MONSTERS

"Un paso en falso, eres mía

Y es mejor que seas inteligente si quieres sobrevivir

Una vez que cruzas la línea

Estarás deseando escuchar

Cuando te encuentres con tu desaparición

Tu corazón es como un tambor

La caza acaba de comenzar

Monstruos atrapados en tu cabeza

Monstruos debajo de tu cama"

Monsters - Ruelle

Isabelle empujó a un lado la idea de que su cuñado estaba viendo partes demasiado privadas de ella, si iba a permitir que alguien la tocara sería solo alguien en que podía confiar plenamente, después de Simon y sus hermanos, Magnus era esa persona de confianza. El parto fue extremadamente doloroso, pero Izzy aguantó con todo lo que la vida y su vida como cazadores de sombras le había enseñado, fue extremadamente valiente, tenía miedo claro, pero fue valiente porque tenía que serlo por el bebé y por Simon, no sabía si él estaba vivo pero le debía la lucha. Algunas personas cuando llega el momento de enfrentarse a la situación más difícil de su vida dudan, Isabelle había dudado demasiado en esos ocho meses y medio de embarazo, pero en ese momento no dudó.

-Se que es doloroso Iz. Lamento no tener magia para ayudar. - El brujo se veía acongojado, Isabelle estaba sudando con el cabello pegado a la cara, lagrimas de dolor se colaban por sus ojos y se mezclaban con el sudor.

-Puedo hacerlo, lo haré por mí y por Simon. - El brujo asintió, dándole indicaciones de cuando pujar y cuando no, no era que supiera mucho pero era viejo y en su recorrido alguna cosa había leído acerca de nacimientos. Ella siguió las indicaciones de Magnus y juntos lograron el milagro maravilloso de traer un bebé al mundo entre gritos, sudor y lagrimas, sin ningún tipo de ayuda medica ni nada para aliviar el dolor. Magnus tomó al bebé y lo envolvió en su chaqueta.

-Es un niño. - Dijo sorprendido mientras lo admiraba, Isabelle estaba muy cansada pero inmediatamente lo tomó en sus brazos, el niño tenía los ojos más azules que hubiera visto, eran los mismos ojos de Alec, pero el color era mucho más penetrante, había algo en ellos que era diferente, un brillo especial que no tenían los humanos, algo que era más duradero.

-Oh bebé! Eres hermoso, te pareces a tu papá.

-Es inmortal. - Dijo Magnus en un susurro. Puedo sentirlo.

-Crees que es un vampiro?. - Preguntó ella también susurrando, pero entonces el bebé empezó a llorar y luego entraron las hadas con su reina, cogieron a Magnus y a una débil Isabelle y se llevaron el bebé. Izzy sintió que algo dentro de ella se rompió, algo más que haber visto como herían de muerte al amor de su vida, ahora era más que una chica, ahora una madre y esa clase de amor, esa clase de necesidad de proteger a otro a ese nivel, era totalmente nuevo y venía desde lo más profundo de su interior.

Era algo parecido a la furia, era una ira más allá de lo imaginable, el bebé continuó llorando por horas y horas y horas sin que ella pudiera alcanzarlo, sin que ella pudiera hacer nada por él, era una tortura que estaba sufriendo, escuchando los llantos de su hijo.

-El tiene hambre. - Le dijo Magnus. - Están tratando de averiguar si es un vampiro o no. - ella no lo había visto de esa manera, tenía adoloridas las piernas y los brazos de dar contra los barrotes.

-A que te refieres?

-Creo que están tratando de lograr que beba sangre y sacie su sed pero el bebe sigue llorando Isabelle. Dudo que lo sea. - Había algo tranquilizante en las palabras de Magnus, pero ambos sabían que las hadas no se involucraron en algo tan sencillo como averiguar si era un niño vampiro o no. Ella no se dio cuenta en qué momento se quedó dormida, pero el sonido de la reja abriéndose la despertó.

La reina Seelie llevaba al bebé en sus brazos, se veía bizarro verla sosteniendolo pero sin decir nada se inclinó hacía ella y se lo entregó.

-Alimentalo nefilim. - Casi fue una orden. Isabelle lo hizo no por ella sino por el bebé y en segundos el pequeño estaba bebiendo del pecho de su madre, era eso, solo un bebé hambriento. Las hadas le permitieron quedarse con él por unas horas, luego volvieron a la celda la tomaron por la fuerza y se lo llevaron.

La ceremonia de las ascensiones terminó y todos se fueron, solo quedaron en el salón los hermanos silenciosos, el inquisidor con la Cónsul, Catarinna Loss que había llegado a ultimo momento junto Tessa y Zacariah que sostenía la copa mortal en sus manos, Maryse, Alec, Jace y Clary permanecían sentados esperando que Magnus volviera de donde quiera que haya ido.

-Si iba a ir al baño por lo menos nos hubiera avisado. - Dijo Jace.

Simon aterrizó en hierba, eso fue lo que sintió cuando cayó, le dolía profundamente el vientre en su lado izquierdo y sabía que estaba perdiendo sangre por montones, se sentía que estaba agonizando. Alguien corrió hacía él, pudo sentir su presencia, un cabello rojo se interpuso entre él y el sol, era Clary que de alguna manera había llegado antes que los demás.

-¡Simon! Qué sucedió?

-Izzy… Tienen a Iz y a Magnus. - Susurró, un hilo de sangre rodó por su boca, bajó hasta el cuello, a Clary esta imagen le recordó la vez en que habían tenido que desenterrarlo y darle a beber sangre. Los demás llegaron justo a su lado para ver que estaba sucediendo.

-Simon. ¿Dónde está Iz?

-Vlad. - Contestó. - Nos encontró. Tiene a Magnus también. - Simon dio un alarido de dolor y no sabía si era del alma o del cuerpo. Alec se puso palido, Clary le preocupaba Isabelle claro y todo lo demás pero en ese momento solo quería ayudar a Simon que parecía que se estaba muriendo justo allí a las afueras del Gard. Catarinna apareció justo en ese momento para examinarlo, con un mover de sus manos azules una y otra vez pero la sangre no se detenía.

-No va a durar mucho tiempo. La herida es muy grave no creo… - Todos habían llegado ya al rededor de él para ver que estaba sucediendo.

-Por favor trata. - Había mucho pánico en la voz de Clary que le había tomado la mano, Simon ya no podía hablar balbuceaba algo, pero no entendía, solo había temor en sus ojos, pero no era temor por él, era temor por Isabelle y su hija y porque no había sido capaz de defenderla. Clary estaba tratando de reconfortarlo y en medio de todo, era imposible que la historia terminara así para él, no podía haber sobrevivido a ser vampiro y Edom para morir así. -Haz lo que puedas, por favor, por favor. - Jace la abrazó pero ella no se separó de Simon, fueron los minutos más largos.

-Lo siento. - Susurró Catarina, no puedo hacer nada más por el mundano. -Solo aliviar su dolor. -Clary soltó un alarido, como si el alma se le fuera.

-Hay algo que se puede hacer. Solo algo tan poderoso como una runa hecha por un parabatai puede sanar esa herida. - Quien habló fue la persona que menos pensaron todos, mientras lo volteaban a ver, el hermano Zacariah sostenía todavía la Copa Mortal en sus manos.

-Es un mundano, no un nefilim. - Dijo Jia horrorizada. - ¿Cómo puede ser parabatai de alguien?

-Su conexión con Clary es de nivel Parabatai. - Respondió Catarinna. - Los Nefilims saben tan poco de sus propios rituales.

-Puede ser nefilim si bebe de la Copa Mortal - respondió Jace, dejando una sugerencia en el aire. Bajo ninguna circunstancia la Clave aprobaría un acto así, pero lo cierto es que la situación era impensable.

-Tan solo beber de la Copa podría matarlo. Dudo que resista en ese estado. - Catarina dijo lo evidente, hubo cierta aceptación entre los presentes, Jia respiró al ser liberada de la presión, pero entonces Simon hablo tan bajito que tuvieron que callarse para escucharlo en medio de la deliberación.

-Por favor, necesito recuperar a Isabelle, déjenme intentar, por favor, por favor. - Se quedó allí susurrando las palabras una y otra vez mientras prácticamente agonizaba delante de los ojos de todos. -Por favor.

El hermano Zacariah miró a Jia una vez más tratando de decirle que funcionaría pero ella no se inmutó, La Ley es dura pero es la Ley. - Robert de la nada le arrebató la Copa a Zacariah con autoridad, inclinándose hasta Simon y levantandole la cabeza. Sin pensarlo le dio un sorbo.

El silencio fue atronador esperando que algo sucediera.