¡Hola!
Aquí estoy una vez más con un One-shot, pero esta vez, Songfic, bastante largo, ya que al saber cual es su antecesor entenderán el porqué de lo extenso.
Mucho que aclarar.
Más de alguien adivinó de que se trataba, al ya ser lector de mis historias. Estoy volviendo de a poco al fandom. Quedan mucho por editar y publicar además, de finiquitar.
La música que les puedo aconsejar para leer puede ser: "10 Pieces by Ludovico Einaudi relaxing piano", música melancolica. No solo esta historia, sino la que quieran.
Aquí se los dejo. Espero disfruten de la lectura y me lo hagan saber, ya sea para bien o mal.
Aquí va.
Post Ranma ½
Precuela: La venganza de Mousse
Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
.
.
Desconocido
Stranger
.
.
.
Songfic
By
Akane Kou
Summary
Los errores del pasado ¿Nos persiguen para siempre? ¿Podemos hacer algo para remediarlos? ¿Existe alguna cura para el dolor que estos han causado? No tiene las respuestas, pero… simplemente sabe que ahora…en sus ojos…solo es un desconocido.
Capítulo único
.
.
.
Las calles de Tokio al fin le dieron la bienvenida. Le había tomado tiempo, pero finalmente pisaba tierra nipona. La había extrañado ¡por dios que era así! Pues sus últimos años los había vivido allí.
Lo interrogante era…
… ¿a dónde ir? ¿Como empezar de nuevo?
Económicamente carecía de recursos. Lo que más le apremiaba era su hija. Era muy pequeña para pasar penurias, por eso, dejando de lado su orgullo, se daría valor, pues, aunque le diera vergüenza molestar, haría todo por su hija. Lo que fuese necesario. Sabía que aquella persona le había abierto las puertas de su hogar cuando lo necesitara.
Yanase-san
.
─Hija, lamento tanto todo lo que has pasado.
─No preocupar, Shampoo aprender mucho este tiempo.
─Lo imagino mi niña ─ le sonrió acariciando su mano─ Cologne está muy linda.
La chica solo asintió, mirando a su retoño, la cual estaba en el suelo sobre una alfombra jugando con unas muñecas que le había regalado. Su cabello era color ébano, como el de su padre, y lo tenía recogido en dos coletas. Sus orbes eran como los de su madre. Tenía unas mejillas al natural sonrosadas. Era una preciosa niña.
Después de contarle la historia de su tribu y su difunta abuela, la mujer sintió pena por la joven madre. Prácticamente había quedado sola, por eso la ayudaría un corto periodo de tiempo, pero para Shampoo era suficiente para ahorrar.
.
Dos meses habían pasado desde que estaba trabajando en el restaurant que la había acogido en Honshū anteriormente. Solo que ahora, tendría que abandonar pronto aquel lugar, puesto que la familia de Yanase vendría y no había lugar para ella, ni para su hija, aunque a la amable señora le doliera no poder ayudarla.
Shampoo tener que hacer algo.
No poder quedar en calle, con lo que ganar aquí no alcanzar para mucho.
Después de que el plazo llegara, la joven se fue agradeciendo la hospitalidad de la mujer, que la dejo estar dos semanas más, pero que ya no pudo darle hospedaje. Pues, al quedarse, estaba lejos encontrar una posada para ella, u hotel, ya que rentar algún lugar sería muy costoso, y no contaba con el dinero suficiente, pero para no preocupar más a la mujer, dijo que si le alcanzaría.
─Muchas gracias por todo Yanase-san.
─De nada Shampoo-san, recuerda ir a esta dirección, supongo que este familiar mío, que es muy buen hombre, te puede dar trabajo.
─Xiexie.
Sin más se fue con la esperanza de que le fuera bien.
Viajaría a Kioto.
Serian unas cuantas horas.
.
Al llegar a la cuidad, llevo a su hija a comer y luego arreglar ciertos asuntos.
.
Shampoo no podía creer lo que veía.
Lamentablemente, el supuesto buen familiar de Yanase-san, no era más que un sinvergüenza.
─Jovencita, te pagaremos bien, en serio.
─Shampoo solo querer trabajo decente.
─esto lo es.
Había llegado a la dirección que le había dado su ex jefa, y con mucho esfuerzo había pagado una guardería para que cuidaran de su pequeña Cologne, mientras llegaba al lugar indicado que le ayudaría a resolver el asunto del trabajo. Desafortunadamente, ni el lugar, ni la persona era lo que esperaba. Todo lo contrario. Era un night club, y el hombre solo era un aprovechado que quería que, con su físico, el cual dejo deslumbrado a varios tipos ahí presentes, hiciera algo a lo cual se negaba. Estaba segura que Yanase-san no tenía idea. De seguro le había mentido.
─Vamos hermosa─ dijo tratando de convencerla tocando su cintura.
─Gracias, pero no. Shampoo buscar otro trabajo─ dijo quitando la inapropiada mano del hombre.
─Vamos, no seas arisca─ Continuo otro.
─No, gracias.
─Vamos, te convenceremos─ dijo otro tipo. Tres más se acercaron a la vez sin respetar el espacio de la joven.
Uno llego y sin permiso le sobo las nalgas, mientras que el otro hombre le acaricio los pechos.
─Con este físico atraeremos a muchos clientes.
─Deberíamos probarla─ aconsejo uno de los hombres con un tono lujurioso.
Ofendida e indignada, la chica sintió una rabia que dejo salir sin reparos.
─¡SOLTAR A SHAMPOOOOO!
La amazona hizo honor a sus raíces noqueando a los cuatro descarados hombres que habían tratado de aprovecharse de ella, le costó, pues tenían dos guardias grandes que también ayudaron a los hombres a no dejarla escapar, quisieron retenerla manoseándola, pero pudo con ellos.
Luego de un salto, aterrizo en el piso agitada ─Shampoo, ah…vencer.
Se levanto yendo a la entrada.
Desvalida, llorando de rabia y dolor, salió de aquel nefasto lugar. No sabía qué hacer. Además, estaba horrorizada de lo que estuvo a punto de pasarle. Camino unas cuantas cuadras hasta que sintió cansancio. Faltaban 3 horas para ir a buscar a la pequeña Cologne.
Al pensar en su hija, sus ojos se cristalizaron.
Cologne
Shampoo estar sola
La joven se sentó en el pasto de una plaza, se hizo un ovillo cerca de una calle soltando su frustración. Tenía la idea que, en el lugar que le dieran trabajo, pudiese quedarse pagando con este su estadía, pero todos sus planes se vinieron abajo. Yanase-san le había dicho que aquel familiar era un hombre honorable. Lejos estaba de serlo, pues la ingenua mujer no hubiese imaginado lo que realmente era el negocio del tipo.
El viaje desde Honshū hasta Kioto la tenía muerta, hambrienta, pues lo que pudo pagar para comer había sido para la niña. Habían sido 7 horas, pues más de una vez habían parado por diferentes motivos, por lo tanto, no pudo descansar ni dormir lo suficiente, además, el gasto en llegar a la cuidad no le había valido de nada.
─Qué hacer.
La tarde se había hecho presente, por lo que sintió algo de frio. Su vestimenta era su típico quilpao un poco más arriba de la rodilla. Esos hombres la habían tocado indecentemente, tal vez la malinterpretaron creyendo que su atuendo era sugerente, pero en realidad no portaba más ropa, todo lo que tenía en su mayoría lo gastaba en su hija, ya que al irse de su aldea era prácticamente un destierro. No podía volver allí. Por eso no se había traído nada.
Dos gruesas lagrimas bajaron por sus coloridos ojos.
¡Qué futuro esperar a Cologne! …Shampoo no ser buena madre
No ser suficiente para mi hija
Shampoo estar sola...sola
Abuela
Mousse
La realidad cayo en sus hombros.
Una muy cruda.
.
Los días siguientes fueron oscuros. Pues, lo último de dinero que le quedaba lo usaba para tener a su hija bien cuidada. El resto del día salía a buscar trabajo, pero le era muy difícil conseguir uno. Todos los días iba puerta por puerta. A veces obteniendo algo temporal, por el día o más de uno. Además, por su apariencia, no faltaba quien le ofreciera trabajo clandestino, o propuestas poco decorosas, las cuales rechazaba de inmediato. Hasta ahora, lo único estable, era utilizar sus habilidades.
No le quedaba mucho más.
Su vida se había vuelto muy dura.
Muy difícil.
Pero, tenía que continuar.
…
.
…
Nerima.
Años después.
Un joven de coleta, terminaba de sacar cuentas mientras observaba a sus empleados limpiar su local.
Pero, más que ver a todos, miraba a uno en particular. A una, de reojo, a una chica muy bonita, pero que sabía no era la que quisiese que fuera pues, el largo de su cabello, aunque de un color muy diferente, además de sus curvas, eran similares a simple vista a las de la mujer que recordaba.
Una muy hermosa.
De pronto vio como ella, sonrojada se acercaba a él con una coqueta sonrisa.
─jefe.
─¿Sí?
─me preguntaba si─ dijo acomodándose el escote, sugerente por lo demás.
─¿eh?
─Si podría salir conmigo, no lo sé. Tal vez a ver una película, al centro comercial o…
─¿Qué?
─A tu casa.
Dijo de manera muy directa y deseosa.
─em... ─No era tonto. Sabía a lo que se refería. Se removió incómodo ─No, tengo mucho trabajo todavía Juko.
─Pero…─quiso objetar tocando con su mano el rostro del hombre. Este, sin embargo, la detuvo al tomar su muñeca.
─ve a tu casa. Acaba de terminar tu turno.
La chica resoplo molesta, pues una vez más el guapo hombre la rechazaba.
─de acuerdo─ respondió sacando su delantal lanzándolo en una de las mesas y desaparecer detrás de las paredes que la llevaban a su locker.
─esto no se quedará así.
La oyó mascullar.
Vaya…
Simplemente no quise aceptarla, no puedo, no quiero. No me gusta.
El joven se acomodó los lentes, unos muy diferentes a los que tiempo atrás utilizó en su adolescencia. Si bien, su visión no estaba del todo buena, no tenía por qué usar unos tan grandes. Los que actualmente usaba, mostraban sus verdes ojos. Eran al aire.
─me vengaré.
Escuchó de lejos.
─ ¿Vengarse?
Venganza
Esa palabra le contrajo el estómago, además de darle una punzada en el pecho.
Venganza…
…la mía.
Esa estúpida venganza
Un gran peso cayó sobre él. Una culpa con la que vivía hasta el día de hoy. Sus errores no dejaban de mortificarlo, aunque ya hubiesen pasado unos años de aquel hecho.
Simplemente no podía sacar de su cabeza todo lo sucedido.
Negó con esta misma, mientras cerraba el libro de contabilidad. También, asegurándose de que ya todos se habían ido, cerro todas las puertas de su negocio.
Luego, camino directo hacia su habitación.
Al llegar a esta, se despojó de su camisa, quedando con el pecho descubierto, uno bien trabajado, mostrando en su espalda las cicatrices que tenía. Unas feas y bastante grandes.
Al pasar por su baño, vio una que también tenía en su torso y se detuvo, porque recordó cómo fue que todas esas marcas estaban en su cuerpo. Aun recordaba el sonido de los azotes.
Las amazonas se encargaron de que jamás olvidara aquella experiencia, que, si bien fue traumática, lo que primo en ello, fue lo último que oyó de ellas antes de desmayarse.
"Ella ya no está en este mundo"
Eso le había dolido en lo más profundo de su ser, además de querer morir junto con ella cuando volvió a tener conciencia. Aunque, estuvo meses recluido allí, sin importarle que sería de su vida, tres meses después, pudo saber la verdad. Pudo saberla porque una de las mujeres, que sintió piedad de él al verlo tan magullado y desvalido, le contó que realmente Shampoo no murió.
Pero si la anciana Cologne.
Algo que lamento, más por Shampoo que por el mismo, pues, ella sola se había inmiscuido en su venganza arruinando todo.
Pero estaba viva.
Eso lo hizo volver a la vida.
Pues creía que por su culpa ella había muerto, y no era así.
─Shampoo.
.
China.
Tribu amazonas.
Cinco años atrás.
Luego de saber la verdad, el joven urdió un plan para salir de allí. Pues las amazonas querían continuar torturándolo cuando recobrara la conciencia. Lo que ignoraban, era que aquella mujer que lo ayudó, era amiga de la familia de Mousse, por eso no podía verlo tan mal y quedarse de brazos cruzados.
─Z-Zhiao-jen
─Mūsu …no hables hijo, bebe un poco de agua.
El chico lo hizo para poder hablar, pero le costó un poco hacerlo mientras tomaba aire.
─n-necesito irme, b-buscar a Sha…Shampoo.
─lo harás, solo dame tiempo.
─pero…
─tranquilo
Sin que lo notaran, el joven fingió estar mal, pero el alimento que recibió a escondidas lo ayudo recuperarse.
Solo que…
…un día los atraparon. Zhiao-jen no pudo negarlo.
─¡Traidora! ¡Ayudar a esta vergüenza de las amazonas!
─No, yo…lo siento.
─¡Ya tenían lo que querían de mí! ¡Déjenme en paz! y a Zhiao-jen…yo la obligue a que me ayudara, la amenace.
─No mentir, nosotras tontas no ser.
─Ahora parece ser que sí.
─¡Insolente!
PAF!
Las mujeres se abalanzaron al joven y comenzaron a golpearlo con sus poderosos bastones, y aunque pudo esquivar a una de ellas, pero no a las otras dos, de pronto ya no pudo más que cubrirse, pues todavía estaba débil y las momias tenían técnicas legendarias para hacer daño.
¿Acabaran matándome?
No
No puedo aceptar eso
No
Necesito volver a verla
De pronto, todo lo que había vivido de niño, desde que se había enamorado de Shampoo, comenzó a mostrarse en una seguidilla de imágenes en su cabeza. Su derrota, sus rechazos, sus humillaciones, su familia, la añoranza de esta, sus celos, su venganza, las consecuencias de esta, la culpa que sentía, la vergüenza, el dolor de saber perdida a Shampoo, pero con esperanza de volverla a ver. Todo aquello le dio la energía para sentir como su cuerpo se estremecía generando un poder que canalizó en un solo punto.
─¡Triple-Hakucho Ken!
Las ancianas fueron golpeadas inesperadamente, siendo lanzadas, lejos aterrizando en las murallas de acero. Cuando estas quisieron ver qué era lo que había pasado, escucharon nuevamente un grito.
─¡HAKUCHO KEN SāN-JU!
La rapidez de los golpes, aunque no las matarían, las dejaron fuera de combate por un buen rato.
─¿Qué? ─la anciana Zhiao-jen, quedo pasmada cuando vio el resultado.
Así mismo, él autor de aquella acción, al ver como a su alrededor las amazonas de edad muy avanzada quedaban noqueadas por su fuerza interior, la cual no sabía de donde la había sacado. De alguna manera, esa técnica de su familia le sirvió.
Con su único ojo bueno en ese momento, pues el otro estaba morado e hinchado, enfoco su vista en sus manos, las cuales temblaban por lo que recién había hecho.
─L-lo hice…l…las derroté.
─¡Vete Mūsu! ¡Huye!
─Pero, tomaran represalias contra usted, no puedo.
─Solo vete, tu madre querrá saber que estas bien.
El chico sintió como sus orbes se humedecían al recordar a su querida madre.
─por favor…─ se acercó tomando las arrugadas manos de la mujer─…si logra salir de esta…dígale que la amo, y que me perdone.
─Lo haré.
Solo pudo notar como su sincera mirada le daba la respuesta. Antes de huir, reparó en sus ropajes que guardaban sus armas. Estaban sucias tiradas a lo lejos. Salto rápido para llegar por ellas y voltear hacia la señora y despedirse con la mirada.
Siguió sin voltear, hasta que pudo salir libre de ese, que había sido su hogar durante su niñez, pero que actualmente era su presión.
Lamentablemente, pero ya no más.
Tenía un motivo para vivir.
Y solo por eso seguiría adelante.
.
Presente.
─Shampoo.
¿Qué habrá sido de ti? Nunca pude dar con tu paradero, solo espero que estés bien. Espero verte otra vez.
Mi amada Shampoo.
.
Al siguiente día, llego a una empresa que era su cliente, llevando personalmente los seis almuerzos que le habían pedido.
Espero en la entrada hasta que le permitieron ir a dejarlos. No le daba vergüenza hacerlo el mismo, aunque fuese el dueño del local, pues, le importaba tratar bien a su clientela, teniendo en cuenta que en ese lugar trabajaba una persona que no era desconocida. Todo lo contrario.
Después de dejar China y retornar a Tokio, se volvió a encontrar con aquella persona, que si bien, nunca fue alguien cercano a él, lo fue solo cuando su otrora venganza había culminado. Desde allí, después de dos años se había topado con quien ahora le sonreía al sentir el delicioso aroma de la comida china que le traía.
─Mmmm…que rico huele.
─Si, viene con postre extra para ti.
─Oh gracias, que haría sin ti para salvar mi estómago.
─No lo sé. Morirte de hambre tal vez.
─ja, muy gracioso. ─dijo buscando su billetera.
─ ¿Pagaras tú? ─inquirió levantando una ceja.
─Claro que no Mousse, nunca he sido generosa.
─Lo sé, por eso me extrañaba.
Sonrió cínicamente por el no cumplido. Hizo el gesto a uno de sus compañeros de oficina, para que pagara el dinero que juntaron todos para el chico de gafas. Obviamente, al ser un contacto que ella había conseguido, su parte aportada fue menor. Los demás ya no se quejaron, pues siempre era así.
─Ten.
─Gracias─ luego de recibir el dinero de parte de uno de los oficinistas, se giró hacia el escritorio de la joven de melena castaña.
─Me voy, gracias por el pedido.
─pero quédate, te comparto de mi almuerzo.
─ ¿No que no eras generosa?
─hay excepciones.
─bien.
Se sentó junto al escritorio de la joven financista.
Comieron en silencio por unos largos minutos, que casi completaban la hora mientras la avara joven no perdía de vista el semblante del pelinegro de coleta que a cada bocado perdía su vista en la ventana de ese nublado día de noviembre. Conociéndolo, sabía que posiblemente estaba recordando a su antiguo amor, cosa que le fastidiaba, pues, creía que ya había pasado tiempo suficiente como para superar lo vivido.
Puso los ojos en blanco negando con la cabeza.
Estaba segura de que no se equivocaba.
─que idiota─ susurró.
─¿Cómo?
─Nada.
El celular de la castaña sonó interrumpiendo.
─¿Hermanita? ¿Sí? Yo acá en el trabajo, en mi break. Claro, están bien. Que bueno. Pues está aprendiendo muchas cosas.
Mousse solo escuchó sin entrometerse mientras comía. Sin ser arrogante, debía admitir que su platillo había quedado delicioso, pues era una receta que Shampoo le había enseñado. De pronto desvió su mirada a la marrón de la chica notando como esta se removía algo incomoda. De la nada, era como si le molestara hablar cerca de él.
─Es…es una niña muy inteligente.
Le resultó extraño esa aseveración, pues sabía que la hermana de ella estaba en otra cuidad, y claro que sabía que no tenía hijos, pues del único que tuvo conocimiento, tenía una simbólica tumba en Nagano.
─Claro, sí, sí. Adiós.
Carraspeo ─ ¿Cómo está?
─ ¿te importa?
─Siempre.
─ ¿no me digas que la culpa sigue siendo la mayor motivación por preguntar?
─Tendo Nabiki ─la miro molesto─ no lo negaré.
─Pues está muy bien.
─ ¿Sí? ¿Y esa niña?
─¿Q…Qué niña?
─una que mencionaste.
─Mousse, es alguien que no conoces. La hija de una amiga de mi Imouto-chan.
─Ah.
─No seas entrometido. Mejor invítame después del trabajo a tomar una copa a tu restaurant ¿Sí?
─De acuerdo, como eres mi amiga lo haré.
─¡Bingo!
El solo pudo sonreír ante el entusiasmo de ella ─nos vemos.
La joven movió la cabeza afirmativamente.
Mousse se retiró sintiendo curiosidad por Akane.
Solo esperaba que estuviese bien. A ella también no la veía desde hace mucho tiempo.
.
─ ¿se fue tu novio?
─No es mi novio.
─Pues, te gustaría.
Poso sus palmas en la mesa para darse impulso y levantarse interrumpiendo su propia respuesta hacia la broma de su compañera─ ¡Basta! Se acabó el tiempo de nuestro bento. A trabajar.
─Está bien, pero dile al guapo chino que venga más seguido, estaba delicioso el almuerzo.
Todos los demás apoyaron el comentario.
La joven, se sintió mal por ocultarle información, el cual se había convertido en un buen amigo luego de habérselo encontrado en un puesto de comida china en la calle dos años después de la venganza. En ese tiempo no estaba como ahora, pues en su rostro era notorio lo mal que lo había pasado en China.
Hoy, habiendo transcurrido tres desde aquel entonces, además, de que ahora eran más cercanos, sentía que omitir información tan valiosa, podría en el futuro perjudicar su relación con él.
Esperaba que no fuese así.
Mousse.
.
Akane…
…Shampoo, incluso Ranma.
Todos padecieron por mi estúpida venganza.
Espero verlos algún día para decirles cuanto siento todo lo que paso.
Siguió camino a su casa.
Necesitaba llegar, pues su madre, la cual ahora vivía con ella, lo esperaba.
Agradecía el que gracias a su arduo trabajo pudiese traérsela consigo. Era un apoyo muy grande. No quería sentirse solo, pues luego de buscar a Shampoo y no encontrarla, paso por una dura etapa de aceptación y resignación, en la cual todas las culpas caían sobre él, pues había querido morirse, pero pudo salir de ese hoyo oscuro en el cual se había hundido. Su madre ayudo a darle consuelo, apoyo. Era muy joven para creer, en ese entonces, que su vida estaba acabada. Incluso Nabiki lo había perdonado al convertirse en su amiga. También la familia de esta, pues había ido personalmente a implorar sin importar el humillarse. Ahora, a sus 23 años era un micro empresario, que gracias a la ayuda de su amiga Tendo en la parte financiera, tenía un buen pasar siendo uno de los locales más concurridos de su barrio.
Dos días después, tuvo que salir de la cuidad en busca de unos materiales para su local, pues lamentablemente en el lugar de Tokio que siempre compraba estaban agotados, y no tenía tiempo para buscar en otro que practicase el rubro. Así que prefirió ir a la sucursal del mismo proveedor. Ya estando allí durante el día, recordó comprar unos productos, por eso concurrió a un supermercado. Mientras los buscaba, a unos pocos metros en una de las cajas para pagar, una chica de coleta alta con el cabello morado salía del recinto con dos bolsas en ambas manos.
Quedo sin habla.
Estaba rígido sin poder moverse por unos segundos que le parecieron eternos.
─Sh-Sha-Shampoo…
Abrió y cerró los ojos varias veces sintiendo como su cuerpo volvía a responderle. Fue entonces cuando desde el ventanal del lugar, vio como la joven se alejaba.
─¡Shampoo!
Como alma que llevaba el diablo salió, rápido hasta correr para darle alcance.
Con todo su cuerpo temblando, llego hasta una calle en la cual la peli-morada estaba cruzando.
─¡SHAMPOO!
El grito se escuchó muy fuerte a pesar del ruido que siempre acompañaba a las calles de Kioto.
La chica que estaba dándole la espalda, se detuvo al instante en que escucho la voz.
Mousse trago saliva al ver aquella acción. Pues, luego de eso, soltó ambas bolsas, y el cristal rompiéndose, fue uno de los sonidos que primo en ese momento, pues era parte del contenido de la compra.
…
.
…
Tiempo atrás.
Nerima.
En un día lluvioso lo había conocido.
Como mujer
─Ranma…─sintió un apretón en el estómago al decir después de tanto tiempo su nombre─ ¿Qué será de ti?
Sus palmas se abrieron, sintiendo en estas las frías gotas.
Ranma
Su corazón se acongojaba cada vez que lo recordaba.
Cerro los ojos dando gracias a las gotas de lluvia, ya que estas al mezclarse, cubrían las suyas.
Luego de eso, más lágrimas comenzaron a salir sin permiso una tras otra.
La chica llevo sus húmedas manos a su pecho para tratar de controlar sus descontrolados latidos, mientras seguía sintiéndose deshecha.
¿Para qué negar lo que estaba sintiendo?
Decir adiós a una parte de tu historia, una valiosa que te marcaba, era doloroso. No tenía por qué negarse a echar a fuera todos los sentimientos que habían surgido súbitamente.
La lluvia empezó a ser cada vez más fuerte, al igual que su llanto el cual ya se dejaba oír. Por eso, al estar sumergida en el dolor de la perdida, no había notado como unos brazos la sostenían y confortaban.
Solo después de un momento, noto que eran sus dos hermanas.
─Tranquila, aquí estamos para ti.
La joven solo movió su cabeza de arriba abajo como respuesta, pues su irregular respirar a causa del llanto, no la dejaba hablar si quiera.
Nabiki solo la abrazo para dejarle en claro que apoyaba en un cien por ciento las palabras de su hermana mayor.
Akane lo agradecía enormemente.
.
Un mes después.
─¿Segura estarás bien allá hija?
─Claro, estarán Yuka y Sayuri también.
─Está bien, no puedo detenerte en el último momento.
─No papá, esto lo decidí hace tiempo.
─Es cierto padre, Akane necesita cambiar de aires.
─Si para poder olvidar todo y empezar de cero.
─Claro.
Al hombre le costaba dejar partir a su retoño. De alguna manera, todo lo que había vivido su hija, lo mortificaba frente al recuerdo de su esposa, pues no sabría cómo responder ante ella por Akane, creyendo que era en parte su culpa por haberla comprometido, pero ya nada podía hacer. Sin embargo, su niña jamás le echaba en cara alguna responsabilidad.
─Papá, estaré bien. En serio. Te llamare seguido ¿de acuerdo?
El hombre asintió abrazándola fuerte hasta casi asfixiarla, pero luego bajo la intensidad de su afecto. Ella había decidido mudarse lejos de Nerima para estudiar en la universidad en la cual había sido admitida. Le había costado aceptarlo, pero después del último año tan complicado y doloroso para su hija, entendió las palabras de Kasumi.
Akane necesitaba un cambio y cualquiera que fuese, ayudaría a sanar su corazón.
Hija mía…solo quiero que seas feliz
.
.
Llevaba un mes y medio viviendo en una casa para estudiantes junto a Yuca y Sayuri, pero quería trabajar. Afortunadamente había encontrado empleo, el cual necesitaba, pues quería valerse por sí misma. Además, estaba relacionado a sus estudios de administración de empresas, por lo tanto, lo tomo por las tardes estudiando en las mañanas. El único problema era que le quedaba un poco lejos de la pensión. Al comentárselo a sus hermanas, Nabiki le dio un muy buen dato. Cerca de su trabajo, había justamente un pequeño departamento que se rentaba, y la dueña era familia de una de las mejores amigas de su hermana, por eso le dio un buen precio de renta, que se ajustaba a sus necesidades como universitaria.
Extrañaba a sus amigas, pero se acostumbró a su espacio en aquel lugar.
Por las noches aun recordaba todo lo vivido año y medio atrás, además, en ese tiempo había acudido por ayuda psicológica, la cual tuvo, pero actualmente no contaba con ella, pensando que había superado aquel tema de las perdidas. Aun así, esos recuerdos que estaban grabados en su corazón, iban sanando poco a poco, pero inconscientemente se negaba a olvidar a su primer amor.
Doloroso amor.
Ra…
Se privo de traerlo a su mente.
No quería…solo quería ir borrando su recuerdo.
Uno que la lastimaba…porque todavía no podía sacarse la imagen de aquel joven inclinado en el suelo del hospital implorando su perdón anegado en lágrimas, las cuales jamás pensó ver.
Después de eso, las evasivas por topárselo fueron bastantes, hasta que supo que ya no estaba en el dojo.
A pesar de que eso la alivio, no pudo negar que también le rompió el corazón.
Uno que ya estaba muy herido.
─Ah…Ump…dios.
Toco su frente, luego sus mejillas notando el calor que tenían, incluyendo el agua salada que involuntariamente bajo sin permiso de sus ojos marrones.
─siempre será lo mismo…─afirmo, refiriéndose al hecho de que traerlo a sus memorias, era motivo de tristeza. Luego meneo la cabeza en forma de negación─… ¿No es así?
Desde su ventana abierta, le pregunto a la luna, la cual era testigo de sus reminiscencias.
.
Su vida siguió su curso normal. Sus estudios. Su vida social, incluso el conocer chicos. Ella siempre había tenido éxito con el sexo opuesto, y en esta oportunidad no fue la excepción. Por eso, haciendo caso a los consejos de su hermana Nabiki y a los de sus amigas, comenzó a tener citas, pero, eso no quitaba su principal enfoque, que eran sus estudios.
.
En los pocos meses que llevaba en Kioto todo estaba funcionando perfectamente. En sus estudios le estaba yendo bastante bien como en su trabajo. El cual ayudaba a practicar todo lo que estaba aprendiendo. Eran ya cuatro meses los que llevaba allí.
─Akane, entonces, ¿sales conmigo mañana?
─de acuerdo Inoue, saldré contigo.
─Vaya, hasta que por fin.
La joven sonrió. Era bastante atractivo, por eso recibió gustosa el beso en la mejilla que le dio el chico provocando su vergüenza, como también la de él. Ambos se despidieron con el compromiso de verse al siguiente día. Este había sido duro con tantos exámenes, pero agradecía salir más temprano. Así que pasaría a su casa y descansaría. Pues tenía el día libre, o mejor dicho, la tarde libre.
Al caminar por unas calles, llego hasta un parque que tenía varios puestos, pues se le había antojado un helado. Al pagar por este, noto a lo lejos, a una persona que se le hacía conocida.
A unos cuantos metros, en una avenida principal, una conocida chica de cabellera morada hacia malabares en frente de automóviles.
─¿Qué?
Al parecer, su mirada había sido muy penetrante, pues la joven había volteado a verla y ambas se conectaron, lo cual fue un error para la chinita, pues al cambiar el semáforo a verde, los autos comenzaron a avanzar y la chica estaba a punto de ser arrollada por un auto.
─¡Shampoo! ─exclamó soltando el dulce.
El grito la hizo reaccionar dando un salto que fue justo a tiempo, pero el vehículo logro rozarla en la pierna tirándola al costado de la vereda, botando los bombaris que eran parte del espectáculo.
Akane corrió a su auxilio.
─Shampoo, ¿estás bien?
La chica solo asintió sorprendida al verla.
─¿A-Akane?
─¡¿Como no pudiste esquivar a ese auto?! ¡Eres una excelente peleadora con buenos reflejos!
─Es que…S…Shampoo… no tener…
─No hables, no te esfuerces.
─…fuer-zas.
Horrorizada, la chica vio como la chinita al parase con su ayuda, caía desplomada al suelo.
Y solo ahí Akane noto lo delgada que estaba la joven.
─ ¡Shampoo! ¿Qué rayos te ha pasado?
.
Al abrir sus ojos, noto como su espalda descansaba en algo cómodo.
─¿Eh…?
Enfoco su vista en una extraña habitación. El techo era blanco, pero las paredes eran color damasco, muy vivos.
─Al fin despertaste.
Al oír la voz, vio como a su lado Akane Tendo la miraba con una cálida sonrisa.
─C-Chica violenta.
La mencionada solo atino a sonreír al volver a escuchar su antiguo apodo usado por la amazona.─Akane, suena mejor.
La permanente expresión facial que le brindo su antigua rival, la calmó. Además, de sentir la mano de la joven pelinegra en la suya como signo de apoyo.
─Ten.
Esta acepto la infusión que le ofrecía. Luego de beberlo, noto la inquisidora mirada que tenía sobre ella.
─Shampoo…
─Akane querer preguntar a Shampoo, ¿cierto?
La aludida evidencio en su mirada el no poder negar sus palabras.
─Yo… n… no quiero que me veas como entrometida…─ balbuceó nerviosa─… pero me podrías contar… ¿qué hacías trabajando en la calle?
Pregunto de una sola vez. No iría con evasivas, pero tampoco la presionaría para que le contara que le pasaba, pues su actual estado físico demostraba que las razones no eran buenas.
La joven bajo la mirada apenada, aunque no quisiera contarle, necesitaba decirle a alguien lo que le estaba ocurriendo, sin importar si fuese o no un conocido, y menos si era de sus ex – enemigas-rivales, pues la considero así no solo por Ranma, sino también por Mousse. Por eso sintió la necesidad de abrirse.
─No te estoy juzgando, sé que todo trabajo es digno mientras no se robe, pero, no te ves bien, de hecho, te ves bastante mal. Siento ser tan directa.
La chinita sabía que era verdad, aunque fuese irónico que la, según casi tres años atrás, considerada menos bonita de las prometidas de su ex - airén, en sus dieciséis, le estuviese diciendo eso a la más bonita de ellas, era extraño. Los roles habían cambiado, solo en este momento.
─Shampoo, no pasarla bien últimamente.
No se defendió.
Que extraño.
─Mientras estuviste inconsciente, un médico te reviso.
Shampoo abrió los ojos asustada.
─Tranquila, nadie te falto el respeto, solo quería saber cómo estabas físicamente, también de salud.
La chica le desvió la mirada.
─tienes un severo estado de desnutrición Shampoo, estas mal, y debes cuidarte.
─Shampoo saberlo.
─ ¿y entonces? ¿Por qué no haces nada? ─inquirió buscando su mirada, la cual no podía conseguir.
─Shampoo, Shampoo hacer lo que puede─ respondió con voz temblorosa.
─No es suficiente. Te estas enfermando.
La joven solo negaba con su cabeza sintiendo mucha vergüenza.
─Es peligroso que continúes así, deberías estar en el hospital.
─…
─¡Shampoo! ¡¿Qué está pasándote?! ¡¿Porque la señora Cologne no te ayuda?!
Al oír sus palabras la joven explotó.
─ ¡Bis abuela estar muerta!
Akane no daba crédito a sus declaraciones. Era imposible.
─¿Q…Qué dices?
─Ella morir…¡Morir!
Siendo presa del estupor, sus orbes se abrieron ante tal terrible suceso.
─L-lo siento…yo…
─¡SHAMPOO ESTAR SOLA! ─exclamó llorosa y herida─¡Shampoo no poder cambiarlo! ¡Shampoo buscar trabajo y nada! ¡Es lo único que conseguir!
─pero…
─¡Ser lo único que poder dar a mi hija!¡Shampoo estar sola! ¡SOLA!
La joven no soporto más y comenzó a derramar lágrimas sin parar.
─¿Hija?
Shampoo la miro.
─¿Tienes una hija Shampoo?
La chinita solo cubrió su rostro con sus manos, mientras Akane solo atino a abrazarla. Estaba claro que la joven estaba viviendo un infierno.
─Ya tranquila, me contaras todo.
Ella afirmo con su cabeza.
─pero, solo si quieres hacerlo.
.
Luego de escuchar larga y tendida la historia de la peli-morada, Akane recién entendió todo lo vivido por la chica. Todo lo que tuvo que pasar. El estricto fallo de su aldea. Su castigo y destierro, la muerte de su abuela, y sintió pena. Si bien, ella había sido muy lastimada por todo lo relacionado a la venganza de Mousse, se dio cuenta que no fue la única víctima. Además, estaba impresionada al saber que su hermana se había involucrado. El saber, que ella había dejado al descubierto la falta de Shampoo y su abuela.
Ambas tuvieron que calmarse, pues era mucho lo que tuvo que digerir, al igual que Shampoo, quien supo también todo lo vivido por Akane.
─Entonces, queda una hora para ir a buscar a Cologne.
─Si.
─en las condiciones que estas, no deberías ir.
─Shampoo tener que irse, no poder molestar más a ex - chica violenta.
Le pareció gracioso su apodo─…deja de llamarme así.
─es difícil.
─Bien.
─Shampoo agradecer preocupación de Akane, Shampoo juntar dinero para devolver gastos de médico.
─No, no te preocupes.
─Shampoo ser mujer con honor, con orgullo.
─y no lo dudo, pero debes saber que, si te ayude, es porque en el pasado lo has hecho también.
La joven se sintió avergonzada.
─En pasado… Shampoo equivocarse mucho, hacer daño, ser egoísta.
Akane no pudo evitar darle la razón, pero al verla tan desvalida, no quiso poner más sal en la herida.
─Shampoo…
La chica la vio directo a los ojos─ Akane no poder negarlo, porque ser cierto…Shampoo ser verdadera culpable de todo, Mousse actuar así por Shampoo, yo tener culpa, ser responsable.
─Shampoo no…
─Shampoo actuar mal, no tener dignidad, rebajarse por ex - airén─ la joven se levantó dirigiéndose a la puerta de salida tambaleando sin parar de llorar, sus ojos irritados demostraban el dolor de sus dichos.
─Espera…no digas eso.
─Shampoo detonar actuar de Mousse, Shampoo merecer todo lo que ahora pasar, ¡Cologne no merecer una madre como Shampoo!
─No es así.
─¡Shampoo debió morir igual que abuela!
PLAFF!
La bofetada fue lo suficientemente fuerte como para darle vuelta la cara, pero dado su nivel actual de salud, la lanzo al suelo.
Shampoo por instinto se tocó el rostro que ardía, pero vio los ojos cristalinos de Akane.
─¡No vuelvas a decir eso!
─A… Akane…
─Tienes una hija…─su voz se quebró─…debes vivir por ella, sé que las dos sufrimos, pero al menos…─sus manos se apretaron para decir lo siguiente ─ tu no perdiste a la tuya…y-y eso…es razón suficiente para seguir adelante.
Shampoo asintió entendiendo, mientras la pelinegra se sentaba en el suelo para estar a su altura. Sus marrones miraban las imágenes que le vinieron a la cabeza expresando lo que estas significaban.
─Akane…
─yo…─cerro sus ojos para soportar sus propias palabras─ …perdí a mi primer amor y… a mi primer hijo…que era lo único real que tuve de él cuando me detestaba, porque sé que esa criatura fue creada con amor, no con ese rencor que fingía tenerme, ─ahora fue la joven china la que se acercó tomando su mano ─ por eso me dolió perderlo, porque perdí lo único real que tuve en ese momento de mi verdadero Ranma… ¿Entiendes?
Shampoo solo afirmo con su cabeza.
─Pero todo lo demás, todo lo que vivimos, no fue tu culpa, no lo es. Cada quien fabrica su camino con sus acciones.
Shampoo, después de pensarlo, finalmente lo aceptó.
─Mousse inicio todo, si, pero creo que debe estar arrepentido.
─Akane tener razón, solo…que Shampoo quedar muy herida cuando Mousse usar el nombre de otra mujer con toda intención de herir a Shampoo.
─Oh…lo siento.
─Shampoo descubrir tarde que amar a Mousse, pero Shampoo perderlo por maltratarlo.
─Lo siento…pero, no estés mal por eso.
Para Akane fue una sorpresa que la joven admitiese su amor por el chico de cabello largo, si bien le había contado todo lo que le paso desde el inicio de la venganza, había omitido esa parte.
Después de unos minutos de silencio, luego de que ambas secaran sus lágrimas, la dueña de casa decidió a tomar la palabra.
─Creo que al menos, pudimos sincerarnos un poco.
Shampoo le dio la razón.
─pero ahora hablemos de otro tema importante.
─ ¿de qué hablar?
─Quédate esta noche en mi departamento, hay espacio.
─Shampoo no poder, no querer molestar.
─No lo harás.
─pero, mi hija, Cologne no…
─Como veo que estas un poco mejor, iremos juntas a buscarla y le explicaras que se quedaran acá, además, te tengo una propuesta.
─ ¿cuál ser?
─Se que te puede parecer raro, pero no lo es tanto.
─¿Qué?
─Vive conmigo.
Los ojos de la chinita no pudieron abrirse más de lo que ya estaban.
.
Después de la inesperada propuesta de Akane, Shampoo decidió aceptar, solo que, bajo ciertas condiciones, que si bien, eran entendibles para la pelinegra, pudo convencerla de hacer las cosas a su modo.
Quería ayudarla, sentía que se lo debía, ya que, si su hermana no se hubiese entrometido, quizás Shampoo habría estado todavía con su abuela o por lo menos en mejores condiciones.
Habían acordado que hasta que Shampoo se recuperara, ella podía buscar un trabajo para pagarle su estadía, mientras, seria Akane quien correría con los gastos. Por esa razón, recién ahora le daría uso de la herencia que su madre le había dejado, o por lo menos una parte de ella, de la cantidad que le pertenecía, ya que lo otro era sus hermanas. Pues, desde que había llegado a Kioto, era con su dinero ahorrado y el de su trabajo con el que se mantenía.
Cuando conoció a Cologne, Akane no pudo evitar emocionarse y querer abrazarla, pues, supuso que su hijo o hija, tendría más o menos la misma edad que ella. Casi los dos años. Al principio la niña la rechazo porque no la conocía, pero luego, gracias a las palabras de su joven madre, esta le tuvo confianza. Y así fue en las semanas que le siguieron.
Shampoo se fue recuperando poco a poco, pues, el Dr. Tofu antes de marcharse, le había dejado a Akane el contacto de una colega que la podía atender cuando lo necesitase, y en esta oportunidad lo pudo hacer. Según la profesional, llego justo a tiempo para ayudar a la joven que había descuidado su salud.
Dos meses pasaron rápido, en los que Shampoo pudo levantarse nuevamente. Además, al sentirse bien, quiso buscar trabajo. Ella misma había conseguido uno en la universidad de la joven Tendo ayudando en el comedor, pues necesitaban a una cocinera y camarera. Shampoo estaba feliz, ya que al fin tenía algo que ofrecerle a su pequeña.
Después de unos días, mientras cocinaba la cena en el departamento, veía como Akane le daba de comer a Cologne, y esta la llamaba "tía Akane", por eso, no pudo evitar decir lo que sentía.
─X…Xiexie.
─ ¿Um? ─detuvo su mano que acercaba la cuchara a la boquita de la niña.
─ Shampoo agradecer─ Dijo soltando el cucharón de palo para ir donde Akane y abrazarla.
Esta, quedo atónita, pero enseguida comprendió la acción de la muchacha correspondiéndole.
─Tranquila…todo está bien ─ dijo queriendo calmarla, pues los espasmos de la joven eran fuertes.
Por eso solo asintió.
Shampoo jamás imagino que esa joven la ayudara desinteresadamente. No después de cómo había sido con ella en el pasado. Ahora entendía porque a muchos los enamoraba. Antes, para ella lucir bien, ser bonita, sexy, verse hermosa, era lo más importante para conquistar a un hombre, sin embargo, ahora comprendía que no todo era tan banal. Pues, aunque admitiese que Akane era bonita, su personalidad, pero sobre todo su corazón, ese corazón tan grande era una de las causas.
Akane ser amiga de Shampoo…Shampoo estar bien gracias a chica violenta.
Ahora podre ser una buena madre.
Akane recibió contenta ese abrazo sintiendo como la chinita mojaba su blusa, y sin poder evitarlo, sintió la misma emoción, pues sabía que esas lágrimas no eran dolorosas, sino de gratitud. Quiso demostrarle que todo lo negativo que sintieron la una por la otra quedaba en el pasado.
Un pasado que si bien, era importante, no tenía por qué arruinar lo que construirían a partir de ahora.
…
.
…
Tiempo después.
Caminaba al ritmo que su cuerpo le pedía. Lento. No tenía prisa. Estaba envuelto por una brisa cálida a pesar del clima otoñal, el cual era un poco helado. Avanzó bastantes calles hasta detenerse en una avenida esperando que el semáforo estuviese en verde para cruzar.
Ese día en particular era oscuro para él, pues guardaba significados nada alentadores, claro que no, por el contrario, era una fecha que le recordaba muchos errores cometidos algunos años atrás.
Errores que tenían heridas abiertas. Unas que todavía no podían cicatrizar.
Siquiera eso.
Solo encerraban memorias.
Memorias que ardían.
Removiéndose incomodo por aquellos dolorosos recuerdos, se acomodó la chaqueta larga gris que abierta le llegaba al cuello, mientras esperaba que la bendita luz cambiara. Se le había hecho demasiada larga la espera, de un momento a otro, el minuto le pareció eterno demostrando su falta de paciencia.
Aunque, al ver el aparato que llevaba la cuenta de la espera recordó que eran más.
─Maldición.
Subió la mirada reparando en el cielo, ese que parecía eterno, de un color azul claro. El cual también debería estar en este instante sobre ella.
Su estómago se apretó.
Al recordarla, como era costumbre, su corazón comenzó a latir más rápido de lo usual, ya fuese por costumbre o no, le era imposible controlar sus sentimientos cuando estos estaban relacionados a esa persona en particular. Todo siempre había sido en grandes proporciones y fuera el control, por ende, fue imposible no llevar su mente en retroceso.
El recuerdo tan claro de las palabras que su padre le dijo en esa oportunidad, estaba grabado en su cabeza.
.
Nagano.
Cinco años atrás.
─l-lo siento…siento llorar así…
─No se deja de ser hombre al llorar por una mujer Ranma─ dijo dándole golpecitos en la espalda─ todo lo contrario, aceptarlo te hace más hombre.
─l-la perdí papá…la perdí ─gimoteó─ soy un idiota─ decía mientras lloraba en el cuello de su padre.
─pues somos dos, hijo, somos dos.
La lluvia de ese día en la localidad de Honshū, lo acompañó en el desahogo de sus más profundas tristezas al perder a la mujer que amaba por sus erradas acciones, teniendo a su padre como espectador y apoyo, algo que tampoco podría olvidar, por lo inusual que era.
El cielo crujió ese día.
Provocando que la lluvia se hiciera presente, para luego dar paso a las transformaciones tan características. Había sentido su cuerpo encogerse y el de su padre agrandarse, pero la inmensa aflicción lo privo de importarle cualquier cambio físico, pues una parte de su vida acababa. Aunque no quisiera, era así, por lo tanto, su roto corazón lloraba por ese hecho real.
Tan real que le enfermaba la sangre.
Ese día, el último en que la vio…
…quedo tallado en su corazón.
Jamás lo olvidaría.
Luego de aquel largo abrazo sin mucha gente que lo presenciara, se habían separado. El panda condujo a la quebrantada pelirroja hasta una estación que lo llevaría a un pequeño hotel en Nerima que su madre había pagado mientras esa semana pasaba, pues Akane había sido dada de alta y no querían que los chicos se vieran.
No tan pronto.
Luego de eso recordó que las semanas pasaron lentamente.
Su vida se remitía a tratar de terminar la escuela en horarios que no coincidieran con los de su ex prometida, ya que había sido de conocimiento público los nefastos acontecimientos que había vivido la otrora pareja de recién casados, así como su inminente separación, por lo tanto, sentía las miradas de reproche y rechazo en el conocido vecindario y escuela. Tanto allí, como en el dojo Tendo, al cual tuvo que volver luego de dos meses, pues su madre no podía seguir pagando el hotel. Por eso evitaba encontrarse con la chica por pedido de ella misma y su familia. Los Saotome solo estaban esperando la reconstrucción de su casa para salir de allí, pues no querían causar más molestias y al poco tiempo lo consiguieron.
Al llegar a esta, estuvieron todo lo que restaba de ese año con las preocupaciones que les causaba ver su hijo hundido en una profunda depresión, pues sabía que lo siguiente serían los trámites para una definitiva separación legal.
Recordó muy bien esas angustias que llegaron a traspasar a sus padres.
Luego de que un año y medio pasara de lo sucedido, tuvo que recibir de parte de su madre algo que no fue de su agrado, pero que no podía objetar. Algo que dejaría en claro su condición, regresando a la de antes, bien. No del todo, pero ya no estaría prometido a alguien, al menos no por decisión propia. Porque no lo quería. Shampoo, que había salido del juego con anterioridad, ya no era un problema. Además, de que no sabía de ella hace tiempo. A Kodachi ni si quiera la tomo en cuenta, pero con su amiga era otra historia. Para él, ella si era importante, por eso con Ukyo había bastado decírselo con convicción para que comprendiera, pero sin refutar, la joven acepto sus deseos. Era consciente de todo lo que estaba pasando en esos momentos, por eso agradeció de parte de ella, ver esa amiga que tanto necesitaba, tal vez, no para hablar por extensas horas, pero si para un abrazo de apoyo.
─a pesar de las estupideces que hiciste Ranma…siempre estaré aquí para ti.
Palabras que agradeció internamente.
Palabras que tomaron sentido cuando su madre le entrego ese doloroso documento en sus manos, notando como la firma del otro cónyuge ya estaba allí.
Acuerdo de divorcio.
Jamás pudo olvidar la ácida sensación que se le instalo en el estómago y garganta.
─bien─ su vista no se despegaba de la hoja ─f…firmaré.
Después de eso, supo que una etapa de su vida terminaba, pero lo hacía encerrando recuerdos de adolescencia, de amor, de fuertes pasiones que no supo controlar en su momento, pero se cerraba. Con fisuras, con parches que no podrían diluirse a la rápida. Porque sería difícil olvidar todo lo sucedido, y no solo para él. Eso era lo que más cargaba su corazón de pesar. Tenía mucha consciencia de eso, justamente por esa razón sentía en su cabeza que merecía autocastigarse de la forma que el estimase conveniente.
Y lo hizo.
.
Presente.
Cuando volvió a sentir sus pies en el duro concreto de la acera, recordó donde estaba. Fijo su vista al frente y avanzo viendo que quedaban a penas 10 segundos, pero siendo ágil avanzo rápido tratando de apresurarse, pues era un cruce largo. Por eso sus piernas se movieron ágiles. Lamentablemente al llegar al otro extremo chocó con otra persona que también había cruzado, solo que en sentido contrario a la cual boto. Apenado, se agacho ayudando al individuo a levantarse.
Bien, era individua.
La joven a la cual había botado tenía el rostro dirigido hacia su propio cuerpo, específicamente, a sus pies, dándole la espalda, pero reparó en él, mientras le ayudaba, y al subir el rostro la vio.
Ese perfil podría reconocerlo hasta con los ojos cerrados.
No puede …ser
La chica quedo congelada al sentir la energía de la persona que la observaba. Su respiración se cortó al saber quién era, por eso no podía voltear.
─Akane…
…
.
…
Ranma ½
…
Desconocido
…
.
…
Tiempo actual.
─De acuerdo, adiós Nabiki.
Al colgar el teléfono una nueva llamada la interrumpió.
─Usui, hola. Eh, claro, podría ser. Si. No lo voy a negar. Yo también. Claro. Un beso ¡Ya! No me sonrojes. De acuerdo adiós.
─¿Ser novio?
─Si, nos veremos en tres días más.
─Entonces divertirse con novio ─ le dijo con sonrisa pícara.
─tú también Shampoo, sé que saldrás con una personita.
─¡No molestar! Shampoo todavía no estar segura.
─Pues deberías, él se muere por ti.
─Shampoo saberlo.
─¿Qué pasa? ¿mami y tía hablando de novios?
Las dos chicas se sonrojaron al ver la facilidad con que la niña había entendido el tema que trataban.
─Em…no cariño, solo, nos gusta hablar de todo jeje…
Shampoo la apoyo asintiendo─ Vamos amor, te daré tu almuerzo.
─¡Si!
Akane ensancho sus labios al verlas. Le agradaba lo que vivía, si bien, antes habían sido enemigas, la vida las había juntado y ahora eran muy buenas amigas, pues su convivencia no había sido para nada difícil. Los acontecimientos vividos las habían hecho madurar, además de unirlas. Algo que sus antiguos amigos y amores jamás se hubiesen imaginado. Solo su familia sabia de esto, pues, a fin de año, iba Nerima junto con Shampoo y su hija para celebrar. Por lo menos el último que había pasado.
Dos días después, Akane estaba cuidando en casa a Cologne, pues Shampoo había ido al supermercado. Se estaba tardando más de la cuenta.
─Ojalá llegue pronto.
.
.
─¡SHAMPOO!
El grito que escuchó acompañado de su nombre la dejo congelada, pues esa voz se le hizo muy familiar, y bastaron solo unos segundos para que supiera de quien se trataba. La impresión fue tan grande que sus manos soltaron las bolsas que llevaba, provocando un ruido por ese hecho.
Aunque continuaba dándole la espalda, por un momento su cuerpo no le respondió.
─¡Shampoo!
La joven volteo rápido viendo que realmente era Mousse el que la estaba mirando con una felicidad que traspasaba su mirada, la cual podía verse bien por sus gafas, que distaban mucho de las que antiguamente uso.
─Mousse.
El aludido no espero más y se lanzó a abrazarla sin recibir un rechazo de parte de la chica.
Esta sintió unos fuertes brazos a su alrededor la tomaban con fuerza.
Unos acogedores.
Mousse…ser tú…
No pensó que se sentiría así después de años de no verlo. Su calor le dio una alegría momentánea, por eso no pudo evitar sentir sus ojos humedecerse. Sollozo bajo hasta que recordó algo importante comenzando a sentirse nerviosa.
Cologne.
Mousse por su parte no evitó suspirar en el cabello de la chica al tenerla en brazos, pues, era un sueño con el que venía alucinando los cinco años que no la había visto.
─Shampoo, al fin te encontré.
De la nada, ella se soltó rápido, pero no con ese desprecio que años atrás tuvo, sino más bien, parecía preocupada.
─Shampoo tener que irse ─dijo sin poder verlo a la cara.
─No, no…por favor, tenemos que hablar…yo…
La chinita al fin se dignó a mirarlo─ Yo…tener que irme…lo siento.
Trato de correr, pero Mousse alcanzo a tomarla de las muñecas son suavidad, pero ella parecía no querer quedarse.
─Por favor, sé que te herí la vez que estuvimos juntos, pero, déjame explicarte Shampoo yo…
La chica le sonrió, algo que desconcertó al pelinegro.
─ya no importar, gracias a esa noche, Mousse dar lo mejor que Shampoo poder tener en su vida.
─Sha…Shampoo─ dijo sin comprender sus palabras.
─yo…solo…─dijo retrocediendo hasta que salto.
─¡NO! ¡Shampoo, espera! ─ dijo para luego saltar con rapidez, pero al hacerlo, no vio un poste, con el cual choco.
Shampoo al verlo, aprovecho para huir con ventaja.
Sentir Mousse, pero tener que irme.
No saber cómo hacer esto
Pensó mientras sentía como su corazón dolía.
.
.
Akane miro por la ventana pensativa, preguntándose le porque de la tardanza de la amazona, cuando de pronto sintió un peso en su estómago. Al bajar la vista, una pequeña niña la miraba con unos ojitos ansiosos.
─tía Akane.
─ ¿si, que pasa mi coli? ─respondió mientras se sentaba en el sofá para que la pequeña imitara su acción, solo que esta lo hizo en sus piernas.
─ ¿a qué hora llega mami?
─Pronto, no te preocupes.
─está bien.
Akane comenzó a acariciar el hermoso cabello de la niña, hasta que esta se quedó dormida, por eso, de a poco y sin que despertara, la dejo ahí, tapada con una frazada. La observo por unos largos minutos. Luego de eso, se giró para ir a la cocina, pero justo en ese momento la puerta se abrió.
─Sham…
Cuando le quiso hablar, no alcanzo a formular palabra, pues la chinita venia llorando.
─¿Shampoo? ¿Qué pasa?
─¡Akane!
La chica solo atino a abrazarla. Algo que la sorprendió, pues de inmediato imagino lo peor.
─¿Te paso algo? ¿te hicieron daño?
La chica negó con la cabeza hasta calmarse, pero quedaron sentadas en el suelo. Trato de calmar su respiración para poder contestarle. Mordió su labio para verla.
─M-Mousse.
Akane ensancho los ojos imaginándose lo que diría.
─¿Mousse?
─Lo vi…ver a Mousse.
─¡Oh dios! ¿Hablaron? ¿le contaste que tiene una hija?
─¡NO! Yo…yo no poder…solo huir.
─¿Qué? Pero…─ la joven no quiso reprochar ninguna acción, así que solo pregunto─¿qué sentiste?
─Sentir mucho…Mousse abrazar a Shampoo, sentir muchas cosas, pero, darme miedo. No saber bien…qué hacer.
─¿Te refieres a coli?
La chica asintió.
─es complicado.
─Lo sé.
─está bien…no te preocupes, vamos a mi cuarto, coli se quedó dormida y como sabemos tiene un sueño pesado, despertara en un rato más.
─De acuerdo.
Ambas vieron a la niña, que dormía plácidamente. Luego de volver a taparla y darle un beso cada una, fueron al cuarto para conversar bien lo sucedido.
.
.
En un cuarto de hotel es donde se encontraba.
Luego de ver a la chica, no pudo pensar en otra cosa que dar con ella.
Tenía la esperanza de volver a verla, una idea bastante descabellada, tomando en cuenta que la cuidad era bastante grande como para buscar a una sola persona, pero lo haría. No tenía nada que perder.
Shampoo.
.
─Es una locura Mousse.
─Tengo que verla en algún momento.
─Si, pero buscarla allá, es como buscar una aguja en un pajar. No seas tonto.
─No me importa, haré lo que sea necesario. Por ella soy capaz de lo que sea.
─¿Quieres que aplauda tu gesto de amor?
El sarcasmo fue tan obvio, que Mousse lo dejo pasar.
─No, pero eres mi amiga. Podrías ayudarme.
Del otro lado de la línea la chica suspiro negando.
─En lo único que podría ayudarte, es invitándote un trago.
─Pues, no estaría nada mal. Con el humor que me cargo por esto, me vendría bien.
Espero respuesta por algunos segundos del otro lado de la línea.
─Mañana estaré allí. Adiós.
─¿Eh?
Solo pudo escuchar el pitido de la llamada cortada.
─¡Que fue eso!
Esta loca.
.
Al siguiente día, casi a media noche tuvo a Tendo en su casa con unos pakcs de botellas en mano. El que esta cumpliera, le daba a entender que realmente lo apreciaba. Haciéndose a un lado, la dejo pasar.
Toda la noche conversaron. Mousse contó lo sucedido acerca de Shampoo. Ella presto oído, pues sabía que su amigo la necesitaba. Al escucharlo, en cada detalle que contaba, podía ver lo anhelante que estaba por la china. Por eso, le era difícil entender como una persona podía estar tantos años enamorado de una misma, siendo tan joven, pues, ella con 24, había tenido ya unas cuantas parejas, y la mayoría pasajeras. Incluyendo a Kuno, pero aunque, él había sido uno de sus novios serios, entendió que nunca olvidaría a su hermana, ni a Ranma chica.
Pero ahora, o más bien desde hace ya bastante tiempo, sus sentimientos estaban dirigidos a alguien quien jamás pensó, pero, podía decirse que era imposible.
Hoy eso le quedaba más que claro.
.
Los jóvenes amigos aprovecharon la noche para exponer lo que les sucedía, lo que sentían con la ayuda del alcohol, desconociendo lo que cada uno deseaba del otro, pues eran necesidades completamente opuestas.
Demasiado opuestas.
Mousse cayo dormido cuando la quinta botella se terminó, bajo la atenta e interesante mirada de la castaña, quien llevaba sus labios la nueva cerveza.
─Sha…Shampoo.
Murmuró.
Al escucharlo, tomo un sorbo más largo cerrando los ojos.
Un pinchazo molesto era lo que le había generado.
─Realmente eres un ciego.
.
.
Al siguiente día, luego de lo sucedido a Shampoo, todo siguió normal. Akane había ido a la universidad. Shampoo estaba en su trabajo, mientras que la pequeña Cologne estaba en el jardín de niños al que iba, uno que estaba cerca de la universidad. Algo que a ambas chicas tranquilizaba.
A lo largo del día, Akane estuvo llamando a Shampoo para saber cómo estaba, a lo cual esta respondió que bien, pero sabía que no era cierto. De todas formas, cuando se vieran en la noche volverían a conversar del tema que preocupaba a la chinita.
Luego de terminar las clases del día, a Akane se le había antojado un café en aquel lugar que usualmente era visitado por ella y sus compañeros de universidad. Por eso le propuso a una de sus amigas, ir por uno de estos, y de paso salir un rato, pues esta época otoñal, a pesar de ser un poco helada, y algo húmeda, le gustaba. Sobre todo el disfrutar de caminar por las avenidas viendo como algunos nogales dejaban caer sus hojas.
─¿qué tanto miras el cielo? ─le preguntó.
Había levantado la cabeza mientras sonreía a este . Luego de eso, volvió su mirada hacia ella.
─Nada, solo me encanta esta época, pues el verano me tenía muy sofocada.
─¿En serio? A mí no, me encanta el calor.
─Pues, que bien, pero sigo prefiriendo este clima. El aroma a las hojas me agrada mucho. No lo sé, como que me relajan.
─¿tanto así?
─Si.
─Em, pues bien me quedo claro al ver tu sonrisa─ aseguro sonriendo su amiga. Luego se fijó que tendrían que cruzar la avenida─ Atenta, tendremos que esperar al semáforo.
─Ah, sí claro.
Esperaron los minutos que obligadamente marcaba el aparato. Ya cuando este dio la pasada a todas las personas que allí esperaban, las dos jóvenes dejaron pasar a un grupo que se veía muy apurado, así que, con más tranquilidad recién decidieron cruzar.
Como Akane iba algo distraída observando el cielo mientras comenzaba a avanzar, no vio a otra persona que llevaba mucha prisa, la cual la termino lanzando al suelo.
Aterrizo en sus rodillas, causándole un poco de dolor. Molesta, estuvo a punto de quejarse, pero de pronto sintió una energía conocida.
Su piel se puso de gallina, y su corazón se comenzó a agitar de apoco.
Hasta que fue nombrada.
─Akane.
Al escuchar su nombre, todo su ser sintió un estremecimiento completo que le llego hasta la punta de los dedos.
Turn around
Turn around and fix your eye in my direction
Gírate,
Gírate y fija tus ojos en mi dirección
No quería voltear.
No podía.
So there is a connection
Así conectaremos.
Era como si sus pies estuviesen pegados al cemento.
Tampoco podía hablar.
I can't speak
I can't make a sound to somehow capture your attention
No puedo hablar,
No puedo hacer un sonido para, de alguna manera, captar tu atención
Ranma por su lado, estaba seguro que era ella, pero apostaba que no quería verlo, claro que no.
I'm staring at perfection
Miro fijamente la perfección
Ni si quiera le extrañaba, pero de un momento a otro, tenía tantos sentimientos que habían resurgido, que no sabía cómo reaccionar. Solo sintió como si los segundos que pasaban fuesen eternos mientras la seguía mirando con añoranza.
─L…Lo siento yo…
─No hay problema, a cualquiera le pasa─ interrumpió mientras se levantaba acomodandose el abrigo.
Cuando Ranma finalmente pudo ver esos marrones, su corazón se agito más de lo normal.
Su lindo rostro no había cambiado nada.
Take a look at me so you can see
How beautiful you are
Mírame para que puedas ver
Lo hermosa que eres
─Vámonos Sayaka─ Dijo para avanzar rápido, pues al semáforo le quedaban tres segundos.
La aludida se apresuró y llego hasta la otra calle, alcanzando el paso de su amiga.
Ranma supo que lo quería evitar, pero no.
No podía perder esta oportunidad.
You call me a stranger
You say I'm a danger
But all these thoughts are leaving you tonight
Me llamas desconocido, dices que soy peligroso,
Pero esos pensamientos te están abandonando esta noche
─¡espera!
A pesar de que la luz verde se activó, y con eso los autos comenzaron a avanzar, Ranma adelanto el paso esquivándolos a todos.
─¡Akane, espera!─ Al darle alcance, le tomo el brazo levemente a su ex prometida y ex esposa.
Esta se soltó bruscamente. Fue como si su toque la quemara. Volteo para mirarlo directamente a los ojos con una actitud fría y distante.
─Akane, parece conocerte, dijo tu nombre.
Cuando él quiso responder a eso, ella se adelantó.
─No. Debe haberme confundido con alguien. No lo conozco joven, lo siento.
I'm broke and abandoned
You are an angel
Making all my dreams come true tonight
Estoy roto, abandonado; eres un ángel
Que está haciendo que todos mis sueños se hagan realidad esta noche
Lo vio por unos segundos más, dispuesta a irse.
─A, solo fue un error─ acotó su amiga.
─Si, solo es un desconocido. Buenas tardes ─ y se giró yéndose. Su amiga al ver esto, la siguió.
─¿Eh…?
Ranma quedo paralizado.
La fría respuesta lo hizo sentir un dolor en el pecho. Uno que de apoco comenzó a crecer.
Era como si le hubiese hablado a un extraño.
Era como si en sus ojos…el fuese un Desconocido.
I'm confident
But I can't pretend I wasn't terrified to meet you
I knew you could see right through me
Estoy seguro,
Pero no puedo fingir que no me aterroriza encontrarme contigo.
Sabía que podías ver a través de mi
Akane quería huir.
Lo único que esperaba era salir de allí.
No quería verlo…tenía terror de volver a verse reflejada en esos zafiros…porque, lo que sintió a penas lo vio…
…le dio pavor.
I saw my life flash right before my very eyes
And I knew just what we'd turn into
Y vi pasar mi vida como un flash delante de mis ojos
Y sabía exactamente en lo que nos convertiríamos
No quería descubrir que el todavía despertaba en ella sentimientos que se había prometido no volver a sentir por él.
Porque no se lo merecía.
No.
─Te estas dirigiendo a otro lado Akane.
─Am…eh─ dubitativa formulo palabra─ tengo que volver a casa, recordé que Shampoo me está esperando. Nos vemos mañana.
Apresuro su paso para irse sin esperar respuesta.
─pero Akane.
Huir.
Solo en eso pensó.
La mencionada llego a una esquina para luego doblar, hasta que al fin pudo correr.
Necesitaba hacerlo.
Correr lo más rápido que pudiese.
Solo así las lágrimas que caían de sus ojos podían salir libres sin que nadie la cuestionara.
I was hoping that you could see
Take a look at me so you can see
Esperando que pudieras ver en mi
Lo que tú quieres ver
Desconocido.
Para ella…solo eso soy.
You call me a stranger
You say I'm a danger
But all these thoughts are leaving you tonight
Me llamas desconocido, dices que soy peligroso,
Pero esos pensamientos te están abandonando esta noche
Se quedo parado en medio de la calle mientras las personas pasaban por su lado sin darle importancia, hasta empujándolo, pero le daba igual.
Después de cinco años volvía a verla. Volvía a ver esos ojos tan bellos de los que se había enamorado, y podría jurar que seguía amando, pero el daño que le había hecho parecía ser demasiado.
Irreparable.
I'm broke and abandoned
You are an angel
Making all my dreams come true tonight
Estoy roto, abandonado; eres un ángel
Que está haciendo que todos mis sueños se hagan realidad esta noche
Caminaba lentamente.
Nuevamente no tenía prisas.
Era como un zombi.
Se sentía tan roto, tan abandonado…que pensaba que se dirigía a un hoyo oscuro…era como irse a pique, pero entendía que no podia ser de otra manera.
─ A…Akane, para ti…solo soy un desconocido.
You are an angel
Making all my dreams come true tonight
Eres un ángel
Que está haciendo que todos mis sueños se hagan realidad esta noche
Todo lo que pensó que pasaría si algún día la volviese a ver, era como en sus sueños, doloroso como en ellos, pero realmente, cuando se vivía en carne propia, era más devastador.
Simplemente no había comparación.
Take a look at me so you can see
How beautiful you are
Mírame para que puedas ver
Lo hermosa que eres
Hermosa.
Como hubiese querido decirle que lo estaba.
Aunque, tal vez no le creyera…por su prontuario en el pasado, pero realmente siempre la habia considerado hermosa.
Take a look at me so you can see
How beautiful you are
Mírame para que puedas ver
Lo hermosa que eres
Sus piernas eran rápidas, pero de pronto, estas no pudieron seguir.
Ella no pudo seguir huyendo.
Se detuvo en una calle que daba a un callejón para poder sostenerse. Solo ahí pudo sollozar fuerte.
Verlo, había traído todas las memorias.
Esas que quiso borrar, o por lo menos dejar en el pasado.
Y ahora, se lo habia encontrado inesperadamente después de tanto tiempo.
─Ra…Ranma…¡Oh…Ranma!
Le había dolido hablarle de la manera que lo había hecho, pero sus temores tomaron el control de sus acciones.
Intento calmarse.
Your beauty seems so far away
I'd have to write a thousand songs to make you
Comprehend how beautiful you are
Tu belleza me parece tan lejana
Tendría que escribir mil canciones
Para hacerte comprender lo hermosa que eres
Siguió caminando lentamente, pues tenía tiempo para llegar a casa.
Pues, nadie lo esperaba.
Vivía solo.
Hace síes meses que residía en Kioto, jamás pensó que ella estuviese allí, pues le habían hecho creer que se habia ido a estudiar al extranjero.
Claro.
Todo era mentira.
─Siempre estuviste cerca, pero solo físicamente.
Porque hoy estas más lejos nunca.
Tal vez no tenga la oportunidad de decírtelo, pero después de verte…
─…creo que te sigo amando.
I know that I can't make you stay
But I would give my final breath
To make you understand how beautiful you are
Understand how beautiful you are
Se que no puedo hacer que te quedes
Pero daría hasta mi último aliento
Para hacerte comprender lo hermosa que eres
Comprender lo hermosa que eres
Limpio su cara con brazo, y cuando se sintió más calmada, decidió ir rumbo a su casa.
Noto como se empezó a oscurecer, pero realmente su cabeza solo tenía recuerdos de lo que recién había vivido.
Verlo afligido buscando que lo mirase.
Que le diera su atención…le toco el corazón.
¿Qué estoy sintiendo?
¿Qué?
Anduvo un tiempo más por las calles. Caminar le hacía bien para dejar la tensión que sentía en todo su cuerpo. Su mirada se enfocó en el suelo.
Después de varios minutos estuvo a punto de llegar al departamento.
─¡Akane!
Understand how beautiful you are
Comprender lo hermosa que eres
Al escuchar su nombre levanto la vista dando un pequeño respingo.
En la puerta de entrada del edificio estaba su novio.
Había olvidado por completo su cita.
De hecho, llegaba tarde.
─Usui.
Se sintió avergonzada.
─pensé que te había pasado algo.
Sin esperar, el joven la beso como usualmente lo hacía. A pesar de responderle, fue inevitable tener su atención en lo que había pasado anteriormente.
You call me a stranger
You say I'm a danger
But all these thoughts are leaving you tonight
Me llamas desconocido, dices que soy peligroso,
Pero esos pensamientos te están abandonando esta noche
Pasaron algunos días de lo sucedido, pero Akane no le había contado a Shampoo, por lo tanto ambas pensaban en los reencuentros que habían tenido.
Akane mientras que estaba con su novio, no paraba de recordar lo sucedido.
Estando ambos en la cama, pero ella dándole la espalda, observaba en dirección a la ventana. El hombre se acercó besando su hombro desnudo─¿todo bien preciosa?
Ella le sonrió─ Claro.
I'm broke and abandoned
You are an angel
Making all my dreams come true tonight
Estoy roto, abandonado; Eres un ángel
Que está haciendo que todos mis sueños se hagan realidad esta noche
Del brazo de su pareja, la chica iba caminando un día cualquiera, pero dejo de serlo cuando algo sucedió.
Sus pestañas se agitaron varias veces esperando que fuese su imaginación, pero no.
No lo era.
Una vez más Ranma volvió a aparecer frente a ella.
Por inercia se había detenido, haciendo que su acompañante la imitara dudoso, desviando la mirada al frente.
─¿Pasa algo?
Ranma…otra vez tú
¡Por qué otra vez!
Parecía que era coincidencia, pero no quiso analizar nada.
Intento lidiar con sus palpitaciones. Las cuales eran altas.
Solo apretó más el brazo del joven, que ignorante de todo, iba tranquilo, pero quiso preguntar de todas formas, ya que al ver al tipo que venía desde el otro lado, quien también había dejado de moverse, le causo curiosidad.
─¿lo conoces linda?
You call me a stranger
You say I'm a danger
Me llamas desconocido
Dices que soy peligroso
Ranma en tanto, cuando la vio nuevamente sintió un hormigueo en todas sus extremidades.
Akane
Pero, verla acompañada de otro hombre, el cual, supo de inmediato que era su novio…
…dolió.
Dolió como si un fierro se enterrara en tus entrañas.
Pero afortunadamente, disimuló con éxito.
Aún más con la respuesta de ella.
─No, solo es un desconocido.
You call me a stranger
Me llamas desconocido
Trago saliva.
Tenía que darse fuerzas.
Esa marimacho rencorosa, estaba haciendo bien su trabajo.
Marimacho
Pensó con nostalgia.
Pareciendo indiferente, respondió.
─Si, creo que me confundí. Disculpe señorita ─ Le dio la razón con una breve reverencia.
Lo miro con desdén, uno muy notorio.
Él en tanto, cruzo por su lado impasible sin demostrar nada.
Pero, luego de eso, ella pudo ver fugazmente, como una vena en su cuello palpitaba.
Ranma…lo siento
Después de eso, ambos siguieron avanzando por caminos diferentes.
Akane…perdón.
You call me a stranger
Me llamas desconocido
.
Ranma entendió lo que ella quería.
Que simplemente fuera eso.
Un desconocido.
Tal vez, desde hace cinco años lo era.
Tal vez, desde que había regresado de las montañas, después de haberla visto con el doctor Tofu, había dejado de ser el mismo, pues el rencor y dolor lo habían consumido por completo sacado lo peor de sí.
Y estaba arrepentido.
Claro que sí.
El autocastigo que se había impuesto tiempo atrás, su depresión, sus pesadillas.
Incluso su fallido intento de quitarse la vida era prueba de ello.
Él sabía que se había equivocado.
Lo tenía presente siempre.
Cada maldita vez que lo recordaba.
Solo que ahora, después de ver a la chica que tanto había amado, y que a la vez tanto había dañado, le surgían interrogantes por las acciones que ella, en sus actitudes, le había dado.
Un rotundo rechazo.
Por eso se preguntaba si…
…los errores del pasado ¿lo perseguirían para siempre? ¿Podía hacer algo para remediarlos? ¿Existía alguna cura para el dolor que estos le habían causado? No tenía las respuestas, pero…simplemente sabía que ahora…en sus ojos…solo era un desconocido.
Solo un maldito desconocido.
.
.
.
Fin
.
.
.
Notas: ¡Hola! Es un agrado volver al fandom, siendo algo más permanente después de tanto tiempo. Sé que "La venganza de Mousse" merecía una secuela después de tantos cabos sueltos, pero todavía quedan algunos. No quise incluir este capítulo como epilogo porque sería demasiado largo, a comparación de los otros 23 que tiene. Espero que les haya gustado, y si no. No importa. Todas las opiniones cuentan. Las aceptaré siempre.
Se que al ser un Songfic, la canción tendría que haber estado antes, pero había tanto que abordar previo a ello, que esta llego al final del capítulo. Espero lo entiendan. De hecho, quedo bastante largo. Si les pareció tedioso, lo lamento. Como la letra me gusta, tanto en español, como en inglés, decidí poner ambas.
Además, al releer LVDM, me di cuenta que realmente se volvió muy cruda en algún momento. Creo que haber pasado por un periodo difícil de mi vida, me jugo en contra cuando edite. Si en algún momento alguien, o varios se sintieron mal por lo que leían, pues les pido las disculpas del caso. No era mi intención. Hasta yo me sentí mal. De todas formas uno como escritora va errando y aprendiendo. Soy prueba de eso. Siempre. No hay quien se salve. Y está bien. Somos humanos. Por eso tengo que hacerme cargo de lo que ya está escrito.
Para mí no existe el autor perfecto, ya sea por errores gramaticales, por poca creatividad, por usar en exceso los mismos clichés de siempre, por egocentrismo, machismo, en fin hay muchos. Tal vez tengo todo eso. Los personajes que uno toma prestados de los mangas/anime, deben conservar en algún grado su personalidad, si se cambia tiene que tener un buen argumento. Si sintieron que no fue así en mi caso, acepto la crítica. La merezco. En este fandom, y en otros he aprendido, pero sobre todo, con las historias que he creado. Además de las que he leído.
De todas formas siempre agradeceré sus opiniones sinceras, son muy importantes para mí.
Tema usado como título: "Stranger" de "seconhand serenade"
Acá dejare un link de youtube con la canción:
watch?v=bSUrkQoDmng
Palabra extranjera: xiexie=gracias en Chino.
Información sacada literalmente de Wikipedia:
Técnica usada por Mousse: "Hakucho Ken", que significa "El golpe del Cisne Blanco" Esta técnica es similar a las otras. Mousse imita el "Cisne Blanco", en este caso le da a su cuerpo la forma de un cisne, golpeando a su oponente a gran velocidad. Por lo general, hace el ataque y rápidamente se oculta de nuevo, lo que representa el elegante pero invisible nado del cisne. Hakucho Ken sān-ju, significa 30. La técnica esta aumentada treinta veces.
Espero sus comentarios para saber que tal les pareció.
¿Quieren continuación?
Según sus respuestas, lo decidiré.
Akane Kou.
