CAPITULO 7: ENCUENTROS INESPERADOS
-Ella es Annie Brither, a partir de ahora estudiara en este colegio-todas comenzaron a murmurar-Silencio señoritas. Al lado de Candy hay un asiento disponible, puedes ocuparlo.
-Si-las dos se sonrieron.
Al terminar la clase, Eliza se acercó con las chicas.
- ¿Sabían que Annie también creció en el hogar de pony?
- ¿De verdad? no se le nota.
-Basta Eliza.
-No importa Candy-tomo su mano-vámonos de aquí.
-Si.
Al salir del aula Candy miro fijamente a su amiga.
-No te preocupes, estoy bien, me siento orgullosa de dónde vengo.
-Me alegra mucho oír eso-ambas se tomaron de las manos con una sonrisa-¿quién es ella?-Annie señalo la esquina de una pared, donde una chica de anteojos se escondía para verlas, pero al ser descubierta se sonrojo.
-Lo siento Candy-salió de su escondite
- ¡Paty! -dijo con una gran sonrisa-te presento a Annie, somos amigas de la infancia.
-Mucho gusto Paty.
-Igualmente-las dos se estrecharon la mano.
Días después Candy se dirigía a la segunda colina de Pony, con suerte, Terry estaría ahí, comenzó a ver humo y sonrió.
-"lo sabía" Terry Grandchester.
- ¿Eh? -alzo la cabeza-eres tú Tarzán pecoso.
-Te he dicho que no fumes en mi colina y mi nombre es Candy.
-Si, si como digas, por un momento pensé que era la hermana Gray, ¿quieres un cigarrillo?
-No-lo tomo y tiro al suelo-hazme el favor de dejar de fumar en mi colina-de su bolsillo saco una armónica-esto es para ti.
Después de hacerle una broma, Terry toco el instrumento, Candy cerro los ojos y lo escucho con una sonrisa, la armónica era su instrumento favorito y el joven entonaba una bella melodía.
- ¡Candy! -la voz de Annie la hizo volver a la realidad- ¿dónde estás? Tenemos que ir a clases.
-Creo que te llaman pecosa.
- ¿Tú no iras a ningún lado?
-No.
-Está bien, me voy y recuerda: en vez de fumar toca la armónica-corrió mientras reía.
-Pero que chica tan entrometida.
Los días siguieron pasando, y mas incidentes comenzaban a unirla más a aquel joven rebelde, confundiendola cada vez mas.
Primero llego borracho y malherido a su habitación, llenándola de preocupación al punto de tener que ir en busca de remedios. No se lamentaba de ello, puesto que había podido encontrarse con Albert, pero fue un breve encuentro. Además de que al regresar a su habitación el joven ya no estaba. Después lo encontró en la colina, pero en lugar de agradecerle, se porto de forma grosera y fría.
En el siguiente quinto domingo, Candy decidido ir al zoológico para ver a Albert, Stear fue a comprar cosas para sus inventos y Annie y Archie fueron a comer con los padres de ella. Candy estaba feliz de ver a su amigo, lo que no esperaba era verlo ahí, riendo tranquilamente. Algo en su corazón se inquieto al ver aquel gesto. No lo entendía, algunas veces era dulce, divertido, la defendía y tocaba para ella; pero otras...hacia cosas inapropiadas y era completamente frió. Nunca había conocido a alguien como el.
Esa noche en su habitación, se encontraba pensando en el joven nuevamente cuando vio la característica luz en los dormitorios de los chicos que la invitaba a ir, pero cuando llego al otro lado, por error entro al cuarto de Terry y ahí descubrió el secreto del joven, este al darse cuenta se porto muy grosero con ella, aunque en parte lo entendía se sentía molesta con el por ello.
Por otro lado, un joven de cabellera castaña se regañaba así mismo por la forma en que la había tratado, no pudo evitarlo, al verse descubierto todos aquellos recuerdos desagradables vinieron a su mente, su madre lo negaba, su madrastra lo insultaba constantemente y su padre no era capaz de decir nada en su defensa….furioso decidido salir a cabalgar, quería que todos esos recuerdos fueran borrados, la imagen de la joven rubia aparecía alternadamente, iba más y más rápido cuando de repente escucho una voz conocida gritar, volteo y vio como la joven con lagrimas en los ojos caía de las escaleras. La tomo entre sus brazos, una sensación cálida lo invadió, pero esta desapareció al escuchar a la joven pronunciar un nombre. La llevo a la enfermería y se fue.
-¿Quién es Anthony?-había escuchado ese nombre con anterioridad, acarició a Clint mientras pensaba en todo lo sucedido.
Candy despertó un poco desconcertada, fue capaz de mentir a las hermanas, estaba segura de que quien cabalgaba y el que la llevo a la enfermería erra Terry, pero en ese momento... sintió mucho miedo...por Anthony, sabía que el estaba bien, pero el recuerdo del joven tendido en el piso la llenaba de angustia.
Mientras tanto
- Eso es todo. Joven, usted se ha recuperado por completo.
-¿Esta seguro doctor?- preguntó la tía angustiada.
-Así es, puede ir a Londres en cuanto ustedes lo decidan.
-Gracias-al joven rubio se le ilumino la cara, muy pronto estaría con Candy.
