Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to LyricalKris. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de LyricalKris, solo nos adjudicamos la traducción.
Bad Timing
Autora: LyricalKris
Traductora: Yanina Barboza
Beta: Melina Aragón
Capítulo 20
La fisioterapia era un asunto de familia.
Bella se sentó a un lado, la laptop en equilibrio sobre sus rodillas. No estaba trabajando en su tarea como se suponía que debía hacerlo, sino que estaba mirando la dulce escena frente a ella.
Edward estaba caminando paso tras laborioso paso, tratando de que su pierna torcida se enderezara y cooperara. Tenía una mano agarrada con fuerza a la barandilla, pero la otra sostenía a Melody. La niña se mantuvo firme como si estuviera sosteniendo a su padre mientras él caminaba. A cada paso más o menos, colmaba de elogios a su papá.
—Eso es tan bueno, papi. Tienes esto.
El fisioterapeuta se rio entre dientes, y Bella se tapó la boca con la mano, ocultando su sonrisa.
—Sabe, señorita Melody, sería una buena fisioterapeuta. Tenemos una vacante si quiere un trabajo.
Melody lo miró brevemente.
—No, gracias. Mami dijo que no puedo tener trabajo porque solo soy una niña.
—Ya veo. Bueno, si quieres considerarlo cuando seas grande, te escribiré una carta* de recomendación.
—Me gusta la letra* M, porque mi nombre es Melody. Eso comienza con una M. Me lo dijo mami.
Bella se palmeó la frente y Edward se carcajeó. Él se apoyó pesadamente en la barra, obviamente agotado, y la miró a los ojos. A pesar de lo cansado que se veía, los ojos de Edward brillaban mientras compartían una sonrisa.
Su hija era increíble.
—¿Sabes lo que quieres ser cuando seas grande? —preguntó el fisioterapeuta, arrodillándose al lado de Edward mientras Melody lo "ayudaba" a sentarse en una silla. Él tomó el tobillo de Edward y lo estiró.
Melody palmeó la rodilla de su padre de forma consoladora mientras respondía al fisioterapeuta.
—Quiero ser guardabosques. Pero no guardabosques de montaña, porque las montañas dan miedo. ¡Quiero acariciar gatitos de montaña!
—Melody —gruñó Edward—. Nadie acaricia a los leones de montaña.
—El gran hombre dijo que acaricia osos. ¿Por qué no gatitos de montaña?
El gran hombre era como Melody llamaba al hombre al que Edward se había referido como el gran jefe, uno de los directores del Servicio de Parques Nacionales, el que le había ofrecido a Edward el trabajo en Yellowstone. Había capturado la atención de Melody durante mucho tiempo, contando historias del sendero. Y, de hecho, había acariciado a un osezno.
Edward se inclinó y besó la frente de Melody. La miró a los ojos.
—Vas a hacer que mami cambie de opinión sobre mudarse a Yellowstone.
Una hora después, estaban de regreso a casa. Melody había sido despachada a jugar, y Bella había discutido con Edward para que se sentara en el sofá en lugar de tratar de ayudarla a preparar la cena.
—Por cierto, no voy a cambiar de opinión sobre Yellowstone.
—¿Ni siquiera si tu hija amenaza con ser comida para ganarse la vida? —Él arqueó una ceja.
—Ella tiene tres años. Tengo tiempo para arreglar eso.
Él sonrió.
—¿Quieres arreglarlo en medio de un parque también conocido como el País de las Maravillas? De hecho, habrá osos allí. Y gatitos de montaña. Y son superlindos.
—Hasta que intentan comerte.
Él arrugó la nariz.
—Así que el plan es que le enseñemos a respetar la naturaleza... no a pensar en ella como su propio zoológico de mascotas.
—Exactamente. —Respiró hondo, tratando de calmar la voz molesta en el fondo de su cabeza. Yellowstone era mil veces más peligroso que el Parque Nacional Olympic.
Pero ninguno de ellos podía dejar de vivir solo porque Edward casi había muerto.
—Entonces, yo no voy a acobardarme. —Ella se inclinó y besó sus labios fruncidos—. ¿Y tú? ¿Todavía estás seguro de mí? ¿Incluso si eso significa que no habrá más niños?
Su sonrisa era nostálgica.
—Melody siempre será suficiente para mí.
Ella volvió a besarle la mejilla y se retiró a la cocina. Apenas había estado allí cinco minutos antes de que Edward entrara, apoyándose pesadamente en su bastón. Ella hizo hincapié en suspirarle antes de dedicarse a sus asuntos.
—Entonces, tengo una pregunta para ti —dijo Edward, sentándose con cuidado en el desayunador—. Algo en lo que he estado pensando, pero no quiero que leas entre líneas.
Bella dejó el sartén que había sacado a un lado y se apoyó en la encimera, mirándolo.
—Está bien. Tienes mi atención.
Sus labios se arquearon y agachó la cabeza. Respiró para tranquilizarse.
—Cuando dices que no quieres niños...
Ella presionó su lengua contra el paladar, luchando por mantener su expresión seria. Su corazón empezó a latir con fuerza.
Era una mujer segura de sí misma, pero eso no significaba que pudiera silenciar por completo esa vocecita en el fondo de su cabeza susurrando que Edward podía entrar en razón en cualquier momento justo cuando ella estaba asimilando la idea de permanencia con este hombre.
—¿No quieres tener más hijos porque la idea de tener más de uno es algo que no puedes imaginar? ¿O es que no quieres volver a estar embarazada?
Bella frunció el ceño, sorprendida. Edward se apresuró a llenar el silencio.
—Solo estoy buscando una aclaración. No te gustó estar embarazada.
—Eufemismo.
—Y sé que quieres concentrarte en el trabajo y, ahora, en la escuela. Entonces, me preguntaba cómo te sentías acerca de la adopción.
—Oh —dijo Bella, la palabra salió como un suave bufido de sorpresa. Ella ladeó la cabeza, mirando al vacío mientras procesaba las palabras—. Oh, guau.
—Dije en serio lo que dije antes. Melody siempre será suficiente para mí. —Edward se inclinó sobre la encimera—. Solo estoy tratando de ver si hay espacio para maniobrar. —Se encogió de hombros, con una sonrisa jugando en sus labios—. Tal vez un niño en edad escolar que no tengamos que enseñarle a ir al baño o incluso un adolescente.
Ella resopló y sonrió.
—¿Quieres un hijo o una hija que nació cuando tenías diez años?
—Mantendría nuestra vida interesante.
—Porque los leones, los tigres y los osos no son lo suficientemente interesantes.
Su sonrisa se volvió diabólica.
—No hay tigres en ninguno de los parques nacionales. Pero nunca se sabe. Podría ser yo quien cambie todo eso.
Bella bufó.
—¿He mencionado que estoy orgullosa de ti por tener metas profesionales a largo plazo?
—Igual que tú, nena.
Cruzando hacia él, se inclinó sobre la encimera.
—¿Adopción?
—No tienes que responder de seguro. Solo te pregunto si estás abierta a la idea.
Ella se mordió el interior de la mejilla y asintió lentamente.
—Sabes... las adopciones pueden ser complicadas. Especialmente cuando no estás casado.
Valió la pena por ver las cejas de Edward levantarse y su boca abrirse.
—Sería... quiero decir... Tú...
Bella se rio y se inclinó para besarlo, con la mano apoyada en su mejilla.
~0~
Fue un largo día en el trabajo seguido de una larga noche en la escuela. Bella estaba esperando una cena increíble de cualquier restaurante con drive-in que estuviera abierto.
Su auto se había descompuesto a principios de esa semana, por lo que echó un vistazo al estacionamiento en busca del Volvo de Edward.
—¿Bella?
Bella se dio la vuelta, teniendo un intenso flashback. Esme Cullen estaba allí. Parpadeó varias veces, recordando el tiempo y el lugar.
De todos modos, no había forma de que esta mujer arruinara su segunda carrera escolar. Y Bella sabía que estaba en el pueblo.
—Esme —saludó, cargando al hombro la bandolera que hacía las veces de mochila—. ¿Qué le pasó a Edward?
—Sesión de improvisación. —Esme sonrió con cariño—. Los hombres Cullen y su diminuta cantante principal.
—Oh, hombre. Las cosas que me pierdo.
—Rosalie lo está filmando para ti.
Bella se rio entre dientes.
—Es agradable. Una temporada navideña con todos. Tuvimos tres Navidades solos. Solo nosotros y la familia de Charlie.
Esme suspiró.
—Una llamada telefónica de Emmett ha sido nuestra Navidad estos últimos tres años. —Arrancó el coche y le dedicó una sonrisa a Bella—. Mis dos hijos están vivos. Tengo una hermosa nieta, dos fuertes y hermosas nueras. Una de ellas es bastante astuta con este asunto de fugarse para casarse...
Bella rio disimuladamente. Sabía que Esme no estaba contenta con el hecho de que ella y Edward se hubieran escapado al juzgado para casarse, pero la mujer había agotado la cantidad de rabietas a las que tenía derecho el primer día que se conocieron.
—La vida es buena —concluyó Esme—. ¿Y tú? Todo esto. Regresar a la escuela. Eso es bueno de tu parte. Cambiar toda tu vida por mi hijo.
—Ah. —Ella había estado esperando que surgiera este tema—. No cambio mi vida por nadie más que por mí y mi hija. Resulta que John Lennon tenía razón.
—¿Todo lo que necesitas es amor?
—Diablos, no. Todos necesitamos más que eso. —Bella observó el paisaje pasar—. "La vida es lo que te pasa cuando estás ocupado haciendo otros planes". Cuando Edward me dijo que quería mudarse a Montana en dos años, recordé algo que me había olvidado.
—¿Qué es eso?
—Mi licenciatura es en Biología. Ese fue mi primer amor. —Dejó que su cabeza se relajara en el reposacabezas—. Me involucré con el periódico estudiantil y mi vida tomó una dirección diferente.
—¿Pero hay muchas cosas que puede hacer un biólogo en Yellowstone? —preguntó Esme.
—Y estaba buscando una nueva carrera. —Bella agitó una mano—. A veces la vida te guía. Tengo otro año y medio para completar otro programa de maestría. Estoy entusiasmada con las posibilidades de mi vida profesional nuevamente. Creo que estoy en camino de ser impresionantemente feliz.
Unos minutos después, regresaron a la casa que Bella ahora compartía con Edward. Como le prometieron, encontró a su joven esposo a mitad de la sesión de improvisación, esta vez jugando al videojuego de banda de rock con su padre y hermano. Melody tenía el micrófono y cantaba No Rain de Blind Melon.
Cuando terminó la canción, Bella silbó y aplaudió. Ella fue recompensada cuando Melody y Edward mostraron sonrisas iguales y dejaron caer sus elementos de juego para saludarla.
A veces, pensó mientras besaba a su increíblemente sexi, rockero y guardabosques esposo y alzaba a su hija sobre su cadera, tenía que maravillarse de la perfección del mal momento. A veces, tenía que admitir que la vida que no planeó terminó mejor.
~Fin~
*Melody confunde el significado de la palabra letter, que puede significar carta o letra. Se pierde el chiste en la traducción.
¡Hola!
Y así llegamos al final de esta historia, muchas gracias por acompañarnos a pesar de que tardamos tanto en actualizar. ¿Nos cuentan qué les pareció el final? ¿Les gustó la historia en general?
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Lizdayanna, somas, Adriu, Diana, Tata XOXO, BereB, Smedina, jupy, rjnavajas, angryc, Vianey Cullen, Lady Grigori, Kriss21, bealnum, saraipineda44, Car Cullen Stewart Pattinson, Leah De Call, OnlyRobPatti y Mel. ACS.
¡Hasta la próxima traducción!
