Sé que quieren que Sizzy se encuentren rápido… solo un poco de paciencia. Tengo que crear contexto. Gracias por los comentarios.
Alianzas
"No estoy segura de como sentirme con respecto a esto
Algo en la forma en que te mueves
Hace que me sienta como si no pudiese vivir sin ti
Esto invade mi ser
Quiero que te quedes"
Stay - Rihanna
La casa de Magnus era toda una experiencia, esta vez se había propuesto decorarla de manera rustica, con lámparas a la luz de las velas, sillas y mesas de madera sin ninguna decoración, cuando los invitados entraron a la reunión justo a la media noche parecía que hubieran viajado en el tiempo 200 años atrás.
- ¿Qué es esto? – Preguntó Jace entrando con Clary.
- Es una reunión clandestina, Magnus cree que debe lucir como tal. – Respondió Alec el brujo rodó los ojos.
- No tienen ningún sentido del humor ustedes. – Contestó Magnus, detrás de Jace entró Maryse y detrás de ella Isabelle, había empezado a recuperar el color finalmente y se veía más serena. Jocelyn y Luke entraron después. - Empecemos.
La escena era realmente remarcable, todos vestidos con sus ropas de invierno, iluminados por la luz de velas y del fuego de la chimenea. Isabelle se había sentado entre sus dos hermanos como si ellos fueran un par de guardaespaldas, si siempre habían sido sobreprotectores ahora lo eran más.
- Creo que todos saben porque estamos aquí. – Inició Isabelle. - necesito tomar decisiones y reconozco que no tengo idea que hacer. Necesito que me ayuden. – era realmente lo más extraño del mundo escuchar a un Lightwood pedir ayuda de esa manera, pero la situación lo ameritaba.
- Dijimos que te íbamos a ayudar, todos vamos a mantener nuestra palabra. – Respondió Magnus.
- No tenemos la intención de abandonarte en esta situación, además Simon era como mi familia. – Añadió Clary, Jocelyn y Luke asintieron como si quisieran hacérselo saber también.
- ¿Entonces? ¿Que se supone que debemos hacer? ¿reportarlo a la Clave? – Preguntó Maryse con preocupación
- ¡No! – Respondió Jocelyn. – Les dije que podían ser crueles. Es enserio, la Clave no debe enterarse todavía, su lado más fundamentalista haría que abortara
- Yo estoy de acuerdo con Jocelyn, es muy pronto, deberíamos preocuparnos por saber primero que es el bebé.
- Será cazador de sombras. – Aseguró Jace. – La sangre nefilim predomina
- No estoy tan seguro de eso. – Contestó Magnus
- ¿Cómo que no estás seguro? – Le preguntó su novio. – Es lógico
- Deberíamos llamar a Tessa. – Dijo Catarina hablando por primera vez. – Ella podría ayudarnos.
- ¿Quién es Tessa? – Preguntó Isabelle. – No quiero que nadie más se entere
- Tessa es perfecta para esta situación, estoy de acuerdo, llamémosla.
- ¡Hey! ¿Quién es Tessa?
- Es una bruja. Pero es un caso especial, su madre tenía sangre del ángel
- ¡eso es imposible! – Dijo Alec asombrado
- Es imposible que los vampiros embaracen a alguien, más a una nefilim. Sin embargo, tienes al lado a una que está embarazada de un vampiro. – Respondió Catarina con aburrimiento.
- Esto es abrumador. – Dijo Isabelle. - ¿Confían en esa Tessa tanto?
- Absolutamente. – Respondió Jocelyn.
- Le confiaría mi vida. – Dijo Magnus.
- ¿Qué hacemos con la Clave? – Preguntó Jace.
- Debemos quedarnos callados, Jocelyn tiene razón. El plan es averiguar que es el bebé primero. Después de eso podemos saber qué hacer.
- Si es vampiro tendrás que huir y esconderte, no vas a tener más remedio. – Comentó Jocelyn preocupada.
- ¿huir?
- Los nefilim van a odiarlo, los vampiros también. – Añadió Clary. – Izzy estaba a punto de empezar a llorar pero intentó respirar profundo para calmarse.
- Nosotros sabemos cómo escondernos de la Clave. – Dijo Luke con determinación. – Si ese fuera el caso vamos a ayudarte.
- ¡No te vamos a dejar sola Isabelle!
- Esto es mi responsabilidad, no voy a arrastrarlos a ustedes dos a mi destino. Yo debí haber sido más cuidadosa.
- NO había manera de saberlo, era imposible descifrar esa ecuación.
- ¿Qué pasa si el bebé es nefilim? – Preguntó Alec.
- Seguramente va a tener alguna característica de los vampiros, no caminar bajo el sol, el amor por la sangre, es una lotería. No hay manera de saberlo. – Dijo Catarina muy sería.
- ¿En cuánto tiempo vamos a poder saberlo?
- Yo creería que hasta el 3 trimestre no vamos a poder tener ninguna pista.
- ¿Podemos guardar un secreto por tanto tiempo? – Preguntó Maryse
- Debemos hacerlo. – Le respondió Alec. – Por la seguridad de Izzy y del bebé.
- Ok. Tenemos un plan, llamen a Tessa. – Dijo Maryse
- Hay algo más. – dijo Magnus. - ¿Qué sucede con Simon? hablamos de él como si hubiera muerto, pero él está allí afuera todavía.
- Él no va a creer nada de lo que le digamos. – Respondió Isabelle .
- No deberíamos descartarlo aún. – Insistió Magnus.
- ¿Podemos dejar ese tema a un lado? – Añadió Isabelle con tristeza. – él no es una opción ahora. Simon debe quedar fuera de esto, él se sacrificó por nosotros, merece tener una vida normal con su familia. – Nadie quiso discutir con ella, era demasiado por una noche.
- Debes regresar a final de mes para tomarte un ultrasonido, necesito saber cómo va el bebé. – Dijo Catarina. – Sino necesitan nada más debo regresar al hospital.
- Vámonos todos.
Simon estaba revisando el último volumen de Fullmetal Alchemist cuando Clary apareció, estaba otra vez apagada pero su rostro se iluminó cuando lo vio, enserio seguía preguntándose si tenía una oportunidad allí, aunque sorpresivamente los sentimientos que estaba desarrollando respecto a Clary eran más de una hermana menor que de una chica con la que saldría.
- Hola Simon… lamento llegar tarde, otra vez
- No hay problema, ¿Qué sucedió?
- Asuntos.
- ¿Con tu novio?
- No, estamos bien… es solo que hay situaciones que quisiera cambiar pero no puedo.
- Lo siento.
- ¿Miramos esos comics?
- Estaba con Fullmetal Alchemist
- ¡Oh! Mi favorito
- ¿enserio? Acaba de llegar el # 18
- No lo tengo, creo que es hora de agregarlo a mi colección
- Eres una chica extraña, la mayoría no quiere leer y menos coleccionar comics
- Yo sí quiero, deja de decir que soy extraña.
- He estado pensando acerca de la eterna lucha del bien y del mal… si realmente existiera quisiera verlo por mí mismo.
- La mayoría de gente prefiere estar ignorante de eso, vivir su vida normal
- La normalidad está sobreestimada Clary, ¿te imaginas una vida de aventuras? Sería como vivir en un comic
- Puedo imaginármela perfectamente.
- ¿Qué estas escondiendo Clary Fray? Hay un montón de cosas que no me dices de ti y parece que sabes demasiado de mí
- No seas tonto Lewis, no estoy escondiéndote nada. – Simon le dio una última mirada de sospecha antes de clavar los ojos en un comic otra vez.
Izzy estaba decidida a abandonar el encierro absoluto que había mantenido dentro del Instituto, era imposible no pensar en Simon si no estaba haciendo nada, su recuerdo era demasiado fuerte como para vencerlo. Ella pensó que estaba enloqueciendo cuando se encontró a sí misma hablando sola como si estuviera hablando con él, contándole imaginariamente acerca del bebé, abrazando almohadas para imaginarse que él la estaba abrazando, en ese momento el teléfono móvil la sacó de su locura.
- Hola. - Dijo la voz de Maia al otro lado del teléfono. - Lamento molestarte pero tengo un asunto y supuse que debía llamarte a ti.
- ¿Maia? ¿Qué sucede?
- Estoy organizando las pertenencias de Simon y Jordan, pensé en llamar a Clary pero… ustedes dos parecían muy cercanos últimamente, tal vez tú querías conservarlas. - el silencio al otro lado de la línea fue suficientemente largo hasta volverse incomodo, las hormonas hacían que Isabelle fuera incapaz de esconder sus emociones. - ¿Isabelle?
- Lo siento… yo estoy teniendo un mal momento ahora.
- Ya veo. ¿Quieres que llame a Clary?
- No, iré a tu casa de todas maneras necesito salir del Instituto.
Alpabeth City era un vecindario apestoso y aburrido pero el camino hacia el lugar le trajo una oleada de recuerdos acerca de él que la abrumaron llevándola hasta las lagrimas, últimamente no podía ni siquiera contenerla, Catarina le decía que era algo hormonal, se refugió en esa excusa. Maia se parecía realmente agradada cuando la vio aparecer en la puerta, por suerte cuando Isabelle entró la calefacción estaba encendida y el lugar había cambiado realmente mucho, no se parecía al lugar que antes había usado para dejar que Simon le hiciera el amor las veces que él quisiera. Era diferente, parecía diferente, hasta olía diferente.
- Hola, gracias por venir.
- No fue nada. – Respondió pensativa
- Sigue, siéntate. – Maia le pareció que Isabelle no se veía del todo bien.- Parece que necesitas un trago, ¿tequila?
- No. Me encantaría pero no.
- ¿Soda?
- Soda está bien, gracias…
- Isabelle… ¿Te sientes bien?
- Es extraño estar en este lugar otra vez, antes era como mi refugio de todo.
- El lugar sigue abierto si necesitas algo, aunque sé muy bien que no soy Simon.
- ¿Puedes guardar un secreto? ¿algo así como de vida o muerte?
- Sí claro, no diré nada.
- Estoy embarazada de él. – Maia abrió los ojos como si fuera la cosa más descabellada del mundo.
- Pe pe pero él era un vampiro.
- Lo sé.
- Pe pe pe pero es imposible.
- No lo es. Créeme, estoy segura.
- Wow. – Maia se arrojó sobre el sofá aturdida. - ¿Cómo te sientes? - Preguntó después de que Isabelle había permanecido en silencio por suficiente tiempo
- Eres la primera persona que me lo pregunta de hecho. Gracias por eso - La muchacha le dio una sonrisa amistosa. - Asustada principalmente, abrumada porque sé que mi vida acaba de cambiar radicalmente, acababa de cambiar radicalmente hacía dos meses y ahora otra vez…. también lo extraño a él.
- ¿Te enamoraste verdad? - Isabelle asintió casi avergonzada.- Recuerdo el día que fuiste a hablar conmigo después que descubrimos que salía con las dos, por la manera en que te preocupabas por Simon sabía que era más que un chico para salir
- Debí haberlo dejado en paz después de eso. Soy un tonta, esto no debió haber pasado, si tan solo hubiera seguido mis propias reglas
- Isabelle, un hijo de un vampiro y una nefilim… ¿Enserio crees que no debió haber pasado? Esto es como un milagro. - Isabelle la miró perpleja. - Es de verdad, va a ser único o única en su clase, es todo un acontecimiento.
- ¡Oye! Tú sí que puedes ser entusiasta.
- No me digas que no te entusiasma un poco.
- La verdad… ¿Te imaginas un bebe con ese inmensos ojos marrones de Simon? Sería precioso.
- ¿Ves? ya estas entrando en el modo mamá
- Gracias Maia, enserio. Has sido de gran ayuda.
- De nada…. ¿y las pertenencias de nuestro amigo?
- Creo que a Clary le encantaría tenerlas, envíalas a su casa yo le avisaré. Hora de irme.
- Oye espera, dijiste que necesitabas salir del Instituto, ¿Te gustaría que fuéramos a algún lugar? ¿Qué tal del compras? - Maia por primera vez vio a Isabelle sonreír.
- De hecho, creo que necesitaré zapatos, todos tienen como 6 centímetros de alto.
- OK Nefilim… Es hora de ir a gastar el dinero de tu familia.
- Mientras lo haya, porque cuando papá se entere no va a haber nada que gastar.
Isabelle regresó cansada pero con varias bolsas de zapatos y ropa que mejoraron considerablemente su estado de ánimo, cuando llegó al Instituto su madre, Alec y Magnus estaban esperándola
- Hola. - Saludó sin mucha emoción pero Magnus tenía esa sonrisa y ese brillo en los ojos que solo tenía cuando estaba emocionado. - ¿Que sucede?
- Magnus ha preparado una sorpresa para ti. - Inició su madre
- Es en la terraza del Instituto, tienes que verlo por ti misma. - Añadió Magnus y estaba dando pequeños aplausos y su ropa era más brillante que siempre, Alec también tenía una sonrisa de aquellas.
- ¡Vamos hermana! te va a encantar. - Isabelle sencillamente se dejó llevar hasta la terraza del Instituto que era bastante inmensa, al fondo había una espacio delimitado por paredes transparentes.
- ¿Qué es? -Preguntó Isabelle acercándose y para su sorpresa dentro del espacio limitado había una piscina. - ¿Una piscina? ¿En invierno? ¿Quieren que me congele?
- Ven a tocar el agua. - Dijo Magnus blanqueando los ojos casi impacientado por la ausencia de ánimo en su cuñada. - Es cálida. - Isabelle se acercó delicadamente para encontrarse con que efectivamente el agua era tibia, la piscina era suficientemente grande para nadar.
- ¿Cómo pusiste una piscina en medio de la terraza del Instituto? ¿Creí que era terreno sagrado y no podías hacer magia?
- Hace unos años conocí a un nefilim capaz de crear portarles, él me enseñó muchas cosas acerca de los Institutos, la magia que estamos usando aquí esta basada en runas angelicales, Clary me ayudó a crearlas y Alec me ayudó a colocarlas.
- Wow… esto es… ¿Para que necesito una piscina? - Preguntó sin emoción haciendo blanquear los ojos a su cuñado nuevamente
- No puedes hacer demasiado ejercicio. - Su madre respondió con paciencia. - tal vez caminar un poco pero nada de correr o saltar. Sin embargo necesitas moverte y la piscina va a ser perfecta para ti.
- No voy a poder cazar. - Isabelle estaba realmente triste nada que una piscina pudiera arreglar
- Iz…. al final de todo cuando conozcas al bebe te vas a dar cuenta que valió la pena
- ¿Qué hacen las cazadoras de sombras cuando quedan embarazadas?
- diplomacia. - Isabelle dio un suspiró desesperanzada
- ¿yo haciendo diplomacia?
- Queremos que sepas que para nosotros no es una mala noticia. - Dijo Alec acercándose a su hermana para abrazarla. - De hecho, me encuentro a mí mismo emocionado con la idea de tener un sobrino.
- Yo también lo creo. - Dijo Maryse. - ¿Por qué crees que deje que pusieran una piscina en la mitad de la terraza? - Isabelle sonrió. - Aunque soy muy joven para ser abuela
- Son asombrosos chicos, no se imaginan cuan importantes son para mí.
- Volviendo a nuestro asombroso regalo, necesitas moverte Isabelle, salir de tu habitación y hacer ejercicio. Vas a ver que te sientes mucho mejor
- Está bien, supongo que todos tienen razón.
- Después de tu cita con Catarina al final del primer trimestre vas a saber si puedes hacer más actividad física, los primeros meses son lo más difíciles.
Magnus estaba terminando esa línea justo, cuando Jace apareció tras el ascensor con su sonrisa socarrona.
- ¿Me dijeron que el regalo de mi hermana favorita estaba listo?
- Es el regalo más grande que alguien me ha dado.
- Es una suerte que estes embarazada de mi sobrino. - No había terminado de decir esa línea cuando estaba quitándose la camisa y los pantalones y lanzándose a la piscina. - Wow es como un super baño caliente.
- ¡Jace! - Dijo su madre.
- ¿Qué? Si Iz se va a quedar mirando desde afuera yo no pienso hacerlo. - ella se desató las sandalias y se arremangó la bota de los pantalones, luego se sentó al borde de la piscina y sumergió los pies en ella, era la sensación más exquisita que había tenido en todo el día
- wow. Este si es un gran regalo. - Dijo haciendo un sonido de placer
- ¡Esa! era la reacción que estaba buscando desde el principio. - Comentó Magnus finalmente.
Clary quería realmente hacer algo que hubiera hecho con Simon en invierno, una vieja tradición o costumbre que tenían, era cierto que lo hubieran hecho cuando eran niños y que en febrero los dos estaban pensando en la escuela y no en divertirse, pero ella ahora era nefilim y ninguna de esas reglas le aplicaban.
- ¿Que estamos haciendo aquí? - Preguntó él al hallarse en la mitad de Prospect park, estaba helando.
- ¡Vamos! tienes que estar más animado. Tal vez necesitas un poco de chocolate caliente. - el muchacho hizo un gesto de asco. - ¿Qué? ¿Desde cuándo no te gusta el chocolate caliente?
- ¿Cómo sabes que me gustaba en primer instancia? - Ella blanqueó los ojos
- Todo el mundo ama el chocolate caliente.
- Este año no lo soporto. - Contestó él y a ella le pareció recordar algo pero no pudo ubicarlo en su memoria.
- ¿Cafe caliente entonces? - él sonrió finalmente.- Clary no se tardó nada en regresar con un cafe caliente para él y chocolate para ella.
- Eres extraña Fray. - la pelirroja no tardó nada en hacer una bola de nieve y arrojársela a la cara.
- ¡Deja de decir que soy extraña!. - Y la guerra comenzó y duró por un buen rato hasta que a ambos les dolieron las costillas de reírse y terminaron sentados en los columpios del parque.
- ¿Quién eres Clary? ¿Por qué todo lo que hago contigo me parece conocido?
- Somos amigos del jardín Simon Lewis.
- Clary…. ¿cuándo podré conocer a la chica del dibujo? - ella estaba intentando sacudirse las partículas de nieve antes de que se le derritieran encima, cuando lo miró había mucha melancolía en esos ojos verdes. - ¿Qué?
- Nada Simon. Isabelle no sale con nadie. - él no supo cómo explicarle lo obsesionado que se había vuelto respecto a ella, no solo por lo hermosa sino por el misterio que le despertaba el hecho de soñar constantemente con ella
- Dime dónde encontrarla… por favor.
- Está bien, veré que puedo hacer… Ahora debo irme
Isabelle le pidió a Clary que la acompañara a su cita con Catarina Loss al final del tercer semestre ya que Alec, Maryse y Jace habían sido solicitados en Idris para una reunión que requería votación de los miembros mayores de edad. La verdad era que para Clary no era ningún favor, sino un placer acompañarla, lo que Izzy no se imaginó es que Jocelyn también iría.
- Espero que no te moleste. - Saludó la mujer. - La verdad no pude resistirme a venir.
- No me molesta Jocelyn, gracias.
Magnus abrió la puerta y ellas no podía creerse la decoración que tenía el departamento, todo era colores pastel, azul, amarillo, rosado, verde. Magnus tenía todo el animo de una tienda para bebes, su sonrisa era inmensa.
- ¿Enserio te gustan los niños verdad?
- No tengo contacto con niños desde que Clary venía aquí pequeña. Esto e E. - él estaba literalmente deletreando la palabra. Catarina ya había llegado y estaba tomando te en los asientos que eran unos puf que se veían realmente cómodos. Ella también estaba sonriendo unida al entusiasmo de su mejor amigo.
- Hola. Me alegra que hayan llegado temprano, tengo que regresar al hospital lo más pronto posible.
- Gracias a ti. - Respondió Isabelle.
Con eso todos se fueron a la habitación que alguna vez habían compartido Isabelle y Simon, el solo hecho de entrar al lugar hizo que a Izzy se le hiciera un nudo en la garganta. Ya no estaba la cama, ni la decoración que alguna vez había tenido, ahora parecía más bien una enfermería. Había una camilla y el aparato que Isabelle llamaba "detecta bebés" había una lámpara que se alzaba sobre la camilla, el lugar olía a limpio y las luces eran blancas. - Wow, mi cuñado tiene todo bajo control. - Magnus estaba reluciente.
- No solo fui yo, Alec tuvo buenas ideas también.
- OK chicos. Hagamos esto. - Inició Catarina mientras los otros ingresaban a la habitación, Magnus hizo aparecer sillas para Jocelyn y Clary, los brujos permanecieron en pie. - ¿Cómo te has sentido?
- Ya no vomito tanto, aunque las náuseas no se van. Aun tengo mareos también.
- ¿Estas durmiendo mejor?
- Intento hacerlo, las pesadillas no se van, duermo de día. - Izzy parecía avergonzada y por unos minutos el lugar se quedó en silencio hasta que Clary habló.
- Yo también las tengo, también sueño con él
- Yo también. - Dijo Magnus. - A veces en medio del sueño me siento enfermo y me despierto sudando. Si deseas puedo tomar tus recuerdos de Edom para que puedas dormir bien.
Isabelle pensó por unos minutos en la asquerosa sensación de ahogo que sentía en Edom, pero también recordó como Simon la había salvado, cuando le había dicho que la amaba, definitivamente no quería borrar sus recuerdos de Edom, entonces negó con la cabeza.
- Estaré bien.
- ¿Has comido bien? - Retomó Catarina su interrogatorio, Izzy asintió esta vez.
- Mamá tiene una dieta estricta con las recomendaciones que enviaste.
- Genial. Vamos a ver cómo está tu inquilino. - el silencio volvió a dominar la habitación mientras la bruja trabajaba y Magnus miraba todo con atención. La gel estaba igual de fría pero menos molesta e Isabelle se encontró a sí misma emocionada con ver nuevamente que estaba pasando dentro de ella. Todo el sentimiento de pesadumbre e incertidumbre que cargaba diariamente se había disipado mientras estaba acostada en esa camilla. - Mira Izzy ya podemos ver sus brazos y piernas ya están definidos y la cabecita ya empieza a ser proporcional.
- Es muy pequeñito. ¿Está todo bien? - Catarina guardó silencio antes de responder.
- Tienes razón pero veo que esta todo en orden, Aunque me gustaría escuchar su corazón.
- ¿Se puede?
- Lo haríamos pero necesitamos una maquina doppler para hacerlo, tal vez en el hospital.
- ¡Mujer! parece que no me conocieras. - Comentó Magnus chasqueando sus dedos y haciendo aparecer la maquina delante de él. - Hagamos esto, quiero escuchar el corazón de mi sobrino/a.
