Ya sé que esto tardó demasiado, pero es que es una idea en la que estoy trabajando todavía.
¿Que vas a hacer?
"Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo
y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen"
Confidencial – Mario Benedetti.
Isabelle abrió los ojos y se encontró con los de su madre mirándola detenidamente, ojos azules llenos de preocupación, estaba acariciándole el cabello con ternura.
- ¿Qué sucedió?
- Tuviste un ataque de ansiedad. - Catarina apareció en su campo de visión.
- Además estás deshidratada, no has estado comiendo bien.
- No me dan ganas. - Contestó quitándose el oxígeno.
- Pues ahora vas a tener que obligarte a ti misma, necesitas alimentarte bien sino el bebé no se va a desarrollar correctamente. - Isabelle empezó a llorar otra vez. – Magnus apareció también en su campo de visión, sus ojos de gato llenos de preocupación.
- No llores Iz, necesitas descansar. – Magnus puso delicadamente una mano sobre el rostro de Isabelle haciendo que ella se durmiera nuevamente.
Rebecca Lewis ya casi no iba a casa en semana, pero su madre le había encargado que fuera a chequear a su hermano menor, Elaine sabía que él escucharía a su hermana, así que esa mañana la muchacha apareció en la habitación de su hermano y lo encontró en el baño vomitando.
- Wow Simon… ¿Enserio que te comiste?
- Becca déjame en paz. Voy a estar bien, solo necesito descansar.
- No estás bien. Vamos al hospital
- no.
- Le diré a mamá y ella te acompañará. ¿Qué prefieres ella o yo? ¿Eres el bebito de mamá? - Simon asintió resignado, estaba medio pálido y con ojeras en los ojos mientras regresaba a la cama intentando recomponerse - Enserio ¿Que te sucede? ¿no has dormido bien?
- tengo sueños, a veces pesadillas a veces no. Cuando me levanto no recuerdo nada. Creo que está enloqueciéndome
- Tienes que relajarte hermanito. Vamos al doctor
- Becky todo está mal, todo está fuera de lugar. Ni siquiera logro recordar claramente los últimos meses, ir a la escuela, tocar con la banda… creo.
- Vístete. Nos vamos al Beth Israel ya.
Simon pensó que realmente estaba enfermo cuando vio a una de las enfermeras color azul, fue como un parpadeo pero realmente le pareció increíblemente extraño. El doctor lo hizo abrir la boca varias veces para revisar si tenía inflamadas las amígdalas, no. Los oídos tampoco, de hecho, aparte de que Simon había sido siempre flaco, no había nada anormal en él.
- Creo que sufre de estres. - Le dijo finalmente.
- Te dije que necesitabas descansar cabeza hueca. – Dijo Becky con una sonrisa.
- De todas maneras voy a mandarle exámenes de sangre para confirmar porque estas mareado, debes de tomártelos ahora y regresar a verme la próxima semana. ¿Hecho?
- Hecho. - Contestó su hermana nuevamente por él, ella sabía que si dejaba eso en manos de su hermano menor, él no se tomaría ningún examen.
Simon fue paciente a pesar de que no le gustaban las agujas, la enferma que antes había visto azul ahora parecía realmente normal, era muy amable.
- Dime Simon ¿Que te sucede?
- Ha estado vomitando todo el tiempo, especialmente en las mañanas. Y está mareado todo el tiempo
Catarina estaba mirándolo con mucha curiosidad intentando descifrar que le sucedía y era extraño, con los años ella había aprendido a interpretar muy bien a los mundanos, casi a diagnosticar a alguien con solo verlo, era parte de su magia, pero respecto a Simon no pudo encontrar nada.
- Ya terminé. Vamos a mandar esto al laboratorio. Espero que te mejores.
- Gracias. - Respondió él mirándola nuevamente para comprobar si había alucinado, el color azul no regresó. Así que Simon lo dio por olvidado y se largó del lugar con su hermana sobreprotectora
Isabelle abrió los ojos otra vez, intentando identificar donde estaba, había estado soñando con mariposas, intentaba atraparlas pero ellas siempre lograban escapar, por fin había despertado en una habitación totalmente blanca, le dolían las articulaciones por la falta de movimiento, Magnus estaba sentado en un asiento al lado de la cama. - ¿Estas bien?
- Me siento bien creo, solo un poco mareada. - Respondió observando el catéter que tenía en el brazo izquierdo, y la bolsa con líquido transparente que colgaba de un soporte.
- ¿Qué es esto? Es algo mundano ¿No?
- Estuviste dormida por dos días, yo te ayudé con magia para que descansaras. Catarina te puso un catéter para compensar un poco tu cuerpo, ayudarte con la hidratación y la nutrición. Voy a llamarla.
- Gracias… Magnus, ¿Se lo dijeron a Alec? – el brujo negó con la cabeza
- Nadie más sabe, Maryse consideró que tal vez tú querrías mantenerlo en secreto por un poco más de tiempo
- No a Alec y a Jace. ¿Puedes decirles que vengan?, voy a decirles la verdad, es lo primero que tengo que hacer.
- Gracias, está muy preocupado y no deja de preguntar qué te sucede. - Magnus salió de la habitación, unos minutos después Alec apareció con Jace detrás de él, ojos azules y ojos dorados llenos de preocupación.
- Izzy ¿Que sucedió? - Preguntó Alec
- Nadie nos dice nada, ni Maryse, ni Magnus. Nunca te habías enfermado así, ¿Por qué estas acá y no en la enfermería del Instituto? ¿o en la ciudad silenciosa? ¿podemos usar una runa? ¿por qué no estamos usando runas? ¿estas herida? ¿no? - Jace estaba hablando rápido y al ver a Isabelle pálida , con ojeras y sin la compostura que normalmente la acompañaba se puso realmente nervioso, más cuando ella apenas los vio y empezó a llorar descontroladamente, alguien que siempre se había encargado de esconder tan bien sus emociones, era extraño verla reaccionar de esa manera, extraño y preocupante.
Catarina entró detrás de los dos sorprendida por ver a Isabelle en ese estado.
- Isabelle ¿Que te sucede? Debes calmarte, debes estar tranquila.
- ¿Qué sucede con ella? ¿No te vas a morir verdad? ¿No se va a morir verdad? - Preguntó Alec repartiendo su mirada alarmada entre su hermana y la bruja
- No se va a morir, tranquilos los dos. - Catarina le sirvió un vaso de agua a Isabelle y le dio una píldora roja a la muchacha, Isabelle tomó ambas cosas sin rechistar. - Te vas a sentir más tranquila con eso. Debes de comer. ¿Deseas algo en especial?
- Una hamburguesa. - Respondió limpiándose las lagrimas
- Te traeré sopa. Habla con ellos, regresaré en un momento. - Isabelle asintió y Catarina salió dejando la habitación en completo silencio, los muchachos seguían mirándola esperando que ella dijera algo, tras unos segundos su voz por fin se escuchó.
- Es algo que es literalmente imposible, y que solo a alguien con una terrible suerte podría sucederle. ¡Tengo una suerte infernal! Papá va a asesinarme, ¿qué diablos voy a hacer? ¡Decirlo suena ridículo!
- ¡Isabelle Lightwood deja de divagar! - Dijo Alec con voz autoritaria pero sin gritar.
- Iz.. puedes decirnos lo que quieras, somos un equipo, siempre los tres. Nosotros te protegemos. - Ella pareció conmovida y tomó un respiro profundo antes de decir las palabras
- …. estoy embarazada, embarazada de…. Simon.
- ¿Del vampiro ahora mundano? ¡es imposible! - Dijo Jace levantando la voz.
- ¿Crees que no hice negación hasta el final? me tomé no sé cuántas pruebas y luego mamá me trajo aquí y Catarina usó su máquina detecta bebés y ¡allí estaba!, yo lo vi. Tengo más de dos meses.
- ¿Cómo sucedió esto Isabelle?
- ¿Enserio? ¡Tuve sexo salvaje con el vampiro diurno sin preservativo! Alexander
- No existe una maquina detecta bebés. – Dijo Jace
- sí existe, es como un detecta metales, pero detecta bebés y les toma fotos.
- No sean ridículos, los vampiros no tienen bebés. - Alec estaba masajeando sus sienes, pero Isabelle ya había colocado su rostro entre las manos y había empezado a llorar otra vez, silenciosamente.
- Estoy jodida, completamente jodida.
- ¡Oye! Nosotros vamos a estar contigo, vamos a cuidarte. – Jace estaba hablando con ese tono dulce que solo reservaba para personas que amaba.
- ¿Que se supone que voy a hacer con el bebé de un vampiro? nunca ha existido y no sabemos cómo vaya a ser, la Clave odia a los híbridos, los vampiros odiaban a Simon. ¿Reportarlo o no a Idris? - Izzy estaba respirando otra vez con dificultad, otro ataque de pánico a la vista cuando entró Maryse.
- Isabelle tienes que calmarte, tienes que estar tranquila. - Su madre la abrazó fuertemente para que se calmara, y realmente estaba funcionando. Alec y Jace también se acercaron a ella y la abrazaron como la familia que eran. Maryse había dejado la puerta entre abierta así que Clary, Jocelyn, Magnus y Catarina estaban afuera hablando entre sí, Clary no pudo aguantarse más y entró a la habitación, su madre estaba dándole una reprimenda pero a ella no le importó
- Izzy va a tener una panza enorme. – Comentó Jace en medio del abrazo. – No vas a poder cazar.
- ¡Idiota! – Respondió su hermana, pero entonces el momento se interrumpió
- así que Iz… ¿Has pensado que hacer? - Preguntó Clary haciendo que ellos rompieran el abrazo
- No sé qué hacer, supongo que tarde o temprano tendré que reportarlo a la Clave.
- No me refiero a eso, ¿Vas a tener al bebé?
