un tanto maníaca mientras Alice le frotaba la espalda. Después de un minuto más o menos, Bella se calmó de nuevo.
—Entonces. ¿De seguro fue el guitarrista? —preguntó Alice.
—Ugh. No me lo recuerdes.
—Está bien, no tenemos que hablar de eso ahora.
Bella gruñó y aspiró con fuerza. Ella no iba a llorar, maldita sea. Tal vez se sentía como una niña estúpida, pero en realidad era una mujer adulta madura.
—Sí, fue el guitarrista. Edward. Bastardo.
—¿Fue un idiota?
—No. —Había sido sexi y dulce. Un chico amable. Ella hundió las palmas de sus manos en sus ojos—. Pero debe estar en el treinta por ciento de los hombres que no saben cómo ponerse un maldito condón. —Ella golpeó su cabeza contra la pared—. Y, por supuesto, ha pasado un tiempo, así que no he sido tan constante con mi método anticonceptivo. Maldita sea.
—Hmm. —Alice la abrazó con fuerza y la apretó. Bella apoyó la cabeza sobre el hombro de su amiga, cerró los ojos y trató de respirar.
*Katie Couric: es una periodista estadounidense que se hizo conocida como la copresentadora del programa Today de la NBC.
*Tums: es un antiácido.
¡Hola!
¡Muchas gracias por el recibimiento que le dieron a la historia! Nos pone feliz saber que todavía nos están acompañando, porque todo esto lo hacemos por y para ustedes.
¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Kriss21, Tahirizhita grey pattz, butterfly98, saraipineda44, Jade HSos, aliceforever85, Tata XOXO, torrespera172, angryc, freedom2604, Diana2GT, Cinti77, rosy canul 10, Car Cullen Stewart Pattinson, tulgarita, Adriana Molina, Leah De Call, kaja0507, ELIZABETH, bbluelilas, Monica1602, bealnum, Pameva, somas (eres débil :p), Elizabeth Marie Cullen, Melany, ariyasy, LicetSalvatore, twilight-love1694 y los anónimos.
¡Hasta el próximo capítulo!
