POV. TAILS

¿Cuánto tiempo habrá pasado desde la última vez que nos vimos? No lo sé. Realmente Lo único que sé, es que no importa lo mucho que me hubiese esforzado...

No habría logrado salvarte...

Sigo pensando en ti...

Otra vez me desperté, sabiendo perfectamente cuál sería mi rutina de siempre.

Despertarme a las 6:30AM, prepararme el desayuno, luego bañarme y salir de mi casa hacía el taller que solía utilizar cuando era niño. Ahora finalmente pude convertirlo en un negocio y ganar dinero de lo que me gusta hacer. Quizás no sea con lo que soñaba todas las noches, pero para mi está bien. Digo, quizás solo tenga diecisiete años, pero he logrado progresar en vida gracias a ese Taller.

Vivo solo desde que cumplí diecisiete. Y bueno... Mi vida a sido igual desde ese punto hasta ahora. No hago nada relevante además de como ya dije, trabajar en mi taller arreglando aparatos tecnológicos que me traen. Aunque la mayor parte de mi tiempo me la paso mejorando mis propios inventos, en especial el tifón azul.

Como sea, hoy caminé desde mi casa hasta el taller. Por suerte no es muy largo el camino, por lo que siempre puedo llegar temprano.

—Bueno, hoy también supongo…—Murmuré en voz baja mientras observaba el taller desde lejos.

Entré y encontré la escena de siempre. Todo estaba perfectamente organizado, lo cual siempre me aliviaba. Todas mis herramientas de trabajo permanecían intactas en donde las había dejado. Mis preciados inventos estaban de igual forma, en su sitio. Y al parecer, la planta que ella me había dejado permanecía ahí... completamente inmóvil.

Me había prometido a mi mismo cuidarla como si fuese oro, y con el paso del tiempo fue creciendo y se transformó en una hermosa Rosa, igual de hermosa como solía ser ella en vida...

—Y pensar que solo pasaron 7 años desde que te fuiste—Recordé nuestra amarga despedida. Aunque sean algo borrosos mis recuerdos, sigo sintiendo como si hubiese sido ayer.

Como si hubiese sido ayer cuando nos vimos por última vez.

Aun así, intenté ignorar esos pensamientos y simplemente regué la planta.

Esta planta tan especial la solía cuidar con alguien igual de especial. Ella me sugirió un nombre un poco extraño para la planta, pero al final terminó agradándome.

"—!Nea¡, ¡Llámala Nea!—"

"—¿Por qué quieres que le ponga Nea?—"

"-Bueno, no lo se, Pero es muy lindo, no crees?-"

Terminé de cuidar a Nea y me dispuse a abrir el taller, en cuestión de minutos, el apareció ahí.

—¡Hola Tails¡—Me saludó aquella enérgica voz que conocía perfectamente

—Oh, hola Sonic—Le respondí a aquel erizo azul que estaba parado en medio de la puerta del taller.

El venía de vez en cuando a visitarme, generalmente era por cosas no tan importantes, y bueno, esta vez no fue la excepción.

—Tails, tengo "Buenas" noticias—

—¿Qué ocurre?—Pregunté con algo de intriga. Quería saber cuales serian esas "Buenas noticias"

—Bueno, parece que nos invitaron a una cita doble—Dijo con desinterés

—Cita doble?—Pregunté

"Creo que leí algo de citas dobles en algún lado, posiblemente en el diario de Amy. Aun recuerdo ese día en que lo leí por accidente"

pensé, recordando aquella vergonzosa experiencia.

—Si, Esas citas en las que van dos parejas a la vez-Explicó muy brevemente—

—Si, lo sé pero…—

Entonces, antes de que pudiera decir algo más, él me interrumpe...

—Tu y Fiona vendrán—

Silencio incómodo

Empecé a salir con Fiona cuando cumplí 16. Ella había la primera persona de la que me había enamorado en mi infancia. Y a pesar de que tuvimos un par de...Problemas en nuestra relación, logré confesarme a ella y ahora somos pareja.

Pero últimamente las cosas no han ido tan bien, desde hace varios meses que nuestra relación es algo inestable, lo cual me hace sentir un poco mal.

—Esto... Quién propuso la idea?—

Pregunté, realmente no sabía qué más decir

—Creo que Fiona—Dijo

—Ah—Respondí, nuevamente hubo otro silencio-

"¿Por qué?"

Fue en lo primero en lo que pensé al oír esas palabras.

"Acaso a ella... todavía le importo?"

—Se en lo que estás pensando Tails-Me Dijo Sonic finalmente—Sinceramente creo que no debiste confiar en ella, y sabes por qué.

Sus palabras hicieron que pusiera los pies en la tierra.

—N-no entiendo a donde quieres llegar-Dije confundido.

—Pienso que debiste volver con Zooey en lugar de ir a por Fiona—

-...-

Me quedé en silencio tras oír las palabras de Sonic. El simplemente se fue corriendo como solía hacer siempre, dejándome pensando...

(...)

Finalmente, ya era la hora de regresar a casa. Ordené todo, Regué a Nea y me fui de Ahí. En el camino de regreso a casa me quedé pensando en lo que me había dicho Sonic.

—Supongo que simplemente no soy bueno en esto de las relaciones—Pensé, y en ese momento Esbocé un débil sonrisa en mi rostro-

Llegué finalmente a mi hogar, lo primero que hice fue echarme de cabeza al sofá y quedarme dormido...

(...)

En mis sueños habían dos siluetas diferentes, bastante familiares. Pero no sabía de qué...

—¡Ya estoy aquí, que ha-!?-decía una de ellas , la más pequeña—E-esto es una broma... cierto?—

La chica pequeña parecía estar bastante aterrada.

—Por... qué-Dijo la más grande—yo... no...Quería Hacerlo—Murmuró aterrada—

parecía que había una tercera figura entre ellas, pero no era capaz de observarlo correctamente.

Estuve en ese sueño un rato más, hasta que una alarma proveniente de mi comunicador que no recuerdo haber puesto, me despierta. Inmediatamente la apago y me doy cuenta de las miles de llamadas perdidas que tenía.

Rápidamente me vestí lo mas rápido que pude y salí corriendo disparado de mi casa, no sin antes apagar las luces de toda la casa. Una vez fuera, me dirigí hasta donde me habían indicado que sería la cita.

Una vez allí, me doy cuenta de que había llegado tarde y desarreglado. Lo cual no parecía agradarle a mi novia.

(...)

—Lo siento, lo siento. No debería haber llegado tan tarde—Me disculpé algo avergonzado.

pero nadie dijo nada.

Me senté al lado de Fiona. Y esperé a que alguien dijera algo, pero ni un hola. Nada. Solo... Silencio, y del incómodo.

La cita transcurrió de manera bastante aburrida, no hablábamos casi de nada, y todas las conversaciones acababan con un "Ok, si, ya veo... etc" realmente me estaba cuestionando por qué estaba ahí.

"Me aburro, ¡Lo único que quiero hacer es irme de aquí, ahora!"

Pensé, mientras los observaba a todos. Al parecer no era el único que quería irse de aquí lo más rápido posible. Esto solo era una pérdida de tiempo...

—Esto... Iré al baño—Dijo Amy luego de otro silencio incómodo—

—Déjame acompañarte—Respondió Fiona levantándose de su asiento repentinamente-

—Mmm... Esta bien—Amy dudó un poco antes de responder, pero finalmente aceptó ir junto a Fiona al baño—

Aprovechando que ambas se habían ido al baño, preparé mis cosas y me levanté dispuesto a irme.

—¿Ya te vas?—Preguntó Sonic mientras veía como guardaba mi comunicador en el bolsillo de mi chaqueta, Lo había estado usando durante toda la cita, habría sido insufrible sin él.

—Seh—Respondí—No pienso quedarme ni un segundo más aquí—

Estaba listo ya para irme y abandonar este lugar, pero antes decido pasar cerca de los baños para hacer mis necesidades, pero, en el pasillo donde estaban los baños. escuché una conversación entre Amy y Fiona

—Amy, tú que conoces tanto a Tails...¿sabes quien es...?—

Distingo la voz de Fiona, pero no logré distinguir muy bien sus palabras. Pero la respuesta de Amy me hizo entender a quien se refería

—Ah Ella…—Respondió Amy, en un tono desolador—era una de mis mejores amigas, la conocí cuando tenía 12 años creo. Ella era muy amada por Tails pero falleció hace años porque bueno... Él tuvo que acabar con su vida. Creí que lo sabías-

—Más o menos, sabía que él la había matado, pero no sabía realmente que estaba enamorado de ella, solo lo había intuido-

Al oír eso, quedé perplejo y de inmediato Salí corriendo de ahí. Corrí y corrí hasta llegar a mi hogar, cerré la puerta de un portazo y me quedé Sentado bajo la puerta, temblando...

—... yo... la maté—

Los recuerdos de ese día se avivaron más que nunca, y recordé la horrible sensación que tuve luego de haber apretado aquel botón para dispararle a la persona que se suponía yo que más amaba...

Luego de un rato, intenté calmarme. Sequé las lágrimas que caían de mi rostro. Prendí la luz y me dirigí al sofá. Me acosté ahí y me quedé profundamente dormido...

(...)

Me desperté como a los 20 minutos de "haberme quedado dormido" aunque en realidad, solo me estaba hundiendo en mis pensamientos. Me quedé recostado en la cama pensando en mis cosas, como en lo que había hecho en el taller, o sobre el extraño sueño que tuve. Intenté recordar como eran las siluetas de ambas chicas, pero no lograba reconocerlas.

Entonces, me percaté de algo...

—Espera...-

Un simple detalle el cual me alarmó bastante.

—no había dejado las luces prendidas?—

Me quedé pensando en eso, olvidando totalmente lo del sueño. Y si, efectivamente, las había dejado prendidas, o bueno, eso pensaba.

De inmediato salí del sofá y revise toda la casa, La cocina, el baño, la sala de estar donde me dormí. Las luces estaban prendidas en todas las salas, menos donde yo había dormido.

—Cálmate Tails, quizás no las apagaste por que estabas muy apurado—

Quizás... No, ¡lo recordaba perfectamente! Era imposible que yo las hubiera dejado encendidas, siempre apago las luces de mi hogar antes de salir para ahorrar electricidad.

Entré en pánico, quizás había entrado un ladrón a casa y quería robarme algo. De inmediato corrí y revisé todos los cajones habidos y por haber. No faltaba nada por suerte, pero seguía sintiéndome inseguro, pensé en agarrar un arma y salir a buscar a ese hipotético intruso

agarré un cuchillo de la cocina con la intención de intimidarlo si es que seguía en mi hogar, y salí a buscarlo. Jamás me había sentido tan nervioso en mi vida. Busqué en todas las habitaciones de mi hogar. Pero no estaba, o más bien no lo veía.

Entre un millón de veces en mi habitación, y en una de esas noté un bulto que sobresalía de debajo de mis sábanas, Me acerqué temeroso de lo que podría pasar, saqué las sabanas y...

la vi

-!...¡—

Observé la figura de aquella joven que dormía en mi cama un montón de veces, observé cada detalle en su ropa, en su piel, en su cabello... realmente no podía creerlo. ¡era Ella!

—¿Uh?—

Ella se giró a verme, hicimos contacto visual y por primera vez en muchos años, logró volver a ver su rostro el cual había olvidado con el pasar del tiempo. Sus preciosos ojos azules brillaban como si fueran el cielo, su piel pálida era más o menos como la recordaba, y su cabello verde era un poco más largo y radiante que como lo recordaba.

—¡Co-Cosmo! ¿E-eres tú?—

—Uhm, Tails? Ese... ¿Eres tú? N-no, imposible, tu no eras tan alto... o si?—

No podía creerlo, luego de mucho tiempo... finalmente podía volver a verla.

—¡S-soy yo, Cosmo! ¡Soy Tails!—Exclamé sin poder ocultar lo que sentía, finalmente yo...

—Te ves un poco diferente-Dijo—¿Estás seguro?

—¡Co-completamente seguro!—

Ella sonríe y pone su dedo en mi nariz.

Por fin... Pude volver a verla, a Cosmo. Después de tanto tiempo, finalmente... Pude recordar su nombre.

Pero entonces, recordé el nombre por el que la había estado llamándola todo este tiempo. Aquél nombre falso que le había puesto, producto del trauma que me había ocasionado su pérdida.

"Nea"