MI INMORTAL
"Estas heridas no parece que se curen,
este dolor es demasiado real,
hay demasiadas cosas que el tiempo no puede borrar.
Cuando llorabas, yo te secaba todas tus lágrimas.
Cuando gritabas, yo me enfrentaba a todos tus miedos,
y durante todos estos años, agarré tu mano,
pero tú, todavía tienes todo de mí"
My Immortal - Evanescence
Prepararon sus armas, aunque necesitaban aliados, prefirieron no alertar a la Clave, solo unos pocos verdaderos aliados fueron convocados, entre ellos Aline y Helen, algunos del Instituto de NY, Maia y Bat, Jocelyn y Luke, Catarinna, Tessa y Zachariah, sin embargo Lily no quiso que nadie más del Clan de NY la acompañara, no quería que más vampiros murieran por culpa de Vlad, si ella lo hacía lo haría sola.
Catarina abrió un portal a Rumania que todos cruzaron, era en las ruinas del Castillo de Vlad, era de noche y se sentía helado, el lugar era tétrico, Tessa inmediatamente sintió magia de hadas, Alec iba adelante con su arco, estaba desesperado por Magnus y por Isabelle. Perder a alguien era algo que siempre podía ocurrir siendo cazador de sombras, pero habían sido unos meses infernales, desde casi perder a Magnus en Edom hasta ese momento.
-Muéstranos la entrada hija de la noche. - Le dijo Maryse a Lily. Estaban parados justo en las ruinas del Castillo ubicado en medio de una montaña, lugar que Clary, Jace y Alec ya habían visitado buscando en vano al primer vampiro.
-La guarida está en lo más profundo de este monte, la puerta solo se abre para vampiros. - Respondió Lily quien enfiló, los demás la seguían alertas, el castillo ahora no tenía ningún techo y se notaba que había sido quemado hace siglos, y allí el moho había hecho su moradas, el lugar helaba. Lily encontró unas escaleras internas que bajaban a lo que había sido un sótano, empezó a descender, era un lugar estrecho donde solo cabía una sola persona al mismo tiempo así que tuvieron que formarse en hilera para seguirla. Las escaleras los llevaron a más ruinas, parecía que había sido un cuarto de armas, los nefilim encendieron sus luces mágicas para poder ver. - Estén atentos. - añadió la chica y justo un par de vampiros los sorprendieron atacandolos, fueron sometidos en instantes, poca resistencia dieron. Era un poco extraño, porque si Isabelle estaba allí creyeron que habría más presencia de hadas y vampiros pero el lugar se sentía demasiado solitario.
-Algo no está bien aquí. - Dijo Jace y Clary a su espalda. - Hay muy poco movimiento.
La vampira encontró una pared que tenía grabado un escudo, era la V formada por dos lanzas dentro de un círculo, todos la vieron tomar un puñal que llevaba en el cinturón y cortarse la palma de la mano. La sangre brotó inmediatamente, luego se dirigió donde estaba el escudo.
-Soy una hija de la noche, hija de Vlad. Muéstrame el camino a mi creador a través de mi sangre. - Recitó. - La V reconoció su sangre y abrió una puerta oculta.
-Maldito bastardo. - Susurró Simon.
-Siempre es tan solitario? - Preguntó Alec.-
-Vlad dejó de confiar en alguien hace mucho tiempo, se rodea de pocos, es la sombra de lo que fue. Nadie le tiene afecto, así que sí es normal que esté tan solitario. - La puerta llegaba hasta un salón central donde había 4 opciones más de pasadizos, parecía que el lugar era un laberinto. -Yo llego hasta aquí. - Dijo. - Regresaré, espero que puedan rescatar a la nefilim y a Magnus.
-No los hemos encontrado. Debes guiarnos a través del laberinto.
-Trata con una runa de rastreo. - Dijo la vampira impaciente, Alec se apresuró a hacerle caso pero fue en vano, el lugar apestaba a magia de hadas. Lilly blanqueó los ojos. No voy a bajar allí nunca en mi vida, son celdas y celdas. Pueden buscar ustedes mismos una por una.- La chica habló entre dientes, el lugar se sentía demasiado tenso.
-Dividamonos. - Dijo Jace impaciente.
-Si nos dividimos estaremos todos en riesgo. - Respondió Alec.
-Es la única manera de llegar a tiempo. No sabemos qué tan grande es este lugar pero estamos perdiendo tiempo aquí parados.
Los grupos se formaron, Bat y Maia fueron con jocelyn y Luke al extremo izquierdo, a continuación Maryse junto con Kadir, luego fueron Tessa, Catarina y Jem, Helen y Aline con Lilly, y por último Clary, Jace, Simon y Alec. Todos empezaron a correr en dirección a la puerta correspondiente esperando ser los que hallaran el premio, esperaban llegar a tiempo. La verdad el lugar no era espacioso sino incomodo, era como un calabozo lleno de celdas y celdas hacia abajo, cada vez más oscuro y tenebroso, el lugar estaba vacío no había nadie, ni enemigos ni amigos.
Alec, Clary, Jace y Simon encontraron a Magnus sentado en su celda sucio y sin su chaqueta. Magnus se levantó rápidamente al ver a Alec y lo abrazó a través de los barrotes. Fue un momento especial y emocionante.
-Magnus!
-Mi Amor. - Gritó el brujo extendiendo los brazos.
-Estas bien? - Le preguntó Alec.
-No me han hecho ningún daño, no es a mí a quien querían. - Luego lo soltó para mirar a Simon. - ¡Has sobrevivido!
-Tuvimos que convertirlo en Nefilim. - Jace respondió tratando de abrir la celda.
-Gracias por sacarme de allí, sino hubiera muerto desangrado.
-Te debo mi vida Sven. - Magnus tenía esa expresión casi divertida
-Ahora yo te debo la mía. ¿Dónde está Isabelle?
- Estaba en la celda continua pero la han movido, también al bebé. - Simon sintió toda la emoción ante la esperanza de verlos vivos.
-Como es ella? ¿Cómo es la bebé?
-Es un varón. - Respondió Magnus. - Es inmortal, pero se lo han llevado están tratando de hacer un hechizo. Debemos encontrarlos. - La puerta por fin cedió, Alec entró y lo abrazó.
- ¿Puedes caminar bien?
-Estoy perfecto pero mi magia no funciona. Isabelle no está tan bien, fue un parto muy duro, perdió sangre, está débil.
Simon salió de la celda de regresó al centro esperando que alguien hubiera encontrado a su pequeña familia, se alegraba por Magnus pero necesitaba encontrarlos, ahora que sabía que su hija no era ella sino él, tenía muchas más ganas de conocerlo y que Isabelle viera que estaba bien.
Quienes la hallaron en su celda fueron Tessa, Catarina y Jem, contrario a lo que sucedió con Magnus, Isabelle estaba tendida en el suelo en posición fetal, pensó que eran sus guardas que habían regresado cuando escuchó los pasos apresurados, hacía una hora que se habían llevado a su bebé otra vez, ya no podía escuchar ni siquiera su llano. Tenía tanta desesperanza y tanto cansancio encima, pero algo le decía que tenía que dar una lucha más así fuera la última, estaba pensando en atacar a la guardia cuando entraron pero una voz conocida la llamó por su nombre, era Catarina Loss, sí la misma que la había ayudado a sobrellevar el embarazo, que le había dado algo de fuerza con su voz de bruja regañona
-Isabelle? Isabelle! - La chica trató de ponerse en pie pero estaba adolorida, débil y hambrienta
-El bebé, se lo llevaron, salvenlo. - Respondió casi en un susurro.
-Te vamos a sacar de allí. - Le dijo Tessa, reconoció su voz porque en Londres la había visto, mientras Jem forcejeaba con la reja, entre los tres sin magia alguna lograron abrirla. Los tres la rodearon con ojos de preocupación . - ¿Cómo estás?
-Tengo que encontrar a mi hijo, van a matarlo.
-Vamos a sacarte de aquí primero.
-Simon? Dime por favor que sobrevivió.
-Está vivo. - Isabelle sonrió por primera vez, lágrimas se colaban por sus ojos cansados, pero esta vez eran lágrimas de alegría. Jem la cargó y los cuatro iniciaron el ascenso de regreso.
El último grupo que faltaba por llegar al centro era precisamente el de las dos brujas y Jem, Simon tenía el corazón en la boca cuando vio aparecer primero a Tessa seguida por Catarinna y por último Jem quien llevaba en sus brazos a Isabelle, el chico se abalanzó sobre ellos.
-Izzy!. - Isabelle abrió los ojos para verlo, vivo y con un par de runas dibujadas, estaba vestido de negro y la miraba con sus enormes ojos marrones llenos de expresión.
- estas vivo!. ¡Estás vivo! - Ella le acarició el rostro reconociendo cada centimetro de él, sus largas pestañas, había una runa que sobresalía en su cuello, se veía como él pero al mismo tiempo diferen, fueron unos pequeños segundos que pasaron mientras lo observaba, pero por su mente pasaron imagenes de él siendo mundano y comiendo esa sopa asquerosa y luego vampiro mientras la recorría con sus labios frios, despues los dos en la caballa en Iceland haciendose confesiones de amor- Te dije que no te iba a abandonar, te lo prometí.
-Estaba tan asustada, hubo un momento que perdí la esperanza, pensé que te había perdido otra vez y estás aquí y eres un Nefilim.
-Recordé todo Iz, lo siento, siento tanto todo lo que tuviste que pasar.
- Recordaste todo?… tienen a nuestro bebé. - Respondió de repente entendiendo que luego tendrían tiempo para hablar pero ahora debían enfocarse en lo más importa, además un despues estuvo rodeada de sus seres queridos, su madre especialmente se abalanzó para verla que estaba bien.
-Izzy, te he extrañado tanto. - Alec también apareció en su campo de visión, luego Jace que la tomó en sus brazos en reemplazo de Jem y Clary y todos la miraban como si fuera un acontecimiento, a lo lejos vio a Magnus que estaba tratando de hacer magia.
-Necesita runas. - Dijo Catarina, Alec y Maryse ya tenían su estela en la mano.
-Dame mil runas curativas y una de energía adicional, una que me ayude a sobrellevar el hambre.
-Donde crees que puedan haber llevado al bebé? - Preguntó Simon mientras era atendida
-Estaban tratando de hacer un hechizo con su inmortalidad.
-Que clase de hechizo. - Preguntó Catarina con curiosidad.
-Algo que tenía que ver con quitarsela y trasladarla. - Catarina abrió los ojos como si algo hubiera hecho clic. -
- Vi ese hechizo en la casa de Malcom!-
-Que?
-Nefilims idiotas!. - Exclamó Lily, estaba ansiosa. - Deben apresurarse, porque si le quitan la inmortalidad a ese niño y lo matan, Vlad no va a morir nunca.
-No van a tocar a mi hijo! - Isabelle había recibido un par de runas y se pudo poner en pie, estaba llevando pantalones muy cortos, estaba descalza, era la misma ropa con la que había dormido por última vez en Iceland. Su madre se le acercó dándole su chaqueta para ayudarla a cubrirse, parece que nadie pensó que necesitaría ropa.
-El hechizo es como un sacrificio, necesitan un lugar alto donde construir un altar. Hay algo por aquí que se le parezca?
-Hay un lugar donde Vlad solía empalar a sus enemigos, está más arriba en la montaña, deben estar allá. - Respondió Lily. - Por eso esta soledad.
-Pensé que ibas a regresar.
-Quiero ver morir a Vlad con mis propios ojos.
-Salgamos de aquí y tratemos de hacer un portal.
-La magia no funciona.
-Mis runas sí. - Dijo Clary. - Yo abriré el portal, pero tú debes pensar a donde vas a llevarnos Lily.
-Lo haré. - Dijo la vampira.
- Debemos llegar con cuidado. - Isabelle estaba desesperada. - Si llegamos intempestivamente la reina Seelie va a huir con mi bebé a Feera y nunca más lo volveré a ver.
-Isabelle tiene razón. Debes llevarnos cerca pero no exactamente al lugar. - Lily blanqueó los ojos, había estado en ese lugar hacía 100 años, era cierto que los vampiros tenían excelente memoria pero tampoco tanta.
-Lo haré, estúpidos y malditos nefilims y uds van a matar a Vlad como lo prometieron.
-Mamá dame tu látigo. - Le dijo Isabelle a su madre
-No puedes ir, estás demasiado débil. - Le respondió su madre pero ahora ella también era mamá y nadie ni en la tierra, ni en el cielo, ni en el infierno iba a impedir que fuera por su hijo.
-Dame tu látigo. - Repitió con sus ojos encendidos en llamas y Maryse no le contradijo nada más.
Regresaron por la puerta oculta desde donde habían ingresado, a la noche helada. Clary empezó a dibujar en el suelo su runa para crear el portal, mientras Jace y Alec discutían una estrategía, Isabelle estaba en la mitad de los dos sosteniéndose del hombro de Simon, Magnus, Tessa y Catarina estaban probando si su magia funcionaba pero aún no. - Lo único que me alienta es que allá la magia va a funcionar si estaban buscando hacer un hechizo, fue entonces que Catarina dijo algo que a todos se les había pasado por la cabeza
-Malcom… él sabía donde estaba Isabelle, él… sabía todo y tenía ese hechizo, estaba estudiando, estaba demasiado curioso por el bebé. Hicimos las pruebas de sangre en su casa, es demasiada coincidencia.
-Crees que nos ha traicionado? - Preguntó Magnus en un gesto teatral. - él no haría eso.
-Le daremos el beneficio de la duda hasta el final. - Dijo Tessa. - Pero debemos estar preparados para lo peor.
Jace y Alec continuaban tratando de establecer una estrategia que les permitiera lograr el objetivo de rescatar al bebé.
-Necesitamos crear una distracción, van a ser mayoría y si tratamos de enfrentarlos a todos no vamos a lograrlo. - Dijo Alec.
-Que sugieres.
-Primero identifiquemos donde está el bebé y rodeemos esa zona, si la reina quiere huir con él no podrá hacerlo. Magnus debe ser capaz de bloquear cualquier salida a Feera con su magia.
-Estoy de acuerdo. La prioridad es el bebé pero debemos encargarnos de Vlad, sino va a seguir persiguiendo a Isabelle toda la vida.
- Pero va a estar rodeado de vampiros que lo protejan.
- Tessa y Catarina nos ayuden con su magia a ahuyentar a los vampiros, si hacemos eso vamos a igualar las cosas un poco. Somos menos pero somos más poderosos.
-Estoy de acuerdo. - Entonces Clary levantó la voz.
-Está listo. Es hora de irnos.
El portal los dejó en medio de un bosque, todos excesivamente silenciosos, incluidos los lobos que habían seguido la acción a la distancia, ahora era su momento de patear algunos traseros de vampiros, era algo que siempre les atraía. No había demasiadas hadas ni vampiros, todo parecía demasiado clandestino, lo que les hizo sentir más seguros. Había un lugar en el centro que era una especie de altar, allí estaba el bebé todavía envuelto en la chaqueta que Magnus le había dado, Malcolm Fade resaltaba en la mitad de la noche con su cabello blanco, sostenía un libro y estaba leyéndolo, a un lado estaba la reina con su guardia, al otro lado estaba Vlad, miraba al niño con odio, esperando en qué momento podía ponerle las manos encima.
-Estamos parejos en cantidad. - Susurró Alec. - Magnus puedes sentir alguna salida a Feera?.- Los ojos de gato de Magnus escanearon el lugar, chispas azules salían de sus manos.
-Está al oeste. - Jace hizo una señal con su mano, Helen, Aline, Kadir y Maryse se dirigieron a ese lugar, para tapar la salida.
-Todos atentos. - Susurró Jace. - Tessa y Catarina se prepararon para crear un hechizo de fuego que permitiera que Vlad quedara descubierto para que los lobos pudieran atacar. Isabelle y Simon irían directamente por el bebé.
Lo primero que vieron Vlad y la reina fue el hechizo de fuego atacando a los vampiros, entonces supieron que las cosas se habían ido al diablo. El movimiento que hizo la Reina Seelie fue exactamente el que previeron, tomando el bebé y tratando de huir a Feera, pero los cazadores de sombras le cerraron el paso a su guardia, los cuchillos serafines iluminaron la noche. Isabelle apareció en su espalda.
-Maldita perra. Entregame a mi hijo - La reina le sorprendió ver a Izzy de pie con su látigo electrum sus ojos llenos de odio, cuando unas horas atrás la había visto desvanecida y débil, por un momento la reina temió.
-No lo haré. - La guardia de la reina vio que tendría que defender dos frentes. Entonces Malcolm los atacó con su magia para abrirles paso pero Isabelle se adelantó enredando su látigo en los pies de la reina y la hizo caer soltando al bebé, tenía previsto que podría regenerarse así que era un riesgo que tendría que correr. Maryse se apresuró para tomarlo del suelo y protegerlo, Izzy soltó el aire de sus pulmones al ver que su hijo por fin estaba en los brazos de su abuela, Simon protegiendola con su arco para que nadie se le acercara ni tocara al niño, mientras que la guardia de la reina se abalanzó sobre Isabelle para hacer que la soltara, Jace y Clary llegaron como refuerzo atacando a los soldados de la corte Seelie, eran más pero ellos eran buenos, para ese momento Helen y Aline ya se habían levantado del ataque de Malcom y los ayudaron.
Magnus por su parte se encargó de enfrentar a su viejo amigo, ahora era una lucha de brujos.
-Malcom! Por qué diablos estás haciendo esto? Por qué nos has traicionado?
-Necesito algo que tú no entenderías Magnus, necesito a la Reina.
-Eres un idiota. Apártate o vas a ser apresado por la Clave.
-Jamás caeré en las manos de los nefilim. - Chispas azules y chispas violetas iluminaron la noche, Magnus jamás pensó que estaría enfrentando a uno de sus mejores amigos pero no quería hacerle daño, sin embargo, Malcolm no le interesaba tanto como para dejarse capturar.
El hechizo de fuego surtió el efecto que tanto habían esperado, los vampiros que rodeaban a Vlad trataron de huir pero terminaron enfrentándose a los lobos, Alec con su espada serafín estaba tratando de alcanzarlo como fuera, cuando por fin lo logró los dos se enfrentaron en una batalla épica, pero Vlad era inmenso y el arma favorita de Alec no era la espada, sino el arco así que estaba en desventaja, mientras los demás trataban de batallar con la guardia de la reina Seelie que buscaba recuperar el bebé como fuera aunque finalmente no tardó en darse cuenta que iba a perder y que era mejor salir huyendo. Isabelle estaba enloquecida castigando hadas con su látigo a diestra y siniestra, parecía un Ángel vengador desatado con ira, era la ira de una madre a la que le habían tocado lo más preciado, era la ira de una verdadera guerrera, una cazadora de sombras que había estado a la defensiva por demasiado tiempo y estaba cansada de eso. Maryse fue rodeada por los demás Shadowhunters para proteger al bebe y pronto estuvieron en ventaja, la reina y su guardia salió corriendo hacia Feera, mientras Vlad y los vampiros seguían combatiendo, pero en un movimiento demasiado rápido para que Alec lo viera, el vampiro lo atravesó con su espada.
Magnus corrió para alcanzar a su novio, un hilo de sangre salía de su boca, aprovechando el descuido Malcolm abrió un portal para largarse de allí, mientras Simon preparó una flecha y apuntó a Vlad, liberándola del arco y dando en el blanco.
-Maldito Diurno, vas a pagar por esto. - Vlad notó que en ningún momento se convirtió en ceniza, la herida de la flecha empezó a sangrar.
-Estas muerto Vlad, no tienes escapatoria, tu reinado llegó a su fin y seré yo quien acabe contigo. Nunca más vas a volver a tocar a mi familia. - Simon preparó otra flecha, el vampiro se movió rápido para esquivarla esta vez pero pero Isabelle lo alcanzó con su látigo, el Primero se arqueó de dolor ante el efecto del electrum. Simon le dio con otra flecha que le atravesó la garganta, el vampiro se retorció. Lily que hasta el momento se había alejado de la batalla, tomó la misma espada de Vlad que estaba en el suelo y se acercó al tipo que yacía arrodillado en el suelo tratando de sacarse la flecha y esta vez no se había desintegrado ante los ataques sabiendo que esta vez no sería como las anteriores, además estaba solo, sus seguidores habían huído y se veía patético. La vampira lo miró con mucho desprecio
-Esto es por todos los vampiros que murieron por tu culpa maldita. ¡Nunca nadie volverá a obedecerte, morirás solo! - Lily le cortó la cabeza y el cuerpo inerte cayó al suelo. - Los brujos encendieron chispas para quemarlo y eliminarlo definitivamente.
Alec agonizaba, Jace había estado tratando de dibujar runas curativas y Magnus con su magia parar la sangre pero fue en vano. Simon le quitó de las manos a Maryse al bebe para que ella pudiera correr al lado de su propio hijo, Isabelle también lo hizo.
-Magnus por favor ayudalo.
-Estoy tratando. - Respondió desesperado. Tessa estaba tratando de ayudar pero nada funcionaba. Estaban viviendo otra escena de vida o muerte en muy poco tiempo, parecía que la vida se empeñaba en arrebatarles a uno de ellos, a no concederles felicidad completa.
-Tenemos una opción. - Susurró Catarina. - Conozco el hechizo, puedo trasladar la inmortalidad del bebé hasta el nefilim. - Isabelle la miró entre esperanzada y confundida, Alec se quejó en medio del dolor.
-El hechizo requiere algún tipo de sacrificio para que funcione no? - Preguntó Magnus.
- No, él bebé no tenía que morir por quitarle la inmortalidad. La reina y Malcom no lo querían muerto, era Vlad para no caer en la maldición.
-No quiero ser inmortal.
-No puedo perderte Alec! - Isabelle le gritó. - No más tragedias para esta familia.
-Izzy no. - Le dijo Magnus lleno de lágrimas viendo como el amor de su vida se le escapaba. - Si es tu decisión Alec, voy a respetarla porque te amo.
-Magnus no! - Isabelle le gritó.
-Isabelle tú no sabes qué es ser inmortal, ver morir a las personas que amas.
-Al diablo! No vamos a perder a nadie más. - Catarina miró a todos buscando algún tipo de señal o aprobación.
-Si Alec muere va a ser en vano haber entregado mis recuerdos en Edom. - Dijo Simon. - No puede ser que casi perdí a mi familia y mi vida en vano en Edom.
-Por favor. - Rogó Maryse.
-No quiero. - Respondió su hijo mayor.
-Esto no va dañar al bebé cierto? - Preguntó Simon con preocupación.
-El no necesita ser inmortal, es muy joven y no está herido.- respondió Catarina. - Va a seguir los pasos de su padre. - Simón asintió
-No puedo perder a otro hermano, Alec. No puedo perderte. -Añadió Izzy suplicante. - Pensé que de todos tú lo entenderías.
-Magnus sé que es ser inmortal, se que es ver morir a las personas que amas, también sé que lo que te hará perder a Alec. - Dijo la bruja de pie azul, entonces inició a recitar el encantamiento. Magnus no estaba de acuerdo pero no iba a evitarlo, tenía toda la esperanza que funcionara. Tessa después de haber escuchado a su colega decirlo varias veces se le unió, todos vieron como un halo de luz iluminó al bebé, Catarina levantó las manos y el halo se levantó también. El halo se posó sobre Alec que se iluminó por unos segundo y luego el halo despareció. Jace trató de hacer otra runa de curación inmediatamente, Clary otra, las runas no se borraron esta vez.
Unos minutos después Jace sintió su runa parabatai escocer y cuando se levantó la camisa para verla era más oscura y fuerte, como si estuviera recién hecha, cuando Alec abrió los ojos para verlos, sus ojos eran tan azules, si era posible que fueran más, un azul intenso y eterno. Magnus lo envolvió con sus brazos como si nunca lo fuera a dejar ir. Los dos eran inmortales ahora.
