CAPITULO 13: SENTIMIENTOS
Todos los alumnos y los miembros de la compañía recibían los aplausos del público, en ese momento la hermana Grey se colocó al frente.
-Quiero felicitar a nuestros alumnos por participar en esta obra, también agradezco a la compañía Stanford por darles esta oportunidad. Ahora los invito a disfrutar del baile. Candy, Terry ¿Podrían dar inicio al baile? -ambos jóvenes se miraron con sorpresa, el hizo una inclinación mientras tomaba su mano, cuando comenzaron a bailar, Terry le sonrió con picardía
-Debo reconocer, señorita pecas, que su interpretación como julieta fue excelente, por un momento parecías una verdadera dama
-Eres un grosero Terry-intencionalmente piso su pie y este rio.
-Ya volviste a ser tarzán pecoso.
-Contigo no se puede ser amable.
-Pero si te estaba haciendo un cumplido.
-Tu interpretación fue increíble Terry-sonrió sinceramente y Terry sintió como si su corazón se detuviera, por un momento se perdió en los ojos verdes de su acompañante. Candy no entendía porque sus mejillas se sentían calientes ante la mirada del joven, había algo en ella que no lograba descifrar. En ese momento un ligero carraspeo logro separar sus miradas.
- ¿Me permites? -trato de no sonar molesto. Terry lo miro serio y le tendió la mano de Candy-te veías hermosa como Julieta.
-Gracias-agacho la cabeza apenada.
-Debo admitir que Terry no lo hizo mal-dijo a regañadientes.
-Tu tampoco lo hiciste mal-sonrió, en ese momento una conocida melodía por ambos comenzó a sonar, se miraron y sonrieron, no había necesidad de decir nada, los dos lo sabían. Cuando bailaba con Anthony, el mundo desaparecía, sentía que estaba en las nubes y que podría estar así para siempre.
En otra parte del salón...
-Tu...sientes algo por Annie ¿verdad?
- ¡Ya te dije que no!
-Y yo siento algo por Paty-continuo como si su hermano no hubiera hablado- ¿Por qué no se los décimos?
-Debes estar bromeando.
-Si tu no quieres hacerlo está bien, pero yo si quiero-observo a las jóvenes que comenzaban a acercarse-nos vemos-tomo la mano de Paty e hizo una reverencia, la joven sonrojada también hizo una inclinación y ambos comenzaron a bailar-...sabes..Pa…Paty...yo...yo quie...quiero decirte...algo importante-ella lo observo con sorpresa por su nerviosismo-veras...yo...te..-en ese momento Stear choco con otra pareja, haciendo que empujara a Paty y las gafas de ambos cayeran, inmediatamente se agacharon a buscarlas, sus manos chocaron accidentalmente, haciéndolos recordar el momento en que se conocieron-me gustas Paty-dijo viéndola a los ojos, la joven se quedó sin palabras por unos momentos.
-Tu también me gustas Stear-ambos se levantaron y comenzaron a bailar con torpeza, mientras reian ante las quejas de las demás parejas.
La tierna y graciosa escena fue vista por dos jóvenes, cuyo ambiente estaba cargado de un incómodo silencio, el joven suspiro.
- ¿Qué sucede Archie? -dijo la joven con algo de pena.
-No creí que se lo dijera.
-Después de todo Stear quiere mucho a Paty-sonrió soñadora, imaginando que Archie le dijera lo mismo, sacudió la cabeza sonrojada.
-Annie...tu eres una chica encantadora.
- ¿Eh? -su corazón dio un brinco.
-Por eso...me gustas-dijo viendo hacia otro lado para que ella no viera su sonrojo. Muchos pensamientos atravesaron la mente de la joven, pero la sensación de la mano de Archie tomando la suya la devolvió a la realidad-¿Quieres bailar?
-Si
Candy y Anthony veían a ambas parejas con una gran sonrisa...
Por el contrario, otra joven los veía con profundo odio, no podía creer que chicas tan tímidas, y en su opinión nada bonitas tuvieran alguien que las quisiera, además, ya estaba harta de los rechazos de Anthony, a diferencia de él, Terry era mas apuesto y caballeroso, sonrió con malicia al verlo de cerca.
-Terry-cubrió parte de su cara con un abanico-¿Quieres bailar?
-Lo siento señorita, pero no soy muy bueno bailando-hizo una reverencia y se alejó hacia la colina.
Terry caminaba con lentitud, no sabía qué hacer, ahora conocía sus sentimientos por la pecosa, sin embargo ella solo parecía odiarlo, o en el mejor de los casos, lo quería como un amigo, si no existiera Anthony, el podría cortejar sin dudar a la joven, por ella estaba dispuesto a cambiar su fría forma de ser, incluso habría dejado las peleas, mejorar en la escuela, eso nunca, pero hubiera buscado una forma de salir adelante por sí mismo, pero eso nunca se cumpliría, Anthony era el único dueño del corazón de la joven, era notorio cada vez que estaban juntos. En ese momento una delicada figura se sentó a su lado.
-Hola Terry.
-Hola-disimulo su fastidio al ser interrumpido en sus pensamientos-quería felicitarte por tu papel, en verdad deberías pensar unirte a nosotros.
-Gracias-una parte de el comenzaba a contemplar esa idea seriamente.
-Terry, ¿Tu quieres a Candy no es así? -su corazón se oprimió al decir esas palabras, no entendía como en tan poco tiempo el joven había entrado en su corazón. El joven la miro con sorpresa, sus sentimientos nunca habían sido fáciles de notar para nadie, y ahí estaba diciéndoselos como si fuera lo más visible.
-Eso no es de tu incumbencia.
-Pero ella esta con Anthony-dijo como si no lo hubiera escuchado-pienso que…Candy podría quererte.
- ¿Quieres burlarte de mí? -comento sarcástico.
-Esa no es mi intención. Terry, tu mirada cambia totalmente cuando estas con ella. Te daré un consejo: si quieres algo o a alguien debes luchar, porque si no lo haces siempre pensaras en él hubiera, en cambio si luchas y pierdes, sabrás que no quedo en ti porque hiciste lo mejor que podías, si luchas y ganas la satisfacción será aun mayor-Terry guardó silencio, nunca alguien lo había desarmado de esa manera, viendo en el tan fácilmente y encima aconsejándolo -nos vemos, despídeme de Candy por favor.
- ¿Ya se irán?
-Si, nuestro trabajo aquí termino-le extendió la mano, Terry la tomo. Susana comenzó a alejarse.
-Señorita.
- ¿Sí?
-Gracias-ella solo sonrió, estaba segura de que no seria la ultima vez que lo viera, solo esperaba que cuando eso pasara aun tuviera una oportunidad.
