Llevatelo Todo, con mi amor.
"Pero sigue adelante, llévatelo,
llévatelo todo contigo,
no mires atrás a esta tonta despedazada,
simplemente llévatelo todo con mi amor,
llévatelo todo con mi amor"
Adele - Take it all.
-¿Usted? ¿Que diablos hace usted aquí? - Robert Lightwood normalmente mantendría la calma y se portaría implacable pero no cuando se trataba de su única hija, allí no podría mantener la calma y ser decente. El hombre tomó a Simon por el cuello usando toda su fuerza de cazador de sombras y no sabía si realmente en su interior quería matarlo o no pero lo que sí era claro era que la ira no lo dejaba pensar. - ¡Embarazaste a mi única hija maldito vampiro!.
- No soy… yo no… - Simon no podía articular ninguna palabra, la sensación de perder todo el aire de sus pulmones y no poder recuperarlo era desesperante, Jace apareció para quitarselo pero el hombre tenía demasiada ira. Problamente hubiera terminado en tragedia si la voz rota de su hija rogándole que lo dejara en paz en medio de las lágrimas no lo hubiera alcanzado mientras le rogaba que soltara al un chico del que se había enamorado. Posteriormente, tras un par de minutos que para Simon fueron eternos lo soltó dejandolo tirado en el suelo.
-Solo déjalo papá, él no sabe nada. - El inquisidor finalmente se volvió para ver al chico tosiendo casi arrodillado en el suelo, Clary estaba junto a él intentando ayudarlo.
-¿De qué está hablando? ¿Està loco? Apenas la conozco
-Mundano insignificante. - Dijo Robert dándole una mirada fría
-¡Isabelle! ¡Dile!, ¡dile que no soy el padre!. Esto es una locura ¡Ustedes son una locura! - Simon se levantó de repente sintiendose en una situación muy injusta.
-Simon…. - Inició Clary para calmarlo pero él la interrumpió.
-NO, NO. Dejen de tratarme como una mascota que llevan y traen hacia donde quieren, ¡Dile la verdad! - Todos se detuvieron por unos segundos en silencio, Simon estaba rogándole con la mirada a Isabelle, ella pálida y adolorida se vio así misma con la única oportunidad que tenía en toda su vida para decirle la verdad. - Isabelle, dile, por favor.
-Simon tienes que calmarte, no tenemos que hablar ya de eso.
-¡Dile la verdad! - en un momento reinó el silencio todos mirándose entre sí hasta que ella finalmente contestó.
-Simon no puedo decirle nada, él está diciendo la verdad.
- ¿Que? ¿Que? -¡Eres una mentirosa! ¿Como puedes mentirle en mi propia cara?
-Simon, tienes que calmarte, tienes que dejarnos explicarte - Clary inició intentando acercarse a él nuevamente pero él no escuchò.
-NO! Es una mentirosa.
-Simon… Si tan solo te calmaras todos podríamos explicar que sucede.
- No creo que haya suficiente explicación para toda esta locura.
-Esta bien. - Terminó Izzy en un susurro adolorido. - Este no es tu mundo, puedes irte si quieres.
-¡Isabelle! - DIjo Clary. - Callaté! Dejalo que se calme
-Él no cree en nada, es hora que regrese a su mundo.
- No es cierto Simon, por favor, por favor Simon, dejanos explicar todo esto.- Clary le rogó pero Simon las miró a las dos por última vez con mucha traición en sus ojos, se dio la vuelta y salió.
- Lo intenté Clary. - añadió Isabelle viendo como Simon se iba hasta que una contracción la cegó del dolor.
-La poción no funcionó. - Tessa corrió hasta donde estaba Isabelle.
- ¡Todos salgan de aquí! - Gritó Catarinna enfurecida. - Nadie le está haciendo algún bien a ella o al bebe. ¡Todo este maldito drama de nefilims! - Todos le hicieron caso sin dudarlo, solo quedaron en la habitación Magnus, Tessa, Zachary y ella, mirándose entre sí sin saber que hacer.
-No sé qué más intentar.- Dijo Magnus
-Intenté todo lo que aprendí con los Hermanos Silenciosos
-¿Eso es todo? ¿Vamos a dejar que pierda el bebé así?
-No solo podría perder el bebé, ella también podría morir.
-No voy a dejar que la hermana de Alec muera. No me lo perdonaría. - Dijo Magnus devastado.
Zeke y Lilly compartieron una conversación muy interesante a solas en el Hotel Dumort.
-Él va a venir Lilly.
-¿Cómo va saberlo? ¿Piensas decirselo?
-Uno de los que estaba conmigo esta noche fue parte de su Clan hace siglos, él me contó todo su odio por los Diurnos. Esta noche huyó porque sabe que la Clave va a perseguirnos por atacar al mundano y prefiere decirle la verdad al Primero que caer en manos de los nefilims, lo sé.
-¿Quién es?
-Es rumano, se llama Costel. No está de acuerdo con los métodos de Vlad pero es un cobarde. Sabe que a estas alturas todo el mundo va a querer encontrarnos.
-¿Estás seguro de que la nefilim está embarazada del Daylighter?
-La vi regenerarse, esto podría cambiar toda la historia de nuestra raza.
-¡¿Otra vez?! Zeke…. - la vampira estaba agotada de esas estupideces
-¿Vas a entregarme a la Clave verdad? - Lilly asintió
-Estaba intentando ayudar a mejorar a nuestra raza.
-Hubieras matado a ese mundano por esa obsesión. Tú no comprendes cuánto le importa a los nefilims ese chico.
-Lo comprendo ahora, demasiado tarde. Él va a buscar a ese bebe hasta el fin del mundo y cuando lo encuenre nada bueno va a suceder.
-Lo sé, debo de irme.- Respondió Lilly arrojando un cigarrillo al piso, las manos le temblaban inconscientemente, mientras Zeke seguía tendido en el piso quejándose de la herida que le había causado Isabelle. - No dejen que se escape. - Le ordenó a los guardas. - Los nefilim van a venir por él.
Simon corrió a través de las calles de Brooklyn, no quiso tomar el subterraneo, nunca lo vería igual con la imagen de los vampiros rodeándolo con sus colmillos y ojos asesinos. Corrió como nunca había corrido en su vida, los ojos de los vampiros se combinaban con los ojos del padre de Isabelle, todos lo miraban como si quisieran asesinarlo, su mente seguía preguntandole como se había metido en un lío tan grande y tan paranormal con tan solo salir con una chica en un baile de graduación. Isabelle Lightwood le susurró su mente, los ojos tristes y a doloridos de Isabelle Lightwood empujaron a un lado de su mente la imagen de los que lo amenazaban, todo era una gran confusión, Isabelle le había dicho a su padre que él era el padre del bebé que esperaba, algo que era literalmente imposible. La voz del taxista informandole que había llegado lo sobresaltó.
-¿Va a bajarse o qué? - Simon se hizo consciente de que en algún momento había parado de correr, había abordado un taxi y había llegado a su casa, el taxista continuaba mirándolo como si estuviera loco, el chico rebuscó en sus bolsillos el dinero y le pagó al taxista, notando que los jeans tenían un rastro de sangre, era de Isabelle, Isabelle lo había defendido arriesgando su vida y la del bebé, Isabelle le había salvado la vida, Isabelle era una salvadora y una mentirosa al mismo tiempo, esas dos palabras no convivian bien para describirla.
Simon entró a su casa y se encerró en su habitación atemorizado de que alguien pudiera venir en la mitad de la noche y terminar con su vida, atormentado porque había conocido un mundo que creía que era de fábula y atormentado por el rostro de Isabelle Lightwood. Cuando se levantó al siguiente día llamó a su hermana y le dijo que quería conocer la universidad y se quedaría algunos días con ella, Rebecca aceptó en medio de dos mil preguntas que Simon no respondió.
Lilly hizo lo que siempre hacía desde los últimos meses cuando necesitaba algo de la Clave, ya no iba al Instituto, iba a casa de Magnus Bane a hablar con él y con Alec Lightwood, por la simple razón de que Alec no era como todos los nefilim, Alec entendía cosas que otros no podían. Sin embargo, esa noche cuando salió del Hotel Dumort después de hablar con Zeke e ingresó a la casa del brujo se dio cuenta que lo que había sucedido temprano tenía que ser más grave de lo que había imaginado.
En la sala estaban sentados el Inquisidor y Maryse Lightwood hablaban como si estuvieran discutiendo sin levantar la voz, Jace y Clary estaban sentados en el suelo, Clary tenía recostada su cabeza en en el hombro del rubio, estaba llorando, Maia estaba frente a ellos como si no perteneciera pero tampoco se quisiera ir.
-Es verdad? - Preguntó sin saludar. - Es verdad que la nefilim está embarazada del vampiro Diurno?
-A ti que te importa - Contestó Jace defensivo.
-Tengo al vampiro que los atacó esta noche, vine a entregarlo y a corroborar lo que él dijo. - ¿Es verdad? - Todos se quedaron en silencio, nadie quería decirle la verdad pero nadie se atrevía a negarlo.
Fue el silencio el que le permitió a Lilly escuchar lo que sucedía en la otra habitación, Magnus, Catarinna y Tessa discutían que más pociones podían usar en Isabelle, mientras que Zachary rogaba que intentarán usar otra runa. - ¿Qué está sucediendo?. - Preguntó Lilly otra vez.
-¿Tiene al vampiro que atacó a mi hija? - Preguntó el Inquisidor.
-Dije que sí.- Magnus salió por la puerta de la habitación con el rostro como si le hubiera succionado toda la vida.
- Isabelle no está mejorando, el bebé está sufriendo. - Lilly sonrió, Magnus le había dado la respuesta a su pregunta.
-Así que es cierto, ¡Diablos!
-¿Qué haces aquí Lilly?
-Zeke dijo que vio a la nefilim embarazada y que cuando se hirió la cabeza defendiendo al mundano se regeneró, están seguros que es un hijo del Daylighter
-¿Se regeneró? - Lilly asintió sacando un cigarrillo de su bolsillo y un encendedor. - ¿Estas segura?
-No estaba allí, pero él lo aseguró, ella se regeneró como lo hacemos los vampiros.
-¡Maldición!- Dijo Magnus.
-No ha funcionado nada de lo que han hecho ¿Verdad? - Los demás seguían la conversación con curiosidad, Magnus negó ante la pregunta. - Están tratandola como una nefilim, deben tratar al bebé como si fuera un vampiro.
-¡NO ES UN VAMPIRO! - Dijo Jace. - La sangre nefilim siempre es más fuerte
-Explicame por que las runas no funcionan entonces estupido nefilim
-Necesita sangre para regenerarse. - Susurró Magnus y se adentró nuevamente como si hubiera recibido la última revelación del mundo.
Era una noche muy pero muy larga para todos, hacía casi 4 horas que había sucedido el ataque y nadie había tenido oportunidad de irse a descansar, la familia estaba deliberando acerca de la sugerencia que Lilly había hecho acerca de cómo lograr que el bebé sanara.
-Puedo conseguir sangre del tipo de Isabelle.
-No vas a ponerle sangre de mundano a mí hija. - Respondió el Inquisidor.
-Es peligroso darle sangre sin purificar, eso solo se ve en las películas. - Contestó Catarinna agotada.
-Robert tiene un punto, debe recibir sangre de nefilim
-El bebé está sufriendo, necesitamos decidir. Isabelle está durmiendo gracias a nuestra magia pero va a despertar y va a estar adolorida y el bebé está sufriendo, por favor.- Comentó Tessa con preocupación.
-Probemos con la sangre de Alexander. - Dijo Magnus. - es el único que no ha estado bebiendo de ustedes.
-Voy a hacer una prueba pero no estoy de acuerdo. - Refunfuñó Catarinna Loss.
Cuando la sangre estuvo lista Magnus se encargó de despertar a Isabelle y darle las noticias.
- ¡No voy a beber la sangre de nadie! - Isabelle hizo un gesto de asco.
-Esto no es Crepusculo Iz, es una transfusión, Lilly cree que puede funcionar. - Respondió Clary
-¿Lilly lo sabe? - Clary asintió - Es peor, a esta hora podría saberlo todo el submundo.
-¡Diablos! ¿De quién es la sangre?
-Mia. - Respondió Alec.
-Esta bien hagamoslo. ¿Esto confirma que es un vampiro?
-Sería muy probable. - Respondió Lilly sonriendo. - Esto cambia todo lo que ha conocido mi raza en toda su historia. - La cara de terror de Isabelle lo dijo todo.
-No nos adelantemos - Intervino Alec. - esperemos que esto funcione y que Izzy pueda mejorarse.
Lilly nunca abandonó esa sonrisa que hacía que sus ojos asiáticos se volvieran una línea, esa sonrisa era al mismo nivel de preocupación de los nefilim.
Pasadas las horas llegó la luz de sol, casi todos se fueron a dormir agotados, solamente quedaron despiertos en la habitación Tessa, Catarinna y Alec que se negó a abandonar a su hermana. La sangre había funcionado como si fuera magia
-Tengo una teoría. - Inició Tessa.
-Te escucho, sino me dormiré aquí mismo. - Contestó Catarinna.
-¿Por qué cuando Isabelle se golpeó la cabeza no hubo problemas para que las células se regeneraran?
-Tal vez porque la herida era mucho más pequeña. - Contestó Alec agotado.
-Sí pero ¿que tal si no es solo eso? - Respondió Tessa. -¿Por qué tuvimos que darle sangre para lograrlo?.
-Los vampiros usan sangre para mantener su capacidad de sanar automáticamente. - Respondió Alec, estaba bostezando como si fuera lo más logico del mundo.
-Sí pero los vampiros están muertos, no pueden generar sangre, el bebé no está muerto y tiene un corazón que late, lento pero lo hace. - Añadió Tessa. Catarinna de repente se levantó de su asiento asombrada.
-Tal vez no necesita sangre para regenerarse, solo necesita un corazón más fuerte. Es lo que estás pensando ¿No? - Tessa asintió con una sonrisa.
-Podríamos lograr que su corazón tenga un ritmo normal o aún más rápido si corregimos el problema. Entonces no necesitaría sangre, podría sanar fácilmente como lo hizo la primera vez.
-Entonces no hay opciones de que sea un nefilim, los nefilim sanan con runas no automáticamente.
-¿Eso es lo que te preocupa? - Catarina lo estaba mirando fijamente. - Creí que no tenías problema con que no fuera nefilim
-Tengo problemas con la seguridad de mi hermana y del bebé.
-Piensa esto Alexander Lightwood, si el bebé se regenera automáticamente significa que es muy posible que sea inmortal como lo son los vampiros, sin embargo, nunca antes ha existido alguien que sea inmortal sin que tenga algo que ver con una marca de demonio o una enfermedad como los lycans o los vampiros.
- Mi madre era una nefilim. - Inició Tessa. - Pero mi madre durmió con un demonio. Tu hermana durmió con un chico que fue mordido por vampiros pero caminaba a la luz del día.
-¿Cómo se convirtió en diurno? - Preguntó Catarinna de repente con mucha curiosidad.
-Valentine hizo experimentos con él.
-Esa es la versión oficial, ¿Cual es la versión extra oficial? Podría hacer la diferencia, ¿lo sabes no? No vamos a traicionarlos, estamos intentando ayudar.
-Se convirtió en Diurno porque bebió la sangre de Jace. Jace tiene sangre del ángel Ituriel al igual que Clary. - Respondió Isabelle despertando de repente, estaba hablando en susurros.
-El Daylighter tenía sangre de Ángel también. - Tessa estaba asombrada. - Podría ser inmortal pero no por demonios sino por ángeles.
-No me importa lo que sea. - Añadió Isabelle cerrando los ojos otra vez. - Solo quiero que este bien.
