"Corre"

De vuelta y súper recargado, este capítulo fue escrito después de dos emparedados y una dosis letal de Nutella, así que solo espero esto no salga tan dulce.

Xxx

Peulleieo

No sabía bien que ocurría afuera, pero lo que fuera, estaba haciendo que el edificio temblara desde sus cimientos.

- ¿Cómo llegaste aquí? -

-Justo eso te iba a preguntar-

-Creíamos que estarías aquí como un rehén de Talon-

-Aunque no me guste admitirlo, tuve que hacer unos trabajos para Talon-

- ¿¡Que!? –

-Fue la única forma de que no me asesinaran, además no heriré a nadie en este mundo virtual-

- ¿Mundo virtual? – La voz de Ana resonó en nuestras espaldas haciéndonos voltear entre nosotros sin saber que decir.

-Larga historia- ahora que lo pensaba bien no había tenido siquiera tiempo de explicar todos los detalles a Ana y supongo que Sombra no se los dijo.

-Lo discutirán en el camino ahora es hora de escapar de aquí-

Al decir aquellas palabras, todos entramos a un enorme hangar guiados por Isaac, y por una simple deducción, el único jet dentro de este era en el que íbamos a escapar.

Ante nosotros se alzaba un jet bastante liguero con una perfecta capa negra de lo que parecía ser un metal bastante resistente y estábamos a punto de subir en el sino fuera por esos malditos.

Isaac

¡Demonios! Debí haber tardado más de lo esperado, ahora ellos lo saben, solo espero que el conflicto del exterior demore suficiente a los guardias para solo tener que enfrentarlos a ellos, los dos mejores asesinos de Talon.

- ¿Lacroix? ¿Reaper? – Peulleieo parecía sorprendido de ver a ambos asesinos, no obstante, no era un buen momento para fraternizar.

En un instante un único disparo se había oído y había provenido de mis espaldas, al voltear pude notar a Ana sosteniendo una pistola pequeña apuntando a nuestros dos contrincantes y no fue hasta que vi a Reaper desplomarse que comprendí que ya había ganado la batalla.

Sombra había simplemente desaparecido frente a nosotros y ante esto Ana comenzó a disparar en contra de Lacroix, la cual en un movimiento rápido salió de la escena para posicionarse lejos de nosotros y comenzar a disparar a diestra y siniestra.

-Isaac, tengo una idea-

-Dime Peulleieo-

-Yo te cubro y tu comienza a encender la nave-

-De acuerdo-

Peulleieo se interpuso en el camino y aquellos cuadros extraños que ahora parecían más polvo comenzaron a congelar las balas de Lacroix en el aire hasta que las balas de francotirador caían en el suelo.

Ana trataba de darle a Lacroix no obstante esta tenia mejor ángulo de disparo.

-Ya casi esta, solo necesito…- tome la mano del durmiente asesino y la pase encima de un holo que aseguraba el jet al suelo del hangar, por suerte esta tecnología aun no pedía escaneo de signos vitales- Vámonos-

Al darse la vuelta pude observar como Peulleieo caí al suelo mientras gritaba de dolor agarrándose la pierna, solo por un segundo, sentí como todo se movía en cámara lenta, al ver a Lacroix apuntar una vez más en contra de mi amigo.

-He estado aquí todo el tiempo…- En un instante Sombra apareció junto Lacroix y de un solo golpe logro dejarla tumbada en el suelo- Para que no te hagas la cabroncita Widow-

De un solo movimiento de manos nuevamente se encontraba junto a nosotros y ayudándome a cargar a Peulleieo dentro de la nave al fin partimos los cuatro de aquel lugar.

-Eso fue genialmente-horrible- Peulleieo comenzó a decir varias cosas durante el tiempo en que le suturamos su herida, algunas de las cuales no tenían mucho sentido.

No obstante, rápidamente cayo dormido, esperaba que lograse recuperarse antes de llegar.

-Estará bien, deje la máquina de remplazo de tejidos trabajando, no es tan buena como la de aquella Doctora suiza, pero será rápido, con suerte volverá a trotar muy pronto- Ana parecía bastante relajada, como si no notara que recién habíamos hurtado una de las más modernas máquinas de Talon y que ahora estábamos en su lista.

- ¿No estas algo nerviosa? -

-Chico, ella está en la lista de los más buscados desde hace décadas- la chica peli morada apareció de pronto detrás de aquella mujer y ahora, solo podía desconfiar más de ella.

-Y… ¿Cómo conocieron a Peulleieo? -

-Ah pues yo lo secuestre, y después me resulto agradable, así que decidí llamar a una gánster para rescatar a su "amigo" del cual no dejaba de hablar-

- ¿Secuestraste a Peulleieo? -

-Bueno, si lo tomamos como que lo arrastre contra su voluntad-

-Lo que es secuestrar- respondió Ana.

-Entonces probablemente si- menciono Sombra bastante orgullosa de ello.

-Ah bueno, y ¿Por qué no me cuentan su historia? -

Varios minutos pasaron hasta que ambas me terminaron de contar los detalles de sus vidas, ahora era mi turno, y aunque no me agradara ahora necesitaba hacerlo.

No tenía mucho que contar así que me limite a contarles un poco sobre las misiones que había tenido con Talon, sobre todo aquella cuando había ido a Cuba junto con Reaper y Widowmaker.

Aquella misión había terminado bastante bien sin ningún incidente que tener que reportar, sin embargo, algo curioso ocurrió esa vez que me causo una gran impresión…

La Habana, 22 dic.

Habíamos tenido una reunión bastante simple a lo que esperaba, y esto a su vez, nos dejó sin nada que hacer hasta que autorizaran la salida de nuestro vuelo.

La decisión fue que cada quien haría lo que quisiera hasta las 2am que nuestro vuelo partiera, como no tenía nada que hacer decidí ver que hacían mis compañeros.

Reaper se la paso en un bar todo el tiempo, con un solo trago que nunca termino.

Por otro lado, Lacroix, ella había recorrido varias calles por aquella época y termino en una gran plaza con varios torsos de hombres importantes, desde Lenin hasta Castro se encontraban allí.

Ella se había dirigido a uno de los puestos florales cercanos y comprado un gran ramo, lo dejo junto a uno de los torsos y desapareció casi enseguida.

No entendí que hacía en aquel lugar hasta que lo vi, ahí escrito en unas letras oro deslavadas, "Por proteger a la patria de la invasión, Lacroix"

Actualidad…

-Así que ahora lo recuerda, me sorprende que siga en Talon- menciono Ana.

Con esa última frase el monitor parpadeo y nos avisó que estábamos por llegar.

Mercy

La base estaba completamente vacía, parecía que mientras atacábamos ellos e encargaron de borrar cualquier evidencia, incluso la más mínima evidencia, había desaparecido.

-No lo entiendo ¡Se suponía que aquí no había nadie! – Ruckuss había pateado uno de los tantos ordenadores que encontramos, a veces se ponía algo irritable.

-Esperen, todavía hay una oportunidad-

- ¿De qué hablas Winston? -

Todos corrimos rápidamente hacia su dirección para encontrarnos con un simple panel a mitad de una vacía habitación.

- ¿Qué encontraste? -

-Al parecer un jet fue lanzado durante el ataque, si lo que pienso es correcto lo usaron como escape-

- ¿Podemos rastrear la nave? – Ruckuss parecía algo impaciente por encontrar respuestas, más no todo sería fácil.

-No, pero si puedo buscar las coordenadas con las que fue lanzado-

-Bien, creo que la suerte se puso de nuestro lado- todos parecían algo más tranquilos ante aquella declaración y aun así no me dejaba de sentir intranquila- Con suerte será alguno de los más buscados, o nuestros fugitivos-

Volvimos a la base a reaprovisionar y reparar un agujero enorme de la nave por la cual tuvimos que ir el camino de vuelta con el cinturón atado y gritando para lograr escucharnos.

No tardaríamos mucho en prepararnos, sin embargo, saldríamos en la mañana, según Winston el jet se quedaría sin combustible al llegar, por lo que, lo podríamos buscar tranquilamente.

-No irán muy lejos- Winston mostro un monitor en el cual pudimos ver que se dirigieron a Cuba- con suerte incluso podríamos llegar antes.

- ¿Crees que sea una posibilidad? -

-Puede ser, si dejamos a Diva hacer la guardia, podríamos desmontar la Meka y llegar-

-Alejandro se quedará, ¿No? - no había hablado en un buen rato, aunque no había nada que decir, pero era cierto que él no podía andar de aquí para allá.

-Sí, no creo necesitar a ninguno de ustedes para esta misión- suspire aliviada, aunque también preocupada, no sabía si Ruckuss se lo estaría tomando muy a la liguera-

-Solo espero que no pase nada grave-

-Tranquila estaremos bien- Pharah había aparecido de la nada abrazándome por detrás- Confía en nosotros-y dándome un beso en la mejilla se alejó camino al jet.

Sabía muy bien que nuestra relación recién comenzaba otra vez, pero aquellas sensaciones, parecía que era la primera vez que me demostraba afecto. Mi cuerpo había temblado de nervios y una vez más su presencia me inquietaba.

Mei

Desde que habían ocurrido todo este problema con los extraños amnésicos y los ataques de Talon me habían encargado a mí la estación, y aunque últimamente todo se encontraba bastante calmado, me aburría como nunca, ahora me costaba más trabajo quedarme dormida sin alguien que me aplastara y cada vez que volvían se iban de inmediato. Me estaba atormentando con estos pensamientos cuando una rubia me tomo por sorpresa.

- ¡Mei! ¡Nos quedaremos contigo! –

- ¡Demonios Mercy! No me asustes- la rubia se limitó a reír entre diente divertida.

-Y bien ¿A quién tendré que soportar esta vez? –

- Que grosera- Mercy me lanzo unos ojos de molestia, los cuales correspondí divertida esperando respuesta- Solo seremos Alejandro, Pharah y yo, a no ser que cambien de opinión, me parece que si no encuentran otra forma se quedara Diva-

Y como siempre, faltaba la única cosa que no había tenido en varios meses…

- ¿Solo serán ustedes? -

-Sí, ¿Por qué? – Mercy pareció algo curiosa a lo que respondí con un simple, "Por nada"

-Oh, ya entiendo- Pharah camino hacia mí con una sonrisa divertida, a lo que temí ser muy obvia- Lo que quieres es un poco de acción con la rosada- ¡Demonios!

Mercy soltó una carcajada al tiempo que la fulmine con la mirada, era obvio que sí, pero, sabía que eso no pasaría, porque como había pasado con las chicas que veía ahora, la guerra siempre rompe las relaciones.

Mientras tanto en un cilindro…

-Ya tardamos demasiado en llegar- Peulleieo había despertado con menos dolor que cuando había caído dormido, pero ahora no paraba de hablar.

A sus compañeros esto les pareció gracioso sobre todo porque aun decía ciertas incoherencias, pero después de 30 minutos de hablar sobre como sus dedos se caían y el hada de los dedos le traería dinero comenzó a hacerse aburrido.

-Es tu turno Sombra- cada uno había intentado razonar con él acerca de su estado y hacer que entrara en razón, no obstante, ni Ana ni Isaac habían tenido éxito, turno para la peli morada.

La chica comenzó a hablarle al chico, y aunque este dejo de hablar, aun no lo había hecho entrar en razón.

-Entonces en resumen lo que sucedió fu- Sombra fue interrumpida cuando la nave comenzó a agitarse mostrando que su descenso comenzaba.

Hanamura…

Ruckuss

-Bien hora de irnos-

-Parece que comenzaron a descender- Winston miraba su monitor mientras comenzaba a iniciar los sistemas del jet.

-Muy bien, los siguientes son los elegidos para la misión- mire a todo mi equipo y tome una decisión rápida- Diva, 76, Winston, yo seré el guía es todo-

- ¿Estás seguro de esto? - 76 parecía algo preocupado, pero.

-No quiero llamar la atención, además no puedo llevar a tantos integrantes al MPNA, está fuera de nuestra jurisdicción, si algo pasa tendremos que dar más explicaciones que las necesarias-

- ¿Y cuál será nuestra fachada? – le entregue una camisa con flores estampadas y le mire divertido.

-Turistas de vacaciones-

Isaac

En el tiempo que nos acercábamos a tierra la pequeña pieza metálica que nos transportaba, no dejo de agitarse, cada vez incrementaban las vibraciones dentro de nuestra nave.

-Esto me está mareando- Ana parecía algo agotada de la bajada, pero en unos 20 minutos la nave aterrizaría al fin.

20 minutos después…

La nave se había agitado horriblemente los últimos 5 minutos por culpa de los propulsores de descenso, pero al final habíamos tocado tierra en una playa que parecía deshabitada.

Comenzamos a caminar tranquilos cuando escuchamos el sonido de un rifle cargándose y volteando hacia la fuente de ese sonido, nos dimos cuenta que habíamos sido capturados una vez más.

Ruckuss

Esa situación era algo incomoda, sobre todo por las diferentes armas que apuntaban los unos a los otros.

-Tranquilos- hice que soldado bajara su arma en señal de paz a lo que ¿¡Ana!?- Ana, ¿Eres tú? –

Levantó la vista para mirarme más claramente a lo que se acercó hacia nosotros con paso despreocupado para darnos un golpe en la nuca a el Soldado y a mí.

-Par de idiotas- Ana formo una pequeña sonrisa torcida en su rostro y al fin logramos bajar las armas.

- ¿Qué hacen aquí? -

-Veníamos a tratar de hacer un trato con ellos- Soldado había señalado a el chico de pelos plateados y al que parecía estar desconcertado acerca de lo que ocurría.

-Vamos Jack debes dejar de hacer tratos de esta manera- Ana sonrió ampliamente hacia…

- ¿Te llamas Jack? -

- ¿Qué no te lo había dicho? – yo me limite a negar para dejar hablar a Ana.

-Pues bien, ¿Qué tipo de trato ofrecen? –

-Información y a cambio les daremos asilo-

-Ni creas- el chico de cabellos platinados se había puesto a la defensiva- ¡Ustedes querían asesinarnos! –

-Y lo siento por eso, pero venimos a explicar-

Una charla y un golpe después…

Me había dolido mucho y lo acepto, pero al menos había conseguido calmar a los dos chicos.

-Así que después de todo nos necesitan- Isaac parecía bastante divertido ante este hecho, lo cual más haya de disgustarme me pareció gracioso.

-Aunque saben, realmente no tengo mucha información- Peulleieo parecía algo consternado, pero con que hablara acerca de dónde vino sería suficiente.

-Oye, yo tengo una duda, ¿No eres coreano o sí? – le pregunto Diva.

-No, es solo, un apodo-

-Quien sea que te lo puso debe ser un freak-

-No lo creo-

-Bueno, será mejor volver y hablar tranquilos-

-Claro- Todos junto con Ana entraron al jet listos para emprender otro viaje, pero cuando estábamos a punto de irnos, escuchamos una explosión detrás de nosotros seguida de una columna de humo que se extendía hasta nosotros, no supe de qué se trataba hasta que el humo se desvaneció mostrando a un loco y a su acompañante.

- ¡Tic! ¡Tac! ¡Tic! ¡Tac! – la risa sonora de su guardaespaldas fue suficiente para que todos corrieran dentro de la nave y Winston despegara.

No obstante, Roadhog un ser con una fuerza sobre humana, engancho la nave y literalmente la mantuvo con los pies sobre la tierra.

- ¡Es hora de volar! - Junkrat había saltado sobre la nave causando toda clases de explosiones que comenzaron a romper el casco.

-Yo me encargo- Abrí la compuerta y trepando como pude por el casco, me encontré con Junkrat, se trató de abalanzar contra mí, no obstante, logre ser más rápido, logre rodearlo y golpearlo hasta dejarlo inconsciente para que después este callera hacia el suelo.

Su gigante guardaespaldas al ver esto soltó la nave y corrió a socorrerlo.

-Bien hecho- de vuelta en la nave me encontré con una atmosfera curiosa, entre un agradecimiento y asombro por parte de los dos chicos de extraña procedencia.

En tierra…

-Creí que los teníamos- Junkrat descansaba en los grandes brazos de su compañero, entre agitado y decepcionado.

-Hicimos lo mejor- El gran hombre lo puso en el suelo nuevamente para después darle una exagerada palmada en la espalda.

-Pude haberla usado- dijo el maniático tocando levemente el neumático que cargaba en su espalda.

-Talvez- dijo alzando los hombros.

-Pero bueno, ahora habrá que rastréalos-

-Claro-

-Vámonos- Roadhog cargo a su compañero en sus hombros ante la frase del menor y comenzó a caminar- Roadhog, estoy triste- Con esa simple palabra el gran hombre cargo a Junkrat frente a él y quitándose la máscara presiono sus bocas un momento para después regresarlo a sus hombros y continuar su camino.

Xxx

Ya sé lo que están diciendo, ¿Son Gays?

Bueno, fue algo para que no dijeran que soy machista y porque me encontré una imagen en internet, se me hizo padre, así que ya, aguántense, en el próximo capítulo el cual comenzare a escribir, habrá acción en Hanamura. (7u7)