CAPITULO 5: TERRY GRANDCHESTER
Al día siguiente...
Paty y Candy salían de misa platicando amenamente cuando Neal se acercó, aun sabiendo que sus intenciones podían no ser buenas lo siguió.
- ¿Qué es lo que quieres Neal?
-No te quiero en este colegio.
-Pues me temo que tendrás soportarlo o irte.
-En este momento no se encuentran ni Anthony, Stear o Archie para defenderte.
-Puedo hacerlo sola.
-Eso ya lo veremos-su sonrisa se tornó burlona y en ese momento aparecieron dos chicos.
-Nunca puedes hacer las cosas tu solo-dijo desafiante, aunque sus piernas comenzaban a temblar.
-Ya veremos si eres tan valiente-antes de que los chicos pudieran ponerle un dedo encima, un látigo los golpeo en la mano.
-No soportare que tres cobardes como ustedes se aprovechen de una "indefensa" jovencita.
-Terry-dijeron un poco asustados.
-Ahora, les diré que se vayan o sabrán cómo reacciona un caballero ingles en este tipo de situaciones.
-Esto no se quedará así-dijo Neil cuando sus dos "amigos" se fueron, Candy miro a Terry con sorpresa y este comenzó a alejarse.
- ¡Espera!
- ¿Hum?
-Quería darte las gracias por salvarme-sonrió levemente.
-No lo hice por ti pecosa-le alzo la barbilla y sonrió burlón-esos tipos no me caen bien.
-Terry...
- ¿Acaso me quieres declarar tu amor, pecosa?
-Por supuesto que no y mi nombre es Candy-dijo molesta.
-Conozco un buen lugar donde puedes decararte pecosa.
-¿Acaso no me escuchaste?-Terry sonrio mientras se alejaba-Mi nombre es Candy White Andrew y no respondo a ningun otro nombre, ademas yo ya quiero a alguien-pero Terry ya no le contesto. Lo miro alejarse, después de todo parecía que el si recordaba lo sucedido en el barco.
Llegando a su habitación, Candy decidió responder las cartas olvidándose así del incidente.
Querida señorita Pony, hermana María y chicos:
El colegio es bastante estricto, pero doy mi mejor esfuerzo para aprender, y así lograr que se sientan orgullosos de mí. Los extraño mucho pero aquí comienzo a tener amigas.
Espero verlos pronto, cuídense mucho y siempre sonrían
Candy
Anthony:
Me encuentro muy bien en el colegio, Eliza y Neil también están aquí pero no permitiré que me molesten. Pórtate bien con la tía abuela y obedece al doctor para que puedas venir.
Londres es tan bello, espero que podamos recorrerlo algún día juntos.
Candy
En ese momento cierto joven ingles paso por su mente, dudo sobre hablar de el en su carta, pero finalmente decidió no hacerlo. No sabía que pensar de él, todo el colegio lo conocía por los problemas que causaba y como no era expulsado gracias a las generosas aportaciones de su padre; era rebelde y grosero, y sin embargo el día que lo conoció estaba llorando, sabía que no eran imaginaciones suyas.
Un toque a su puerta la saco de sus pensamientos, era Paty, con una nota de Stear. Ante el enorme susto de su amiga, Candy fue al cuarto de sus primos, con los que paso un momento agradable, aunque nuevamente Terry aparecía en la conversación, al parecer el y Archie no se llevaban bien y casi peleaban fisicamente. Pasado un tiempo regreso a su habitación, al irse a dormir no pudo dejar de pensar en ese chico.
Al día siguiente decidió ir a la segunda colina de Pony, pensaba en Annie y las cartas que le enviaba a Archie, se preguntaba como estaría ella, seguramente estaba más alta, Clint se encontraba a su lado.
Giro la vista cuando Clint comenzó a chillar y noto humo cerca; alarmada se acercó y descubrió a Terry fumando.
- ¿Qué estas haciendo? -pregunto molesta.
- ¿Quieres uno? -sonrió-no te enojes que se te ven más las pecas.
-Mocoso insolente.
- ¿Prefieres señorita Tarzán ?
- ¿Eh?
-Una cuerda se extiende del dormitorio de las chicas al de los chicos y una mona colgada de ella la utiliza. Señorita pecosa, señorita Tarzán...no me convencen por separado, mejor te llamaré Tarzán pecoso.
-Mi nombre es Candy White Andrew.
-Entendido Tarzán pecoso. ¿Y qué haces aquí?
-Este lugar es la segunda colina de Pony y es muy importante para mi así que no puedes fumar sin mi permiso-el joven silbo.
-Muy bien-tiro el cigarrillo y lo piso-Nos vemos-tomo su barbilla con una sonrisa y se fue.
Candy lo miro enojada, nunca entendería a ese chico.
