EPILOGO
La nota se llenó de manchas rojas, conforme iba terminando de escribir las últimas frases.
"El sol de tu sonrisa iluminó mi vida durante todo este trayecto oscuro. Tu belleza, interna y externa tuvo a bien mantenerme a recaudo de una sanguinaria costumbre que venía cercenando mi sombría existencia con cada presa que caía en mis manos. Tu coraje y fortalezas fueron suficientes para que yo no olvidara mi compromiso contigo.
Una mujer única e inolvidable.
Y ahora pronto correré a reunirme contigo rodeados de luz y de paz, como siempre debió haber sido, aun a pesar de las diferencias tan obvias entre nosotros. Me aceptaste y amaste sin miramientos ni juicios. Hiciste renacer en mi la humanidad y la vida, aunque mi corazón ya no estuviese vivo.
Permaneceremos por siempre juntos, Candice White"
Allen lloraba inconsolablemente aquella fría noche de diciembre, después de haber realizado las exequias correspondientes de su amada rubia cuya vida le había sido arrebatada por una mortal enfermedad. Sus restos habían sido entregados al anciano líder de los Andrey, quien había ordenado hacerle descansar en su mausoleo familiar.
Habían pasado más de sesenta años juntos demostrando el infinito amor que se tenían mutuamente, durante un sinnúmero de eventos felices y dramáticos. Candy se había negado terminantemente a probar su sangre y pudo transformar su sangrienta costumbre en una menos cruel y peligrosa, haciéndole alimentarse sin necesidad de asesinar a diestra y siniestra.
El tenebroso mundo que parecía querer darle alcance en aquel aislado pueblo canadiense no pudo envolverle al final, en su trágica influencia, manteniéndole al margen de lo que acontecía entre sus congéneres.
Vivía por y para ella.
Cuando las primeras arrugas fueron surcando sus bellas facciones se dedicó a amarla con profundo fervor apoyándole en esa etapa crucial de su vida, previendo la pendiente que ya comenzaba a aparecer en su camino y cuyo fin no tardaría en manifestarse.
Ahora ya lo había experimentado y supo que al morir la rubia, aquel sombrío mundo ya no tenía cabida para él.
Heredó toda su fortuna al orfanato donde había crecido Candy y se deshizo de todos sus objetos personales donándolos a diversos organismos.
Los tiempos eran ahora diferentes, más difíciles, más complicados y sobre todo, incomprensibles para él, quien ya no vislumbraba otro destino que no fuese aquel al lado de la mujer que más había amado.
El tono naranja fue haciéndose más visible conforme los rayos del sol iba iluminando la bóveda celeste y Allen, sentado al borde del inmenso precipicio que se abría a sus pies en aquel punto perdido de las montañas rocallosas, derramó una última y sangrienta lagrima en un sentido homenaje a la existencia compartida con Candy.
Los rayos fueron quemando gradualmente cada parte de su cuerpo pero su rubio recuerdo fue más fuerte que el dolor.
Para cuando el sol se había mostrado por completo en el firmamento, solo quedaban restos de ceniza sobre aquel solitario punto del planeta.
Muy lejos de ahí, una atormentada alma recibía la redención mientras iba elevándose hacia el cielo.
Ya no habría más tragedia ni dolor.
Solo la eternidad incomprensible a ojos humanos, en la que dos seres volvían a reencontrarse.
Esta vez, para siempre.
Agradezco el tiempo que hayan dedicado a leer este corto fanfiction, comprendiendo sobre todo, que Candy no alterna el protagónico con un personaje de la serie.
Si han llegado hasta aquí, les brindo mi más sincero reconocimiento por haberme dado la oportunidad de mostrarles una historia completamente diferente.
De igual forma, quiero dar las gracias a las moderadoras de los grupos que dan difusióna todas mis historias, en sus maravillosos espacios. Mención especial para Gabriella Beltrán por su paciencia e invaluable apoyo en la reedición de todos mis trabajos, en lo que concierne a los aspectos informáticos. También agradezco su apoyo para la difusión de los mismos. ¡Mil gracias amiga!
Disclaimer: Los personajes de Candy Candy no son de mi autoría. Esta historia fue escrita sin fines de lucro solo para fines de entretenimiento.
