Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to LyricalKris. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de LyricalKris, solo nos adjudicamos la traducción.


Bad Timing

Autora: LyricalKris

Traductora: Flor Carrizo

Beta: Melina Aragón


Capítulo 5

—Quítate todo. Todo, ¿está bien, dulzura? El doctor vendrá pronto.

Bella fulminó con la mirada la puerta que se cerró detrás de la enfermera demasiado amistosa. Resopló, indignada, y se quitó los zapatos con enojo.

—Va a ser así, ¿no? —Se quitó la camiseta—. ¿No fue desnudarme frente a una cara bonita lo que me trajo aquí en primer lugar? —Se sacó su sostén y desabrochó sus jeans—. Es tan lindo de su parte que escogieran algo sexy para que yo use. Obviamente, eres un hombre asqueroso. —Se puso la bata, que quedaba abierta en la espalda, y se sacó la ropa interior. La sacudió hacia la puerta—. Bueno, me dejaré mis medias.

Algunos minutos después, Bella trataba de no sentirse un perro en una exposición canina mientras el doctor calificaba varias partes de ella.

—Todo tiene la forma correcta y adecuada —anunció, todavía con dos dedos dentro de ella.

Otro par de minutos más tarde, él asintió con satisfacción.

—Tus pezones son normales.

—¿Gracias? —dijo Bella, tratando de no encogerse.

—No debería haber problema con la lactancia. —El doctor la cubrió otra vez—. ¿Planeas amamantar?

—Mmm. ¿Sí? —En realidad no había pensado en eso, bueno, en nada relacionado con el bebé. Saber que estaba embarazada todavía no se había traducido a la idea de que tendría un bebé en siete meses. Ella estaba marcando las casillas. Dejar de comer y beber cosas que no debería. Decirle al padre. Ir al doctor.

—Está bien entonces. Es hora de echar un vistazo. Ver cómo le va al bebé. —Él se movió hacia una máquina que había a un lado y sacó una varita con un condón. Bella arqueó una ceja y el doctor sonrió—. En esta etapa el bebé es comúnmente demasiado pequeño para ver todo lo que necesitamos ver. —Hizo un gesto sobre su estómago—. Así que lo hacemos por abajo. —Hizo un gesto mientras ponía lubricante en la varita.

—Así que, ¿otra vez en los estribos? —preguntó Bella, haciendo su mejor esfuerzo por no hacer una mueca.

—Y desliza tu trasero hacia adelante —pidió el doctor mientras trabajaba—. Sentirás una pequeña presión, ¿sí?

Bella mantuvo su atención en la pantalla mientras el doctor movía la varita de un lado a otro dentro de ella. La giró hacia un lado y dos manchitas aparecieron en el medio de la extraña masa gris de la pantalla. Tocó la de la izquierda.

—Esta es tu vejiga. —Reajustó para que la de la derecha quedara justo en el centro—. Y este es el saco gestacional en tu útero.

Entonces apuntó a la pequeña sombra redonda.

—Este es el llamado saco vitelino. Alimenta al bebé antes de que se forme la placenta. Desaparecerá. —Apuntó un bulto al lado de la sombra—. Este es el bebé.

Bella soltó un suspiro. No sabía cómo se sentía. La mancha en la pantalla no se parecía a nada que ella pudiera imaginarse.

El doctor congeló la pantalla, murmurando algunos números mientras marcaba el contorno de la mancha de izquierda a derecha y de arriba abajo. Midiéndolo, supuso Bella. Entonces él señalo un lugar dentro de la mancha.

—¿Ves este parpadeo?

—Sí —dijo Bella, viendo lo que lucía como una pequeña estática en ese lugar.

—Ese es el latido de su corazón.

—Oh —dijo Bella en un suspiro. Una sensación de alivio la atravesó, seguido rápidamente por un breve pero abrumador momento de pánico y terror.

Había algo vivo dentro de ella.

El resto de la cita pasó en un aturdimiento. Tenía un montón de información que procesar. Procesó vagamente al doctor hablando sobre la mayor probabilidad de ciertos trastornos para mujeres que tenían bebés después de los treinta y cinco. Había pruebas genéticas disponibles, desde un simple análisis de sangre hasta amniocentesis. Embarazo en edad avanzada decía su historial médico. Eso la hizo reír.

—¿Quién habría pensado que embarazarme me haría sentir vieja? —Bella puso una mano sobre sus ojos y sacudió su cabeza mientras se sentaba a cenar con Alice y Jessica—. Jesucristo. Necesito un trago.

—Oh, excelente idea. —Jessica le hizo señas al mesero.

—Jess —dijo Alice.

—¿Qué? Hemos hablado de esto. —Jessica sonrió ampliamente a la camarera, le dio unas palmaditas a Bella en el hombro y ordenó su trago favorito para el estrés—. Ella quiere un whisky puro.

La camarera les sonrió y miró a Bella.

—¿Puedo ver su identificación?

—¿Ves? Edad avanzada mi trasero —dijo Jessica—. ¿A las personas de edad avanzada les piden la identificación?

Alice golpeó con un dedo a Jess mientras la camarera se alejaba.

—¿No puedes al menos tratar de ser un poco comprensiva? ¿Qué estás haciendo? Ella no puede beber eso.

—¿No lo entiendes? Voy a beberlo por ella. De esa forma Bella puede tener su bebida. Me sacrificaré por el equipo.

Tanto Bella como Alice resoplaron.

—¿Qué? —dijo Jess, sus ojos muy abiertos con inocencia—. El whisky puro es desagradable. Esto es un sacrificio que hago por mi querida amiga embarazada.

—¿Qué haría sin ti? —Bella le dio unas palmaditas a la mano de Jessica.

Alice las llevó de nuevo hacia el tema.

—Así que… ¿qué hay sobre Edward?

—Está limpio. O si no lo está, no me contagió nada. —Eso había sido un alivio. Su doctor había ordenado análisis de sangre antes de su cita y fue capaz de darle los resultados de que las ETS* habían dado negativas.

—No, Bella. —Alice se rio—. Quiero decir, ¿le mostraste la ecografía como te pidió?

Bella frunció el ceño. Llevó la ecografía hacia ella y la giró hacia un lado y después hacia el otro.

—¿Crees que él querrá ver esto? Todavía no sé qué pensar. Es una mancha borrosa.

—Aw, no es una mancha. —Jess agarró la ecografía—. ¡Este es tu bebé!

Po supuesto, la camarera eligió ese momento para reaparecer. Le dirigió a Bella una mirada dura mientras dejaba su whisky.

—¿Puedo traerles algo más? —preguntó, su tono cortante.

—Estamos bien por ahora —dijo Alice, su tono irónico.

Tan pronto como la mesera se alejó otra vez, Jessica agarró el whisky y lo volcó en su vaso de Coca.

—¿Se siento mejor eso, Bella? ¿Estás relajada ahora?

—Oh, seguro. —Bella bebió su agua—. Diste en el clavo.

Suspiró y tocó la ecografía.

—No se siente como un bebé.

—Estrictamente hablando, no es un bebé. Ni siquiera es un feto todavía. La semana que viene, creo —dijo Alice.

Tanto Bella como Jessica la observaron. Ella sonrió.

—Tenía curiosidad. Busqué algunas cosas. Se convierten en un feto en la semana nueve. Es solo ciencia.

—Quiero decir… —Bella tragó con dificultad y miró la mesa. Había estado luchando para poner sus pensamientos en palabras—. No me encanta. ¿Saben? —Miró a sus amigas—. Ni siquiera tengo esa sensación de ternura, ese aww. Estaba aliviada de que hubiera un latido de corazón. Sé qué eso es algo que pasa, puede dejar de latir, dejar de crecer. Me alegro de que no sucediera, pero no lloré ni nada. No hubo ese momento como en las películas, en el que simplemente me maravilla. No hay nada maravilloso en cómo me sentí.

Ahí. Lo dijo en voz alta. Era como un peso fuera de sus hombros.

Alice se estiró sobre la mesa y apretó su mano.

—Tú sabes que la vida real no es una película. Si encuentras magia en todo esto, creo que es genial, pero también creo que está bien si no lo haces. Creo que ahora es un trabajo sin ventajas que pueda ver. Estás enferma, cansada; no puedes beber o comer sushi. ¿Y para qué? ¿Un pequeño alien que no puedes ver o sentir?

—Sí, Bella, creo que la parte importante es que amas al bebé —dijo Jess—. Si no te sientes conectada hasta que des a luz, está bien, creo. —Arrugó su nariz—. Es un poco raro, ¿no? Pensar que se espera que ames a alguien que todavía no conoces.

—Todo sobre esto es raro —murmuró Bella—. Me asusta como la mierda. Esta cosa está viviendo y creciendo dentro de mí. —Se pasó las manos por la cara y tembló, su piel erizándose—. Quiero quedármelo. Sí quiero. Solo que… también es espeluznante.

Las tres rieron sobre esa idea por un tiempo mientras comían. Era un alivio no tener que tratar este embarazo con completa reverencia. Bromearon sobre la forma extraña del no-feto. Parte renacuajo, parte alien. Sus órganos sexuales ni siquiera se diferenciaban de los de otros embriones de ocho semanas

Sin embargo, cuando terminaron su comida, Alice usó el teléfono de Bella para sacarle una foto a la ecografía.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó Bella, tomando otra vez el teléfono.

—Estoy facilitándote la forma de mandarle a Edward la imagen borrosa que quiere.

Bella presionó sus labios juntos, mirándola. Alice le regresó la mirada.

—Acabemos con esto.

—Es tan jodidamente raro —se quejó Bella otra vez bajo su aliento mientras le mandaba un rápido mensaje a Edward, adjuntando la foto—. Me acosté con un tipo y, de repente, ¿tengo que mostrarle fotos de mi interior? ¿Decirle sobre citas con el doctor?

—Lo que es realmente raro es que estás atascada con este hombre por dieciocho años —dijo Jess, al captar la preocupación real de Bella.

—Y él está siendo dulce al respecto hasta ahora —dijo Alice, su tono gentil—. Mantén una mente abierta, Bella. Nunca sabes. Tal vez termina gustándote el tipo. Como para tenerlo en tu vida.

—Lo sé —dijo Bella con un suspiro—. Solo que… la interacción forzada debería limitarse a los jefes y los entrevistados idiotas. No al padre de mi hijo. —Sacudió su cabeza—. Estoy quejándome de nuevo. Este no era el plan, eso es todo.

~0~

Edward: ¿Estás despierta?

Bella tuvo que sonreír ante el mensaje, recordando lo mucho que había lamentado despertarla antes. Dulce, había dicho Alice. Eso fue lo que le había llamado la atención desde su primer encuentro. Él era la imagen del músico rebelde, que todavía no había terminado su juventud salvaje, pero con un lado de dulzura en lugar de ser el típico idiota.

"Se siente un poco grosero besarte de esa forma cuando ni siquiera conozco tu nombre", había dicho en el callejón, su expresión avergonzada que se contradecía con el ardor que había estado exudando segundos antes.

Bella: Estoy despierta.

Su teléfono sonó casi instantáneamente, lo que divirtió a Bella.

—¿Quién todavía usa el teléfono realmente para hablar? —preguntó como un saludo.

Hubo una pausa del otro lado.

Puedo mandarte mensajes, si te gusta más así.

—No, no te preocupes por eso. Solo estaba bromeando. —Bella bostezó—. Así que, ¿qué pasa? ¿Necesitas algo?

No realmente. Estaba mirando al… punto, bebé, cosa. Quiero decir…

Bella se rio.

—No te preocupes. No soy del tipo que se maravilla con esas cosas. Yo tampoco sé cómo llamarlo. No luce como nada.

Edward se rio, sonando aliviado.

Como esas fotos de cosas al azar en el espacio. Ya sabes, ¿un planeta lejano? Algún científico en algún lugar sabe lo que cada pequeña cosa significa, pero en realidad solo luce como una televisión muy vieja. Todo estática, sin nada de recepción.

—Probablemente no habría nada interesante de todos modos. Si pudieras tener recepción.

Es raro —dijo él después de un momento.

Bella se rio.

—He estado diciendo eso.

No sé qué pensar —dijo en voz baja.

—Estuve diciendo eso también.

Sí. —Escuchó un crujido y se preguntó otra vez si estaba acostado en su cama. Se imaginó su pelo medio largo cayendo justo al lado de sus ojos—. ¿Oye, Bella?

Su voz era más ronca de lo normal cuando respondió:

—¿Qué?

¿Esa noche?

El corazón de Bella dio un salto.

Entendí que no estabas planeando volver a verme. —El tono dolorosamente incierto en su voz se convirtió en uno de burla y Bella se sonrojó a pesar de sí misma—. Pero viendo como el destino tenía otros planes…

Bella casi se atragantó por la risa. Puso la parte posterior de su mano sobre su mejilla caliente.

—¿Estás tratando de seducirme?

Posiblemente. —Él arrastró las palabras—. Dime, Bella. Tal vez no lo interpreté bien en la habitación, pero parecía que estabas metida en esto. Conmigo.

—Ah, me parece recordar que tú eras el que estaba metido en mí —bromeó, apoyándose en las palabras para que él escuchara el doble sentido.

Él se rio.

Soy un tipo de mente abierta. —Su tono bajó otra vez—: Si tú quieres meterte en mí, no diría que no.

Gah. Eso puso todo tipo se imágenes en su cabeza. Puso su brazo sobre sus ojos y sacudió su cabeza, agradecida de que él no pudiera verla.

—Eso es… —Tuvo que aclararse la garganta—. Aunque tu propuesta sea muy interesante, tal vez deberíamos… no sé, tener una conversación con nuestra ropa puesta.

Tengo ropa puesta ahora mismo.

—Ja. —Tomó una respiración profunda, haciendo retroceder su libido—. Seriamente. Si vas a mantenerte cerca, creo que sería una buena idea para nosotros pasar algo de tiempo juntos. Conocernos un poco. —En realidad no sabía que iba a decirlo hasta que lo dijo. La mayor parte de ella todavía deseaba que él la dejara sola, se retorció ante la idea de que ese extraño ahora tenía un lugar en su vida y ella prácticamente no tenía opción.

Pero él tenía un punto. Todo el tiempo que pasó con él, lo había disfrutado. No estaría mal saber si podrían ser amigos.

Está bien. —Su voz sonaba fuerte ahora—. Sí, está bien. Eso tiene sentido. —Pausó un segundo—. No quiero que pienses que no me lo tomo seriamente. Solo… no lo sé. Si ya estamos cumpliendo la condena. ¿Por qué no cometer el crimen?

—Pecamos bien —tarareó Bella para sí misma y tembló, recordando la forma en que las manos de él se movieron sobre su cuerpo—. Pero, no descartaría que me quedara dormida con la cara en tu entrepierna. Piensa en lo incómodo que eso podría ser.

Él hizo un sonido mitad de sorpresa, mitad de risa.

Ahh, quiero decir… se me ocurren situaciones mucho peores. Y eso suena como un desafío —dijo, su voz convirtiéndose en ese tono grave otra vez—. ¿No crees que podría averiguar cómo mantenerte despierta?

Ella se mordió el labio inferior, cerrando sus ojos.

—Buen intento, semental. Pero tengo la sensación de que mi mareo por el movimiento pondría fin a eso antes de lo que a nosotros nos gustaría.

Ah. No, supongo que eso sería un problema. Entonces, ¿una cita?

La palabra hizo que su estómago se retorciera.

—Sin etiquetas. Solo un encuentro. Una conversación.

¿Un lugar donde empezar?

—Sí. Exactamente.


*Enfermedades de transmisión sexual.


¡Hola!

Disculpen la demora, esperamos que todavía estén por aquí. ¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Leah De Call, Kriss21, saraipineda44, Lady Grigori, aliceforever85, Car Cullen Stewart Pattinson, Lizdayanna, Elizabeth Marie Cullen, somas, Bitah, tulgarita, rjnavajas, bealnum, bbluelilas, Tahirizhita grey pattz, jupy, Pameva, freedom2604, kaja0507, Adriana Molina, Esal, Tata XOXO, Vianey Cullen, Adriu y los anónimos.

¡Hasta el próximo capítulo!