Capítulo 3

Viernes 17 de julio

El calor que hacía era agotador. La lluviosa y opaca Londres que ella recordaba estaba lejos de ser similar a los días que estaban teniendo en la capital inglesa. Scorpius no paraba de quejarse de que era peor que Nueva York. Y eso ya era decir mucho.

Por suerte, Lily había conseguido que sus abuelos paternos les prestaran la casa de campo que tenían. La idea era usarla todo el fin de semana hasta el domingo, el día de la boda, pero como las despedidas de solteros estaban fijadas para el viernes a la noche, decidieron que lo mejor era solo pasar el día allí.

Entonces, Rose y Scorpius emprendieron viaje hacia la finca de los Potter a las afueras de la ciudad. Iban bastante mal dormidos porque la pelirroja insistió demasiado en que, para dormir, construyeran una especie de muralla en medio de la cama, así evitaban tocarse. A Scorpius le pareció demasiado exagerado, pero no quería darle más motivos para que este fin de semana fuera muy estresante.

En la finca, se unieron a el resto de los jóvenes. A Scorpius le resultaba algo abrumador estar rodeado de tanta gente desconocida, sólo ubicaba a Lily y Frank, los futuros novios, a los hermanos de ésta -Albus y James-, la prima de Rose -Roxanne- y nadie más.

Ah, y a Philip.

"No sabía que iba a estar en cada evento del fin de semana" murmuró por lo bajo al verlo, pero lo suficientemente fuerte para que Rose, que iba a su lado, lo escuchara.

"Es el padrino de la boda, ¿qué esperabas?" la pelirroja no prestó demasiada atención a su pregunta y siguió camino mientras lo arrastraba de la mano por la casa.

Supuestamente tenían una fiesta en la piscina ese mediodía. Por lo tanto, usar traje de baño era obligatorio.

"Genial. Otra ocasión para sentirme humillada" pensó Rose y se arrepintió mil veces de no haber ido nunca a ese gimnasio que le pagaban en el trabajo.

La fiesta en la piscina era, literalmente, una fiesta. Había un DJ que pasaba música, una barra que servían tragos e incluso una cabina fotográfica. A la entrada, una foto gigante de unos Frank y Lily sonrientes con la frase "A little party never killed nobody".

Todo era TAN Lily.

"Buscaré algo para tomar" dijo Scorpius apenas pisó el lugar y la dejó sola. Ella en parte se dió cuenta de que estaba huyendo del drama que probablemente se acercaba.

Dejó su bolso sobre una reposera que estaba vacía y se acercó hacia la primer cara conocida que vió. Tratando de ignorar esos ojos verdes que, después de mucho tiempo, se habían vuelto a posar en ella.

"Hola guapa" dijo en una voz gruesa al oído de su prima Roxy. Esta, que estaba de espaldas, dio un pequeño salto de sorpresa, pero rió al ver que se trataba de su prima.

"Hola, nena" respondió divertida. "¿Cómo los ha tratado la primer noche en casa de los Weasley-Granger?"

"Normal" y se sonrojó ante la cara que puso la morocha. "Nada pasó, Roxy. Estabamos en casa de mis padres, por Dios"

"Eso no fue impedimento en el pasado"

"Era una niña" y había cosas que prefería no recordar. Se giró para fijarse en la barra, donde Scorpius hablaba con Albus y reían de algo. No pudo evitar pensar que lucía extremadamente guapo con ese short de baño azul y la camiseta blanca. "¿Qué piensas de Scorpius? Es lindo, ¿no?"

"¿Lindo? Está buenísimo, Rose. Dime de nuevo dónde lo conseguiste"

"Ya te dije que trabajamos juntos" rió. Luego, abrió bastante los ojos, preocupada, al ver que ahora también estaba Lily hablando con los dos chicos. "Mejor voy a rescatarlo"

Le dio un beso en la mejilla a Roxanne y fue en busca de su novio falso. Llegó justo cuando Lily estaba terminando una historia que la involucraba a ella, una jarra de margarita y un mozo de un restaurante mexicano. Su prima era tan bocazas.

"¿De que me perdí?" se paró al lado de Scorpius, quien, inmediatamente, la tomó de la mano y la acercó a él, dándole el vaso que había agarrado para ella.

"Tu prima me está contando la historia de cuando fueron de vacaciones a México" rió el rubio. "Aunque creo que está dejando varias partes por fuera"

Lily ignoró lo que le dijo y se giró hacia Rose. Tenía puesto un bikini color fucsia fuerte, bastante atrevido. Como vincha, llevaba unos lentes de sol con cristal rosa claro.

"Hola, primita" le sonrió. "¿Por qué sigues con el vestido puesto? Debes quitartelo, es una fiesta en la piscina" hizo énfasis en la última palabra.

"Luego" agarró a Scorpius más fuerte de la mano y él enseguida captó la indirecta.

"Rose, cariño…" se aclaró la garganta. "¿Vamos a recorrer el jardín?"

Con esa excusa, que su prima pareció comprarse, se fueron de allí. Lily rápidamente se entretuvo con su prometido y Philip, que estaban jugando un partido de volley en la piscina.

Mientras tanto, Rose y Scorpius caminaban por el laberinto de rosales que había en la finca de los Potter. Sin darse cuenta seguían de la mano.

Y así permanecieron el resto de la tarde.

Caminaron y caminaron, a paso lento, disfrutando de los rayos de sol pegando en su cara. Scorpius llevaba unos wayfarer que lo hacían lucir extremadamente bien y Rose reía ante cada comentario que su amigo hacía, ajena al enredo que le esperaba en la fiesta.

Ya era tarde y quedaba poca gente en las inmediaciones de la piscina. Rose, Roxanne y otra de las primas Weasley -Scorpius cree que se llama Dominique, pero no está muy seguro- estaban metidas en el jacuzzi mientras conversaban.

Él, sentado cómodamente en una reposera, observaba como la pelirroja reía alegremente y le parecía mentira no haberse dado cuenta de los pozos que se le forman en sus cachetes al sonreír.

"¿Puedo?" una voz, que reconocía perfectamente, le habló desde atrás.

"Claro" afirmó mientras dejaba espacio para que Philip se sentara a su lado.

Era notorio que había tomado mucho, al igual que sus amigos. James y Frank habían tenido que ser llevados a una habitación a dormir para que pudieran recomponerse antes de la despedida de soltero de esa noche. Philip, en cambio, parecía resistir más.

"Creo que no fuimos presentados oficialmente, soy Scorpius Malfoy" él apenas había bebido dos tragos, así que pensaba aprovecharse de la ventaja que le llevaba y tomó la iniciativa. "Vine con Rose"

Lo aclaró. Aunque obviamente no era necesario.

"Philip Manners" estrechó su mano. "Y ya sé quien eres"

"Sólo trataba de ser educado"

"Entiendo" silencio incómodo. Otra vez. "¿Hace mucho sales con Rose?"

"Un par de meses" mintió, acatando las indicaciones que le había dado ella.

"¿Y ya te trajo a conocer a toda su familia?"

Scorpius se encogió de hombros. Ese chico estaba comenzando a caerle mal.

Bueno, peor de lo que ya le caía.

"Es que vamos en serio" pum. Eso tiene que haberle dolido. Pero, al contrario de lo que imaginó, el ojiverde ni se inmutó, quedó con su mirada fija, perdida.

"Me alegro" pero la sonrisa que le dedicó era falsa. "A pesar de lo que pasó…" se notaba que no sabía qué decir. "... yo sólo quiero que todo resulte bien"

El rubio le dio un sorbo a su whisky, sin responder.

"Me alegro" no quería decir nada que lo dejara en evidencia. "Y gracias. Supongo"

Philip se encogió de hombros y apoyó sus codos sobre sus piernas, sosteniéndose la cabeza. Su pelo perfectamente peinado ahora estaba desordenado.

"¿Quieres un consejo?" no esperó a que respondiera. "Aprovecha este momento. Porque

ver a la mujer que amas con otro es lo peor que te puede pasar"