Gracias por los comentarios! No olviden que estoy abierta a sugerencias, quiero saber si realmente creen que esta historia va por el sentido correcto!
Nuestro chico rata es tan dulce…. Cassie Clare escribió TMI.
¿Te conozco?
"Y tal vez, encontraré
El camino para volver algún día
Para mirarte, para guiarte
A través de la oscuridad de tus días"
Wherever you will go – The Calling
Clary le pareció una eternidad viendo como su mejor amigo salía del hospital mientras se arrebujaba en su abrigo, con su clásica manera de caminar con las manos metidas en los bolsillos, Clary se volvió para saber si Catarina continuaba detrás de ella pero ya no estaba, cuando volteó de regreso para ver a Simon lo había perdido, así que salió a correr alcanzándolo en las puertas exteriores del Beth Israel.
- ¡Simon! - Gritó sin tener idea todavía que iba a decirle, él se volteó confundido con una expresión de desconocimiento al ver a la chica pelirroja que lo llamaba y Clary sintió que su corazón se rompió en pedacitos por eso. Él creyó que ella era bastante linda con ojos verdes expresivos y sorprendentemente llenos de emoción mientras lo miraban, además tenía varios tatuajes en la piel - ¿Simon Lewis? - Repitió ella y él empezó a caminar de regreso.
- ¿Te conozco?
- Sí… del Jardín. - Respondió Clary con la voz llena de duda, él levantó una ceja incrédulo
- Teníamos 6 años, ¿me recuerdas? Debí haber sido muy especial. - Clary blanqueó los ojos, él estaba coqueteándole. - Realmente no te conozco.
- Clary Fray. - La chica le extendió la mano derecha, estaba deseosa de tocarlo. - él parecía dudoso hasta que por fin la tomó con gentileza, eso hizo que ella se estremeciera, realmente lo había extrañado. - ¿Cómo están Rebecca y tu madre?
- ¿Las conoces?
- Conocí a tu padre también, murió de un infarto, lo sé. - los ojos de Clary eran sinceros, mucho, lo vio hacer un gesto entristecido, ella sabía cuánto él extrañaba a su padre
- Oye Clary… te gustaría tomar café.
- Me encantaría pero estoy con la hermana de mi novio ahora mismo. - Clary levantó el brazo para señalar el hospital, el mismo que contenía el block de dibujo. - No puedo ir ahora, pero enserio me encantaría tomar café contigo y ponernos al día. ¿puedo llamarte?
- Está bien. Dame el block te daré mi número de teléfono. - La pelirroja se sabía ese teléfono de memoria pero igualmente lo hizo. Simon se quedó mirando por un momento con admiración el dibujo de Isabelle, Clary creyó ver una sombra de reconocimiento en sus ojos que se esfumó de inmediato. - Ella es hermosa.
- Es la hermana de mi novio, estaba pintándola mientras dormía.
- wow, ella debe ser impresionante si se parece a tu dibujo
- Lo es de hecho. Tal vez algún día pueda presentártela. – Él sonrió ante la idea.
- Sería magnífico…. espera, una chica así debe tener novio. - comentó mientras apuntaba finalmente el número.
- No lo tiene de hecho.
- Eso es interesante. Escucha Clary debo irme a estudiar, nos veremos. - él le devolvió el block de dibujo y empezó a caminar lejos de ella, hasta que de pronto se volvió abruptamente.
- ¡oye! ¿Puedo quedarme el dibujo?
- No está terminado.
- Ella se parece a alguien… sé que va a sonar ridículo … sabes que, olvidalo – Simon le pareció que la muchacha se había compadecido de esas palabras.
- Lewis, no seas tonto... nada me parecería ridículo. - él la miró como si hubiera recordado algo.
- Tú me llamabas Lewis y yo te llamaba Fray, ¿no es cierto?
- Es cierto. – Reconoció emocionada. - Quédatelo. - Clary arrancó la hoja del block y se la entregó, luego él se fue y ella regresó a la habitación de Isabelle con una sonrisa en los labios.
La pelinegra estaba terminando su desayuno cuando Clary entró encima de la mesa también había una porción para ella.
- Supongo que hablaste con Jace para tener esa sonrisa. - la chica no sabía si contarle o no a Isabelle que había hablado con Simon, prefirió no decírselo para no alterarla
- Sí, me conoces.
- Catarina trajo el desayuno y acaba de decirme que puedo irme a casa con un montón de recomendaciones.
- ¿Tienes que regresar a alguna cita después?
- No. Magnus hizo llevar un detecta bebés a su casa porque este lugar no es el mejor, Catarina va a verme allá.
- ¿Ultrasonido?
- ¡sí! así lo llamó. En un mes debo regresar, Catarina dice que podríamos saber si es vampiro o cazador de sombras.
- ¿La sangre de cazador de sombras es dominante no?
- Eso mismo pensé yo, pero al parecer ellos no están tan seguros de esa teoría. Hora de irnos. Estoy ansiosa por salir de este lugar.
Maryse siempre había desarrollado el don para escuchar a sus hijos a distancia, saber cuándo algo malo les pasaba, solamente en una ocasión no le había hecho caso a ese don, la noche que murió Max ella sentía que algo malo pasaba pero creyó que se había equivocado, al fin y al cabo Alicante era el lugar más seguro sobre la tierra, lo fue hasta esa noche. Sin embargo, el día que Isabelle regresó del hospital estuvo como perdida todo el día, mirando a través de las ventanas, comiendo como si la comida no le supiera a nada, silenciosa. Se había ido a dormir temprano pero a mitad de la noche Maryse la escuchó como cada noche después de regresar de Edom, estaba llorando.
- Iz… no puedes seguir deprimida. – Le dijo acercándose hasta la cama y acariciándole el cabello. – Tienes que seguir adelante.
- Apenas estoy terminando de hacerme a la idea de que Max se fue, Simon me olvidó y mi vida acaba de cambiar radicalmente. No sé cómo hacer esto, es demasiado.
- Tú me recuerdas a mí Iz, después del exilio muchas veces no supe que hacer pero ¿sabes que pensaba?
- Tú eres diferente, eres mejor que yo, estabas preparada, habías tenido a Alec, tenías a papá contigo. ¡Yo no soy tú! No soy ni siquiera la mitad de ti.
- Estas equivocada, eres mucho más valiente que yo solo que no lo sabes aun. En ese momento tú estabas pequeña e indefensa y no tenías la culpa de lo que había pasado ¡Tú contabas conmigo para mantenerte a salvo! – Izzy la miró confundida.
- Era una bebe no contaba con nadie mamá
- Precisamente Iz. Ese bebé que está allí no sabe nada, todos podemos hacer lo que podamos para ayudarte pero tú eres la única que puede mantenerlo a salvo, no puedes mantenerlo a salvo y cuidarlo si sigues deprimida
- No sé cómo hacerlo, estoy perdida.
- La vida siempre nos da segundas oportunidades Isabelle, recuerda cuantas veces quisiste devolver el tiempo para proteger a Max. Ahora tienes una nueva oportunidad, porque ese bebé va a necesitar que lo protejas del lado más radical de la Clave y de los mismos vampiros, sé que puedes hacerlo. Nosotros te protegemos a ti, yo no voy a abandonarte, pero tú debes proteger al bebé.
- Gracias mamá por no abandonarme, ni juzgarme
- Nunca haría eso Iz. Eres mi hija, vas a aprender que no se abandona a los hijos nunca, vas a entenderme pronto
Luke había empezado a impacientarse, Clary desde Edom andaba más silenciosa y muy triste por no poder hablar con Simon, pero la última semana la situación había realmente empeorado, la muchacha a duras penas tocaba su comida, parecía que se la pasaba en otro mundo, Jocelyn se la había pasado igual desde el regreso de Edom y la perdida de Simon, de repente el hombre lobo se sintió muy cansado.
- Clary ¿Qué te pasa? Llevas una semana en que no nos hablas ¿Es por lo que está sucediendo con Isabelle? - Clary no escuchó la pregunta. - ¡Clarissa Fray! - Luke solo levantó un poco la voz.
- ¿Qué?
- ¿Qué te sucede? - Preguntó Jocelyn. - Era la hora de la cena. - NO has probado la comida
- Tú tampoco mamá. - Respondió cansada.
- Podemos hablarlo como una familia. - Medió Luke. - Sé que ambas están tristes pero yo también lo estoy y no basta con que estemos silenciosos todo el tiempo.
- Lo sé amor. - Susurró Jocelyn. - Luke tiene razón Clary. ¿Estas así por lo de Isabelle?
- Extraño a Simon, extraño no poder hablar con él. Es triste que Isabelle tenga que pasar por todo esto sola y que él no pueda saber que va a tener un bebé
- Ahora eres una nefilim Clary, eso era lo que querías. La ley es dura pero es la ley. - Clary le dio una mirada asesina a su madre, sabía que ella estaba echándole en la cara su decisión de haber querido ser cazadora de sombras cuando Jocelyn había intentado apartarla de eso, pero usar a Simon como excusa para hacerlo era bajo.
- Se me quitó el hambre.
Clary se levantó y se encerró en su habitación, a lo lejos escuchó a Luke decirle a su madre que había sido demasiado dura con ella, pero no le importó estaba demasiado triste. Así que se encerró en su cuarto a llorar. Un par de horas después Luke tocó en su habitación para hablar con ella.
- Hola Clary. Perdona a Jocelyn, ya sabes que esta alterada, ella te ama y te respeta pero en este momento parece que reaccionara así ante todo.
- Lo sé, no estoy juzgándola, solo estoy triste por Simon… Luke, háblame de la ley de no relacionarse con mundanos
- Se supone que los nefilim no deben existir para los mundis. Decirles acerca del mundo de las sombras es una de las reglas más básicas de la Clave
- Pero este caso es especial Luke,
- Lo sé Clary, está prohibido y sería una locura. - Clary miró los ojos sinceros de Luke, ella sabía que él siempre estuvo de acuerdo con que su madre le dijera toda la verdad, así que si alguien podía entenderla era él.
- Isabelle dice lo mismo pero ella tiene el corazón roto Luke, sé que no lo hace porque no puede soportar que él no la recuerde. Eso no quiere decir que eso sea correcto.
- ¿Estas segura que es solo por eso?
- Y porque lo ama y sabe que es feliz - Reconoció finalmente.
- Creo que Isabelle tiene razón al respecto.
- Yo era feliz antes Luke y era totalmente incorrecto
- Entiendo tu punto de vista y te reconozco que es muy acertado. Simon perdió demasiado cuando se volvió vampiro, ¿quieres que eso vuelva a suceder?
- No. - Dijo finalmente derrotada. - Luke se estaba empezando a levantar para regresar a su habitación, cuando Clary le habló en un susurro.
- Luke… hablé con él
- ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Por qué? esto es peligroso, ahora tú eres nefilim Clary
- Yo no lo busqué. Estaba en el hospital en un consultorio el día que me quedé con Isabelle, cruzamos un par de palabras, le dije que fuimos compañeros en el jardín. Nada del mundo de las sombras
- Clary….
- Luke necesito intentar, él era mi amigo. ¿Puedes guardar el secreto por mí?
- Esto es peligroso.
- ¿Lo harás?
- Está bien Clary.
Una semana después Simon había regresado a su rutina habitual de estudio, ensayos y comics, los mareos habían casi desaparecido después de que había empezado a usar la medicina recetada, pero las nauseas y las ganas de comer carne no. Lo último le parecía realmente extraño. Los sueños que no recordaba, las pesadillas que lo despertaban en la mitad de la noche gritando lo consumían, la zozobra de no poder recordar nada invadía su mente, era realmente agotador. Estaba el dibujo que le recordaba tanto a la chica de sus sueños, de hecho, gracias a ese dibujo había logrado por fin darle un rostro. Estaba deseoso de conocerla en persona. De vez en cuando se encontraba a sí mismo mirando el dibujo de Isabelle, sentía un magnetismo inexplicable hacía esa chica, él que siempre había sido tan capaz de analizar las cosas a fondo, de repente se sentía en tierra extraña en ese asunto, estaba justamente perdido mientras miraba la hoja del papel cuando el teléfono móvil sonó.
- ¿Hola? - Respondió cuando contestó el teléfono, era un número desconocido.
- Simon, soy Clary Fray, tu amiga del jardín.
- ¡oh! Creí que no ibas a llamar ya. De hecho, estaba empezando a preguntarme si todo eso no había sido una broma.
- No lo fue.
- ¿Está todo bien? suenas apagada
- Sí, acerca de ese café… ¿Podrías mañana? ¿Java Jones?
- ¿Conoces el Java jones? sí claro seguro. Mañana
- Te veré allí, adios
Alec llegó al Instituto temprano, estaba resuelto a conversar con su hermana a solas, había intentado darle su espacio y dejarla asimilar la noticia del embarazo pero ya no podía soportar más tiempo. Cuando ingresó a su cuarto la encontró desayunando frutas de mala gana como si no quisiera hacerlo, parecía más delgada y fragil, él nunca se imaginó que la vería así, no es precisamente la clase de sentimiento que uno le desea una persona a la que ama tanto, una persona a la que le debes tanto.
- Hola Iz.
- ¡Hey Alec!
- ¿Cómo estás?
- Las nauseas no me abandonan, aunque vomito menos.
- OK… es una conversación extraña, no creí la tendríamos tan pronto hermana. Estoy reprimiendo mis deseos de ir a golpear a ese mundi
- ¿Lo harías?, él te salvó la vida y la de Magnus.
- Lo sé, pero tú me protegiste siempre y mucho antes que él y me mata que yo no pude hacer lo mismo contigo.
- Aun puedes hacerlo, puedes ayudarme a proteger al bebé.
- Estoy preocupado por ti más que por ese bebé, quiero que salgas
- ¿A dónde? no puedo ir a cazar. Catarina dice que los primeros meses son los más peligrosos para el bebé.
- Mírate… estas hecha toda una madre responsable y tu cuarto está organizado. - Isabelle le clavó un puñetazo a su hermano en el brazo. - ¡Ouch Isabelle!
- No te burles de mí.
- No lo estoy haciendo Iz. - Alec bajó la voz. - Necesitamos reunirnos, saber que vamos a hacer. Debemos trazar un plan que nos permita salir airados de esta situación.
- ¿El fin de semana? - Alec asintió - Avísales a Magnus y a Catarina
- ¿A quién más?
- Clary.
- ¿Por qué Clary?
- No lo sé Alec, ella era la mejor amiga de SImon, supongo que viene por él, es algo que le debemos
- Está bien.
- Jocelyn y Luke, ellos se preocupan genuinamente por el bebé.
Simon estaba empezando a impacientarse, Clary llevaba más o menos 20 minutos de retraso y con lo extraño que había sido el encuentro, ya estaba empezando a pensar que todo aquello era una gran broma de mal gusto, Clary apareció 10 minutos después, estaba medio sobresaltada.
- Lamento llegar tarde Simon, enserio… tuve problemas
- No hay lío, creí que no llegarías
- Lo siento otra vez Lewis. - él sonrió
- Te confieso que he estado curioso al respecto, la verdad no te recuerdo. - Clary hizo una expresión de dolor. - supongo que podríamos conocernos otra vez.
- Está bien. - Clary le dio una mirada resignada, si alguien lo conocía era ella y probablemente Isabelle.
- Así que… tienes un novio y no estás buscando una cita, fuiste bastante clara al respecto. - La orden de café por fin había llegado a la mesa.
- sí tengo novio. Se llama Jace y no estoy buscando una cita contigo, quiero recuperar a un buen amigo.
- Es una lastima, eres linda. - Clary blanqueó los ojos, Simon era el mismo siempre - ¿Qué haces?
- Estudio en un Instituto privado.
- ¿Qué año?
- No es igual la nivelación académica. Mi turno… ¿Por qué estabas en el hospital?
- Nada grave, he tenido mareos, dicen que tengo anemia.
- Problemas con la sangre… no me sorprende.
- ¿por qué?
- olvídalo. - Simon le dio una mirada curiosa.
- ¿Cómo va la música? ¿seguiste?
- Tengo una banda, se llama, no recuerdo como se llama de hecho.
- Siempre están cambiando de nombre, es lógico que lo olvides. - Dijo Clary dándole un sorbo a su cafe.
- ¿eso también lo recuerdas del jardín? - Clary palideció un momento y luego respondió.
- Siempre te gustó la música y las bandas de garaje están cambiando de nombre todo el tiempo.
- ¡eso no es cierto! Mejor dime ¿A ti que te gusta hacer Clary?
- Yo pinto. Es algo familiar, mi mamá también lo hace…. ¿Has comprado algún comic nuevo?
- No he leído muchos recientemente, ¿a ti te gustan los comics?
- Me encantan, siempre he dicho que los superheroes, la lucha del bien y del mal, toda esa fantasía debe tener algo de cierto.
- ¿Qué? ¿Crees que los mutantes podrían existir por ejemplo?
- Quién sabe si haya gente por allí con habilidades salvando al mundo
- Eso es estupido, enserio…. ¿Por qué tantos tatuajes? debes tener como 17 años y ya tienes como 10
- Es una larga historia
- Tengo tiempo. - Respondió acomodandose los lentes que se habían resbalado un poco. - ¿No serás de esa clase de personas que cree que los tatuajes pueden atraer la buena fortuna?
- Tengo mucha fe en mis marcas de hecho, Simon.
- Heroes… marcas. Parece que eres una amiga de lo sobrenatural.
- Tal vez sí. Imagínate ser parte de todo eso
- Lo he hecho mirando mis comics, la vida real es muy aburrida.
- En eso tienes mucha razón.
- ¿es enserio que esto no es una cita? Me la estoy pasando de maravilla contigo.
- ¡No Lewis! Puedes verme como esa amiga que te aconsejaría con quien salir y te pediría consejos acerca de su novio.
- Ok ok. Estaba comprobándolo, acaba de pasar San Valentine y mis amigos no paraban de irritarme con eso.
- Yo ni siquiera me acordé de San Valentine
- ¿Qué pasa con tu novio?
- Estaba preocupado por su hermana.
- La chica linda del dibujo. ¿Cómo está?
- No está enferma exactamente, va a estar bien, eso espero
- Escucha Clary… ¿puedo confesarte algo? No creo que podría decírselo a mis amigos.
- Claro que sí, puedes confiar en mí.
- La chica del dibujo, la hermana de tu novio…. Es preciosa ¿podrías conseguirme una cita con ella?
- En este momento es complicado, está viviendo un momento difícil.
- Ok. Entiendo. Eres muy agradable Clary.
- ¿Qué te parece si vamos el sábado a la tienda de comics?
- Suena bien, te veré el sábado en la tienda de comics.
- Hora de irme
- ¿Te acompaño?
- No hay problema, tomaré un taxi. Gracias
