Espero que disfruten este capitulo tanto como yo disfruté escribirlo, está divido en dos partes …
Cálido
"Cada vez que respiro te llevo dentro
Y mi corazón late de nuevo
No puedo evitarlo, sentir que me ahogo en tu amor.
Cada vez que trato de elevarme,
soy arrastrado por amor
No puedo evitarlo
Me tienes sumergido en tu amor"
Drowning - BSB
No era como si nunca hubiera tenido una cita… o algo que se le pareciera, Simon intentó hallar en su memoria la última vez que había salido con una chica… un par de compañeras del colegio, nada serio, nada interesante, nada como esto. Esta vez ni siquiera conocía a la chica y estaba totalmente ansioso al respecto, por fin había llegado el viernes 07.30 PM despues de una larguísima semana plagada de ansiedad y sueños que no recordaba, de repente se sintió que estaba haciendo algo ridiculo y fuera de sentido. Simon se había estacionado en toda la entrada del lugar arrebujandos en su chaqueta por el frío del invierno, esa noche de marzo estaba especialmente fría, hasta habían estado cayendo uno que otro copo de nieve. Clary había sido muy específica en que no entrara.
Isabelle se la había pasado toda la semana disfrutando de su regalo en las mañanas y tenía que decir el ejercicio le estaba sentando de maravilla, se sentía más viva y más saludable. Izzy se había empeñado en convertirse en una buena mamá, era como si estuviera recibiendo un segundo entrenamiento, era realmente una lista inmensa de cosas que debía aprender, pero Maryse le dijo que no se abrumara con ella, que era normal que se sintiera nerviosa y que lo mejor era que tomara las cosas con calma, una a una. Sin embargo ella ya se sentía así, abrumada.
- ¿Piensas que voy a estar lista algún día para eso? No creo que pueda aprender todo eso.
- Sí estoy completamente segura. - Respondió dándole una mirada divertida.
- A veces no creo que pueda hacer esto.
- La única manera en que podrías fallar sería si no lo amaras, y puedo notar que lo haces y mucho. - Izzy sonrió brillantemente. - Wow ese chico debe ser muy especial.
- Sí era muy especial. - Respondió medio triste
- Iz… si tú quisieras contactarlo, intentar decirle… tienes que saber que yo no estaría en contra de eso. A pesar de la Ley...
- ¿Estás a favor de romper la Ley?
- Este es definitivamente un caso especial Iz…
- Él no recuerda nada, no puedo ir y sencillamente decirle que estoy embarazada
- Lo sé… lo lamento Iz
- Sabes que… creo que voy a buscar a Maia, tal vez debería salir con ella
- ¿Qué sucede con Clary?
- La semana pasada tuvimos una discusión y no he encontrado la manera de pedirle disculpas.
- Tal vez deberías hacerlo entonces.
- ok ok. – Respondió rendida. - Voy a llamarla
Clary llevaba toda la semana pensando cómo diablos iba a decirle a Isabelle que aceptara verse con Simon en Takis, teniendo en cuenta que Isabelle había estado enfadada con ella exactamente por traer a colación su nombre. Solamente lo había consultado con Luke pero él estaba tan confundido como ella en cuanto al asunto. El día finalmente había llegado y Clary estaba empezando a decidir presentarse ella con una pobre excusa y soportar la desilusión de su mejor amigo cuando el teléfono de la casa sonó. - ¡Clary! Isabelle te está llamando desde el Instituto, ven a atender. - Clary se apresuró escaleras abajo para tomar el teléfono.
- Hola Iz.
- Escucha Clary… yo te debo una disculpa por mi actitud la semana pasada, tú me acompañaste y yo terminé gritándote… de verdad lo lamento
- No estoy enfadada contigo Izzy, sé que es difícil
- Lo sé… pero de verdad lo lamento. ¿Te gustaría que saliéramos a algún lugar? podríamos hablar al respecto.
- ¿Takis 7.30?
- Seguro, te veré allá. - Contestó Isabelle y colgó el teléfono.
Luke le dio una mirada aprensiva a su hija adoptiva desde la cocina.
- ¿Estás segura de esto?
- No pero no es hora de arrepentirse. Tengo que ser valiente.
Isabelle estuvo frente al espejo suficiente tiempo como para empezar a notar que iba a llegar retrasada, estaba absorta mirando como ahora su embarazo empezaba a hacerse evidente, en unos meses iba a ser practicamente imposible esconderlo. Ya nada de su ropa diminuta le quedaba, además de que obviamente no podía usar tacones. Todo estaba cambiando drásticamente. Finalmente se decidió que usaría un par de jeans que siempre le habían quedado grandes y que ahora le eran muy útiles, una blusa sencilla y zapatos bajos. Con el gabán puesto no parecía que estuviera embarazada. El cabello lo llevaba suelto, Isabelle notó por primera vez que lo tenía demasiado largo, era hora de un corte de cabello.
Cuando salió eran cerca de las 07.30 así que tuvo que apresurarse, no estaba acostumbrada a llegar tarde a ningún lugar y no tenía planeado obtener esa mala costumbre. Takis finalmente apareció frente a ella e iba tan de afán que cuando paso al lado de la puerta no notó al muchacho que estaba allí mirándola de arriba abajo como si ella fuera lo más extraordinario del mundo.
Simon había empezado a pensar que Isabelle no iba a aparecer cuando la vio venir caminando sumamente rápido, era exactamente igual a como Clary la había dibujado aunque mucho más bella. A él le pareció que ella estaba radiente, literalmente estaba brillando ¿Se estaba volviendo loco? Detallarla un poco más le sirvió para darse cuenta que evidentemente la había visto antes, ella era la chica con la que soñaba casi todas las noches, tenía que ser ella. Isabelle pasó al lado de él sin advertirlo pero era apenas lógico, pensó Simon, ya que se suponía que ella no lo conocía, así que no tuvo más remedio que llamarla.
- ¡Isabelle! - Ella se paralizó en cuanto escuchó esa voz, era la voz de él, de Simon, por un momento pensó que estaba llegando al punto de alucinar cuando la voz volvió a llamarla por su nombre de pila. - ¿Isabelle? - Ella se volvió lentamente y allí delante como una aparición estaba su Simon. Se veía tan alto como siempre, con el cabello alborotado, las gafas resbalándose por su nariz, su chaqueta de tweed y esa estúpida sonrisa torcida que la hacía sentir mariposas en el estomago.
- ¡por el Ángel! ¡Simon! - Respondió ella sintiéndose de repente mareada.
- Sí soy yo.
- ¿Qué estás haciendo aquí? - Preguntó intentando respirar despacio pero lo cierto era que su respiración iba a millón, como cuando había tenido esos ataques de pánico en el hospital. - ¿Tú me recuerdas? - Preguntó esperanzada
- ¿Recordarte? Ni siquiera te conozco. – Isabelle sintió que el piso se movió bajo sus pies, por un momento creyó que iba a desmayarse
- Oye ¿Estas bien? …. soy Simon Lewis, soy amigo de Clary. – Él se acercó tomándola de los antebrazos en caso de que cayera. - ella lo miró con ojos brillantes casi a punto de derramar lagrimas, ella odiaba que la vieran llorar pero sus estupidas hormonas la ponían en un estado que le era incontrolable.
- ¿No me conoces… verdad? – Dijo para sí misma intentando deshacerse de la sensación de que se iba a desplomar allí misma. No te desmayes, no te desmayes, no seas como esas estúpidas mujeres embarazadas que se desmayan siempre.
- ¿Conocerte? Estoy confundido.
- Tengo que irme. No puedo hacer esto, se supone que Clary vendría. – Isabelle se alejó de él, Simon intentó seguirla pero ella era realmente rápida, hasta que le encontró sentada en una parada de autobus, le estaba costando respirar y tenía un par de lagrimas en las mejillas.
- ¿Isabelle estas bien? - Ella le dio una mirada odiosa. - Lo siento, no quise molestarte, no entiendo realmente …
- Tú no me conoces ¿Cómo sabes mi nombre?
- Clary me lo dijo… ella dijo que te vería hoy en Takis
- ¿Clary? … ¿Has estado hablando con Clary? ¿La recuerdas?
- Ella dice que somos amigos del jardín, si te soy sincero no recuerdo mucho del jardín.
- ¿Te dijo que yo te vería en Taki´s?
- ¡Por Dios! – Comentó finalmente entendiendo. - ¿Ella no te lo dijo?... de repente me siento tan estúpido.
- No me lo dijo….
- Escucha yo lamento haberte colocado en esta situación, creo que fue una pésima broma de parte de Clary… ella no parece la clase de persona que hace bromas. - Añadió pensativo pero Isabelle continuaba intentando respirar como si no lo lograra correctamente. - … Creo que debería irme pero siento que no puedo dejarte sola así, ¿Quieres que llame a alguien?... por Dios me siento tan estúpido.
- ¿Podrías solo sentarte a mi lado y decirme que todo va a estar bien? ¿Por favor? - Ella empezó a limpiarse las lágrimas. - él lo hizo tal como se lo pidió pero adicionalmente le tomó la mano, ello lo sintió extrañamente cálido, pero se aferró a él
- Isabelle, todo va a estar bien. - Isabelle se concentró en su toque cerrando los ojos y por unos segundos después empezó a sentirse mejor, su respiración volvió a la normalidad.
- Gracias… - Añadió sinceramente
- De verdad lamento la situación tan incómoda.
- Deja ya de disculparte. Es culpa de Clary. – Respondió Isabelle sin soltarlo todavía, aunque él sí lo hizo
- De hecho… - Simon empezó a rascarse la parte trasera de la cabeza. – sí fue mi culpa, yo quería conocerte y fui demasiado persistente… creo voy a dejarte en paz. – Simon le dio un adiós con la mano y luego se volvió para caminar en dirección contraria metiéndose las manos a los bolsillos. Isabelle se quedó mirándolo como si la vida se le fuera mientras lo veía caminar lejos de ella, tantas veces extrañándolo y deseándolo hablarle y de repente estaba dejándolo ir.
- ¡Simon espera!. – Él se volteó sorprendido. – Yo… no sabía que ibas a venir pero no me molestas. – ella se colocó de pie. – Nunca me molestarías la verdad. – Reconoció.
- ¿De verdad? – Ella asintió. -¿Quieres tener una cita conmigo?
- Sí, pero primero quiero una hamburguesa
- Puedo solucionar eso.
Era curioso como Simon había estado debatiéndose si debía probar una de esas hamburguesas que tanto le gustaban a sus amigos, ahora que tenía a Isabelle comiéndose una hamburguesa doble queso delante de él como si fuera la cosa más apetitosa del mundo le pareció que había perdido la tentación. De hecho estaba disfrutando de sus papas fritas, animado.
- No sabes cuanto tiempo llevo queriendo una de esas, mamá no le agradaría si me viera
- ¿Por qué no?
- Por mi condición de salud, tengo una dieta estricta.
- ¡Hey!… espero no estar haciendo algo malo.
- No, no estás haciéndolo Simon.
La manera en que ella decía su nombre era como si no existiera otro nombre sobre la tierra, no era solo eso, la forma en que lo miraba… era imposible que una chica como esa lo mirara así, y sin embargo estaba pasando, era una noche surrealista para él.
- Puedo escuchar la historia de cómo llegue aquí contigo. – Preguntó Isabelle. – Yo ni siquiera sabía que estabas hablando con Clary.
- Es embarazoso. – Isabelle soltó una carcajada ante la palabra "embarazoso" , ella sí que conocía estar en un estado embarazoso.
- Es justo… ¿no crees?
- Encontré a Clary un día que salí del hospital, ella… me reconoció, dijo que habíamos estudiado juntos en el jardín… lo cual es realmente extraño porque yo no recuerdo nada de eso.
- Lo que no entiendo es ¿Por qué fuiste insistente en salir conmigo si ni siquiera me conoces?
- Esa noche ella estaba dibujándote, yo vi el dibujo y la verdad desde ese momento quise conocerte. ¡Por favor no te asustes! No soy una clase de loco. – Isabelle blanqueó los ojos, Simon era así: la personificación del romance.
- Dime si llene tus expectativas respecto al dibujo de esa pelirroja. – el turno para blanquear los ojos fue de él.
- Estoy seguro que lo sabes.
- ¿Saber qué? Preguntó haciéndose la inocente
- oh eres…. Despampanante… ese dibujo no te hace justicia. – contestó sin mirarla a los ojos y sonrojándose un poco.
- Gracias. – Respondió sinceramente.
- ¿Te parezco un demasiado extraño haciendo esto? Porque te juro que nunca en la vida lo había hecho.
- Mi vida es extraña Simon. Tú no eres extraño, eres especial.
- Tú no me conoces Isabelle, soy lo más normal que puede haber sobre la tierra.
- ¡Chico idiota! – respondió sonriendo.
Simon e Isabelle terminaron caminando alrededor de Central Park lo que era la definición de masoquismo en todos los sentidos, estaba haciendo frío y había un silencio incomodo entre los dos. Isabelle luchaba para no terminar mirándolo fijamente mientras que por dentro tenía tantas emociones que parecía una licuadora, enojo con Clary, tristeza porque no la recordaba pero por encima de todo felicidad, sí felicidad porque finalmente y como fuera estaba caminando a su lado.
- ¿puedo preguntarte algo? – él rompió el silencio después de unos segundos de estar luchando con su timidez, ella asintió para que él continuara. – En Taki´s la manera en que reaccionaste cuando me viste era como si me conocieras, ¿por qué?
- ¿Puedo saltar la pregunta?
- No.
- Simon… realmente no puedo contestar esa pregunta, es complicado y extraño. La verdad ni siquiera sé que hago aquí contigo… tal vez solo debería irme.
- ¡No!... no te vayas, no tienes que contestar la pregunta.
- ¿Cómo está tu familia y la escuela?
- Mi familia está bien y la escuela normal, apenas iniciamos curso. Tendremos nuestro baile de bienvenida en dos semanas.
- ¿Te gustan esa clase de cosas?
- Me gustarían más si tuviera alguien con quien ir. – El comentario quedo flotando en el aire.
- Me alegra que todo esté en orden. – incomodidad nuevamente.
- Si yo…. Te invitara al baile ¿irías?
- ¿Qué? ¿Un baile de preparatoria mundano?
- ¿Mundano?- Isabelle blanqueó los ojos.
- Olvídalo.
- Así que… tenía que intentarlo ok. Invitarte a algún lugar sin que fueras embaucada.
- Lo pensaré.
- ¿Tú también estudias en el Instituto privado como Clary?
- Sí….
- ¿Y esa obsesión que tienen por los tatuajes a que se debe?
- Son símbolos… símbolos en los que creo. – Simon le tomó la mano derecha para mirar el Ojo que tenía dibujado en ella. – Otra vez su calidez la hizo estremecerse
- Clary tiene este mismo tatuaje. ¿Qué significa?
- Es el Ojo que todo lo ve, significa Visión. ¿Te parecen desagradables?
- No, lo contrario, creo que te hacen ver más… hermosa. – Isabelle se quedó mirándolo un momento con ojos llenos de añoranza y él estaba sobrecogido porque no podía entender que sucedía con ella.
- Dijiste que te habías encontrado con Clary en el hospital, ¿Qué te sucedió?
- Tengo una baja en la hemoglobina, me he sentido enfermo recientemente.
- Lo lamento.
- Tú también lo has estado ¿no? Clary ha estado preocupada
- No me hables de esa pelirroja…
- Ok ok, dime algo de ti, sé que tienes un hermano el cual es su novio, ¿vives con alguien más?
- Con mamá. Mi hermano mayor vive con su novio en Brooklyn. Jace, el novio de Clary es mi hermano adoptivo.
- Oh… y veo ¿y tu papá?
- Mis padres se están divorciando vive en… Europa. – Respondió medio triste.
- Lo siento.
- No lo hagas. Tal vez es mejor así, mamá parece más relajada.
- ¿por qué estabas en el hospital tú?
- ¡Porque me embarazaste idiota! – pensó y luego le respondió. - Porque tengo una condición un poco complicada, necesitaba descansar y reponerme.
- ¿Te sientes mejor? ¿Tienes frío? ¿Quieres que vayamos adentro? ¿Quieres tomar chocolate? – Isabelle lo miró con ternura mordiéndose el labio inferior.
- Estoy perfectamente justo aquí contigo Simon y odio el chocolate.
