CAPITULO 2: REENCUENTRO

Días después...

-Pero tía abuela...

- ¿No puede reconsiderarlo?

-No, ya está decidido, Candy ira al real colegio San Pablo, espero que al fin pueda convertirse en una dama digna de la familia Andrew.

- ¿Es que usted no puede educarla?

-Silencio Anthony.

-No lo aceptare.

-Es mi decisión y el tío abuelo está de acuerdo.

- ¿Por qué hace esto?

-Anthony-sus primos lo vieron, no querían que la situación empeorara.

-No puedo entenderla

-Es una chica bastante rebelde, en el colegio aprenderá modales y refinamiento.

-En ese caso yo también iré.

- ¿Qué has dicho?

-No me importa volver a "la cárcel" si puedo estar con Candy.

- ¿Anthony?

-Yo igual-Archie puso una mano en el hombro de su primo y Stear hizo lo propio

-Y yo-la mujer los miraba fijamente.

-A nosotros también nos falta educación.

-Hagan lo que quieran-dijo molesta y dolida, aunque entendía y esperaba una reacción así por parte de ellos.

...

La época navideña había llegado a su fin, y aunque extrañaba a los chicos más que a nada, habían sido días agradables para ella, volver a ver a sus dos madres y a los niños; ahora era amiga de Jimmy y logró salvar el hogar de Pony. Ahora iba en camino al rodeo de Tom con todos los niños, en ese momento un pensamiento constante en esos días vino a su mente, era verdad que el accidente no había sido su culpa, sus dos buenas madres le habían ayudado a entenderlo, pero no era capaz de regresar.

- ¿Que tienes jefe?

- ¿Eh?, no es nada-sonrió.

- ¡Candy! -la llamaron a lo lejos y ella alzo la vista.

- ¡Tom! -hizo que los caballos fueran más rápidos y los niños cayeron.

-Hola Candy-los dos sonrieron y los niños bajaron algo mareados- ¿pero que les paso?

-En cuanto Candy te vio se olvidó de nosotros-dijo Jimmy tambaleándose.

-Lo siento-dijo la rubia apenada.

-Siempre la misma-rio Tom y todos lo imitaron- ¿sabes Candy? tengo unos amigos que se mueren por verte y que tu también conoces.

- ¿Amigos?

De un árbol salieron dos manos

-Hola Candy

- ¿Cómo estás?

-Ar...Archie, Stear-giro la vista hacia todos lados.

-Candy-unas manos se posaron en sus hombros.

-No puede ser-giro la vista, su ultimo recuerdo de Anthony era del joven tendido en la hierba, inconsciente y ella creyendo que estaba muerto; y ahora estaba ahí, frente a ella, aun se veía algo débil, pero era el, sonriéndole con la misma dulzura de siempre, - ¡Anthony! -lo abrazo con fuerza y este le correspondió, pequeñas lágrimas de alegría comenzaron a salir, por un instante el resto del mundo desapareció, su corazón latía con fuerza mientras sentía la calidez de aquel abrazo.

-Pero ¿quién es el? -dijo Jimmy frunciendo el ceño y sacándola de su ensoñación.

-Ey tortolitos, seguimos aquí-rio Tom y ambos se apartaron un poco sonrojados.

Pasaron un día muy divertido, regresaron en la noche, los niños dormían, al llegar al hogar los cuatro jóvenes se encargaron de llevar a los niños a sus habitaciones.

Finalmente se sentaron todos para hablar con la hermana María y la señorita Pony, los tres chicos explicaron la decisión de la Tía abuela.

-Es una gran oportunidad para ti Candy-dijo la señorita Pony.

-Así es-sonrió la hermana María.

- ¿Y los chicos?

-Ellos estarán bien, nosotros los cuidaremos.

- ¿Es que nos vas a dejar ir solos Candy? -dijo Archie

-Eso sería muy descortés- sonrió Anthony.

-Además, ahí podrás estar con Anthony-Stear le guiño el ojo.

-Si quieres cuidar a los niños necesitas prepararte-la rubia los miro a todos y asintió.

-Está bien, iré a Londres.

- ¡Mentirosa! -se escuchó del otro lado de la puerta, que fue abierta por Jimmy-dijiste que nunca te irías-en su rostro había lagrimas queriendo salir.

-Jimmy-el niño se fue corriendo.

Lo buscaron por todos lados, la lluvia se volvía más intensa a cada momento.

- ¡Jimmy! ¿dónde estás? -gritaba Candy, en ese momento logro distinguir su silueta en un árbol-¡Jimmy!-corrió hacia el con sombrilla en mano. Anthony no tardó en llegar a su lado, al tocarlo se dio cuenta que estaba muy caliente- ¡tienes fiebre! debemos ir al hogar de Pony.

-Jefe...no te vayas-la abrazo y comenzó a llorar.

-Tengo que ir Jimmy, aprenderé muchas cosas y volveré para cuidarlos.

- ¿No nos puedes cuidar así? -Candy negó con la cabeza y una sonrisa-¿vas a volver?

-Te lo prometo.

-Y yo vendré con ella-dijo Anthony acariciando su cabeza.

-Debemos regresar, todos están preocupados por ti.

-Esta...bien-Anthony lo cargo para llevarlo al hogar.

Al día siguiente, los cuatro miembros de la familia Andrew, se dispusieron a dejar el hogar de Pony, siendo despedidos por las dos bondadosas mujeres y todos los niños.

Candy dirigió una última sonrisa mientras el coche se alejaba más y más.