POR SI NO LO SABÍAS
"No puedo contar las ocasiones
Que casi digo lo que tengo en mente
Pero no lo hice
Justo el otro día
Escribí todas las cosas que diría
Pero no pude. No pude
Nena, sé que te has estado preguntando
Así que aquí va nada
En caso de que no lo supieras
Cariño, estoy loco por ti
Y estaría mintiendo si dijera
Que podría vivir esta vida sin ti
Aunque no te lo digo todo el tiempo
Tuviste mi corazón hace mucho tiempo
En caso de que no lo supieras"
In case you didn´t know - Brett Young
Catarina entró a la casa de Malcom esta vez, ya que Tessa y Zacharia estaban en Idris tratando de averiguar qué tan interesados seguían los vampiros y la Clave con el bebé, además pronto iban a ser las primeras ascensiones y todos debían estar en Alicante. Catarina siempre se había sentido cómoda en la casa de Malcom, era un lugar espacioso como una mansión. En la biblioteca estaban varios libros que hablaban de tipos de inmortalidad, la de las hadas, la de los vampiros, de los brujos y la inmoralidad de ángeles y demonios. Era obvio que Malcom estaba algo curioso del tema
-Has estado investigando.
-No te niego que el tema del bebé híbrido me causa mucha curiosidad.
-A todos. ¿Qué estás buscando específicamente?
-El efecto que tiene en la sangre el gen demoníaco que produce esa cualidad de no envejecer.
Catarina estaba abriendo un libro que hablaba de trasladar la inmortalidad de un ser a otro. Estaba sorprendida, era la primera vez que leía al respecto, no sabía si era posible pero delante de ella estaba encantamiento que permitía trasladarla. -Es esto cierto? ¿Trasladar la inmortalidad? - ella levantó las cejas.
-La inmortalidad de alguien se puede trasladar a otro, ser arrancada y ofrecida. - los ojos de Malcom brillaron de avaricia, su amiga lo habría notado si hubiera quitado los ojos del encantamiento.
-Sabía que podía ser quitada y arrancada como lo hizo Asmodeo a Simón Lewis pero él es un demonio mayor, no sabía que se podía trasladar.
-Una vez quitada de alguien, puedes hacer lo que quieras con ella. - Catarina asintió y cerró el libro de golpe.
-Vine a analizar el último examen de sangre de la nefilim.
-Es cierto. Pronto se acerca la noche en Islandia y será peligroso para ella.
-Tengo miedo que se vaya a adelantar y nos quedemos sin tiempo.
-Todo va a salir bien. Estoy seguro que la sangre Nefilim va a prevalecer.
-Quien diría que un brujo puede ser tan positivo.
Simon notó que Isabelle estaba inquieta cuando cenaron esa noche, obviamente estaban muy cansados, pero aun así Iz estaba pensativa.
-Pasa algo malo?
-No tenemos nada Simon.
-Nada de que?
-Para el bebé, falta poco para que nazca y no tenemos nada.
-En Londres, Catarinna dijo que no nos quedaríamos mucho tiempo aquí. Tal vez sea por eso.
-No quiero irme Simon, no quiero irme a otro lugar que no conozco y tener el bebé allá. Aquí sabemos como es la vida, no quiero.
-Isabelle la noche se está acercando, no va a haber mucha luz en Iceland los próximos meses, no es seguro.
-Entonces vayamos a NY, necesito sentirme segura, para estar con un pequeño bebe necesito sentirme bien. - Isabelle se sentía muy inquieta, verla allí sentada con su enorme panza diciéndole eso, hizo que Simon sintiera una gran responsabilidad sobre sus hombros.
-Tienes razón, trataré de contactarla. Tenemos que confiar en ellos Iz, hemos llegado muy lejos. Pronto todo acabará
De regreso a NY el turno en el hospital Beth Israel no esperaba, Catarinna le gustaba ayudar a los mundanos y nunca se quejaba de ello, aunque la idea de que pronto abrieran la Academia de Cazadores de Sombras e ir a enseñar la rondaba constantemente. Justo acababa de atender a un paciente cuando le avisaron que tenía una llamada en el área de triage en urgencias.
-Simon! Cómo te arriesgas a llamarme así?
-Nadie va a rastrear una llamada Catarina, Iz está muy inquieta, tiene demasiada incertidumbre, creo que siente que el nacimiento del bebé está cerca.
-Lo sé, yo también tengo la sensación de que se va a adelantar.
-Nos vamos a quedar en Iceland?
-NO! No pueden quedarse allí cuando inicie el invierno, no pueden Simon.
-Donde vamos a ir entonces? No creo que Izzy pueda viajar por mucho tiempo.
-Estén listos en dos noches para moverse, les avisaré.
-Donde vamos?
-Londres.
-Todo el mundo nos está buscando en Londres, es seguro?
-Isabelle no puede viajar demasiado tiempo, no es bueno ni para ella ni para el bebé es lo más cercano que podemos ponerlos. Trataremos de mantenerlos seguros allá.
-Por qué siento tantas dudas? Sucede algo malo?
-No. Tranquilos, solo no corran riesgos ok? Cuida de Isabelle y esten listos, van a recibir instrucciones.
-ok.
-Por qué todos tenemos que estar aquí? - Preguntó Clary, estaba acompañada de Jace Alec y a Magnus, estaban en la casa solariega de los Herondale en Idris, aburridos como los últimos meses. Alec todavía tenía ese impulso de ir a buscar a Isabelle pero desde que se habían visto se sentía más tranquilo, confiaba en que ella estaría bien, los tres estarían bien. En general todos estaban tratando de seguir con sus vidas a través de los meses que pasaron, entre tratar de poner los vampiros rebeldes bajo custodia, buscar a Vlad, entrenar y cazar demonios los días se fueron relativamente rápido.
-Son las primeras ascensiones después de todo lo que sucedió con Sebastian Verlac. Debemos estar acá. - Respondió Alec.
-Tessa y Zachariah también están. - Dijo Magnus medio aburrido. - Catarinna llegará pronto. La Clave ha invitado a los que considera sus aliados, quiere mostrarle al submundo que todavía hay Cazadores de Sombras para pelear sus batallas.
-Con la guerra fría con las hadas, lo de Vlad… necesitamos que todo el que quiera venir a apoyar ascienda. - Comentó Jace. - Ya sé que es aburrido, pero necesario.
-Extraño a Iz la verdad. - Me hace mucha falta, ella estaría tratando de querer entrenar a los novatos, querría ayudar.
-Yo también extraño a Simon. Justo ahora que es mundano y podría tratar de ascender y ser un Cazador de Sombras, justo ahora tiene que esconderse.
-Has pensado que a Simon le gustaría ser un Nefilim? - Magnus tenía una expresión curiosa.
-Sí claro. Lo he pensado, a pesar de que perdió gran parte de su memoria, creo que ahora es parte de esto.
-Sabes que… yo también lo he pensado - Magnus le dio una pequeña caricia en el cabello como lo hacía cuando era pequeña. - Después del encantamiento para recuperar la visión que le di, creo que se siente realmente cómodo en este mundo. Además ahora tiene a Isabelle y pronto a un bebé con sangre nefilim.
-Me siento tan curiosa, ya quiero conocerlo.
-O conocerla. - Interrumpió Jace. - El chico rata estaba convencido de que era una niña
-Es mejor que vayamos a descansar, mañana tenemos día de ascensiones y va a estar ajetreado. - Alec estaba tratando de arrastrar a Magnus a la habitación pero el brujo se resistía
-Quedé de verme con Tessa, no quiero dejarla sola, Zachariah está ayudando a custodiar la Copa Mortal, como antiguo hermano silencioso.
-Esta bien. Nos veremos mañana
Maryse notó que el cabello de Robert estaba poniéndose cada vez más blanco, era como si el stress lo estuviera consumiendo. Ella tampoco se veía demasiado bien, se veía preocupada.
-Vas a decirme algo? Le preguntó él, mientras miraba por la ventana de su oficina en Alicante, la oficina del Inquisidor, sin voltearse había sentido la presencia de ella al entrar, era algo que le quedaba después de haber vivido tanto tiempo juntos, siempre sabía cuando Maryse entraba a la habitación, tal vez porque conocía su perfume, tal vez porque conocía su aura. -Vas a decirme algo?
-Has sabido algo de Iz?
-Viniste hasta acá para preguntarme? Pudiste haber mandado un mensaje de fuego. - La relación era tan fría como el hielo entre los dos, más del lado de Maryse que lo culpaba todo el tiempo.
-Necesito que la encuentres Robert, está pronto a cumplir el tiempo, no quiero que este sola cuando el bebé vaya a nacer.
Por un momento lo vio hacer una mueca de dolor y después se recompuso.
-Quisiera poder hacer más. De verdad. Si no tienes nada más que decir yo… voy a atender otros asuntos.- solo así la dejó en la mitad de la oficina.
Simon estaba viendo a Isabelle dormir, le encantaba hacerlo siempre. Ella siempre era muy madrugadora pero en los últimos meses del embarazo le costaba dormir de noche y luego cuando lo lograba caía tan profunda que se demoraba varias horas en despertar. Justo ahora estaba con esa expresión pacífica de alguien que duerme, cuando de repente abrió los ojos.
-Sucedió algo malo. - Preguntó abrazándola de repente, Izzy estaba asustada
-Estaba teniendo una pesadilla, estábamos los tres, la bebé, tú y yo y algo nos separaba.
-La viste? - Ella asintió. - Es hermosa, tiene tus ojos Simon y esa expresión que haces cuando estás concentrado en algo.
-Lo sé. Te lo dije. ¿Que nos separaba?
-No lo sé, pero…. . - la nefilim estaba empezando a llorar y Simon la acunó en sus brazos.
-No voy a permitir que nada les pase lo prometo. Confía en mí.
-Lo hago. - Él esperó que se calmara un poco y tomará un vaso con agua.
-Hablé con Catarinna dice que mañana nos vamos a mover.
-Tenemos que hacerlo?
-Iz te lo dije, aquí no va a ser seguro cuando se vaya el sol, debemos irnos antes de que el bebé nazca, sino va a ser muy difícil movernos.
-Esta bien. A dónde iremos?
-Londres?
-What? Londres no es seguro, todo el mundo nos ha buscado allá.
-Sí pero con tantos meses de embarazo no puedes viajar demasiado largo Iz, Catarinna tiene razón, debemos confiar, hasta ahora nos han mantenido a salvo
-Esta bien, podríamos ir a visitar a Al y a Berlind, no quiero irme sin despedirme de ellos.
-Claro que sí.
La caminata fue bastante suave y lenta, Izzy no podía ir demasiado rápido y tampoco se sentía bien, pero Simon fue muy paciente y la acompañó sin queja alguna, llevaba además a su espalda la guitarra que Al le había dado.
-Es cierto cada vez se pone más oscuro aquí. - comentó Simon, solo era un comentario pero implicaba que era verdad, que debían irse antes de que fuera demasiado tarde.
-Estás seguro respecto a movernos? - Le preguntó Iz nuevamente, Simon no quería discutir con ella otra vez por lo mismo.
-Iz…
-Simon, estoy cansada, no quisiera montarme en un avión, no me siento bien, no me siento tranquila. - Simon se quedó en silencio por unos segundos.
-Cambiemos de tema si?... Has pensado en el nombre que le daremos a la bebé?
-Creí que en tu sueño veías que se llamaba Becky. - Respondió Iz con tranquilidad, Simon sonrió brillantemente.
-Estás bien con eso? - Izzy también sonrió.
-No estoy en contra tontin. - él le robó un beso fugaz sonriendo también. - Que te parece un segundo nombre? ¿Alguna idea?
-De hecho…
-Que? Simon se detuvo para mirarla un momento, era una de esas ocasiones en que Simon la deslumbraba porque podía verla exactamente como era, cuando era vampiro lograba hacerlo siempre, ahora se había metido en su piel tan profundamente. Era en esas ocasiones en que se daba cuenta que se enamoraría de Simon no importaba si era vampiro o mundano o lo que fuera, por lo que ella sabía se enamoraría de él las veces que fuera posible. - Vas a decirme algo o te vas a quedar mirándome todo el día así, porque te juro que los pies me están matando.
-Tu nombre es hermoso Iz….
-Estás sugiriendo lo que creo? No te parece demasiado largo?
-Rebecca Isabelle te gusta? - Simon estaba usando ese tono encantador con el que lograba convencerla de todo y finalmente lo logró.
-Esta bien, si a ti te agrada puedo aceptarlo. - Simon lo dijo más animado una vez más.
-Rebecca Isabelle Lewis Ligthwood. - Isabelle levantó las cejas sorprendida.
-Dije algo malo?
-Los cazadores de sombras tienen tienen apellidos de cazadores de sombras Simon, no puede llevar apellidos mundanos. -Ella respondió eso en un susurro casi avergonzada, claro que el Simon Diurno tenía clara esa regla pero el mundano no tanto, nadie se había detenido a explicarle.
-Oh.
-Lo siento. Si - Ella no encontró nada más que decirle, ya estaban muy cerca de la casa de los ancianos así que él tampoco se animó a decir nada más, pero sentía una profunda tristeza que no era culpa de Isabelle.
La despedida fue más emocional de lo que Izzy esperaba, no había adivinado cuanto cariño les había tomado, cuanto le habían tomado a ella. Berlind se portaba como una abuela con ella y con el bebé, ahora que le anunciaban que tenían que irse estaban impactados y tristes, no se cansaban de repetirles que volvieran cuando pudieran y que los iban a extrañar un montón. Simon aprovechó para devolverle la guitarra a Al, y este le repetía que era suya y era un regalo y no la aceptó de vuelta bajo ningún pretexto ni explicación.
-Trataremos de volver cuando podamos. -Le dijo por última vez Isabelle a Berlind abrazándola y varias lágrimas se le colaron entre los ojos de manera sorpresiva.
Simon le preparó una cena especial esa noche, cerraron todas las ventanas para que no entrara la luz e iluminaron la sala con luces de vela, era como una velada de despedida, en cierta manera al mismo tiempo parecía que celebraban algo. Izzy se había colocado un vestido de tiras largo negro que contrastaba perfectamente con su piel blanca adornada por las runas. Tenía los labios rojo intenso, Simon pensó que podría morir besándola sin aburrirse. Él mismo usaba pantalones caqui y una camisa de tela, su cabello le caía en la frente un poco despeinado. La comida estaba deliciosa e Isabelle disfrutó cada parte, Simon además había cortado flores silvestres del patio y había adornado la mesa con ellas.
-Has estado callado desde…
-Lo sé. Es solo que…
-Lo sé. Lo siento. Se que hay muchas cosas de los cazadores de sombras que no están bien, con las que no estabas de acuerdo.
-No estoy de acuerdo, no sé nada de la persona que solía ser… Iz.. esa persona que era, ese chico asombroso del que te enamoraste no soy yo.
-Ahora eres tú el que está dudando de mí?
-Te amo. - Respondió. - Te amo con locura, es tan fácil enamorarse de ti Isabelle Lightwood. - le dijo apenas levantando los ojos de la mesa
-Por qué me dices eso ahora? Te dije que no quería que lo dijeras Simon- Fue la respuesta más estúpida que pudo darle, porque obviamente Simon estaba esperando que le dijera que lo amaba de vuelta pero también con el terror de que ella no sintiera lo mismo, que por eso no había querido que él le dijera nada antes
-Por qué no quieres que lo diga? Se que una vez te dije que me sentía terriblemente atraído hacia a ti y pensaste que era algo solo físico, pero ahora lo sé, estoy seguro que lo que siento por ti es algo más profundo, y si existe algún tipo de atracción es porque no considero mi vida sin ti, como si fuera uno de esos imanes eternos que se pegan a las neveras viejas por siempre. - Isabelle no pudo evitar sonreír, lo miraba como si fuera la cosa más brillante del mundo.
-No digas eso Simon, solo no lo digas más… por favor.
-No sientes lo mismo? - Le preguntó esta vez con tanto temor que podía estar temblando sin notarlo.-Es porque ya no soy como era antes? Como no recuerdo quien era? - ella blanqueó los ojos.
-No puedo creer que me estés preguntando esto en este momento. Esta cena, las velas… todo era acerca de preguntarme si siento lo mismo que tú?
-Era acerca de decirtelo y que tú dijeras lo mismo. - reconoció con tristeza levantándose y recogiendo los platos y poniéndolos en el fregadero
-Si…han sido demasiadas cosas, con el embarazo y nosotros huyendo de NY.
-No digas nada sí? - Todo está bien, han sido demasiadas cosas, lo sé. Mañana nos vamos de aquí, quiero que estes tranquila. Olvida esto. - Isabelle lo abrazó por la espalda y él cerró los ojos ante el contacto.
-Simon estoy asustada, eso es todo. - Le susurró ella, tenía la mejilla pegada a su espalda, él se volvió para mirarla directamente a los ojos. -Cada vez que tú dices que me amas todo se va al carajo.
-Isabelle ¿por qué? Todo va a estar bien.
-Cómo puedes estar tan seguro? La última vez que me dijiste que me amabas un demonio te arrancó las memorias, quitó de mí estando embarazada y casi no logro recuperarte. Tengo una suerte de mierda en el amor.
-Pero aquí estamos Iz. Todo va a estar bien, tienes que tener esperanza y creerlo por nosotros y por la bebé. - Él se volvió y la tomó entre sus brazos. - Te amo y tienes que saberlo porque no es algo que pueda ocultar y tienes que saber que no voy a permitir que nada malo les suceda. Cuando todo esto pase, si aún quieres estar conmigo más allá de ser el padre, más allá de que no sea el hombre que tanto amaste, aun estaré aquí porque yo te amo.
-Simon… Yo… no te amé.
-Que? Es cierto? No me amaste?
-Te amo, en este momento, como eres, en presente no en pasado. No sé en qué momento se te metió a la cabeza que no eras suficiente.
-Yo soy tan… corriente, tan mundano.
-Nada en ti es mundano Simon Lewis. - él sonrió radiante pero ella no se detuvo allí.
-Sabes porque me fue tan duro perderte en Edom?, porque sabía que nunca encontraría a alguien como tú, no se trataba de ser mundano, fuerte e indestructible. Después volví a verte y estaba tan enojada cuando no me diste la oportunidad de explicar y creí que el enojo apagaría el amor, pero apareciste aquí Simon y cambiaste todo e hiciste no solo que volviera a sentir ese amor que siempre he sentido por ti, sino que me enamorara de una manera diferente de ti, de ese chico mundano que me canta canciones y cocina para mí y me da masajes en los pies y me cuida. Solo por un momento si dudaste de lo que siento por ti debes saber, te amo en todas tus versiones, no importa en cual vengas, creo que siempre voy a enamorarme de ti una y otra vez
-Enserio Iz? - Simon perdió como 100 kilos de peso sobre su espalda
-Creo que cuando te vea como padre te voy a amar mil veces más Si. Vas a ser un excelente padre, somos tan afortunadas de tenerte.
Despues se fueron a dormir, esta vez Iz se sentía demasiado incomoda para tener sexo, pero allí abrazados en la cama se amaron de una manera diferente, no física, sino más profunda.
-Necesito que me prometas algo Simon.
-Lo que quieras.
-Cuando todo esto termine, cuando podamos volver a NY quiero estes conmigo, con nosotras pero prometeme que vas a tratar de ser mundano, que no vas a perder tu vida por mí.
-No puedo pensar en eso ahora Isabelle. Ustedes dos son mi prioridad, no voy a prometerte eso.
-Simon por favor! No puedo pensar que arruine tu vida.
-No arruinaste nada Iz. Deja de decir eso.
-Prometelo.
-Esta bien, lo prometo, haré lo posible pero si tratan de alejarme de ti pueden olvidarlo porque no voy a irme.
-OK
Las maletas estaban listas en el primer piso, Simon dejó dormir a Isabelle un poco más antes de tomar el taxi que los llevaría hasta el aeropuerto, la mañana era tranquila con ese aire puro que se colaba por las ventanas de la casa. Simon estaba tratando de dejar todo listo sin que Isabelle tuviera que hacer mucho, quería que todo saliera perfecto. No se escuchaba absolutamente en la casa, el silencio era perfecto, ni el sonido de los pájaros, ni del aire ni de nada. Simon no estaba listo para lo que iba a suceder.
Isabelle se despertó cuando escuchó algo chocar estrepitosamente contra la mesa del primer piso, había sido un sonido espantoso, como pudo se levantó lo más rápido que su enorme panza se lo permitió y descendió lentamente mientras trataba de ver que sucedía, luego lo vio, Simon estaba tratando de ponerse de pie, era él quien habían arrojado sobre la mesa y del otro lado de la sala había alguien que rayaba en contra de todo lo que había significado esa casa y la cotidianidad de vida que había tenido con SImon en los últimos meses: un tipo realmente alto, de piel más blanca que la de cualquier vampiro vestido de ropas un tanto pasadas de moda y cabello largo grisáceo que le sonreía con malicia. De repente, todo se vino al diablo
-Tú debes ser la nefilim. - el vampiro sonrió con astucia para dejarle ver los colmillos amenazantes.
