Hola... este experimento ha sufrido cambios y cambios... Lo voy a terminar no se preocupen que a no ser que pase una tragedia esto no se queda sin final. Este capitulo me encantó escribirlo, me encantan las personalidades de Clary e Isabelle tan diferentes! Recibo comentarios.
Una misma familia.
"Estaré a tu lado,
no dejaré que nadie te haga daño.
Estaré a tu lado"
Simon se levantó la siguiente mañana con una sensación de libido que nunca había tenido, toda la noche había estado plagada de sueños húmedos respecto a Isabelle, él no se consideraba el tipo de hombre indecente que pensaba en sexo todo el tiempo, pero sorprendentemente el episodio del beso la noche anterior lo había dejado no solo con una inmensa curiosidad, una extraña preocupación por todo lo que sucedía con ella, y un inmenso deseo de besarla otra vez. Ahora estaba más obsesionado con ella que antes, estaba pensando justo en eso cuando sintió que todo el mundo le daba vueltas y quería vomitar todo lo que tenía en el estomago
Maryse tenía esa mirada de "te lo dije" que tanto les gusta a las mamás, Isabelle que por fin había completado varios días sin vomitar en las mañanas acababa de vaciar todo lo que tenía en el estómago.
- No me mires así. - Dijo Izzy recibiendo el vaso de agua que su madre le estaba ofreciendo.
- Parece que tu bebé es del tipo: Comida saludable.
- Pues mis antojos no son propiamente "saludables"
- No tengo ningún argumento en contra de los antojos, ¿Qué crees que vaya a ser? - Isabelle sonrió ante la idea.
- Ojala fuera niña.
- Niño no es una mala opción. - Respondió sonriendo. - Soy demasiado joven para ser abuela...
- Pareces genuinamente feliz al respecto. - Le dijo su hija con un poco de timidez, la manera en que su madre había tomado todo le sorprendía todavía, Maryse ignoró el comentario.
- Robert va a hacer la tormenta por mí. Recuerdo que cuando me embarace de ti tuve tan malos síntomas que tu padre solía dormir con un recipiente debajo de la cama para que yo no tuviera que ir hasta el baño a vomitar
- mamá, ¡eso es asqueroso!
- era tierno, Robert me cuidaba muy bien. Tú fuiste la que más malos sintomas me causó
- ¿Crees que fue por el exilio?
- Tal vez porque eras chica... Iz... ¿Que sucedió con Simon? ¿Dónde te lo encontraste?
- ¿Puedo saltar ese tema? No estoy preparada para hablar de eso.
- ¿Has pensado en decirle?
- Es extraño que me preguntes algo así, cuando es totalmente contra la Ley
Clary nunca se había caracterizado por ser una cobarde, la valentía que había probado era una de sus mejores virtudes, así que hizo apenas se levantó la siguiente mañana desayunó y se fue a hablar con Isabelle, tenía muchas explicaciones que dar.
Isabelle estaba en el salón de entrenamientos acompañando a Jace que estaba trabajando en las pesas. Jace estaba interrogandola sobre lo que había pasado la noche anterior, pero Izzy no respondió ninguna de sus preguntas, finalmente cambiaron de tema cuando Clary entró, teniendo en cuenta que Clary había discutido ayer con su novio, el ambiente se sintió tenso desde el saludo.
- Hola. - Dijo.
- Hola Clary. - Respondió Jace, Isabelle no lo hizo.
- Yo... vine a hablar contigo Iz. - Isabelle se levantó de la silla donde había estado y pasó por el lado de Clary empujándola.
- ¡Hey!
- ¡Aléjate de mí! no puedo creer lo que hiciste.
- ¿Qué sucede? - preguntó Jace
- Yo... - Clary no se molestó en explicarle sino que siguió a Isabelle, dejando la respuesta a medias. - ¡Izzy! por favor habla conmigo. - Isabelle se sentía un poco mareada y no había podido desayunar gracias a las nauseas, no tenía ningún ánimo para hablar, así que solamente continuó su camino hasta el pasillo.
- No tengo nada que decir, el nivel de crueldad de tus acciones anoche superó todos los límites
- No estaba intentando ser cruel. - Dijo alcanzando y colocándose frente a ella para evitarle el paso, eso hizo que Izzy ardiera de la ira.
- No quiero escucharte Clary, lo que estás haciendo es inaceptable ¿Por qué no te vas? - Respondió alzando la voz, lo que hizo que Maryse, Alec y Magnus se asomaran desde el estudio donde habían estado reunidos. Jace también las había seguido desde el salón de entrenamientos.
- ¿Qué está sucediendo aquí? - Preguntó Maryse.
- ¡Nada! - Respondió Isabelle intentando seguir su camino pero Clary no se movió. - ¡Apártate!
- No, habla conmigo por favor. - Isabelle le dio un empujón y la quitó del medio para continuar pero la voz de Clary fue firme cuando habló otra vez.
- ¡No voy a quedarme callada! Voy a decirle a Simon lo que está sucediendo. - a esa frase siguió una escandalosa reacción de parte de los que contemplaban la escena.
- ¿QUE?
- ¿Qué dijiste estúpida pelirroja? ESA NO ES TU DECISIÓN - Respondió Isabelle
- Clary necesitas calmarte. - Le dijo Jace tomándola con firmeza por el brazo pero ella se liberó
- ¡No Jace! Déjame. - Le gritó y luego se refirió a Isabelle. - Si tú no intentas decirle la verdad, voy a decírsela yo. Tú decides Isabelle, a tu manera o a mi manera.
- Nadie va a decirle nada a Simon. - Isabelle se había colocado frente a ella, a pesar de que no llevaba tacones se veía más alta e imponente.
- No puedes hacer nada por detenerme, el bebe es tanto de él como tuyo, él también tiene derecho
- Es contra la Ley. - Dijo Alec
- Clary tiene razón. - Añadió Magnus. - Simon tiene derecho a saber.
- MAGNUS. - Alec estaba realmente sorprendido.
- Necesitamos calmarnos todos. - Dijo Maryse pero era muy tarde para eso.
- ¿Ahora estas en contra mía? Hace unos días estabas proclamándome tu amistad Clary. - Respondió Isabelle indignada.
- Él es mi es mi amigo también, mi mejor amigo. Es como mi hermano.
- ERA TU AMIGO, YA NO TE RECUERDA
- ¿Dime qué harías si el caso fuera al revés Iz?, ¿si hubiera sido Jace quien hubiera perdido todas sus memorias y estuvieras en mi lugar?, ¿si supieras la verdad no pelearías por él? - Por primera vez pareció dudar, de hecho había palidecido un poco, por unos segundos hubo silencio, quien habló finalmente fue Jace.
- Yo estoy de acuerdo con Clary. – Su hermana pareció aún más consternada cuando lo escuchó.- El mundano salvó nuestra vida no podemos negarle la oportunidad de conocer a su propia sangre, si fuera yo quisiera que tú pelearas por mí.
- Veo que ya no somos un equipo, Jace. - Isabelle se le quebró la voz cuando volvió a hablar. - Me da gusto conocer el lado del que estás, hermano.
- Izzy... - Jace parecía realmente atormentado
- No hay dos bandos Isabelle. - Dijo Clary totalmente calmada. - Ahora somos parte todos de la misma familia.
- El bebé va a necesitar a su padre. ¿No has pensado en eso? - Dijo Maryse. - Lamento decirte esto pero Clary tiene razón. Debemos hallar la manera de decirle a Simon la verdad
- Mamá, ¿tú también? No puedo creerlo. - Isabelle los dejó a todos en la mitad del pasillo y cerrando la puerta de su habitación con violencia.
- Clary... eres una chica dura. - Comentó Maryse después. - Nunca había visto a alguien que se le enfrentara a Isabelle de esa manera. - Clary asintió respirando profundo.
- Gracias por el apoyo. - Respondió
- ¿Puedo saber por qué empezó toda está discusión? - Preguntó Alec quien estaba dándole miradas reprensivas a Magnus y a Jace todavía.
- Yo... he estado hablando con Simon, nada que ver con el mundo de cazadores de sombras solo cosas mundanas. Anoche le dije a Isabelle que iría a comer con ella pero en vez de ir, envíe a Simon por mí.
- ¿tú hiciste qué?
- No me arrepiento ok. Sencillamente tenía que hacerlo.
Maryse entró un rato después con un plato de frutas, ella sabía que a esas alturas Isabelle estaría literalmente muriéndose del hambre
- Ya no llamas a la puerta. - Le dijo su hija.
- No iba a arriesgarme a que me dejaras afuera, necesitas comer. - Isabelle estaba llorando todavía y no dijo nada. - Iz... nadie está en contra tuya, a veces hay que hacer lo justo así sea el camino más difícil
- ¡Es un mundano sin memoria! No puedo sencillamente ir y decirle lo que sucede. -
- Parece que has recibido un ultimatum por parte de Clary.
- y tú no vas a hacer nada al respecto, así sea contra la ley.
- Nadie va a mencionar la Ley cuando estas llevando dentro un bebe híbrido Iz. Sería lo más estupido por hacer, estoy segura que Clarissa está contando con eso.
- Pelirroja estúpida. La odio y me odio a mí misma porque me la paso llorando todo el tiempo.
- Son las hormonas Izzy.
- Malditas hormonas.
Las horas empezaron a volverse días y los días se convirtieron rápidamente en una semana, e Isabelle aún se negaba a hablar con Clary, la pelirroja pensó en varias ocasiones cumplir su amenaza e ir a soltarle toda la historia a Simon pero su sentido de lealtad le hizo pensar que era Isabelle la que tenía que hacerlo. Izzy no le dio la cara en varios días y ella le dio su espacio para pensar hasta que una mañana Maryse le dijo que Isabelle hablaría con ella y le entregó un trozo de papel con la dirección en donde se encontrarían, Iz era toda una drama queen.
Clary la halló esa mañana en el patio del St. Xavier, las dos eran totalmente invisibles para los mundies, estaba sentada en una mesa esperando, no era hora de la comida aun, así que el patio estaba casi vacío.
- Hola Iz.
- Estúpida pelirroja.
- ¿Quieres insultarme? Adelante. – Clary le hizo un ademan con el brazo para que continuara.
- Eres una maldita Clary, después de todo lo que hemos pasado juntas.
- Iz.
- ¡Ya lo sé! él es tu amigo. - Clary se sentó a su lado
- Es más que eso, es mi hermano, eso implica que el bebé que estas llevando es mi sobrino. - Isabelle blanqueó los ojos, no podía discutir con ese argumento.
- Yo confié en ti, después de mamá fuiste la primera persona que le dije aún antes que a Alec y a Jace, confiaba en que estarías de mi lado y ahora ¿Es un ultimatum lo que me estás dando?
- No tiene que ser así, somos amigas con diferentes puntos de vista. No pretendo imponerte nada pero no me dejas opción, eres tú quien me está haciendo elegir.
- No sé qué es lo que pretendes, explicarle la situación sería bastante complicado, él no va a aceptar que sencillamente dejó embarazada a una chica y lo olvidó.
- No se puede esconder la verdad porque sea complicada
- ¿Qué tal que tuviera que huir de la Clave? Sería peligroso ponerlo en toda esta situación.
- Es peligroso para todos. Además él es responsable así no lo recuerde.
- Yo soy responsable Clary, no lo entiendes. Yo lo convencí de que no era necesario tomar precauciones, es mi responsabilidad.
- Sí claro, estoy segura que él se sacrificó al tener sexo contigo. - Clary había tomado el tono más sarcástico del mundo. - ¡Isabelle no seas tonta! esto es algo que le corresponde a los dos, debes de darle por lo menos la oportunidad de hacer lo correcto
- Igual si yo decido no hacerlo tú lo harás.
- No debes ser así
- Tú no lo entiendes. - Isabelle estaba mirando a la nada haciendo un esfuerzo por no llorar. Clary conocía perfectamente esa expresión, la había visto muchas veces desde aquella mañana en Idris, desde que Simon había entregado su memoria y su inmortalidad para salvarlos.
- Soy tu amiga, puedes hablar conmigo. Tú me ganaste a mí Iz, lo juro.
- Es... Papá... él se quedó por Max, fue la razón por la cual no abandonó a mamá hace años. No quiero que Simon se quede por el bebé, no cuando... - La chica suspiró y para Clary fue evidente.
- ¿Cuándo tú estas enamorada de él? - La morena asintió.
- Lo besé Clary, esa noche en Central Park... no pude evitarlo, gracias a estas hormonas ni siquiera puedo ocultar mis sentimientos por él.. No quiero convertirme en la representación de su vida mundana arruinada, no puedo.
- ¿Qué tal si hacemos esto despacio? ¿Qué tal si le das la oportunidad a él de enamorarse de ti otra vez?- Isabelle había empezado a tocarse el vientre
- Esto no da espera, es cuestión de tiempo para que se note.
- Es la razón por la que tenemos que intentar.
- Hazlo tú entonces. Escoge la manera de decirle la verdad, yo lo veré huir cuando se de cuenta, porque eso es exactamente lo que va a pasar.
La campana del Instituto sonó para la hora de la comida y ambas lo vieron aparecer con Matt y Eric, estaban haciéndose bromas entre ellos, Simon parecía relajado. - Mira, parece tranquilo, es esa vida mundana lo que le vas a arrebatar. - Isabelle se colocó en pie y salió del Instituto, Clary la siguió en silencio.
Raziel, el guardador de los secretos. - ¿Qué se supone que significa?. - Se preguntó a sí mismo Simon mientras verificaba en el internet el nombre de Raziel, todas las paginas concordaban en lo mismo, guardador de los secretos y dador del conocimiento. Simon pasó parte de la noche pensando en Isabelle, todavía podía sentir el cosquilleo en sus labios después de haberla besado y el sabor a frutilla, se sentía desesperado al no saber qué sucedía con ella. Después de un buen rato se distrajo buscando el nombre del ángel por el Clary juraba, definitivamente había algo muy extraño con esas dos chicas, las dos llenas de tatuajes.
- ¡Diablos! - Maldijo, no había logrado sacarse a Isabelle de la cabeza y ahora se sentía más curioso respecto a ellas. Jurar por un Ángel que guardaba los secretos cuando ambas eran eso justamente, una caja de secretos, nunca explicaban nada, nunca contestaban nada. Hubo una palabra que hizo que su cerebro se sacudiera, porque en uno de los tantos blogs que había visitado buscando información de Raziel se mencionaba que era el creador de los "Nefilim" y entonces todos los enlaces a la palabra Nefilim dejaron de funcionar en su computadora. - ¡Diablos otra vez!
El muchacho no tuvo más remedio que irse a la cama e intentar dormir, sabiendo que lo más seguro era que soñara con Isabelle como siempre lo hacía.
La Biblioteca pública no tenía tampoco nada, en la sección de cosas sobrenaturales no había nada sobre los nefilim y en la sección de cosas religiosas solo hablaba de hijos de ángeles caídos y mujeres antes del diluvio, estaba empezando a frustrarse cuando un jovencito rubio se le acercó, era demasiado pálido casi de manera enfermiza aunque no le pareció extraño.
- ¿puedo ayudarte a buscar algo?
- ¿Trabajas en la Biblioteca?
- No pero te he visto frustrarte una y otra vez en tu búsqueda, tal vez yo podría ayudarte. – Respondió el muchacho con una sonrisa, esa sonrisa hizo que Simon se sintiera incómodo. El muchacho estaba esperando que Simon lo reconociera de algún lado pero el mundano no reaccionó demasiado.
- ¿Cómo te llamas?
- Zeke.
- Soy Simon Lewis. Estoy intentando buscar información sobre el ángel Raziel. – El muchacho arqueó las cejas con curiosidad, luego se sentó enfrente de él. – Quiero saber que son los nefilim
- ¿no sabes que son los nefilim? – Preguntó como si fuera ridículo.
- No. Tengo curiosidad al respecto, demasiada.
- Dime una cosa Simon, ¿Crees en cosas sobrenaturales? Brujos, hadas... ¿vampiros?
- CLARO QUE NO. – Simon respondió divertido soltando una carcajada. – Esas cosas no existen.
- Yo tampoco. – reconoció el muchacho. – No se nada acerca de tu angel Raziel o los nefilim. Lamento no poder ayudarte. – Finalizó colocandose de pie.
- Está bien amigo. Creo que es mejor que regrese a casa.
En una semana ni él había llamado a Clary ni ella a él, no podía creer que su cita con Isabelle hubiera ido tan mal que ella hubiera salido corriendo de él, la cita había arruinado toda su confianza, no podía dejar de pensar en eso, no podía tampoco dejar de soñar con ella, cuando no estaba durmiendo tenía fantasías todo el tiempo, sus hormonas parecía que se habían salido de control por culpa de esa chica.
- Simon, ¿Que sucede contigo? - Le preguntó Matt con curiosidad. - No has hablado nada desde que llegaste. - Los cuatro estaban sentados en el Java Jones, Simon estaba bebiendo su café en silencio mientras los otros discutían el nombre de la banda
- Es verdad y prometiste que pensarías en un nombre decente. - Refutó Eric.
- Lo sé, lo siento de verdad.
- ¿Qué es lo que sucede contigo hermano? No has hablado casi nada prácticamente desde la última semana.
- Yo... ¿Puedo preguntarles algo? tal vez necesite un consejo.
- Dispara. - Dijo Kirk.
- En un universo alterno yo salgo con la chica más hermosa de NY.
- ok... esto es un juego, continúa.
- Y... la chica acepta ir a comer conmigo y después la llevo a patinar a Central Park. Ella es tan hermosa que parece que brillara, es sorprendentemente ágil para patinar, tan ágil que me hace lucir como un idiota. Tal vez por una razón del destino la chica decide besarme.
- ¡Es una fantasía! ¿Esto va a terminar contigo teniendo sexo con la chica?
- Solo déjenme terminar ok... el beso es magnífico, tan bueno que se repite otra vez, el segundo beso es mucho mejor que el primero... todo va bien hasta que la chica de repente desaparece.
- ¿Desaparece cómo?
- Como si fuera una teleportadora idiota...
- es una estupidez Simon... ¿Cuál es exactamente la pregunta?
- ¿Que hice mal? esa es la pregunta.
- ¿Qué hiciste mal en una cita hipotética?
- Sí...
- Eres raro Simon. - Respondió Eric.
- Tal vez tenías mal aliento. - Respondió Kirk
- Veo que no voy a recibir ningún consejo de ustedes.
- Eres raro y eres una bebita. - Dijo Kirk y los chicos se rieron con grandes carcajadas, Simon estaba a punto de empezar a discutir con ellos cuando vio a Clary desde afuera del Java Jones haciéndole una señal para que saliera, él no la hizo esperar.
- Lamento lo que sucedió con Isabelle.
- ¿Cómo escuchaste?
- Yo tengo mis maneras también.
- Debo tener el premio a "tu cita huye de ti" Es vergonzoso... ¿Hablaste con ella? - Clary asintió.
- De hecho me contó que te besó
- Lo hizo y luego huyó
- Isabelle puede ser un dolor de cabeza. Te lo advertí, te dije que no estaba viviendo un buen momento.
- Lo sé... Aunque pudiste haberle dicho que tendría una cita por lo menos
- Si lo hubiera hecho no hubiera ido, tú fuiste el que insistió con hacerlo. - Simon se quedó con callado con una evidente gesto de frustración pero Clary estaba agotada de las reprimendas así que tampoco iba a ceder. - Yo tampoco la he pasado bien ¿lo sabes?
- Ella se enfadó.
- Pero no porque la cita haya sido desagradable...
- ¿Crees que debo seguir intentándolo?
- No lo sé Simon... tal vez deberíamos dejar de hablar de Izzy.
- Te traeré un café. Hay algo que quiero preguntarte.
Habían terminado caminando silenciosamente por las calles de Brooklyn, el vecindario que tantas veces habían recorrido juntos, para los dos era familiar y sin embargo había una sensación de que algo no estaba bien entre ambos.
- ¿Qué quieres preguntar?
- Sobre tu ángel, ¿Raziel?
- Simon es solo una expresión.
- He estado leyendo sobre él, dice que es un revelador de secretos.
- No sé mucho del tema. - Clary mintió. - Eres un cerebrito yo no soy como tú.
- Hay una palabra que relacionaba a Raziel con ciertos seres llamados nefilim
- ¿Nefilim? - Clary palideció.
- Sí, pero todos los enlaces acerca de los nefilim aparecen bloqueados, como si alguien estuviera intentando evitar que se hablara del tema.
- Te dije que no se nada de eso. Fue solo una expresión. - el chico le dio una mirada curiosa intentando descifrar si mentía o no, algo en su interior le decía que la pelirroja evidentemente estaba mintiendo.
- Ustedes dos están ocultando algo, son iguales.
- Piensa lo que quieras, estoy cansada de este interrogatorio. - Respondió molesta.
- Está bien, está bien. No desaparezcas como lo hizo Isabelle.
- Yo no haría eso... ella solo está asustada.
- ¿De qué?
- La vida. - Simon soltó una carcajada. - Dejemos de hablar de Isabelle ¿Si?
- Tienes razón.
