CAPITULO 17: FUTURO

-Bienvenido-dijo con una brillante sonrisa, sus pecas se movieron ante esta acción haciendo que el riera un poco, le dio un rápido beso y se dispuso a preparar la cena. Mientras comían ella no habló tanto como acostumbraba lo que desconcertó al hombre.

-Te noto pensativa.

-He intentado recordar.

- ¿Otra vez? Ya hemos investigado y no tienes familia.

-Lo sé, pero no puedo evitar pensar que he olvidado algo realmente importante-su mirada se perdió.

-Hace 15 años de eso, no deberías seguir atormentándote.

-Quizás tengas razón-nuevamente su mirada se perdió mientras veía la ventana, el hombre también comenzó a recordar.

Flash Back

Un hombre de aproximadamente 25 años caminaba por los pasillos del hospital, se notaba un poco cansado pues en los últimos días no había descansado debido a todo el trabajo que había por falta de personal, cuando se disponía a descansar en su consultorio, comenzó a escuchar la voz de una enfermera en busca de un doctor.

- ¿Qué sucede?

-Doctor Richard, acaba de llegar una herida, tiene varios golpes y sufrió un fuerte golpe en la cabeza, al parecer lleva varias horas inconsciente, no hay ningún doctor aparte de usted así que...

-Yo la atenderé.

Pasaron los días y los golpes de la mujer comenzaron a curarse, pero ella seguía sin despertar ya que había entrado en coma. Mientras revisaba sus signos vitales la contemplo fijamente, era...hermosa, su cabello rubio y ondulado estaba esparcido en la almohada, su nariz tenía algunas pecas y sus facciones eran delicadas, casi podía asegurar que se trataba de un ángel y no de un ser humano, pero era un ángel desprotegido, intentaron buscar algún familiar, pero la mujer no llevaba documentos que la identificaran y nadie la había reportado como desaparecida. Sin poder evitarlo acercó su mano para acariciarle la mejilla, era tan suave, anhelaba ver eran sus ojos, su color, su brillo, al darse cuenta de sus pensamientos, sacudió la cabeza ¿Cómo era posible que tuviera esa clase de pensamientos hacia una completa desconocida que además era su paciente?

Los días seguían pasando y ella seguía sin despertar, los jefes del hospital comenzaron a hablar sobre desconectarla pues no tenía familia y hacían falta habitaciones, en cuanto se enteró se enfureció y entristeció al mismo tiempo, diariamente le hablaba pidiéndole que despertará hablándole sobre lo que sucedía a su alrededor y sobre el mismo, pero era en vano. Ese día se dirigió inmediatamente a la habitación de la dama, se sentó a su lado y tomo su mano.

- ¿Sabes? Tienes que despertar, ahora o si no...no quiero ni pensarlo, te parecerá ridículo pero aunque no se nada de ti me importas, eres como un ángel y sé que te queda mucho por vivir, por favor despierta-una traviesa lágrima resbalo por su mejilla, la mano que sostenía comenzó a moverse ligeramente, alzó la vista sorprendido, los parpados de la mujer comenzaron a temblar y abrió los ojos con lentitud, unos hermosos ojos azules lo miraban sin expresión aparente, saliendo de su impresión comenzó a revisarla- ¿Se encuentra usted bien?

- ¿Qu...quien...soy? ¿Qué…hago aquí? ¿Quién es...usted?

Fin Flash Back

Al día siguiente en Escocia…

Nuevamente todos habían decidido realizar una carrera en bote, pero para su desgracia Eliza y Neil también quisieron participar.

-Si nosotros ganamos, Anthony bailará conmigo en la próxima reunión de la familia.

-No gracias-comentó lo más amable posible.

-Pero si gana alguno de nosotros-agregó Stear-Tendrán que pedirnos disculpas por todo lo malo que han hecho.

-Es un trato-comentó con una sonrisa maliciosa, y la carrera comenzó, Eliza no dejaba de presionar a Neil, de repente, a lo lejos distinguió a Terry- ¡Apresúrate, Neil! quiero que Terry nos vea ganar ¡Deprisa! -comenzó a sacudir a su hermano, el bote perdió el equilibrio y ambos cayeron- ¡Auxilio!

- ¡No se nadar!

- ¡Eliza! -gritó Candy- ¡Ayúdala Anthony! -pero antes de que el rubio se aventara al agua, Terry ya lo había hecho.

-Terry...-Anthony y Archie ayudaron a Neil y bajaron de los botes.

- ¿Estas bien Eliza? -preguntaba Terry

-Si estoy bien, gracias-sonreía mientras se recargaba en el-Y ustedes, deberían avergonzarse de no haberme ayudado.

-A mí me parecía que flotabas, pero sin avanzar.

-Seguramente lo hiciste para no perder.

-Ten Eliza-Candy le extendió un pañuelo-Sécate la cara-pero ella le aventó el pañuelo y volteo a ver a Terry, este solo miraba a Candy quien recogía su pañuelo y se iba con Anthony.

- ¿Quieres ir a casa a secarte?

-No gracias-se levantó y se alejó de Eliza-Iré a mi casa.

-Voy contigo.

- ¡Eliza! -gritó su hermano molesto

-No tengo sirvientes que puedan atenderte, nos vemos-se alejó sin decir más.

-Iré a contarle todo a la tía abuela-exclamó molesta, Neil la siguió y los demás siguieron disfrutando de la tarde, hasta que llego el momento de regresar al colegio y a la villa, comenzaba a anochecer. Archie y Stear iban por delante y Anthony hablaba con Candy.

- ¿Estas bien Candy?

-Si

- ¿Qué pasó con la madre de Terry?

-Se han reconciliado

-Sabía que los ayudarías-en ese momento Dorothy se acercó a ellos.

-La señora Elroy quiere hablar contigo Candy, y con usted joven Anthony.

-Vamos.

-Me ha pedido que lo haga pasar a usted primero señorito-Anthony frunció el ceño, pero acepto.

Toc toc

-Adelante.

- ¿Me mando llamar tía abuela?

-Si, toma asiento Anthony-el joven se sentó en frente de ella y la miro fijamente-dentro de poco Candy, Archie, Stear y tu saldrán del colegio.

- ¿En verdad?

-Pienso que ya han aprendido todo lo que podían ahí. Es momento de que cada uno de ustedes piense en su futuro. A ti naturalmente te corresponde ayudar al tío abuelo William en los negocios de los Andrew.

- ¿Qué? ¿es que ni siquiera me va a preguntar que quiero hacer?

- ¿Acaso tienes otros planes? -el joven guardo silencio, sabía que quería forjar su propio camino y no el impuesto por ser un Andrew, pero no lo había pensado detenidamente-Eso creí. Entonces está decidido. En cuanto el tío haga su presentación comenzaras a estudiar con él. Después hablaremos de tu compromiso con Candy.

-Tía abuela…

-Puedes retirarte-Anthony apretó los puños y salió de la habitación dando grandes zancadas ante la mirada confusa de Candy quien iba a seguirlo, pero la tía la hizo pasar.

-Adelante Candy, toma asiento.

-Si.

-He sido informada por la hermana Gray de que estas aprendiendo correctamente la forma en que debes comportarte. Así que cuando acabes tus estudios en el colegio y una vez el inicie en los negocios de los Andrew, anunciare tu compromiso con Anthony.

- ¿Co.…compromiso?

- ¿Acaso no quieres casarte con él?

-Si...pero...

-En ese caso está decidido, puedes retirarte Candy.

-Si.

La joven camino sin saber a dónde dirigirse, afuera podía ver el cielo estrellado, así que salió y se sentó en el césped. No sabia que hacer, por supuesto que amaba a Anthony y quería estar con él, pero… ¿Acaso su destino era únicamente ser su esposa? Ser como la señora Leagan o Britter, grandes damas en la sociedad, pero a final de cuentas compañeras de sus esposos. Ella admiraba a la Señorita Pony y la Hermana María, mujeres fuertes que día a día hacían algo por los demás.

- ¿Puedo sentarme? -una dulce voz se escuchó a su lado.

-Claro Anthony.

-Perdón por irme así. La tía abuela...

- ¿Te hablo sobre tu futuro no es verdad?

-Si, ella quiere que ayude al tío abuelo con los negocios, pero eso no es lo que quiero.

- ¿Qué te gustaría ser Anthony?

-Quiero hacer algo por los demás, ser útil y sentirme libre haciéndolo.

-Yo también.

- ¿La tía te hablo sobre…? -ambos se sonrojaron.

-Si, pero yo…quisiera ser algo mas que la esposa de alguien. También quiero ser útil.

-Yo te apoyare Candy.

- ¿En serio? -por un momento temió decepcionarlo.

-Si, quiero que seas feliz haciendo lo que a ti te guste.

-Yo también te apoyaré-los ojos de ambos brillaban de ternura e ilusión. Anthony se levantó y le extendió la mano.

-Candy, ¿Te gustaría bailar conmigo?

-Si-no necesitaban música ni maravillosos vestuarios, se tenían el uno al otro y eso era suficiente para ser felices. Anthony se perdía en sus verdes ojos, amaba a Candy con cada parte de si mismo, se sentía dichoso de saber que ella lo apoyaría, el haría los mismo, en algún momento soñó con la dama en que ella se convertiría, pero sabía que Candy era mas que una mujer de sociedad, su espíritu bondadoso, gentil y libre necesitaba hacer algo mas y el la amaba por eso.

Ambos dejaron de bailar y seguían mirándose fijamente. Anthony poso una mano en su mejilla, la acaricio y comenzó a acercarse hasta que finalmente sus labios se juntaron. Fue un beso suave y tierno, sus corazones latieron con fuerza, en ese gesto ambos transmitieron lo que sentían por el otro, el tiempo parecido detenerse y las estrellas fueron testigos de ese momento. Finalmente se separaron, el joven la atrajo hacia si y la abrazo con fuerza.

-Te amo Candy.

-Yo también te amo Anthony.