Hjerte: Esto solo me pasa a mí
By Duo V.P.V.M.
Capítulo 21
Gris, el cielo era gris. No completamente, algunas nubes contrastaban con su blancura, pero en general era gris. Justo como él se sentía, y justo como el, amenazaba con derramar liquido sobre ellos.
-¡Harry! – Escucho que Hermione lo llamaba. Suspiro profundamente antes de encarar a sus amigos.
-¿Si?
-¿Quieres tomar algo en las tres escobas o seguimos caminando?- Ambos chicos lo miraban con tristes sonrisas y las caras rojas por el viento frio que azotaba. Estaban intentando animarlo y el no prestaba atención. Decidido a resolver eso, dijo – Vamos por algo caliente. Este frio esta en todos lados.
Las sonrisas de Ron y Hermione se ensancharon ante eso.
Un momento antes de entrar a las tres escobas sintió un ligero tirón en su pecho, pero acostumbrado al dolor de no tener a su Veela cerca, lo ignoro.
-D H-
El aire golpeaba su cara haciéndolo acurrucarse más contra el cuerpo a su lado.
-¿Frio?- Le preguntaron al oído.
-No entiendo como tú no pareces tener frio. Este viento se mete por todos lados – Acuso el más bajo.
-Es por la costumbre, en las mazmorras hay corrientes igual a estas.
-Gracias al cielo no soy Slytherin, terminaría congelado cual paleta.
-Jamás dejaría que te congelaras. Además es una excusa genial para acurrucarse ¿No crees?
-¡THEO! – Exclamo Neville completamente apenado.
-Lo siento, lo siento, pero era una oportunidad perfecta – en respuesta recibió un golpe en la cabeza, seguido de un ligero beso en la mejilla, cosa que lo hizo sonrojarse.
- Son la pareja más dulce del universo, me están dando diabetes – intervino una voz conocida a sus espaldas.
-Blaise ¿No tienes otro lugar donde estar?
-No, mi león está intentando animar a Potter. Así que es mi día libre, por así decirlo.
-Básicamente te sientes solo.
La sonrisa del moreno desapareció para dar paso a un puchero – Sí.
El llanto dramático de Blaise hizo que el Gryffindor soltara una risita.
-¿Gustas acompañarnos por chocolates? Después podemos buscar a Ron y a los demás. No creo que les moleste.
-¿Enserio? – Pregunto esperanzado Zabini –Theo tu novio es increíble, no lo pierdas.
-No pensaba hacerlo
-¿No…Novio? – La cara de Neville volvía a estar toda roja, haciendo reír a los chicos.
-Tranquilo, todo a su paso. Pero espero llegar a eso pronto – soltó Theo.
Nev solo asintió caminando rumbo a Honeydukes
Un segundo después la estación de trenes exploto, desatando el infierno.
-D H-
-Rápido, rápido – rezaba entre jadeos, intentando que sus piernas no se rindieran.
Cada vez estaba más cerca del pueblo.
Podía ver las casas que indicaban la entrada al pueblo, algunos alumnos caminaban tranquilos de regreso al castillo y todo parecía estar en calma.
Se detuvo un segundo para recuperar el aliento, y lo escucho.
El estruendo de una gran explosión, seguido de humo.
Comenzó a correr de nuevo.
¡¡Rápido!! ¡¡Rápido!!
-D H-
El pequeño pueblo de Hogsmade era la estampa del infierno.
Los edificios ardían en llamas, la gente corría despavorida hacia el castillo.
Algunos alumnos y adultos enfrentaban a la horda de mortifagos a la espera de la llegada de los aurores.
Harry, Ron y Hermione habían corrido rumbo a la fuente de la explosión tan pronto como se produjo.
-¡Hermione! ¡Llama al E.D., todo el que pueda ayudar que se presente, tenemos que sacar a la gente del pueblo! – grito Harry mientras desarmaba a un Mortifago.
Sin perder un segundo la chica conjuro un patronus que salio volando.
-¡Expelliarmus! – Ron peleaba hábilmente noqueando a todo el Mortifago que se le ponía enfrente. Hermione inmovilizaba a cuanto podía, quitándoles varitas y pegándolos al suelo. Harry por su parte se aseguraba de proteger a los alumnos, que asustados se escondían.
-¡Protego! – tres voces soltaron al mismo tiempo, conjurando un fuerte escudo que les dio unos momentos de respiro.
-¿Dónde están los aurores? – pregunto Hermione apenas pudo respirar.
-No lo sé, pero esto no pinta bien – señalo Ron, mientras por el camino de la estación llegaban más mortifagos.
-¿Alguien tiene un plan? – pregunto Seamus que intentaba desarmar a tres.
-Aparte de evitar que nos maten, la verdad es que no – Respondió Harry. Estaban aguantando bien, pero necesitaban a los aurores.
El edificio que estaba junto a ellos exploto en llamas, mandándolos por los aires.
-D H-
Solo podía ver humo y escombro por todos lados.
-¡Harry! – llamaba Draco desesperado. Su Hjerte estaba en peligro.
-¡Draco! – escucho que lo llamaban, sin poder distinguir quien era corrió rumbo a la voz.
-¿Blaise? – Su amigo estaba poniendo un escudo alrededor de una de las casas más alejadas del pueblo.
-El camino esta bloqueado, no supe donde esconder a los de tercero – Explico el moreno. Por las ventanas se podían ver las caras aterradas de los niños.
-¿Has visto a Weasley? ¿Granger?
-Si quieres preguntar si se algo de Harry, la respuesta es no. Apenas escuchamos la explosión Neville, Theo y yo intentamos encontrarlos, pero todo es un caos. Nos separamos para buscarlos, me distraje cuando aparecieron los mortifagos.
Después de asegurarse que la casa era segura ambos chicos se dirigieron al centro del pueblo.
-D H-
Los oídos le retumbaban, su visión estaba nublada y podía asegurar que una o dos de sus costillas se habían fracturado.
Levantándose con esfuerzo, Ron intento encontrar a sus amigos con la vista. Todo a su alrededor era escombros.
A un par de metros Seamus, Dean y Hermione se sacudían los escombros. No había rastros de Harry.
-¡Harry! – grito el pelirrojo, esperando respuesta.
-¡Ron! – Soltó Hermione alarmada, señalando detrás de él. No tuvo tiempo de reaccionar antes de que una mano se cerrara sobre su garganta, con una varita enterrándosele en la espalda.
-Vaya, vaya ¿Qué tenemos aquí?- La voz rasposa le acaricio el oído –Nada más y nada menos que un Weasley.
Ron apenas y lograba respirar, de la fuerza que el sujeto estaba ejerciendo contra su garganta.
-Dime pequeño Weasley ¿Dónde está Potter?
Hermione lo miraba aterrada, intentando descifrar el siguiente movimiento. Seamus y Dean tenían las varitas listas para el contraataque.
-¡Contesta! –Ordeno el hombre.
-Como si te fuera a decir, tu maldito.
-¡DIME!
-¡Nunca!
-En ese caso te obligare a que lo llames ¡CRUCIO!
Ron jamás había sentido un dolor tan horrible en su vida. Cada una de las células de su cuerpo estaba siendo atacadas.
-¡Alto! ¡Detente! – escucho que alguien gritaba, pero no supo quién.
- Grita más fuerte, pequeña comadreja, Potter no te ha escuchado.
-N…No –tartamudeo el pelirrojo apretando los dientes.
-¡Ron!
-¡¡CRUCIO!!
El dolor volvió de golpe, mucho más fuerte que la vez anterior. Y luego desapareció.
Un segundo de respiro fue suficiente para intentar descubrir que estaba pasando, y lo que vio lo sorprendió de sobre manera.
Blaise y Malfoy. Su novio y el Veela peleaban con su captor.
-¡Ron! ¿Estás bien? – pregunto Hermione, con sus manos paseando por su cuerpo en busca de heridas.
-B…Bien – susurro con voz rasposa por los gritos.
-¡Vienen más! – aviso Dean, apuntando hacia donde media docena de Mortifagos se acercaban.
Los cuatro se unieron a los Slytherin, noqueando al maldito que había torturado a Ron.
Hechizos volaban por todas partes. Mortifagos con instinto asesino enfrentándose a estudiantes que daban buena pelea.
Tan concentrados estaban que nadie noto como el Mortifago antes noqueado comenzaba a despertarse. Tampoco vieron como el hombre apuntaba su varita en contra del pelirrojo.
-¡Bombarda!
Una luz azul voló en dirección a Ron, que apenas escucho el hechizo convoco un escudo, aun sabiendo que el escudo no pararía por completo los efectos. Dos segundos después un cuerpo choco contra él, sacándolo de la trayectoria de la maldición.
Con los ojos abiertos de par en par, logro ver como la luz impactaba contra el cuerpo, haciéndolo volar contra uno de los edificios, logrando perforar la pared.
Un grito aterrado salió de su garganta lastimada al reconocer el cuerpo.
-¡¡BLAISE!!
