dosMuchas gracias a todos los que han seguido esta historia, espero que todavía les guste y me dejen un review. Saludos
ATERRIZANDO
"Tuve el más extraño de los sentimientos,
tu mundo no es todo lo que parece,
tan cansado de malentendidos,
¿qué otra cosa podría haber sido esto?
Ni siquiera sé si me creo...
todo lo que estás intentando decirme.
Así que ábreme los ojos de par en par,
dime que estoy vivo,
esto nunca va a ir como nosotros queremos
si yo voy a tener que estar adivinando
qué tienes en la cabeza"
Believe - Mumford and Sons.
Simon recorrió en silencio las líneas de cada una de las cicatrices que Isabelle Lightwood - Cazadora de Sombras - Tenía en la espalda, perdió en la cuenta en algún momento, aunque de alguna manera sintió tristeza de la vida que ella había tenido. Tenía que haber mucha violencia para que la piel de una chica tan hermosa tuviera tantas marcas. Él la sintió tensionarse con su toque, unos minutos después por fin ella se atrevió a preguntar.
- ¿Las encuentras asquerosas? ¿Mis cicatrices?
- Claro que no. Nada puede ser asqueroso en ti Isabelle Lightwood. Eres hermosa. - Isabelle liberó toda la tensión, estaba acostada dándole la espalda pero ahora se volvió para mirarlo en la oscuridad.
- Eso fue muy dulce, gracias.
- Isabelle…. ¿Alguien está haciéndote daño? Puedes confiar en mí. No me digas que es complicado.
- Lo es.
- Yo podría cuidarte, si me dejas. - La oscuridad se hizo más intensa e Isabelle lo supo, la hora más oscura es justo antes del amanecer, con el amanecer vendría la despedida.
- Lo sé, sé que me cuidarías pero no puedo dejar que lo hagas, es peligroso. Esta si es de verdad la despedida.
- ¿Cuando podemos vernos otra vez? ¿Cuándo tendremos otra cita?
- No puedo tener más citas contigo. - Respondió Isabelle.
- ¿Por qué no?
- Porque estoy embarazada. Tengo 4 meses. - respondió guiando su mano justo al pequeño bulto que había en su abdomen, uno que había sido fácil ignorar en la noche pero no en la mañana. La reacción de Simon fue inmediata cuando lo comprendió, colocándose de pie y alejándose como si algo lo hubiera espantado.
- ¿EMBARAZADA? WoW, eso sí es muy complicado.
- Lo sé. No tienes que alejarte de mí como si tuviera algo contagioso.
- ¿Por qué no me lo dijiste anoche? ¿antes que todo pasara?
- Hubiera hecho una diferencia?
- TAL VEZ SÍ. Tal vez … no hubiera sucedido nada.
- ¡Eres un idiota Simon! - añadió ella colocándose de pie y poniéndose el vestido tan rápido que parecía que tuviera practica en eso de vestirse y huir.
- ¿Esto fue solo algo de una noche para ti verdad? - Ella no lo miro.
- Lamento las molestias causadas Simon. Tengo que irme.
- Sí es mejor que lo hagas.
- Solo recuerda tu promesa de anoche, recuerda que dejarás de buscar acerca de los nefilim. - Simon no respondió, se había vuelto a arrojar apesadumbrado sobre la cama como si la vida lo hubiera abofeteado justo en la cara. - Adios Simon. - Añadió ella y salió
Maia y Bat llegaron cuando el sol ya brillaba en lo alto, la loba supo inmediatamente que había algo diferente, el olor de un mundano y una nefilim llenaba todo el lugar, Bat también lo notó levantando las cejas pero Maia no le dio una explicación, ella sabía que sucedía. Simon no se había movido todavía de la habitación, se quedó anclado a la cama medio vestido mirando al techo, de alguna manera el lugar le hacía sentir que era parte de algo aunque no supiera de verdad que era. No podía parar de pensar en Isabelle, no podía parar en la noche anterior, todavía llevaba su fragancia de rosas encima, nada de su esencia se iba aun del lugar. No sabía de verdad por qué se sentía tan traicionado, en su lugar, cualquier chico se sentiría satisfecho con una noche con una chica así, pero él no quería una sola noche con ella, quería más y quería la verdad y eso era precisamente lo que Isabelle le había negado, el sonido de la puerta lo sacó de sus pensamientos, siendo consiente de repente que estaba en una casa ajena y que ahora estaban también sus dueños, Simon sintió una oleada de vergüenza, tres toques en la puerta y una voz femenina tumbaron todas sus dudas de que sabían que él estaba allí.
¿Hola? ¿ Alguien allí? - Preguntó Maia, nadie respondió, entonces se animó a ir más allá. - ¿Simon? ¿estas allí? - el mundano escuchó a una chica llamarlo por su nombre y detrás de ella la voz de un hombre habló también
¿Simon? ¿Que hace el mundano en tu apartamento?
Debió haber venido con Isabelle anoche
¿Isabelle Lightwood con un mundano?
shhhhh!
Simon intentó estar lo más presentable posible cuando abrió la puerta, afuera del cuarto una chica de piel morena, ojos marrones y rizos y un chico de dos metros de alto lo miraban con ojos curiosos.
- Hola. Lamento la situación, es muy embarazosa. - Dijo él primero. - ¿Cómo sabes mi nombre?
- Isabelle me lo dijo. - Respondió ella sin dudar. - ¿Dónde está?
- Se fue. - Respondió Simon y Maia notó la tristeza de sus palabras, mientras los dos hablaban Bat desapareció en la habitación de la chica. - Por cierto, ¿Quién eres tú?
- Maia Roberts, soy amiga de Izzy ¿Quieres cafe?
- Creo que es mejor que me vaya. De verdad me siento avergonzado.
- No tienes que irte Simon, esta es tu casa ¿Ok? Tomemos cafe y si quieres podemos hablar de Isabelle, parece que necesitas hacerlo. - Simon no aceptó la oferta, se pusó sus zapatos y se despidió con una seña, después de allí salió del lugar con el alma rota.
Isabelle realizó con toda la honra que pudo su "caminata de la vergüenza" hasta el Instituto, necesitaba una ducha con urgencia, todavía podía sentir el olor de Simón en ella, su olor, su sabor, todo de él. Jace la estaba esperando a la entrada del Instituto, estaba comiéndose una buena porción de mango, la miraba desaprobadoramente como si pudiera adivinar exactamente qué estaba haciendo.
- No vayas a empezar. No estoy para tus comentarios
- Marysé se preocupó, me obligó a buscarte y terminé rastreándote. Había pasado suficiente tiempo y pensé que estabas tardándote demasiado, tuve la brillante idea de asomarme por la ventana. No fue agradable Isabelle, no fue agradable. - ella se avergonzó sonrojada escandalosamente. - ¿De verdad Isabelle? ¿Eres del tipo de hacerlo en la cocina?
- ¡Callate Jace! Callate por favor, puedes burlarte en otro momento. - Isabelle se notaba demasiado triste, de repente hacer bromas no pareció acertado.
- Oye….
- ¿Le dijiste a mamá?
- Le dije que estabas bien, se molestó porque no le avisaste pero por lo menos no estaba preocupada. - Izzy asintió
- Gracias, y lamento lo que tuviste que ver. - Jace blanqueó los ojos y se concentró en su porción de mango, curiosamente eso le hizo recordar a Simon y por un momento lo extrañó.
Los últimos días Simon poco pudo conciliar el sueño, era dificil no pensar en Isabelle después de todo lo que sucedió el fin de semana, su mente y su corazón oscilaba entre un sentimiento y otro, a veces se sentía decepcionado, a veces tenía rabia pero todos esos sentimientos eran opacados cuando se descubría a sí mismo pensando en sus besos y la manera en que ambos sincronizaron a la perfección, el ritmo, la respiración entrecortada, los ojos de ella mirándolo como si fuera el único hombre en el mundo ó la manera en que Isabelle pronunciaba su nombre, sus emociones cambiaban constantemente. Elaine atribuyó su falta de animo a que estaba enfermo y varias veces le dijo que fuera al hospital pero SImon se negó, ningun medico podría ayudarlo, además en tres días no había vomitado ni una vez. La noche en que por fin se quedó dormido soñó: Clary y él estaban frente al Pandemonium, él iba detrás de ella intentando alcanzarla y detenerla para que no entrara al club, él sabía, tenía esa completa sensación de que si ella pasaba por esa puerta todo iba a cambiar.
- ¡Clary! - Gritó para detenerla y por un momento ella se volvió con una sonrisa. - No entres allí, podría ser peligroso.
- No seas tonto Simon, ¡Ven!
- Creo que es mejor que me quede aquí.
- Tienes que entrar si quieres ser diferente ¿No deseas beber de la Copa Mortal?
- ¿Qué es eso? - Clary blanqueó los ojos como si él hubiera preguntado algo obvio
- Es uno de los Instrumentos Mortales. Simon, ¿Has olvidado todo?
- Yo, yo..- El muchacho estaba intentando hilar un pensamiento, decir algo pero su mente, su cuerpo y su corazón no estaban alineados. - Me voy a quedar aquí, no creo que sea seguro.
- Está bien. - Respondió la muchacha decepcionada. - Estaré esperándote adentro, siempre. - Simon despertó confundido
Los Instrumentos Mortales - Esas tres palabras estuvieron rondando por su mente una y otra vez durante el día hasta que en la noche se reunió con sus compañeros de banda en el Java Jones para tomar cafe y conversar.
- ¿Alguien ha pensado en un nombre decente para la banda? Necesitamos imprimir los avisos para el Prospect Park.
- ¿Qué tal Metal Spaguetti? - Kirk golpeó a Matt en la cabeza.
- Es horrible y hemos tenido nombres horribles, ese es el más horrible de los nombres horribles que hemos tenido. - Simon blanqueó los ojos exhausto de la misma conversación una y otra vez.
- ¿Que diablos pasa contigo? - Preguntó Eric. - No has dicho nada en toda la noche.
- Nada. Solo estoy cansado de los nombres que sugieren
- Sugiere uno tú entonces. - Refutó Matt.
- Está bien, Los Instrumentos Mortales. ¿Que tal? - Kirk sonrió.
- Me agrada, es perfecto
- Me gusta también. - Dijo Eric.
- Los Instrumentos Mortales, está decidido.
- Simon dime que llegaste a tercera base con esa chica. - Preguntó Eric varios minutos después de que saldaron el tema del nombre de la banda. - Tienes que darnos detalles.- Simon se quedó callado por unos segundos sin lograr bajarle el tono rojo encendido a su rostro. - ¡Te lo dije Simon! ¡Eres mi jodido héroe!
- No quiero hablar de eso, así que deja el tema a un lado.
- ¿Tuviste sexo con una chica como esa y no quieres hablar de eso? - Matt se burló un poco de él. - ¿Te golpeaste la cabeza?
- Por favor Simon, tienes que decirnos.
- Todo fue perfecto, ella se fue la mañana siguiente, discutimos. - Respondió Simon colocándose de pie para irse.
- ¿Por qué discutieron?
- Ella está embarazada y de verdad no tengo ganas de hablar del tema.
- ¡Oh no Simon! ¿Te enamoraste de ella? - Preguntó Eric pero Simon ya estaba abandonando el lugar. - Al menos cuéntanos como fue! - Levantó la voz pero Simon ya había salido.
Simon marcó el teléfono de Clary nuevamente pero la llamada se dirigió rápidamente al buzón de mensajes.
Clary, he estado intentado contactarte, me gustaría hablar contigo un rato, sé que has estado ocupada pero espero que podamos vernos pronto.
La resolución con la que Isabelle asumió las cosas sorprendió a todos, continuó haciendo ejercicio y asistiendo a sus citas de revisión puntualmente con Tessa y Catarinna, no mencionó a Simon ni una sola vez delante de las otras personas, aunque Jace y Maryse sabían que en la noche lloraba por él ellos tampoco volvieron a mencionarlo en varias semanas. Isabelle se sintió prácticamente que interrumpía cuando entró en la biblioteca sin llamar y encontró a su madre y a sus dos hermanos conversando con Maia.
- Lo siento, pensé que estabas sola mamá. - Se excusó-. - ¿Sucede algo malo? - La loba se quedó mirándola de arriba abajo, Izzy llevaba un vestido muy bonito, nada que intentara ocultar su estado.
- Wow. - DIjo Maia. - Te vi solo hace unos días pero ahora parece que es realmente evidente.
- Desde que le dije a él se volvió bastante difícil intentar ocultarlo, es como si de repente hubiera decidido crecer sin control
- ¿Quieres sentarte? - Preguntó Alec viéndola todavía en la puerta. - Estamos pidiéndole ayuda a los lobos para rastrear a los vampiros. - Isabelle blanqueó los ojos.
- No, no quiero escuchar nada de eso. Voy a estar afuera.
- ¿Quieres salir de aquí después de que termine aquí? - Preguntó Maia.
- Podría ser buena idea. - Contestó y salió de la habitación.
- Ten cuidado. - Inició Maryse mirando a Maia fijamente. - No la lleves a ningún lugar demasiado público, esconder ese embarazo va a ser cada vez más difícil. - Maia asintió comprensiva. - Ahora continuemos.
- ¿Qué es lo que realmente necesitan?
- Los lobos son excelentes rastreadores de vampiros, necesitamos que nos ayuden a rastrear al grupo que ha estado quemando nuevos transformados al sol. Necesitamos hacerlo rápido antes de que llegue a oídos de la Clave lo que está sucediendo.
- No quieren a nadie de la Clave rondando por aquí con Isabelle en ese estado ¿Verdad?
- Precisamente. - Respondió Jace. - No solicitaríamos ayuda si no fuera estrictamente necesario. - Había una nota de orgullo nefilim en las palabras del muchacho.
- ¿Qué dice Lilly de lo que ha sucedido?
- Los vampiros tienen cierta lealtad, el Clan de NY no va a intervenir, ella lo ha dejado claro. - Dijo Alec. - ¿Podemos contar con su ayuda?
- Siempre va a haber lobos que quieran cazar vampiros. - Respondió colocándose. Voy a buscar a Isabelle, los veré pronto.
- Ella te llamará seguramente, primero necesitó hablar con ella.- Maryse se apresuró a detenerla, Maia la miró sospechosa pero no quiso discutir demasiado, solamente salió de la habitación se fue.
Cuando Maryse por fin halló a su hija, la encontró en la cocina leyendo un libro. - ¿Que estás haciendo?
- Intentando aprender algo, no quiero un bebé que se muera de hambre. - Su madre se asomó a la olla que Iz había puesto, había una bebida burbujeante que no tenía ningún aspecto agradable.
- déjame ayudarte sino es probable que el bebé no se muera de hambre pero sí se muera de un dolor de estómago.
- Está bien, pero Maia estaba esperándome.
- Le dije que se fuera, quiero hablar contigo de algo importante primero.
- Nada que tenga que ver con Simon, por favor. - Respondió agotada de repente.
- Iz es solo momentáneo, si todo sale bien en unos meses podrás hablar con él.
- Por fin he comprendido que sería una tontería decirle las cosas, él no va a creer nada con o sin vampiros rondando. Es solo un mundano
- No seas tan negativa.
- ¿Podemos cambiar de tema por favor? Creí que tenías algo muy importante que decirme. - Maryse se encargó primero de la receta, era bastante sencilla la verdad, una colada para bebé, luego de eso se sentó a conversar con su hija.
- Izzy no podemos esconder más lo de tu embarazo
- Lo sé.
- Debemos decirle a tu padre. - La frase quedó flotando en el aire, Izzy perdió todo el color de su rostro. - Se que es aterrador pero Izzy ya es evidente, él se va a enterar tarde o temprano.
- Tengo claro que este día llegaría, así que… ¿Cómo crees que va a reaccionar?
- Creo que va a querer matarnos a las dos.
- Tengo miedo.
- Lo sé, no voy a dejar que te haga daño, lo prometo.
- ¿Cómo vamos a hacerlo? ¿Vas a decirle que venga de visita?
- Voy a ir a Idris primero, necesito prepararlo sicologicamente antes de que te vea.
- Gracias. Necesito salir de aquí. Voy a alcanzar a Maia. - Izzy estaba a punto de romperse a llorar.
- Se discreta Iz. No dejes que nadie te vea.
Simon marcó nuevamente el número de teléfono de Clary y nuevamente estaba apagado así que solo dejó el centésimo mensaje de voz:
Clary sé que Isabelle está embarazada, ¿Tú lo sabías? Quisiera hablar contigo ¿Podrías por lo menos contestar el teléfono?, solo quiero charlar y que veamos comics. Por favor Clary déjame hablar contigo.
