Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to LyricalKris. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de LyricalKris, solo nos adjudicamos la traducción.
Bad Timing
Autora: LyricalKris
Traductora: Flor Carrizo
Beta: Melina Aragón
Capítulo 7
—Un trago. ¿Por qué no puedo solo tomar un trago? —se quejó Bella cuando se reunió con sus amigas al día siguiente de su encuentro con Edward. Se frotó las sienes—. Él pudo emborrachar su trasero. Me envió mensajes de borracho anoche.
—Oh, mensajes de borracho. —Jessica se arrojó al sofá poniendo las piernas en el regazo de Bella—. ¿Algo bueno? Los mensajes de borracho son los mejores para chantajear.
Bella sonrió.
—No. Al menos, creo que no. Estaba borracho. Parecía lenguaje alienígena.
—Lo más importante es… ¿fue un idiota? —preguntó Alice, sentándose en la mesa de café.
—No. Dijo que sentía haber causado una escena. Aparentemente, lo tomé por sorpresa. —Suspiró. Eso, obviamente, no había sido su intención. Su tono era irónico—. Dijo que deberíamos hablar.
Jessica resopló.
—Sí. Como estuviste tratando de decirle. Si hubiese dejado de tratar de meterte la polla durante cinco segundos, tal vez podrían haber llegado a discutir las cosas sin importancia, como el trabajo y los planes de vida.
—Simplemente voy a jugar al abogado del diablo aquí, porque sabes que estoy de tu lado —dijo Jasper, alcanzándole a Bella una botella de cerveza que ella agarró con gratitud—. ¿Alguna vez te detuviste a pensar el hecho de que probablemente te vas a mudar fuera una sorpresa?
Bella bufó.
—¿Qué debería haber pensado? No conozco a este chico, Jasper. No tengo ni idea de qué piensa realmente sobre nada. Odio esto. Odio tener que caminar sobre cascaras de huevo porque no conozco lo suficiente sobre él como para suponer cómo va a reaccionar. Esperaba que él pudiera ser un adulto y reaccionara con calma sin importar las circunstancias y, para ser franca, estaba más preocupada de que reaccionara mal cuando lo rechazara. No tuve un ataque cuando supe que tuvo problemas legales. ¿Es un criminal? ¿Está en libertad condicional? Dijo que no fue un delito violento, pero ¿puedo confiar en que esté diciendo la verdad? Delitos violentos aparte, lo que hizo debió ser horrible. Puede ser un delincuente sexual. Podría haberle robado a una ancianita ciega. —Sacudió su cabeza, llevando la cerveza a sus labios.
Luego jadeó, alejando la botella de su boca rápidamente, el contenido volcándose sobre ella.
—Jasper, ¿qué demonios?
Él sonrió ampliamente.
—Es cerveza de jengibre, Bell. ¿Por quién me tomas?
Jessica se carcajeó y Alice fue a buscar una servilleta mojada para ayudar a Bella a limpiarse. Ella suspiró mientras se sentaba, contemplando la cerveza de jengibre y pensando en el gesto dulce de Edward, trayéndole ginger ale en caso de que se enfermara en el bote. Suspiró.
—Estoy demasiado acostumbrada a ser una reportera. No puedes asumir cosas sobre las personas.
—Es como un sesgo de confirmación* —dijo Alice—. Si asumes, entonces sabrás cómo reaccionar. Es más difícil realmente escuchar lo que la gente está diciendo.
—Exactamente. Dejas que te digan lo que no sabes sobre ellos.
—Y ahora sabes que tiene carácter —dijo Jessica.
—La mayoría de nosotros tiene carácter cuando nos sorprenden, pero podría haberlo manejado mejor —dijo Jasper.
—Sí. —Bella apoyó su cabeza en la parte trasera del sofá, mirando el techo—. No fue algo físico. Eso es lo más importante.
—Si estás tan preocupada sobre algo como eso, ¿por qué no lo buscas en el sistema? —sugirió Alice—. Date la paz mental de que no es un criminal violento.
Bella golpeó con sus dedos el cojín del sofá.
—Realmente preferiría no hacerlo. He estado tratando de darle el beneficio de la duda. Preferiría que nos conociéramos a través de conversaciones, ya que vamos a tener que aprender cómo comunicarnos. Tenía toda la intención de ser honesta con él sobre mi vida y dónde estoy en ella. Espero lo mismo de él.
—Entonces, ¿qué clase de padre esperas que sea este tipo? —preguntó Jasper.
—Ja. —Bella pasó sus manos sobre sus ojos—. No puedo tomar esa decisión por otra persona. No tengo más control sobre él de lo que él tiene sobre mí. Esa era la parte de la conversación que quería tener. "No voy a alejarme" puede significar cualquier cosa. No tengo idea de lo que es para él.
—Salí con un tipo una vez. Surgió que era papá. —Jessica se rio—. Él hablaba sobre cómo fue una sorpresa, pero que los hombres de verdad dan un paso adelante, bla, bla, bla. Me enteré de que él llamaba al niño cada un par de meses, le enviaba un regalo para Navidad y una vez lo llevó a un juego de béisbol por su cumpleaños. Lo cual, sin prejuicios, funcionaba para su familia. No había dramas entre la mamá del bebé y él. El niño es amado y está cuidado.
—Pero asume que el niño se queda con su madre —dijo Jasper.
Bella suspiró.
—Cuando mi madre se fue conmigo, tenía un año. Ella quería una nueva vida en Phoenix, a dos estados de distancia, y no quería a mi padre, pero no fue una conclusión obvia que iba a llevarme con ella. Lo hizo con el permiso de Charlie. No era lo ideal para él. Hubiese preferido quedarse conmigo, pero no estaba en posición de cuidar de sus padres ancianos y una bebé solo.
—¿Estás diciendo que dejarías al bebé? —preguntó Alice, sonando sorprendida.
—No. Eso no es lo que quiero. Al menos, no creo que sea lo que quiero. —Puso sus manos sobre sus ojos—. Si quieres saber la verdad, no tengo idea de lo que quiero. Este bebé es solo un concepto para mí. Una noción vaga. Jugué con la idea de ser madre antes, pero nunca estuve comprometida con eso. No como con todo lo demás que he hecho en mi vida donde sabía lo que quería y trabajaba para conseguirlo.
»He estado lidiando con componentes más pequeños: cuidar del embarazo, decirle al padre. No puedo pensar en cómo va a ser mi vida en siete meses hasta que no tenga todos los hechos. Si uno de esos hechos es que Edward quiere ser un padre a tiempo completo o al menos espera tener custodia compartida, y otro hecho es que mi trabajo no está limitado a esta ciudad o estado, entonces tendremos que resolverlo. —Tomó una respiración profunda y dejó escapar el aire lentamente—. Y si no podemos llegar a un acuerdo, la corte lo hará. Sé que las cortes le han entregado la custodia al padre cuando la madre se muda. Soy consciente de todas las posibilidades cuando se refiere a custodia.
»Hasta que tenga más respuestas, ¿qué otra opción tengo más que vivir mi vida? No puedo controlarlo más de lo que él puede controlarme. Tendremos que hablar. —Puso las bases de sus palmas sobre sus ojos y se los frotó—. Le dije que me escribiera cuando estuviese sobrio. Eso fue ayer. ¿Eso significa que todavía está borracho hoy? ¿Quién demonios sabe?
Sacudió su cabeza, tratando de disipar la ola de ansiedad que la atravesó.
—Lo que sea —dijo sentándose—. No puedo pensar más en eso. El hará lo que sea que haga. El balón está de su lado.
~0~
—Realmente lo siento, Seth. —Bella pasó sus manos sobre su rostro.
Ella había visto algo llamado cerebro de embarazada en varios sitios web y no había entendido qué significaba. Era mejor descripto como una extraña distracción. Había abierto su refrigerador para encontrar su billetera ahí. Dejó papales importantes del trabajo en el auto, lo recordó, volvió a salir y, para el momento en que llegó otra vez al auto, a pesar del hecho de que era lo único que había en el asiento trasero, no podía recordar por su vida qué estaba haciendo afuera.
Y ahora, ella había insistido que ella, Seth y su furgoneta de noticias tenían que girar hacia la derecha en esa intersección principal en lugar de a la izquierda. Podía haber sido tomado como un error honesto, excepto que el lugar al que se dirigían era uno en el que habían estado a menudo. Ambos sabían malditamente bien que tenían que girar a la izquierda, pero su cerebro había insistido, en voz alta y con vehemencia, en que tenían que girar a la derecha, maldita sea, Seth.
—Está bien, jefa. Te lo dije. —Seth la miró de reojo y luego otra vez al camino—. Oye, Bella. Me dirías si algo está mal, ¿verdad?
Un escalofrío recorrió la columna de Bella. Honestamente, ella había estado menos que impresionada con sus colegas. Estaba rodeada de reporteros y todavía ninguno de ellos había descubierto que estaba embarazada. Se aclaró la garganta.
—¿Qué quieres decir?
—No lo sé. —Se pasó una mano por su pelo mientras se detenían en un semáforo—. Tal vez estoy leyendo demasiado en esto, pero espero que sepas que puedes decirme cualquier cosa.
—Seth, ¿de qué estás hablando?
Él bufó.
—Esto es por lo que estoy detrás de cámara. Mira, estoy preocupado por ti, ¿está bien? Has estado enferma. Quedándote dormida en tu escritorio. Ahora tú… —Acomodó sus manos en el volante—. Bueno, estás un poco loca.
Bella presionó sus labios, su corazón latía rápidamente.
—No lo sé. —Él se encogió de hombros—. Solo… Mi hermana tuvo un problema, ¿sabes? Por un tiempo. —La miró otra vez—. Con drogas.
Bella tomó una bocanada de aire. Repitió las palabras en su cabeza.
Entonces, explotó en carcajadas.
—Lo siento. —Puso una mano sobre su boca—. Jesús. Eso no fue divertido. Quiero decir, siento escuchar que tu hermana pasa, pasó, ese tipo de problemas, pero eso no es lo que me está pasando. Solo es divertido que llegaste a esa conclusión cuando tienes la respuesta frente a tu cara.
Seth detuvo el auto en el estacionamiento y se giró para observarla, su ceño fruncido.
—No entiendo.
Ella suspiró. No era como si mantuviera su embarazo en secreto a propósito. No estaba obligada a decirle nada a su jefe o a sus compañeros y, aunque no se le notaba, eso era lo que prefería. Pero la verdad era mejor en lugar de que Seth pensara que se estaba drogando en el trabajo, y confiaba en que él la dejaría decidir cuándo era un buen momento para decirle a su jefe.
—Estoy embarazada, Seth.
La mirada en sus ojos no tenía precio. Bella no pudo evitar reírse mientras sus ojos se agrandaban y sus rasgos cambiaban.
—Eso, uh… Quiero decir. Yo… Tú… No sabía que había un tipo.
Eso la hizo reír más.
—Hubo un tipo, y ahora tú sabes de él casi tanto como yo. —Abrió la puerta de la camioneta—. ¿Sabes por qué? Porque la vida es una perra a veces.
—Y después tiene cachorritos —dijo Seth, sonriendo de regreso.
Bella se rio mientras se daba la vuelta y después saltó, encontrándose a su jefe parado a no más de cinco pies delante de ella.
—¡Señor Albescu!
Él levanto una ceja, mirando entre ella y Seth.
—Parece que está pasando un buen rato, señorita Swan, pero los estaba esperando a usted y al señor Clearwater hace quince minutos.
—El tráfico. —La voz de Bella fue chillona cuando habló. Se aclaró la garganta—. Lo siento. Solo tomamos un giro equivocado. Mi culpa.
—Mmm. —El señor Albescu asintió—. Bueno. Vamos entonces. Hay algunas personas que me gustaría que conociera.
Stefan tenía una manera de hacer que Bella se sintiera como si estuviese siendo conducida a la oficina del director. Lanzó una mirada hacia Seth que le dijo buena suerte antes de que siguiera a su jefe dentro del edificio. Él hizo un ruido de descontento y bajó su tono.
—No me gustan estas personas —se quejó bajo su aliento—. Son las peores personas. Creen que tienen razón. Creen que son buenos. Creen que son dueños del mundo. Porque tienen dinero y poder. Demasiado de ambas cosas. Y son unos mojigatos.
Hizo una pausa fuera de su oficina y apuntó con un dedo frente al rostro de Bella.
—Pero el mundo es lo que el mundo es. Estas personas controlan tu futuro y controlan el mío. Sé quien ellos quieren que seas. Encantadora e inocente. —Le dirigió lo que era una de sus raras sonrisas, un movimiento de labios—. Personalmente, me gustas con ese borde de insolencia, pero mantendrás tu nariz limpia enfrente de ellos, ¿lo entiendes?
Bella no habría sido tan buena en su trabajo si ella no pudiera pensar rápido. Se enderezó y puso su sonrisa más brillante. Su sonrisa Mary Sunshine*.
—No sé de qué estás hablando, jefe. Soy inocente como una oveja.
—Por supuesto. —Él abrió la puerta—. Regresé, caballeros. Déjenme presentarles a nuestra Bella Swan.
~0~
Bella nunca había tenido el dudoso placer de conocer a algunos de los miembros superiores de Vulturi Media Group, el conglomerado para el que trabajaba finalmente. Las personas en esa reunión estaban muy por encima en la pirámide de lo que Bella esperaba conocer a menos que alguna vez llegara a nivel nacional. Estaban varios niveles por encima de las personas que tomarían la decisión de transferirla a un puesto de presentadora.
Qué demonios estaban haciendo en su pequeño canal, Bella no tenía ni idea.
El señor Albescu tenía razón. Ellos eran exasperantes en muchos niveles, el epítome de los privilegiados. Tenían ideas sobre el tipo de contenido que querían ver en el aire y les pidieron sus opiniones. No había dudas en su mente de que les importaba nada su opinión. Navegó por el campo minado tan cuidadosamente como pudo, diciéndoles tanto de lo que querían oír como pudo sin perderse completamente a sí misma.
La invitaron a almorzar. Por su vida, no podría descifrar qué demonios estaba haciendo ahí y qué tenía que ver todo eso con ella. Ninguno de los presentadores estaba ahí. Ningún productor. Solo ella y el señor Albescu.
Fue solo en el paseo de regreso en la limusina que comenzaron a soltar pistas. Podrían estar trabajando en un nuevo espectáculo. Podrían estar considerando a personas con experiencia y estilo en el campo. No necesitaban presentadores.
Era una oportunidad que Bella nunca podría haber sospechado que existía. Quería ser una presentadora. El escritorio de una presentadora era un buen lugar para estar incluso si nunca lo hacía a nivel nacional. En general, las personas en su profesión no se quedaban quietas. Eran transferidas entre canales, con suerte moviéndose hacia arriba con cada cambio. El espectáculo que estaban insinuando era un riesgo, pero incluso si no funcionaba, la pondría en el ojo nacional. No podría ser un mal movimiento.
Y el canal en el que ella estaría asentada estaba a solo cuarenta minutos de ahí.
No obstante, Bella sabía que estaba en su juego. Los peces gordos parecían contentos con ella. Todo estaba yendo bien.
Cuando salieron de la limusina devuelta en el canal, la atención de Bella estaba en el que parecía ser el líder del grupo, Aro Scarpinato, pero su atención fue captada por alguien diciendo su nombre.
—¿Tú eres Bella Swan?
Bella se dio vuelta y ladeó la cabeza, encontrando una mujer que no conocía aproximándose a ella. No lucía mucho mayor que Bella, tal vez diez años o algo así. Era atractiva, de algún modo familiar, con rasgos finos y cabello color caramelo.
—Sí, soy yo.
Muy de repente, los rasgos encantadores de la mujer cambiaron. Dio varios pasos hacia adelante, entrando en el espacio personal de Bella. Cuando Bella dio un paso atrás, la mujer la siguió.
—Quiero que me escuches, pequeña perra.
Bella retrocedió, segura de que había escuchado mal.
—¿Perdón? Yo…
—¿Qué diablos está mal contigo para que sedujeras a mi hijo? No es por dinero. No tiene dinero. No tiene mucho de nada y ahora lo tienes hablando sobre que abandonará a su familia, su vida, ¿para seguirte? Mírate. —La mujer hizo un gesto hacia Bella con obvio disgusto—. Te busqué. Tienes casi el doble que su edad. Es un adolescente. No ha terminado la escuela secundaria. ¿Eres tan patética que necesitas atrapar a un chico para sentirte mejor contigo misma? ¿Eres tan insegura?
Por un horrible segundo, Bella realmente pensó que se iba a desmayar.
—Yo… ¿Qué?
La mujer estaba casi nariz con nariz con ella ahora.
—No voy a dejar que arruines su vida de nuevo. No me importa si el bebé que estás esperando es suyo, lo que en realidad no creo. Si le haces esto a mi hijo, me aseguraré de que pagues.
Con eso, la mujer giró sobre sus talones y se marchó. Bella la miró fijamente, con una mano sobre la limusina mientras luchaba por no desmayarse o vomitar.
Después de varios largos y dolorosos segundos, alguien se aclaró la garganta.
—Deberíamos hablar en su oficina, señor Albescu —dijo Aro Scarpinato con frialdad—. ¿No se unirá a nosotros, señorita Swan?
*Sesgo de confirmación: tendencia a buscar y seleccionar aquella información que confirma nuestras ideas.
*Mary Sunshine: es una reportera en la película Chicago.
¡Hola!
¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: aliceforever85, ariyasy, Bell Cullen Hall, bealnum, Lady Grigori, Leah De Call, Kriss21, Tata XOXO, tulgarita, Pameva, Lizdayanna, Car Cullen Stewart Pattinson, Esal, bbluelilas, rjnavajas, Elizabeth Marie Cullen, Jade HSos, jupy, Vianey Cullen, kaja0507, somas, Smedina, freedom2604 y los anónimos.
¡Hasta el próximo capítulo!
