Hijo de la noche

"El aire es seda
Las sombras forman una sonrisa
Si pierdo el control,
alimento a la bestia que hay dentro.
Encarcélame como un animal
Una corona con gemas y oro
Cómeme como un caníbal
Persigue el trono de neón".

Human – Of Monsters and Men

Maryse rara vez asistía a ese tipo de reuniones, desde que habían asumido el mando del Instituto de NY, era Robert quien se encargaba pero ahora que él era el Inquisidor y por ende era su turno de tomar la responsabilidad, menos mal Alec se había ofrecido él mismo para acompañarla

- Estas reuniones regularmente se trataban con el señor Lightwood, ¿Puedo saber por qué no vino él? – Preguntó el hombre arrojando la colilla del cigarrillo que estaba fumando.

- Está en Europa. ¿Qué es tan importante para que nos haya hecho venir hasta aquí? - Era casi media noche, Alec y Marysse estaban sentados en una de las bancas de la estación Pennsylvania en Manhattan, la estación estaba completamente vacía a excepción de uno que otro fantasma. Sentado a su lado estaba un hombre de tez morena, unos 45 años de edad, vestido de saco y corbata color gris, el hombre parecía demasiado cansado como si no hubiera dormido bien en varios días, hasta donde Marysse sabía que era detective de la policía y que Robert se reunía con él siempre que necesitaba información adicional, o cada vez que las cosas se ponían demasiado raras como para que las "autoridades" pudieran resolverlas. Las reuniones eran extraoficiales.

- No estoy seguro, es una corazonada que tengo. - el hombre le extendió una carpeta, Maryse empezó a ojearla.

- ¿Fueron quemados? – preguntó Alec.

- Sí, todos varones. Chicos que desaparecieron hace semanas, NY es una ciudad grande siempre hay desapariciones, siempre hay crímenes pero pienso que esto es diferente.

- ¿Diferente por qué?

- La mayoría de los restos encontrados eran vagamente reconocibles, lo extraño era que en ninguno de los casos había material inflamable, ni cerillas, nada que pudiera sugerir un incendio. Estábamos confundidos hasta que encontramos uno en especial que no alcanzó a arder como los otros. – El hombre señaló una de las páginas que contenía una foto.

- Tiene colmillos, era un vampiro

- Estoy seguro que los otros también eran vampiros.

- Alguien los está haciendo arder. – Comentó Maryse con preocupación.

- ¿Una pelea entre clanes?

- No lo sé.

- Les estoy contando esto porque los que han logrado identificar no eran vampiros hasta hace unas semanas, todos tenían familias. Eran recién convertidos.

- ¿Alguna tendencia para elegirlos?

- No. Ninguna hasta ahora. – Respondió el detective. – Dejaré esto en sus manos, averigüen quien es. Si se algo los contactaré. – El hombre se levantó y se fue en el siguiente tren dejando a madre e hijo allí sentados y preocupados.

- ¿Todos los policías son tan demandantes? – Preguntó Alec

- El gobierno destina los fondos para ayudar a los Cazadores de Sombras, obviamente que van a ser exigentes. Tenemos que hablar con Lily.

Alec se deshizo de la chaqueta que lo cubría del frío apenas ingresó al lobby de Magnus, estaba oscuro, es decir que Magnus seguramente ya estaba acostado, aunque dudaba que estuviera dormido. El muchacho tenía hambre pero empujó la idea de comer a un lado y prosiguió a encontrarse con su novio. Magnus no estaba dormido como pensó, estaba sentado en la cama acariciando a Presidente Miau con una mano y con otra estaba leyendo un libro escrito en otro idioma, Alec no se molestó en intentar ubicar que idioma era en su memoria, ni mucho menos saber qué libro era.

- Creí que tardarías mucho más. - Le dijo el brujo sonriéndole, sus ojos felinos alumbraron de amor al verlo.

- No era una cacería. - Respondió el chico acercándose para saludarlo, y dándole un tierno beso en los labios, el brujo olía a sandalo lo que quería decir que había tomado una ducha antes de irse a dormir. - Era una reunión un poco extraña la verdad, el hombre era un policía, él cree que alguien está haciendo arder vampiros al sol

- No he escuchado nada de eso.

- Tendré que investigar, espero que no sea nada grave. - El estómago del nefilim rugió de hambre.

- ¿No has comido nada?

- No vengo del Instituto. - Con el chasquido de dedos una pizza de peperoni apareció delante de ellos. Alec sonrió inmediatamente, era su favorita. - Te amo.

- Te amo también, ahora ¡a comer! - Alec le dio un mordisco generoso a su porción de pizza, estaba deliciosa, podía sentir el queso estirándose mientras tomaba un bocado. Magnus sonrió al ver su cara de placer, de repente el rostro de Alec se tornó reflexivo, el brujo esperó varios segundos a que su novio compartiera sus pensamiento

- Un asunto ha estado rondando mi mente desde que regresamos de Edom, ¿Puedo preguntarte algo?

- Claro que sí, lo que quieras.

- Cuando te vi en ese lugar donde Sebastian te había arrojado, tuve mucho temor de verte morir allí, nunca había tenido la certeza de que podrías ser quitado de mí repentinamente, pero ahora la tengo, es una sensación horrible.

- No tienes que pensar en eso ahora.

- La pregunta es… ¿Tienes esa misma sensación conmigo? ¿Por ser un cazador de sombras? - Magnus se quedó callado. - ¿Que se siente perder a alguien que amas tanto?

- No he amado a nadie como a ti Alec, muchas personas han pasado por mis cientos de años de vida pero ninguno como tú, así que la idea de que algún día serás quitado de mí es una con la que no puedo convivir, solo la arrastro hasta el último rincón de mis pensamientos e intento no pensar en ello - Alec pegó su frente con la de Magnus, el brujo con un gesto delicado le quitado un rastro de la pizza de la comisura de los labios.

- Es una sensación horrible

- Lo sé, pero una vida contigo es esperanzadora, es lo único que necesito así que trata de alargarla lo más que puedas.

- Haré lo que este en mis manos

- Eso es casi una promesa.

- ¿Qué tal una promesa de verdad? - Preguntó Alec con una sonrisa juguetona.

- ¿A qué te refieres? -

- No sé si mi vida será corta o larga pero quiero vivirla contigo… - Alec se quitó el anillo Lightwood, los ojos de Magnus relampaguearon con un nuevo brillo de la felicidad, su novio tomó una de sus manos y deslizó el anillo en el anular.

- ¿Estás seguro de esto?

- Sí Magnus Bane, solo tú, toda mi vida. - Magnus lo envolvió en sus brazos llenándolo de besos, hasta que Alec se separó de él, de repente había adquirido una expresión muy seria. - Si Iz…

- Lo sé, lo sé. Si Izzy tiene que huir irás con ella. - Alec asintió. – espero que no tengas que llegar hasta eso.

Jace decidió que necesitaba sacar a Isabelle del Instituto, así que la cena fue por fuera y no en Takis. Clary se les unió porque los tres necesitaban bajarle a la tensión que mantenían recientemente e Izzy tenía antojos de comer italiano así que fue complacida por su hermano.

- He estado pensando en algo Iz. ¿por qué no intentas mejorar con el arco? Creo que Alec le gustaría ayudarte. – Inició Jace mientras su novia y su hermana tenían las narices metidas en el menú.

- Ya sabes que soy bastante floja, lo mío son las armas a corto alcance. – Respondió bostezando.

- Sí pero en este momento no estas para defenderte con el látigo, es demasiado cerca. – Le respondió quitándole el menú de la mano.

- ¡Jace! Tengo hambre, devuélvemelo

- Él tiene razón. – Dijo Clary

- Ustedes dos siempre dándose la razón son insoportables.

- Dime que lo vas a pensar por lo menos.

- No tengo nada que pensar, apesto con el arco. Fin. – Jace le devolvió el menú. Clary ordenó pasta en salsa de ajo, Jace ordenó pizza e Izzy ordeno Lasagna.

- Si un demonio atacara no podrías moverte lo suficientemente rápido para evadirlo. La solución sería que no permitieras que se acercara a ti. – Dijo Jace llevándose un pedazo de pizza inmenso a la boca. Izzy se quedó callada, porque él tenía un punto que no podía discutir.

- El objetivo es que puedas defenderte a ti misma y al bebe. – Clary estaba casi terminando su pasta, pero Izzy vagamente estaba escuchándola, de repente lo único que quería era probar la comida de Clary. - ¿me estas escuchando?

- ¿Qué?

- ¡Iz!

- ¿Puedes darme a probar tu pasta? Se ve deliciosa. – Dijo Isabelle y Jace blanqueó los ojos, su hermana no iba a tomar enserio la conversación esa noche. Clary obviamente le ofreció una buena dosis. – La salsa está deliciosa.

- ¿Quieres el resto? – Isabelle se sonrojó.

- Relájate, estas embarazada es obvio que quieres el resto. – Le dijo Jace. – y es así como empieza la era de los antojos. – el rubio blanqueó los ojos.

Se suponía que las nauseas en la mañana se iban a ir en algún momento. No lo hicieron, la siguiente mañana Isabelle vomitó todo lo que se había comido y su estómago se negó a recibir nada de comer durante todo el día. Cuando cayó la noche ya se sentía lo suficiente débil como para considerar ir a ver a Catarinna.

- ¿Crees que es normal? – Le preguntó a Clary, la pelirroja había ido a ver como estaba mientras los chicos iban a cazar.

- Mamá dice que con Jonathan se sintió muy enferma, pero tú sabes lo que pasó con él.

- Nunca nadie ha estado embarazada de un vampiro, supongo que nada es normal entonces.

- Si decides ir al hospital te acompañaré. Jace y Alec salieron a cazar y Maryse necesita reunirse con Lilly.

- Tengo hambre, pero no se si vaya a quedarse algo en mi estomago.

- ¿Quieres probar con algo liviano como una fruta? – Izzy asintió. Clary encontró algo de fruta en la cocina pero el problema fue que cuando se la dio a su amiga la fruta ni siquiera llegó al retrete, Isabelle la vomitó toda allí.

- ¡Soy un total desastre! – dijo frustrada viendo el desastre que había hecho en el piso de su habitación después de no haber alcanzado el baño

- Iré a traer algo para limpiar.

- Yo iré, es mi desastre. – dijo pero cuando se movió se mareó instantáneamente y Clary tuvo que atraparla.

- Iz… creo que deberíamos llamar a Catarinna.

- Creo que el bebé tiene algo contra los antojos, la hamburguesa también la vomité toda la otra vez.

- ¿Cuál hamburguesa?

- La noche que salí con Simon él me compró una hamburguesa. – respondió con una sonrisa recordando algo muy agradable. -Voy a recostarme un rato, espero que se me pase.

Mientras tanto Maryse y Lily habían acordado reunirse para conversar de temas importantes en el suelo sagrado del Instituto

- ¿Puedo saber por qué una reunión tan urgente? - Preguntó Lily mientras se sentaba, Maryse se sentó tambien muy elegante como siempre.

- Porque necesito preguntar algo realmente importante. - Contestó con tranquilidad. - ¿Hay alguna clase de riña en Clan de Nueva York?

- No. El año pasado perdimos a Camille y a Raphael, nadie desea tener riñas. Los vampiros solo quieren tener paz.

- ¿Estas segura? - Preguntó con una mirada penetrante de esos ojos azules, estaba seria, mucho. - Sé que hay un grupo de vampiros que prefería más la manera de pensar de Maureen, un grupo que no le gustaban las reglas.

- La mayoría de los seguidores de Maureen se fueron de NY mientras ustedes estaban en Idris. Los que se quedaron ayudaron a vencer a los Oscuros y no pretenden desafiar a la Clave. - Lilly encendió un cigarrillo ante la mirada desaprobadora de Maryse pero a la vampira no le importó. - Repito ¿Me estoy perdiendo de algo? - La mujer le extendió la carpeta entregada por el detective, Lilly la miró con curiosidad mientras soltaba una bocanada de humo.

- El detective que me entregó esto insinuó que son vampiros, vampiros que han sido quemados al sol. ¿Algún miembro del Clan desaparecido recientemente?

- No. - Respondió sin quitar los ojos ni un momento de las páginas. - ¿Como la policía se enteró primero de esto que yo?

- Dice que son recién convertidos, todos ellos tenían una vida humana hace un par de semanas. Alguien los están convirtiendo y alguien los está asesinando

- Supongo que la parte que le preocupa es la de un vampiro convirtiendo mundanos, porque sino no creo que tendríamos una reunión tan urgente.

- Necesito que me ayudes a controlar esto Lilly. – Los ojos de Maryse eran francos y serios, como si hubiera cierta advertencia en ellos. – Necesito que seamos discretas al respecto, nadie quiere más atención de la Clave en NY.

- Me pondré a hacer averiguaciones inmediatamente. - Clary apareció corriendo agitada para llamar a Marysse

- ¡Marysse necesito que vengas a ver a Isabelle! No ha parado de vomitar y está demasiado palida, no creo que sea normal.

- Debo irme. - Le dijo a Lilly totalmente calmada para despedirla.

- No sabía que los nefilim se enfermaban de esa manera. - Comentó la vampira curiosa, luego arrojó el cigarrillo al suelo y se largó.

Maryse la encontró sentada en la puerta del baño con la cabeza entre las manos, evidentemente acababa de vomitar y estaba mareada para levantarse.

- Izzy ¿Que te sucede?

- ¡Mamá hueles a cigarrillo! - La muchacha hizo una señal de asco. - Por el ángel! no tengo nada más que vomitar.

- Lilly estaba fumando, vamos a ver a Magnus. Él te puede ayudar

- Siempre vómito, no quiero molestarlo.

- Vamos donde Catarinna entonces. - Sugirió Clary, Maryse se había retirado para no molestarla con el olor del cigarrillo.

- Estoy mareada no creo que llegue al pasillo. - Reconoció avergonzada.

- Algo malo podría estarle pasando al bebé. Tenemos que ir.

De alguna manera Isabelle terminó en el lobby de Magnus Bane acostada en la camilla, Magnus le dio una poción para mejorarla pero la vomitó enseguida, unos minutos después Catarinna Loss estaba inyectándola para darle suero, después se quedó por varias horas.

Lo primero que notó cuando fijó sus ojos en Tessa fue que era casi tan alta como ella, rara vez había encontrado una chica que pudiera igualarla en estatura. El rostro de Tessa era bastante amable y sus ojos llenos de la sabiduría que normalmente solían tener los brujos, así que le agradó inmediatamente. Tessa por un momento se quedó observando su pendiente, un rayo de reconocimiento cruzó su mirada.

- ¿Sucede algo?

- El pendiente me recordó a alguien. - su voz llevaba una pizca de nostalgia. - Así que… ¿Bebé de un vampiro? - Estaban en la habitación que Magnus había equipado para examinarla, estaban él, Tessa, Catarinna e Isabelle. Además de Clary y Maryse.

- Evidentemente - Respondió con algo de molestia.

- Toda una Lightwood.

- ¿Que?

- Nada. - Respondió Tessa, Magnus y Catarinna las miraron con una medio mueca medio sonrisa.

- ¿Conociste otros miembros de mi familia?

- Hace 130 años, fueron de mis mejores amigos. - Tessa estaba sonriendo nuevamente con esa nostalgia que ella había visto varias veces en los ojos de Magnus, era imposible que a alguien no le agradara.

- Lleva vomitando dos días seguidos. – Marysse interrumpió la dinámica con preocupación. – No creo que sea normal, ni siquiera Magnus pudo evitar que siguiera vomitando.

- ¿Qué fue lo último que comiste?

- Lasagna. – Respondió Izzy.

- ¿Un antojo? – Preguntó Tessa con una sonrisa e Izzy asintió.

- Estaba comiendo muy bien, no sé qué sucedió.

- Demasiado bien. – Dijo Clary. – Hasta me ayudaste con mi pasta en salsa de ajo

- ¿ajo? – Preguntó Magnus. - ¿Comiste pasta de ajo?

- Solo un poco. – Respondió Izzy preocupada. - ¿Qué sucede?

- Los vampiros son alérgicos al ajo. Es algo básico Izzy. – Maryse le estaba dando una reprimenda, mirándola implacablemente. Los ojos de Isabelle se llenaron de remordimiento al entender que estaba sucendiendo. ¿Por qué no me dijiste que habías comido eso?

- Lo lamento de verdad. ¿Pueden ver si el bebé esta bien? Por favor. Nunca haría algo que le hiciera daño

- ¿Has sangrado? – Preguntó Tessa e Izzy negó de repente demasiado desesperada, su rostro inundado por las lagrimas.

- No me percaté lo juro. – Catarinna alistó en segundos la maquina de ultrasonido para verificar que todo estuviera en orden.

- Tessa quiero que escuches su corazón. – Dijo Catarinna.

- ¿estará bien? – Preguntó Iz mientras Catarinna le aplicaba la gel fría e intentaba realizar el ultrasonido

- El latido sigue siendo demasiado débil, por lo demás se ve bien. Creo que solo fue una intoxicación.

- ¡Por el Ángel! Pude haberlo matado.

- Ninguna mujer embarazada se ha muerto por un antojo. – Dijo Catarinna que por primera vez mostró algo de misericordia.

- Es una arritmia. – Comentó Tessa mirando el monitor.

- Lo sé. Tenía la esperanza de que con el tiempo se normalizara pero no ha sucedido nada en un mes, es más creo que va más despacio. - Los 3 brujos se miraron entre sí.

- ¿Es grave? - Preguntó Izzy.

- Podría serlo. - Respondió Tessa con preocupación.

- Tengo la teoría que tiene que ver con la naturaleza de su papá. Es apenas un milagro que el corazón este latiendo, además hasta ahora no hemos visto ninguna caracteristica del vampirismo.. - Dijo Catarinna. - La pregunta es si podemos hacer algo.

- Necesitamos hacer otra prueba y trataré de trabajar en alguna clase de "medicina" pero necesitaré de su ayuda.

- ¿Crees que será nefilim?

- Con la genética nunca se sabe. Es increíble que sea el hijo de un vampiro. Nunca vi algo así.

- Lo sé. Aunque conocí a dos hijos de una bruja, así que no me sorprende. - Respondió Magnus, Tessa sonrió ampliamente.

- ¿Tuviste hijos? - Preguntó Isabelle con sorpresa.

- James y Lucy. - Respondió Tessa mientras continuaba mirando el monitor - al principio estaba muy asustada porque hijos de una bruja y un nefilim no es algo común, tenía miedo por mí, por ellos, por la Clave. Yo entiendo Isabelle. - Hubo un momento de silencio.

- Sabía que tú podías ayudar. - Comentó Magnus unos segundos despues.

- Claro que puedo ayudar, tengo la idea de una poción que te ayude con la intoxicación.

- Gracias. - Dijo Izzy con la voz entrecortada, por fin sentía que alguien entendía todo lo que estaba pasando por su cabeza. – Izzy se quedó dormida rápidamente, todavía se sentía muy débil.

El lugar estaba absoluta vacío, la terraza gelida, aunque no podían sentirlo, los dos estaban fumando uno de sus cigarrillos y se miraban con cara de pocos amigos, Lilly se presentó acompañada de dos de sus más fieles vampiros, pero los dejó en la portería del lugar para que vigilaran, Zeke estaba solo, con su cabello rubio demasiado bien peinado y su gabardina elegante.

- ¿Debo llamarte ahora la jefe? ¿Cómo te diste cuenta que había regresado a la ciudad?

- ¡Zeke eres un idiota! - Siseó expulsando el humo del cigarrillo. - los nefilim se enteraron de tus experimentos. Tienes que largarte de la ciudad, estoy aquí porque ambos fuimos amigos de Rafael pero no puedo protegerte de la Clave.

- ¿Que tiene que ver la Clave en mis asuntos? son cosas de vampiros

- Claro que tiene que ver, ellos se dieron cuenta que los vampiros fueron mundanos hasta hace unas semanas

- Se volvieron vampiros por su voluntad, por su voluntad participaron en el proyecto

- ¿Sabían que los ibas a freír al sol? ¡lo dudo mucho imbécil! ¿Qué diablos estan tratando de hacer? creí que se habían olvidado de la estúpida idea del vampiro diurno.

- Quiero volver a mirar la luz del sol sin derretirme, es el sueño de muchos de nuestra clase. - Respondió dándole un sorbo a su cigarrillo.

- Ustedes intentaron asesinar al Daylighter, ¿Que te hizo cambiar de opinión Zeke?

- Rafael estaba influenciado por los pensamientos de Vlad, creía que era una aberración, yo creo que es evolución.

- Pues si continúan haciendo esto el mismo Vlad va a venir hasta NY para detenerlos y no quiero al Primero en mi ciudad, así que detente, es una advertencia, hablaré con la Clave cuando salga de aquí,.

- Así traicionas a tus amigos.

- SOY LA LIDER DEL CLAN DE NY. - Lilly gritó enfurecida. - Voy a proteger a mi clan cuanto pueda Zeke, aléjate de la ciudad.

- Necesitamos al Daylighter, los experimentos no han funcionado y no hemos encontrado nada de los experimentos de Valentine.

- ¿A qué te refieres con que lo necesitan? Él no recuerda nada,

- Lo he seguido, ha estado investigando acerca de los nefilim, él podría recordar algo y entonces sabremos que lo convirtió en Diurno

- Él no lo sabía, no pudieron averiguarlo antes ¿Cómo van a averiguar ahora? Déjalo en paz, además está protegido por los nefilim. Te digo que el tema del Vampiro Diurno es un callejón sin salida

- NO! Lo siento Lilly, he vivido demasiado tiempo en las sombras, ha sido casi un siglo. No voy a detenerme hasta conseguirlo.

- Vas a terminar muerto te lo juro, Vlad o la Clave o alguien va a asesinarte.

Izzy se despertó en medio de la noche, había dormido bastante pero aun no se sentía capaz de levantarse de la cama, se notaba que todos estaban descansando a excepción de Alec que todavía estaba en la habitación.

- Solamente estas intoxicada, Magnus y sus amigas están seguras que el bebe está bien. - Dijo Alec mirándola con sus profundos y cristalinos ojos azules, su presencia siempre la hacía sentir protegida, nada malo podría pasarle si él estaba con ella.

- Gracias por acompañarme.

- Siempre Izzy, siempre voy a cuidarte. - Alec empezó a acariciarle el cabello con cariño, muchas veces era Izzy quien lo cuidaba, muchas veces lo había consolado durante los últimos años cuando escondía su sexualidad de sus padres, muchas veces prefirió ser amonestada para que él no lo fuera. Alec tenía claro que Izzy era una de las cosas más preciadas de su vida.

- Estoy asustada.

- No lo estés Iz. No estás sola.

- Lo sé, es las consecuencias de todo esto a las que les temo, no solo por mí, por ustedes también

- No te preocupes por nosotros, tú sabes que preferiría la muerte a dejarte sola.

- Alec….

- Iz….

- ¿Podrías abrazarme? - Alec se acomodó a su lado en la cama dejando que ella se recostara en su pecho mientras la abrazaba.

- Extrañas al mundano.

- Mucho.

- Todavía recuerdo el día que empezaste a descubrir que estabas enamorada, llegaste aquí como si hubiera muerto alguien, completamente alarmada. Creí que algo realmente malo había pasado.

- Me senté en la sala y te dije "creo que estoy enamorada Alec" "estoy perdida por el vampiro Diurno" y tú te reíste de mí.

- Isabelle Lightwood, rompe corazones del submundo enamorada. - Alec se rio con júbilo hasta que Izzy empezó a golpearlo en las costillas.

- ¡No te burles!

- Tienes que decirle Iz.

- ¿Tú también? ¿de verdad es tan desquiciado que me niegue a hacerlo? él está bien, tengo que dejarlo vivir su vida.

- Tú lo necesitas, es lo único que sé, es lo único que me importa.

- No digas eso.

- Le pedí a Magnus que intentará devolverle sus recuerdos. - el rostro de Isabelle se iluminó como si reflejara el mismo sol

- ¿Es eso posible?

- Está investigando.

Tessa tenía puesto un delantal color marrón y llevaba el cabello recogido en una moña, a Alec le pareció que Magnus se veía muy feliz cuando ella estaba al rededor, de la misma manera que lo veía cuando estaba Catarinna, él supo que para Magnus ellas eran su familia, demasiado tiempo, demasiadas anécdotas.

- Catarinna está pensando en dar clases en la Academia. - Le dijo mientras Tessa le daba vuelta a unos huevos revueltos en la cocina del brujo, casi nunca nadie usaba la cocina ya que él siempre estaba haciendo aparecer comida de la nada, Tessa era más convencional, además esa mañana Zacary había llegado y ella quería cocinar para él, para todos. El chico solo la miraba a ella a pesar de que Alec y Magnus también estaban en el mismo salón

- Tiene que ver con Ragnor ¿verdad? - Preguntó Tessa.

- Absolutamente tiene que ver con Ragnor. Sino no aceptaría verse rodeada de nefilims todo el día. - Jem y Alec produjeron un sonido desde el fondo de sus gargantas que hizo a los brujos soltar una carcajada inmediatamente. - No voy a disculparme lo saben. - Añadió Magnus.

- ¿Donde está Isabelle? - Preguntó Tessa.

- Se quedó dormida tarde. - Dijo Alec. - Ella está triste por el mundano

- ¿El que era vampiro? - preguntó Zacary de repente interesado, era lo primero que había dicho en toda la mañana, todavía se sentía un poco tímido. - Es una lástima que le hayan borrado sus memorias, las memorias nos hacen lo que somos.

- Tienes razón cariño. - Le dijo Tessa. - No sé qué sería de mí si olvidara a Will o a los chicos. La memoria nos mantuvo durante todos estos años hasta ahora. - Zacary se levantó para abrazarla por la espalda mientras continuaba cocinando, se veían adorables juntos. Magnus sonrió.

- De hecho, he estado intentando averiguar la forma de devolverle algo de sus recuerdos, algo que por lo menos le permita recordar algunas cosas. - Comentó Magnus.

- ¿Quieres que te ayude en eso verdad? - Le dijo Tessa.

- Sería un favor para todos. - Intercedió de repente Alec. - El bebe va a necesitar a su papá, e Izzy también lo necesita.

- Si lo dices así Alexander Lightwood. - respondió Tessa cuando Izzy apareció por la puerta, todavía se sentía un poco mareada pero se mantuvo en pie.

- Wow. Todo me da vueltas. - Alec se acercó para ayudarla pero ella lo desestimó. - Me niego a ser una damisela en apuros. - añadió. - El hermano silencioso sexy está aquí. - Eso hizo que Zacary se sonrojara inmediatamente.

- Deberías sentarte. - Le dijo Tessa. - ¿Lista para intentar comer algo?

- Tengo mucha hambre, espero no vomitarlo todo…. oigan ¿de verdad es posible devolverle la memoria a Simon? - Preguntó esperanzada y hubo un pequeño silencio

- Siempre se puede intentar. - Respondió Tessa.