Capitulo 5 Maldición

Destrucción, muerte y caos

Era lo había en la ya destruida ciudad de Valdimor, casas completamente destruidas o hechas completamente cenizas, cadáveres de tanto adultos como infantes regados por todas las calles siendo comidos por los cuervos y el cielo aun después de no haber ya alguna llama, estaba completamente oscuro siendo que algunos rayos de sol salían de las nubes.

En medio de toda destrucción estaba sentada de rodillas una chica al cual agarraba algo entre sus brazos, aquella chica parecía que no había comido durante días debido a que se encontraba algo desnutrida, su pelo estaba sucio como si no hubiera sido lavado, ella parecía mirar hacía los cadáveres que estaban siendo comido por algunos cuervos y por las moscas, su mirada parecía estar apagada y casi sin algún tipo de vida.

Aquella chica era Irina, la Hunter que sobrevivió a la destrucción de Valdimor y lo que agarraba con sus brazos era la cabeza de su compañera y hermana muerta Aeris. Ella no sabía cuanto tiempo había permanecido aquí ¿días? ¿semanas? No lo sabía.

Y de repente ella noto unas moscas que iban acercando hacía Irina...o mejor dicho a la cabeza al cual reacciono con una mirada desesperada.

-….No..alejaos.

Dijo mientras las intentaba alejar con una mano mientras que con la otra agarraba la cabeza.

-Alejaos, alejaos, alejaos, ALEJAOS de ella.

Dijo mientras que seguía alejando las moscas de la cabeza y después de unos minutos lo consiguió y empezó a respirar de forma agitada mientras miraba la cabeza de Aeris para ver que….que lo único que se podía identificar que era Aeris era su pelo.

En ese momento Irina soltó un grito desgarrador que se seguramente se podría escuchar por todo la destruida ciudad mientras abrazaba la cabeza con fuerza.

-Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento mucho.

Dijo mientras seguía abrazándola con fuerza como si se culpara de que la cabeza de Aeris se estuviera ya descomponiendo.

-Patética.

Dijo una voz que hizo que reaccionara Irina y antes de hacer algo, fue pateada con fuerza hacia los escombros de una casa al cual casualmente estaba la espada de Aeris, al cual estaba cubierta de sangre seca. Irina intento levantarse pero algo le agarro por el cuello y fue suspendida en el aire y pudo ver a quien la estaba sujetando por el cuello….pero en realidad no sabía que era, ella solo veía una silueta echa de fuego negro, ella intento atacar a esa cosa pero sus ataques no le hacían nada...solo lo atravesaban como si golpeas el agua con tu puño o cuando golpeas la niebla.

-Eres realmente patética Irina, viste morir a tu familia….a tu amiga...a tu hermana...y a los que te dieron una oportunidad pero no hiciste nada….solo mirabas como la patética que eres….

Dijo aquella silueta, Irina intento hablar pero no podía, era como si su voz estuviera hubiera desaparecido.

-Y por ello mereces un castigo….

Dijo y Irina sintió como su cuerpo o sus músculos empezaron a fuertemente a doler con un dolor que para ella era básicamente indescriptible y sintió que su brazo izquierdo estaba siendo quemado, a pesar de que no estaba ni siquiera quemándose.

-Recibirás esta maldición como castigo...una maldición que jamas podrá ser removida con nada, ni por seres que me superan en poder….nada podrá remover esta maldición.

Dijo mientras que en el brazo izquierdo de Irina se empezó a formar un extraño tatuaje de color negro y rojo al cual parecía estar echo con sangre en vez de tinta.

-A partir de ahora…..seras privada de el fin de tu sufrimiento y de otras cosas.

Y tiro a Irina al suelo y solo al soltarla y su cuerpo caer al suelo su voz empezó a gritar Irina de forma desesperada mientras se agarraba con fuerza su brazo y aquella silueta se empezó a alejarse de Irina y desvaneciéndose misteriosamente.

Irina empezó a ponerse posición fetal mientras se sujetaba su brazo izquierdo con fuerza, el dolor que estaba sintiendo era inimaginable, pero ella miro a la espada de Aeris que estaba al lado y solo alzo su mano temblorosa hacia la espada y al cogerla la agarro con fuerza e intento levantarse...pero callo al suelo y aun agarrando la espada perdió la conciencia por el dolor.

….

Irina no sabía donde estaba, ella estaba suspendida en un lugar cubierto por tinieblas y siendo débilmente iluminado por cientos o quizás miles de velas que flotaban por el aire, Irina se levanto y miro el lugar, ella no sabía donde estaba ni siquiera como había llegado, pero de la nada se empezó a escuchar un extraño sonido como de un latido, ella miro a todas partes pero no nada….solo oscuridad pero aquel sonido seguía aumentando mas y aumentado mas las pulsaciones mas y mas asta un punto en que empezaba a ser molesto para Irina pero de la nada miro sus manos para quedar sorprendida por lo que veía.

Ella veía que sus venas estaban marcadas con un color rojo oscuro y ademas su piel estaba volviéndose de color carne a un color mas como el rojizo claro. Irina estaba perpleja a lo que veía pero a su vez empezó a sentir una fuerte sensación, una sensación que solo le decía una sola cosa…."Destroza"

….

Irina poco a poco empezó a despertarse y al hacerlo pudo notar en donde encontraba, ella estaba en una sala de un hospital y pudo notar que estaba tumbada en una cama de hospital.

-(¿Estoy en un hospital?)

Pensó mientras intentaba se intentaba levantar y de la puerta entro una especie de médico que al verla la miro con una cara seria.

-Valla, por fin despertaste señorita.

Dijo el médico con una cara seria.

-¿Donde estoy?.

Pregunto Irina y el doctor miro a unos documentos unos momentos en silencio antes de responderla.

-Estas en el hospital de la ciudad de Nostramos.

Dijo el doctor en tono serio y monótono mientras que veía unos papeles.

-¿Cuántos días llevo aquí?

Pregunto Irina confundida.

-Por lo menos dos días, eres muy afortunada señorita Irina, solo has sufrido algunas daños menores pero nada que ponga en riesgo su vida, es increíble que usted haya sobrevivido a tal ataque.

En eso Irina recordó todo, el olor de la sangre y el humo, los cadáveres de los ciudadanos y sobre todos, la muerte de Aeris, Irina solo empezó a temblar y sus ojos se mostraban el miedo de aquella noche.

-...Doctor...¿ha..habido al algún paciente superviviente de ese ataque..?

Dijo Irina con miedo pero con la esperanza de que puede que haya habido alguien que haya sobrevivido, pero el doctor negó con la cabeza.

-Por desgracia….no...según los Hunters que fueron a Valdimor, solo fuiste tu la unica superviviente, lo siento.

Dijo el doctor con suavidad para abitar no alterarla.

-Pero bueno, las heridas sanaran por su cuenta, puedes irte.

Dijo el doctor con su tono monótono, Irina se levanto de la cama y noto que al lado de la mesilla de noche estaba apoyada la espada de Aeris.

-La verdad ¿atesoras mucho esa espada no?

Dijo el doctor confundiendo mucho a Irina.

-¿Que quieres decir?

Pregunto Irina con confusión.

Según me contaron, aun estando inconsciente te agarrabas esa espada a tal punto, que tuvieron que quitártela entre dos personas.

Dijo el doctor, Irina miro la espada y la cogió, al cogerla podía notar que esta espada era mas ligera que la que ella solía usar.

-(Según me contó Aeris, esta espada es una reliquia familiar que paso de padres o madres a hijos o hijas).

Pensó mientras miraba la espada y la puso en su espalda para luego irse de la habitación para luego seguir andando por unos pasillos y al llegar a la salida ella paso por un espejo, donde pudo ver algo raro, miro al espejo para ver que en su brazo izquierdo estaba un tatuaje que le resultaba familiar.

-(E...ste tatuaje….significa que aquello...¿fue real?).

Pensó Irina mientras recordaba ese momento cuando se encontró a aquella...cosa, pero ella decidió salir de el hospital y pudo ver la ciudad de Nostramos, era una ciudad al cual era parecida a Valdimor, solo que aquí la guardia militar era abundante y no era raro ya que Nostramos era la capital real del reino, donde se encontraba el palacio real, también donde estaba el cuartel de el ejercito militar y entre otras cosas ademas de considerarse la ciudad mas protegida de todas, Irina solo camino hacia un rumbo y era a la salida, ella solo quería salir y luego no sabría que hacer pero lo pensaría y mientras caminaba el recuerdo de el ataque de Valdimor pasaba por su cabeza, de como había visto ver morir a las personas que mas a querido y como no hubiera podido hacer nada, ella mientras caminaba lo hacía con la cabeza algo baja y mientras caminaba alguna gente de el pueblo la miraban.

-Ella no es..

-Si, la que sobrevivió al ataque de Valdimor.

-¿Por que ella esta viva y mi hija que murió en el ataque esta vida?.

-Escuche que ella es una Hunter sin talento, habrá sobrevivido poniendo a sus compañeros en peligro.

-Si, podría ser eso, una cobarde.

Dijeron algunos habitantes mientras la miraban a Irina, quien algunos la miraban con enojo por ser la única superviviente y no algún ser querido que murió en el ataque, otros la miraban con repudió ya que pensaban que era una cobarde que habría sacrificado a sus compañeros, pero Irina podía notar las miradas de ellos y sus comentarios lo que provocaba que la culpa y la tristeza que llevaban dentro empezara a aumentar, al final alguien le lanzo una piedra a Irina quién le dio en la cabeza lo cual provoco que se detuviera mirara la piedra machada con su sangre.

-¡Largate de aquí cobarde!

Gritó alguien y seguido de aquello ella empezó a caminar mientras que alguna gente por no decir la mayoría empezaron a tirarle piedras mientras era insultada, pero Irina a pesar de que la lanzaban piedras solo caminaba mas deprisa mientras que los insultos hacía que la culpa de Irina por lo de el ataque empezaran a aumentar mas, ella empezó a corres por ña ciudad y a su vez a salir de la ciudad.

Ella empezó a correr mas rápido y corrió por horas y horas asta llegar a un bosque donde empezó a a disminuir su velocidad donde al rato después de caminar llego a una especie de claro donde solo se tumbó en el suelo y miro el cielo donde al parecer ya era de noches, ella solo podía sentir culpa...la culpa de no haberlas protegido, ella quería llorar y lo hizo, lloro por algunas horas asta que ya no había lagrimas que podría derramas y de la nada se le vino algo en la cabeza, una idea que para algunos podía ser extrema...pero para ella...tenía sentido.

Irina se levantó y saco la espada de Aeris y la miro por un instante.

-N..o lo puedo soportar, es mejor..a sin.

Dijo mientras se apuñalo la espada en el abdomen, ella empezó a escupir sangre y callo de rodillas pero la cosa no acabo, ella se saco la espada y empezó a clavársela repetidamente una y otra vez por unas 5 veces y al hacerlo se podía notar que de las heridas salían grandes cantidades de sangre y de su boca salía también ella callo al suelo mientras que sus ojos empezaron a cerrarse.

-...Pu..ede...q..ue m.e…. enc..uentre….co..n tígo….y m..e di...s...c..ulpe...A..eris.

Dijo entre cortado y en voz baja mientras sus ojos se cerraban poco a poco….asta que los cerró.

Y a sin...Irina….pudo descansar en paz….o al menos ella pensaba eso.

Como si fuera un macabro truco de magia la espada ya clavada en el pecho de Irina fue removido y la sangre derramada empezó a meterse dentro de las heridas de Irina, las heridas empezaron a cerrarse y al cerrarse todas las heridas, Irina abrió los ojos viendo su sorpresa.

-¿Qué?

Exclamó sorprendida y miro en donde se suponían de donde estaban sus heridas pero no había rastro de alguna.

-¿Que...es...esto?.

Dijo sorprendida y sin palabras, pero ella lo intento otra vez pero el resultado volvió a ser el mismo, ella luego intento a tirarse por una montaña que estaba al lado de el bosque pero al caer ella perdió la consciencia pero sus huesos rotos se empezaron a reparar, los órganos que habían sido atravesados por los huesos rotos también se repararon, también intento golpease con fuerza una y otra vez con una gran roca que estaba en la montaña, su cráneo roto por los cabezazos y su cerebro fueron reparados, intento también ahorcarse con su ropa, pero su cuello fue restaurado luego de perder el conocimiento.

Y luego de horas de intentar suicidarse, Irina estaba en el mismo claro donde intento suicidarse, ella jadeaba con cansancio y miraba sus manos, en su mirada estaba el cansancio y la confusión.

-¿Por qué? Solo ¿por que? ¿por que no puedo morir?.

Pensó mientras que apretaba sus manos y apretaba sus dientes.

-Aunque me clave la espada, caiga de un acantilado, aunque me rompa la cabeza, solo consigo desmayarme y luego...despierto como si nada...¿por que?

Se dijo y entonces un recuerdo le vino a su mente y era su encuentro con aquella criatura y las palabra que le dijo y su rostro cambió a desesperación.

-A..caso ¿no puedo morir?

Dijo mientras caía de rodillas en el suelo.

-A...unque lo intente...¿jamas podré morir? Estoy destinada a un sufrimiento sin fin.

Dijo mientras lagrimas caían y con rabia empezó a golpear el suelo, pero debido a que estaba cansada...no podía golpear con fuerza.

-¡Maldita sea!

Grito con fuerza mientras no paraba de golpear el suelo y llorar y estuvo a sin durante un buen rato asta que callo al suelo y miro el cielo de la noche, pero pensaba en el ataque de Valdimor, como todos han muerto por los dragones primigenios, también recordó la muerte de sus padres, su familia y sus amigos.

-(Ellos solo saben destruir….lo quitan todo, solo destruyen...destruyen y destruyen).

Pensó y un algo empezó a recorrer su cuerpo y mente destrozada, un sentimiento al cual era...la rabia y la venganza, ella solo apretó sus manos.

-(Ellos destruyen todo...pero yo iré a por ellos….lo mataré).

Pensó mientras se levantaba y miraba a su mano.

-(No solo a algunos, a TODOS, pueden ser docenas, cientos, millones o billones….no me importa nada...los are trizas, los are pedazos).

Y cerro su mano con fuerza a tal punto que empezó a salir sangre, a partir de esa noche, Irina había cambiado, la Irina sonriente, alegre y bondadosa había muerto, ahora solo quedaba un ser lleno de rabia y venganza al cual desde ese momento iría a por los dragones primigenios, da igual que sea aplastada, descuartizada, devorada, incinerada o congelada….ella siempre, siempre pero siempre volvería.

….A partir de esa noche…..algo había nacido, no era fuerte...pero lo sería en un futuro….algo iría asta los confines del infierno para masacrar...y cazar.

12 días después.

Era un día normal o como otra cualquiera en la ciudad capital de Nostramos, pero una figura caminaba hacia algun lugar en concreto y después de unos minutos llego a ese lugar, era la tipica Herrería donde te podías encontrar en cualquier RPG, la figura entro siendo recibido por el herrero.

-Buenos...¿días?

Dijo el herrero mientras veía a la figura, era una chica de ojos azules apagados y con apenas vida, cabello negro al cual parecía que empezaba a crecer, ella vestía con una ropa bastante desgastada asta el punto de que podría romperse en cualquier momento, llevaba en su mano izquierda una espada al cual estaba desgastada y cubierta de sangre seca, ella miró al herrero.

-¿Podrías repararla?

Preguntó la chica al herrero mientras le enseñaba la espada, este miro la espada y asintió.

-Claro, no es problema si tienes el dinero suficiente.

Dijo el herrero, y ella lanzó una bolsa de monedas pequeña llena de dinero, el herrero cogió la bolsa y vio las monedas.

-Aquí hay mas que suficiente como para arreglarla ¿no desearías algo mas? La ropa que tienes esta ya para tirarla, pareces como si hubieras ido al infierno.

Dijo el herrero con un tono de broma y con una risa pero la chica solo lo miro con esa apagada mirada.

-Creo que tienes razón ¿tienes algo que tenga mínima protección pero que sea ágil?.

Pregunto secamente, el herrero con un poco de incomodidad fue al almacén de la tienda por un rato y volvió con una cota de maya, unos pantalones grises tirando a negro y unas botas negras y una camisa negra.

-Bueno esto puede protegerte de los ataques de un dragón inferior y es lo único que puedo ver que esta de tu talla, puedes ponértela mientras reparo tu espada.

Dijo el herrero y la chica dejo la espada en la mesa y cogió la ropa y fue a los vestuarios para cambiarse, mientras se cambiaba se podía notar algunas cicatrices en su espalda como si fuera obra de batallas, después de unos minutos ella salió con la ropa cambiada y fue al herrero donde ya la tenía reparada viendo que era una espada de metal plateado y con filo de color blanco.

-Ha costado repararla pero hay que admitir que es una espada bastante competente, pero es algo pobre en lo que respeta a al metal de la espada.

Dijo mientras le daba la espada a la chica y esta la cogió.

-¿Deseas algo mas?.

Dijo el herrero y la chica negó con la cabeza.

-No, esta bien, gracias.

Dijo la chica e iba a irse.

-Espera un momento ¿podrías decirme tu nombre? Puedo ver que eres una Hunter a sin que es posibles que llegues a ser una cliente habitual.

Dijo y la chica sin girarse al herrero le respondió.

-Mi nombre es Irina.

Dijo la chica siendo que era Irina, quien había se paso el mes entrenando y cazando, entrenando y cazando a tal punto que podría ser mas bien una ejecución, pero gracias a ello, ella ahora se le podría considerar que era superior a lo que era antes pero era algo superior al promedio de un Hunter, ella se fue de la herrería yendo hacía el gremio de Hunters y mientras iba su sombra era extraña, en términos normales, la sombra de Irina...parecía algo a sin como un demonio con forma humana….un demonio sediento de sangre.

-(Matare asta saciarme y me are mas fuerte….matare y me are mas fuerte, matare y me are mas fuerte, matare matare y me are mas fuerte, matare y me are mas fuerte, matare y me are mas fuerte, matare y me are mas fuerte, matare y me are mas fuerte…...matare, matare, entrenare, entrenare...y pronto iré a por el….puede que me lleve meses o años...pero definitivamente...te cazare…..End).

Pensó mientras iba hacia el gremio.

Fin del capitulo 5