Capítulo 4

Viernes 17 de julio

Rápidamente llegó la noche y, junto con ella, el momento que todos los jóvenes de la familia estaban esperando: las despedidas de solteros.

Habían decidido, o mejor dicho, Lily había impuesto, que se prepararían en la finca donde se encontraban para luego partir hasta los lugares donde serían las respectivas fiestas en el centro de Londres. Incluso habían alquilado unas limusinas para trasladarse.

En su habitación, parada frente a la cama, una pelirroja se negaba a usar lo que sabía que tenía que usar. Su mano estaba apoyada en su mentón y se mordía levemente el labio.

"¿Qué pasa?" Scorpius apareció detrás de ella. Rose lo miró levemente y al ver su atuendo bufó.

"No es justo. ¿Por qué tu puedes ir así vestido y yo tengo que disfrazarme?" él iba con unos jeans y una polo azul que combinaba con sus zapatillas.

"Simple: porque ustedes son chicas" le sonrió. "Y porque la fiesta a la que tu vas está organizada por tu prima"

"Sí, claro…" tomó el vestido y se dirigió hacia la puerta del baño. "Por favor, prometeme que no te vas a burlar cuando me veas con esto puesto"

"No puedo hacer tal promesa"

Todavía riendo, Scorpius se recostó en la cama mientras Rose entraba al baño a prepararse. Estaban en una de las habitaciones que les habían designado para prepararse y, como se suponía que eran una pareja, la tenían que compartir.

Al principio se les había hecho difícil, pero luego de dos intensos días de pretender ser una pareja, las cosas iban relativamente bien. Nadie sospechaba nada e incluso parecían felices por ver a Rose retomando su vida nuevamente después de cómo habían terminado las cosas con Philip.

"¡Tienes que prometerlo de nuevo!" la voz de Rose se escuchó detrás de la puerta.

"Ok, lo prometo" ya estaba cansado y quería ver cómo había quedado. Luego de unos segundos, la puerta se abrió lentamente y apareció una temerosa Rose.

Los ojos de Scorpius se abrieron mucho y su boca se entreabrió lentamente. No podía creer lo que estaba viendo.

El vestido de Rose era tan, pero tan corto que debajo tenía que llevar un mini short negro. Ajustado y sin mangas, con una bandera de Reino Unido estampada en el frente. Para complementar, unas botas rojas de contorneaban sus delgadas piernas.

"Ni una sola palabra" murmuró y se puso su rojo cabello detrás de la oreja.

"Prometí no decir nada"

"Gracias"

"Pero una cosa… nunca te vi lucir tan británica" ella se ruborizó.

"Por algo viví aquí más de veinte años de mi vida"

Luego de lamentarse por unos minutos más y mucho, mucho consuelo por parte de Scorpius, ambos salieron a encontrarse con el resto de los jóvenes. Una vez que se encontró con el resto de las chicas, Rose no se sintió tan ridícula. La temática de la despedida de Lily era íconos británicos. Lily iba como la mismísima Lady Diana, con un vestido negro con los hombros caídos, medias negras y un collar con una piedra preciosa que todos estaban 100% seguros que era real (incluso ella lo confirmó). Roxanne, por otro lado, aprovechando su pelo corto fue seleccionada para ser Naomi Campbell, con un espectacular vestido plateado. Todo había sido seleccionado especialmente por Lily y así fue como Rose terminó como Geri Halliwell en ese icónico vestido.

"Wow, ¡Rosie!" Roxy la abrazó. Rose continuaba de la mano de Scorpius, tal como habían estado todo el fin de semana. "¡Eres una bomba!"

"Igual tu. Déjame adivinar… ¿Naomi Campbell haciendo trabajo comunitario?"

"Si, Lily incluso me consiguió un Dolce" al decir eso se movió como si estuviera bailando, disfrutando el momento.

"Cómo si no tuvieras"

"Pero no uno de este color" ambas rieron.

Lily apareció en escena. Nadie podía negar que lucía impresionante con ese vestido. Si así eran las despedidas, no querían imaginar cómo sería la boda.

"¿Vamos? Ya estamos todas listas" las tomó de la mano y Rose tuvo que dejar a Scorpius. "Adiós, Scorpius. Diviertanse esta noche" le guiñó un ojo.

"Gracias"

Antes de emprender camino con sus primas, Rose se giró hacia ellas.

"Ya voy. Espérenme afuera" y se volvió hacia Scorpius. "No tienes que hacer esto si no quieres" lo miraba seriamente.

"¿Qué? ¿Ir a la despedida?"

"Si"

"No me molesta en lo más mínimo" le sonrió cálidamente y le acarició su mejilla.

"Es que no conoces a ninguno... " se notaba que Rose estaba nerviosa. "Si te sientes fuera de lugar me llamas, o buscas a Albus, es el más sensato de todos. Y por favor, mantente alejado de Philip, tengo la idea de que no le caes demasiado bien"

"¿La idea?" rió sarcásticamente. Todavía no le había comentado nada a Rose sobre lo que Philip le había dicho en la tarde junto a la piscina. En parte porque no quería molestarla, pero también, inconscientemente, no quería volver a despertar sentimientos entre ellos dos.

"Lo que sea" rodó los ojos. "Diviértete"

"Igual tú"

Y fuera de libreto, la besó.

No había nadie mirando, sólo alguna mucama que pasaba de una habitación a otra. Ambos eran muy conscientes de eso, pero aún así, continuaron con esa escena.

Ambas manos de Scorpius estaban agarrando a Rose por el rostro y ella se quedaba ahí, inmóvil, mientras correspondía ese beso que, si bien no era el primero, se sentía como el primero.

Al separarse, se miraron sin saber qué decir y salieron afuera sin decir una palabra.

Chicos y chicas se subieron a sus respectivas limusinas y emprendieron camino a Londres. Los chicos se dirigieron al departamento de Philip, por lo que Scorpius había oído era un penthouse con vista al Támesis. Al no tener temática lo único que harían sería beber, jugar al poker y escuchar música.

Por otro lado, las chicas se dirigieron a un pub que habían alquilado. Estaba reservado únicamente para ellas y no se permitía la entrada de hombres, a excepción claro de los guapos bartenders que les servirían tragos durante toda la noche. Al entrar Rose notó que todo seguía decorado en tonos de blanco y negro, tal como en la cena de ensayo. El lugar no era muy grande ni tampoco muy pequeño, el tamaño perfecto para las 20 chicas que eran. Inmediatamente, todas se dirigieron a la barra a buscar sus respectivas bebidas y luego a bailar.

Así continuaron el resto de la noche.

Rose no sabía lo que le pasaba pero sentía grandes deseos de beber hasta desmayarse. Hacía tiempo que no le sucedía. Justo esa noche, el ambiente estaba ideal. Todas se animaban mutuamente a tomar un chupito tras otro mientras las Spice Girls sonaban de fondo.

Luego de subirse a cantar Wannabe a la barra mientras tiraba chorros de tequila por el aire, bajó, algo agitada, y se sentó al lado de Roxanne y Dominique, otra de sus primas, que fumaban mientras conversaban con Tyler, el bartender que les sonreía simpáticamente mientras respondía el cuestionario que sus primas le hacían.

Se notaba a leguas que todas estaban borrachisimas.

"¿Y quiénes son las clientas más guapas que has tenido?" Rose miraba extrañada las preguntas que Roxanne le hacía a Tyler.

"Y sexys" agregó Dominique.

"Claro que ustedes" les sonrió mientras servía un gin tonic a Rose. "Ustedes tres, específicamente"

Mientras sus primas reían tontamente, abalanzándose sobre la barra para que el chico les encendiera unos cigarrillos.

Rose se dispuso a tomar su vaso cuando de repente, otra mano fue más rápida que la suya y se lo quitó.

"Ooopsies" dijo Lily antes de tomarse todo el contenido de un sorbo. Dejó el vaso abruptamente sobre la barra e hizo una seña a Tyler para que les hiciera un refill. "Dos gin tonics para mi y para Rosie"

"¿Divertida, Lily?"

"Esto es lo máximo, ¡justo lo que quería!" sus ojos brillaban y su perfecto pelo ya no estaba tan perfecto.

"Me alegro. Te lo mereces" no sabía por qué dijo eso, sobre todo porque no lo creía cierto, pero a esa altura de la noche las palabras salían de su boca como vómito verbal. Sentía que ya no tenía control sobre lo que decía o hacía.

"Chicas…" Lily se giró hacia sus otras dos primas. "¿Sabían que en la St. Paul´s Rose fue votada como la más guapa de la clase?" mientras dijo eso abrazó a la pelirroja.

"Lo sabíamos"

"¿Y sabes qué, Rose? Yo creo que sigues siendo la más guapa" y la abrazó, apretando su cara contra el hombro de su prima que, ante esa situación bizarra no sabía que hacer.

Lily se separó y, aún sosteniendola de las manos, la miró a los ojos.

"Rosie…" por un momento creyó que iba a vomitar. "Hay algo que debes saber"

"¿De qué hablas Lily?"

Si bien el ambiente de la fiesta daba para tomarse todo como un chiste, ese comentario no parecía ser uno. Rose miró a Lily expectante, con sus ojos azules bien abiertos y sin pronunciar palabras. Fue ahí cuando Rock DJ comenzó a sonar y su prima la soltó de las manos y se fue a la pista a bailar.

Su grado de alcohol en sangre era tan alto que logró olvidarse de eso rápidamente y siguió en la conversación las dos borrachas que tenía a su lado.


Rápidamente se hicieron las 2 de la mañana y, tras cinco horas de fiesta, decidieron irse. En la limusina solo quedaban Lily, Rose, Roxanne y Dominique y le pidieron al hombre que la conducía que paseara por todo Londres mientras ellas continuaban tomando en la parte de atrás. Una hora después, la dejaron en la puerta de la casa de sus padres.

Caminó por la acera tambaleándose, mientras Roxanne salía por el hueco en el techo y le gritaba cosas.

"¡Woohoo, Rosie! ¿Qué harás ahora pequeña pervertida?" gritó haciendo clara alusión al rubio que ambas sabían que la esperaba en su habitación. Rose sólo pudo atinar a reír mientras abrió la puerta con demasiada facilidad.

Tras despedirse, se dirigió a su habitación. Tenía un objetivo en mente en el que había estado pensando toda la noche. Aunque bailara, tomara o fumara no podía dejar en el beso que ella y Scorpius habían compartido antes de separarse y sabía, muy en el fondo, que significaba algo más.

Tras inhalar profundamente abrió la puerta de su habitación para encontrarse al rubio sin camiseta mientras buscaba su pijama en una de las maletas. Él levantó su mirada y la vió allí. Su pelo color fuego y liso estaba algo despeinado, el ajustado vestido ya casi parecía una remera y dejaba a la vista el minúsculo short negro que tenía puesto debajo.

Sólo tomó unos segundos para que sus miradas se cruzaran e, inmediatamente, ambos corrieron a encontrarse con el otro y se fundieron en un apasionado beso.

El alcohol que ambos habían tomado era demasiado y los deseos de hacer eso estaban latentes desde tiempo. Solo hacía falta una fiesta para hacer que sus deseos se volvieran realidad.


Hola!

Antes que nada, lamento demasiado haber demorado tanto en actualizar. Cuando comencé esta historia estaba segura de que tendría tiempo de sobra para actualizarla, pero luego, repentinamente, llegaron mis exámenes y bueno, no he tenido demasiado tiempo para escribir.

De verdad que disfruté mucho escribiendo este capítulo. Por si no lo sabían, Geri Halliwell es una de las Spice Girls que, en un concierto, usó ese icónico vestido que Lily forzó a Rose a usar. Qué opinan de la relación entre ambas primas? No se por qué pero tengo la manía de hacer a Lily la villana. En mi otra historia, Sempiterno, tiene el mismo papel.

En fin, espero que les guste este capítulo :)

Dejen reviews diciendome qué les parece la historia!

Besosss!