Hjerte: Esto solo me pasa a mí

By: Duo V.P.V.M.

Capítulo 20

Sábado.

Los sábados por la mañana eran sagrados para cualquier alumno, sin importar la casa.

Eras los días que podían dormir un poco más, jugar, salir a Hogsmeade y demás.

Nadie lloraba un sábado por la mañana… Hasta ahora.

En la torre de Gryffindor, dentro del dormitorio de los chicos de 6to grado, recostado sobre su cama, Harry Potter derramaba lágrimas de coraje e impotencia.

Habían pasado tres días desde el encuentro con Justin y la huida de Draco.

Tres días en los que el rubio se negaba a escucharlo, o a estar en su presencia. Sus cartas era incendiadas sin abrir y la entrada al dormitorio del Slytherin le había sido prohibida.

Blaise había intentado convencer al rubio de hablar con Harry, pero aun no lograba nada. Y la desesperación del moreno aumentaba ante la posibilidad de que el rubio comenzara a presentar síntomas de rechazo por su pareja.

Razón por la cual Harry no había dormido mucho en los últimos días intentando descubrir la manera de resolver el asunto.

-¿Harry? – Lo llamo Ron- Hermano, es hora del desayuno.

-No tengo hambre – sollozo

-Tienes que comer algo, desde ayer en el desayuno que no comer. Sé que todo el asunto con, Malfoy te tiene mal, pero matarte de hambre no va a solucionar nada.

-¿Y qué sugieres que haga? – Soltó el moreno sentándose en la cama – Ya intente hablar con él y solo conseguí que me gruñera- Le mandé cartas, las quemo. No tengo pruebas de que Ginny planeo todo, ni siquiera después del enfrentamiento que tuvimos.

Ron solo se entristeció ante lo último, recordando lo que Harry le conto sobre la pelea.

-Flash-Back-

Harry Potter era conocido por muchas cosas, no por nada era el joven más famoso de la comunidad mágica, pero algo que sus compañeros de colegio tenían muy presente era el explosivo carácter del chico. Mismo que caminaba apresuradamente, con un aura asesina rodeándolo, rumbo a uno de los salones.

-¡GINEBRA! – grito al identificar a la a chica saliendo de su clase.

-¿Harry? – Pregunto sorprendida por el grito - ¿Qué ocurre? ¿Paso algo?

-¿Qué hiciste?- farfullo el moreno -¿Qué demonios hiciste?

-No tengo idea de que hablas ¿Estás seguro que te sientes bien? Vamos a la enfermería – La pelirroja no estaba segura de que pasaba, se suponía que Harry estuviera con Justin, no gritándole en medio pasillo.

-¡SUELTAME! – Grito el chico, alejándose de Ginny – No necesito ir a la enfermería para saber que me hechizaste, así que por tu bien responde ¿Qué me hiciste?

-Harry escúchate, lo que dices no tiene sentido. Vamos a la…

-¡Deja de mentir! ¡Justin confeso! Me dijo como lo reclutaste, como le prometiste que estaría conmigo ¿Quién te crees que soy? ¿Un objeto que puedes subastar? Escúchame bien Ginebra Weasley, más te vale que me digas que hechizo, poción o encantamiento usaste para confundirme antes de que pierda la poca paciencia que me queda.

-Yo no hice nada

-Bien, si así quieres jugar, juguemos – Con esas palabras Harry saco su varita – Expecto patronum – Un hermoso siervo apareció bailando a su alrededor – Director, necesito que llame a los aurores, quiero levantar una denuncia en contra de Ginebra Weasley por uso de hechizos ilegales, además de atacar el vínculo entre un mi Veela y yo.

Todos los alumnos que se encontraban en el pasillo callaron al escuchar aquello.

-¿Estás loco? ¿De dónde sacaste semejante locura? No tienes pruebas de nada – soltó escandalizada la chica.

-No me subestimes Weasley, lo que hiciste no tiene nombre, y si pierdo a Draco por esto, juro por Merlín que no descansare hasta que te hundas en Azkaban ¿Me entiendes? No importa que tanto quiera a tu hermano, nadie, escúchame bien, nadie se mete con mi Veela.

Con esto último Harry Potter salió en busca de su Veela, sin mirar como Ginny Weasley se deslizaba hacia el piso, con el terror de la amenaza calando hondo.

-Fin Flash back-

-Estoy perdiendo al amor de mi vida porque una niña mimada no pudo aceptar mi elección. – sollozo nuevamente.

-No estás en condiciones de hacer nada por el momento ¿Por qué no sales a Hogsmade con nosotros? Hace mucho que no salimos los tres solos. Puedes despejarte, y seguro que Hermione tiene un plan para resolver todo. ¿Qué te parece?

-No lo sé, siento que no dejare de llorar el resto de mi vida.

-Llora entonces, solo no aquí. Puedes seguir llorando de camino al pueblo.

Con un pase de su varita, Ron cambio las ropas de su amigo por algo más apropiado para una visita a Hogsmeade.

-¿Qué dices?

Una sonrisa se asomó en los labios del moreno, aun con lágrimas recorriéndole las mejillas.

-D H-

Otro día más sin Potter. Y era una pesadilla.

Sus instintos querían despedazar a Finch Fletchley, tomar a Harry y reclamarlo como suyo.

Pero sabía lo mucho que su Hjerte lo odiaría si hacia eso. Podía soportar el rechazo, pero la idea de ser odiado por el moreno lo hacía querer vomitar.

Blaise y Theo habían intentado animarlo, abocar por Harry, convencerlo de que tenía que haber una explicación mejor a lo sucedido, sin muy buenos resultados.

Con los instintos alterados y su orgullo lastimado era poco probable que escuchara algún consejo. Había quemado todas las cartas que Harry mandaba, ignorado todos los acercamientos y mandado de regreso todo lo perteneciente al moreno en un intento de evitar escuchar el rechazo directo de su Hjerte.

Para colmo era fin de semana en Hogsmade, lo que significaba que todo el mundo iría al pueblo, incluyendo a Potter y su nuevo novio.

Negándose a sufrir más, dejo que Blaise y Theo fueran al pueblo sin él. Los chicos no tenían por qué arruinar su fin de semana solo porque Draco estaba muriendo de apoco.

Una de las lámparas de noche exploto.

Respira, respira, aunque duela como el demonio, respira – pensó, intentando calmar su magia.

Un golpe en la puerta rompió su concentración.

-Pase – gruño. Un chico de segundo, del cual no recordaba su nombre, entro rápidamente con un sobre en sus manos.

-Una lechuza me trajo esto, dice que te lo entregue rápidamente. Juro que solo leí la nota que era para mí – soltó el chico nervioso, dejando el sobre sobre la cama, para huir del cuarto lo más rápido que pudo.

El sobre era como cualquier otro, sin nada de llamativo aparte de su nombre.

Dentro una nota rezaba.

Hogsmeade. 6:30pm

Trae al León.

Eso era todo, no firma.

Le tomo un par de segundos entender de que se traba, y entonces el pánico lo golpeo.

¡¡El plan de Voldemort!!

¿Cómo pudo olvidar al cara de serpiente?

¿Hogsmeade, 6:30? ¿Es que planeaba atacar esa misma tarde? ¿Y qué era eso de llevar a un león? ¿De dónde iba a sacar un león? Los únicos leones que conocía eran… ¡OH NO!

Sin pensarlo más, salió corriendo de su habitación.

Tenía que llegar con su Hjerte.

Tenía que proteger a Harry.