Hjerte: Esto solo me pasa a mí

By Duo V.P.V.M.

Edición: Scarlet

Capítulo 27

WARNING: Uso de lenguaje fuerte y descripciones un tanto grotescas. Es una batalla ¿Qué esperaban?

Lluvia de colores; un evento con el que muchos sueñan, y si la vida de Harry no fuera tan complicada, él también soñaría con eso, pero como su vida si es muy complicada, ese hermoso suceso se veía opacado por la situación.

Si uno viera la escena en cámara lenta sería una de las escenas más caóticas y coloridas jamás presenciadas.

Un dragón completamente blanco, bañado en destellos de colores provenientes del ventanal que acababa de atravesar, rugía colérico. Mortifagos corriendo a refugiarse de la ira del dragón. Una mujer con expresión lunática luchaba sin control con un hombre de rubia cabellera mientras Lord Voldemort y su serpentesca apariencia observaba la escena atónito.

¿Y Harry Potter? Bueno, él intentaba recuperarse del paro cardiaco que el rugido del dragón le provocó.

-¿Qué demonios? – Preguntó el moreno en voz alta.

-¡No cantes victoria Potter, no sé cómo lograste invocar a un dragón, pero no te salvará de tu destino!.

-¿¡Invocar!? ¿Tú crees que el dragón es mi culpa?

Un rugido y el rozar de plumas los interrumpió, segundos después el dragón se esfumó y en su lugar Draco Lucius Malfoy hizo acto de presencia.

-Técnicamente si es tu culpa cariño- Informó el rubio

-¿Draco? ¿Cómo? ¿Qué?...espera, ¿Me llamaste cariño?

-Llamarte por tu nombre es poco original

-Cariño no es mucho mejor

-Pero….

- ¡Avada kedavra!

Un rayo de luz esmeralda cruzó hasta donde se encontraba Harry, salvándose en el último segundo gracias a la aparición de un ala draconiana en el camino de la maldición, haciendo que esta rebotara y golpeara a uno de los mortifagos que corría por el salón.

-¿Qué demonios? – Exclamó el moreno - ¿Eres a prueba de Avadas?

-Aparentemente

Ambos chicos se miraron un segundo, antes de sonreír. Voldemort estaba perdido.

Las maldiciones volaban.

Draco y Harry parecían bailar uno alrededor del otro, con el ojiverde atacando con cuanto hechizo conocía y el rubio repeliendo cualquier ataque.

Lord Voldemort estaba furico, estos mocosos no podían estarle ganando al mago tenebroso más poderoso de los tiempos modernos y su ejército. Se iban a arrepentir de retarlo.

Con movimientos rápidos lanzó un hechizo a los pies del Veela, alejándolo un par de metros lejos de su Hjerte. Harry apenas pudo notar la desaparición del rubio cuando un hechizo lo estrelló contra la pared opuesta.

-Esto es entre tú y yo Potter- susurró en parsel Voldemort acercándose amenazante al muchacho caído.

Harry estaba en problemas

-H D-

Minutos antes, del otro lado de la sala, Lucius Malfoy luchaba ferozmente contra su lunática cuñada, Bellatrix Lestrange.

-Siempre supe que eras una escoria, nunca fuiste digno para mi hermana y mucho menos para mí lord.

-Tu lord es un psicópata. Un demente mentiroso que vende la pureza de la sangre aunque él es un mestizo.

-¡MIENTES! Mi lord es mil veces más puro que tú, sangre de bestia.

-Acéptalo Bella, Voldemort o mejor dicho Tom Riddle, es un mestizo hijo de un muggle. Podrás decir lo que quieras de mi sangre, pero al menos es mágica.

Ante las palabras del hombre la poca sanidad mental de la más fiel de los mortifagos se rompió. Con un grito lleno de ira se abalanzó sobre su oponente, lanzando toda maldición que saliera de su boca.

El ataque era tan visceral que a Lucius le estaba costando mucho trabajo defenderse o planear un ataque.

-¡CONFRINGO!

Apenas esquivando el hecho, el rubio cayó al suelo, quedando en clara desventaja.

-Es tu hora Malfoy. AVADA…..

-¡EXPELLIARMUS!

Severus Snape apareció de la nada, salvando el pellejo de su querido rubio.

-¿Severus?

Sin quitar su mirada de la figura caída de Bellatrix dijo – Ve a ayudar a Draco, yo me encargo de Bella.

Lucius solo asintió, corriendo hacia donde su hijo y Potter luchaban.

-¿Enserio crees que te vas a encargar de mí? Tu precioso Lulu apenas y escapó de mis garras ¿Qué te hace pensar que tú vas a salir vivo de aquí?

-Lucius estaba tomando en cuenta los sentimientos de Narcissa para contigo, a mi…a mí me importa un carajo.

La mujer solo sonrió maniaticamente.

-No te voy a matar Severus. Te voy a dejar a un paso de la muerte para que puedas presenciar la destrucción de Potter y tu Draco. Yo sé lo mucho que aprecias a mi querido sobrino, casi como el hijo que no pudiste tener con la salamandra de Malfoy. ¿No?

Mi Lord acabará con él, dejando a la salamandra devastada, dándome la oportunidad de enterrar mis uñas en el cráneo de Lucius Malfoy. Y será en ese momento, cuando hayas perdido todo, que acabaré con tu mísera y traicionera vida.

-Me impresiona la confianza que tienes en tus habilidades.

-¡CRUCIO!

-¡SECTUMSEMPRA!

- H D –

Mientras Bella y Severus luchaban, Lucius llegó a donde Potter intentaba darle batalla a Riddle. Un rápido repaso de la situación le dejó ver que un gran grupo de mortifagos mantenía ocupado a su hijo, impidiéndole que fuera en auxilio de su hjerte. Sabiendo esto, Lucius noto que él estaba mucho más cerca de Potter que de Draco, y que Potter necesitaba ayuda.

-EXPELLIARMUS

Su hechizo apenas desbalanceó al hombre con cara de serpiente, dándole tiempo a Lucius de llegar al lado de Harry.

-Cuando te dije que salieras por la ventana era porque quería evitar este tipo de cosas, no porque me pareciera divertido. – Lo reprendió el mayor.

-No es mi culpa que el maldito ventanal no se rompiera. – respondió Harry – Aun así, gracias

-Agradeceme cuando terminemos con esto.

-¡Lucius! Tu miserable traidor, que manchas el nombre de los pura sangre al estar del lado de este mocoso. ¿Cómo pudiste dejar a tu Lord?

-Eres tu quien mancha cualquier honor pura sangre. Tu que has engañado a todo mundo por años, ¡Tu sangre sucia!

Tom Riddle soltó un rugido furioso ante aquel nombre, lanzando maldición tras maldición, acorralando a ambos hombres.

-¡TENEBRIS CONSUMMATIO!

Un rayo color negro salió disparado de su varita.

Lucius reconoció la maldición, sabiendo que no había cómo detenerla, solo atinó a cubrir lo mejor que podía el cuerpo del menor y rezar a la magia que salieran de esta.

- H D –

Minutos antes Severus seguía enfrentando a Bella.

Los hechizos volaban entre ambos destruyendolo todo. La locura de Bellatrix impulsaba su magia, mientras que el cerebro de Severus buscaba la oportunidad perfecta para atacar. Oportunidad que se presentó cuando la mortifaga trastabilló debido al excesivo uso de su magia.

La maldición de Severus le golpeó directamente en el pecho dejándola tiesa en su lugar, mientras su piel se ennegrecía lentamente.

-Te vas a pudrir en vida y en la muerte Bella, pero no te preocupes, tu lord te hará compañía pronto.

Bellatrix soltó un gemido lastimero antes de desmoronarse en el suelo, convirtiéndose en una pila de podredumbre y huesos.

Satisfecho con el resultado, el maestro de pociones buscó con la mirada las cabelleras platinadas de los Malfoy, solo para ver como Lucius y Potter eran interceptados por una de las maldiciones de Lord Voldemort.

-¡NO!

- H D –

Los mortifagos seguían apareciendo como cucarachas, uno tras uno impedían su avance hasta su Hjerte. Por un momento pensó en transformarse, pero no sabía cómo hacerlo y no tenía tiempo para ponerse a experimentar.

Un jalón en su interior le dejo frio, algo pasaba con su Hjerte.

Segundos después escucho como la voz de Severus se alzaba sobre el caos mientras un rayo color negro impactaba contra su padre y su Hjerte.

-¡NO!